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¿Quién soy? » ¿Inocente o culpable?
¿Quién soy? (ATP)
Por Samara_Snape
Escrita el Martes 6 de Julio de 2004, 03:23
Actualizada el Miércoles 13 de Septiembre de 2006, 05:02
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¿Inocente o culpable?

Capítulo 17 “¿Inocente o culpable?”


Albus Dumbledore estaba totalmente desconcertado cuando caminaba presuroso por los pasillos de Hogwarts con la gente del ministerio pisándole los talones. Remus le había dado una de las peores noticias: una de sus maestras había muerto, y para su mayor desconcierto esto había sido obra de Sirius.

Albus no podía pensar en otra cosa más que en una trampa, no era casualidad que ese mismo día tuviera un aviso falso de parte del ministerio, y Remus aseguraba que Sirius había sido utilizado, el problema era ahora averiguar la manera en la que ayudarían a Sirius, la gente del ministerio se lo llevarían a Azkaban y él no podría hacer nada para evitarlo, habían acordado que sólo lo dejarían ahí si no ocasionaba problemas, dado que aun no estaban muy convencidos de su inocencia.

Remus que iba a la par de Albus le habló de manera confidencial tratando de evitar que le escuchasen las personas que le seguían.

-Director debemos hacer algo, si se lo llevan, podrían sentenciarlo con un beso de dementor, escuché que aún quedan unos pocos en Azkaban y que son precisamente los que buscaban a Sirius hace unos años.-Remus estaba muy preocupado por Sirius, todo mundo sabía lo que le venía encima.

-No pueden hacerle aún nada, apelaré por el pidiendo que se le haga un juicio justo ya que él no tenía motivo alguno para matar a Sinistra-dijo Albus con voz seca, aún no se podía hacer a la idea de haber perdido a alguien de su personal, y que el verdadero criminal estuviera caminando por algún lugar del castillo. Se le erizó la piel en tan sólo pensar que sus alumnos estarían corriendo riesgo alguno, y sobre todo Harry.

-Director, antes que nada creo que es importante que sepa que Sirius y Sinistra tuvieron una fuerte discusión después del partido, enfrente de todos los profesores…-masculló Remus haciendo que el director parara en seco a un par de escalones antes de llegar al cuarto de Sinistra.

-¿una discusión?-Albus revolvió su barba nerviosamente-y exactamente ¿sobre que discutieron?

-bueno….

………………………………………………………………………………………

-¿Por qué lo hice?-Sirius estaba echo un ovillo al fondo de su prisión, tenía unos grilletes atados en sus tobillos y en sus manos evitando que pudiera moverse de su lugar. El cuarto empezaba a verse muy oscuro, el sol había terminado de ponerse, se podía ver por una rejilla que estaba a un metro encima de su cabeza.

Al pasar un rato una antorcha se encendió en una esquina de la celda encrespando a Sirius al pensar que la gente del Ministerio estaría cerca.

La puerta de su prisión se abrió poco a poco pensando que finalmente habían llegado, pero en su lugar vió a Severus Snape parado en el umbral mirando a su dirección.

Se irguió tan pronto como pudo esperando a que Snape caminara hasta él. Sirius miraba al piso entre vergüenza y tristeza, pensaba que quizá escucharía ahora reproches por parte del profesor de pociones, cosa que nunca pasó.

-No te ves muy bien-logró decir Severus con voz entre cortada. Daría un paso que le sería muy difícil, expresarse nunca había sido lo suyo-¿cómo …cómo te sientes?

Sirius le miró con el rabillo del ojo ante la extrañeza de su pregunta

-así como me veo-logró responder tratando de aclarar su garganta, sintió una gran necesidad de deshaogarse, de llorar hasta que sus fuerzas se lo impidieran, de sentirse protegido y apoyado.

Dio un respingo cuando sintió una mano en su hombro derecho, para su sorpresa no fue en son de ataque, si no de compasión.

