Historia al azar: Tears of Heaven
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La seguda oportunidad » La carta
La seguda oportunidad (ATP)
Por goendi_225
Escrita el Miércoles 1 de Agosto de 2007, 14:00
Actualizada el Miércoles 1 de Agosto de 2007, 14:00
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La carta

Capítulos
  1. La carta
Cap1 — La carta

Hace un año que había terminado la ola de terror y destrucción que había azotado al mundo mágico con el regreso del Señor Tenebroso al ser vencido por Harry Potter, “el niño que vivió” otra vez y un sinnúmero de estudiantes valientes de Hogwarts sin olvidar por supuesto a la “Orden del Fénix”. Estos sucesos terminaron un año atrás y todo volvió a la normalidad, Hogwarts abrió sus puertas a los estudiantes como siempre, pero a causa de que Voldemort estaba al mando todo se había convertido en un desastre y el colegio no había funcionado bien, y no se pudieron hacer los TIMOS y EXTASIS todos los alumnos tuvieron que volver a cursar el año para desgracia de unos y alivio de otros, ya que muchos estudiantes no habían ido a Hogwarts, por temor del nuevo mandato, pero con esta nueva oportunidad todo se había solucionado. Harry, Ron y Hermione cursaron el séptimo año de Hogwarts, ya habían presentado los EXTASIS, ya se habían graduado y solo esperaban obtener sus calificaciones. Todos eran felices.
La Sra. Weasley quiso tener a toda su familia reunida pues desde hacia mucho tiempo que no lo podían hacer porque después de todo el desastre tenían que arreglarlo todo, así que no tuvieron oportunidad de reunirse todos solo a veces la visitaba alguno de sus hijos.
La señora Weasley una mujer pequeña, regordeta y con el rostro mas gentil que nadie podía tener, aunque si se llegaba a molestar podría parecer un tigre, y eso ya se había comprobado muchas veces por las travesuras y locuras de los gemelos, en esta ocasión estaba muy feliz por tener a su familia junto a ella. Se encontraba en la cocina junto a su pequeña hija Ginny, una niña, no mas bien una mujer 17 muy bonita y como rasgo único de la familia Weasley tenia el pelo rojizo y pecas, a ella le sentaba muy bien aquello aparte de que era feliz, pronto comenzaría su ultimo año de colegio y además por algo mas que aun no le quería decir a nadie, pero trataba de un muchacho de pelo negro rebelde con una cicatriz, mientras ella pensaba en él su cara se ponía de un tono rojo pero algo la saco de sus pensamientos.
— ¡Ginny!... ¡Ginny! — le hablaba su madre pues en ese momento estaban en la tarea de servir la mesa para llamar a toda la familia que en ese momento se encontraba en la sala esperando, pero ella no capto asta que le dieron un pequeño golpe en el hombro — ¡Ginny! — al fin reacciono
— ¡ah! — al ver que su madre trataba de que agarrara un plato servido se dio cuenta de que se había perdido en sus pensamientos — Perdón mamá, es que lo que pasa… es que… tu sabes… pasa. — la pelirroja no supo ni que decir y se volvió a sonrojar.
— Si como no —dijo con una expresión pensativa, pues desde que Ginny había regresado del colegio siempre estaba en las nubes, tenia la intuición de madre que algo le estaba pasando a su mas pequeña hija aunque no la quería presionar para que le dijera hasta que ella lo viera oportuno, y con un gesto maternal hizo como si nada hubiera pasado — toma, llévalo a la mesa, ya es el ultimo y háblales a todos diles que ya esta listo.
— Si, enseguida — asintió Ginny que se quedo unos momentos agradeciendo a su madre con una mirada que no le hubiera hecho preguntas sobre que tenia, pues estaba consiente de que su madre se había percatado de que desde que llego había estado diferente, a veces distante con sus pensamientos, y en otras ocasiones sumamente feliz.
— Bueno ya que esperas, ve anda — dijo su madre al ver que Ginny no se movía, y con esto ya iba en camino a la sala.
