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Remus y Olivia » Siento..
Historia terminada Remus y Olivia (ATP)
Por lunaticaporvos
Escrita el Lunes 23 de Agosto de 2010, 15:14
Actualizada el Lunes 23 de Agosto de 2010, 16:01
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Siento..

Capítulos
  1. Siento..
Olivia se había mudado a un pequeño piso en el centro de Londres para vivir cerca del trabajo y de los sitios más de moda de la ciudad. Estaba decorándolo todo de una manera sencilla y algo rústica, las paredes color hueso, el sofá, los sillones, las colchas y todo lo demás era beige y rojo excepto los muebles que eran de madera noble. Acababa de hacer una limpieza a fondo del lugar y estaba destrozada. Se recogió el pelo en una coleta y se tumbó en el sofá nuevo a descansar un rato.
Había pasado unas semanas agotadoras, Remus, su antiguo novio del colegio, y ella habían roto su relación y pasar el rato decorando el piso era un buen entretenimiento para no angustiarse.
Se despertó con el repiqueteo de una lechuza en la ventana. Definitivamente tenía que comprarse un cacharro de esos muggles como el que ya tenían Lily, James e incluso Sirius. Abrió la ventana y dejó entrar a una pequeña lechuza parda a la que dio varias gominolas antes de que se fuera.
Rasgó con lentitud la carta y en seguida reconoció la letra de él.

Tantas cosas que decirte que no sé como empezar.
Que te quiero, que te odio,
que sin ti no puedo estar.
Pero contigo tampoco, esto tenía que acabar
aunque no lo que siento;
nunca te dejaré de amar.


Olivia no entendía nada. ¿Por qué le escribía ahora esas líneas? No tenía ningún sentido seguir comiéndose la cabeza por él. Demasiado claro se lo había dejado todo cuando cortaron. Y siempre utilizando la misma excusa: 'soy demasiado peligroso para ti.'
Posó la carta en la mesa y fue a prepararse una tila. Las manos le temblaban debido a la inesperada carta, pero tenía que tranquilizarse antes de seguir leyéndola.
Una vez tranquilizada, se sentó en su sofá y respiró hondo varias veces, dispuesta seguir con la lectura.

Tenía miedo de dejar de besarte y perderte,
no sé si algún día de estos tendré fuerzas de volver a verte,
Sueño cada noche con volver a acariciarte;
te juro que nunca en la vida yo podré olvidarte.


¡Pero cómo se atrevía a escribirle eso! Después de haberla dejado hecha polvo por la ruptura, cuando ya había comenzado a dejar de pensar en ello, iba él y la escribía esas cosas. Ni siquiera cuando estaban juntos le decía cosas tan bonitas...

Te conocí, me enamoré, puse mi vida en tu mano.
Te quise, aceleré y nunca pisé los frenos.
Debí dejarlo todo hace ya tiempo, o quizá no;
lo único que sé es que siempre te echaré de menos.


Hipócrita mentiroso... ¡Que nunca pisó los frenos, ponía! Si siempre estaba con excusas para no ir más allá en la relación. No quería casarse, ni tener hijos. Si eso es no pisar los frenos...

Dile a él que te proteja, dile que te cuide.
Cuídale tú a él, dale todo lo que te pida.
Guárdame en tu corazón y que no se te olvide
que he muerto al perderte porque tú eras mi vida.


¿De qué estaba hablando ahora? Si ella no tenía ningún él en su vida. A no ser que pensara que su novio fuese Jackes, un chico nuevo en la ciudad y en el trabajo. Ella era la encargada de que conociera todos los lugares claves de Londres y por eso le llevó por el centro de la ciudad.
Allí se encontraron con Remus y quizás él pensase que ellos dos estaban juntos...

Siento no entender porque siento lo que siento,
siento entenderlo y no poder decir te quiero.
Siento tenerte siempre en mi pensamiento,
siento que puedo perderte y solo de pensarlo muero.
Te quiero mi luna, te quiero con amor.


