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Negación luego aceptación » Hermandad de los Greengrass e inicio de una relación.
Negación luego aceptación (R15)
Por JazzEnterprises
Escrita el Viernes 10 de Enero de 2020, 21:52
Actualizada el Jueves 27 de Febrero de 2020, 05:11
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Hermandad de los Greengrass e inicio de una relación.

Capítulo 6: Una historia del pasado e inicio de una relación.

Tal vez lo difícil no era concretar una cita sino explicarle algo de tu vida a la persona que tienes enfrente en una cita es lo difícil, la miraba a sus ojos color miel, esos ojos que me ponían nerviosa, una mirada poderosa que me debilita, lo sé, es absurdo tener que admitir algo así pero es algo que me provoca la pelirroja y no puedo negarlo de ninguna manera.

La verdad no sabía cómo comenzar mi historia pero era evidente  que tenía que empezar con algo, la pelirroja nota mi silencio pero me tiene paciencia, ella observa a los niños jugar en el parque, verla así me da la sensación de estar más de cerca, como queriendo besarla ahí mismo pero desecho la idea porque la cosa es contarle parte de mi historia con la hermandad de los Greengrass.

.- Pelirroja - Le llamo, ella se voltea a verme esbozando una sonrisa suave - Te seré sincera, no sé por donde empezar, se hace difícil contar una parte de tu vida en la cual no fue nada agradable.

.- Te entiendo Daphne - Me responde suavemente - La verdad es que la vida que llevan los de la alta sociedad no todo es lo que parece, simplemente ocultan la parte "sucia" de su riqueza, habré oído historias similares que me ha contado mi padre, así que, entiendo que te sea difícil contar tu historia Laurie.

.- La parte "sucia" ¿eh? - Le respondí con alzando una ceja, coincidía un poco con eso - Es curioso que digas eso, mi familia no se caracteriza precisamente por tener una riqueza en lo más alto del podio mediante negocios que ellos han entablado, debo decir que parte de la riqueza de mi familia proviene de los mundiales de Quidditch o por el mercado de objetos valiosos, todos esos manejados desde un aspecto legal.

.- Aspecto legal - Me responde la pelirroja que se voltea a verme - Quieres decir que debajo de la alfombra hacían un negocio ilícito.

.- Creo que si - Dije cerrando los ojos al tratar de recordar una situación - Una vez acompañé a mi madre a comprar unos libros, hablamos con el dueño para conseguir libros prohibidos para luego venderlos al mejor postor por una cantidad ridícula de galeones, ya sabes, esos libros que indican donde conseguir materiales peligrosos y como emplearlas sin embargo no se concretó del todo la compra porque los libros fueron confiscados hace mucho.

.- Un negocio del mercado negro -Responde la pelirroja mirando a los niños jugar - Habré escuchado que trataban de vender una copia descarada de la "biblia negra" y al final no eran más que cuentos inventados de los coleccionistas.

.- Dicho libro no existe pelirroja - Dije echándome a reír pero llamé la atención de la gente, tuve que bajar tono de voz - No fueron más que rumores que lanzaron algunos magos tenebrosos y de inmediato fueron a su búsqueda, cambiando monedas u objetos de mayor valor, mi familia entró en ese negocio de intercambio vendiendo artefactos valiosos de otras familias adineradas que en secreto estaban en la quiebra y necesitaban un dinero importante, ese es uno de los negocios "sucios" de mi familia, consiguen dinero mediante ese tipo de negocios y luego reciben una jugosa comisión de parte de la familia en quiebra cuando logran recuperar parte de su fortuna.

.- No logro ver lo sucio de eso chica rubia - Me responde confusa - No parece que sea un mal negocio.

