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Merodeadores superando las expectativas » Halloween estimulante
Merodeadores superando las expectativas (R15)
Por nuevetrescuartos
Escrita el Domingo 17 de Mayo de 2020, 19:46
Actualizada el Viernes 18 de Septiembre de 2020, 16:50
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Halloween estimulante

-No. Por tercera y última vez, no.
-Vamos Moony, no hará daño a nadie.
-No pienso participar de esto.
-No te obligamos a que participes… solo nos basta con que no nos delates.
-Sabes perfectamente que nunca los delataría… pero puede que le de pistas a Lily para que los detengan.

El banquete de Halloween iba a ser esa noche y Dumbledore había permito que los estudiantes de los ultimo tres años, se quedarán festejando en cada Sala Común luego de la cena por una o dos horas. 
En modo de "agradecimiento" a Sirius y James les pareció divertido robar dos calabazas enormes que había cultivado Hagrid y tallar en ellas la cara del Director y McGonagall. 
Remus, quien las había descubierto bajo la cama de Peter, les prohibió exhibirlas en el banquete, aunque tenía que aceptar que eran sumamente divertidas; Sirius les había encantado y cada vez que alguien decía "Dumbledore" la calabaza del director girara y besara en la mejilla a la calabaza de McGonagall.  
Sirius protesto contra Remus asegurando que antes le hubiera parecido divertido, pero últimamente estaba de mal humor y quisquilloso. 
- ¿Quedaste con alguien para luego de la cena? - pregunto James a Remus intentando sonar casual
- ¿Había que invitar a alguien? Pensé que simplemente nos quedábamos en la Sala Común…
- ¿Tu, Sirius? 
-Ya sabes… Soy un hombre libre. ¿Cuál es el beneficio de divertirse con una sola persona si hay miles en un mismo salón? 
-Ojalá pudiera decir lo mismo - gruño James - Jenny me va a perseguir por todo el Comedor.
- ¿Por qué no le dices que prefieres pasar el tiempo con tus amigos? - le dijo Remus con el ceño fruncido
-Ahora entiendo porque no tienes novia Moony - murmuro Sirius. 
-Nunca le debes decir eso a una mujer, n u n c a. 
- ¿Por qué no? Estarías diciendo la verdad. 
-Remus, si le dices eso a una chica se ofendería, comenzaría a sospechar que no quieres que te vean con ella o que estás viendo a otra…  y se acaba la magia de los besos en los invernaderos - le explico Sirius. Remus puso los ojos en blanco.
-No creo que funcione así… pero bueno, ¿Qué puedo saber yo? Nunca tuve novia - había un tono de enojo en su voz y sus dos amigos se miraron entre ellos.

