Historia al azar: Bajo el muérdago
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Merodeadores superando las expectativas » Bufandas y Quidditch
Merodeadores superando las expectativas (R15)
Por nuevetrescuartos
Escrita el Domingo 17 de Mayo de 2020, 19:46
Actualizada el Domingo 12 de Julio de 2020, 16:44
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Bufandas y Quidditch

Viernes pensó Marlenne Mckinnon mientras caminaba hacia la Torre Oeste para llegar temprano a la lechucería.
No le importo despertarse más temprano esa mañana porque aún la temperatura era agradable y el aire fresco haría que el día comenzara de otra forma.
Hacía varios días que tendría que haber mandado una carta a sus padres, pero lo había olvidado por completo. De todas formas, no tenía nada nuevo que contarles.
Nacida en una familia de sangre pura Marlenne había aprendido a ocultar ciertas cosas a sus padres, entre ellas su deseo de convertirse en Auror.
Podría haber reaccionado como cualquier adolescente y rebelarse, pero ella veía más allá de cualquier alboroto que podía hacer, miraba toda la película completa.
¿Iban a cambiar sus padres? ¿Cambiarían sus costumbres inculcadas desde chicos? No, no lo harían y ella tampoco esperaba cambiarlos. Había guerras que era mejor no pelearlas.
Lo mejor era no llevarles la contra, por lo menos hasta que terminara sus estudios y pudiera mantenerse con su propio oro, así que desarrollo un par de mentiras respecto a su futuro y sus relaciones en la escuela.
La mayoría de sus cartas incluían oraciones con "Estuve toda la tarde con un grupo Slytherin" "¿Creen que podría conseguir un trabajo en el Ministerio donde haya un departamento de familias nobles? ¿Me podrían enviar algo de oro? el chico Malfoy me ha invitado a una cita… me gustaría comprar una túnica nueva"
Las palabras mágicas de Marlenne surgían efecto, sus padres enviaban montones de galones que ella gastaba a su antojo.
Luego de subir un montón de escalones miró todas las lechuzas que aún dormían de forma pacífica y sin hacer mucho ruido, busco a Venus su lechuza blanca, que por alguna extraña razón la estaba mirando desde que había entrado.

- ¿Despierta tan temprano? - Marlenne le acaricio el pico y la lechuza la miro como preguntándole lo mismo a su dueña - Necesito que envíes esta carta a casa, no vuelvas hasta que te den ese hermoso de oro que tanto nos gusta ¿sí? - la lechuza le mordió el dedo cariñosamente en forma de aceptación y se fue volando por la Torre hasta perderse en el cielo azul donde comenzaba a brillar los primeros rayos de sol sobre las copas de los árboles.

La orgullosa Gryffindor sentía un peso especial esa semana, había decidido no contarles a sus amigas pero presentía que en algún momento su mal humor se iba a esparcir por toda la habitación.
El año pasado había conocido casi de casualidad  a Anthony "Tony" Deevers cuando estaba en el campo de Quidditch mirando el partido de su casa contra Ravenclaw.
Ella había bajado rápido de las tribunas porque empezaba a refrescar y quería volver a la Sala Común, cuando choco con el chico que se iba corriendo a festejar el triunfo de Ravenclaw, casa a la que pertenecía.
Después de haberle pedido disculpas, vio que Marlenne estaba tiritando de frío y le ofreció su bufanda.
Como acto de reflejo no la acepto, pero el chico sin vergüenza se la puso por encima de su cuello y se alejo con el resto de sus amigos sin antes decir "Tengo tres más. Además, hace juego con tu pelo"
Y así comenzó una pequeña amistad a escondidas.
Al principio parecía una amistad normal; Siendo que Tony cursaba un año menos que  Marlenne, ella le explicaba como era estudiar para los T.I.M.Os y decidir qué hacer con su futuro, pero de pronto esa amistad qué se desarrollaba entre salones vacíos y notas enviadas por los pasillos se transformo en otra cosa: él la besado antes de abordar el tren de regreso a casa.
El resto del verano se habían enviado cartas de forma más "cálida" pero  las ultimas semanas antes de volver al colegio, Marlenne había dejado de recibir cartas de él.
Desconcertada, decidió buscarlo entre los compartimientos del tren y como dice el dicho el que busca, encuentra: Tony estaba de la mano con una niña de su curso conversando animadamente.
Marlenne se sintió en ese momento ofendida, pero sobre todo sintió que había sido tonta de haberse sentido así por un niño más chico que ella que no se animaba a hablarle en público. Me lleva una Bludger.
Entendió en ese instante por qué nunca habían hablado en público.
Si bien Marlenne en su quinto año había salido a algunas citas, tuvo que reducir su numero de visitas a Hogsmeade por sus exámenes, por lo tanto, no había visto si Tony acudía a alguna salida con otra niña y tampoco compartían amigos en común para saber si algo estaba pasando.
Reflexiono por un instante y pensó que ella nunca se había comportado así, nunca le había interesado alguien tanto tiempo.
De todas formas, tenía que hacer un esfuerzo para olvidar ese episodio e intento convencer a sus amigas de que era hora de conocer nuevas personas.
Miró su reloj y decidió que era hora de bajar para desayunar, era viernes y tenía la esperanza de hundir su cabeza en seis litros de cerveza de mantequilla.

