Historia al azar: El Árbol Maldito
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Bitacora de una desaparecida » Capitulo 10- Un viaje inesperado.
Bitacora de una desaparecida (R15)
Por -bell-
Escrita el Martes 1 de Febrero de 2011, 18:31
Actualizada el Lunes 7 de Julio de 2014, 02:47
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Capitulo 10- Un viaje inesperado.

  Estaba estupefacta, muda. No podía creer lo que mis ojos me mostraban. Marc no podía estar allí, él nunca me haría daño ¡lo había jurado!, no, no podía ser él seguramente me había quedado dormida y mi imaginación me estaba jugando una mala pasada si seguramente es eso.

  Ninguno dijo una palabra. Yo por mi parte seguía intentando convencerme a mi misma de que nada era real, pero como sabiamente dicen los padres cuando uno es pequeño "La mentira tiene patas cortas". Por mas de que yo lo quisiera negar hasta el final "Basta Samanta acéptalo, te mintió" dijo una sabia vos en mi mente a la que tuve que hacer caso, sería estúpido seguir negándolo.

 

- ¿Qué haces acá?- rompí el silencio- te dije que no te quería volver a ver.

- Samanta escúchame…

- No caigo dos veces en la misma mentira no soy tan estúpida.

- No vas a caer en una mentira porque nunca te mentí, solo escucha…

- No te pienso escuchar es tan solo una pérdida de tiempo y esperanza.

- Sam estás equivocada escúchame yo…

- ¡YA BASTA! No quiero, se que eso no importa mucho acá, lo que quiera o no, pero respétame eso.

 

  Él se quedo en silencio. El dolor relucía en sus ojos, lo podía palpar en nuestro alrededor. Pero ya me había demostrado que era un hábil mentiroso, ¿como podía creerle ahora?, algo en mi instinto me decía que escuchara sus palabras, pero ya estaba cansada de sufrir por vanas esperanzas.

  Él no hablo, solo se quedo mirándome transmitiéndome con su mirada todo aquello que me negaba a escuchar, por lo que me di la vuelta y le di la espalda.

 

- Vamos bonita, son solo unas palabras. No dejes que tu orgullo nuble la única esperanza que tenés.

 

  Esa voz desconocida hizo acto de presencia, y me dejo helada. Pero esta vez no fue por el pánico o el miedo. No. Esta vez fue impactada por la seriedad de sus palabras y la realidad de ellas.

  Mi orgullo y mi temor a sufrir me estaban nublando la vista. Ellas estaban decidiendo sobre mí, y ese podía ser un gran error, tal vez uno de los más grandes. Reflexione sobre sus palabras y sobre lo que yo sentía. Algo en mi anhelaba escucharlo, quería creer en sus palabras y dejar que sus brazos me protegieran.

 

  "Tu orgullo esta acallando al amor que sentís, escuchalo" dijo algo en mi mente que resolvió todo.

 

  Lentamente me di la vuelta para encontrarme con sus profundos ojos, aquellos que transmitían tanto que ni él lo debía saber. Los mire por unos cuantos minutos, escarbando en ellos intentando encontrar cualquier indicio que dejara en evidencia sus mentiras

 

- ¿Qué haces acá?- dije de forma seca.

- No estoy acá por lo que vos pensás…

- ¡Entonces algo peor! Perfecto- exclame con sarcasmo.

- ¡Me podes escuchar! Estoy acá para evitar que otros te lastimen, me ofrecí voluntario para venir.

- Te salió un poco mal- susurre lo bastante fuerte para que todos escucharan- porque te mandaron un chaperón- añadí señalando al amigo que esperaba junto a la puerta.

- ¿Que? No Sam, no te preocupes por él. Es un amigo.

- No me pidas cosas imposibles, seamos realistas.

- No, lo digo en serio. Sam te presento a Ian, el único verdadero amigo que tengo.

 

  El aludido me miro y sonrió mientras daba unos pasos hacia nosotros. Yo me limite a mirarlo de la forma mas fría que pude, no me importa que tan amigo de Marc fuese si estaba allí no era por algo bueno "¿No era que no cometías el mismo error dos veces?" interrumpió una voz en mi cabeza "No seas estupida y no juzgues sin conocerlo".

 

- Sam, mirame- pidió Marc mientras me tomaba de la mano, no lo rechacé- ¿Confías en mi?

- Ya no se en quien puedo confiar y en quien no- respondí llena de pena.

- Escucha a tu corazón, él no miente.

- Mi corazón ya se equivoco muchas veces- dije corriendo la mirada, pero el me tomo de la barbilla para que lo mirase.

- No seas testaruda ¿Qué te dice?

 

  Gabriel me solía decir que era la persona más testaruda y orgullosa que conocía y que eso me iba a perjudicar en el futuro, a lo que yo siempre respondía que no era tan testaruda y orgullosa y que yo sabia aceptar mis errores.

 

  Tal vez él tenía razón. Debía dejar que hablara mi corazón, al menos esta vez.

 

- Que confíe- sus ojos brillaron al escuchar mis palabras.

- Entonces hazlo, Te amo y nunca te mentiría. Puedes confiar en Ian, es una buena persona, esta aquí por razones parecidas a las mías.

- ¿Entonces por que estás acá?

- ¿Qué preferías? Que viniese yo y mentir o que viniese otro a verificar.

