Historia al azar: Las Hermanas
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Lagrimas del corazon » Epilogo : Libro en blanco
Historia terminada Lagrimas del corazon (ATP)
Por Marianita Pattinson
Escrita el Jueves 6 de Agosto de 2009, 20:29
Actualizada el Lunes 16 de Noviembre de 2009, 18:53
[ Más información ]

Epilogo : Libro en blanco

Este es el ultimo capitulo :') esperoo les guste.. ya saben.. los links estan abajo :)

 

(*)  http://www.youtube.com/watch?v=so6ExplQlaY

 

(1*)  http://www.youtube.com/watch?v=ML_-d-UFOkg

 

(2*)  http://www.youtube.com/watch?v=mIF1cLOCm7k

 

(3*)  http://www.youtube.com/watch?v=0JEfZHLSNXU&feature=fvst

 

(4*)  http://www.youtube.com/watch?v=TUZwdbeS2mM

 

(5*)  http://www.youtube.com/watch?v=5D8hrbgx5RM

 

 

(*)

 

Después de esa hermosa noche, al lado de mi amado, mi mejor amiga, que ya la consideraba como una hermana, y su novio Alex, las cosas iban mejorando notoriamente, claro que en la escuela, habíamos sido el chisme de la semana en cuanto se dieron cuenta de que la relación entre Rob y yo ya era más que amistad y como era de esperarse Lizzie se había puesto como una fiera, y no perdía oportunidad para molestarme en clase, pero yo tenía a mi mejor amiga que me cuidaba y mientras ellas discutían a mi me daba mucha risa, todas las cosas que Sarah le decía por que había que admitirlo, eran muy graciosas, Lizzie acababa por hartarse e irse de ahí.

 

Sarah y Alex, estaban felizmente enamorados, y la manera en que se trataban, el respeto y el amor que se demostraban era muy lindo, ambos eran personas de gran corazón, él había decidido quedarse un tiempo en Londres, por que las clases para él ya habían acabado, a nosotros nos quedaba muy poco, y la propaganda del baile de graduación, estaba por todos lados. Ellos ya habían echo planes de ir a la graduación juntos, y ambos se veían muy emocionados.

 

Rob y yo, éramos inmensamente felices, con una sola mirada nos decíamos todo lo que las palabras no podían expresar, estábamos prácticamente juntos todo el día, como era antes pero ahora todo era hermoso y ya no tenía ese sentimiento de miedo a amarlo con todo mi corazón, por que ahora hasta eso se quedaba corto. Todo el tiempo tenía una sonrisa dibujada en mi rostro. En las mañanas me levantaba de un brinco a arreglarme y justo cuando estaba lista, el ya se encontraba listo en la puerta, hermosos como siempre, esperando a que saliera yo para entonces irnos a la cafetería por un moolate, y un frapuccino. Siempre que el lo pedía no podía evitar la sonrisa que se dibujaba en mi rostro al recordar la primera vez que fuimos a esa cafetería y todo lo que sucedió. Él era el novio perfecto, al menos para mi, habíamos llegado a ese punto una vez mientras platicábamos y ambos estuvimos de acuerdo que la palabra novios se quedaba corta, pero la gente no tenía que enterarse de tanto. Estaba segura de que él era el indicado.

 

Un ligero beso en la coronilla me despertó de mi ensoñación. Volteé hacia arriba, y un par de labios se encontraron con los míos.

 

-¿Abril?- preguntó Rob con un tono de voz algo extraño.

 

Acomodé mi cabeza en la hondonada debajo de su oreja.

 

-¿Si Rob?-

 

-Bueno ya ves que… pues… eh…- hacía mucho que no le sucedía eso y me provocó algo de gracia, no pude evitar reírme, así que el tomó mi rostro entre sus manos delicadamente y me hizo mirarlo a los ojos, esos hermosos ojos azules que me hacían olvidarme hasta de respirar.

 

Me dió otro rápido beso en los labios.

 

-¿Quieres ir conmigo al baile de graduación?- me dijo tan rápido que tuve que pensar en lo que había dicho y procesar palabra por palabra en mi cerebro para poder comprender lo que me había dicho.

 

-Claro que sí, además es mi primer baile, y no quiero ir con nadie que no seas tú.- ambos sonreímos.

 

Y besó nuevamente mis labios con desmesurada ternura.