Días atrás Remus había visto a Mary siendo besada en la mejilla por Isaac el golpeador de Gryffindor y aunque no habían hablado del tema, sus amigos sabían que algo le molestaba. No sabían en qué momento Remus comenzó a sentir cosas por Mary, si es que así era, pero tampoco sabían que hacer o decir.
En otra situación hubieran llevado la conversación sobre las chicas que ellos invitarían, pero la realidad era que el tema chicas estaba un tanto complicado: Lily había evitado a James tanto que el chico se había olvidado casi de su voz.
Comenzaba a enojarse porque después de analizar lo sucedido había llegado a la conclusión que no había motivos para que ella se hubiera ofendido. Luego de debatir este tema con sus amigos, decidió enfocarse en lo que tenía actualmente: Jenny. No le sacaba el sueño ni mucho menos, pero por lo menos se divertía. 
Peter por otro, pasaba menos tiempo con sus amigos y se debía a que intentaba acercarse a una niña de Hufflepuff más chica que él, pero los intentos estaban fallando. A falta de seguridad en si mismo, Sirius intervino dándole una charla sobre como "honrar el deber ser del Merodeador
No pareció funcionar del modo que Sirius quería, pero cuando esa noche Peter se acomodó la corbata roja frente al espejo, James lo escucho susurrar "honrar al merodeador".
Sirius había decidido no contarles a sus amigos sobre el secreto de Marlenne. Estaba en parte ofendido que ella considerara que estuviera perdiendo el encanto, pero por sobre todas las cosas, estaba ofendido porque la había invitado a salir (aunque fuera solo parte de su engaño) y ella le dijera noJames solía decirle que, si su propia arrogancia le rechazaba una salida, él se ofendería con sí mismo. 
-Padfoot ¿tienes el mapa a mano? - Si tendrían que sobrevivir a una fiesta de Halloween con Remus de mal humor, Peter deprimido y Sirius perdiéndose en algún rincón con alguna chica, lo mejor era conseguir un poco de alcohol. - Podríamos buscar un poco de whisky de fuego o cerveza de mantequilla ¿no? - James miro con cautela a Remus.
-Completamente de acuerdo - dijo Remus para sorpresa de los chicos - El jugo de calabaza será muy rico, pero necesito algo fuerte en la garganta.
- ¡Ese es mi lobo! - festejo Sirius. 
Robar de las cocinas lo que necesitaban fue más fácil que decir lumus, luego de un par de reverencias hacia los elfos domésticos, los pequeños entre llantos de agradecimiento por tal demostración de afecto, llenaron las mochilas de los chicos con cerveza de mantequilla. Remus se había detenido un par de veces para simular que estaba patrullando el pasillo y los otros dos corrieron bajo la capa de invisibilidad de James hasta la habitación.
Lo que los chicos no sabían era que Marlenne también había procurado de guardar un arsenal de Jerez bajo de su cama. ¿Qué podría salir mal?



A Lily siempre le había gustado los festejos de Halloween, tanto en su vida como muggle como en el mundo mágico: Solían disfrazarse todos los años con Petunia e iban casa por casa a buscar dulces. Se reían, se asustaban y volvían corriendo tomadas de la mano para sentarse en la puerta de la casa y contar la cantidad de caramelos que tenían.
El primer año en Hogwarts, Lily experimento otro tipo de Halloween, los fantasmas eran reales, los caramelos podían tener gusto a moco y las calabazas cobraban vida. 
Aún recordaba cuando la tradición con su hermana se rompió; Un día le envió por correo un par de caramelos explosivos con la esperanza de recibir un sobre con los caramelos que ella había juntado, pero Petunia había dicho a su madre que esos no eran caramelos y que era una anormalidad.
Se arrepintió de no haber disfrutado de sobremanera su último Halloween con Petunia, sabiendo que iba a ser el último. 
No dejo que la nostalgia la inunde y entró al Gran Comedor.
Calabazas parlantes, fantasmas asustando a alumnos, murciélagos que bajaban del techo decorado con telas de arañas, niños hambrientos devorando los pasteles de todo los colores y sabores que podías tener, rayos sobre las mesas y pequeñas brujas encantadas volando en escobar entre las cabezas de los estudiantes.
Mientras disfrutaban de ver el espectáculo anual de Nick Casi Decapitado, Marlenne intento convencer a sus amigas de cambiar el rumbo de sus noches.

-Escuche que algunos alumnos se van a colar en la fiesta de otras casas…- Lily sabía que quería ir a la sala común de Ravenclaw.
-Prefiero quedarme en mi sala… - dijo Mary
-Claro que quieres quedarte… No sea caso que Isaac no pueda besarte - se burló la rubia
- ¡Nadie me dio un beso…! Bueno, no un beso propiamente dicho 
-No tenía idea que le gustabas a Isaac - le dijo Lily. En ese momento un murciélago se poso sobre el hombro de Marlenne quien ni se inmuto. 
-Yo tampoco, pero empezó a hablarme luego de las practicas de Quidditch y aquel día en clase… Supongo es un buen chico - Mary se encogió de hombro no tan convencida. No estaba acostumbrada a ser el centro de atención, pero desde que había demostrado ser mejor arriba de una escoba que con su varita, las personas la saludaban entre pasillos. Lily le sonrío, la chica a diferencia de sus amigas no se destacaba en ninguna clase en particular; no le iba mal, pero tampoco se había interesado realmente por nada. Ahora Mary parecía haber encontrado algo en lo que destacaba, el Quidditch.
-Creo que es un buen chico, hoy podríamos hablarle ¿No, Marlenne? - Lily clavo sus ojos en la rubia buscando su afirmación
-Claro, claro… nos quedaremos en nuestra Sala - afirmo aburrida la rubia acariciando la cabeza del pequeño murciélago. 
-Es asqueroso lo que haces Mar - le señalo Mary
-Asqueroso es darle un beso - Marlenne beso en la cabeza al pequeño animal que luego se fue volando - ahora sí.

