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Bitacora de una desaparecida » Capitulo 9- de "animal" pase a ser un objeto, una "mercancia"
Bitacora de una desaparecida (R15)
Por -bell-
Escrita el Martes 1 de Febrero de 2011, 18:31
Actualizada el Lunes 7 de Julio de 2014, 02:47
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Capitulo 9- de \"animal\" pase a ser un objeto, una \"mercancia\"

  Desperté una vez mas odiando a esa maldita ventana que filtraba una cantidad de luz increíble si uno pensaba en la suciedad que tenía desde hace años, pero no estaba sola. Lo supe en cuanto me moví dando señales de vida ya que casi al instante sentí aun suave rose en mis labios seguido por un calor ardiente en ellos. Marc.

  En esos días había aprendido a mirar a través de su máscara de "chico malo" y a encontrar en sus ojos a un dulce y protector chico, había encontrado en él a un amigo, un confidente. Convicta había encontrado lo que libre jamás pude hallar, y me di cuenta de lo mucho que lo había necesitado. Realmente amaba a ese hombre, a mi salvador.

  Los días tenían una cierta rutina: despertaba, llegaba Marc con la comida, comía mientras él me observaba con gracia y luego pasábamos la tarde hablando hasta que él se tenía que ir para no levantar sospechas ya que "uno de ellos no podía involucrarse con las chicas que traían", me explico sutilmente una vez.

  Mientras tanto yo amaba esas pocas horas en las que lo tenía a mi lado y las aprovechaba de todas las maneras posibles, después de todo ¿Quién sabe cuando podría ser la ultima vez que lo viera?, eso no lo se. Esta claro que si algo había aprendido de esa traumante experiencia es que no hay que dar nada por hecho.

 

- Hace una semana que no lloro- exclame orgullosa esa mañana luego de comer- me estoy fortaleciendo estoy perdiendo el miedo.

- Vos SOS fuerte Sam el que llores o no, no tiene nada que ver. Sos una chica fuerte y muy valiente, lo se desde que te vi llegar por esa calle a oscuras y lo confirme los primeros días que estuviste acá. Antes ninguna chica me había mirado de la forma en que vos me viste cuando entre para ver el plato que habías roro. De esa forma tan directa y firme, llena de rencor y sin ninguna vacilación.

 

  Estábamos acostados contra el respaldo de la cama. Yo apoyaba mi espalda contra su pecho mientras él me abrazaba por la cintura y apoyaba su barbilla en mi hombro. Reflexione por unos minutos sobre lo que me decía.

 

- Si, creo que soy una chica fuerte y valiente….

- Y decidida y directa- interrumpió él.

- Y decidida y directa- añadí yo antes de que él me interrumpiera de nuevo

- Y la chica más hermosa que conocí…

- Bueno ya entendí- interrumpí yo entre risas.

- Y la mas dulce y autentica- añadió con el tiempo justo antes de que lo callara con un beso. El método más eficaz.

- Me gustan tus métodos- dijo antes de darme un corto beso.

 

  Como siempre el tiempo se paso de una forma irritantemente rápida. "Si tuviera al padre tiempo frente a mi lo golpearía" pensaba para mi misma minutos después de verlo al ángel de mi existencia desaparecer detrás de la puerta.

  Una vez mas pase toda la noche mirando las estrellas y pensando. Pensando en mi vida, en lo que fue y será, en las estrellas y lo infinito del universo, pensando en mis padres, en Gabriel y pensando en Marc quien parecía estar absolutamente fuera de lugar allí.

  Me fui a dormir con una extraña sensación en el pecho "Nuestro sexto sentido" me hubiese dicho Katy de estar allí. Una sensación que me ponía completamente alerta y me tensaba los músculos al punto de que podría correr una cuadra en un abrir y cerrar los ojos.

 

  Aquella noche me deje llevar por los brazos de Morfeo sin siquiera imaginarme que esa sería mi ultima noche en esa fea habitación.

 

  Pero esa mañana cuando desperté esa extraña sensación de que algo pasaría no había desaparecido, esa misma sensación que sentí cuando conocí a Susan, un presentimiento de que hoy no sería un buen día. Por lo que cuando lo vi entrar mis dudas quedaron despejadas y un nuevo pensamiento apareció en mi mente: "algo anda mal".

  Esa mañana entro serio y con algo en sus ojos que me causaba precaución y me ponía los pelos de punta. Yo sabía que algo andaba mal, y que no me gustaría. Podía ver en los ojos de Marc reflejados perfectamente el dolor y la pena. Un pánico irracional se apodero de toso mi ser y me quede muda y completamente inmóvil.

 

- ¿Qué es lo que paso? ¿Qué me van a hacer? Antony mas te vale que me respondas ¡YA!- grite desesperada.

- Lo siento- fue lo primero que susurro- no los pude convencer.

- ¿Convencer de que? ¡Responde!

- Ellos quieren…. Verificar la mercancía.

- ¿La mercancía? ¿Cómo que verificar la mercancía?

- Quieren saber si sos virgen o no para saber que posibilidades de venta tenés.

- Mercancia- murmure frustrada- ¡¡ahora ni siquiera un animal soy!! soy una cosa, un objeto.

 

  Me quede dura, inmóvil. No podía creer lo que me estaba diciendo el pánico se apodero de mi mientras que un millón de imágenes pasaban por mi mente las cuales no ayudaban mucho. Casos de mujeres violadas, golpeadas, denigradas de las peores maneras.

 

- Soy virgen, ¡soy virgen!- exclame desesperada mientras daba un paso hacia atrás. Tenía miedo y esa era la verdad tenía solo 17 años y era lo que mis amigas llamaban "chapada a la antigua" o lo que llamaba Gabriel "chica inteligente".