 

 

-Remus, de verdad… no te ves bien - Lily estaba leyendo un pergamino que le había pasado el HeadBoy de Gryffindor con el nuevo horario de las rondas para la semana que entraba.
-No es nada  - mintió Remus haciendo un gesto con su mano - Estoy casi seguro que es un resfriado, tengo sensibilidad al cambio de estación.
- De todas formas, si te vas a enfermar en los próximos días, hazme un favor.
-Claro, lo que necesites - se apresuró a decir el chico
Lily suspiro antes de decirle en voz baja - Que Potter y Black dejen de meterse en problemas… solo por esta semana.
-Lily, me parece que eso es mucho pedir - se río Remus - Pero lo intentare. ¿Es por algo en especial?
-Bueno… esta tarde son las practicas y acompañaremos a Mary… no es que crea que no lo va a lograr, pero en el caso que no quede en el equipo y conociendo a mi amiga…
-Puede desatar una guerra mágica - termino Remus mirándola con dulzura - Eso es digno de ti Lily, descuida, estoy seguro que Mary va a quedar en el equipo.
-Aun así…
- Aun así, me encargare de enderezar a esos dos. Pero temo que mi influencia solo dure pocos días - Lily le sonrió a su amigo
-Con eso me basta - Remus agarro el pergamino que la pelirroja le dio y lo miro detenidamente.
-Eh… ¿Lily? Estoy casi seguro que no voy a poder hacer la ronda del lunes a la noche… ¿Podrás cubrirme? - Le devolvió el pergamino marcándole con un círculo el día "lunes" como solía hacer con todas las rondas que no podía hacer.
-Si, no hay problema - Lily miro el pergamino que Remus le devolvió y alzo una ceja - ¿Planeas enfermarte ese día?
-Ya sabes… - Remus sonaba nervioso - la fiebre aparece luego de unos días de malestar.
-Claro… no hay problema Remus - dijo Lily pensativa.
Remus le dedico una sonrisa tímida y comenzaron a caminar por los pasillos cuando vieron a Marlenne caminando hacía ellos.