-Quiero que me digas la verdad, ¿mataste a Sinistra?-a Sirius se le humedecieron los ojos apretando con fuerza sus puños


-No…no lo se, lo último que recuerdo antes de….de ver el cuerpo de Sinistra en el piso fue…-tragó saliva tratando de tranquilizarce-es cuando me dirigia nuevamente al castillo, yo…yo estaba afuera y en tan sólo en un momento me ví ahí…en el cuarto de ella…

Severus le escuchaba tranquilamente en silencio, sus suposiciones se hacían ciertas a manera que le escuchaba, alguien debió usar el Imperio sobre él para cargarle el trabajo de asesinar a Sinistra, el problema es que no sabía el porque de esa acción.

-te creo-dijo Severus sin dejar que el otro moreno continuara, lo miró un largo rato tratando de decirle que todo saldría bien, y qué él estaría a su lado, pero simplemente no pudo hacerlo, sólo permaneció allí parado mirándolo esperando a que Sirius se diera cuenta de lo que pensaba sin tener que decirlo siquiera.

Sirius por su lado alzó la cara lentamente topándose con la mirada oscura de el maestro de pociones, nunca antes había visto esa mirada, era tan reconfortante, tan bella y sincera que no pudo evitar sentir el deseo de besarlo, cosa que hizo de manera desesperada sin importarle las consecuencias, sólo dejó que pasara ya que quizá sería la última vez que podría estar con su tutor, con su amado profesor.

Severus quedó perplejo ante esta acción, casi estaba como de piedra, por una parte su mente racional le decía que eso no estaba bien, que él no debía dejar que esto siguiera…pero su parte sentimental fue más fuerte que cualquier razón y no pudo evitar corresponder el beso sintiendo el calor y el deseo de estar a su lado toda su vida, el sentirse vivo de nuevo después de varios años, sentir que la persona que siempre amó estaba frente a él sin importar que tuviera la forma de su enemigo.

Ya nada le importó, ni Voldemort, ni nadie más, tan sólo quería ayudar a la persona que amaba, le importaba un cuerno lo que la gente diría de él, después de todo nunca le había importado.

Se separaron cuando el aire les falto. Sirius tragó saliva dándose cuenta de lo que acababa de pasar.

-Lo…lo siento…-Severus puso un dedo en su boca evitando que siguiera hablando

-no te disculpes…la culpa….-carraspeó un poco aún con la dificultad de admitir que a partir de ahora, si las cosas se arreglaban, las cosas cambiarían para ambos-la culpa es de los dos-terminó de decir tímidamente como si fuera un niño pequeño al que acabaran de regañar.

Sirius se conmovió por el comportamiento de Severus lamentándose que todo esto hubiera pasado justamente en ese terrible día. Snape se dio cuenta de lo que Sirius pensaba así que trató de reconfortarlo.

-No te preocupes, no dejaré que te hagan daño, haré todo lo que esté a mi alcance para encontrar al verdadero culpable-dijo pasando su mano por la mejilla de Sirius tratando de olvidar que tenía una barba. Su mente aún peleaba entre sus propios prejuicios y sus verdaderos sentimientos.

-Gracias por creer en mí-logró responder Sirius sujetando la mano de Severus entre la suyas acariciándola tan sólo del modo como él sabía hacerlo. El tutor carraspeó la garganta dándose una torpe media vuelta hasta la puerta de salida.

-Siempre lo he hecho….-dijo recordando aquella vez en su oficina cuando Sirius le dijo esas mismas palabras, así como ella-…al menos desde que perdiste la memoria…si eso fue realmente lo que pasó-inquirió Severus de manera suspicaz antes de salir de ese cuarto oscuro.

En el momento en que se cerró la puerta la antorcha que iluminaba el lugar se extinguió quedando Sirius de nuevo en la semioscuridad, su corazón latía rápidamente surgiendo de él un nuevo brillo de esperanza sabiendo que no estaba sólo y que Severus Snape realmente le correspondía.