 

 

El banquete fue exactamente lo que todos esperaban, pero los alumnos de quinto a séptimo estaban más ansiosos por ir a sus casas y que comenzara la verdadera fiesta.
Remus se había encargado con el prefecto de quinto de conducir a los demás alumnos a sus camas y amenazo con quitarles las orejas si ponían un pie en la sala común. 
Sirius comenzaba a distribuir las bebidas y Marlenne ponía jerez en los vasos.
No costo demasiado que las personas se pusieran cómodas y comenzaran a hablar entre ellas, pero el descontrol llego con James volando en su escoba:

-Es un placer informar que esta noche tendremos dos invitados de honor - Hizo un movimiento con la varita y las dos calabazas con la forma de Dumbledore y McGonagall aparecieron. Hizo una reverencia y el publico aplaudió.
- ¡James…! - exclamo Remus mirando las dos calabazas entre enojado y divertido.
-No dijiste nada sobre mostrarlas en la Sala Común, Moony - le dijo Sirius.

Lily se rio con ganas, no sabía si era porque el jerez comenzaba a hacerle efecto o porque a James se le habían caído las gafas y estaba volando sin ver por dónde iba. Con un gesto de hacer las paces, se apresuró a recoger las gafas.
- Gracias Evans… a veces tengo miedo de meterle la escobar a alguien en el…
-Por favor, no lo digas - se apuro a decir la pelirroja - Humilde entrada
James se encogió de hombros divertido - ¿Quieres cerveza de mantequilla? Oh no, espera… MARY SUELTA ESE VASO - gritó a la chica que se asusto y dejo el vaso que acaba de agarrar - Lo siento, ese no es para ti.
- ¿Por qué? - pregunto la chica intrigada
-Porque Sirius le puso un estimulante. Y todos sabemos que no necesitas mas estimulación. 
- ¿Y eso qué quiere decir…?
- ¡Moony! - la interrumpió James llamando con la mano a Remus. Cuando vio a Mary se dio media vuelta y se dirigió a otro lugar. Mary lo miro con desconfianza y fue a buscar Marlenne - bueno, eso no salió bien… ¿todo bien, Evans? 
-En perfecto estado - era mentira, Lily sentía las mejillas encendidas - Oye Potter… quisiera hablar sobre…  
-Lo siento, no escuche - era verdad, la música estaba alta y los alumnos conversaban a los gritos. James bajo la cabeza y se acerco a ella. Podía oler su pelo recién lavado.
-Quería decirte que lo siento… lo ocurrido en la Biblioteca - ciertamente el jerez estaba haciendo efecto. James la miro como si Lily le hubiera regalado mil galeones.
-No…yo lo lamento, si te puse incomoda. No fue mi intención… de hecho, me debes un trabajo de pociones - le dijo para distender ese momento. 
-Puede que sí… Simplemente no pensé tener una conversación así contigo - le dijo Lily al oído porque realmente no podía escuchar nada. James embolso una sonrisa
-Suelo generar eso en las personas que no me conocen - Lily puso los ojos en blanco, sabiendo que ya no podía ocultar su sonrisa. Era extraño, parecía que James era otra persona cuando estaban "solos" cuando fue a contestarle, Peter lo agarro del codo y le susurro algo que Lily pude interpretar como Jenny.
-Hablamos luego Potter - le dijo seriamente y se alejó unos pasos de él. James quería asesinar a su amigo, pero fue hasta la puerta de la Sala Común a buscar a la Hufflepuff.

