Historia al azar: Dulce Navidad
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Bitacora de una desaparecida » Capitulo 4- Condenada
Bitacora de una desaparecida (R15)
Por -bell-
Escrita el Martes 1 de Febrero de 2011, 18:31
Actualizada el Lunes 7 de Julio de 2014, 02:47
[ Más información ]

Capitulo 4- Condenada

  Estar tanto tiempo sin hacer nada en mis condiciones puede llegar a ser tanto productivo como un desastre total. Y las horas que siguieron a mi encuentro con Marc fueron un real   martirio. Yo diría que hasta me había deshidratado de tanto llorar si pudiera.

  Me sentía impotente ante el dolor que seguramente estaban sufriendo mis papás veía sus caras en mi mente, despiertos noche tras noche rezando por mí, pero evidentemente no habían muchos progresos. Me llenaba de dolor saber que yo era la causa de sus lagrimas, yo era su única hija y como tal era la "nenita" de papá y el orgullo de mamá, siempre me daban lo que necesitaba o quería, pero aun así no era una chica caprichosa, ellos habías hecho un buen trabajo conmigo.

  Luego recordé al resto de la familia, los tíos y primos con los que tanto me divertía siempre luciendo sus sonrisas ahora con el rostro serio gracias a mí. Los imagine corriendo por las calles de la ciudad pegando mi foto en cada lugar que encontraran.

  Pensé en Gabriel y sus tristes ojos azules, quemando sus neuronas de tanto intentar hallar algo en sus recuerdos que le dijera donde estaba, e intentando llevarme de vuelta a casa a fuerza de voluntad. Lo imagine con los ojos brillosos de dolor, frustración e impotencia, intentando con todas sus fuerzas no romper todo aquello que se atravesara en su camino.

  Recordé a Katy, Ana, Emma y Grace. Ellas definitivamente no estaban hechas para sufrir, eran las personas más buenas y dulces que dios debió de crear, ellas seguramente estarían de lleno en la tarea de empapelar la ciudad, ellas no me causaban tanto dolor como Gabriel o mis padres, porque ellas se contendrían juntas, y se cuidarían ente ellas evitando que alguna hiciera una estupidez.

  Sin darme cuenta me encontré pensando en las diferentes formas que conocía de matar y sobre que tanto me lastimaría si me lograba lanzar desde la ventana. Que estúpida que era, primero esa ventana debía de ser imposible de abrir y segundo yo no era capás de matar "espera y veras que si lo eres" dijo una voz en mi mente. Era estúpido seguir pensando en esas cosas, yo prefería usar mi tiempo en auto-destruirme pensando en quienes amaba. Eso era mejor que hacerme falsas esperanzas.

 

  "Me han arrebatado mi libertad" pensé resignada, pero en cuanto lo hice llego un recuerdo a mi mente.

 

FLASH BACK

  Miraba las hojas del árbol sobre nosotros con mi cabeza recostada en las piernas de Gabriel, miraba su glácil baile con cada briza que las movía, mientras sentía como mi amigo acariciaba mi ondulado cabello.

  Ambos estábamos en nuestro propio mundo, cada uno con sus pensamientos irrefrenables en ese momento, escuchando el silencioso susurro de las hojas al bailar,  y nuestras propias respiraciones y corazones palpitando a la par.

 

- En que estas pensando- dijo mientras sus azules ojos aparecían en mi campo de visión.

- En el viento- dije yo sin molestarme en explicarle

- ¿el viento?

- Si, estaba pensando en la envidia que me provoca el viento

 

  Apenas escucho mis palabras soltó una carcajada autentica que casi me hace reír a mí.

 

- ¿y se puede saber porque le tenés envidia al viento?

- Porque él es libre

 

  Levante la mirada por primera vez en bastante rato y clave mis ojos en su rostro. Me miraba con incomprensión y curiosidad, a la espera de que siguiera con mi explicación, pero no lo hice. 

 

- ¿Libre? Vos también sos libre Sam, no tenés nada que envidiarle.

- Si, Gabi, lo soy pero a mí me pueden arrebatar mi libertad. A mí, al igual que a vos o a cualquiera, nos pueden atrapar y encerrar en un cuarto, atar a una cama y obligar a punta de pistola a hacer lo que otro quiera. El viento siempre será libre, jamás lo podrás atrapar y mucho menos encerrarlo.

- Eso no es así Sam, la libertad jamás te la van a poder arrebatar, no importa si te encierran, te atan o apuntan con una pistola. Siempre vas a ser libre de elegir, tan solo te quitan posibilidades. Siempre podrás elegir entre la vida o la muerte, el sí o el no. Solo tenés que tener el valor de hacer uso de tu libertad.

