Historia al azar: ¿Que tiene de malo?
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La 3º Generación: 2º año » El cumpleaños de Scor
Historia terminada La 3º Generación: 2º año (ATP)
Por peare
Escrita el Sábado 16 de Mayo de 2009, 04:41
Actualizada el Martes 15 de Septiembre de 2009, 14:01
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El cumpleaños de Scor

Albus se despertó, y miro el despertador, aún era bastante temprano, pero se levanto porque recordó que aún le faltaban algunas cosas que meter en su bolso de viaje, como el regalo...

 

Por fin había llegado en 13 de julio, ese día lo iba a pasar en casa de su amigo Scorpius, era su cumpleaños, y también estaría con él, el fin de semana, no le dejaron quedarse mas tiempo, razón por la que Albus, se enfado con sus padres, no querían que se quedara mucho tiempo allí.

 

Albus supuso que era por culpa del Señor Malfoy, que a pesar de ser declarado absuelto de todos los cargos, sus padres aún no confiaban en el, sobre todo, el abuelo, tío George y tío Ron. Este último no había ayudado nada en la decisión de sus padres.

 

Se vistió, ropa normal y túnica (iba a casa de un mago, no habría problema con el estatuto del secreto), salio de su cuarto, que recientemente lo había decorado con los colores de su casa, Slytherin, como el antiguo dueño de la habitación. Se miro al espejo, no había cambiado nada, su mismo pelo negro desordenado, los mismos ojos verdes, pero había crecido un poco, o eso le decía su madre.

 

Se dirigía a la cocina, seguro que Kreacher estaba despierto, había muy poca gente en su casa, para ser exactos era tres, su padre, su madre y el, ya que su hermano James se había ido al Callejón Diagon con Fred y pasaba mucho tiempo allí o aquí dependiendo, pero siempre con Fred, esa semana les toco allí. Su hermanita Lily estaba en casa de los Señores Scamander con Hugo en Ottery St. Catchpole muy cerca de la Madriguera.

 

Rose se había ido a casa de Eleine desde la semana pasada y volvería para la celebración del cumpleaños de su padre a finales de este mes (aún que la profesora McGonagall y Hagrid, hasta el mismísimo Matt, tuvieron mucho que ver, ya sus padres no se mostraban conformes con la idea de que Rose estuviera cerca de la Señora Prince).

 

El resto de sus primos y amigos estaban dispersados en sus hogares o en los hogares de sus amigos, solo Albus no podía gozar de esta oportunidad, ya que su mejor amigo era el hijo de uno de los hombres más odiados por su familia.

 

Cuando entro en la cocina vio a Kreacher, que miraba mal a Hocicos cuando este se abalanzo sobre Albus (a Kreacher no le gustaban los perros, nunca hubo perros "de verdad" en el número doce de Grimmauld Place).

 

-Buenos Días, Amo-dijo Kreacher-¿quiere que le quite a la bestia de encima?-pregunto con su amabilidad especial. Kreacher era el elfo domestico de la familia, era muy mayor, pero también era un miembro más de la casa, que incluso tenía cuarto propio. Ese día vestía una camiseta y pantalones de su talla, a su padre le costo mucho "liberarlo", pero por fin lo había aceptado.

 

-No, gracias-dijo riendo Albus-Hocicos es así de cariñoso-intento justificar Albus.

 

-Lo que el Amo diga-continuo el elfo-¿que desea que le prepare?-pero el elfo seguía fiel a las "obligaciones" que se impuso el mismo.

 

-Nada, Kreacher-le contesto-esperare a que mis padres bajen-y se sentó en la mesa. Estaba deseando que sus padres se levantaran y este pensamiento parece que lo escucharon porque minutos después aparecen en la cocina.

 

-¡Albus!-dice extrañada su madre, rara vez se levantaba temprano si estaban de vacaciones.

