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La 3º Generación: 2º año » La carta de Hogwarts
Historia terminada La 3º Generación: 2º año (ATP)
Por peare
Escrita el Sábado 16 de Mayo de 2009, 04:41
Actualizada el Martes 15 de Septiembre de 2009, 14:01
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La carta de Hogwarts

Ya era mediados de Agosto, se encontraban desayunando en la cocina de su casa con sus padres, su hermanita Lily, sus tíos Ron y Hermione, Rose y Hugo.

 

-No puedo creerlo, es un sueño-decía contenta Lily sin soltar un sobre que le había llegado casi un mes antes- por fin iré a Hogwarts.

 

-Lily, ya basta-dijo su madre.

 

-Querida Señorita Potter, tenemos el placer...

 

-LILY-le grito su madre, durante todo el mes no paro de releer su carta a todos los que la escuchaban.

 

-Vale, vale, pero estoy ansiosa...-decía Lily muy nerviosa.

 

-Recuerda Hugo, que si no acabas en...

 

-RONALD-grito la tía Hermione-deja de presionar a Hugo, ¡haz el favor y compórtate como un adulto!

 

-Para que se comportara como un adulto...tendría que serlo...-dijo burlonamente su padre.

 

-Muy gracioso, Harry-contesto tío Ron ofendido- Ya sabes Hugo-dijo mirando y este se quedaba más pálido.

 

-Nos vamos ya, tengo ganas de comprar todo el material-dijo Lily mirando a su carta toda arrugada, ese día quedaron para ir al Callejón Diagon.

 

-Si, voy a buscar unos papeles para Ron y ya nos vamos, ¿de acuerdo?-le dijo su padre y se levanto rumbo a su escritorio. Era el momento que Albus esperaba, le siguió y le hizo la pregunta que deseaba responder desde que volvió de la Mansión de los Malfoy.

 

-Papa, ¿que ponía la carta del Señor Malfoy?-pregunto por millonésima vez Albus en lo que va de mes.

 

-¡Albus!, pero que os pasa, pensáis tu y tus hermanos, que por repetir una y otra vez la misma pregunta, ¿conseguiréis algo?-le pregunto cansado. Albus se encogió de hombros- Son cosas entre viejos compañeros de colegio, no tienen nada que ver ni contigo ni con tu amigo, ¿queda claro?-le recrimino-y ahora vamos, o Lily perderá la poca paciencia que tiene.

 

Y después de entregarle unos papeles a su tío, que los hizo desaparecer se juntaron todos en la chimenea para ir al Callejón Diagon.

 

-Caldero Chorreante-dijo Albus y el característico mar de llamas verdes lo engullo y apareció en la taberna más famosa de Londres, para los magos.

 

-Bienvenidos al Caldero Chorreante, ¿en que podemos ayudarles?-dijo una voz muy conocida mientras le guiñaba un ojo.

 

-Ali, me alegro de verte-dijo Albus sonriendo a la chica del pelo rojizo, con delantal, mientras poco a poco su familia iba apareciendo en la estancia y todos se quedaban mirando hasta que apareció su padre que era el último en viajar.

 

-Alice, que alegría verte-dijo su madre-espero que James no te molestase-añadió, James estaba en el callejón con Fred, la casa de Fred estaba encima de la tienda de bromas de su padre, Sortilegios Weasley.

 

-Tranquila-le dijo sonriendo-James no molesta, solo es odioso-dijo por lo bajo a Albus y Rose que se rieron.

 

-¡Bienvenidos!-dijo una voz a sus espaldas, era el profesor Longbottom-me alegro de veros, ayer vino Luna, sus hijos por fin entran al colegio este año-le informo.

 

-Si también, Hugo y Lily, recibieron la carta-le dijo tío Ron mientras saludaba a su amigo.

 

-Que buena noticia, estoy deseando que empiece el año-dijo con su cara amable- os gustara Herbología-le dijo a su hermana y a su primo con una sonrisa.

 

-Seguro que si, estoy deseando empezar- dijo muy contenta Lily.

 

-Os invito, tomar asiento-dijo el Señor Longbottom muy contento.

 

-Tal vez después Neville-dijo su tía Hermione-tenemos mucho aún que comprar.

 

-Muy bien, entonces os esperamos para comer y no acepto un no, como respuesta-dijo sonriendo, mientras ayudaba a su hija y a su esposa a atender las mesas.

 

-Gracias Neville, después nos vemos-dijo su madre y se dirigieron a la parte de atrás de la taberna.

 

Esa era la entrada secreta al Callejon Diagon, su padre toco un ladrillo preciso y las piedras a su alrededor se movieron dejando una abertura por la cual pasaron, el callejón era un lugar increíble lleno de magos y brujas del todo el país que venían de un día de compras. Pero Albus esperaba encontrarse con algunos de sus amigos y de sus primos allí, Alice era una de los que vivían allí, pero también estaba sus primos Fred y Roxanne con James y Daniela Creevey, ya que su madre era copropietaria de la tienda de Madame Malkin, la tienda de túnicas.

