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Nuestra Historia » ¿Cómo pudiste…?
Nuestra Historia (R13)
Por Ome Potter
Escrita el Martes 30 de Agosto de 2011, 21:23
Actualizada el Miércoles 26 de Diciembre de 2012, 23:31
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¿Cómo pudiste…?

¿Cómo pudiste…?

 

Simplemente era inaudito, su mundo se derrumbo en segundos a su alrededor; lo que le habían dicho y lo que había visto no era mentira, era la realidad, la cruda realidad. Y allí estaba ella, la causante de todo su sufrimiento, mostrándose débil, como si todo lo que estaba pasando le afectara… Que ciego había sido, fue advertido pero aun así había caído.

    —Discúlpame… no era mi intención, simplemente se dio y ya no pude detenerme; —susurro la morena— nunca pensé que esto llegaría a pasar, no quise engañarte, ni mucho menos lastimarte.

    —¿Entonces, porque lo hiciste? —soltó bruscamente Draco. Las personas en el restaurant contemplaban la escena interesados, les parecía despreciable esa joven y, las mujeres del lugar la miraban con odio.

Pansy percibió el cambio en la atmosfera y las miradas curiosas sobre ellos, así que decidió que era hora de retirarse y dejar a los comensales tener y disfrutar de una velada tranquila o en su defecto poder hablar de ellos sin temor a ser escuchados.

      —Draco vámonos, hablemos en otro lugar —no pudo continuar porque él la interrumpió.

      —¡No! Lo hablaremos ahora

      —¿Aquí? ¿Qué quieres, que nos escuchen?

      —Sí, aquí y no me importa si escuchan, es mas así es mejor ¡que todos se enteren de la clase de persona que eres!

      —Draco por favor cálmate…

      —¿Qué me calme? no puedo creer lo cínica que eres Pansy, estabas conmigo y a la vez con él ¿Qué te dio él que yo no te haya dado? ¿Qué hizo él que yo no? —tenía tantas preguntas pero al ver que ella no respondía a ninguna se arto y grito— ¡RESPONDE DE UNA MALDITA VEZ PANSY! YO CONFIE EN TI, TE ABRI MI CORAZON Y TU LO DESTRUISTE SIN COMPASION, ¡FUY UN VERDADERO ESTUPIDO! —y dando grandes zancadas dejo el lugar.

Pansy salió tras Draco, así como estaba era capaz de cometer una locura y ella no quería que esa discusión pasara a mayores.

Su enojo era tan grande que parecía palpable, camino a un callejón y sin mirar atrás se desvaneció sin dejar rastro de adonde se dirigía. Llego a su destino y como vendaval penetro en el recinto azotando las puertas al abrirlas con una patada, el dueño de tal lugar dio un salto y del susto se golpeo en el pie con la mesita de centro.

Con paso decidido se acerco a su objetivo y sin dudar lo tomo de las solapas y con un ágil movimiento lo envió contra la pared; se quedo allí inmóvil viendo como se impactaba contra esta sin poder evitarlo.

El golpe lo había dejado aturdido pero en cuanto recobro un poco de conciencia se puso en pie tambaleándose y miro de manera amenazante a su agresor, pero al hacerlo se llevo una sorpresa, simplemente no esperaba encontrarlo precisamente a él de pie en su sala de estar.

      —¿Qué rayos te pasa estúpido hurón? ¿Por qué entras así en mi casa y me golpeas? ¡Como se nota que aunque vienes de una familia sangre limpia y prestigiada no te enseñaron modales! —antes de que pudiera seguir diciendo idioteces el rubio salto sobre él, pero este teniendo buenos reflejos logro esquivarlo y mantenerse fuera de su alcance.

      —Si claro, ahora te haces el desentendido ¿no? ¡Cómo sino lo supieras Weasley, por tu culpa Pansy me dejo! —Ron al escuchar esa declaración no pudo evitar que una amplia sonrisa se formara en sus labios. Sentía gran regocijo al saber que la chica que era prohibida ya no lo seria mas, había dejado a su novio y estaba libre, ahora sí podrían estar juntos sin ataduras que los detuvieran. Pero recordó donde estaba y quien se encontraba con él, así que poniendo su mejor cara de confusión (n/a que no le sirvió de mucho, porque SIMPRE la tiene XD) y pretendiendo disfrazar su felicidad  se dirigió a su contrincante.