 

-Buenos días-dijo sarcásticamente Albus, aun estaba dolido, se iba a pasar el verano prácticamente solo...

 

-No me gusta ese tono-le recrimino su madre-preparare el desayuno-añadió pero seguía molesta. A Albus no le importo pero se quedo callado, por si acaso no le dejaban ir en el último momento.

 

-Nosotros no tenemos la culpa de que tus hermanos...-empezó a decir su padre.

 

-No me importan James y Lily-le dijo Albus, no le importaban que lo castigasen ya- por fin tengo mis propios amigos y no puedo ni ir a su casa y ni puedo invitarle a la mía.

 

-Albus si sigues con ese comportamiento no veras ni a tus hermanos, del castigo que te pondré -amenazo su madre.

 

-No es justo-gruño Albus-todo por que es un Malfoy...-sus padres no dijeron nada.

 

Comieron el desayuno los tres en silencio, sus padres no hicieron ninguna aportación, se estaba acercando la hora de marcharse y Albus no estaba seguro si estaba castigado o no.

 

-Albus, ya es la hora-dijo su padre con una voz mucho más seria de lo normal-ve a buscar tus cosas.

 

Albus afirmo con la cabeza y se fue a su habitación cogió su bolso y bajo otra vez a la cocina.

 

-Bueno nos vemos el lunes, Albus-dijo su madre, pero le dio un abrazo más corto de los normal.

 

-Hasta el lunes-le dijo su padre, con un pequeño abrazo.

 

-Vale, adiós-dijo Albus, cogió un poco de polvos flú, se ajusto el bolso y los echo a la chimenea.

 

-Mansión Malfoy-dijo mientras veía que su madre le sonreía, el también le sonrió pero dudo de que llegara a verle porque se encontraba atrapado en la red flú y giraba a toda prisa. Hasta que se cae en un suelo de mármol muy elegante.

 

-Bienvenido-dijo una voz femenina, muy amable- déjame que te ayude-tendiéndole una mano.

 

Albus alzo la vista y vio a una mujer, de pelo largo, rubio y rizado, de expresión y sonrisa amable y de ojos azules, la reconoció como la madre de Scorpius.

 

-Gracias, Señora Malfoy-le dijo después de soltar su mano y inclinando su cabeza.

 

-¡AL!-grito una voz que provenía desde las escaleras. Albus miro y era Scorpius el que le había llamado.

 

-Hola-le contesto sonriendo a su amigo.

 

-Al, esta es mi madre-dijo Scorpius, aunque no hacia falta, el ya lo sabia.

 

-Scorpius si fueras mas paciente y le esperaras harías bien las presentaciones ¿no crees?-pregunto su madre, pero no estaba enfadada, lo dijo de forma amable, muy distinta a la forma en la que dice las cosas la madre de Albus, que es más directa.

 

-Ya lo se-dijo Scorpius bajando la mirada.

 

-Bien, ahora acompaña a Albus a su cuarto-le dijo mientras le daba el bolso de viaje a Scorpius- por cierto, encantada, Albus-le dijo la mujer sonriendo.

 

-Lo mismo le digo, Señora Malfoy-contesto Albus.

 

-Vamos-le dijo Scorpius y dicho esto empezaron a caminar.

 

Albus pudo ver la casa de su amigo y se quedo asombrado, Glimmauld Place era una casa increíble pero ese lugar superaba todo lo imaginable, era lujo puro. Albus se dio cuenta de que todo lo que había oído sobre la riqueza de los Malfoy se quedaba corto, no había palabras suficientes para describir ese sitio y solo estaban en el salón principal.

 

-¿Que tal el verano?-le pregunto Scorpius sacando de su asombro a Albus, mientras subían las escaleras.

 

-Aburridísimo-confeso Albus

 

-Ya veo, pues igual que el mío-contesto con resignación. El pasaba por la misma situación.

