Historia al azar: Segundas Oportunidades
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Hary Potter y el legado maldito » Andén 9 y ¾
Hary Potter y el legado maldito (R13)
Por Seabrealcierre
Escrita el Lunes 29 de Junio de 2020, 08:58
Actualizada el Miércoles 1 de Julio de 2020, 04:24
[ Más información ]

Andén 9 y ¾

2.  Andén 9 y ¾

  Ginny estaba demasiado absorta intentando ordenar el cabello de Lilly, cabello que James, de camino a la estación, le había electrificado con algún sortilegio de la tienda de sus tíos y que le estaba costando deshacer. Sin duda eran buenos artículos. Lilly lloriqueaba, quejumbrosa.

 —¡Olvídate de que te subirás al tren con alguna tontería de esas!

 —¡Por qué! —protestó—¡Son divertidas!

 —Si me llega algún aviso del colegio de que te metes en problemas por usarlas, te enviaré todo un verano a casa de Dudley Dursley.

 Su hijo se rió.

—¡Como si él fuera a soportarlo!

Harry oía el altercado, aunque no participaba. Aquella amenaza, acerca de la casa de su primo, era una común en el seno de la familia. Aun habiendo limado asperezas, aun habiendo aprendido a mantener una relación, podría decirse "de familia", sus hijos y los de Dudley no eran precisamente amigos. Lilly les tenía terror y su esposa no soportaba tener que visitarlos. Harry los oía como a un eco lejano; toda su atención, todo su cuerpo, su mente, se concentraban en su hijo menor, Albus, quien, con su carrito, se mantenía lejos de ellos, a una distancia prudencial. No vivían lejos de King's Cross y sí, tal vez podían llegar solos, usando el transporte muggle, sabían hacerlo. Tal vez podían cuidar de su hermana en el trayecto, por más que la idea no le gustase nada a Ginny, quien hacía a Lilly demasiado pequeña y no confiaba en la madurez de su hijo James. A decir verdad, él tampoco era fanático de la idea; pero hubiera podido ceder, darles un voto de confianza. Después de todo, él, a sus doce años, había tenido que llegar a Hogwarts volando en un auto. Quizás no hubiera sido difícil haber hecho a Ginny entrar en razón. Sin embargo, él quería estar ahí con sus hijos; quería acompañarlos, a pesar de que aquello fastidiara tanto a Albus. Estaba preocupado.

 Sintió una mano apretarle el hombro. Ron se paró a su lado y bufó, desinflando sus cachetes.

 —¡Qué cara, Harry! Ni que tuvieras que soportar cómo a tu hija la acecha una serpiente —Harry sacudió sus pensamientos y miró a su amigo—. Dime que no están por aquí cerca.

—No los he visto… —Frunció el entrecejo—. Ron, en el momento en el que Rose suba a ese tren, no habrá nada que puedas hacer.

 —Todavía no ha subido al tren, y gracias por recordármelo. Es terrible, Harry, terrible. Nunca pensé que sería así de difícil, ¿sabes? Pensar a mi Rosie con novio ya me revuelve las tripas. ¡Pero un Slytherin, de entre todas las casas! Cruza los dedos para no correr con esa suerte.

 —Mi hijo es un Slytherin…

 —¡Cierto! Bueno, pero ese Slytherin. Te juro, Harry, ese chico va a dejarme el pelo blanco. ¡Le manda regalos! ¡Regalos! Tuve que comprobar que los bombones no tuvieran una poción de amor.

—Y te los comiste todos, ¿no?

Ron se rascó la cabeza.

—Bueno…, tenía que comprobarlo. Igual, Rose no se enteró. Hermione cree que exagero.

 —¿No crees que un poco exageras?

 —¿Y a ti que te pasa? No me digas que nada, te delata la cara.

 Harry miró a su hijo, que seguía solo, probablemente esperando a Scorpius. No muy lejos de ellos, estaba James, riendo, rodeado de amigos y amigas de Gryffindor, si podía llamarlos así. James era tan popular que no podía decir que tuviera un amigo de verdad. Realmente no lo sabía.

Suspiró.

—Albus.

Ron miró a su sobrino.

—Yo también me preocuparía, con ese amigo que tiene…

—Hablo en serio, Ron. No sé cómo tratarlo, realmente. Estoy perdido. No es igual con Ginny, aunque tampoco es que cuente demasiado sus cosas. Es reservado, pero… Tal vez sea yo, algo que esté haciendo mal. Todo cambió desde que comenzó el colegio.