 

-Bien, ¿a donde vamos en primer lugar?-pregunto su padre.

 

-A la tienda de quidditch-dijeron al unísono Rose, su madre Ginny y tío Ron.

 

-Pero...-dijo tía Hermione.

 

-Vamos, quiero cómprale una escoba a nuestra Rosie-dijo contento tío Ron y Rose se puso muy colorada.

 

-¡¿Que?! De eso nada-dijo tajantemente tía Hermione- eso es lo que estabais tramando, ¿no?

 

-Cielito...-dijo tío Ron.

 

-No me vengas con esas Ronald-dijo tía Hermione, Albus estaba acostumbrado a esa estampa, pero se parecía mucho a las discusiones de su mejor amigo y de su prima favorita.

 

-Rosie, ¿quieres entrar en el equipo de quidditch?-pregunto una voz conocida a sus espaldas.

 

Miraron y allí estaban Jaeson Wood con sus padres. Jay era amigo de los chicos pero es el mejor amigo de Roxy y es de Gryffindor.

 

-Jay-dijo Rose muy contenta-¿que tal?

 

-Nosotros ya nos íbamos-contesto el Señor Wood, mientas saludaba a la familia de Albus.

 

-Dime Rose, ¿quieres entrar en el equipo?-volvió a insistir Jay

 

-Si-dijo tímidamente Rose-me gustaría hacer las pruebas...

 

-Perfecto-le dijo Jay- si eres tan buena como tus primas no tendrás problemas, además-añadió sonriendo-me han echo ¡capitán de Gryffindor!-le dijo.

 

-Enhorabuena Jay-dijo Albus.

 

-Gracias-contesto el chico-me hacia mucha ilusión, me sorprende que me eligieran pensé que elegirían a Nelly...-le contó, Nelly Kinn era una cazadora de Gryffindor.

 

-Seguro que lo harás bien-le dijo Rose.

 

-Bueno, Jay, despídete, tenemos que volver a casa-le dijo su madre mientras saludaba también a sus padres y a sus tíos.

 

-Adiós chicos-se despidió mientras entraban en el Caldero Chorreante.

 

-Si ese chico es tan duro como su padre no tendréis descanso-dijo su madre, ella había jugado a las órdenes de Oliver Wood.

 

Después de unos desacuerdos entre sus padres, fuimos a la tienda de quidditch, y tío Ron le compro una Nimbus 3.007 igual a la de Roxy, James, Victorie, Fred y Teddy, Rose se mostraba contentísima, Albus sabía que le gustaba el quidditch, pero no se imagino que quería jugar y por lo que se deducía en el contrariado rostro de tía Hermione ella tampoco lo pensó.

 

-Bien-dijo su madre Ginny-ahora pasaremos por la tienda de Madam Malkin y luego a por las varitas.

 

-Mama pasemos antes a por las varitas-suplico Lily con pucheros.

 

-No, esta más cerca, así que iremos allí-dijo su madre, era la única inmune a los pucheros de Lily.

 

Cuando entraron a la tienda de Madam Malkin, allí se encontraron con alguien que no esperaban.

 

-Audrey-dijo tía Hermione. Su tía Audrey estaba acompañada de una mujer de pelo castaño casi rubio, la madre de Dana.

 

-Hola-dijo su tía Audrey-que sorpresa, no esperaba veros aquí.

 

-¡Tía he recibido la carta!-dijo Lily contenta.

 

-Lo sabemos-dijo suspirando su tía Audrey.

 

-Si, mandaste un vociferador a toda la familia, por si no lo recuerdas-dijo Lucy sarcásticamente saliendo del probador con un vestido azul muy bonito. Con ella estaba Daniela Creevey, también tenía un vestido, pero este era rosa.

 

-Que guapas-dijo Lily-¿que hacéis vestidas así?

 

-Este año tenemos nuestro, primer baile de Halloween-les informo Dana.

 

-¿Quieres ir al baile conmigo?-dijo Hugo con una sonrisa a Dana.

 

-HUGO-le grito tía Hermione-no seas tan descarado-le dijo ante las risas de todos allí presentes, pero Dana estaba un poco colorada.

 

-Dana, perdona a mi hermano Hugo-le dijo Rose, fulminando a Hugo con la mirada.

 

-No pasa nada-dijo tranquilamente Dana. Ella tenía el pelo castaño casi rubio de su madre y era una chica muy inteligente, por algo estaba en Ravenclaw.

 

-Bueno, supongo que vosotros dos-dijo la madre de Dana señalando a Lily y Hugo-necesitareis las túnicas sin empezáis Hogwarts, ¿no?

 

-Claro-contestaron a la vez su madre y tía Hermione.

 

-Acompañarme-dijo la mujer mientras caminaba hacia la parte de atrás de la tienda seguida de Lily, Hugo y sus madres.

 

-Chicos-dijo Lucy-nosotros también tenemos noticias-dijo muy contenta- a Louis, Sam, Dana y a mi nos han echo prefectos-dijo emocionada-Además nombraron a Dana como capitana del equipo de Ravenclaw- les dijo esta se puso muy colorada.

