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Bitacora de una desaparecida » Capitulo 17- La lucha del leon
Bitacora de una desaparecida (R15)
Por -bell-
Escrita el Martes 1 de Febrero de 2011, 18:31
Actualizada el Lunes 7 de Julio de 2014, 02:47
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Capitulo 17- La lucha del leon

  Las palabras no eran necesarias, simplemente con mirarlo a los ojos me sentía segura, como si a nuestro alrededor se creara una burbuja protectora que me apartara de los males y de presente mismo, solo estábamos nosotros. Pero yo sabia que eso no duraría mucho, tan solo en el momento en el que Marc se fuera todo regresaría. El temor, la soledad y la impotencia, la desesperación y la locura, la cruel realidad regresaría lo quisiera o no.

  Sus brazos se sentían tan reconfortables a mi alrededor, como si hubiesen sido creados para estar allí. Deseaba que el tiempo se detuviera en ese momento, la paz, la tranquilidad que nos rodeaba y el sentimiento de seguridad, el saber que no estaba sola, que había gente que me acompañaba aun en el sentimiento, gente que yo sabia que jamás volvería a ver, no si dejaba de luchar y no estaba dispuesta a hacer eso, aunque me encantaría poder ver una vez mas a mamá y a papá, haber podido decirles "adiós, los quiero" esas palabras me asfixiaban con el remordimiento de no haberlas dicho cuando pude, como si cobraran peso en mi garganta impidiendo el paso de aire.

 

- Marc ¿puedo hacerte una pregunta?- escapo de mis labios.

- Si Sam, sabes que si- dijo mirándome a los ojos.

- ¿Cómo esta todo allí afuera?... ¿siguen buscándome?- pregunte temerosa a saber la respuesta.

- ¿En serio quieres saberlo?- sus ojos se fijaron en los mios reluciendo de muchas cosas a la vez,  entre ellas dolor.

- Si, por favor- intente ser fuerte "¿Por qué lo haces?" me pregunte a mi misma "Porque necesito saber que no me olvidaron" me respondí a mi misma,

 

  ¿ilógico no? Trataba por todos los medios olvidarlos, sacarlos de mi mente y recuerdos apartarlos de todo peligro aparente pero no podía engañarme, los extrañaba mas de lo que lograba admitir y necesitaba saber que no me habían olvidado aun.

  No recordaba cuanto tiempo llevaba lejos de casa, podrían ser días como años no lo podía decir con seguridad no vi las lunas pasar junto con sus días, lo que sabia es que desde que me cortaron el cabello este había vuelto a crecer hasta mi cintura como si gritara "¡No van a poder conmigo!".

 

- Los tienen vigilados, más de lo habitual. Tu familia te ama mucho, ellos no se han dado por vencidos ni un segundo, siguen luchando con uñas y dientes ellos saben que estas viva y no van a parar hasta encontrarte, pero eso los puede poner en un peligro muy grave- respondió cauteloso a mi reacción.

- ¿Dónde estuviste estos días?- pregunte inconcientemente pero con interés en esa pregunta.

- Me enviaron de nuevo a Argentina a controlar como estaba todo por allá…

- ¿viste a mis papás? ¿Cómo están? Por favor decime- pregunte desesperada.

- Si, los ví de lejos, no pude acercarme. Ellos estaban bastante cansados, grandes ojeras resaltaban en sus ojos rojos mientras una lágrima siempre se mantenía presente en la mejilla de tu mamá, la cual tu papá limpiaba con delicadeza antes de cerrar los puños con una fuerza impresionante.

 

  Escuchaba sus palabras como si recitara una verdad única e indiscutible, por que eso era para mi, Marc era mi contacto con el mundo. Casi podía ver la imagen en mi cabeza, a mamá destrozada pero en sus ojos aun el reflejo de la perseverancia y fe indestructible, mientras papá reflejaba lo que siempre vi en el, la fuerza, el escudo que me protegería de todos los males aquella fuerza que hoy usaría con mamá.

 

- Marc ¿Qué día es hoy?- pregunte mientras me recostaba en sus piernas y miraba al techo.

- Es 15 de enero si no me equivoco

- ¿de 1994? ¿Tanto tiempo paso ya?- pregunte mientras unas lágrimas amenazaban en mis ojos pero impedí su paso "Ya no volveré a llorar mas, debo ser fuerte, algún día regresaré a casa" me dije.