- ¡Hey! - les dijo la chica animadamente. Remus pudo ver que Sirius y James cuando la vieron la siguieron por detrás.
-Hola Mckinnon - le susurro Sirius haciendo que Marlenne se diera vuelta asustada mientras Remus y Lily se unían a ellos.
- ¿Por qué siempre estas detrás mío Black?
-Porque nunca me dejas estar delante tuyo… si me entiendes - Sirius le guiño un ojo.
- ¡Buen día Evans! lindo día ¿no? - le dijo James mirando el cielo despejado
-Nos vemos a la tarde Remus - Lily ni miro a James y se fue caminando rápido con Marlenne. Sirius se rio en voz baja.
- ¿Por qué Evans te ve a la tarde? - quiso saber James mirando a su amigo con desconfianza.
- Para planificar cuantos hijos vamos a tener juntos, James - bromeó Remus sin darle importancia
-JA, serían unos hermosos lobos pelirrojos - dijo Sirius golpeando con el codo a Remus. El chico, que ya estaba pálido, perdió el poco color que le quedaba
-No digas eso Sirius - dijo Remus temeroso.
-Moony, es una broma - se apresuro a decir James, conociendo cómo se ponía Remus con esos temas - ¿Vas a decir que harán con Evans esta tarde?
-Vamos a las prácticas de Quidditch - Remus se encogió de hombros.
- ¿Evans va a ir? - Lily nunca iba a las practicas y James lo sabía muy bien porque nunca había visto una cabellera pelirroja en las tribunas.
-Claro que va a ir Prongs, Mary se presenta - contesto Sirius. Habían pasado unos días y aún Sirius se negaba a hablar con la chica que lo había dejado en ridículo frente a toda su casa.
-Brillante - James estaba más contento que nunca - Voy a tener que usar mis nuevas jugadas - automáticamente se despeino el pelo y una sonrisa pícara apareció en su rostro.
- Tendremos el honor de contar con la visita de Moony ¿te diste cuenta que nunca viene a las prácticas y HOY decide hacerlo? - Sirius le paso un brazo por los hombros a Remus que puso los ojos en blanco.
-Los voy a vigilar, si eso es lo que quieren saber - Remus sonrió mirando la cara de confusión total que tenían sus dos amigos
- ¿Vigilarnos? Padfoot, nuestro amigo se transformó en McGonagall
-No, se lo prometí a Lily.
- ¿A Evans? Vamos a pensar que te enamoraste de ella.

Remus dudo en contestar; era cierto que había estado enamorado de Lily durante varios años, pero nunca lo había hecho público.
El día que James confesó su amor incondicional por ella, Remus comprendió que no iba a competir contra su amigo y decidió guardar sus sentimientos para él.
Valoraba más su amistad con James que los sentimientos de un amor que nunca podría ser.
La aceptación de su condición comenzó siendo dolorosa y con el pasar del tiempo se había convertido en una respuesta automática "soy peligroso"  
Para tranquilidad de Remus, esos sentimientos que tenía por Lily desaparecieron cuando comenzaron a compartir rondas de prefectos, de hecho se podría decir que los últimos meses de su quinto año, Remus había prestado mucha atención a otra muchacha..
El hecho de ver a Lily solo como una amiga hizo que no se sintiera culpable con James y que no tuviera que pensar nuevamente en las cosas que tendría que renunciar en su vida por ser un hombre lobo.
Para su corta edad, Remus cargaba en su espalda los deseos de un futuro que nunca podría tener.

-Teme que Mary no quede en las pruebas y considerando que las cosas no quedaron tan bien entre ella y Padfoot, sería prudente estar en las tribunas… ya sabes, por si tengo que echarte un maleficio Sirius - dijo finalmente Remus riéndole a su amigo que lo había soltado y lo miraba indignado.
-No te atreverías - dijo Sirius fingiendo estar enojado. Remus tropezó con James que acaba de pararse en el medio del camino y levantaba las manos como si se hubiera acordado de algo - ¿Qué harían mis amantes si se quedan sin este cuerpo?
-Probablemente, estudiar más.
- ¡Jenny Osward! - exclamo James mirando a sus amigos - ¡Va a venir hoy a las practicas…! Lo olvide totalmente.
-No se de que te quejas amigo, dos mujeres en un mismo lugar… podrían pelear por tu amor - le señalo Sirius
-No lo sé Padfoot…
-Estoy esperando que aclares quien va a pelear por el amor de James… - dijo Remus mientras pasaba por un grupo de adolescentes ruidosas que se daban vuelta para ver como Sirius y James pasaban por ahí. Él muchacho no se detuvo cuando una de ella le sonrió de forma tímida.
-Evans, claramente. Moony… la morocha te sonrió a ti - Sirius se mostraba indiferente la mayoría de las veces, pero no dejaba pasar nada de largo. - ¿Vas a invitarla a salir a Hogsmeade? - le pregunto a James.
- ¿A Evans?
-No, idiota. A Jenny
-Seguramente - habían llegado a la puerta del aula con pocas ganas de entrar- ¿Qué les parece si convencemos a todos y comenzamos a desmayarnos para perder la clase?
-No James - corto Remus
-Si me desmayo, quiero que Remus me reviva con un beso apasionado - dijo Sirius riéndose
-Nadie se va a desmayar y no pienso besarte Sirius.
James suspiro fuerte y dejo que sus ojos se deleitaran con la pelirroja que ya se encontraba en el aula sentada arriba del pupitre charlando con sus amigas.

