Historia al azar: Por ti
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
You are my thief » Capítulo 6: Ella es mia
You are my thief (ATP)
Por Ariadna
Escrita el Miércoles 12 de Agosto de 2009, 09:20
Actualizada el Domingo 20 de Abril de 2014, 19:28
[ Más información ]

Capítulo 6: Ella es mia

Capítulo 6: Ella es mia.

-¿Por dónde íbamos?-preguntó Justin volviéndose hacia Elizabeth, con una sonrisa socarrona.-Ah si, tu y yo íbamos a acostarnos.

Se acercó y la cogió del brazo, pero ella se revolvió y se alejó de él.

-¡No me toques!-chilló Elizabeth.

-Estás histérica, tranquilízate.-dijo Justin, atrapándola, cogiéndola de la cintura y levantándola del suelo.

-¡¡Sueltáme!!-gritaba la chica mientras Justin la llevaba a su habitación a rastras.

Justin llegó a la habitación de Elizabeth, cerró la puerta y arrojó a la chica  a la cama.

Elizabeth empezó a gritar y justin la tapó la boca.

-Cállate, no te voy  a hacer nada, sólo necesitas descansar , así que duérmete.-dijo el chico acostándose junto a ella.

Justin no dejó de taparla la boca hasta que ella dejó llorar y se relajó. Unos minutos después Justin se dio cuenta de que se había dormido, la arropó con las sabanas y se fue.

Elizabeth se despertó con unos gritos que se oían por toda la casa.

-¡No te voy a hacer el desayuno! ¿Qué te crees que soy? ¿tu criada?-gritaba Lucy muy enfadada.

Elizabeth se levanto y bajó al piso de abajo, entrando en la cocina.

Allí vio a Lucy y a Ryan, que se miraban fulminándose con la mirada.

-¿Qué ocurre?-preguntó Elizabeth adormilada.

-¡Qué quiere que le haga el desayuno!-gritó Lucy en su oído.

Elizabeth gruñó mientras se alejaba de su hermana, le dolía muchísimo la cabeza y lo último que quería a esas horas era que la gritaran.

-Ya se lo haré yo.-contestó Elizabeth yendo hacia la nevera.

Cogió el brick de leche, la echó en un vaso y se lo puso delante a Ryan.

-¿Contento?-preguntó Elizabeth mirándole con mala leche.

DE repente la cogieron de la cintura y la dieron un beso en el cuello.

-Bueno días , Lizzie.-dijo Justin en su oído en un susurro.-¿Has dormido bien?.

-Pues bastante bien, teniendo en cuenta, ¡que estoy secuestrada en mi propia casa!.-respondió Elizabeth muy borde alejándose de él.

-Hay que ver que mal humor tenemos por las mañanas….-dijo Justin picándola.

-Pues tiene que ser cosa de familia por que no veas como se ha puesto la niña…-comentó Ryan refiriéndose a Lucy.

-¡No soy una niña!-chilló Lucy con voz mas aguda de lo habitual.

Ryan levantó una ceja divertido y dijo:

-Pues claro que si. Y ahora, ¿por qué no te vas a ver un poquito la televisión o a jugar con las muñecas y nos dejas a los mayores hablar?

-Ya la has cabreado….-murmuró Elizabeth para sí, poniendo los ojos en blanco.

-¿Y tú por qué no te vas a jugar al bingo y dejas el "trabajo" de atracador? Por que no creo que tengas ya tanto aguante  para estas cosas…-contestó Lucy muy cabreada.

-Mira niñata, ya te gustaría saber cuanto aguante tengo y para que cosas…-dijo Ryan picado por su comentario.

-Lucy ya vale, vete a tu cuarto por favor.-dijo Elizabeth antes de que su hermana dijera otro comentario y Ryan se liara a tiros con ella.

Lucy resopló y salió de la cocina.

-¿Dónde están mis padres?-preguntó Elizabeth cuando su hermana salió de la cocina.

-En el sótano.-respondió Ryan sin mirarla.

-¿Puedo verles?-volvió a preguntar Elizabeth con un poco ás de tacto al ver que Ryan estaba enfadado.