.- Lo es pelirroja - Le respondí con tristeza al recordar algunas anécdotas - Yo misma pensaba eso, que no era un negocio sucio pero cuando me enteré que eso era algo más, los objetos que se vendían solo se conseguían a través de otras familias pero siendo asesinadas por magos tenebrosos a quienes les pagaban mediante el uso de un contrato de un tercero y estas robaban los preciados objetos, la cosa es conseguir el objeto y pagar una jugosa recompensa, puede ser cualquier cosa que codicien las familias ricas, es una moneda de cambio para que me entiendas pelirroja, esta moneda sirve para no caer en la quiebra usando un objeto de mayor valor y recuperar una parte de la fortuna e invertirlo en negocios ilícitos, al final quedan impunes de los crímenes, pues no hay pruebas, todo se elimina.

.- Ya veo - Me responde soltando un suspiro de lamento y parece que no le sorprende lo que le dije - ¿Cómo te enteraste de eso?, actualmente ya todo está vigilado de tal manera que no se pueden hacer esa clase de negocios.

.- Hace tiempo que me enteré de eso pelirroja - Dije comenzando a contar mi historia - Mi hermana Astoria y yo teníamos ocho años en aquel entonces, las niñas ricas como nosotras estábamos destinadas a pruebas pocos comunes para probar que eran dignos de la dinastía pero mi familia no seguía una doctrina parecida a las demás familias, la matriarca de la familia Greengrass decide cómo deben de ser las pruebas, inteligencia, dotes de aprendizaje de la magia y cosas similares para ser digno de la familia, nos habían impuesto desde temprana edad que la magia solo se debía de tener entre sangres puras, una cosa estúpida si me lo preguntas.

Entonces mi hermana y yo pasamos por esas duras pruebas con otros niños, las pruebas no eran precisamente "bonitas" que digamos, la mayoría de ellas las llevaba a cabo un ex auror pagado por la familia y que nos imponía pruebas duras, si contradecíamos algo, nos imponían un castigo que era doloroso, prácticamente nos obligaban a repetir palabras por medio de la maldición Imperius, de tal manera que se nos grababa las cosas que teníamos que decir, como si fuera algo automático, que no supieras que más decir.

Pero más allá de eso, algunos niños no tenían la misma suerte que nosotras, no sé qué hacían con ellos pero me podía dar una idea de que les pasaba, por lejos notaba una herida o moretón en los brazos, un castigo físico, claro eso solo ocurría en nuestra familia, ellos no toleraban las frustraciones o fracasos, los que lo hacían, tenían un destino mucho peor de lo que te podrías imaginar.

La familia Greengrass siempre buscaba una base perfecta de vida entre comillas, por lo que buscaban candidatos para nosotras, es decir un compromiso a tan temprana edad aunque claro eso no lo sabíamos, que había un contrato nupcial, matrimonios arreglados, yo me enteré gracias a un niño que por desgracia habló de más, creyeron que nadie más escuchó pero yo estaba cerca, no podía decir nada porque me iba peor si decía algo o si contradecía las ordenes de mi familia.

Día a día odiaba estar en la familia Greengrass porque no tenía una vida resuelta y todavía tenía que pasar por pruebas mucho peores, no tuve una infancia como me habría gustado tener, las únicas veces en que era feliz, era junto a mi hermana y una prima lejana, conseguíamos tener un tiempo libre, es un espacio que nos costó ganar aunque fuera solo media hora, muy poco tiempo pero era algo y nos sentíamos libres, en ese tiempo hacíamos lo que quisiéramos pero la mayoría de las veces siempre fueron planes de querer escapar de la familia, planes de ser libre, desafortunadamente dichos planes jamás se concretaron porque estábamos realmente atadas a las reglas de la doctrina Greengrass, era la realidad para nosotras, no tuvimos una infancia como tal, nos fue arrebatada de manera cruel.

