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La hermana de Sirius Black » Capítulo 22: El andén nueve y tres cuartos
La hermana de Sirius Black (ATP)
Por Evelina
Escrita el Miércoles 1 de Abril de 2020, 18:52
Actualizada el Lunes 14 de Septiembre de 2020, 11:36
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Capítulo 22: El andén nueve y tres cuartos

-¡Quiero ir! -Exclamó Lenna emocionada apenas nos escuchó a Kingsley y a mí hablar del tema. Sus ojos verdes se clavaron en mí suplicantes. Su cabello negro azabache caía desordenadamente hasta la mitad de su espalda. El rostro es idéntico al de su madre y me mira con verdadero entusiasmo e ilusión.

-¡Yo también, mami! -Pide, detrás de ella, Lexie. A pesar de tener dos años menos que Lenna, es apenas un poco más bajita. Es alta y delgada, su cabello castaño oscuro es rizado y sus ojos grises contrastan con su piel morena. - Si Lenna va, yo iré.

-¡También yo! -Reclama Noah, que es un calco de su padre, salvo por los rizos... esos los ha heredado de los Black.

-¿Dónde vamos, mami? -Inquiere Becky estirándome sus brazos para que la levante. Tiene el cabello lacio y oscuro y los ojos grises. La levanto en brazos y le doy un beso.

-Vendrán todos, no se preocupen. -Los tranquilizo con una sonrisa. Luego, me dirijo a la menor de mis hijos para responderle su pregunta. -Vamos a ir a la estación King's Cross a acompañar a Harry a tomar el tren. Y van a ver la plataforma y el tren que los llevará a Hogwarts cuando tengan once años.

He hablado con Petunia la semana pasada. Le he dicho que Harry me comentó que iría a un internado y viajaría en tren el primero de septiembre y me he ofrecido a llevarlo a la estación. La mujer se mostró agradecida por el ofrecimiento y encantada de no tener que viajar a Londres. Así que me he pedido un permiso para faltar el primero de septiembre. Iré a buscarlo en auto y lo llevaré a la estación. Los chicos están emocionados porque es la primera vez que verán el andén y el Expreso de Hogwarts.

Tenemos una hora de viaje hasta Surrey, y luego otra hora de regreso a Londres, así que tendremos que salir bien temprano de casa para llegar con tiempo a la estación. A las 8:00, cuando suena el despertador, Kingsley se va a la oficina y yo me levanto. Voy habitación por habitación despertando a los chicos y abriendo las cortinas. Ayudo a Noah y a Becky a vestirse y bajo a la cocina a preparar el desayuno.

-¡Chicas! -Llamo a las dos mayores cuando el desayuno está listo. Sus pasos apresurados se escuchan bajar por la escalera.

Desayunamos todos juntos y luego subimos al coche. Durante el viaje a Surrey, Becky se queda dormida; Lenna y Lexie van jugando a Simón dice y Noah insiste con que quiere que Kingsley y yo le compremos una escoba voladora que no sea de juguete.

-No soy chiquito, tengo cinco ya, mamá. -Me explica con seriedad.

-El año que viene, cuando cumplas seis. -Le respondo tranquilamente. Llegamos a Privet Drive y les recuerdo que no pueden mencionar nada relativo a la magia hasta que estemos lejos de los tíos de Harry. -Aguarden aquí un minuto, por favor. -Les pido a los chicos y bajo a tocar el timbre en el número 4.

-Hola, Cass. -Harry abre la puerta apenas suena el timbre. -Los Dursleys se han ido al hospital a llevar a Dudley a que le quiten la cola de cerdo que le hizo aparecer Hagrid. -Explica rápidamente mientras acarrea su baúl. Lo ayudo y lo cargo en el baúl del auto sin parar de reírme. No quiero pensar lo que pueden llegar a hacer en un sanatorio muggle para quitar una cola que se puede hacer desaparecer con un sencillo hechizo. Harry cierra la puerta y arroja la llave hacia adentro a través de las rejas de la ventana.

-¡Hey! Ese collar es mío. -Protesta Lexie y veo a través del espejo retrovisor que intenta arrancarle a Lenna el collar de cuentas de colores que lleva puesto. Lenna se cubre con la mano.

-Lo vas a romper, cuidado. Préstamelo. -Le dice molesta frunciendo el ceño.

-Me lo deberías haber pedido antes. -Reclama Lex.

-¿Me lo prestas ahora, por favor?

Lexie asiente con la cabeza molesta y Lenna sonríe. El resto del viaje, Harry me pregunta sobre Hogwarts. De repente, mi mente viaja veinte años en el tiempo y la niña de cabello oscuro que caminaba por la estación junto a sus padres y hermanos me sonríe desde la distancia. Estaciono el coche y bajamos todos juntos. Nos detenemos entre los andenes 9 y 10 y le explico a Harry cómo atravesar la barrera para ir al Expreso de Hogwarts. Me mira desconcertado, pero camina con decisión hacia allí cuando le indico que lo haga. Detrás de él, le siguen Lenna y Lexie. Yo voy al último con Noah y Becky.