Sonrió para sí mismo a la vez que empezaba a sentir una punzada en la cabeza. Tocó sus propios labios al recordar los labios de Severus en los suyos sintiendo que no era la primera vez que los sentía. Otra punzada más fuerte atacó su cabeza como si le hubiesen golpeado con un libro.

Estuvo así por varios minutos hasta que la puerta se volvió a abrir mostrando a unas personas que él no conocía, todos estaban vestidos con túnicas oscuras luciendo algunos amenazantes con sus varitas puestas y dirigidas hacia él.

-Buenas noches Sirius-saludó una voz seca que reconoció inmediatamente, Albus Dumbeldore se hizo camino de entre las personas que le obstruían el paso. La antorcha se encendió alumbrando todo su alrededor, vió con cierta sorpresa a un Director casi cansado y abatido como si toda su jovialidad hubiese sido consumida por las penas

-Buenas noches-contestó Sirius después de un rato, ya cuando dos hombres comenzaban a quitarle los grilletes que tenía encima poniendo en su lugar un tipo de esposas en sus muñecas que serían atadas por su espalda.

-Señor Sirius Black queda detenido por llevar a cabo una de las peores maldiciones imperdonables que el Ministerio de Magia ha prohibido, y usarlo en contra de la señora Marell Sinistra profesora del colegio de Hogwarts, el cual ha dejado de darle asilo al romper el convenio que se hizo con el director.Albus Dumbeldore.

-….aún así Cornelius yo le brindaré mi apoyo-escuchó decir el moreno al director que daba su ultimátum a un hombre bajo que no intentaba ocultar su ira hacia el viejo. Se preguntaba cuanto tiempo habrían estado hablando del tema, maldijo internamente al tipo que no le dejó escuchar lo que habrían estando discutiendo Albus y el hombre bajo.

-¡Cómo quieras!¡Pero aún así permanecerá en Azkaban mientras no se compruebe lo contrario!-hizo una señal para que sus hombres le siguieran con Black como preso, conduciéndolo hasta las afueras del castillo, en el camino se encontró con todo el personal de Hogwarts algunos le miraban inquisidoramente, otros con lástima como el caso de Remus, Minerva, Hagrid que apenas se abría enterado y a Severus con su postura solemne que le caracterizaba pero con una mirada triste y vacía, quizá sintiendo una terrible impotencia al no poder hacer nada en el momento.

Delante de él pudo notar que unos hombres esperaban al Ministro con el cuerpo de la mujer que levitaba en una camilla hacia una carroza, no pudo evitar desviar la vista de la escena, sentía nauseas tan sólo al recordar el momento del crimen en el que se veía envuelto.

A unos pasos más adelante se detuvo de golpe al ver a sus tres pequeños amigos mirando la escena desde una esquina, al parecer sujetando una especie de capa que les transparentaba.
Les sonrió como para tranquilizarlos ya que se veían muy pasmados al verlo en esas condiciones.

-Sigue caminando-le empujó uno de los hombres que lo guiaban afuera a los jardines del colegio donde encontraría un carruaje negro con ventanillas enrejadas esperándolo para ser llevado a la prisión.
Subió a empujones seguido por los hombres que lo custodiaban, al parecer el hombre bajo llamado Cornelius subiría con los demás en un carruaje oscuro, pero menos tétrico para su gusto.

-Nos veremos en la corte Sirius, no dejaremos que te acusen injustamente de nuevo-fue lo último que escuchó decir al director antes de que el carruaje emprendiera su viaje.

………………………………………………………………………………………………..


-No puedo creerlo-gimoteó Hermione tapándose la boca con ambas manos a la vez que sus ojos se humedecían-esa era la profesora Sinistra-dijo Hermione después de ver como introducían el cuerpo de la mujer en una de las tres carrozas que aguardaban silenciosamente a la gente del ministerio.

Ron sintió un escalofrío cuando Sirius se detuvo a verlos unos segundos para luego esbozar una débil sonrisa.