Al entrar se podía ver a toda su familia y esto la hacia muy feliz, hace mucho que no convivían todos, cada quien empezaba a hacer su vida.
— ¡A cenar! — pronuncio la mas pequeña de los Weasley, y como cuando vivían todos juntos los gemelos fueron los primeros en levantarse y correr a la cocina, dejando todos sus productos de “Sortilegios Weasley” tirados pues cuando Ginny entro a la habitación tenían una conversación acerca de que nuevo producto vender, y esto le produjo una pequeña risa, era como en los viejos tiempos, su papa se levantaba del sillón mas alejado aquel que le gustaba tanto para leer cuando tenia tiempo, aunque mas le gustaba sentarse ahí para poder ver toda la sala y contemplar a toda su familia junta. En el sillón grande estaba Bill con su esposa Fleur ya tenia un año de casados y se veían muy contentos, en ese momento se estaban riendo de la tonta discusiones en la que se hallaban Charlie y Percy pues al primero no le agradaba que el segundo pasara demasiado tiempo en el Ministerio.
— Percy deberías de conseguir un trabajo que te permitiera tener vida, nunca sales ni haces nada divertido, solo te la pasas en el Ministerio — seguía diciendo Charlie pues desde que llego no tenía nada mejor que hacer que tratar de que su hermano comprendiera su punto de vista — mira tuvimos que avisarte mucho antes para que pudieras asistir con eso de que siempre estas muy ocupado, el ministerio esto, el ministerio aquello, consigue algún trabajo que te permita tener vida! — comentaba Charlie con impaciencia, pues a el le gustaba mucho tener emociones fuertes no olvidemos que trabajaba con dragones.
— Deja de insistir a mi me encanta mi trabajo — comentaba Percy sin que le hubiera molestado lo que había dicho su hermano, eso era raro en el ya que antes cuando decían algo malo de su trabajo se ponía furioso, al parecer ya había cambiado — y eso es lo bueno, ¿no crees? Hay que hacer lo que nos deja felicidad en la vida — y con una sonrisa hizo que su hermano quedara pasmado, Percy había cambiado mucho, en el pasado hubiera seguido esa discusión durante un largo periodo, pero desde que la guerra había concluido tenia decidido ser feliz y hacer lo que mas quisiera, y en ese momento amaba su trabajo eso le gustaba mucho.
Antes de que Charlie pudiera seguir hablando Arthur ya los estaba interrumpiendo.
— Oigan ustedes dos ¿que no escucharon a su hermana? Es hora de cenar
Al parecer no la habían escuchado, pero enseguida se levantaron y fueron hacia la cocina, pues la discusión les había producido hambre. En otro rincón Ginny había visto a Ron, parecía algo triste sumergido en sus pensamientos.
Ginny pudo notar que desde que había salido del colegio estada muy extraño, y tenia la ligera sensación de que una cierta castaña tenía algo que ver.
Ron a sus 19 años era todo un hombre en casi todos los sentidos pues para tratar a las mujeres era todo un niño no sabía como sobrellevar estar con una chica y mucho menos si era Hermione.
En ese momento en sus pensamientos hacia una recapitulación de lo que había vivido en los siete años de Hogwarts junto a sus inseparables amigos Harry y Hermione, un sin numero de aventuras que jamás olvidaría, aunque en este momento no pensaba en las aventuras sino en los momentos que había pasado con aquella castaña que no comprendía del todo.