 

-¿Y Theo?-pregunto Albus, Theo era el primo de Scorpius, era un chico de Slytherin muy fuerte y tanto o más buen amigo.

 

-Theo se pasa mucho tiempo en el mundo muggle, me imagino con quien-Scorpius se rió, Albus también y se imagino que se refería a su prima Molly, que era la novia de Theo, ella conocía muy bien el mundo de los muggles, su madre era hija de muggles al igual que tía Hermione. Llegaron a un pasillo enorme, parecía no tener fin, en el suelo había una alfombra de color rojo, que parecía muy cara, las paredes pintadas de verde y en las paredes había retratos que se movían y parecían Malfoys de todos las épocas, porque todos eran rubios, tenían la tez pálida y todos era hombres.

 

-Scor, ¿que sabes de las chicas?-pregunto Albus, caminaban y parecía que Scorpius se dirigía a la última puerta de la estancia.

 

-Nada nuevo, se que Rose esta con Eleine en su casa, nada más-le contesto, Albus tenía la tonta esperanza de que pasarían ese día los cuatro juntos-Ya llegamos-dijo Scorpius abriendo la puerta de la habitación. Albus se quedo maravillado, la habitación era enorme, en ella había dos camas grandísimas (nada comparadas con las del colegio), estaba todo decorada con un amarillo verdoso particular, en la estancia también había mesa, sillas y sillones que parecían muy cómodos, la estancia la precedía un inmenso ventanal que daba al exterior, a los jardines, tenia una vista increíble-espero que no te importe compartir mi dormitorio estos días, pero si quieres una habitación propia no hay problema-le dijo Scorpius con tranquilidad.

 

-¡¿Esta es tu habitación?!-pregunto asombrado Albus-es impresionante, es tan grande como la cocina y el salón juntos de mi casa-le dijo. Scorpius se puso colorado-y no, no me importa, al menos aquí no me perderé...-bromeo y Scorpius se rió.

 

-Vale, pues tu dormirás en esta cama-dijo señalando la cama más cercana al ventanal.

 

-Genial, gracias Scor-dijo Albus, pero en ese momento se dio cuenta de que había olvidado algo- Felicidades-le dijo un tanto avergonzado.

 

-Gracias-le contesto riendo, por la cara que puso Albus.

 

-Y toma-le dijo dándole un pequeño paquete de regalo que había sacado de su bolso de viaje.

 

-Gracias...pero que es...-Albus se rió, Scorpius era una persona muy evidente, se notaba su desconcierto, no sabia disimularlo.

 

-Es un espejo de doble sentido-explico Albus-con el nos podemos comunicar, yo tengo la otra parte-le dijo mientras mostraba su espejo, que tenia el tamaño de la palma de la mano-y se puede utilizar incluso en Hogwarts, es inmune a los hechizos de protección.

 

-Bien, así ya no estaré el verano aburrido solo-dijo Scorpius muy contento con su regalo. Albus precisamente lo compro por eso, para no sentirse tan solo, fue consejo de James (el lo tenia con Alex, porque con Fred, estaban juntos casi todos los días).

 

Llego la hora de la comida, fueron al comedor de la casa después de dar un pequeño paseo por los jardines de la casa. Cuando llegaron al comedor, Albus se alegro, allí estaban los Señores Malfoy, la abuela de Scorpius, los Señores Nott, pero para alegría y sorpresa de Albus, también estaban Theo, Teddy, la Señora Tonks... y el Ministro Shacklebolt.

 

-Hola Al-dijo Teddy, su aspecto de hoy le sorprendió mucho ya que tenia el pelo castaño y de aspecto formal... y miraba mal al Ministro...entonces Albus recordó un articulo de cotilleos que había leído y le parecía imposible...

 

-¿Que tal?-le pregunto Theo haciendo un hueco para que los chicos se sentaran entre el y Teddy.

 

-Muy bien-le contesto sonriendo Albus-¿y tu?-le pregunto riendo y Theo le hizo un guiño.