-¿Por qué nos sonríe después de lo que hizo?-preguntó Ron con un nudo en la garganta

-No lo sé esto es demasiado extraño-quedaron expectantes durante un rato al ver como se alejaban los carruajes y los profesores empezaban a discutir entre ellos.

-Director ¿va a ayudar a ese…a ese maldito asesino después de lo que le hizo a …?

-Se como te sientes Poppy, pero tengo mis teorías y mis razones para pensar que Sirius sólo fue utilizado para cometer ese crimen

-¡Pero todos lo oímos!¡El amenazó a Sinistra!-acusó la profesora de adivinaciones sin dar crédito a sus oídos

-Si, de eso ya se me informó Sybill y créeme que eso sólo me hace sospechar aún más que Sirius sólo fue inculpado.-antes que alguien más hablara o replicara Severus se adelantó a hablar

-Me temo que el director tiene razón-todos lo miraron con sorpresa, hasta Harry no podía creer lo que escuchaba- no sería la primera vez que el Imperio fuera utilizado para fines como estos

-¿Imperio?-preguntó Hagrid desmenuzando los ojos-¿pero quien querría hacerle daño a la Profesora Sinistra, ella nunca se metía con nadie

-Quizá…-siguió Remus tragando saliva-quizá el fin de esto no era dañar a Sinistra, si no a Sirius-algunos se giraron a ver a Severus ya que recordaron que él fue el tercero en salir de la reunión.

-¿Creen que yo lo hice?-rió Severus burlonamente con una mueca de fastidio. Todos se giraron a ver al director que dio un suspiro agotado.

-Por favor no saquen conjeturas sin siquiera saber la verdad

-¿Y cuál es la verdad?-inquirió la Profesora Sprout sobando nerviosamente sus manos

-Por desgracia aún no lo sé…-hubo un silencio incómodo después de esto. Confiaban que el director tuviera una respuesta mejor que esa.-Bueno, lo mejor será que todos regresen a sus cuartos y quisiera que los jefes de casa explicaran a sus alumnos sobre lo que pasó esta noche…-antes de que todos se giraran para irse el director dio una última orden-pero antes quiero pedirles que hasta que no se sepa la verdad no mencionen el nombre de Sirius.

-Pero eso sería mentirles…

-No Minerva, sólo aplazaremos esa información hasta mañana, quiero explicarles personalmente a los chicos lo que ocurrió-todos asintieron y se fueron cada quien por su dirección-Remus quédate, quiero hablar contigo-el hombre lobo asintió aún tratando de asimilar lo que había ocurrido.

-Se dirigen para acá-masculló Harry olvidando que el Director también podía ver a través de su capa

-Chicos, por favor síganme –pidió amablemente el director. Harry y sus amigos ya no vieron la necesidad de llevar puesta la capa así que se desencorvaron y se la quitaron de encima.

Caminaron hasta la oficina del director donde amablemente les ofreció unos lugares para sentarse y unas tazas de té para tranquilizar los nervios.

-¿Director…?-llamó Remus al director que de pronto se vió sumergido en sus pensamientos

-o…disculpen, estaba pensando en…bueno no importa-dio un sorbo su taza mirando las manos de Harry que llevaba un pergamino doblado

-¿Ese es el mapa Harry?-preguntó Lupin al notar a donde iba dirigida la mirada del director

-s…si, pero…

-¿No lo has usado últimamente?-Harry negó con la cabeza-¿Puedo?-el chico asintió y Lupin extendió su mano, dijo las palabras para que el mapa se mostrara y rápidamente comenzó a hurgar en él como si buscara a alguien

-¿A quien buscas?-preguntó Ron ante la impaciencia de no saber lo que ocurría

-Al verdadero culpable del asesinato de la profesora Sinistra-respondió el director mirando a Remus con ansiedad-¿encontraste algo?

-Lo siento director, quien haya sido ya no se encuentra en el colegio-Albus dio un respiro entre derrota y alivio

-Entonces realmente cree que Sirius es inocente-afirmó Hermione en un respiro hondo, el director asintió, los tres se miraron en complicidad haciendo que el director les mirara sospechosamente.