Tal vez el tiempo más duro que pasé fue cuando nos metieron en un cuarto con un grupo de niños y niñas, nos ponían a prueba, consistía en escoger una pareja en un futuro, pero para ello nos hacían exámenes, nos ponían en parejas, es decir, a mí me juntaban con un niño y tenía que llevarme bien con dicho niño pero yo lo recuerdo como si fuera ayer, ese pobre diablo se moría de miedo literalmente, me suplicaba que nos llevásemos bien porque no quería que su familia lo desechase como si fuera un pañuelo usado, esas fueron exactamente sus palabras, me impactó ese hecho, permanecía impasible, no me podía quebrar, sabía que mi familia me estaba observando, si me quebraba y le ayudaba a ese niño, me iba peor, a ellos no les importaba demasiado usar magia fuerte como castigo; Imperius o Cruciatus peor aún, modificando la memoria del niño, manejándolo a su antojo para que siguiera las reglas a como dé lugar.

¿Cuál era realmente el propósito de esa locura? te preguntarás, nunca llegué a entenderlo demasiado bien, Astoria y yo pasamos las pruebas, permanecíamos impasibles, sin siquiera un atisbo de duda, sabíamos que nos iba ir mal si nos veíamos débiles, solo en una ocasión ayudé a un chico para que no lo pasara tan fatal, en las pruebas habían oportunidades entre comillas, estas las usábamos nosotras para que los chicos nos tratasen de impresionar, teníamos límites eso sí, no nos podíamos pasar, así que, apliqué una y tenía la esperanza de que ese chico pasase.

.- Pero no fue así ¿verdad? - Me pregunta la pelirroja con cierta tristeza, yo asiento a su respuesta - Había escuchado la prueba de la hermandad Greengrass, así lo llamaban, mi padre habrá investigado alguno que otro caso cuando los Greengrass obtuvieron en su poder un objeto tenebroso.

.- Estas en lo correcto pelirroja - Le respondo con cierta molestia al recordar esos tiempos - Esa prueba servía para mostrar que los niños eran dignos de pertenecer a la hermandad de los Greengrass, futuros niños que iban a ser nuestros prometidos, para nosotras, las niñas teníamos que seguir la doctrina idiota de los ricos, no aceptar nada de pobres, siempre estar seguras de con quien nos íbamos a juntar, esas mierdas que a mí no me importaba y podría haber quebrado esas reglas pero recuerdo que una se negó a hacerlo y le hicieron una modificación de la memoria, primero un castigo usando una maldición y después la modificación, salió como un autómata, es el termino más correcto que se le puede dar, respondía nada más respuestas para una de las preguntas, un sí, un no, su conducta cambió radicalmente, despreciando a todo ser que no fuese de sangre limpia, ahí había entendido lo que nos pasaría si no hacíamos lo que nos pedían, Astoria y yo, teníamos miedo, nos preguntábamos día a día por qué nuestros padres nos metían a esa locura, en qué pensaban ellos al hacerlo.

En el proceso, murieron niños, me había enterado días después, no sé qué pasó exactamente, pero parecía que uno de los niños no estaba de acuerdo con las doctrinas e enseñanzas y se pasaron con la mano, hubo otros casos parecidos pero nunca llegaron a probar nada, simplemente nos decían que no pasó las pruebas, se entiende ese punto, mi hermana Astoria y yo, logramos salir de esa locura, nos era más fácil obedecer que meternos en un aprieto gordo, en el fondo queríamos ayudar a los niños pero las cosas estaban de verdad feas y no había modo alguno de poder ayudar, solo nos teníamos de la una de la otra, planeábamos lo que íbamos a decir, en qué momento no había que hablar, en cuales sí, era en verdad una tortura psicológica, nos afectó por un tiempo.

Bueno, mis padres siempre se han enorgullecido de nosotras al presentarnos como las grandes que pasaron las pruebas pero nosotras estábamos furiosas por dentro, nos sentíamos débiles, sentíamos impotencia ante la situación, mi madre no hacía nada por querer sacarnos de ahí, ella también estaba encantada con la idea de que nosotras representaríamos lo más alto del podio de la alta sociedad, era una sociedad de porquería, no les importaba las vidas humanas que tuvieron que tirar en el proceso.

