Historia al azar: harry y hermione
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Madison » Capitulo 2
Madison (R13)
Por sakua_chan
Escrita el Lunes 14 de Diciembre de 2009, 20:04
Actualizada el Martes 31 de Marzo de 2015, 20:45
[ Más información ]

Capitulo 2

MADISON
Original

Por Sakua-chan

Capitulo 2

 

Si se lo preguntaban, nunca olvidaría el día en que aquellos ojos color avellana se atravesaron con los suyos por primera vez. Su Madie, su siempre pequeña y menuda Madie, tratando de hacerse la ruda con ese carácter escueto y frío, y esa dura mirada medianamente oscurecida por su delineador de ojos negro azabache…

* * * *

-Te han tacleado fuerte ¿No, Ethan? - claro, y una palmadita en la espalda no era el mejor consuelo… ¿Cómo hacérselo entender a ese sujeto?

-No es como si me afectara, Dave… - no podía darse el tiempo de perder la cabeza por un pequeño "incidente"… podía olvidarlo, ¡claro que podía hacerlo! Es más, ese montón de nenas le harían olvidarse de todo, eso... las chicas siempre lo resolvían todo - no era más que una estúpida escuintla que no sabe por dónde caminar.

Era costumbre suya la de irse pavoneando independientemente del suelo que recorrieran sus pies, ya fuera una reunión de sus padres, un simple parque de diversiones, el cine, el teatro o la escuela, lugar en el que fuera a encontrarse con señoritas, sería el lugar para seguir trabajando y mejorando a su galantería. Northside no era la excepción por supuesto. Pasillos llenos de casilleros color aceituna, repletos de cotilleos y miraditas indiscretas por parte de las feminas que detrás de las puertas, o libros en sus brazos no podían evitar echar un vistazo al par de forasteros que fingidamente parecían ir "turisteando" en el plantel.

-Sabes que te dio en el orgullo…

-Y sigues jodiendo con eso… -alto, de piel blanca, de ese tipo de colores que con un poco de sol de más y se ponen al rojo vivo, cabellos castaños y largas y envidiables pestañas… era esa la razón de que las indiscretas señoritas, incluidas las que a según coqueteaban con sus novios, soltarán una pequeña expresión de asombro. Existían chicos guapos en Chicago, pero ese Neoyorkino tenía un no sé qué, que qué se yo muy atrayente…

Una galantería casi exagerada, que era apoyada por su careto de chico de telenovela o películas famosas. Nunca se había presentado la oportunidad de que ninguna jovencita le "hiciera el feo" a su sola presencia, razón de más para que no se quitase de encima a Dave, ese primo político suyo que viviese en Chicago desde hacía algunos años y por lo cual fuese el encomendado a hacerle de guía turistico de la ciudad, y es que… el hecho de que él, su primo, ese que siempre tenía que ser tratado con pincitas y venerado por el sexo opuesto, fuera casi arrollado por una joven distraída en el estacionamiento… dejando de lado el montón de gente que pudiera haber, no dejaba de ser sorprendente… ¡podría haberle ocurrido a cualquiera el haber sido golpeado por esa pandrosa!, pero ahí estaba el detalle: Ethan Nichols, hijo del dueño de una de las editoriales de libros más famosas en todo Norteamérica… ¡él en definitiva no era "cualquiera"! Podría negarlo cuantas veces fuera, pero estaba seguro de que en algo le había afectado no ser notado por primera vez en su vida… pero… como cualquier Nichols, no podría rebajarse a aceptar semejante cosa.

Color aceituna. Parecía que ese color era muy apreciado por esos lares, al menos en esa parte del plantel. Una puerta color aceituna, cerrada por cierto, era lo que les impedía el paso a la clase 5202 de Calculo Diferencial.

-¿Qué me ves?- preguntaba Ethan una vez que se sintió casi perforado por la mirada de su primo morocho.

-¿No estarás pensando entrar asa no más porque si?

-¿Tiene algo de malo querer entrar? Digo, si por mi fuera pasaría de Calculo, se me da bien - explicaba todavía sorprendido y con una ceja inevitablemente enarcada.