Sus pensamientos giraban en torno a ella, no había querido aceptarlo, pero hace algunos mese había reflexionado y había comprendido que en segundo año cuando sintió que nunca mas podría hablar con aquella castaña (o mas bien pelear) por el ataque del basilisco, empezó a tener unos sentimiento hacia ella que no comprendía, los tomo solo como cariño, pero en el baile de cuarto año al verla entrar de la mano de Krum, el que había sido su jugador de Quidditch favorito sin darse cuenta se puso extremadamente celoso, y así Krum había pasado a ser la persona mas indeseable que podría ver incluso mas que Voldemort, y después en su sexto año se le había ocurrido la idiota idea de salir con Lavender, fue horrible, nunca se lo perdonaría, tenia miedo que Hermione no lo pudiera perdonar, aunque al salir con ella se había puesto feliz pues tenia la sensación de su castaña pareciera celosa!!! Eso le encanto, pero tenía miedo de que solo fuera su imaginación y que no correspondiera a sus sentimientos, eso lo deprimía, pero tal vez, solo tal vez este verano podría hacer las cosas bien, esperaba poder ver a Hermione y planear algo muy especial para ella.
De repente alguien se había acercado sin que lo notara
— ¡Ron! ¿Qué estas sordo o que? Te estoy hablando, ya esta lista la cena, deja de pensar en Hermione todo el día, ¿quieres? te vez tan… tan… — Ron empezó a ponerse rojo, no le gustaba que se evidenciara lo que sentía por Hermione así que se la regreso a su hermana terminando la frase
— Tan como tu, jijiji, si ya lo se — su hermana se empezó a pone roja, no le agrado mucho lo que dijo pero prefirió callar — pero bueno vamos a cenar ¿no?
Ella asintió y se trasladaron a la cocina donde ya todos estaban sentados en sus respectivos lugares como siempre, hace mucho que la mesa no estaba llena.
Ron y Ginny rieron tomando sus lugares pues se habían percatado de cómo alguna vez en el pasado Fred y George peleaban para que ya empezara la comida, pues no podían empezar sin que todos estuvieran. Era muy agradable, ver a los diez Weasley compartiendo la mesa, Molly y Arthur estaban cada uno en la cabecera de la mesa al lado derecho junto a la ventana estaban Bill con su esposa y los gemelos, y a la izquierda Charlie, Percy y empezaban a tomar su lugar Ron y Ginny. Ahora si toda la familia reunida.
— ¿Mama podemos empezar? — pregunto con impaciencia Fred, pero su madre no le hizo caso
— ¿Por qué tardaron? — cuestiono dirigiéndose a Ron.
— Por nada es que… — se quedo pensativo no sabia que decir — tenia que… ir a… ir al baño; si eso es — dijo lo primero que se le cruzo por la mente.
— Bueno esta bien, comencemos a comer.
— Vaya — respondió George — ya era hora tengo mucha hambre.
Ahora solo se escuchaba en ruido de los cubiertos al hacer contacto con los platos para degustar la comida, todos los Weasley y mas que nada los gemelos estaban impacientes pues como vivían solos ellos tenían que preparar sus alimentos y pues no eran muy buenos cocineros así que cada vez que podían aunque no era muy a menudo iban a la casa para poder comer la excelente comida de su mama.

Cuando todos habían terminado de comer con un pequeño movimiento de su varita la Sra. Weasley había retirado todos los platos de la mesa y los había mandado al fregadero para que comenzaran a lavarse.
— Bueno y que me cuentan ¿Cómo les a ido? — pregunto dirigiéndose a todos y cada uno de sus hijos.
— A mi muy bien — respondió Percy — soy el nuevo asistente personal del ministro.
— Eso es excelente hijo seguro que le ayudaras mucho a Kingsley — lo felicito su padre.
— ¿A ti también te han promovido? — pregunto Bill — vaya, que bien, a mi me han puesto a cargo de toda la seguridad de Gringotts después de que unas personas entraran y robaran algo sin poder saber quien había sido, revisaron su seguridad y se dieron cuenta de que ya era vieja y necesitaban algo bueno, así que pensaron en mi — le hecho una mirada a Ron y sin que nadie lo notara movió los labios para que solo el lo viera diciendo Gracias.
— ¿Y que hay de nosotros? — aclamaron al unísono los gemelos, y casi todos voltearon hacia ellos preguntándose a que se referirían — ¿Es que ya no leen el periódico? ¿no han visto anunciado en primera plana que somos los mejores empresarios, los más jóvenes en poder empezar un negocio con tanto éxito? Eso lo pusieron porque se enteraron de que abriremos otras dos tiendas de “Sortilegios Weasley” una en Francia y otra en Bulgaria — su madre no sabia que decir empezaba a ponerse a dar pequeños brincos de alegría sin saber que decir.