      —¿De qué estás hablando hurón alvino? Yo no tengo ni la más remota idea de a que te refieres con lo de "por tu culpa Pansy me dejo" ¿yo qué culpa tengo con que ella te dejara? A mí no me importa ni en lo más mínimo, creo que toda esa gomina que usas para ponerte el cabello como el pelo de Snape, todo grasoso ya te afecto y feo. Ve a revisarte con un medimago, aunque creo que ya es tarde, lo tarado no se te quita con nada, no existe remedio para eso… —Draco se acercaba cada vez más a donde se encontraba Billius; y este por su parte ni se percataba, estaba demasiado ocupado insultando al heredero Malfoy que no se percato de la distancia que los separaba hasta que el rubio le dio un increíble puñetazo en la cara, y no habiendo terminado de dar el primer golpe cuando soltó el segundo que lo dejo en el piso.

Ronald estaba tan sorprendido que no reaccionaba y se quedo perplejo; no podía creer que Draco-hurón-desabrido-alvino-niño bonito-Malfoy supiera dar esos golpes, parecía que había practicado algún deporte en su infancia.

El rubio se puso en guardia, esperando a que el pecoso se levantara para defenderse, porque una cosa es que estar enojado y querer venganza y otra muy diferente es que le pegara a su adversario estando en el suelo y sin posibilidad alguna de defenderse, no era un cobarde como para hacerlo, le daría la oportunidad de un enfrentamiento digno.

El joven Weasley se puso en pie sacándole varios centímetros al Malfoy, se cuadro y comenzaron un combate cuerpo a cuerpo. Golpes iban y venían, labios rotos, cejas sangrando; mejillas hinchadas y ojos con moretones considerables. Ninguno se detenía, no se daban por vencidos y si caían se levantaban y seguían con esa guerra. Al poco tiempo de comenzar esa lucha entro en la habitación la manzana de la discordia, la persona por la cual estaban en conflicto; esta al ver tremendas acciones por parte de ambos no dudo en tomar su varita y realizar un hechizo petrificus, logrando así detener a los hombres más importantes para ella.

Se acerco a ellos cautelosa y casi le da un infarto al ver en la condición en la que se encontraban, sin dudar los tomo de los brazos y realizo una aparición conjunta llevándolos a todos a St. Mungo, con un conjuro los hizo flotar y así ingreso con ellos al hospital mágico, las enfermeras la miraron con cierta curiosidad mientras esta se acercaba a la recepción y pedía que atendieran a los convalecientes. Le pidieron que esperara hasta que el medimago de turno estuviera libre para poder revisarlos.

Los miro con compasión, culpa, pena y reprobación; quito los hechizos y antes de que continuaran golpeándose un escudo invisible apareció en medio de ellos, impidiendo así que siguieran lastimándose y lastimándola. Al ver que no podían seguir se volvieron hacia ella, uno la miraba con repulsión y odio, mientras que el otro lo hacía con amor y devoción.

Se mantuvieron callados, los minutos pasaban en completo silencio; el ambiente a su alrededor se volvía cada vez más tenso, que dificultaba la respiración de la morena sintiendo como su pecho era oprimido por un enorme peso.

Draco no soportaba estar en ese incomodo lugar, estaba junto a esos traidores que le vieron la cara y justo en ese momento recordó que otra persona también saldría lastimada a causa de ellos,  un apersona que le había brindado un segunda oportunidad tanto a él como a su ahora ex novia; trago en seco al imaginarse como reaccionaria la castaña, porque para ser una come-libros tenía un carácter de los mil demonios.

Al tiempo los llamaron a consulta y el medimago no pudo hacer otra cosa que reírse de la situación, le parecía demasiado divertido pues consideraba que ambos jóvenes eran muy inmaduros y se comportaron como niños al llegar a los golpes en lugar de resolver los problemas de manera civilizada. Como los dos tenían heridas superficiales les daría unas cuantas pociones para los dolores y moretones, para eso llamo a su asistente la cual entro inmediatamente y quedando congelada al ver quiénes eran los pacientes que debería atender.

Su miraba paso de uno a otro hasta que se encontró con los ojos de cierta morena que con solo verla se dio cuenta que esta sentía ganas de matarla pues consideraba que gran parte de lo ocurrido era culpa de ella al no guardar su secreto. La rubia paso saliva dolorosamente y se dirigió al pelirrojo pues este fue quien señalo su tutor; limpio las heridas con mucho cuidado y en total silencio, justo al terminar le dio las pócimas y salió sin hacer ruido.

