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Merodeadores superando las expectativas » Bundimuns y plumas
Merodeadores superando las expectativas (R15)
Por nuevetrescuartos
Escrita el Domingo 17 de Mayo de 2020, 19:46
Actualizada el Domingo 12 de Julio de 2020, 16:44
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Bundimuns y plumas

(tuve que cortar un poco el capitulo porque no me deja subirlo.. disfruten!)


Lily Evans entró al Comedor con la cabeza en alto decidida a dejar en el pasado aquel "incidente" ocurrido el día anterior.
Le costó un par de horas de reflexión con sus amigas para darse cuenta que lo mejor era no volver a tocar el tema para no darle razones a James de acercarse a ella pidiéndole nuevamente disculpas.
Al fin y al cabo, era Lily la que no quería sentir su presencia, ¿no?

-Realmente… no sé cómo vamos a hacer este año - Marlenne seguía obsesionada con la tarea que iba acumulando en la semana, aunque tampoco ponía mucho de ella para comenzar a realizarlas. El día anterior había decidido que era mejor pasar tiempo criticando y despotricando contra James que hacer la pila de deberes de tenía.
- ¿Dónde está mi amiga la rebelde? ¿Dónde quedo la joven rubia dispuesta a dejarlo todo por un par de citas? - se burló Lily divertida olvidándose del nerviosismo que le produjo entrar al Comedor y que algunos alumnos de Slytherin se rieran.
-Tu amiga esta firme como escoba recién comprada - contesto Marlenne mirando de reojo la mesa de Hufflepuff - Solo quiero que termine esta semana y hundir mi cabeza en seis litros de cerveza de mantequilla
-Lindo te va a quedar el pelo.
-Podríamos empezar hoy mismo con los trabajos que tenemos y luego hacer una pausa para ir a la Sala Común antes de ir a cenar y luego volver y seguir trabajando un poco - aporto Mary apresuradamente.
- ¿Por qué tanta prisa? - consulto Marlenne.
-Solo digo… si hoy pudiéramos empezar, tendríamos más tardes libres… - dijo Mary mirando con mucha atención su plato de comida - Me gustaría tener algunas tardes libres.
-Por supuesto que podemos tener algunas tardes libre Mary… ¿es por algo en especial? - quiso saber la pelirroja que previamente había lanzado una rápida mirada a Marlenne que se encogió de hombros.
-Si, por algo especial - dijo Mary sin levantar su mirada.
- ¿…?
 -Okey Mary, si vas a actuar de forma misteriosa, voy a tener que recurrir a métodos más ortodoxos - dijo Marlenne acercándose a la chica y apuntándole con su varita.
- ¿Todo lo resuelves así? - le dijo Mary corriendo con una mano la varita de su amiga
-No todo… la mayoría de las cosas, sí.
- ¿Mary nos vas a contar? La intriga me mata - repuso Lily acercándose más a la chica para evitar que el resto de los estudiantes en la mesa escuchara la confesión de su amiga.
-Bueno. Pero no se rían… Este año, al equipo de Gryffindor le falta un cazador porque Tony Wally termino el colegio - Mary se puso tensa mientras analizaba a sus amigas, esperando cualquier indicio de risa para cortar su relato y no tener que volver a hablar de eso, pero como no sucedió continuo - Y Mark Sicza no pudo presentarse el año pasado ya que el lugar lo tenía Sirius… Bueno, hable con Mark y sus intenciones son volver al equipo - hizo una pausa para tomar aire.
-Ajam - dijo Marlenne haciéndole una seña con la mano para que continuara.
- y bueno… pensé, quepodríapresentarmealaspracticasparacazador
- ¿Cómo? No entendí nada Mary - dijo Marlenne
-Que… pensé que podría presentarme a las prácticas para cazador por el lugar de Tony - Mary se había puesto color bordo y si bien tenía una estatura baja, sus amigas sintieron que había encogido varios centímetros en su silla.
- ¡Mary…! ¡Es maravilloso! - exclamo Lily tomando por sorpresa a Mary - Me parece una brillante idea. ¡Por supuesto que podemos ordenar nuestras tareas para las practicas!
- ¿Tenías miedo que nos riéramos? ¡Es una excelente noticia! Estoy muy orgullosa de ti…salga como saga la elección - dijo Marlenne abrazándola. Mary sonrió a sus amigas por el apoyo moral que le estaban dando - ¡Guuaau ahora sí tengo un motivo para gritar como desaforada en las tribunas
Lily observo a sus amigas que comenzaron a hablar de escobas y jugadas de Quidditch (sabía que en algún momento tendría que acostumbrarse a esas charlas si todo salía bien)
Si alguien le hubiera preguntado a Lily cuando tenía once años quienes podrían ser sus amigos en el mundo mágico, Lily estaba completamente segura que nunca hubiera pensado terminar con estas dos muchachas;