 —Ser padre es más difícil que destruir Horrocruxes, Harry, mucho más difícil —Esta vez fue Harry quien infló el pecho.

 —En eso tienes razón…

 —Y también tengo razón y te hablo en serio cuando te digo lo de su amigo. Piénsalo. Todo cambió desde que comenzó el colegio, ¿no? Además, es extraño que El profeta salga con esa nueva teoría de Voldemort sobre tu hijo y diga que la fuente proviene del Ministerio…

—¿Qué insinúas?

—Bueno, sé que Malfoy no trabaja en el Ministerio, pero tiene contactos. Y dinero. Mucho dinero. Podría haberle pagado al diario para que esparciera esa mentira y así quitar el foco de su pobrecito Scorpius.

—Estás obsesionado con ellos. Skeeter no necesita voceros para ser la mentirosa que es, y lo sabes. Lo he vivido. Todos lo hemos vivido. Es el único amigo que tiene, Ron, además de Rose.

—No me recuerdes que tengo que agradecerle a Albus su cercanía.

Harry negó con la cabeza y por primera vez en el día soltó una carcajada, una liberadora. No iba a dejarlo estar. Ron se contagió y rieron a coro. No dudaba que ambos liberaban así sus preocupaciones, sus miedos de inexpertos. Sin embargo, la felicidad duró poco.

—¡Tiene que ser una broma!

 ***

Albus tenía la vista clavada en el suelo. No entendía por qué habían llegado tanto antes a la estación. Era una molestia que sus padres y tíos lo usaran de punto de encuentro. ¿No podían reunirse en una casa y desde ahí partir juntos en caravana? Todo el mundo lo miraba; y cuando llegara Scorpius, las miradas no harían más que multiplicarse. Ahora no solo lo miraban por ser el hijo del famoso Harry Potter, sino que lo miraban con recelo, entre murmullos, por ser el Potter fallado y quizás el heredero de  la peor de las suertes. De pronto, ante sus zapatos, se encontró con unos tacones violetas, brillantes y llamativos. Levantó la vista, confundido.

 —Buen día, muchacho. Rita Skeeter, El profeta —se presentó. Antes de que Albus lograra abrir la boca, un flash lo cegó por completo—. Seguro sabes quien soy.

 —Yo…

—A decir verdad, eso qué importa. Tú eres la noticia. ¡Y qué noticia! Cuéntame: ¿qué piensas de todo aquello que se dice de ti? ¿Qué piensa tu padre? ¿Cómo es vivir en la sombra de su grandeza? Seguramente detestable, ¿no?

Él se fregó los ojos. Cuando logró enfocar la vista, notó que la pluma de Rita escribía y escribía en su libreta sin parar, no sabía qué, porque nada había dicho. No acababa de ver estrellas que otro flash  lo encegueció.

—Perdona eso, cielo. Precaución de reportera. No te preocupes, publicaremos la más favorecedora.

—¡No quiero nada publicado!

—No seas tímido… Aprovechemos ahora, todavía no partes a Hogwarts. ¡Vaya a saber uno cuándo se presenta otra oportunidad!

Harry llegó en un trote, acompañado de Ron, para interponerse entre su hijo y Rita.

—¡Miren quién llegó, el legendario Harry! Tanto tiempo, querido mío. Se ve que ahora que trabajas en el Ministerio te has vuelto un poco… escurridizo.

—Deja en paz a mi hijo.

—Me parece que tu hijo James está más que grandecito para hablar por sí solo, ¿no crees?

—Albus —la corrigió.

—Claro, claro… Pero, ya que estamos, ¿por qué no hablamos nosotros? ¿Una exclusiva?

—No es momento, Rita, es un momento familiar; y hablando de familias, te quiero lejos de la mía.

—No comprendo. ¿Por ser menores no tienen derecho a réplica? Honestamente, Harry, me ofende que prefieras darle notas a una revista como El Quisquilloso.

 La voz de Albus interrumpió su acalorado intercambio. Solo dijo una palabra: "Hablaré". Harry lo observó con tanta sorpresa como pánico. ¿Qué se proponía?

—No, no lo harás. Fin de la discusión —intentó agarrar a su hijo por el brazo, pero entonces comprendió que tan malo había sido su impulso protector. Albus se zafó con violencia, con ira flameando en sus ojos. Entonces sucedió: flash. Foto.

 —¡Cómo me gustan los retratos familiares!




« Feliz cumpleaños, Ginny Comenta este capítulo | Ir arriba Ignorantia legis neminem excusat »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.