 

-¿Enserio es tu primer baile?- me preguntó algo receloso.

 

-Si, nadie nunca antes me lo había pedido y aunque lo hubieran echo no hubiera aceptado, no tenía ganas de hacer nada después de la muerte de mi hermano- ahora hablar todo de eso era más sencillo, por que no había secretos entre nosotros, y por que tenía gente que me amaba y estaba ahí para mí, pero aún así me dolía, ya que no podía quitarme las palabras de mi padre de la cabeza y últimamente recordaba mucho ese momento.

 

-Bueno, entonces, el viernes te recogeré a las 7 p.m. ¿te parece?- asentí con la cabeza- y te haré vivir el mejor baile de graduación de tu vida, ¿de acuerdo?- sonrió de nuevo, y se acercó para besarme.

 

Coloqué mi dedo en sus labios, y le dije mirando esos ojos que tanto me gustaban.

 

-De acuerdo, aunque no es justo, estoy en evidente desventaja, por que no e vivido ningún otro baile, para compararlo.-

 

 Tomó mi mano y la pegó a su mejilla.

 

-Tienes toda la razón, entonces te haré pasar el mejor momento de tu vida.-

 

-Te equivocas, el mejor momento de mi vida fue cuando te conocí.-

 

-Entonces- me dijo con voz, que demostraba que empezaba a cansarse, me divertía mucho llevarle la contraria y el lo sabía, así que trataba de aguantar lo más posible, hasta que uno de los dos perdíamos.-Pasarás el momento más feliz, de tu vida. Hasta ahora- añadió esto último más quedamente.

 

-Te equivocas de nuevo- le dije con una sonrisa en mi rostro- El momento más feliz de mi vida fue cuando me dijiste que me amabas, y horas después yo te dije lo mismo.-

 

-Bueno- dijo claramente vencido- el punto es que vas a ser muy feliz y yo voy a  ser el causante de eso, ¿ok?-

 

-Esta bien Rob- le dije entre risas, entonces enredé mis dedo en sus cabellos, el colocó las manos en mi cintura, y nos fundimos en otro hermoso beso.

 

 

El viernes finalmente había llegado, conseguir un vestido no había sido problema, mi mejor amiga, Sarah y yo habíamos ido de compras y como por obra de Dios, habíamos encontrado todo lo que necesitábamos, y para que omitirlo, ambas estábamos muy emocionadas, con la perspectiva de ir con nuestros respectivos novios a la graduación.

 

Después de la escuela, Rob y yo nos dirigíamos a nuestro edificio, para entonces arreglarnos e irnos al baile, en la escuela se respiraba un ambiente de emoción por el final de las clases, pero aún así, todos estábamos algo tristes, por que la preparatoria acababa y entonces cada quién tomaría su camino para la universidad.

 

Estaba pensando en lo que me pondría y el peinado que sarah y yo habíamos elegido para mi, que en realidad era muy sencillo. Cuando sentí una repentina rigidez de parte de Rob, y su mano se crispó, tomando más fuerte la mía. Lo volteé a ver, y me di cuenta de que miraba adelante, algo asustada seguí la dirección de su mirada, no sabía que esperar ver, tal vez, un vendedor, un perro, un regalo, a Sarah, la verdad es que no lo sé, pero ni en mis sueños más locos me podía imaginar esto.

 

(1*)

 

Un hombre algo mayor se encontraba parado dándole la espalda a mi puerta.

 

-Rob- le dije mirando a mi novio.

 

-Abril- me dijo algo receloso.

 

-Está bien- le contesté en tono tranquilizador. -A las 7 en punto te voy a estar esperando.- Se acercó no muy convencido, me dio un beso en la mejilla, y aproveché para decirle -Te amo, y si yo supiera que no voy a estar bien, créeme que no dejaría que te vayas.- y le regresé el beso, solo que yo se lo di en los labios, fue un beso corto, pero lleno de significado, y amor.

 

El se dio la vuelta

 

-Compermiso- le dijo al hombre, y entró en su departamento.

 

Yo me quedé viendo al hombre que se encontraba frente a mí. No sabía que decir, así que opté por quedarme callada.