Marlenne, rebelde y decidida, representaba la fuerza física y mental del grupo.
No había cosa que no pudiera conseguir si se lo proponía, de hecho, si representaba un desafío era el doble de atractivo.
Era la clase de mujer que no iba a echarse a menos cuando la situación se ponía complicada y era la voz referente en el grupo que incentivaba a no temer por lo desconocido y abrazar lo que pudiera venir.
Lily sabía que Marlenne era codiciada entre el sexo masculino, pero no creía que solo fuera por su físico, sino por su esencia; una mujer con pocas pulgas que iba al frente de la situación, aunque a veces eso resultaba intimidante para las personas poco seguras de sí mismas.
Algo había aprendido Lily durante sus años de amistad: nunca subestimar el silencio de Marlenne y sobre todo a armarse de paciencia cuando discutía con ella, lo cual no solía ser fácil, porque el orgullo jugaba un papel importante en su vida.
A la muchacha alta y rubia las palabras no le daban miedo, le daba miedo su forma de comunicarlas.

Desvió su mirada a Mary.
Todavía no sabía si era la dulzura de sus ojos o su estatura mediana lo que le daba a Lily la mayor de las ternuras, pero Mary representaba la calidez humana.
Si bien no conocía la maldad, de ella se podía esperar una tormenta en menos de cinco minutos y un huracán de furia que arrasaba con el castillo si algo le molestaba. Un huracán de pelo castaño y sonrisa fácil.
De mente inquieta y ansiosa se escabullía por los lugares menos pensados y siempre parecía tener respuestas ingeniosas a todo aquel que quisiera debatir con ella. Esa cualidad que la distinguía, a veces era inquietante, porque tenía un sentido del humor complejo; nunca sabrías si te decía algo en broma o lo decía de verdad.
Había adquirido con el correr de los años el don de cautivar con su mirada: Lily juraba que una vez había convencido con sus ojos azules a la misma McGonagall de no entregar un trabajo de Transformaciones porque Gryffindor había ganado la Copa de las Casas.

Severus. Un nudo en la garganta hizo que Lily bajara su mirada hasta chocar con el plato de comida.
Por supuesto que seguía pensando en Severus… ¿no había sido su primer amigo?
Sintió esa necesidad apremiante de salir del salón y buscarlo.
Tal vez no era tarde. Tal vez aún había esperanzas para él después de todo.
Lily sabía que su fe en las personas era ciega, Marlenne siempre se lo decía el que traiciona una vez, traiciona siempre, pero ella conocía mejor a Severus y sus inseguridades.
Él siempre había querido pertenecer a algo, sentirse representado entre sus pares y aunque ella siempre había querido anexarlo a su grupo, en el último tiempo Severus había puesto más incomodas a sus amigas que hacerlas sentir dignas de su amistad.

Uno no debería elegir entre sus amigos y nadie debería obligar a elegir a uno por sobre el otro, pero en ese instante Lily se sintió justificada en la elección natural que había hecho permaneciendo con Marlenne y Mary.
Pensó en el grupo de amistad de Severus; Avery, Malfoy y Mulciber.
La sangre se le helo por un momento pensando qué hubiera pasado si ella seguía a su amigo y se unía a ese grupo.
¿En qué clase de persona se hubiera convertido? ¿Hubiera ido por el colegio justificando los ataques a estudiantes? ¿Hubiera aprendido artes oscuras?
Levanto la vista del plato para mirar a sus amigas y agradeció en silencio, pero también imploro que nunca estuviera en la posición en la que hoy en día se encontraba Severus: Observar como una persona pasaba de ser un amigo a un desconocido.