¿Qué hace Jenny aquí? Debería estar en su sala Común pensaba Lily.
Paso por al lado de un grupo de chicas que hablaban con Sirius, busco por arriba de las cabezas a Marlenne, pero no la encontró. 
Vio a Mary hablando muy cerca de Isaac y decidió no interrumpirla. Soy una prefecta ¡cómo no lo pensé antes! Jenny no debía estar en la Sala Común y ella tenía la excusa perfecta para echarla de ahí. Lily… ¿Qué estás haciendo? 
Claramente su cabeza y cuerpo no estaban coordinando bien porque cuando quiso arrepentirse, ya se había metido entre la gente hasta donde estaba James hablando con la muchacha.  Remus, casi por arte de magia, apareció detrás de ella e impidió que se acercara tomándola del brazo. 
-Si planeas echar a Jenny, tendrás que hacer lo mismo con ese chico de Ravenclaw que está comiéndole la boca a Marlenne - le susurro al oído señalando al rincón más oscuro de la sala donde se podía ver claramente que la rubia estaba pasándola más que bien.
-Se supone que tenemos que controlar la situación - gruño Lily aceptando su derrota. No podía echar a Jenny sin echar a Tony.
- ¿Cuándo lo vas a reconocer? - le dijo Remus tomándose de un solo trago su bebida.
- ¿Reconocer qué exactamente? - Lily observo que su amigo estaba bastante relajado - Oh no… Remus, dime que no estas borracho.
-Puede que sí - el chico se encogió de hombros - Perdí a Peter ¿me ayudas a buscarlo? - Lily asintió, pero antes que pudieran moverse de donde estaban, Sirius los había alcanzado.
- ¡Moony! ¿Han visto a Marlenne con ese chico de Ravenclaw? ¡Yo no pude invitar a nadie y ella trae a alguien! - se quejó el muchacho que tenía su corbata atada en la cabeza.
- ¡Qué caradura Black! -  exclamo Lily defendiendo a su amiga - ¡las veces que invitaste chicas de otras casas a nuestras fiestas!
- ¡Se suponen que ustedes son lo prefectos! - en ese momento James se había acercado con Jenny a ver qué pasa entre sus amigos.
- ¿Qué pasa? 
-Black quiere echar a Tony, pero si lo expulso… Tu amiga deberá irse también - le dijo Lily sin mirarlo lo cual lo desconcertó porque hace unos instantes estaban hablando como dos personas civilizadas. James cambio su postura, realmente estaba mareado de los cambios repentinos de su humor. 
-Nadie va a expulsar a nadie. Sirius, si no invitaste a nadie es porque tienes un conflicto de intereses - le dijo Remus seriamente.
- ¡Pero…! 
-Jenny no va a ningún lado.
-Eso lo decidimos yo y Remus, Potter.
- ¡Hay un Ravenclaw en la sala…!
- Remus es mi amigo y no va a pedirle que se vaya.
- ¡Resulta que yo también soy prefecta, Potter!
- ¡Un Ravenclaw…! ¿Remus…?