.- No podían hacer mucho Daphne - Me responde la pelirroja mirando con nostalgia a los niños que veía jugar en el parque - Estar en una situación de peligro en la cual estaban arriesgando el físico, se jugaban la vida y no solo eso, la tortura psicológica usada mediante magia es terrible, después de eso, supongo que les llegó la carta de Hogwarts.

.- Nos llegó por supuesto - Le respondo con cierta melancolía, era de los pocos recuerdos felices que tuve - Fui la primera en recibirlo, pero en secreto me reuní con mi hermana y le dije que Hogwarts era nuestra salvación, que después de culminar los estudios, nos largaríamos a donde quisiésemos, no nos encontrarían jamás, bueno eso pensábamos, el resto no necesita explicación alguna pelirroja, ya lo sabes, los años que llevamos estudiando en Hogwarts, llegó la guerra mágica y bueno, al final de todo, se resolvieron las cosas, hoy actualmente mi necio padre sigue insistiendo en esas cosas de que la sangre pura lo es todo pero mi madre desistió de esas ideas, ha tenido un cambio drástico en su vida.

.- Bueno - Me responde la pelirroja con cierta nostalgia - Las cosas que tuviste que pasar no fueron fáciles en su momento, pero todo eso, ya quedó en el pasado, no se debiera de sacar a relucir de nuevo, las cosas pasan por algo y no podemos hacer más que aprender de la experiencia.

.- Bueno eso es nada más una parte de mi vida - Le respondo mientras me levanto, estaba pensando en donde iríamos a continuación - El pasado ya ha quedado atrás pelirroja, es momento de seguir adelante.

.- Si - Ella se levanta y me observa, esa mirada que la siento tan poderosa que me intimida y no debería, me pone nerviosa a pesar de todo - ¿A dónde vamos ahora Laurie?

.- Caminemos un poco mientras pienso en donde pasaremos el resto de la tarde - Le respondo volteándome para evitar su mirada.

Empezamos a caminar por el parque, mientras pensaba en donde iríamos, le pregunté sobre su vida, me decía que no tenía gran cosa que relatar más que los acontecimientos de Hogwarts, me dijo que en su primer año ocurrió un desastre, el rumor de la cámara secreta de Salazar Slytherin era verdad, me sorprende un poco ese hecho porque pensaba que no eran más que mentiras pero estamos en el mundo de la magia, su vida resulta un poco más interesante que la mía puesto que ha vivido en carne propia lo que es ser manipulado por un objeto tenebroso, había escuchado o leído numerosos casos referentes a ello y eso me daba asco, la magia no se debiera de usar para propósitos crueles pero así ha habido magos tenebrosos que han usado objetos para controlar a las personas.

Escucharla fue algo que nunca pensé que ocurriría es decir, escuchar con detalle sobre la vida de una persona, en mis relaciones pasadas no lo hice, así qué, me sorprende que ella me llamaría tan fuerte la atención, es una chica y no es que me moleste pero realmente tiene un carácter que me agrada demasiado, no se deja majadear, consigue lo que quiere a su modo y es hermosa, eso lo tengo que admitir, su vestido verde le quedaba perfecto a pesar de que ese no es su color preferido, nos estábamos alejando del parque, yo sabía que si entrabamos a un sitio muy solitario, ella volvería a la carga con sus caricias que me volvía loca y realmente deseaba evitar eso, no es que me desagrade pero la cosa o el objetivo de la cita es conocernos más pero en el fondo, yo me siento atraída por ella, ella me gusta y no puedo evitarlo, no puedo evitar pensar que ella simplemente me arrincone a una pared y me dé un beso así sin más, pero trato de desechar esas ideas de mi cabeza.