-No.-respondieron los dos chicos a la vez.

Elizabeth iba  a decir algo pero se cayó, ahora que tenían en su poder a toda su familia no quería enfadarlos.

Se echó otro vaso de leche y se sentó al lado de Justin.

-¿Qué tenéis pensado hacer con nosotras?-preguntó la rubia sin rodeos, con algo de miedo.

-Todavía no lo hemos pensado, de momento nos quedaremos aquí por un tiempo.-respondió Justin.

-A partir de ahora no saldréis de casa, saldremos Justin o yo y os dejaremos a las dos atadas, prohibido llamar por teléfono, aunque he cortado la línea y quitado los móviles y no podeis ver a vuestros padres, si no vais con uno de nosotros, y no podéis hablar con vecinos o amigos.-explicó Ryan.-Quien no cumpla las reglas morirá

A Elizabeth se le cayó el alma a los pies al decir eso, lo habían pensado todo.

-¿Está todo claro?-preguntó Ryan mirándola amenazadoramente.

-Como el agua.-respondio Elizabeth tragando saliva.

-¡Ah! Y una cosa mas. Te aconsejo que le digas a tu "adorable hermanita" que si quiere seguir viviendo no le convienen picarse con Ryan. No se si lo habrás notado pero Ryan tiene un carácter…algo dificil.-comentó Justin.

Elizabeth asintió.

Dejó a los chicos desayunando y subió para tiene runa pequeña charla con su hermana.

-Ni se te ocurra hacer ninguna tontería.-advirtió Ryan mientras Lizzie subía las escaleras.

Cuando llegó a la habitación de su hermana la encontró tumbada en la cama.

-Lucy, tengo que hablar contigo.-dijo Elizabeth mientras se sentaba en la cama de su hermana.

-Habla.-contestó Lucy sin mirar a su hermana.

-Tienes que dejar de provocarle.-dijo Elizabeth sin irse por las ramas.

Lucy sabía perfectamente a quien se refría. La miró y dijo cruzándose de brazos:

-Lo siento, pero no los aguanto, sobre todo a Ryan. ¡Esto es un asco! Y no me pidas que se amable por que no pienso serlo.

-¿Te crees que a mi me gusta esta situación? ¡Lo odio! Pero si sigues actuando así lo único que vas a conseguir es que te maten.-dijo Elizabeth intentado ser razonable.

Lucy apretó los labios pero asintió.

Elizabeth bajó y recogió los platos que habían usado para el desayuno.

-¿Están bien mis padres?-preguntó Elizabeth a los chicos mientras fregaba los platos.

-Claro que si.-dijo Justin sonriendo.-Ahora mismo íbamos a darles desayunar, ¿por qué no me acompañas?

-Está bien.-respondió la chica.

Preparó dos tazones de leche, zumo, galletas, cereales para que no tuvieran hambre y bajo al sotano con Justin.

Cuando los vio, se le partió el corazón. Estaban atados a una columna, y tenían sus manos atadas, entrelazadas. Su madre tenía los ojos llenos de lágrimas. Los dos estaban atados de pies y manos y amordazados.

-Bien, dales de comer.-dijo Justin sentándose en las escaleras del sótano, con la pistola en la mano, observándoles.

-Pero para eso tienes que desatarlos.-dijo Elizabeth.

-No, quítales la mordaza y dales de comer tú.

-Desátalos, no intentarán nada. Por favor, esto no es necesario.-intentó convencerlo Elizabeth.

-Tomar precauciones nunca esta de más, asi que prefiero hacerlo a mi manera.-dijo Justin.

Elizabeth fue hasta su madre y le quitó la mordaza.

-¿Qué queréis? Por favor llevaros todo el dinero que queráis per por favor marchaos y no le hagáis daño a mi familia.-suplicó su madre entre sollozos.

-Gracias, ya l hemos cogido todo. Pero creo que nos quedaremos algunos días más.-dijo Justin amablemente.-Y si no os calláis y empezais a comer me voy a arrepentir y me voy a llevar la comida.