Pero Remus se había ido, se sentó alejado de todos, buscando entre la multitud de la sala a nadie en concreto, pero sabiendo a quien quería encontrar.
- ¿Me puedo sentar aquí? - le dijo una voz suave. Mary se había acercado como si hubiera leído su mente. La chica se sentó a su lado y ambos se quedaron en silencio. Remus la miro de reojo y comprobó que ella también lo estaba mirando. Decidió hablar.
-Tu amiga está pasándola bien - le dijo señalando a Marlenne que ahora bailaba con Tony. Sirius los miraba con odio.
-Oh si - le dijo Mary. Volvieron a quedarse en silencio. - ¿Qué piensas de Isaac? - a Remus se le hizo un hueco en el pecho. ¿realmente me está preguntando eso?
-
No sé - dijo demasiado serio. Intento aflojar la actitud - Parece… un buen chico. 
-Me ha besado - le dijo la chica mirando sus pies. Felicitaciones- Pero… bueno, tal vez… no sea un buen chico, o tal vez, alguien más podría… ya sabes, estar interesado en… - Pero antes de que Mary pudiera terminar de decir lo que quería decir, Sirius había generado un gran alboroto.
Junto a James, volaban en la sala llevando en sus manos las dos calabazas encantadas mientras Lily intentaba bajarlos sin éxito. ¡Potter, baja de la escoba, te voy a lanzar un maleficio! 
-Maleficio mis nalgas, Evans.
Remus sabía que en cualquier momento McGonagall iba a entrar a la Sala Común, porque los gritos ya eran insostenibles y estaba casi seguro que se habían pasado del horario que les habían permitido quedarse.
Pero el prefecto de Gryffindor no se levantó para advertir sobre la inminente llegada de la profesora, no porque no quería, sino porque que un sentimiento de pesar cayó sobre sus hombros y no pudo levantarse de donde estaba. Estaba molesto. Con Mary. Por Mary. 
Como una predicción, la profesora McGonagall entraba con su bata de dormir y la varita en alto.

- ¡qué está sucediendo...! - La profesora miro a todos con los ojos desorbitados, pero sobre todo a James y Sirius - ¡Bájense de las escobas ahora mismo… Dumbledore sabrá lo que está pasando…! - Remus cerro los ojos en ese instante, cuando la profesora dijo "Dumbledore" la calabaza que tenía James en su mano, le dio un beso a la calabaza McGonagall de Sirius - ¿Acaso eso…? ¡¿Qué es eso?! 
-Lo sabemos profesora, el parecido es sorprendente - le dijo James con total inocencia. El rostro de la profesora se transformó, pero cuando estaba a punto de tirar una catarata de insultos, una alumna de quinto había prendido fuego sin querer la túnica de su compañera quien ahora gritaba. 
-No se preocupe profesora, yo lo soluciono - Pero a James se le habían caído las gafas nuevamente y cuando dijo aguamenti le dio de lleno a Lily - ¡Oh no… ¡Lo siento Lily!
-Eres bruto James… tienes que hacer así aguamenti - Sirius apunto con su varita a Tony, quien estaba de la mano con Marlenne.
Remus no podía decidir quién estaba más enojada; Lily, McGonagall o Marlenne. La segunda estaba a punto de desmayarse.
La profesora comenzó a amenazar con un mes entero de castigo a todos los alumnos y descontarle 200 puntos a Gryffindor si no se iban a dormir en ese momento. ¿Realmente se puede descontar tanto? ¡Señor Black, estoy a punto de expulsarlo del colegio!
Comenzó a llamar a lo prefectos y Remus decidió que era hora de pararse y recibir la bronca de la jefa de su casa, pero Mary lo tiro de la manga de su camisa con fuerza y lo arrastro hasta la salida de la Sala Común.