¿Qué le ocurría a ese tipo? No es como si le fueran a dejar en evidencia como hacían en la escuela secundaria ¿o sí? En Nueva York ingresabas al aula y si querías tomabas clase o pasabas de ello, siempre y cuando dejaras hablar de largo al inútil que estuviera intentando hacer razonar a las cabecillas que tuviera en frente.

"Willie no es como todos los profes"

Fue lo último que escucho decir a Dave, y ojala se lo hubiera dicho antes de que el viejo ese, todo senil, arrugado y casi echado a perder debajo de sus gafas de fondo de botella, fuese a dejarle en vergüenza con el grupo. Ok, sabía que ese jalón de orejas, digno de profesor de primaria habría causado quizás un poco de gracia, tal vez era de esos que sentían a sus alumnos como sus hijos… pero de eso a dejar "al nuevo" sentado en una esquina al lado de la pizarra… ¡rayos! Estaba a un grado de la Carrera Profesional, ¿era eso algo normal en estudiantes de su edad?

Odiaba admitirlo, pero Dave se había pasado de listillo al desertar del intento de tomar Calculo Diferencial por esa mañana.

Había algo que si le agradecería a la pasita cátedra, y eso era su campo de visión. Realmente los profes alcanzaban a ver todo lo que hacías, nunca había tenido la oportunidad de apreciar de ese modo a sus compañeros de clase en ningún colegio en los que había estudiado: Nunca se habían atrevido a humillarle de ese modo temiendo por su puesto en dichas instituciones. En fin… tal vez resultase divertido, no tenía necesidad de meterse en pleito en la Dirección General por culpa del viejito de Calculo, mucho menos cuando la atención de la mitad de la población fémina del lugar estaba puesta exactamente en "esa" esquina del aula.

Visión panorámica de 180 grados, cerca de un sesenta por ciento de la clase hacía de todo menos tomar apuntes. Algunos tantos observaban cansinos el reloj de manecillas que estaba justo por encima de la pizarra, y dos que tres echaban un vistazo por la ventana…

-"Que casualidad…"- de entre el público que no hacía más que mirar hacia la explanada atreves de los cristales, se encontraba la chica despeinada con ropa vieja y desgarbada del estacionamiento. El sol le daba directo a la cara, inteligentemente se le había ocurrido sacar unos lentes de sol enormes, del tamaño de los del señor John Lennon, hacían ver su rostro muy pequeño y afilado… pese a que ahora parecía traer ojos de libélula o algo por el estilo. Comenzaba a estresarle el hecho de que la chica en cuestión no voltease y que además de ello se hubiese unido al grupo de chicos que no hacían más que golpetear con sus bolígrafos sobre su pupitre.

Miraba a todas las chicas, les sonreía y con algunas solo asentía a causa de sus coqueteos, y de reojo no perdía de vista a la pandrosa que parecía hipnotizada con el exterior, tal vez el concepto "estúpida" era en verdad lo que mejor la describía, dudaba mucho que pudiera siquiera hacer la insignificante derivada que el viejito se deshacía por explicar.

-Señorita Miller, pase a realizar el ejercicio a la pizarra.

Bueno, no era como que tan insignificante la dichosa derivada ya contemplándola bien. Por fin el grupo se concentraba en lo suyo, exceptuando a la chica despeinada…

-Ya que la veo tan entretenida en la ventana, seguramente entendió a la perfeccion. ¡Miller, pasa a la pizarra!

Aquel hombre había alzado la voz lo suficiente como para que la aludida respondiera, vaya sorpresa se llevo al descubrir que Miller era la chica que no se arreglaba y se protegía del sol con sus anteojos hippies.

-Y al cuadrado es igual a (X2+4)2 por (X3-1) al cubo, por (13X al cubo + 36X-2)

El aula quedo en silencio después de que la chica, quien se había quitado los anteojos, terminase de leer aquella respuesta de su cuaderno de apuntes.

-Hace rato que he terminado tu derivada, Willie - y esa era de las pocas veces en que la chica sonreía, con algo de sorna pero lo hacía.

