Historia al azar: Luna Nueva a la inversa.
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Harry Potter, el final del principio. » Sauce boxeador
Harry Potter, el final del principio. (ATP)
Por Alua
Escrita el Miércoles 26 de Julio de 2006, 04:31
Actualizada el Jueves 3 de Agosto de 2006, 13:51
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Sauce boxeador

Harry.
- Despierta...
Harry iba escuchando una voz.
- Harry... despierta...
Le zarandeaban, intentando de que se despertara, por un momento penso en que quien le zarandeaba era Hermione, en una de esas numerosas situaciones.
Abrió un ojo, sabiendo que no encontraría los rizos de Hermione, pero tampoco le molesto encontrarse a Sadine. Con su pelo difuminado.
Debió evocar media sonrisa porque sino no entendía la reacción de Sadine.
- Encima te ries!- dijo medio divertida.- dudo de que te vaya hacer gracia lo que harás hoy!!
Y con una risita salió de la habitación.
Harry tardó en desperezarse. Miró el reloj de agua que había (parecido al de arena) y vió que eran las sis y cuarto. Dolia mirar esa hora y ver la cama al lado. Muchas tentanciones de tumbarse habían pero no le quedo otra que vestirse con ropa comoda para correr e ir a buscar a Sadine.
No podía desayunar porque las cocinas estaban cerradas a esa hora.
Así que con el estomago vacio salieron por los puentes de agua (el agua parecía a cristal). Como todo lo que había allí y se dirigieron al bosque del castillo.
Un arbol sobresalia por encima de los demas.
A Harry no le hizo falta que le digiera que árbol era...

- Tienes que correr al rededor de él, sin salir de la verja que lo delimita. Puedes utilizar todos los hechizos que hemos practicado, ninguno mas. Así que nada de paralizar, solo puedes luchar contra las ramas. Demorarlas con un ataque de viento, helarlas, todo lo que puedas hacer con el agua o el viento.- explicó Sadine.
- No se si alegrarme de que me dejes utilizar varita...
- No, no te alegres, para llegar a la copa del árbol se necesita algo mas que una varita. Hoy no tienes que llegar, pero si que correr. A ver que tal estas de resistencia... empieza cuando quieras.
Harry miro alternativamente, al árbol y a Sadine. Sabía que lo decía enserio pero verlo de tan cerca...
Entro a la parcela, limitada por una verja que rodeaba todo el árbol. Como distancia prudencial a tomar. Y el, estaba dentro, sin respetar la distancia al alcance de un árbol, un sauce boxeador. Debía ser un espectaculo divertido de ver.