-¡Mira tu tren! -Exclama la menor con emoción señalando la locomotora y mirando a Harry. Él le sonríe y le da un beso. Caminamos un poco por el andén para acercarnos a alguno de los vagones. Entre los padres de los estudiantes, veo a varios conocidos: magos y brujas del Ministerio e incluso me cruzo con Narcisa y Lucius.

-¿Y si no me eligen para ninguna casa? -Me pregunta Harry con nerviosismo. Yo me río y le aseguro que eso no ocurrirá.

-Tranquilizate. Ir a Hogwarts es maravilloso. Conocerás a amigos para toda la vida, compartirás cosas increíbles... Pasarás meses lejos de los Dursleys. Creo que algo que me encantó de ir al colegio era pasar temporadas enteras fuera de casa.

-¿No querías a tus padres? -Pregunta sorprendido. Es la primera vez que hablo de mi familia con él.

-No demasiado. A veces me quedaba en el colegio durante las vacaciones de Navidad solamente porque no quería ir con ellos. -Admito.

-¿Se puede quedarse en el colegio en vacaciones?

-Solo en las de Navidad. Las de verano, deberás volver a tu casa. Pero en Navidad, si quieres, podrías pasarlas con nosotros.

-¿Las dos semanas completas? ¿De verdad? -Inquiere sorprendido y entusiasmado.

-Sí. Las dos semanas completas. -Le aseguro revolviéndole el cabello. Ayudo a Harry a subir su baúl y cuando nos estamos por despedir me doy cuenta de algo que me pone la piel de gallina. -¿Dónde está Lexie? -Les pregunto a los chicos. Se miran entre ellos como si ninguno se hubiera percatado.

-Estaba aquí hace un momento. -Asegura Lenna con el ceño fruncido.

-Quédense todos juntos aquí. -Les digo a los chicos. Lenna y Harry les toman la mano a Becky y Noah. Los cuatro me miran como esperando que algo suceda.

Recorro el andén con la mirada. Está cada vez más abarrotado de gente conforme se acercan las once. Mi vista se detiene en Narcisa y Lucius Malfoy. No me parece una coincidencia que mi hija haya desaparecido justamente cuando ellos están en el mismo lugar. La llamo a los gritos, la busco entre el gentío y no está. Vuelvo a observar a los Malfoy. Están ensimismados despidiéndose de su hijo y no parecen ni remotamente alguien que acaba de cometer un secuestro. De ser así, habrían desaparecido de este lugar. Tengo que pensar con claridad, porque el resto de los chicos está allí en el andén y si esto se convierte en un campo de batalla cualquiera podría resultar herido. Tal vez lo mejor sea enviarlos mediante un traslador a lo de Andrómeda y mandarle un patronus a Kingsley para que venga con todos los que puedan a ayudarnos a encontrar a Lexie. También habría que bloquear la barrera y colocar un encantamiento anti aparición para que nadie pueda irse hasta que ella no aparezca. Con un sudor helado corriéndome por la espalda vuelvo mi vista hacia los chicos. Los cuatro me miran preocupados. El collar de cuentas de colores reluce en el cuello de Lenna.

-Cariño, dame el collar de tu hermana. -Le pido tratando de sonar tranquila.

-Al final me lo prestó... -Aclara mientras se lo desabrocha y me lo entrega. Me tiemblan las manos. Le aplico un hechizo localizador al collar para que regrese con su propietaria. Y comienzo a seguirlo.

El collar me guía hacia el interior del tren. Camino por un vagón y llego a un compartimiento vacío en donde el collar se mete bajo un asiento. Me agacho y veo a Lexie allí acurrucada que suspira de frustación.

-¿Qué haces ahí? -Le pregunto.

-Ir a Hogwarts... -Susurra.

-Bájate de inmediato. -Le ordeno con voz fría mientras la tironeo del buzo para que salga. Protesta que la he pellizcado, pero no le hago caso. Lentamente, mi corazón recupera su pulso normal mientras arrastro a la niña fuera del tren. Quiero reír o llorar del alivio, o las dos cosas a la vez.

-¿Cómo me encontraste tan rápido? -Pregunta indignada.

-Me dedico a encontrar fugitivos, es mi trabajo. -Le digo seriamente.

Y el ambiente vuelve a ser el relajado y alegre de cinco minutos antes. Lenna le pregunta a Harry si puede usar su Nimbus mientras él está en Hogwarts, él le dice que sí y todos lo despedimos. A las once, la locomotora da un fuerte silbido y comienza a moverse. 




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