 

-Abril- dijo el, y esa palabra quedó impregnada de todo lo que podía leer en sus ojos. Tristeza, vergüenza, cariño, y otras cosas que no lograba descifrar.- Tu madre me dijo tu domicilio, espero no te moleste.-

 

Ignoré su intento de ser amable.

 

-¿Qué haces aquí?- le pregunté, el coraje, la tristeza y el dolor, también quedaron impregnados en mis palabras. Mis ojos inevitablemente se llenaron de lágrimas.

 

-Vine a pedirte perdón hija.-

 

Las lágrimas se desbordaron de mis mejillas, y un nudo que me impedía formular palabra me dejó completamente muda. Mi padre se percató de esto y prosiguió.

 

-Parece como si fuera ayer, cuando vi tu rostro, y me dijiste que todo estaría bien, pero… me di la vuelta, si no hubiera sido tan estúpido, te hubiera tomado entre mis brazos, me hubiera llevado lejos el dolor, y agradecerte por ser mi niña y siempre preocuparte por mí, hubieron tantos momentos en que daba hasta la vida por oírte decir eso, tantos momentos en los que quise llamarte, eran días en los que me sentía roto por dentro, pero no lo quería admitir, y mucho menos que, por mi estupidez te había alejado, todos los día quería decirte lo mucho que te extrañaba, desde que me fui,  me preguntaba que si estuvieras conmigo me dirías que me había equivocado, y me hubieras ayudado a entender tantas cosas, si algún día te podrías sentir orgullosa de mi… - la voz se le cortó en ese momento, y las lágrimas también caían por su rostro. No pude más con el dolor que me provocaba ver a mi padre así y corrí a sus brazos, el me abrazó, como yo recordaba que lo hacía cuando era pequeña y me golpeaba, eso siempre me hacía sentirme mejor -Siento tanto el haberte culpado, por todo lo que dije, y todo lo que me perdí, tu mereces amar y ser amada, tu eres la mejor de las hijas que un padre puede pedir, y me odio todos los días por haberte herido.- Lo abracé más fuerte,

 

-Todo va a estar bien papi- le dije y de un momento a otro sentí como si el tiempo nunca hubiera pasado, tuviera 5 años, y nos encontráramos en el porche de la casa.

 

Cuando nos calmamos un poco, entramos a la casa, y el me platicó muchas de las cosas que había vivido, y de pronto sin aviso previo unas lágrimas se derramaban por mis mejillas, cuando me contaba del dolor que le había provocado estar sólo, me contó lo mucho que extrañaba a mamá y a Lucy, y que hacía unos días las había ido a ver. Y claro me preguntó por Rob, y Sarah, pero a las 5:30 me dijo que se tenía que ir, por que tenía que regresar a su hotel, para arreglar sus cosas, ya que solo había venido por un día a verme y además me recordó que Rob me vendría a buscar a las 7 y yo estaba echa un completo desastre. Lo acompañé hasta la puerta y con un afectuoso abrazo nos despedimos pero prometió llamarme todos los días, y después de que lo convencí que no era necesario, acordamos que me marcaría una vez a la semana. Lo vi alejarse y entonces entré a mi departamento de nuevo. Una tormenta de emociones me atrapó y no pude evitar derramar más lágrimas. Y entonces la realidad cayó sobre mi, todo estaba bien, sabía que Daniel me cuidaba desde el cielo, las cosas con mi padre finalmente estaban bien, y tenía al amor de mi vida conmigo. No podía pedir nada más. Y entonces, me di la cuenta de que ya eran las 6 y Rob llegaría en una hora por mi. Así que empecé a arreglarme, y a las 7 en punto estuve lista.

 

(2*)

 

Unos nudillos tocaron a la puerta, corrí como pude con las zapatillas que me había puesto, eran algo altas, de color azul cielo, con piedras como si fueran diamantes, y mi vestido era también azul sin tirantes, hasta el suelo, y con incrustaciones también, a juego con los zapatos en la parte superior del que se podía llamar corsé, y mi cabello, estaba acomodado en cuidadosos rizos.

 

Cuando llegué a la puerta la abrí de un tirón, Rob estaba guapísimo, traía un traje negro y una camisa blanca, que contrastaba con su corbata negra, y claro unos zapatos hermosos negros. Esos zapatos ya los conocía muy bien, y era una suerte que siguieran completos, después de la empapada que les había tocado, ya que eran los mismos que había usado en aquella noche lluviosa en el puente.