- ¿Y él?- me costaba mucho creer que todo era real.

- Para cubrir las apariencias- respondió el aludido.

 

  El tal Ian se acerco a donde nos encontrábamos para tenderme una mano la cual tome.

 

- Ian Barlow, mucho gusto.

- Samanta Miller- respondí antes de soltar su mano.

- Así que vos sos la bendita mujer que logro atrapar a este hombre, disculpa amigo paro ya estaba empezando a dudar si eras gay.

- No todos nos acostamos con la primera chica que se nos cruza.

- No, por supuesto. Pero desde que te conozco nunca te vi cerca de una. Esta es la primera vez que te veo emocionado por una chica, amigo si que estas enamorado.

- Si, y muchísimo.

 

  En cuanto dijo esas palabras me apretó contra su cuerpo dejando su rostro a escasos centímetros del mío, no estaba acostumbrada a tener espectadores por lo que el color subió a mis mejillas y yo clave la mirada en el piso. El amigo empezó a reír ante mi rubor.

 

- ¡ Vos, contra la pared!- ordeno Marc mientras lo empujaba y lo dejaba mirando contra la pared.

- Acaso es esto necesario, ¡me aburro!- protesto Ian.

- Si, quedate ahí y no molestes.

- Bueno, no me importa yo me voy a divertir mas que vos, quien sabe lo que te podes encontrar en una pared sucia.

 

  Mientras tanto Marc regreso a donde yo me encontraba para tomarme entre sus brazos y acercar su rostro al mío, esta vez no me puse nerviosa, solo me quede allí mirándolo como muchas otras veces.

 

- Yo que soy un buen amigo y te acompaño para que veas a tu chica y vos me dejar mirando la pared ¡existen muchos temas de conversación! Pero no él me quería dejar fuera de todo.- lo oíamos mascullar a Ian quien no se había movido de su sitio- Ya vas a ver la próxima vez cuando me pidas algo, voy a estar muy ocupado mirando la tele….

 

  Poco a poco su voz dejo de tener sentido para nosotros, solo estábamos Marc y yo, contemplándonos mutuamente nuestras sonrisas, cuando poco a poco nos empezamos a acercar hasta estar a escasos milímetros.

 

- Aja!! Que lento eres amigo, ¡ya bésala! A ese paso se va a poner vieja- interrumpió Ian quien al parecer se había dado vuelta.

- ¡Contra la pared te dije!- exclamo Marc mientras yo reía, y en cuanto se dio la vuelta me beso, como nunca lo había hecho. Lleno de dulzura y al mismo tiempo necesidad.

- ¡Ese es mi chico!- exclamo Ian en cuanto nos separamos a lo que Marc puso los ojos en blanco y corrió a golpearlo.

 

  Estuvieron un buen rato jugando a los golpes, me recordaban a dos cachorros que juegan o a Gabriel y Lucas cuando éramos pequeños, pasaban la mayor parte del día corriéndose el uno al otro para golpearse y yo iba detrás de ellos para no quedarme atrás.

  Ahora estaba pasando algo parecido solo que yo me apartaba de ellos lo mas posible para no ganarme un golpe por tonta "Te lo dije, las apariencias engañan" susurro esa estúpida e irritante voz en mi cabeza que creía saberlo todo "Samanta sos vos misma, tonta" me dije dando me cuenta de lo idiota que era en algunas ocasiones.

  Después de un buen rato Ian se fue a ver que es lo que estaba sucediendo y verificar la situación a ver si no habían levantado sospechas ni nada. Nos quedamos con Marc solos en la habitación, abrazados, inmersos en nuestro propio mundo, ese que tanto me gustaba ami, cuando de pronto alguien entro a las apuradas en la habitación y cerro de golpe.

  Casi me da un paro cardiaco del susto, y por el salto que pego Marc supe que el también.

 

- ¡¡Pero la puta que te parió!! Y a vos que mierda te pasa, idiota casi me matas del susto- mascullo Marc antes de darse cuenta de la expresión de Ian- ¿Qué sucede?- pregunto alerta.

- Es la hora.

 

  Sentía que me estaban dejando fuera de algo muy importante, por que ambos se miraron e intercambiaron expresiones que no comprendí.

 

- ¿Que es lo que pasa? ¡Marc!- exclame al ver que no respondían.

- Es la hora, te van a sacar del país, ya decidieron que hacer con vos.

 

  Al oír esas palabras las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos de forma imparable. ¿Por que?, ¿Por qué ahora? Justo cuando me empezaba a sentir bien, cuando tenia un amigo y alguien a quien querer ¿por que? Estaba claro, en una vida anterior había matado a alguien.

  "¿Por que lloras Samanta? Siempre supiste que esto iba a suceder tarde o temprano" dijo una vos en mi cabeza, "Es que esperaba que fuera mas tarde que temprano" respondí a mi vez, sobre todo ahora. Mi vida volvía a dar un giro completo e inesperado.

 

  ¿Acaso esto nunca acabaría? ¿Nunca dejaría de sufrir? No lo se.


Me colgue un poquito escribiendo, jajja mis manos ya se movian solas. Espero que les guste el capitulo así como les gustaron los anteriores, y sigan comentando, es dificil explicar lo feliz que me hacen cada uno de sus comentarios :) Los quiero ♥


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