Claro que él no sabía lo que sentía. Nunca supo que sentía por ella. Tan pronto estaba amable, romántico y encantador, como se ponía necio, estúpido e insoportable. Y todo lo que ella le apoyó...Estuvo siempre a su lado, a pesar de todos sus cambios de humor y él se lo pagaba así...
Al menos lo que le decía en la carta era bonito.

Te estoy escribiendo y al mismo tiempo estoy llorando,
que pensarte sin tenerte es lo que más me duele.
No puedo verte ahora, pero te estaré esperando
mi corazón lucha por ti pero al estar sin ti se muere.


Pobre Remus... Lo debía estar pasando francamente mal para escribir esas cosas tan bellas y tener el valor de mandárselo...

Sé que nuestra situación era muy difícil,
que nuestra paciencia finalmente se agotó.
Sé que muchas veces me porté como un imbécil
y ahora soy un imbécil con el corazón roto.

Sí, se les agotó la paciencia después de tanto pelear y discutir. Eran tantas las discusiones y tan pocos los momentos felices... Sí, Remus fue un imbécil pero ella también por dejarlo marchar como si nada.

Tengo puesta en mi habitación tu foto,
al mirar puedo incluso derretir el hielo.
No puedo competir con él, porque él tiene dinero,
pero él no puede ofrecerte como yo el cielo.


Desde luego que tenía que ir a hablar con él y explicarle que no había ningún él, ni ningún otro. Que no se había olvidado tan rápido de él. Que uno no se desenamora y se vuelve a enamorar de la noche a la mañana.

¿Se ofenderá Dios por robarle una estrella
y por tenerla en mi corazón reclusa?
Hago bella esta carta porque mi musa es bella;
tú eres ella, la estrella, al escribir, mi musa.


No podía reprimirlo. Las lágrimas brotaban sin ningún control de sus ojos. ¿Por qué le decía esas cosas tan bonitas en ese momento? Habían pasado demasiado tiempo juntos. Hubo millones de ocasiones mejor que esa para expresarle todo lo que sentía...

Sé que de esa doble vida ya estabas harta:
harta de mi mentiras, de excusas y de cuentos.
Te dedico esta canción que ya escribí en la carta
aquella carta en la que te mostré mis sentimientos.
Fui cobarde cara a cara no pude hacerlo.
Espero que algún día puedas perdonarme,
me hiciste el hombre más feliz, debes saberlo.
No creo que como tú nadie más pueda amarme.


Mientras leía la carta iba pensando en lo que ponerse para ver a Remus. Necesitaba hablar con él, decirle que seguía sientiendo lo mismo que antes y que le necesitaba de nuevo en su vida.
Quería estar con él para siempre.

Elevarme al infinito como tú lo hiciste
y hacerme soñar despierto con el paraíso.
Amor más grande en este mundo ya no existe
desde que Adán a Eva tanto la quiso.
Quería raptarte y para el tiempo.
Amarte como una mujer nunca amó a un hombre.
Que se acabe el mundo, que se pare el tiempo;
si quieres tenerme, solo grita mi nombre.


Olivia salió corriendo de su casa y se apareció cerca de la de Remus. Ni siquiera se preocupó por que los muggles no la vieran. Lo único que quería era hablar con él, verle de nuevo.
El chico de ojos color miel abrió la puerta, sorprendido de verla allí delante, sin peinar y sin maquillar. Tenía los ojos rojos de llorar.

- Te quiero. - susurró ella, mientras le abrazaba fuertemente, como si nunca quisiera separarse de él.

- Yo también te quiero, Olivia. - respondió él, estrechándola más contra sí.

- Es preciosa... - comentó una vez que entraron en casa de él. Puso la carta encima de la mesa y la miró con dulzura.

- La hice pensando en ti. No podía salir otra cosa.

***
CREO QUE ESTE ES MI PRIMER ONE-SHOT DE REMUS CON OTRA MUJER QUE TERMINA BIEN !
ESPERO QUE OS GUSTE :) COMO YA SABRÉIS, ESTOY SIEMPRE EN HISTORIA DE UN AMOR INTERMINABLE !
BESOS, VICTORIA.


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