- Lo lamento mucho Sam, me duele mucho verte aca pero no hay mucho que pueda hacer, moriríamos en el intento si tratamos de huir…

- Marc, no te culpo, vos sos la única luz que tengo en medio de esta oscuridad- lo mire a los ojos intentando reflejar todo lo que sentía, toda mi gratitud.

 

  No tardo mucho para que mi ángel guardián se tuviera que marchar dejandome de nuevo en las tinieblas de la soledad, pero esta vez no era como en las anteriores ya que en mi interior se había encendido una luz que parecía resplandecerlo todo, no importaba que yo estuviera allí, afuera estaban todos sanos y no me habían olvidado, ellos seguían buscándome "no van a parar hasta encontrarte, pero eso los puede poner en un peligro muy grave" esa frase resonaba en mi cabeza rebotando por todos los recovecos temía por ellos.

  Acurrucada contra la pared cerraba mis ojos y pensaba en el cielo, en el sol, en el olorcito que antecede a una lluvia, y el que la precede tantas cosas sencillas que con el simple hecho de pensarlas dibujaban una sonrisa en mi rostro.

  No se en que momento la realidad se mezclo con la fantasía se que en algún momento unos fuertes pasos al otro lado de la puerta me despertaron seguidos por un portazo, mis músculos se tensaron alertas en presencia de aquella silueta vagamente conocida, algo en mi me decia quien era él, pero yo me negaba a creerlo.

 

- Hola preciosa te prometí que iba a volver- dijo aquella voz grave y llena de superioridad, tal como la recordaba.

 

  Mi corazón se desboco con los recuerdos de la ultima vez que él estuvo en aquella habitación, mientras en mi cabeza resonaban todas sus amenazas y proyectos cosas que se me hacían difícil creerlas falsas ese hombre podía ser cualquier cosa, pero mentiroso yo creo que no.

 

- Te dije que no volvieras ¿que es lo que querés?- intente decir fuerte y brusca, lo que no me salio muy bien. Él chasqueo varias veces la lengua mientras me miraba fijo lleno de seguridad.

- Cuidadito como me hablas a mi un poquito de respeto ¿o no te acordás que yo soy el dueño de tu vida?- dijo acercándose unos pasos a mi.

- Mi vida es mía, no importa donde ni como este siempre me va a pertenecer no importa lo que hagas y yo no regalo mi respeto, y vos evidentemente no te mereces ni una pizca solo sos un pobre imbesil

 

  En cuando escucho mis palabras se abalanzo sobre mi levantándome del suelo y aplastándome entre la pared y su cuerpo mientras q con una de sus manos sujetaba firmemente mi cuello. Su boca estaba a unos escasos centímetros de la mía mientras el olor que despedía penetraba por mi nariz, nos mirábamos fijo a los ojos, el superior y yo desafiante.

  Su mirada era aterradora, unos ojos que desprendían crueldad e insensibilidad, no era nada como para luchar contra él, era un hombre fuerte, alto y rudo, mientras que yo era una simple mujer débil a causa de la poca alimentación, flaca y no muy alta. Pero tenía determinación, y yo lo sabía, no iba a parar hasta escapar de allí.

 

- Ten mucho cuidado, es la ultima vez que te lo repito, cualquiera ya te hubiera puesto en tus casillas con unos cuantos golpes, no lo hago para no arruinar ese bello rostro pero si me obligas…

- Hace lo que quieras, yo no voy a callar solo sos un pobre infeliz que disfruta del sufrimiento ajeno.

- Te aconsejo que te calles- dijo como una bestia a punto de perder los estribos

- Me das lastima- dije con todo el asco que me fue posible, yo sabia lo que sucedería ahora, sabia lo que pasaría sin importar lo que dijera así que ¿Por qué callar? Eran tan solo unos golpes que antecederían al verdadero sufrimiento "Si voy a caer que sea con dignidad" me dije a mi misma.

 

  No la vi venir, fue tan rápido que no tuve tiempo de reaccionar solo sentí el fuerte golpe en mi rostro sin tener otra opción, no me podía mover. En ese momento se aparto de mi y caí al suelo, el dolor no tardo en llegar como un montón de agujas que me aguijoneaban allí donde me había golpeado.

  Me acurruque en el piso mientras intentaba aguantar las lagrimas sintiendo la sangre que resbalaba por mi labio.

 

- Te dije que no te convenía…

- Maldita bestia, solo sos eso, una bestia…- farulle antes de sentir un fuerte impacto en mi estomago que me dejo sin aire imposibilitando que siguiera hablando.