 

Traía dos cosas en las manos, en una un ramo de flores hermosas, y en la otra una pequeña cajita.

 

-Te…. Estás…. Wao!....- me dijo, y yo no pude contener las risitas.- Te ves, hermosa.-

 

-Gracias- le dije algo apenada- Tú también te ves guapísimo-

 

-Gracias- me contestó él, y comenzó a acercarse a mí. - Estas son para ti- me dijo entregándome las flores.

 

-Gracias- le dije con una gran sonrisa en los labios Siempre tan caballeroso, pensé.

 

-Y esto, bueno, pensé que haría juego con tu vestido- y me entregó la cajita que tenía en su otra mano, la abría cuidadosamente y me di cuenta que era un corsage hermoso, con flores en color blanco, no pude contener las ganas y me acerqué más a él. Le di un pequeño beso en los labios y lo abracé fuertemente.

 

(3*)

 

-Gracias Rob.-

 

El me respondió al abrazo, de la manera en que a mi me gustaba, me rodeó con sus brazos, como en una jaula protectora, y a mi me fascinaba estar ahí, sentirme amada y protegida en sus brazos.

 

Nos separamos lentamente, me tomó de la mano y nos dirigimos a su auto, como siempre abrió mi portezuela y entré. El rodeó el auto y cuando entró empezó a sonar una canción en la radio, una que me sabía muy bien y que me gustaba mucho. Sonreí y comencé a cantarla, viéndolo a él mientras nos dirigíamos a la escuela.

 

he says baby is something wrong?

I say nothing I was just thinking how we don't have a song

and he says...

 

Our Song is the slamming screen door

sneakin' out late, tapping on your window

when you're on the phone and you talk real slow

cause it's late and your mama don't know

our song is the way you laugh

the first date "man, I didn't kiss her, and I should have"

and when I got home...before I said amen

asking God if he could play it again

 

Él empezó a reír, y yo no pude contener la risa, era la primera vez que le cantaba así.

 

(4*)

 

De pronto me di cuenta que ya nos encontrábamos en la escuela, el sonido de la música se escuchaba hasta el estacionamiento, ambos estábamos muy felices, cosa que Sarah rápidamente notó.

 

-¡Bueno, pero que felicidad traen ustedes dos!- Nos dijo acercándose a nosotros de la mano de su adorado Alex, él no tenía ojos más que para ella, y por la manera en que se miraban se notaba que no concebían una vida separados.

 

-Mira quién habla- le contestó Robert entre risas

 

Los cuatro nos unimos y entramos al gimnasio. La verdad era que estaba muy hermoso adornado, globos, listones, luces, había de todo, y pronto Rob, me llevó casi arrastrando al centro de la pista de baile, y Sarah y Alex nos siguieron, cada quien tomó a su respectiva pareja y comenzamos a movernos al ritmo de la música. No había más que risas y diversión. Y yo era inmensamente feliz, no podía concebir un mundo mejor. Estaba con mi mejor amiga y mi novio, no había nada que pudiera pedir, de pronto una canción lenta comenzó a tocar, y Rob me tomó por la cintura y comenzamos a movernos al compás de la nueva canción. De pronto algo rozó mi cabeza ¿sus labios?, me volteé para poder ver y un par de ojos azules se encontraron con los míos, pero estaban tristes, y yo no podía comprender su tristeza.

 

-¿Rob?- le pregunté un poco asustada- ¿Qué pasa?-

 

-Nada Abril, sólo estaba pensando-

 

-¿Qué estabas pensando?- inquirí sintiéndome un poco fuera de lugar.

 

-Abril, yo sé que este no es el mejor momento para preguntarlo…-

 

-Rob, sabes que no importa, lo que sea dímelo.-

 

-¿Qué va a pasar cuando este año haya terminado y te vayas a tu hogar para estudiar la universidad?- me preguntó aún más triste.

 

Yo sonreí, y recorrí su mejilla con las yemas de mis dedos.

 

-Rob, sabes que te amo ¿cierto?- el se limitó a asentir con la cabeza- Bueno, entonces te diré dos cosas, primera, e tomado una desición, ya la platique con mi madre, y está de acuerdo, me voy a quedar aquí a estudiar la universidad.-

 

-¿Enserio?- me interrumpió Robert sin poder esconder su emoción.