— No se olviden de mi — de pronto anuncio Charlie — ahora que e conseguido que me financien mi proyecto puedo anunciar que tendré todo lo necesario para poder tener mi propio criadero de dragones, tendremos mas seguridad, espero y así no tener tantos accidentes.
— Esto es maravilloso, increíble, son muy feliz mis hijos ya son todos unos grandes hombres, no lo puedo creer, consiguieron lo que soñaban, y mis dos pequeños — le lanzo una mirada a Ron y Ginny — Ron entrara a la academia de Aurores y Ginny terminara su ultimo año en Hogwarts — la Sra. Weasley no cabía de la felicidad.
A pesar de todo lo que había dicho la Sra. Weasley Ron no le había puesto atención, de hecho no había escuchado nada de las noticias que habían dado sus hermanos que eran muy buenas, sin embargo de repente escucho el nombre de su querida castaña y de inmediato quiso saber que se había dicho en esa conversación.
— ¿Hermione? ¿Quién hablo de Hermione? ¿que dijeron?
— Vez mama te dije que si la mencionaba el saldría de su mundo — recalco Fred sonriendo.
— Dejen en paz a su hermano — pidió Molly, luego se dirigió a Ron — cariño te decía que como tu no me haz comentado nada de Hermione ni de Harry decidí que seria muy bueno que vinieran con nosotros así que les mande una carta para decirles que si quisieran venir a pasar las vacaciones a la casa — Ron la veía con una cara que denotaba muchísima alegría y agradecimiento total, pues el no había tenido el valor de invitarlos tenia miedo de que Hermione le dijera que no podía ir, o algo así, paranoias de Ron nada mas.
— ¿Y que te respondieron? — pregunto de inmediato
— Harry me dijo que estaría muy feliz, ahora esta en Grimuld Place, quería pasar unos días solo y que llega en una semana para que lo dos puedan practicar para entrar la academia — termino su madre, pero por la cara de Ron que parecía impaciente se dio cuenta de que mas le interesaba era saber la respuesta de Hermione así que se la dio — Y Hermione me comento que en este momento estaba en Bulgaria — a Ron casi se le rompe el corazón sabia lo que significaba ¡Krum! — pero me dijo que solo tenia que hacer una corta visita de unos cuantos días y que vendría a la casa la semana que viene, el mismo día que Harry.
Ron al fin pudo descansar al escuchar esas palabras, no le agradaba que hubiera ido a ver a Krum, porque estaba seguro que a eso había ido, pero ella regresaría en unos días así que no pensó que fuero algo importante.
Pero en que estaba pensando, Hermione llegaría en unos días, tenia que planear muchas cosas, como la recibiría, que le diría, que haría, se empezó a poner nervioso, de repente se paro de la mesa y salio.
— Tengo que ir a mi cuarto, fue muy agradable verlos a todos — comento Ron despidiéndose de todos — los extrañare, hasta la próxima.
Con la conmoción de todos salio de la cocina casi corriendo hacia su cuarto.
— Creo que le alegraste el día mama — comento Bill — espero que esta vez haga algo bueno con Hermione, tal vez será su ultima oportunidad.
— Oye mamá — hablaron los gemelos — ¿nos podemos quedar estas vacaciones aquí? Es que no nos queremos perder lo que hará nuestro hermanito, esto será muy divertido — la Sra. Weasley puso una cara de enojo y contesto.
— Me gustaría mucho que se quedaran, pero más me agradaría que fuera por otra razón además de querer ver que es lo que hará Ron.
— Pero mama, será muy divertido, además no se, tal vez le podamos dar consejos — casi suplicante pidió George.