 

  En ese momento me quede pensando y mirando de nuevo las hojas sobre mí, Gabriel tenía razón. Yo siempre seria libre de elegir entre la vida o la muerte

 

FIN FLASH BACK

 

  Era una hipócrita, realmente me sentía como una hipócrita. ¿Cómo podía haber dicho eso alguna vez y ahora estar contradiciéndome y tirándome yo sola abajo?. Me quede pensando un rato en lo que alguna vez me había dicho mi sabio amigo y tenía razón en todo lo que dijo.

  ¿Quién diría que años después yo estaría en la situación que en algún momento plantee? Una luz se había encendido en mi camino, o más bien yo creo que era un reflector. La esperanza había resurgido en mi y esta vez no la haría desaparecer.

 

  YO ERA LIBRE

 

  Libre de decidir, de decir sí o no, libre de elegir revelarme o seguir viviendo en la opresión, era libre de elegir entre la vida o la muerte, entre hacer lo que ellos querían que hiciera y lo que yo pensaba, "caeré con la frente en alto".

  Siempre fui libre, siempre fuimos libres desde el principio de los tiempos, aun cuando había esclavos ellos podían decidir reaccionar o no sin importar el castigo. Ellos podían decidir. No era una condición ni un derecho, la libertad es una realidad.

 

  Estamos condenados a la libertad.

 

  No podemos elegir lo que nos pasa, pero si como responder a lo que nos pasa. Podemos culpar al Gobierno, a la política, a la religión, al destino, A DIOS! Por lo que nos pasa o las condiciones en las que vivimos. Pero siempre sabremos que en el fondo es nuestra culpa no reaccionar.

 

  Yo elegía seguir viviendo, pero a base de la ética y los valores que me inculcaron. Eso lo elegía yo, porque soy libre y lo seguiré siendo hasta que muera.

 

  Los días avanzaban con una irritante monotonía. Me daban comida 3 veces al día, las cuales disfrutaba en vez de arrojarlas, y luego me dedicaba a soñar mientras veía a esos niños inquietos y llenos de energía corretear y jugar por la plaza. Soñaba que era una de ellos, libre de correr por todos lados mientras el viento acariciaba mi rostro soltando simples risas que ahora me parecían ser un mito. Hacia tanto que no reía. Por ahí solía soltar una que otra sonrisa viendo a los niños jugar pero risas no, eso ya era pedir demasiado.

  No volví a ver a Marc desde que arroje la comida, ahora en cambio me llevaba la comida un tal José el cual era bastante malhumorado y que reflejaba algo en sus ojos que me hacía temerle y desconfiar completamente de él. Siempre abría la puerta y me hablaba con un tono de voz repugnante, para el yo solo era una cosa, una mascota, una animal; algo que sin lugar a dudas no podía ser considerado "humano".

 

  Tan solo 3 días después de mi pequeño ataque de liberalismo en el que estrelle mi comida contra la pared llego lo que me anunciaba que las cosas cada vez estaban peor, llego Susan.

  Una atemorizante mujer de edad avanzaba que se encargaría de "arreglarme" y "cambiar mi look". "Si claro, esto es solo para que no se me reconozca" pensaba yo una y otra vez mientras me alejaba lo más posible de las arrugadas manos de esa vieja "más le vale que ni me toque" pensé mientras la esquivaba una vez mas y veía la furia reluciendo en sus ojos con tanta intensidad que daba pánico.

 

- Está bien ¿Querés por las malas? ¡Perfecto!- dijo mientras se volvía hacia la puerta y salía dejando tras ella solo a mi corazón desbocado.

 

  ¿A qué se refería con "por las malas"? Me aleje lo mas que pude de la puerta y mire a mi alrededor desesperada, en busca de algo que pudiera usar de arma, pero no había nada. Como note el primer día la habitación estaba vacía tan solo con una cama y la mesa de junto a la puerta.

  Recordé con esperanza todos los trozos de plato rotos contra la pared pero cuando gire la vista hacia allí no estaban, debían ve haberlos limpiado mientras dormía "No vaya a ser cosa que me lastimase y es que ellos me quieren cuidar tanto" pensé sarcástica mientras me dejaba caer contra la pared impotente e indefensa.

 

___________________________________________________________________________________________________________

 

Actualize!! jajjaa espero que les guste el capitulo y quiero aprovechar de agradecer a aloma y Taylor_alice_cullen cuyos comentarios realmente me alegran los dias por mas simples y tontos que parezcan es lindo saber q realmente te leen bueno espero les guste!! :)



« Capitulo 3- Reacciones impulsivas y una ventana de esperanzas Comenta este capítulo | Ir arriba Capitulo 5- Cambio de look y ¿un nuevo amigo? »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.