Y algo insólito ocurría, algo que al parecer la clase entera ya estaba acostumbrada: Williams Sebold no hacía más que limpiar sus anteojos, asentir y regresar a su pizarra a borrar el ejercicio.

-Bien hecho, Madie. Bien hecho. Por insolente nuevamente quiero realizados los ejercicios de la siguiente unidad del libro que te mande a fotocopiar…

¡Momento! ¿Eso era cierto? ¿A la chica esa le dejaban tareas extras?… y más encima… ¡¿ella en verdad las realizaba?!

-Lo que digas, Williams - respondia Madison Miller para volver a colocar las gafas de sol y concentrarse en su tarea de contemplar el exterior…

-¡No lo vas a creer! ¡Allá dentro he visto lo más increíble! ¡es que era como una calculadora andante! ¡Realizo una derivada de orden superior, sencilla, pero lo hizo incluso antes que el vejete ese! ¡OYE, DAVE! ¡Hazme caso, hombre!

Y el "chico nuevo" llevaba alardeando de lo mismo desde que su primo fuese a recogerlo fuera del aula de cálculo , y de eso ya hacía por lo menos quince minutos, solo esperaba que no continuase así de ahí a que diera comienzo la clase de Literatura Universal, asignatura a la que se dirigían ahora.  Además, ese tema ya no era nada nuevo para él ni mucho menos para Northside entero.

-Oye, viejo… - le tranquilizaba el de cabello azabache con una fuerte palmada en la espalda- no es la gran cosa, lo que viste ahí fue Madison Miller y nada más…

-¡Tu lo sabías, Dave! ¡David Wentworth, tu lo sabías! Sabias que esa mugrosa que me tacleo era la cerebrito de Northside -reclamaba Ethan ofendido - y aunque sea la puta matada del plantel no me importa, no se va a dar sus aires, no conmigo… que si de derivadas de orden superior se habla yo las haría con los ojos cerrados también de haber tenido la oportunidad…

-Pero no la tuviste, Ethan, asi que ya calla…

-¡No! No me voy a callar, no puede darse sus aires solo por su conocimiento, que no es la mejor después de todo

-Ethan, no puedes venir a Northside a darle lecciones de Calculo a Madison, no a Madison Miller… no porque todas caigan a tus pies vas a sulfurarte solo porque ella no lo hace… -y estaban por dar una última vuelta por el pasillo  2C del edificio cuando el castaño se detuvo en seco…

-Dave… eres un genio…

Esa mirada, y esa voz seria con la que le hablaba pese a la amplia sonrisa que le mostraba… en realidad no le daban buena espina. Algo le decía que se le estaba metiendo alguna tontería en la cabeza al sujeto que tenía en frente… y por alguna extraña razón, se hacia una idea de que era esa tontería…

-Ethan, ni lo pienses…

-¿Pero porque no, David? - refutaba Nichols una vez que habían retomado su camino. ¡Rayos! Que no sería difícil, si eso se le daba súper bien desde toda la vida, y ninguna se había resistido… ¿Qué le hacía pensar a Dave que esta vez no funcionaria? Las mujeres nunca cambiaban, independientemente de la edad o la ciudad en que radicaran, todas eran absolutamente iguales, ¡eran chicas después de todo! Podían hacerse las difíciles, pero él sabía cómo manejarlas… ¡a todas les gustaba ser tratadas asi! Esa chica no tenía ni debía de ser diferente que las otras; conocía chicas de varias nacionalidades y con todas había resultado… y con Madison Miller resultaría. Podía apostarlo… le enseñaría realmente cual era su lugar, y quien era realmente Ethan Nichols…

-Ethan, a ella dejala en paz… no va a resultar con ella…

Hombre de poca fé… dicen que uno nada pierde con intentar las cosas… pero siempre que lo intentaba Ethan Nichols siempre ganaba…

-Voy a enamorarla…

Después de todo: Ya había sacado boleto en la función de "Chica despreciable"

No había razones para que algo saliera mal…

No lo había…



« Capitulo 1 Comenta este capítulo | Ir arriba Capitulo 3 »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.