— Ustedes lo único que quieren es divertirse, así que no, no se pueden quedar mientras Hermione y Harry estén aquí pero pueden visitarnos — antes de que sus hijos empezaran a pelear Molly levanto los ojos a su marido en señal de suplica — Arthur apóyame.
— oh! sisi, háganle caso a su mama, tiene razón, ya bastante a tenido Ron no quiero que le echen a perder lo que sea que hará — y le mando una mirada a su mujer que ella correspondió como un gracias
— Ya entendieron pueden venir, pero no quiero que molesten a Ron con lo que hará.
Poco a poco todos los Weasley empezaron a levantarse de la mesa e irse a su casa pues ya era de noche y decidieron que se volverían a reunir en dos semanas, cuando fuera el cumpleaños de Harry, para hacer una gran fiesta.
En los siguientes días Ron se quedo en su cuarto solo bajando el tiempo necesario para comer, todos estaban intrigados acerca de que haría Ron, que es lo que estaba planeando hacer.
Muchas de las horas que estaba encerrado se paraba enfrente del espejo y ensayaba que es lo que le gustaría decir a Hermione, primero agarraba valor y se daba fuerzas “Tu puedes Ron, no es mas que una chica, pero que chica” se decía y se perdía horas recordando como era Hermione, cual era su aroma, como era su cabello, sus ojos, su cuerpo, en fin como era toda ella, algunas otras veces pensaba que seria bueno decirle pero nunca podía terminar la frase “Hermione este…yo…te quiero…decir…que yo…este…bueno tu sabes…” la verdad es que Ron Weasley tenia miedo al no sabía con certeza la respuesta.
Así pasaron los días pasaron y sin darse cuenta al fin llego el día en que arribarían Harry y Hermione a la madriguera. Ese día Ron estuvo muy alterado, preguntando a cada rato a que hora llegaban, eso ya había desesperado tanto a su mama que lo prefirió que se fuera a su cuarto en vez de ayudar a preparar todo para cuando llegaran.
Ya era casi hora de comer y de repente un ruido indico que alguien acababa de llegar, Ron tenia miedo de bajar para ver quien era, así que decidido esperar unos momentos en su cuarto para ver que pasaba.
En ese momento tocaron a la puerta y sin esperar respuesta alguien entro, era un chico alto, flacucho, con un cabello de un negro azabache y ahí en su frente se pudo ver lo que siempre trataba de ocultar una cicatriz en forma de rayo, que todos los días le recordaba lo que había vivido a su corta edad.
— Ron, ¿Por qué no haz bajado a saludar? — pregunto Harry al entrar al cuarto de Ron, aquel que ya conocía muy bien, pues se quedaba ahí siempre que visitaba la madriguera.
— Es que pensé que… — empezó Ron
— ¿Que era Hermione? — Ron se quedo atónito, no espero que Harry le dijera eso
— ¿Por qué dices eso?
— Déjame ver, mmm, porque se que te gusta Hermione desde hace mucho, se que no la haz visto desde que salimos, que te mueres por verla pero que tienes miedo, que haz estado desesperado porque llegara este día, y no precisamente porque vendría yo, y además porque me lo dijo Ginny — pronuncio esto ultimo con una gran sonrisa en los labios
— Que chistosito vienes eh Harry, y no es posible que en tan poco tiempo que tienes aquí Ginny te haya dicho todo eso, ¿Cómo lo supiste? — en la cara de Ron denominaba que no le hacia nada de gracia lo dicho por Harry.
— Pues… es que… no te vayas a molestar Ron ¿Esta bien? — hizo una pausa para ver la cara de Ron al notar que este asentía continuo — es que desde que salimos del colegio me he escrito con Ginny mucho — como sabia que a Ron tal vez no le gustara que el hiciera era lo primero que se le ocurrió hacer fue taparse la cabeza con los brazos para prevenir que este lo quisiera golpear.
Pero al parecer Ron no había escuchado lo último que Harry había pronunciado pues llegaba el sonido de una voz proveniente de la sala, la cual Ron ya conocía perfectamente, y no hizo caso de nada mas, solo quería escuchar la voz.