-¿Acaso hay algo que no me hayan dicho?-les miró como si tuviera rayos X, Harry miró a otra parte suponiendo que el director intentaría usar la Occlumency.

-Harry debemos decirle-habló Hermione a lo bajo pero no lo suficiente como para que los profesores les escucharan

-¿decirle que?-se interesó Remus frunciendo el ceño. Harry dio un largo suspiro pensando que era hora de hablar ya que las cosas se habían salido de su control.

-Tienes razón Hermione es momento de hablar

-¿Hablar sobre que Harry?-el chico se vió incomodado al regresar su mirara al director que esperaba que le respondiera

-Ya era hora-suspiró Ron nerviosamente

-Director nosotros somos los responsables de que esa persona a la que llamamos Sirius esté entre nosotros-Albus y Remus se miraron sin comprender por la manera en que se dirigían a Sirius

-¿Qué quieres decir con “esa persona a la que llamamos Sirius”?-preguntó Remus temiendo la respuesta

-El no es el verdadero Sirius-lloró Hermione limpiando las lágrimas de sus ojos. Remus y Albus lucían como si les hubiesen aventado un balde de agua fría, simplemente no sabían que hacer ni como reaccionar.

-creo que deberíamos contarles toda la historia-sugirió Ron a Harry

-Creo que sería muy bueno eso-acotó Albus con una mirada severa a los chicos. Harry carraspeó su garganta y comenzó su relato desde la vez en el que fue mencionado el libro de los muertos y como lo vió por primera vez en el callejón Diagon cuando entró por casualidad a una librería de libros de magia oscura leyendo tan sólo la portada, al principio sin darle importancia.
Contó como logró escabullirse un día hasta ese lugar cuando Ron y Hermione hablaron de él, comprándolo tan sólo por un galeon, de hecho el vendedor se vió felíz de librarse del libro, pero a Harry no le importó en el momento, él sólo pensaba en que podría de alguna manera regresar a su padrino a la vida.

Después relataron todo lo demás, desde que hicieron el hechizo hasta el último descubrimiento de Ron y Hermione en el cuarto del nombrado Sirius.

La cara de Albus estaba inexpresiva, no podía creer lo que estaba escuchando, aún sabiendo que todo era cierto.

-¿Eso es...todo?-preguntó el director tragando saliva, los tres asintieron tímidamente

-¿Entonces…él sí es el culpable...o ella?-preguntó Remus visiblemente decepcionado, no por los chicos, si no por aquella persona a la que llamó amigo y por el cual estaba dispuesto a defenderlo con garra y diente, aún conservaba en su túnica su varita con la esperanza de entregársela cuando la tormenta terminara.

Albus no respondió, se paró hasta al lado de Fawkes que miraba interesado al director, extendió su cabeza para que el director le acariciara, Dumbledore le miró y le sonrió acudiendo a la petición del ave.

Remus respiró hondo sacando a la vez la varita que había guardado y posándola en el escritorio del director, se sintió enfermo tan sólo en tenerla en sus manos.

El director giró interesado a su escritorio mirando la varita con detalle.

-Esa varita, ¿es de él cierto?

-si, la recogí antes de que el ministerio la viera, debí dejárselas para que la rompieran en mil pedazos-los chicos agacharon sus cabezas con vergüenza esperando alguna reprimenda por parte del director, pero este al parecer estaba más interesado en la varita.

-Curioso, nunca antes me había fijado en el tipo de varita que había comprado-volvió lentamente a su escritorio para tomar entre sus manos la varita del acusado.

-¿Sucede algo Director?-se arriesgó a preguntar Harry un tanto confundido por el repentino interés por parte del director hacia la varita.

Albus la giró una y otra vez sonriendo de un modo melancólico.

-No…no pasa nada Harry, ahora vuelvan a sus cuartos, mañana será un nuevo día…



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