Historia al azar: Olvidame Tu, Si tu me miras
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Next to me » 15. Galletas de jengibre
Next to me (R13)
Por Dak-knee33
Escrita el Lunes 17 de Agosto de 2020, 09:57
Actualizada el Domingo 25 de Octubre de 2020, 20:01
[ Más información ]

15. Galletas de jengibre

[diciembre, 1995]

Era Navidad. La familia Weasley me invitó a pasar las fiestas con ellos en la sede de la Orden del Fénix. Todo el lugar tenía un aire de abandono, su último dueño había estado preso durante doce años, injustamente. Debió ser horrible, no quería pensar el sufrimiento y la fuerza de voluntad para no volverse loco tras el encierro de la prisión mágica. Él era Sirius Black, no tenía apariencia de ser un asesino en serie, aunque todos sus tatuajes mal hechos dijeran lo contrario. Él era noble, quería que su caso fuera abierto y era difícil que el Ministerio de Magia pudiera concederle aquel pedido, asique era mejor seguir huyendo.

-Traje unas galletas de jengibre-intervino Fred en mis pensamientos. Estaba sentada delante de la vieja y mugrienta chimenea, el chico notó que estaba callada hace rato y se sentó a mi lado-. ¿Qué pasa?

-No lo sé.

-Puedes contarme-propuso con amabilidad, paso una galleta en forma de estrella delante de mi cara.

-Tengo unos nuevos sentimientos, pero aún no entiendo a qué se dirigen.

-¿Hablamos de amar?

-Puede ser cualquier cosa, en realidad.

Fred tomó mi mano, colocando la galleta allí y la cerró con suavidad. Comí un pedazo de la galleta para darle el gusto, tenía un suave sabor a miel y jengibre. Era rica. Nos quedamos callados, viendo las llamas rojas del fuego en el salón. El brazo de Fred pasó por mis hombros, acercándome a él. Sentí la presencia de alguien, giré mi cabeza y vi a George que negaba con la cabeza, dejó la bandeja de bebidas sobre algún mueble y se fue rápido. Volví mi atención a Fred que no notó que su hermano gemelo estaba aquí, molesto que estemos cercanos. Entonces, sentí mis sentimientos, de esos que crees que explotaran si no puedes averiguar a qué causa corresponden y te vuelven loca. Decidí hablar con George, tomé dos galletas del plato y me reincorporé.

-¿A dónde vas?-pregunto el pelirrojo.

-Iré por mi libro, ya vuelvo.

-Está bien, aquí te espero-asintió, no muy convencido que dijera la verdad.

Salí del salón. Subí las escaleras hacia el segundo piso, donde estaba la habitación de los gemelos. Me asombraba que la casa tuviera tantas habitaciones, ya éramos muchos visitantes del señor Black. Llamé a la puerta, esperando que me dejará pasar. Al no oírlo, entré y lo vi sentado en el escritorio, sostenía unos papeles en sus manos, leyendo.

-¿Estás bien, George?

-Estoy ocupado.

-¿Por qué no te quedaste con nosotros? Había un espacio más- le dije sonriendo, me acerqué un poco más.

-¿Entre los brazos de Fred, existe un lugar más?-inquirió, dejando los pergaminos a un lado.

-Siempre.

George paso su mano por su cabello rojo, dio una respiración profunda y saltó del mueble caminando hacia mí. Me contempló con los ojos estrechos, hizo una mueca dubitativa. Sentí algo de miedo por su mirada fría, su rostro estaba fruncido como si fuera que no soportaba mi presencia. Ciertamente, Fred me invitó a conocer a su familia y también, conocer los planes de la Orden del Fénix mientras usábamos las orejas extensibles, en ocasiones. George se alejó, volviendo a lo que estaba haciendo antes.

-¿Quieres una galleta?-le pregunté, recordando que las tenía en mi mano.

-¡Déjame en paz, Greta!

-Pero, ¿por qué eres así?

-¡Vete, estoy en medio de algo importante!

-De acuerdo.

Pegué media vuelta, molesta y ofendida que estuviera desplazándome de su existencia como el polvo en un mueble, o abollando papeles inútiles. George me trataba como estúpida, eso me fastidiaba. Cerré la puerta, dirigiéndome al salón con su hermano. Me senté a su lado, sin decir nada. Y, di una gran mordida a la galleta de jengibre.

-¿Y, tu libro?-pregunto Fred extrañado.

-Olvídalo, dejare de leer romances juveniles de Roma Higgs.

-¡Qué raro!-dijo mi amigo- Es tu escritora favorita. Siempre crees en sus teorías.

-Me di cuenta que no es la realidad. Los personajes maduran a lo largo del libro-indiqué, él asintió-. La realidad es impredecible. La gente cambia, la gente te rechaza cuando intentas ayudar con buena sin intenciones.

-¿Te refieres a tus nuevos sentimientos?-dijo pensando que mis palabras tomaban parte de ese lugar.

-Capaz...




« 14. Siempre cree Comenta este capítulo | Ir arriba 16. Té de lavanda »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.