 

 

 Marlenne arrastro sus pies hasta el retrato de la Dama Gorda. Tenía exactamente veinte minutos para bajar al campo de Quidditch y sentía que su cuerpo le pedía dormir mínimamente unas cuarenta horas de corrido. Lily ya había bajado con Mary porque la chica estaba por tener una crisis de nervios y había prendido fuego sin querer parte de su túnica.
-Babosas de fuego - le dijo a la Dama Gorda quien le guiño un ojo.
- ¡Marlenne! ¡Espera…! - el grito de un chico la sobresalto. Conozco esa voz. Se dio vuelta y vio a Tony que corría hacia ella agitado.
-No puedo esperar - dijo la muchacha secamente.
-Mar… por favor - le dijo Tony tomándola del brazo. Marlenne bajo la vista hasta donde la tenía agarrada. El muchacho retiro lentamente su mano entendiendo qué el nivel de peligro había aumentado - Intenté hablarte durante toda la semana… no pude encontrarte en ningún momento… esta es la cuarta vez que espero en la puerta de tu Sala.
-Bueno, aquí me tiene. ¿necesitas algo? - dijo Marlenne fríamente mirándolo directamente a los ojos. Tony se rio dejando aturdida a la chica que comenzaba a enojarse.
-Lo lamento… me intimidas un poco y la risa es un acto de defensa. No lo tomes personal.
-No claro… lo que si me tomo como personal es como desapareciste en las ultimas semanas y cuando voy a buscar una explicación, te veo tomado de la mano de una muchacha. Eso si lo tomo como personal. ¿Algo más que quieras saber o necesites de mí? No tengo mucho tiempo y tengo que irme - Marlenne se cruzó de brazos y aunque realmente tenía prisa, sentía que todo el cuerpo le ardía de ira y cualquier cosa que pudiera salir de la boca de Tony en ese momento era motivo para iniciar una guerra.
-Lo sé. Tienes razón - lejos de excusarse y mentir, Tony parecía completamente cansado - Es muy largo de explicar… no hay nada que quisiera más que fueras tu la que estuviera tomándome la mano. No espero que me creas, pero si lo que me dices es verdad y te tienes que ir, lo único que pido es una chance de explicarte todo, pero no en un pasillo.
Marlenne miro al muchacho inspeccionándolo.
Hasta hace unas horas quería olvidar toda esa historia y dedicarse a conocer una cantidad de hombres que pudieran hacerla olvidar lo fácil que era hablar con él.
-No lo sé - no tan convencida pero tampoco negada - Ahora mismo no puedo… tengo que decidir si quiero escuchar lo que tengas para decir
- ¿Marlenne Mckinnon no puede decidir algo? - Marlenne lo miro amenazándolo - oh… entiendo. Por favor, hazme saber y yo estaré ahí.
El chico comenzó a caminar y Marlenne cerró los ojos con fuerza esperando volver a abrirlos y que él no estuviera allí.
Se había olvidado que tenía que dejar sus cosas e ir al campo de Quidditch, maldijo de tal forma que los cuadros que estaban cerca se taparon los oídos escandalizados.

El retrato de la Dama Gorda se abrió; James, Sirius y Peter salieron al pasillo.
Los dos primeros vestidos con el equipo de Gryffindor y sus escobas en la mano.

-Nos pareció escuchar tu bella voz Mckinnon ¿Con quien estabas? - pregunto James
-Que te importa Potter.
-Era un chico ¿No? Escuche la voz de un hombre… ¿Con quién estabas? -  le dijo Sirius mirándola de reojo. Como no tuvo respuesta siguió con su monologo - No te preocupes, lo averiguare- Marlenne estaba por decir algo, pero Sirius supo que era mejor cambiar el tema - Las practicas van a empezar en diez minutos ¿vamos?
- Si empiezan en diez minutos ¿qué hacen aún aquí? - Marlenne los siguió por el pasillo, no quería llegar tarde y sola - ¿No deberían estar entrando en calor o algo así?
-Si, pero nos gusta llegar tarde - le contesto James
-Los fracasados son los primeros en llegar - agrego Sirius. Marlenne decidió no decirle que Mary había ido como mínimo cuarenta minutos antes.
-Lo que quieren decir, es que les gusta llegar sobre la hora para que todos los miren - dijo Peter que parecía creer que también lo mirarían a él.