Sirius Black estaba sentado en el aula vacía de Transformaciones, comiendo unos Bertie Botts que había robado el sábado anterior con los pies arriba de la mesa inclinándose sobre la silla.
Cualquiera que pasara por el aula pensaría que Sirius esperaba encontrarse con una chica ya que faltaban unos quince minutos para que la profesora McGonagall entrará y comenzaran la clase. Pero Sirius solamente estaba "cuidando" el aula para que el resto de sus amigos hicieran lo que tenían que hacer:  

-James, si pones las bombas del lado izquierdo va a caer solo sobre ese lado. Si las pones en la mitad…
-…con la brisa de la puerta abierta se desparraman por toda el aula. Lo sé Moony, me lo has dicho.
- ¿Las pondrás en el medio?
-No.
-Lamento desilusionarte amigo, pero el lobo tiene razón - dijo Sirius mirando la escena que tenía delante.
-Baja la voz Sirius - Remus se apresuró a mirar por la puerta por si alguien pasaba.
-No hay nadie Remus, relájate
-Estoy de acuerdo con Remus - dijo Peter no tan convencido del plan. James suspiro y se trepo arriba del escritorio de la profesora para llegar al extremo de la pizarra y depositar unas bolsitas doradas que no paraban de moverse como si quisieran salir de allí.
-Ahora sí. En el medio - dijo contento James mirando la pizarra.
-No estoy contento con esto - repuso Remus mirando a su amigo - Pero se podría decir que esto te hará ganar tiempo.
Sirius resoplo fuerte - Sería más sencillo que encuentres a Evans en la Sala Común y listo.
-Padfoot… ¿estás diciendo lo que creo? - James se llevó una mano al corazón fingiendo estar herido - ¿No apruebas una inocente broma que podría hacernos perder la mitad de la clase? - Sirius sonrió y se enderezo en su silla
-Por supuesto que apruebo una broma. Solo que esta me parece muy idiota.

Los primeros alumnos comenzaron a llegar al aula y los cuatro chicos ocuparon los asientos ansiosos de ver el resultado.
Remus no aprobaba del todo el experimento de sus amigos, pero la luna llena comenzaba a acercarse y con ello los dolores físicos de su transformación; le vendría muy bien saltearse la mitad de una clase para descansar en la Sala Común o por lo menos acostarse en su cama esperando la tortura mensual que acarreaba desde que era niño.
El chico se sentó al lado de Peter que lucía completamente nervioso e intento darle una mirada de tranquilidad: nadie los había visto por lo tanto nadie los podría culpar.
La primera en entrar a la clase fue Marlenne que automáticamente visualizo a los Merodeadores y les dirigió una mirada de desaprobación. Mary entro al aula hablando con un chico de Ravenclaw y por último Lily seguida de la profesora McGonagall.

-Buenas tardes. Continuaremos con nuestras clases de hechizos no verbales - dijo la profesora McGonagall mirando con firmeza a la clase, mientras sostenía su varita con ambas manos. Sus ojos pasaron de un grupo de chicas de Ravenclaw al grupo de los Merodeadores - Señor Potter, ¿Sería tan amable de pasar al frente?
James se paralizo en ese preciso instante sintiendo que sus piernas querían quedarse donde estaban, pero la mirada dura de la profesora hizo que rápidamente se levantara. Sirius lo empujo por la espalda para darle el impulso de comenzar a caminar hacia el frente. Por favor que no se haya dado cuenta, por favor que no se haya dado cuenta.
-Muy bien. Como podrán observar, el señor Potter ha sido uno de los únicos en poder transformar su botón en un gusano usando un hechizo no verbal - James suspiro en ese momento - Por favor Potter, muestre al aula como real… - McGonagall miro exactamente hacía la pizarra como si sus sentidos se hubieran agudizado y supiera que algo estaba por suceder - Pero que…

Era tarde. Las "bombas" que James había dejado arriba de la pizarra comenzaron a romperse y de ella salieron volando bundimuns (pequeñas criaturas que se esconden en los zócalos y tablas de madera) que tenían aspecto de hongos cubierto de humedad.
El problema no era las "bombas" que James había puesto, sino que apenas salieron de la bolsa volaron por el aula llamando a los demás bundimuns que el chico había dejado por todas las esquinas sin decirle a sus amigos.
En menos de dos minutos el olor a podrido que emanaban inundo el salón y algunos estudiantes empezaron a toser de forma exagerada mientras que otros intentaban reprimir las ganas de vomitar.
La profesora miro con furia a los merodeadores que se encontraban guardando sus libros y cubriéndose la cara con las mangas de las túnicas descompuestos por el olor.