- ¡Mary…! ¡Mary…! ¡Mary están a punto de darme el peor sermón de mi vida, tengo que volver! - le dijo intentando zafarse de la chica que lo miraba con una sonrisa traviesa.
-Bésame - le pidió en puntas de pie.
- ¿Qué…? ¿Qué estás diciendo…? - Remus, quien no estaba preparado para eso y mucho menos luego de la conversación que habían tenido, negó con la cabeza desconcertado - ¡Te acabas de besar con Isaac…!
- ¿Qué importa Isaac? Quiero que me beses - Mary lo miraba con tal determinación que Remus tuvo que mirarla dos veces para ver si lo que decía era verdad. Entonces se dio cuenta que sus ojos brillaban de una forma extraña
- Oh no…Mary, tomaste el vaso de Sirius ¿no? - le dijo mirándola divertido. La chica asintió con la cabeza sonriéndole - Entiendo… bueno, no me quieres besar. Como tampoco seguramente querías besar a Isaac - lo último lo dijo más para él que para la chica, que igual seguía negando con la cabeza
-Isaac me importa un Knuts. Quiero besarte - se lanzó a los brazos de Remus quien seguía riéndose, pero la sujeto para evitar que se caiga.
-No Mary, quieres besar a cualquier que pase por tu lado. Te llevare a tu habitación para que descanses 
A Remus le costo un rato convencer a la chica de volver a la Sala Común porque ella estaba muy interesada en mirar el techo del pasillo, hablar con los cuadros que estaban colgados y por sobre todas las cosas, tocar el brazo de Remus como si fuera un gato. El pobre Remus en más de una ocasión estuvo a punto de dejarse llevar cuando Mary le empezó a tocar la cara.
La miraba sin poder creer lo que veía; su pelo con ondas estaba totalmente despeinado, la camisa manchada con alguna bebida, las medias caídas, con solo un zapato y con la corbata a punto de romperse. Con todo eso, Mary lucía sencillamente encantadora.
-Me puedes llevar en brazos - le dijo perdida en su propio mundo.
-No, no puedo llevarte en brazos, tampoco puedo subir a tu dormitorio - la chica comenzó a girar alrededor de Remus - Mary, estas completamente loca.
Remus entendió qué, si no lo hacía por las buenas, lo hacía por las malas. Saco su varita sin que ella se diera cuenta y la hechizo para que la chica se fuera suspendida hasta su habitación. 
-Sigues siendo mi preferido, Remus - le dijo casi en un susurro antes de perderse por las escaleras que llegaban al dormitorio de niñas. 
¿En qué momento se había descontrolado todo? Se sintió culpable por haber dejado sola a Lily asumiendo la responsabilidad de sus descarriados amigos, pero aquellos últimos momentos con Mary fueron más divertidos que la misma fiesta.

Cuando entró su habitación intento suprimir la sonrisa que tenía en los labios. Sus amigos se abalanzaron sobre él.
- ¿Dónde estabas…?
-Tendrías que haber visto la cara de ese "Tony" cuando la profesora lo echo a su casa todo mojado…
-…Evans realmente me odia...
-…Sinceramente, no sé qué ve Marlenne en él.
-… dijo que un troll era más inteligente que yo.
Remus sonrió y se metió en su cama. Sus amigos se callaron y lo miraron con intriga.
- ¿Dónde estabas Remus? - le pregunto Peter.
-Por ahí…
- ¡Estabas con Mary! - exclamo Sirius luego de una leve pausa evaluando a su amigo - ¡Y nosotros recibiendo todos los castigos!
- ¿Y qué estaban haciendo con Mary?
-Por raro que les resulte, nada.
- ¿Nada? A ver si entiendo… pasaste media hora con Mary… sin hacer nada, nada de nada - James miraba a Sirius indignado - Moony… ¿Acaso no te hemos enseñado bien? Fallamos como fallaron los padres de Sirius con él.
-No todo es besar chicas, James.
-No, claro que no, también puedes…
-Lo que quiero decir  -  interrumpió Remus  -  Bebió el vaso que tenía el estimulador de Sirius y los efectos aún no habían terminado de irse por completo… ya saben, es mi amiga, somos amigos… Quería asegurarme que estuviera bien - Luego de una pausa su sabio amigo Sirius habló.
- Cuando estés preparado para aceptar que te gusta McDonald, hablaremos de esto como hombres. Y otra cosa, amigos son los huevos, Moony.
James y Peter estallaron en carcajadas. Remus tenía algo para pensar.

El sol comenzaba a salir cuando Mary McDonald se despertó sumamente agitada y transpirada en su cama con el uniforme aún puesto.
-Creo que me gusta Remus Lupin… y perdí un zapato.

 

 Muchas gracias por leer y los comentarios! En los próximos cap vamos a ver mas interacción de cada pareja 



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