— Harry ya llego, oh santo cielo, ¿Cómo estoy? ¿estoy presentable? — pero sin esperar respuesta siguió hablando como si Harry no estuviera — ¿Qué le diré? O cielos ya olvide todo, no no no, regresen, regresen pensamientos por favor, hace tres semanas que no la veo es demasiado que tal si ya cambio, tal vez ya no me quiera. — he hizo una cara que realmente daba mucho miedo, parecía que estaba muriendo.
— Ron ya cálmate, no seas paranoico — trato Harry de tranquilizarlo — Hermione claro que te quiere no seas tonto, y por favor no hagas ninguna estupidez ¿esta bien?
Cuando Ron al fin se calmo entonces decidieron bajar. Al entrar a la sala ahí estaba ella a los ojos de Ron la mujer perfecta con su pelo castaño aquel que tan hermoso olor desprendía, y esos ojos que parecía que veían hasta el alma, aunque en ese momento parecía que tenían un rastro de tristeza que no podía separarse de ella.
— Hola Hermione — se acerco Harry y la abrazo, ella correspondió al abrazo. Ron por otra parte se quedo pasmado, hace mucho que no veía a su castaña, que prefirió quedarse ahí un poco mas para observarla.
— Cierra la boca Ron y ve a saludar a Hermione — fue lo que pronuncio en voz baja Ginny, Ron aun no se había dado cuenta que tenia la boca un poco abierta por ver a su hermosa castaña.
Habiéndole dicho eso se acerco a Hermione, estaba indeciso acerca de como saludarla, ¿un simple Hola bastaría? tal vez si solo le diera la mano, pero no, el no quería solo darle la mano, así que sin mas ni mas la abrazo.
Hermione no pensó que la fuera a abrazar pero lo agradeció mucho, era lo que mas necesitaba después de lo que había pasado en esas largas semanas sin verlo, lo que le había hecho Krum era desastroso, pensó que ya habría tiempo para decirle pues se quería desahogar, y prefería que fuera a Ron a quien se lo contaría. Deseaba que el abrazo durara más, pero fue interrumpido con la llegada de los gemelos.
— Veo que llegamos justo a tiempo — pronuncio George solo para su gemelo — Hola a todos, que gusto verte Hermione — y emprendió el camino hasta llegar a ella a quien le tendió la mano y esta accedió.
— Que bueno que ya llegaste por ahí me dijeron que mi hermano estuvo insoportable esperando que llegaras — empezó Fred pero se detuvo pues Ron y Hermione empezaron a ponerse rojos haciendo que los gemelos comenzaran a reír por lo bajo.
Iban a hacer otro comentario pero para gran alegría de Ron entro su mama y eso impidió que los gemelos pudieran seguir hablando.
— Oh querida que bueno que ya llegaste — comento Molly y se dirigió a Hermione abrazándola, después se dio cuenta de que Harry también estaba ahí y empezó a caminar hacia el abrazándolo como era su costumbre como si fuera otro de sus hijos, lo cual hacia que Harry se sintiera muy feliz.
— Me alegra que hayan llegado con bien los dos — y revisando a Harry para ver con que aspecto lo encontraba concluyo — Harry estás muy flaco, creo que sigues sin alimentarte bien, ven tienes que comer, y ustedes también chicos vengan ya esta la comida lista — y como si fuera la mama de todos los encamino a la cocina donde la comida estaba lista.
— Siéntense todos, enseguida les sirvo — todos tomaron asiento, los gemelos y Ginny de un lado y Harry, Ron y Hermione del otro, estos don últimos aun estaban un poco sonrojados
La Sra. Weasley empezó a repartir los platos de comida y como costumbre a Harry le sirvió el doble alegando que necesitaba comer.