- POTTER Y BLACK - grito la profesora intentando en vano controlar la clase.
- ¡Es una locura profesora…! Pensar que hay gente inmadura en esta clase, esto es vergonzoso - grito descaradamente Sirius - Disculpe, debo llevar a Peter a tomar aire fresco - agarro al chico del codo y se dirigieron a la puerta de la clase mientras los estudiantes salían corriendo en busca de aire.

James se escabullo por entre los estudiantes que salían corriendo y buscó por arriba de las cabezas a la pelirroja.
La vio apoyada sobre una de las columnas del Patio Medio como si estuviera por vomitar.
- ¡Evans! - grito agitando una mano para que la muchacha lo viera. Había estado a punto de vomitar, pero cuando lo vio venir puso su mejor cara de concentración para no hacerlo. El olor la había mareado de tal forma que no podía salir corriendo para evitar a James.
- ¡Tenías que meter… esos…en el aula! - dijo entrecortadamente la pelirroja mirándolo enojada.
- ¡No! Yo no fui - mintió James -No es el mejor momento para decirlo, pero… Quería disculparme por lo de ayer. Ya sabes… tus pelos
-Olvídalo Potter - dijo Lily levantando la mirada - No te creo nada.
Era la primera vez que se encontraba a solas con James ese año. Mirando de cerca, Lily se percató que el muchacho tenía el pelo genuinamente incontrolable y que sus ojos decían más de lo que su cuerpo quería decir. Observo su nerviosismo a través de sus gafas y pudo notar que cuando se encontraba en estrés, sus dedos se movían sin control. Alto en su contextura física, parecía haberse encogido unos centímetros para hablar con Lily.
-No. Sé que estuve mal. No tendría que haber insistido… y todo salió terrible. No quería que pases el día entero en la enfermería, de verdad - James sonaba sincero. El muchacho había pensado todo el día lo que quería decirle a Lily y todo sonaba a excusas, pero se encontró diciendo la verdad y se sintió bien - Me… encapriche con pedirte algo. Lo lamento.
Lily lo examino mirándolo a los ojos está siendo sincero - Esta bien Potter, disculpa aceptada. En el futuro intenta aceptar cuando un "no" es un "no" - James le sonrío.
La pelirroja agarro su mochila que yacía en el piso, se dio media vuelta y comenzó a caminar para el lado contrario dando por finalizada la conversación.
- ¡Eh, Evans...!
-No, Potter. No saldré contigo - devolvió Lily sin darse vuelta. Una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro.

 

 

 

 