Pasaron los minutos y pronto estaban fuera del hospital, el rubio tenia la intensión de retirarse cuando sintió como lo tomaban del brazo impidiendo así que se alejara, este se volvió y espero a que le dijeran algo pero al ver que ella no hablaría decidió ser él quien comenzara con las preguntas.

      —¿Qué quieres? —dijo rudo el ojigris— suéltalo ya porque no estoy de humor para perder mi tiempo contigo, tengo cosas mejores para hacer que escucharte. —le dolía y no podía negarlo. Le causaba gran dolor verla y saber todo lo que pudo ser pero por su culpa no seria.

Ella bajo la mirada y cuando estaba a punto de comenzar a hablar otra persona salía del hospital. La persona que había estado esperando para tener una no tan civilizada platica. Todos se dieron cuenta de la presencia de la señorita que estaba parada en medio de la calle observándolos, pero a quien más afecto su llegada fue al Malfoy que al verla pudo distinguir una mota de dolor en sus ojos, una que desde hacía años no veía tan claramente.

La chica solo se encogió de hombros, giro sobre sus talones y emprendió de nuevo su marcha; no tenía ni dos pasos de distancia con su antigua posición cuando la morena la hizo detenerse al sujetarla del codo y tirar de ella asía atrás, cuando la tubo en frente le soltó una cachetada que le dejo marcados los cinco dedos de su mano en la pálida piel de la joven.

      —Todo esto es tú culpa ¡MALDITA ARPIA! —le grito a la chica a solo palmos de su rostro— ¡prometiste guardar mi secreto ¿y qué es lo primero que haces? Le vas con el chisme a Draco, ¿no tenias nada mejor que hacer que contarle todo?! ¡HABLA IMBECIL!

La menor de los Prince se soltó del agarre que mantenía en su brazo y se alejo lo suficiente como para poder erguirse en su totalidad, inclinar la cabeza a los presentes y seguir con su camino ignorando por completo a Pansy; justo cuando se cruzaba con ella le dijo tan bajo que parecía un susurro muy débil —Una dama no hace este tipo de espectáculos Parkinson. Una dama simplemente se traga todo inclusive su orgullo, mantiene su frente en alto, la espalda erguida y acepta sus errores… cosa que obviamente no te enseñaron, ¿Qué clase de educación tuviste? Porque está claro que no te criaron bajo las normas de las familias sangre pura —dicho esto y dejando helada a la morena desapareció de la vista de todos, alejándose por la oscura y solitaria callejuela. El primero en reaccionar fue Draco y acercándose a su ex dijo:

      —¿Por qué hiciste eso Parkinson? No tenias ningún derecho a tratarla de esa manera, ¿Qué pudo hacerte mi prima como para que la tomes contra ella? Esto es entre tú, la comadreja y yo, no tienes porque esparcir tu veneno y menos con alguien inocente como lo es Addaleth, ¿ella qué culpa tiene de que me engañaras? Yo te lo diré: ¡Ninguna! Así que te prohíbo que vuelvas a hablarle de ese modo y tratarla como escoria, porque la única escoria aquí son ustedes… ¿Te quedo claro? —las palabras sonaban atropelladas y a los amantes les costó un poco entenderlas al ser pronunciadas tan rápidamente por el ojigris.

      —Mira hurón, se que lo que hicimos estuvo mal, y que Pansy atacara a tu prima no te gustara pero no te permito que le hables de esa forma, sino quieres escuchar cómo se dieron realmente las cosas limítate a largarte y ya, no debes quedarte y restregarle en la cara lo que hizo y si ella trato de esa manera a tu adorada e inocente primita es por algo ¿no crees? —Draco solo lo miro con ira, pero tomaría el ejemplo de la rubia, no haría nada, después de todo él era un Malfoy— ahora bien, si te gustaría una explicación podemos dártela, después de todo la mereces.

      —Bien, les tomare la palabra, pero debo recalcar que no solo a mi me hirieron, también lo hicieron con Hermione y ella al igual que yo merece su "explicación" de los hechos, así que muévanse que no tengo todo el tiempo del mundo como para desperdiciarlo en ustedes.

 

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¡Hola, hola! Lamento la demora y sabré entender si me odian por tardar tanto en actualizar y traer este capi tan corto, pero la señora inspiración no se ha dignado a aparecer y como comprenderán sin ella no puedo hacer mucho. Espero poder escribir un poco más y estoy preparada para los crucios y tomatazos que quieran arrojarme.

Los quiero mucho, cuídense.

Kisses. Bye

PD: Chicas gracias por corregirme, no me habia percatado de ese detalle.



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