Todos comenzaban a comer cuando de repente una lechuza llego con una carta la cual Molly tomo pensando que seria de su marido desde el ministerio pues la lechuza parecía muy elegante pero…
— ¿Mama que quiere papa? ¿olvido algo? — pregunto Ginny
— No, no es de tu papa, no es para mi, Hermione creo que alguien te anda buscando desde lejos — la carta obviamente era para Hermione, pero lo que impresiono es que estaba llena de sellos que marcaba que era muy urgente entregarla enseguida, Molly le extendió la carta a Hermione y desagradablemente Ron alcanzo a ver que era de Viktor Krum.
Ron le hecho unos ojos de furia a la carta e impacientemente quería saber que es lo que le tenia de decir Viktor que era tan urgente.
— Veo que Krum aun te sigue rondando, que no lo acabas de ir a ver a Bulgaria, ¿Qué es lo que se le olvido decirte? — pronuncio Ron con una cara de enojo total, y ya todos sabían que Hermione no se quedaría callada y así fue.
— Ron quieres callarte, no sabes nada — y empezó a abrir la carta, aunque fue extraño de Hermione pues ella nunca haría eso, tal vez por ser muy urgente quiso abrirla de inmediato.
— ¿Que no se nada? Claro que se, se que ese Krum quiere contigo desde cuarto año y que te has visto con el, que quiso que pasaran las vacaciones juntos y veo que en estas vacaciones le hiciste caso pues te fuiste a Bulgaria. — Ron no sabía como le estaban saliendo esas palabras de la boca, solo supo que estaba muy enojado por la expresión de Hermione
— Ron no fueron vacaciones, además no tienes derecho a decirme eso, no fui yo quien se paso todo sexto año en cualquier salón besándose con Leavander — al parecer Hermione se estaba enojando por lo que decía Ron, pero ni aun así dejaba la carta de Krum.
Tanto todos los demás que se hallaban en esa mesa solo se quedaron atónitos viéndolos pelear pues ya sabían que si intervenían podrían empeorar las cosas.
— Ah entonces si fuiste a Bulgaria, lo sabía, lo sabia. Fuiste a ver a tu querido Vicky. Además lo de Leavander no tiene nada que ver — dijo Ron empezando a alzar la voz.
—¿Cómo que no tiene nada que ver? La relación que NO existe entre Viktor y yo es tema de discusión, pero la relación que SI tuviste con Leavander no importa — la mirada de Hermione se había despegado unos instantes de la carta para ver la expresión de Ron.
— Si no tienes nada con Vicky ¿Por qué te envía cartas tan urgentes?, además lo que tuve con Leavander no fue por gusto — la voz de Ron se notaba exasperada.
— ¿Cómo que no fue por gusto? Nadie hace algo que no le guste — Hermione volvía a alzar la mirada para ver que expresión ponía Ron.
— ¡ELLA NO IMPORTA, QUIERO SABER QUE PASO CUANDO FUISTE CON EL, ¿ESA CARTA ES POR QUE SE LE OLVIDO PEDIRTE QUE FUERAN NOVIOS O QUE?! — dijo Ron gritando y levantándose de la mesa.
— ¡RON ERES UN IDIOTA…! — Hermione iba a seguir insultando a Ron, pero termino de leer la carta de Krum y prefirió insultar a la carta mientras la rompía en pequeños trozos, al mismo tiempo que insultaba a Krum.
— Y TU TAMBIEN VIKTOR KRUM, ERES… — rompía la carta a la mitad — EL MAYOR IDIOTA JAMAS VISTO… — seguía rompiéndola en mas mitades — INCLUSO MAS QUE RON — continuaba con la tarea de romper con mas furia que antes — NO PUEDO CREER QUE DESPUES DE LO QUE ME HICISTE TE VOY A DECIR QUE SI — parecía como si quisiera que lo que decía llegara a Krum y lo decía con tanto odio que asusto a todos.
Todos se quedaron callados y de repente, de la nada Hermione empezó a llorar a mares y subió a su habitación. Nadie sabía que decir todos se quedaron viendo fijamente a Ron y quien pronuncio palabra fue Fred.
— ¿Qué esperas? ¿no ves lo que hiciste? — lo decía mientras indicaba que corriera tras ella — ¡CORRE!