 

-Si, después de que me contaste tanto de ella, bueno, fui a investigar por mi cuenta, y mi carrera se encuentra aquí, y ya sabes que Londres me fascina, y pues decidí quedarme.-Me di cuenta de que Rob tenía la intención de interrumpirme pero fui mas rápida y continué.-Y en segundo lugar, te amo Rob, y mi hogar es donde quiera que te encuentres, ya te dije que iría hasta el mismísimo infierno solo por ti, no podría vivir lejos de ti nunca más…-

 

No pude pronunciar nada más por que un par de labios se encontraron con los míos en un beso lleno de amor, alegría, felicidad y ternura. Escuché una risa a mi lado y sin soltarnos volteamos a ver a Sarah.

 

-Wao!- nos dijo extremadamente feliz- ¡Eso quiere decir que los cuatro estaremos juntos en la uni!-

 

-¿Los cuatro?- le pregunté algo confusa - ¿Quieres decir que Alex también se queda?-

 

-¡SI!- nos dijo llena de felicidad

 

Los cuatro nos reímos y continuamos con nuestro baile.

 

 

Sabía que era de mañana, y que estaba despierta, pero todo era tan perfecto ahora, que decidí no abrir los ojos, pero un tierno beso en la frente me hizo abrirlos.

-Buenos días- me dijo Rob

 

-Buenos días amor- le dije con una enorme sonrisa en mi rostro, mientras me levantaba de su pecho y le daba un beso lleno de amor.

 

-¿Cómo dormiste?- me preguntó acercándome mas a él y formando una jaula alrededor mío con sus brazos.

 

-Excelente…- le contesté, pero no pude decir otra palabra por que una pequeña niña, de cabello castaño y unos ojos azules hermosos, iguales a los de su padre.

 

-¡Mami, papi! ¡navida! ¡Hoy e navida!- dijo al tiempo en que se lanzaba a la cama entre Rob y yo, y nos obligaba con sus pequeñas manos a pararnos y a seguirla.

 

-¡Mami! ¡Mami!, ¡mida! ¡Tato me tdajo todo lo que io quedia!, ¡mushio degalo pada mi!, ¡mida papi!- decía Sophie muy emocionada al ver todos los regalos que se encontraban debajo del enorme árbol de navidad que su padre había comprado.

 

De pronto un par de brazos me abrazaron por la cintura.

 

-Esto te lo trajo Santa a ti- me dijo poniendo frente a mi una caja cubierta de terciopelo. La tomé entre mis manos y la abrí con mucho cuidado. Un hermoso collar de plata con un divino dije en forma de corazón se encontraba dentro.-Es de diamante- me dijo señalando el corazón  -Para que recuerdes que mi corazón siempre ha sido, es y será tuyo- Acto seguido lo sacó de la caja, me recogí el cabello y lo colocó en mi cuello. Me volteé levemente y le di un pequeño beso en los labios.

 

-Te amo- fue lo único que atiné a decir, conocía a Rob desde hacía ya varios años y aún así me seguía sorprendiendo. Me volteé a ver el dije y me di cuenta de que se había acomodado en el lado izquierdo de mi pecho, justo encima de mi corazón. Sonreí. -¿Ves?, juntos hasta el final- le dije llena de felicidad. Y entonces una cosita llegó corriendo desde el otro lado de la habitación tirando a Rob -O hasta que los duendecitos ataquen- le dije riendo.

 

-Duendecita- le dijo Rob a Sophie, sabíamos que no le gustaba que le dijéramos así, por lo que nos sacó la lengua a ambos, en una mueca tan graciosa que ninguno de los dos pudo contener la risa -ya es hora de que te vayas a arreglar, tus tíos ya están por llegar-

 

-Ok  papi- dijo Sophie y fue a bañarse.

 

Más tarde cuando ya todos estábamos presentables llegaron Sarah, Alex y Josh su hijito de 1 año.

 

-¡Hola gorda! ¡Feliz navidad!- le dije a Sarah mientras la abrazaba a ella y por consiguiente a las dos nenas de las que estaba embarazada.

 

Sarah rió y me devolvió el abrazo, recordandome todos esos momentos que vivimos cuando éramos más jóvenes.