El árbol parecía dormido. No se movía ni un apice, y eso fue lo que le indico a Harry que no dormía ya que por lo menos con el viento se tendría que mover.
Le estaba observando, quería ver hacia que lado iba a empezar a correr, para asi prepararse y lanzarle sus ramas...
Harry lo comprendió y corrió, no hacia un lado, sino hacia el tronco, desde ahí le costaría mas llegar con sus ramas, y le daría mas tiempo a preveer sus movimientos.
También era cierto que le costaría mas salir.
Cuando estuvo cerca del tronco, pero a una distancia prudencial por si tenía alguna rama baja empezo a correr hacia un lado.
Como cuando suele pasar corriendo, al principio tenía la sensación que podría correr todo el día. El frío aire matinal le entraba a los pulmones sin problemas, y los musculos no se encontraban nada fatigados, solo algo dormidos ya que no había calentado.
Las ramas que le venían las podía esquivar sin problemas.
Frenaba, cambiaba de dirección, saltaba, se tiraba al suelo. Era acciones que le salían casi al natural cada vez que veía acercarse una rama.
Así que seguía corriendo.
Pero cada vez costaba un poco mas.
Parecía que necesitara mas oxigeno, y que los pulmones fueran pequeños.
Los musculo se empezaban a quejar.
Notaba que ya no podía esquivar tan fcilmente y ahora necesitaba la ayuda de la varita.
Pero claro, a cada hechizo que tenía que gritar, perdía un poco mas de aliento.
Lo que antes hubiera sido mecánico ahora le costaba un gran trabajo.
Un pie delante de otro para seguir corriendo, una rama se acercaba por la derecha, tenía que saltar, tirarse al suelo porque venía otra, levantarse, cambiar de sentido con la varita al aire intentar helar una rama. Todo transcurría a camara lenta, y los musculos se quejaban.
Debía llevar apenas veinte minutos corriendo sin parar.
Y entonces necesito parar.
Ahora lo díficil era salir.
Primero miro si había algun nudo en la corteza, un nudo que paralizara el árbol como lo hacia en el colegio. Pero no, no había ninguno. Así que se habrió paso entre las ramas con hechizos.
Viento y agua le ayudaban a salir.
Pero en un descuido, una rama le vino de lado y le araño toda la mejilla.
Hubiera soltado alguna maldición pero le faltaba el aire como para malgastarlo.
Así que sudando y con la mejilla sangrando consiguió salir.
Lo primero que hizó al saltar la verja, fue estirarse en el suelo. En ese momento salían los primeros rayos de luz. Y empezaba a amanecer.
Sadine se sentó a su lado.
- No has aguantado mucho...- dijo.
Entre jadeo y jadeo Harry contesto;
- Lo mio no es correr... esquivar, gritar y saltar... todo a la vez... no...
- espero que en un futuro se te de mejor, porque que vas hacer si atacan el callejon diagon y estas en medio. Creo que tendrás que esquivar hechizos, saltar obstaculos, y gritar hechizos. Por no decir que todo eso lo tendrás que hacer corriendo. Y no seran ramas lo que te atacaran.
No contesto. Sabía que era verdad lo que había dicho, así que no perdió aliento y siguió descansando sin despegar los ojos del cielo que se teñía con diferentes colores.
Cuando se encontro mejor, se incorporó y miro a Sadine.
- me acompañaras?
- cuando?- pregunto ella sorprendida por la pregunta.
- cuando tenga que enfrentarme a mi destino, tu eres mucho mejor que yo en la magia, no sufro por lo que te pueda pasar, se que estarás bien, sabes defenderte, pero si tengo que...- le costo decir esta palabra- si tengo que ... morir... quiero que alguien salve mi cuerpo. Puede sonar ridiculo pero si con mi sangre pudo recuperar el poder vol... nose que podrían hacer con mi cuerpo- (no es que le hubiera dado miedo pronunciar el nombre de Voldemort, sino que recordaba que no podía pronunciarlo por su poder y por el lugar de donde se encontraban)
- Otra vez mas, no has pensado para tí, sino para los demás. Y eso que ya no te tendría que importar, si acabo recogiendo tu cuerpo, no sera solo el tuyo.
- lo se, no moriré solo, si tengo que morir me llevaré a él conmigo.
- Harry, no seas fatalista- dijo medio riendo, puso un dedo encima de sus labios, le beso la mejilla y se fue a desayunar.
Dejo a Harry ahí atontado. Quién se volvio a estirar, no por lo cansado que estaba, sino que ese gesto le había derrotado en alma.
Sadine
No sabía porque había hecho eso. Solo sabía que lo había tenido que hacer. Había sido un gesto protector que le había salido del alma.
