Historia al azar: Cabeza y Corazón
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Bitacora de una desaparecida » Capitulo 7- Confeciones
Bitacora de una desaparecida (R15)
Por -bell-
Escrita el Martes 1 de Febrero de 2011, 18:31
Actualizada el Lunes 7 de Julio de 2014, 02:47
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Capitulo 7- Confeciones

  Sabia lo que iba a pasar, yo lo sabía, lo intuía y nuevamente las voces estaban gritando en mi mente alteradas "Te va a besar" gritaba una mitad emocionada "¡NO!, No podes no con él acordate donde estas ¡estupida!". Contrariada y sin entender nada me quede allí plantada, petrificada con los bellos de los brazos erizados y el corazón palpitando a mil por hora.

  No sabia que hacer ¿apartarme lo más posible de él? ¿cachetearlo? o… ¿besarlo?. Tenía la cabeza completamente embotada, no concebía ningún pensamiento coherente o incluso lógico así que deje mi cuerpo en manos de lo que así como pudo ser la mejor idea también podría a ver sido la peor.

 

  Deje mi cuerpo en manos de mi irrefrenable y salvaje instinto.

 

  En el momento preciso que tome esa decisión sentí como mi cuerpo se alivianaba y una extraña tranquilidad de apoderaba de mi ser. Clave mis ojos en sus bellos ojos negros, en esa simple mirada nos estábamos transmitiendo todo lo que jamás ninguno de podría decir.

  Yo miraba mas allá de sus ojos, podía ver su pasión, su espíritu salvaje destinado a correr contra el viento.

 

  Podía ser su alma, su transparente y amable alma.

 

  Y estaba completamente segura de que podía ver lo mismo en mí, y me alegre por eso.  Me concentre en él, aspire su dulce aroma y escuche nuestras respiraciones acompasadas de manera armónica.

  Rozo suavemente sus labios con los míos de la manera más tierna que jamás creí posible. Sentí como sus brazos en mi cintura me acercaban y apretaban con su cuerpo. Mi cuerpo ya no era mío el actuaba por su propia cuenta, sin pudores ni pensamientos. Mis brazos rodearon su cuello apretándolo aun más a mí.

  Ambos éramos instinto puro. Nuestros besos cada vez eran más apasionados, era la necesidad de agua después de estar tanto tiempo con sed. Una sed que jamás supe que tenía.

  Sentía impaciencia, quería besarlo por siempre y rogaba a dios que jamás lo apartara de mi vida "¿Hola? ¿Te acordás donde estas? No seas tonta", lo peor es que yo sabía que eso era real. Las lágrimas empezaron a correr por mis mejillas y antes de que pudiese hacer algo al respecto él se aparto unos centímetros de mí y me miro atentamente.

 

- ¿Por que lloras? ¿Tan malo soy?

 

  Me negaba a responder, ya bastante estupida me sentía sin hablar. Pose mi mirada sobre las penosas sabanas de la cama por que sabía que si lo miraba a los ojos las palabras escaparían de mi boca "Basta de llorar Samanta ¡te vas a deshidratar!" grito una voz en mi mente pero eso me era imposible, todas las lagrimas que contuve a lo largo de mis 17 años de vida se propusieron a salir desde mi estadía en esa estupida, asquerosa y maloliente "casa".

 

- Mi amor por favor háblame…

- No me digas "mi amor"

 

  Mis palabras salieron como un murmullo pero me irritaba que me hablara tan cariñoso cuando lo único que planeaba era acostarse conmigo para que luego viniera uno de sus asquerosos amigos. Él me miraba confuso sin comprender al todo lo que me pasaba por la mente y yo sabía por que, en un minuto nos estamos besando y al otro las lágrimas caen por mis mejillas y no dejo que me diga "mi amor".

 

- ¿Fue algo que hice? Samanta mírame y responde.

- Basta no me jodas, ya me arte de esto.

- ¿Qué?

- Que me canse de que me utilicen solamente y no voy a permitir que vuelva a pasar ¡y menos en esta casa asquerosa! ¡¡Lo juro!!

- ¿utilicen? ¿De que estas hablando Sam? no te entiendo

- A ver Marc ¿Dónde estamos? En una estupida casa de venta y tráfico de personas ¿me equivoco?

- No pero…

- Pero que no soy estupida así que no seas hipócrita, vos a mi no me querés y lo sabes, muy en el fondo lo sabes lo único que vos tenés es calentura, ¡calentura!.

- ¿Calentura?

- Si, calentura ¿querés que te explique lo que significa?

- Se perfectamente lo que significa pero te estas equivocando.

 

  Estaba muy alterada, mas de lo que creí al punto de que yo misma me sentía mal por lo que decía por que veía en sus ojos algo que me cautivaba, algo raro e indescriptible.

 

- ¿Me estoy equivocando? Entonces por favor explícame, ¿cual es mi error?

- Tu error es no confiar

- ¡confiar! ¿Sos conciente del lugar en donde estoy? En este lugar no hay NADIE en quien se pueda confiar…

- En mi sí. Samanta yo te quiero y podes confiar en mi.

- Primero: ¿otra vez al tema de la calentura?. Segundo: El simple hecho de que este saca es un claro indicio para mi de que no sos de confiar y ¡que gracias a vos yo estoy acá!

- No, es calentura. Créeme Samanta hacia mucho que yo no me enamoraba y realmente siento algo muy importante hacia vos, ¡mírame a los ojos y date cuenta de que no te miento!.

- Su pongamos que te creo… Seguís estando en esta casa y formando parte de esta repugnante organización.

- Eso también tiene respuesta. Pero no te lo puedo decir ahora mismo, solo me conformo con que me creas que te quiero.

 

  ¿Cómo que no me lo podía decir? La intriga se apoderaba de mi anhelando saber la respuesta a aquella GRAN incógnita mientras que el seguía repitiendo que me quería. Lo peor era que una gran parte de mi quería creer en sus palabras, aceptar que el me quería y que nuestro amor era posible por que, aunque me costara admitirlo, yo también lo quería.

  Quería sentirme segura en sus brazos, saborear sus labios siempre que quisiera y por sobre todas las cosas quería al chico que pensé conocer el día anterior, aquel amable dulce y protector, no aquella representación que mi conciente me mostraba con fundamentos realmente inteligentes, tanto que era difícil ignorarlos.

 

- ¿Puedo confiar en vos?

 

  La pregunta huyo de mis labios pero realmente anhelaba saber la respuesta quería con todas mis fuerzas creer en sus palabras, confiar en que él me quería y que todo era real.

Que él se convirtiera en mi ancla, mi aire, mi salvación. Él apareció en mi vida como quien cae de visita una sorpresa inesperada que aun sin saber esperaste todo el tiempo.

 

  Anhelaba saber que de nuevo tenía un amigo. Alguien que me quisiera y que rezara por mi en las noches.

 

  "Todos necesitamos alguien que nos sea fiel aun en la distancia".


Actualizacion!!! espero les guste el capitulo realmente me gustaria que fuera mas largo pero lo escribi hoy y ya tengo la idea clara sobre lo que va a tratar el proximo capitulo :D COMENTEN MUCHO!! Y DESDE YA GRACIAS :) ♥ LOS QUIERO ♥



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