Cada uno de ellos le hacia la misma seña para que siguiera a Hermione y cuando al fin lo capto se paro y emprendió el recorrido hasta el cuarto de su hermana donde dormiría durante su estancia en la madriguera.
Al entrar al cuarto se sintió muy mal, se quería morir come era posible que hubiera causado las lagrimas de su amada Hermione. Ella se encontraba tumbada en la cama sin dejar de llorar.
— Hermione, yo… — empezó Ron, pero no sabia que decir se sentía muy mal por ser el culpable de que esos lindos ojos estuvieran empapados de lagrimas — lo siento… perdóname por favor, se que soy un idiota, pero no quiero que llores, si quieres golpéame todas las veces que quieras, pero no llores — en este momento se acerco mas a la cama de Hermione y con miedo se sentó en la orilla de la cama al momento que su castaña se daba la vuelta para verlo — perdóname por favor, te juro que nunca volveré a nombrarlo si es lo que quieres, nunca volveré a hablar de lo que no estoy seguro, pero por favor, por favor deja de llorar — Hermione al parecer se empezaba a calmar, pues el gesto que había tenido Ron, de ir a verla y decirle eso la animo un poco y entonces hablo.
— Ron esto no tiene nada que ver contigo, se que lo que dices no lo piensas, eso lo tengo presente desde que nos conocimos, por eso pocas veces me he enojado contigo — Ron se sintió un poco mejor pues ella le acababa de regalar una sonrisa.
— Pero entonces si no tiene que ver conmigo ¿Por qué subiste llorando? — y empezó otra vez a llorar — no, perdón, perdón, mejor me callo y me voy — se estaba levantando pero sintió una calida mano en su brazo que lo hizo regresar a su lugar
— Ron, no te vayas no quiero estar sola — y de la nada Hermione lo abrazo y Ron lo respondió con felicidad. Ese abrazo fue mágico, Ron estaba feliz podría sentir el cabello de Hermione y el exquisito olor a fresa que tanto le gusta, su piel era muy suave, le encantaba poder estar ahí en ese momento, Hermione también se sentía mucho mejor desde que lo había abrazado horas antes y sabia que solo se sentiría mejor con otro abrazo de Ron, pues era alto, fuerte, sus músculos eran grandiosos, y lo pudo saber mejor pues cuando se abrazaron ella toco sus brazos que estaban muy bien formados, ella se sentía totalmente protegida así le gustaría quedarse toda la vida, pero se separaron un poco pues Ron empezó a hablar.
— Hermione no te preocupes, yo siempre estaré a tu lado, te protegeré, y si me dijeras porque estas triste tal vez pueda calmar tu sufrimiento — se sentía tan nervioso, pues no quería que siguiera llorando, pero aun y eso estaba feliz pues Hermione empezaba a quitar la cara triste y esbozar una linda sonrisa, esa que Ron tanto amaba y que era dirigida hacia el.
— Lo que pasa es que ese desgraciado, idiota, mal jugador de Quidditch llamado Viktor Krum me hizo lo peor que me pude imaginar — al expresar esas ideas sus ojos se empezaron a humedecer y Ron tuvo un poco de furia pues…
— ¿Qué fue lo que te hizo? Debe de ser muy grave para que lo odies, dímelo y te juro que me las va a pagar, no me importa que sea famoso, o que sea mas grande que nosotros, eso no me importa, yo le enseñare que a ti nadie te puede hacer llorar, mmm, tal vez solo yo, pero te juro que enseguida te contentare — dijo esto ultimo para que no empezara a llorar, y eso paso en lugar de eso consiguió volver a poner la bella sonrisa que tenia antes.
Hermione sabia que lo indicado era contarle a Ron lo que había pasado durante esas tres semanas, pues si no ella reventaría, estaba consiente de que Ron se enojaría al saberlo, pero se sentirá muy feliz de que el la pudiera proteger así que le empezó a contar…
— Ron, lo que paso es que…


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