Mientras caminábamos trataba de distraerme viendo a otra gente incluso a lo lejos notaba como Luna estaba con Draco, parece que le va a dar la oportunidad de tener una cita, vaya, eso no me lo esperaba, sonrío ante eso, las cosas realmente cambian, estábamos en una época de paz ahora, Luna me observa y me hace señas de que no debo de ceder ante los encantos de la pelirroja pero sé perfectamente que no debo de hacerlo, así que le devuelvo la señal diciéndole que todo va en orden, bueno, eso pienso porque Luna me sonríe con cierta malicia, tendré que soportar sus regaños después.

Seguíamos caminando sin saber que hacer realmente aunque durante la caminata le pregunté sobre su vida, su familia, cosas típicas, ella viene de una familia modesta, los cuales los sangre puras consideraban a los Weasley traidores a la sangre, no son más que idioteces creadas por la alta sociedad pero ahora eso ya estaba cambiando, conocer un poco más de su vida, que para ella, es un poco aburrida porque a pesar de estar en el último año de Hogwarts todavía no sabe qué carrera va a tomar, algo típico en todos cuando tenemos esa duda pero bueno, me estaba cansando de estar caminando, de estar con evasivas, así que decido entablar ya una conversación seria con la pelirroja y solo se podía darse en un sitio privado donde no haya demasiada gente husmeando o que podrían generar rumores indeseables.

Así que decido llevarla cerca de la casa de los gritos, un lugar que nadie se atreve a pisar pese que hace años que ya no hay gritos, ella tan solo me puede mirar con esos ojos, esa mirada que me intimida y solo puedo apartar mi vista de sus ojos, ella tan solo se ríe y me dice:

.- Laurie - Me dice y yo volteo a verla - No puede ser que yo te intimide tanto.

.- No me intimidas pelirroja - Le digo secamente como puedo - Pero estamos aquí para hablar de otro pequeño asunto.

.- ¿Y qué asunto será? - Me dice acercándose descaradamente hacia donde estaba, yo retrocedía un poco, haciéndole ver que no iba a ceder tan fácil ante sus caricias.

.- Ya es momento de saber que sentimos de la una de la otra Gin - Le digo empezando a hablar seriamente - No siempre podemos estar en esa situación comprometedora.

.- ¿Y que sientes por mí Daphne? - Me pregunta mientras cruza sus brazos a la espera de una respuesta - ¿Has pensado en eso?

.- Yo - Le respondo pero a la vez tiemblo ante eso, la duda me atacaba y verla a ella se me dificultaba todavía más, su vestido tampoco ayuda de mucho, muestra un pequeño escote, verla con el cabello suelto y con esos ojos - Gin, no puedo pensar con claridad si me observas de ese modo, no me mires así.

.- ¿Por qué Laurie? - Me dice sensualmente mientras se acerca hacia donde estoy, esta vez no me muevo, solo dejo que se acerque y me responde de nuevo al oído - Sé bien que quieres que yo te acaricie, que yo te bese, solo tienes que pedírmelo Laurie.

.- ¿Qué sientes Gin? - Le pregunto aun sin corresponder algo - Dime que sientes por mí.

.- Siento demasiadas cosas por ti en este momento Laurie - Me dice susurrando al oído que a la vez me abraza por la cintura, esa manera de abrazarme me hace quebrarme - No quiero andarme con rodeos Laurie, así que, que sentimos ahora.

.- Gin - Le respondo torpemente a lo cual me recrimino mentalmente - Eso no responde mi pregunta pero se podría decir que también siento muchas cosas respecto a ti, no sabría decirte bien, tan solo me siento tan bien a tu lado.

.- Laurie - Me responde e enseguida hace lo que siempre hace, dándome caricias en mi cuello, esos besos que me vuelven vulnerable, sumisa a sus movimientos, odio sentirme así pero a la vez me gusta sentir esas caricias que ya no puedo aguantar más y correspondo a ese abrazo.