 

Resulto que Peter tenía razón, cuando llegaron a la practica absolutamente todo el equipo de Gryffindor y los pequeños grupos que estaban en las gradas se quedaron viendo como James y Sirius cruzaban el terreno y se reunían con los demás. Marlenne hubiera pagado por ver la cara que ponía Lily cuando James se despeinaba el pelo y miraba a las tribunas.
Marlenne y Peter buscaron a Lily y se treparon hasta el lugar donde estaba junto a Remus. Comenzaba a refrescar y maldijo otra vez por no haber agarrado abrigo.
- ¿Dónde estabas? Están por empezar... Katie los ordeno por posiciones. Parece que Mary va a tener competencia - le dijo Lily nerviosa
-Lo hará bien. Hola Remus… ¿te molesta si me siento entre los dos? Tengo frio - Remus negó con la cabeza. Se veía realmente mal.
- ¿Quieres mi suéter? Tengo chocolate también…
-No gracias, solo un poco de contacto físico - el chico se ruborizo un poco y volvió su vista al juego.
Mary realmente tenía competencia; la mayoría de los postulantes para cazadores eran hombres y las pocas mujeres que había le llevaban una cabeza de diferencia y unos cuantos kilos adicionales de musculatura.
Sonrió en disimulo cuando vio cómo Katie había ordenado el equipo: de más bajos a más altos.
Allí estaba primera su amiga, vestida con los colores rojos de la casa, pálida como un fantasma, esperando que la capitana de la orden de comienzo. James paso por su lado y le hizo un gesto de apoyo, Sirius fue a su lugar sin decirle nada.
-Va a comenzar Lily - dijo Marlenne nerviosa - Oh Melin, no quiero ver esto. No, no, no quiero ver esto Lily - la chica apretó con fuerza la mano de su amiga.
-Mar, por favor… tenemos que darle apoyo a Mary - pero cuando el silbato de Katie sonó y Mary se subió a su escoba, ambas brujas se taparon los ojos - Oh dios, que salga bien, que salga bien, que salga bien.
Escucharon varios silbatos seguido de gritos ansiosos y pensaron lo peor.
-chicas, tienen que mirar esto… CHICAS MIREN - Remus emocionado les saco las manos de la cara para que vieran lo que estaba sucediendo en el campo de juego.