-No sé qué hicieron exactamente… pero funciono - Mary estaba en la Sala Común de Gryffindor descansando en uno de los sillones al lado de Sirius. Había terminado sus deberes y  Remus se había ofrecido a corregir las fechas de decapitaciones de gigantes que debían entregar al día siguiente.
- ¿Por qué siempre tienen malos pensamientos sobre nosotros? - le consulto Sirius.
- ¿Tengo que enumerar la cantidad de bromas que hicieron el año pasado o vas aceptar que Mary tiene razón? - le dijo Marlenne mirándolo mientras se hacía una trenza con la ayuda de su varita
-No, Padfoot, no pienso defenderte de esta discusión - se adelantó Remus escribiendo sobre un rollo de pergamino bastante arrugado.
-Mckinnon… ¿Quién crees que pueda ganar un duelo con los ojos vendados? - le pregunto Sirius - ¿James o yo?
-Remus - dijeron al mismo tiempo las dos chicas.
-Mala suerte, amigo- se burló Remus mirando a Sirius que resoplaba.
-Solo dicen Remus porque es el preferido
-No tenemos preferidos - dijo Marlenne cruzándose de brazos mientras Sirius cambiaba de lugar y se sentaba al lado de ella - Esta claro que Remus nos cae bien, pero a veces se deja llevar por sus mentes retorcidas. Sin ofender, Remus - comento Marlenne mirándolo.
-No me ofendo - contesto rápidamente el chico con una sonrisa sin levantar la vista de su pergamino
- ¿Quién es tu gran conquista este año Mckinnon? -  soltó Sirius. La rubia desprevenida se sobresaltó, pero miro desafiante a Sirius.
-Tu padre - Remus y Peter se rieron. 
-mmm bastante viejo - Sirius hizo una mueca - Vamos Mckinnon, debes tener a alguien en mente.
-Ya te lo dije, tu padre - repitió Marlenne mientras se cruzaba de piernas.
-Bien, espero que te vaya bien con un anciano… Si no deseas contarle a tu público, entonces me retiro al comedor qué la cena esta por empezar -  Sirius se levantó con elegancia y miro a Peter que se había levantado de un salto - ¿Un bocadillo antes? - le pregunto
-Siempre - Peter y Sirius caminaron alejándose de la sala común.
-Esperen ¿Dónde está James? - pregunto Remus mirando toda la Sala como si su amigo se hubiera perdido entre los sillones.
-Seguro anda con Evans - dijo Peter encogiéndose de hombros y se marchó.
-Remus… ¿Me repites de nuevo por qué eres amigo de estos? - le dijo Marlenne cuando los dos chicos se fueron.
-Que no siempre esté de acuerdo con ellos, no significa que no tengamos cosas en común - le contesto Remus con una sonrisa - Mary… en general está bien el trabajo, solo corregí la forma de decapitación, no fue con un ritual de danzas… ¡Vaya…! Peter tenía razón.
En ese momento entraba Lily seguida de James.
-No vinimos juntos - se apresuró a decir la pelirroja sentándose al lado de Remus - Potter estaba entrando también.
- ¿Dónde te habías metido? - quiso saber Remus
-Con Jenny Osward - soltó como si nada - Ya sabes…
- Tu tarde fue mejor que la mía entonces - dijo en voz baja Remus señalando el montón de pergaminos que tenía a su lado
Jenny Osward Marlenne tenía razón… había estado mirando a James y ahora se había acercado.
Bueno, no es problema tuyo Lily… seguramente le dura una semana. ¡Merlín eso tampoco te tiene que importar!
-
Lily, tenemos rondas nocturnas hoy - le aviso Remus.
-mmm si… claro, lo había olvidado
Remus estaba por decir algo cuando entro a la Sala Común la capitana del equipo de Gryffindor, seguida de Sirius y Peter que le hablaban sin parar.

-Katie, no quise decir que soy el mejor cazador que tiene el equipo… pero sinceramente ¿te parece que deba hacer las pruebas sabiendo que soy el mejor cazador del equipo? - Katie no miro a Sirius y se dispuso a dejar un papel pegado en la pizarra de la Sala Común.
-Sirius, eres un gran cazador, pero tú y yo sabemos que te ausentas la mitad de las practicas por cumplir algún castigo. Y no, sabes que tengo razón - le advirtió levantando un dedo cuando vio a Sirius a punto de protestar - Haz las malditas pruebas como todos los cazadores que se van a presentar. Y Sirius… deja de meterte en problemas - le susurro solo para el pueda escuchar.
Katie se fue volando dejando a un Sirius molesto que arrastro sus pies hasta donde estaba su grupo de amigos.