 

-Buenos días, Señor Ministro-dijo Scorpius, que miraba a sus padres en busca de alguna explicación, a el también le sorprendía su presencia allí.

 

-Felicidades, joven Malfoy-dijo el Ministro con su grave y amable voz.

 

-Señor, ¿que hace aquí?-le pregunto un curioso Albus.

 

-Es más que evidente...-dijo Teddy.

 

-Ted-dijo la Señora Tonks severamente. Teddy no dijo nada más.

 

-He sido invitado-dijo el Ministro de forma correcta-como tu, Albus.

 

La comida transcurrió tranquilamente, Teddy, Theo, Albus y Scorpius hablaban por uno lado, los Señores Nott y los Malfoy por otro, y el Ministro con las abuelas de Teddy y Scorpius por otro, era un ambiente muy distendido, Albus algunas veces desviaba su mirada hacia en Señor Malfoy, mostraba mucho mejor aspecto que la última vez que le vio, en alguna ocasión le sorprendió mirándole pero en su expresión no se vislumbraba enfado ni incomodidad sino curiosidad.

 

-Hyperion-le llamo el Señor Malfoy- ve arriba con Albus y prepárate, te tenemos una sorpresa-dijo mirando a su mujer.

 

-¿De que habláis?-pregunto Scorpius intrigado.

 

-Sube y ponte ropa de abrigo, al igual que tu Albus- el Señor Malfoy lo miraba directamente- tu también vienes con nosotros-le dijo arrastrando las palabras, al igual que Scorpius.

 

-Esta bien-dijo contento Scorpius- ¿Vosotros también vais a venir?-pregunto a su primo y primo segundo.

 

-No, yo he quedado con Victorie-le contesto Teddy-que lo paséis bien.

 

-Yo tampoco puedo, tengo que hacer unas cosas del colegio-dijo Theo, pero por la cara que todos pusieron, eso tenía pinta de "Molly"

 

-Scor, ¿donde crees que nos llevan?-pregunto Albus, no estaba asustado, pero si nervioso.

 

-Ni idea-le contesto Scorpius cogiendo una capa enorme de color negro-pero seguro que iremos volando-dicho esto se rió.

 

-¿Como?-pregunto ahora si asustado.

 

-Si mi padre dice que nos abriguemos el que vamos volando- le dijo muy contento.

 

-Scor yo no tengo capa de abrigo ni nada-le dijo un preocupado Albus, ya que era verano no se había preocupado de eso.

 

-Tranquilo, ven-dijo Scorpius y abrió su armario... era enorme y estaba repleto de ropa que parecía y seguro era muy cara.

 

-Toma, Al-le dijo entregándole una capa negra muy parecida a la suya-¿que te pasa?-le pregunto ante su cara de desconcierto.

 

-Tu armario es tan grande como mi habitación-le dijo riendo ante la cara que puso y le lanzo la capa.

 

Ya listos bajaron al salón, ya se habían ido todos, Albus siguió a Scorpius asta los jardines de la Mansión, allí estaban sus padres.

 

-¿A donde vamos?-le pregunto Scorpius curioso.

 

-Ya lo descubrirás...-dijo el Señor Malfoy convirtiéndose en dragón. Albus se quedo maravillado, el ya lo sabia pero cada vez que lo veía le impresionaba.

 

-Subiros con cuidado-dijo la Señora Malfoy, y al igual que hizo la madre de Albus en otra ocasión, realizo un hechizo fijador.

 

-Mama, ¿tu no vienes?-pregunto Scorpius.

 

-Si, pero prefiero la red flú-le contesto riendo

 

El dragón desplegó sus alas y se empezó a elevarse, Albus veía como la inmensa Mansión de los Malfoy se quedaba cada vez más pequeña y se encaraban en un cielo de pequeñas nubes blancas hacia alguna parte...

   



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