Mary volaba como si toda su vida hubiera transcurrido arriba de una escoba y aquella demostración era solo un momento más.
Karen, la otra cazadora de Gryffindor, le paso la Quaffle y Mary se tomó el tupe de amagar devolvérsela, pero no lo hizo y se dirigió directamente a los palos que estaba cuidando la misma Katie Tromp.
Los dos bateadores intentaron tumbarla mandándole dos bludgers pero la muchacha pego el cuerpo a su escoba y con un leve movimiento esquivó ambas bludgers sin problemas y siguió su camino. Fijo su mirada en los aros, pero en ninguno en particular, analizando que decisión iba a tomar Katie.
Lily y Marlenne gritaron eufóricas cuando Mary metió la Quaffle en el aro derecho de a guardiana con una fuerza descomunal. Remus y Peter aplaudían.
Se sentían culposas de haber dudado de su amiga, pero no tenían idea de que Mary podía jugar de esa forma, sobre todo porque nunca les había dicho y tampoco se había presentado a ninguna práctica.
Marlenne comenzó a tiritar de frío y Lily abrió su mochila para sacar una bufanda de Gryffindor y otra de Ravenclaw.
-Lo siento, solo encontré esta bufanda entre tu ropa… ¿Compraste una túnica nueva, Mar? Es muy bonita… - Pero Marlenne solo miraba su mano. La bufanda de Tony. Le sonrió a Lily y se puso la bufanda.
Después de un cuarto de hora, James y Sirius se acercaron volando hasta donde estaba el grupo.
- ¿Dónde la tenían escondida? - pregunto James son una sonrisa de oreja a oreja - Cualquiera diría que Katie tuvo un pequeño orgasmo. Yo casi lo tuve.
- ¡No sabíamos que Mary jugaba así! - le dijo Marlenne sonriendo - ¿Crees que va a quedar?
- ¿Qué si va a quedar? ¡Yo mismo voy a amenazar a Katie si no la acepta! - y eso viniendo de Sirius, era mucho - Mckinnon… ¿Qué haces con esa bufanda?  Hace juego con tu pelo - señalo Sirius
No lo puedo creer pensó Marlenne.
-Tengo frío… me la prestó una amiga - dijo rápidamente la chica - ¿Cuándo decide Katie? - intento desviar la atención de los chicos.
- ¿Es la bufanda del chico con el que hablabas? - insistió Sirius mirándola con los ojos entrecerrados
- ¿Qué chico? - Lily la miro ofendida de no saber de qué estaban hablando
-Ninguno Lily, imaginación de Black.
-Esa bufanda huele a sexo
- ¡Black!
-No te hacía como la chica que usa la bufada de su novio - dijo James que miraba de a rato el campo de juego por si lo necesitaban
-A ustedes dos les pego una bludgler en la cabeza. No tengo novio y no estaba hablando con nadie.
-Si a alguien le interesa, están por dar la lista del equipo - dijo Remus señalando el campo de juego.
-Oh, si… vamos Padfoot - ambos se fueron volando hasta donde la capitana del equipo agradecía a todos los que se habían presentado a las prácticas y comenzó a nombrar la formación de ese año.

¿de quién la bufanda? Se pregunto Sirius e intento hacer memoria si alguna vez había visto a Marlenne hablando con algún Ravenclaw.
¿Es de sexto? ¿de séptimo?
"Voy a continuar con mi posición de guardián, claramente"
Si usa la bufanda de otra casa es porque es importante ¿no?
"
Los golpeadores se mantiene: Isaac y Thomas"
Evans no sabía nada… ¿lo mantendrá en secreto?
"Nuestro buscador estrella seguirá siendo James… james, ni se te ocurra robar de nuevo la Snitch"
¡¿Por qué te interesa tanto?!
"Tanto Sirius como Karen siguen siendo nuestros cazadores"
Bueno, no me deja opción… tengo que saber de quién es.
"La nueva cazadora de Gryffindor es Mary McDonald"


 

- Señoritas, esto amerita una celebración.
Los siete se habían juntado en la Sala Común luego de la cena, aprovechando que era viernes y todos los alumnos parecían exhaustos con que se fueron a dormir temprano. Sirius le daba una botella de cerveza de mantequilla a cada chica (robadas, claramente). Lily decidió omitir esto último.
- ¡Por la nueva cazadora… Mary McDonald! ¡Que tu tiempo en Gryffindor traiga gloria y no pierdas ningún diente!
- ¡O una oreja! - agrego James levantando su botella
- ¡O la nariz…! ¿James, recuerdas cuando…?
-Creo que Mary entendió chicos - interrumpió Remus - A tu salud Mary.
Levantaron las botellas para brindar y un silencio se apodero de los presentes.
Por primera vez que los siete estaban compartiendo algo sin gritos y sin peleas.
Era una celebración honesta y ninguno de los que estaba ahí estaba obligado a quedarse, pero a medida que los temas de conversación empezaron a fluir y las horas pasaron, ninguno quiso levantarse de su asiento.
Lily se encontró hablando animadamente con Peter y Sirius de lo suave que le había quedado el pelo a Sirius luego del encantamiento que le había hecho Remus para sacarse la tinta y Mary charlaba con James y Marlenne sobre cómo había aprendido a jugar al quidditch desde chica, ya que su padre, hermanos y tíos eran fanáticos; "tengo una excelente mano para los palos…" James se tapo la boca con las mano y Marlenne estallo en risas.
Fue solo el ronquido de un agotado Remus lo que hizo que James se levantará de un brinco y se ofreciera a acompañar a su amigo a la habitación. Sirius y Peter se despidieron de ellas y se fueron al dormitorio.




Gracias por leer y por  la cantidad de favoritos que tiene la historia :) actualizare pronto


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