-Mala suerte Padfoot, tendrás que hacer las practicas - dijo sonriendo James haciéndole un lugar a su amigo.
-El lado positivo de esto, es que podrán venir a verme señoritas - comento Sirius mirando a las tres chicas que alzaron las cejas.
-vendrán a verme a mi, Sirius - dijo Mary con una sonrisa en los labios
-No me digas qué… Peter tenía razón - mascullo Sirius - Mary ¿Por qué rayos te vas a presentar?
-Sirius, ella puede presentarte en donde se le da la gana - le dijo Remus levantando la mirada, su amigo lo miro con bronca
- Oh vamos Sirius, te agradará tenerme en el equipo - Mary hizo una reverencia al pelinegro que la miraba consternado.
Sirius aprovecho que la chica se había levantado de su asiento e hizo algo de lo que luego se arrepintió;
Saco su varita y de ella salió un centímetro que iba desde la cabeza a los pies de Mary midiéndola.
- ¿Qué diablos haces Black? - dijo Lily sin saber que hacer
-Amigo, fuiste un poco lejos - le susurro James que observaba como Marlenne sacaba su varita
- ¡Midiéndola! Este metro y medio puede llegar a robar mi puesto - explico Sirius como si lo que estuviera haciendo fuera lo más normal del mundo.
Mary estaba congelada mirando como el centímetro qué flotaba en su cabeza marcaba exactamente su altura.
Algunos alumnos miraban a la escena mientras se reían en disimulo, Mary no tuvo más remedio que darse media vuelta,  agarrar su mochila y desaparecer de la vista de los presentes.
-Excelente Black, simplemente excelente - le dijo enojada Marlenne pegándole con un libro en la cabeza
-Ella no va por tu lugar idiota - grito Lily - ¡Merlín, siquiera sé qué estamos haciendo sentadas con ustedes! - Se había percatado que de forma casi espontanea se encontraba compartiendo parte de su tiempo con las personas más molestas del colegio, a excepción de Remus obviamente, quien había seguido con su vista como Mary se marchaba de forma fantasmal por la Sala Común.
-Te podrías acostumbrar rápido a nuestra compañía Evans, veras como todo fluye en este grupo amoroso - le dijo James, pero supo que no tenía que decir mas nada por el bien de su pequeña tregua con Lily.
- ¿No va por mi lugar...? ¡Pero… AH! - Sirius parecía entender todo de repente, Mary no ansiaba quitarle su lugar, quería reemplazar a Tony Wally que ya no estudiaba en el colegio. Intento explicarles a todos lo que él había entendido, pero cuando las chicas comenzaron a gritarle cosas, decidió que era mejor el silencio y opto por una postura orgullosa.

Las chicas se habían marchado al Comedor esperando encontrar a Mary mientras Remus pasó veinte minutos explicándole a Sirius que no puede ir por la vida "midiendo" gente sin saber si realmente le afecta su estatura o condición física.  Es mediana… pero eso no importa, ¿acaso a ti te midieron el cerebro antes de entrar?
Incluyó en su descargo a James y de cómo ambos tenían que motivar a compañeros de su casa a realizar las pruebas si realmente querían participar no me gustaría que saquen un medidor de hombre lobo para ver si encajo o no en el equipo. No James, no quiero jugar al Quidditch.

-Esto ya me parece abusivo, Moony - repuso Sirius - Aunque me encanta ver cómo te preocupas por Mary, lobo sensible
-Sirius, por favor - dijo Remus molesto.
-la luna lo pone más irritable ¿verdad?  - Sirius le tiro un almohadón
-Entendimos Moony, de verdad- le dijo James en un intento de tranquilizar a su amigo que cada hora que pasaba estaba más pálido. Se levanto de su asiento e invito al resto a levantarse - ¿Cenamos? El estómago de Peter pide comida.

Exactamente los chicos no saben cómo sucedió o en qué momento se germino semejante jugada magistral, pero Mary apareció sigilosamente por detrás de donde estaba sentado Sirius y sin pestañar o hacer ruido alguno que alertara al resto, dejo caer sobre la cabeza del chico dos tarros llenos de tinta negra.
Peter ahogo un grito, Remus se levantó de su silla con los ojos como platos y James solamente pensó Merlín.
Sirius se había quedado congelado con medio litro de tinta que caía sobre su pelo y en su túnica.
 Mary aprovechó y sacó de su mochila un par de plumas de lechuza de diversos colores que dejo caer sobre la cabeza del muchacho. El chico giro despacio mirando a Mary sin saber que decir o que hacer.

-Me quede pensando ¿Qué combina con un Black? Bueno, tinta negra - dijo la chica con su mejor cara de inocente - y después me pregunté ¿Qué más puede combinar con un Black y tinta para escribir? ¡Plumas! - Mary agarro una de la cabeza de Sirius y se la paso por la mejilla - Pero las plumas Sirius, es solo porque creo que eres un gallina.
Dicho eso y dejando mudo a Sirius se dirigió a Remus quien casi da un paso hacia atrás temiendo que su compañera también tuviera tarros de tinta o plumas para tirarle por la cabeza.
-Y para que quede claro, Remus es mi preferido.

Mary se alejó con paso decidido por la Sala Común y cuando llego a la salida del retrato, alzo sus dos brazos y choco las manos en símbolo de triunfo con sus dos amigas que se reían de un Sirius Black mudo.

 



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