Después de darles de comer y volver a amordazarles, Justin llevó a Elizabeth arriba.

Cuando subieron, Justin cerró la puerta del sótano con llave y la guardó. Los dos fueron a la cocina y se encontraron con Ryan que estaba inspeccionando la nevera.

Elizabeth iba  a decir algo cuando sonó el timbre.

Los dos chicos se pusieron serios y sacaron las pistolas.

-¿Quién es?-preguntó Elizabeth en voz alta sin mover ni un músculo.

-Elizabeth, soy yo, la vecina, venia a ver si estáis bien, es que hace unos días que no os veo, ¿me puedes abrir la puertao estás ocupada con esos dos chicos que entraron ayer?-dijo la vecina desde el otro lado de la puerta.

-Abrela y ocúpate de que no meta las narices aquí, ¿entendido? Si dices algo que la haga sospechar mataremos a tu hermanita.-dijo Ryan poniéndola la pistola en la cintura.

Elizabeth abrió la puerta mientras Ryan se escondió detrás de la puerta sin dejar de apuntar a Elizabeth.

-¡Hola! Cuanto me alegro de verla, gracias por preocuparse pero aquí no pasa nada…hasta luego.-dijo Elizabeth intentando cerrar la puerta.

-No tan deprisa Elizabeth.-dijo la vecina sujetando la puerta para que no la cerrara.-Aun no me has contado quienes son tus amiguito…¿No habrás montado una fiesta en casa sin que tus padres no sepan, verdad Lizzie? Eso sería de muy mala gusto.

"Vieja cotilla" pensó Elizabeth.

-Uno es mi primo…-empezó a explicar Elizabeth.

-¿Ah si? No lo había visto nunca.-comentó la señora.

-Si es que es un primo muy muy lejano que vive muy muy lejos.-explico Elizabeth rápidamente.

-Am, ¿ y el otro?-dijo la vecina no muy convencida.

-Es… un compañero de clase, le voy a dar clases particulares.-se inventó Lizzie.

-¿No es algo mayor?-preguntó la señora confundida.

-Si es que las necesita mucho por que ha repetido muchas veces es que  el pobre no es muy listo ya me entiende…-explicó Lizzie.

Lizzie sintió como Ryan le clavaba más la pistola en la cintura.

-Ah bueno, ya que es tu primo podrías presentármelo y a tu amigo también.-dijo la vecina.

-¡Claro! -cogió el brazo de Ryan que estaba detrás de la puerta y tiró de él para hacerlo visible  a la vecina, haciendo que Ryan tuviese que guardar el arma para que la señora no la viera.

- Este e smi compañero de clase, se llama Ryan.-le presentó Elizabeth.

-¿No es demasiado mayor? Si parece tener mas de 20 años.

-Es que ha repetido todos los cursos, pero no es que no estudie, es que no tiene mas capacidad, ya ha visto la cara de tonto que tiene.-dijo Elizabeth con una sonrisa divertida.

Ryan le lanzó una mirada fulminante y la señora sonrió.

-Hola Ryan, yo soy-la vecina-de-Elizabeth-encantado-de-conocerte.-dijo la vecina en voz muy alta y separando bien las palabras como si estuviera hablando con un niño.

-Comprendo perfectamente lo que me dice, asi que no me hable como si fuese tonto y deje de dar el coñazo, vieja bruja.-masculló furioso Ryan dándole con la puerta en las narices a la vecina.

Después se volvió hacia Elizabeth, que empalideció al ver como sacaba la pistola.

-Estoy hasta las narices de vuestras tonterías.-dijo apuntándola con el arma.

Iba a disparar cuando Justin se puso en medio de los dos , protegiendo a Elizabeth.

Justin tenía una mirada muy seria, que contrastaba con su habitual carácter alegre y burlón.

-Ryan ni se te ocurra, ya hablamos de esto: ella es mía.—dijo el chico en un tono que no admitía réplicas.

 

 ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Dejen comentarios y espero que les guste

Besos-



« Capítulo 5: Convivencia Comenta este capítulo | Ir arriba Capítulo 7: El lado oscuro de Justin »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.