 

-Felicidades-dijo Rose sonriéndole como Albus y sus padres.

 

-Gracias, pero lo mejor es que a Mimi y a Ben, ¡los han nombrado premios anuales!, que envidia-dijo, pero estaba muy contenta Lucy.

 

-Era de esperar-dijo Albus-esos dos son los mejores de su curso.

 

-Y que lo digas-contesto Lucy-mama creo que me quedo con este, ¿que te parece?-pregunto mirando a su madre.

 

-Me parece perfecto como la veintena de vestidos que ya te has probado-dijo cansada tía Audrey-pero me alegro que te hayas decidido...

 

Después de salir de la tienda de túnicas y despedirse de Lucy, Dana, de tía Audrey y la Señora Creevey. Se dirigían a la tienda de varitas de Ollivander que era lo que todos ansiábamos cuando recibíamos nuestra carta, la varita de mago.

 

Nada mas entrar en la tienda, un lugar repleto de estanterías donde estaban ordenamos millones de varitas, apareció un hombre anciano de grandes ojos grises.

 

-Buenas tardes-dijo muy contento clavando su mirada en Lily y Hugo, y sin esperar contestación- estiren sus brazos, con los que cojan la varita-especifico

 

Y así hicieron, su primo era diestro pero su hermanita era zurda.

 

-Valla-dijo el hombre-la última persona que vino aquí y era zurda, me había traído la sustancia y la madera para hacer su varita, un caso curioso.

 

-Señor...-llamo Albus- se refiere a Eleine Prince, ¿verdad?

 

-Treinta y ocho con cinco centímetros, haya y sangre de quimera, sustancia poderosa de ataque-dijo el hombre mirando a Albus, este asintió, no le gustaba la composición de su varita, pero era la suya al fin y al cabo-si una niña dulce, como su varita, sirena y olivo, no como su madre, la varita de esa mujer hace que me estremezca.

 

-Ollivander, ¿que contiene la varita de Aldara Prince?-pregunto su padre.

 

-Nadie lo sabe con exactitud, pero lo que si sabemos que es una sustancia poderosa muy volátil y difícil de controlar, crearon esa varita, como un experimento que se cobro la vida de los que la empuñaron antes que ella, solo un mago o una bruja poderosa puede controlar su poder, dicen las lenguas de los fabricantes de esa varita, que nada mas nacer la muchacha, esta varita fue a su encuentro, ella y su varita se convertirá en leyenda, al igual que con la varita de saúco...-dijo muy pensativo y estremecido el hombre.

 

Albus y Rose se miraron alucinados al igual que sus padres, sabia que esa varita era distinta, pero el que matara a quienes la empuñaron, asustaba incluso a los más valientes.

 

-Dean-llamo el Señor Ollivander después de tomar las medidas a Lily y Hugo.

 

-Hola-dijo un hombre que aparecía por los estantes de la estancia, Albus conocía a ese hombre, era de raza negra y se llama Dean Thomas y es amigo de sus padres, era fabricante de varitas con el Señor Ollivander.

 

-Hola Dean-le saludo su madre.

 

-Muchacho trae...-dijo el Señor Ollivander.

 

Y así pasaron Lily y Hugo por un montón de varitas distintas, hasta que por fin encontraron una que les iba a ambos bien, la de Hugo era de treinta y nueve centímetros, roble y nervios de dragón, según el Señor Ollivander muy buena para las transformaciones y la de Lily treinta y cuatro centímetros, madera de olmo y núcleo de pluma de augurey, muy buena para las pociones, menciono el Señor Thomas.

 

-Pues espero que os valla bien en el colegio con vuestras varitas-dijo el Señor Thomas mientras ordenaba las demás que usaron.

 

-¡Como pude pasar por alto!-grito el Señor Ollivander, mirando a Rose-las varitas hermanas, madera de abedul, treinta y siete centímetros y polvo de garra de esfinge. Señorita, ¿conoce usted al muchacho con el que comparte varita?

 

-Si-dijo una muy colorada Rose-somos amigos...-le contesto.

 

-Mejor amigos que enemigos-dijo el Señor Ollivander sonriendo mirando a su padre, Harry. Pero tío Ron parecía enfadado por la contestación de Rose.

 

Después de salir de la tienda de varitas, compraron el resto del material que necesitarían para las clases, también pasaron por la tienda de bromas de Sortilegios Weasley, pero no entraron por que estaban ocupadísimos, tenia muchísima clientela. Sus tíos George y Angelina trabajaban sin descanso. Al igual que sus primos Roxanne y Fred, que ayudaban a sus padres, James también les ayudaba, porque se pasaba tanto tiempo en la tienda que la conocía igual que ellos, solo los saludo y quedaron de encontrarse a hora del té en el Caldero Chorreante.

 

Volvieron a la taberna para comer, y cumplir con la invitación del profesor Longbottom y de su mujer, pero Albus aun tenia en mente lo que le había dicho el Señor Ollivander sobre la varita de su profesora de Defensa.

 



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