- Te creo Sam, te creo- dijo levantando las manos en gesto de paz. Estaba segura de que el podía ver todo el terror en mis ojos, podía verlo todo- Pero ellos no van a creer tu palabra, jamás lo harían con ninguna chica. Ellos necesitan certezas.

- ¡¡Entonces que!!- grite furiosa- vas a ser vos el que me revise, el que me denigre…

- NOO!! Yo jamás podría hacer eso. Yo solo estoy acá para advertírtelo, no quería que te agarrara de sorpresa.

- No lo harán- murmure con una mezcla de ira y pánico en la voz- no podrán atraparme, no lo harán.

- Sam, te van a atar. Y si molestas mucho tal vez vengan más de uno.

 

  Sus palabras me dejaron helada del pánico o más bien una sola "Atar". No me iban a atar de nuevo no quería ¡no podían! "Si Samanta, si pueden y en cuestión de minutos lo vas a comprobar" dijo una vos en mi cabeza a la que ignore, pero yo sabía que lo que decía era real. Ellos podían hacer lo que quisieran me importase o no, ellos tenían la sartén por el mango.

 

- No, sogas no, sogas no por favor ¡por favor!- suplicaba mientras las lagrimas caían por mis ojos. Pero Marc solo me miro con impotencia.

- Lo siento- susurro una vez mas- si pudiera hacer algo lo haría ¡lo sabes! Pero en esta situación solo te generaría mas problemas a vos, y eso es lo que menos quiero. Lastimarte.

- ¡Pero lo estas haciendo! Me estas dejando en bandeja- susurre llena de frustración, sabía que la culpa no era de él pero no podía evitar desquitarme con él.- Andate, antes que diga algo de lo que me arrepienta. ¡¡Andate!! No te quiero volver a escuchar, ¡no te quiero volver a ver!

 

  Espere a que pasaran unos cuantos minutos desde que se había marchado para derrumbarme sobre la cama y llorar. Llorar por lo inevitable. Intentado que las lágrimas expulsaran el dolor que sentía fuera de mi cuerpo, la frustración y el sentimiento de abandono.

  Lloraba rezando por que el "verificador" jamás llegara, rogándole a dios, pidiéndole ayuda. Pero si hay un dios el, evidentemente, no me escucho. Lo supe en cuanto oí las bisagras de la puerta rechinar anunciando la llegada de alguien.

  Podía escuchar perfectamente a mi corazón galopando acelerado, corriendo como si intentara escapar de mi visitante. Yo solo me enderecé, en ningún momento mire hacía la puerta. ¡Me negaba a hacerlo!.

  Escuche a las bisagras chillar anunciando que "mi querido visitante" había cerrado la puerta. Yo me levante de la cama procurando no mirar hacía la puerta y camine hasta la pared mas lejana a la puerta. No podía hacer mas que quedarme mirando la pared, pero lo haría si era necesario.

 

  Mi silencio sería mi protesta.

 

  Podía escuchar gente aun cerca de la puerta ¿Por qué tardaban tanto?, lo único que lograban era hacerme sufrir mas pero quien dice si eso era lo que ellos querían.

- ¿Es ella?- murmuro una voz absolutamente desconocida detrás de mi, a lo que mi corazón se acelero.

 

  La otra persona no contesto. Todo se mantuvo en un absoluto silencio, mis visitantes no se acercaron en ningún momento ni yo voltee a verlos. El silencio y el ambiente mismo eran tan densos que seguramente se hubiera podido cortar con una navaja.

  No se si pasaron horas o minutos solo se que 352 palpitaciones de mi corazón después alguien se movió detrás de mi y se acerco, instintivamente me tense y puse las manos que colgaban a ambos lados de mi cuerpo en forma de puños.

 

- No se si eso es lo mas inteligente- otra vez hablo esa voz desconocida, pero con un deje de risa y preocupación al mismo tiempo.

 

  Evidentemente su amino no hizo caso a las sabias palabras del desconocido ya que lo oí moverse de nuevo y esta vez pude sentir como sus manos me tomaban de forma segura por la cintura. Algo en esas manos, en ese agarre se me hacia sumamente familiar. Pero no me di con vueltas lancé el codazo mas fuerte que pude a su estomago.

  Pude escuchar el quejido de él y luego las respiraciones forzadas mientras que su amigo estallaba por las risas.

 

- Te lo dije- logro decir en un momento entre risas.

 

  "Que se atreva a tocarme de nuevo" me dije a mi misma "Y pondré en practica todo lo que aprendí en años de juntarme con hombre y dejarme crecer las uñas" en cuanto pensé me di cuenta de la estupidez que estaba pensando "Me das lastima Samanta"

 Tenía que admitir algo: su amigo si que era persistente. Por que cuando logro controlar de nuevo sus respiraciones se irguió de nuevo dispuesto a acercarse de nuevo. Sentí como su cuerpo se acercaba poco a poco pero esta vez no deje que llegara a tocarme, ya que cuando sentí su mano a escasos centímetros de mi me gire de forma abrupta para enfrentarme con él.

 

- ¡¡Que ni se te ocurra tocarme de nuevo!!- grite antes de percatarme de algo.

 

  Frente a mi se encontraba un Marc pálido del susto. En ese momento me quede muda ¿Qué hacia él acá? Acaso él seria el "verificador", no eso era imposible él no me haría algo así a mi ¿o si?. Mientras tanto las risas del desconocido seguían resonando en la habitación.

 

- Hay amigo, ¡si pudieras ver tu cara!- fue lo único que entendí entre sus risas.

 


Comenten :) aca tienen una nueva actualizacion y comentenme a ver que onda ¿les gusta para donde esta llendo la historia? las sugerencias son completamente Bienvenidas :) los quiero ♥


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