- Se nos hace tarde, te tenés que cambiar vamos- dijo mientras me levantaba, yo me aparte de su mano lo mas rápido posible escondiéndome en la otra esquina.

- Yo sabia que terminaría haciendo esto- se dijo a si mismo como premiándose por un gran acierto.

 

  Camino lentamente hacia mi y me tomo de la ropa fuertemente, la poca ropa que me quedaba, yo empecé a gritar y golpear a todos lados, quería que me quitara las manos de encima de una vez, me sentía ultrajada, débil. Sin importar cuanto grite y golpee no pude escaparme de sus fuertes músculos.

  Vi con impotencia y dolor como poco a poco los pedazos de tela caían a mis pies  hasta quedar desnuda e indefensa frente a él. Me cubri lo poco que podía con mis brazos, mientras que me dejaba caer al piso bañada en lagrimas y totalmente aterrada mientras veía los ojos desenfrenados de mi visitante. Por alguna razón re estaba refrenando a sí mismo, podía ver su lucha interna reflejada en sus ojos.

 

- No hoy no- susurro para si mismo- Cambiate, vuelvo en 5 minutos, si no lo hiciste lo hago yo y quien sabe a que puede conducir eso- dijo antes de ir no sin antes tirarme esa ropa que me esperaba en el umbral de la puerta.

 

  Pensé en no cambiarme, pero rápidamente deseche esa idea por muchas razones, me sentía muy indefensa y expuesta pero no quería ponerme esa ropa asquerosa que se convertiría en mi vida, en seguro de vivir un día mas solo por conseguir dinero vendiéndome. Pero tenía terror a que él volviera y tomara el asunto con sus manos.

  Intentaba no pensar en lo que llevaba puesto, miraba al frente y hacia todos lados mientras daba vueltas en esa pequeña habitación intentando ahuyentar la desesperación hasta que me tope con unas palabras conocidas en la pared allí donde se fijaron mis ojos: "Vamos, levántate una vez mas y hazlo como si fuera la primera vez que lo haces" leí allí, antes no había visto esas palabras y no sabia de quien eran, solo sabia que un leon se levanto en mi interior dispuesto a luchar.

  Fue en ese momento en el que oí el rechinar de la puerta anunciando su regreso, no me moví, no me inmute permanecí allí con todos los sentidos alerta escuchando hasta el aleteo de una mosca mientras percibía su presencia cerca de mí.

 

- Vamos- dijo mientras me tomaba de brazo que yo sacudí mientras me apartaba bruscamente.

- No me toques- dije firme pero serena.

- ¿Otra vez con el ataque de rebeldía? Al parecer vos necesitas un escarmiento perra inmunda- dijo mientras me agarraba de nuevo.

- ¡¡Te dije que no me toques!!- dije esta vez propinándole un cachetazo.

 

  En sus relució una bestia salvaje a punto de saltar y devorar a su presa, mientras un brillo se encendía en ellos.

- Tal vez quieras que tus amigotas vengan a acompañarte- me estremecí ante sus palabras temerosa pero no inmute mi postura, me mantuve firme.

- Tan solo inténtalo- repuse desafiante.

- Yo no quería recurrir a eso, es muy diferente todo pero si no me dejas otra opción…

 

  Se abalanzo y me acorralo contra la pared, no sabia que es lo que iba a hacer mientras que mi corazón palpitaba desesperado en mi pecho, me debatí contra él pero no pude hacer nada estaba muy apretada contra la pared, hasta que pude sentir el pinchazo de una aguja penetrándome la piel.

  Mis pensamientos se volvían confusos los unos de los otros y mi vista era borrosa, me costaba mucho controlar mis acciones que parecían no tener vida, podía sentir como poco a poco desaparecía le verdadera yo para ser suplantada por una "yo" drogada, me sentía somnolienta y que no podía respirar. Intente hacer un acoplo de todas mis fuerzas para poder concebir un ultimo pensamiento coherente.

 

  "Por favor, Dios, si estas allí en algún lugar protégeme, no permitas que me hagan daño"

 

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PERDON!!!! realmente muchisimos perdones!, a mi me molesta cuando la gente tarda tanto en actualizar pero les aseguro que se me pasa re rapido el tiempo y tengo terror a que me abandonen por q esta historia me encanta, lo que sucede es q se todo lo que quiero q pase pero se me mezcla un poco en el orden delos hechos y demas y no quiero q se pierda nada x favor tenganme paciencia y comenten, espero les guste el capi



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