 

-¡Cuñado! ¡Feliz navidad!- le dije a Alex

-¡Feliz navidad cuñada!- me contestó

 

Y tomé entre mis brazos a Josh

 

-¡feliz navidad mi vida!- le dije abrazándolo. Entonces llegaron Rob y Sophie que se encontraban en la cocina terminando de preparar todo, ya que el que cocinaba en fechas importantes era él.

 

-¡Alex, Sarah, gemelas, Josh, feliz navidad a todos!- dijo acercándose y saludando a todos.

 

-¡Tíot, Jots, felig navida!- dijo mi hija y también se acercó a saludarlos

 

Todos nos fuimos a la mesa, y entonces llegó el festín que Rob nos había preparado.

 

-¡Pero bueno Robert!, ¡que mal te alimentas!- dijo Sarah y todos reímos, y siguieron llegaron los platillos, el pavo de la noche anterior, ensalada, puré de papas, pasta, distintos tipos de panes, varios pasteles, y muchas cosas más. Mi esposo no había escatimado en nada.

 

-Que bonito collar Abril- me dijo Alex- yo no pude evitar sonreír y mirar a Rob que hizo lo mismo.

 

-Gracias- le dije a Alex- fue un regalo de rob como te podrás imaginar-

 

-¡¿Nooooooooooooooooooooooo?! ¡Júramelo! Mira Abril que si no me dices no me doy cuenta-

 

- Eres una sonsa Sarah- le dije entre risas

 

-Pues si, ero así me quieren ¿no?-

 

-Pues si, ya que- le contesté riendo

 

(5*)

 

Y ella, cual niña chiquita me miró divertida y me sacó la lengua, entonces yo le regresé la mueca y ambas estallamos en risas.

 

Cuando estábamos todos juntos las risas, la diversión, el cariño, la paz y todos esos hermosos sentimientos reinaban, no había momento de tristeza ni nada que se le pareciera y podía estar segura de que así sería siempre, ni la muerte nos podía separar, el amor que cada quien sentía por sus parejas, y el amor que sentíamos como amigos, todo era absolutamente perfecto, se me hacía increíble cuando regresaba la mirada hacía tiempos que se me hacían tan lejanos y ver el desastre, por así decirlo, que tenía de vida, y en lo que se había convertido, ahora entendía muchas cosas, comprendía que la vida no era como un rompecabezas, como años atrás había pensado, sino mejor dicho era un libro, que tenía las hojas en blanco, indefinido, en el que uno tiene la pluma en la mano y que uno tiene que abrir la ventana para que el sol ilumine las palabras que uno no puede ver y tratar de atrapar algo en la distancia que se ve tan lejos, pero que se encuentra tan cerca que casi lo puedes probar, romper tradiciones si es necesario, vivir sin la condición de no cometer errores, por que de ellos es de lo que uno aprende. Sentir la lluvia en la piel, ya que nadie la puede sentir por ti, solo tu puedes dejarla entrar, nadie mas puede decir las palabras que se encuentran en tus labios, decir las palabras que aun no han sido dichas, vivir la vida con los brazos muy abiertos, y comprender que hoy es cuando tu vida empieza y que el resto aun esta por escribirse.

 

 

 

 

Wiii!! finalmente la terminee :'(  graciias a todos los que la han estado leyendo y que bueno que les a gustado la historia y la han disfrutado tnto como yoo, a los que la han estado comentando y a todos los que la tienen en sus favoritoos!! A loss que han sido  mis mentores en esta historiia.. a mis padres que me apoyaron amis hermanos que han echo esto posible a todos los que confiaron en mi.. en fiin al pueblo de este mundo.. hahaha ok mucho choro,.. el caso es que gracias a todos lo que me han apoyadoo y a mi pattitoo por q siempre estas aii sonsaa te magha adoroou!! Gracias por ser tan buena conmigo y para mi, por aguntarem en mis ratos de idiotes y apoyarme en mis ratos emos, gracias por ser tuu y nunca dejarme caeer ((: hahaha y ya ves!! acabastee embarazada y de gemelos! hahahahaha y casadaa!! =P!! amamee! hahahah orteguiita!! hahaahah noup.. no estaba tan traumatiico obvio no lo iba a mataar es mi novioo!! hahahaha te adorooo!! buenoo... lo dee el finaal es ciertooo!! el resto aun no esta escrito!! los quiero :). Atte.: Marianita Pattinson♥



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