Pensaba que lo necesitaba, que Harry necesitaba un apoyo, algo que flotara en su oceano de soledad, un tabla a la que agarrarse. Ese había sido su gesto, un gesto de esperanza.
Eso se lo repetía, una y otra vez.
Otra voz en su cabeza decía que le estaba cogiendo demasiado afecto, mas afecto del que se le permitía a una elfa y un humano.
< no... es el cariño que se tienen los amigos...> se decía.
Sadine en sus 18 años de vida no había tenido un verdadero amigo. En la ciudad elfica no se había llevado demasiado bien con las chicas de su edad, ya que ellas solo pensaban en tonterias (según su criterio), en los matrimonios concertados, en los rumores de la ciudad, los vestidos, las fiestas y los chicos... Cosas comunes entre la comunidad adolescente. Da igual a que raza pertenezcan. Pero Sadine, era el otro lado de la moneda, demasiado seria por los palos de la vida. Su madre había muerto cuando ella era joven, y su padre demasiado ocupado con llevar la ciudad adelante y ser el lider que todos esperan no se había preocupado mucho de ella. Cierto que había tenido un sequito de maestras-guardianas a su disposición, que le enseñaban tanto magia como tareas. Y también le cuidaban y le regañaban. Como una madre impersonal y no era una sola, sino muchas.
Y ahora, que encontraba un amigo, era humano.
No fue a desayunar como había pensado Harry, fue a la biblioteca.
Se paso toda la mañana buscando en una multitud de libros.
Hasta que apareció Harry.
- que buscas?- preguntó, apartando la mirada de la suya.
- Sientate- dijo alargandole una silla, el chico le hizo caso y prosiguió- busco información sobre un talisman. El principio de una piedra filosofal.
Ante semejante mención Harry se removio en su asiento y no pudo soportar el silencio.
- Es peligroso... Si la encontrarás, que es lo que quieres hacer, también la podría encontrar Vol... y entonces si que seria el amo y señor de todo...
- no- le interrumpió Sadine- esa piedra es elfica, la hizó un elfo. Como bien sabrás, los elfos tenemos una vida muy prolongada, no es ilimitada, pero es muy larga. Imaginate, el poder de un elfo pasado a una piedra. Quién la tenga, tendrá una vida larga, sin la mayoría de las enfermedades, con las habilidades de un elfo y con el tiempo hasta algun rasgo elfico.
Harry imagino esa piedra, tampoco disipaba sus temores.
- igualmente...
- No...- volvió a interrumpirle- esta hecha por un elfo, solo la puede encontrar ese elfo, y solo la puede entregar él, ya que de él viene el poder de la piedra. Si le robaras la piedra, no tendría valor ya que su poder, aún tiene conciencia y no cualquiera lo puede utilizar.
- Solo puede utilizarla la persona que tenga un poder del creador, no?- aventuró Harry.
- Sí, solo en la persona que resida poder del creador podrá tocar la piedra.
- Tocarla?
- Sí, cualquier persona que ose tocarla sin consentimiento, se hará de piedra.
- He perdido el interes de irla a buscar- dijo Harry no muy convencido de convertirse en piedra.
< Sería una buena estatua> pensó Sadine para sus adentros.
- que pena porque se ve que esta en esta misma ciudad, según los archivos, así que solo tendríamos que bucear... Se ve que su casa, esta en las profundidades de este lago, algunas trampas le guardan de personas inconscinetes como nosotros que quieren mantener una charla con un elfo solitario que no sabemos si esta vivo... Seria una buena aventura. Pero como no quieres compartirla conmigo...
- Vale, vale! Iré... sabes que iba a ir igualmente aunque no sea muy acogedora la idea de quedarme de piedra, pero como se supone que mato o muero asesinado por vo... bueno... no morire de piedra, supongo... porque creo que no le gusta el agua... y no irá a buscar un gargola a las profundidades de un lago...- Harry siguió un rato desvariando.
Así que Sadine no le presto mucha atención y siguió buscando en documentos y libros. Para asegurarse que no fuera una leyenda y que el lugar no fuera equivocado.
- Creo que no te hace falta mucha ayuda...- dijo finalmente Harry, esto si que lo escucho.
Se fue a coger un libro y se sento a su lado, era un libro de historia elfica según observo Sadine.
< Mejor, así nos conoce un poco mejor, al fin y al cabo, yo también soy un elfo> se recordó.





Uhm... pos eso!! xD Os a gustado??
pos decirmelo en un review!
Thanks! ;)


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