..- Gin - Le digo empezando a soltar un suspiro, un leve gemido que se me escapa al momento de sentir sus labios sobre mi cuello pero aun con todo eso, pude reunir mi valor, el suficiente para lanzarle una pregunta, pregunta que quizá le sorprenda pero muy necesaria porque yo soy una chica que necesita estar segura de todo, una relación no es nada más de caricias pero dentro sabía que quería conocerla más a fondo, quiero estar a su lado pero ella tiene que aceptar mi propuesta - ¿Te gustaría iniciar una relación conmigo?…

Ella para por un momento, como que no me escuchó del todo bien, parece estar en shock pero luego me mira a los ojos, ella observa mis labios, sé lo que piensa pero antes de que sucediera nada, me responde con asombro.

.- Daphne - Me dice incrédula - ¿Escuché bien?, tu, pidiéndome que yo sea tu pareja, tu novia…

.- Si Ginevra - Le digo un tanto desesperada pero no rompemos el abrazo - Si dices que no, lo entenderé pero si dices que sí, ya veremos cómo progresamos, así que, ¿Qué decides?

.- Laurie - Me responde un tanto sorprendida pero luego sonríe, esa sonrisa que me gusta, creo que es buena señal - Eso significa que ambas llevaremos una relación, que a partir de hoy, somos pareja.

.- Creo que está todo dicho Gin - Le digo mientas la abrazo más a mi cuerpo, esta vez ya no me ando con rodeos, toco su cintura, la miro a los ojos, esos ojos que me vuelven loca, ella me observa y suelta unas risillas, tal vez una primera cita no fue tan mala idea pero nos conocemos desde hace tiempo, la rivalidad nos hace hacer eso pero de eso de a poco va quedando atrás - Gin.

Ella ya no dice nada, simplemente me abraza y se acerca más, esta vez observa mis labios y finalmente me besa, yo quedo sorprendida pero a la vez cierro mis ojos, sentir sus labios fue como sentir su fiereza, es como un fuego que me quema pero que a la vez me hace sentir tan bien, es una chica pero no me importa, ella que simplemente parece saber que quiero, que busco, porque soy así, yo que buscaba a alguien que me comprendiese y que no se dejara tan fácilmente, correspondo a su beso, sintiendo esos labios tan suaves mientras acaricio su cintura, ella también lo hace, acaricia mi cintura y hasta a veces descaradamente pasa su mano por mis firmes y sugerentes trasero, lo hace rápidamente, yo la noto y no me disgusta para nada, me sigo preguntando como llevaremos esta relación en Hogwarts, creo que sería prudente ocultarlo de momento, lo sé, no me gusta la idea pero quiero progresar con ella, seguimos en el beso, no sé cuantos minutos estuvimos besándonos de la una de la otra, tocando nuestras cinturas y traseros.

Nos separamos por la falta de aire, yo estaba completamente roja por esa acción que simplemente voltee a otro lado, la pelirroja solo suelta unas suaves risillas pero hunde su cabeza en mi cuello, una acción que desde ese día me encanta, solo puedo soltar leves suspiros, no me puedo creer a donde he llegado, a estar así por una chica, es un sentimiento muy fuerte y cada vez quiero más, pero tengo que controlarme, apenas estamos comenzando y no quiero que esta relación se base en solo sexo, quiero saber más de ella pero tengo que estar tranquila, así que la vuelvo a mirar a los ojos y ella simplemente me vuelve a besar, yo me dejo llevar ante eso, ella de verdad es una fiera y no me va a dejar ir tan fácil.

.- Laurie - Me dice mientras me besa, sigue tocando mi cintura, su mano derecha esta vez se queda en mi glúteo derecho, a veces dando leves pellizcos, cosa que me sorprende pero no me quejo - Todo el tiempo estás en mi cabeza Laurie, no puedo dejar de pensar en ti y quiero estar a tu lado.

.- Gin - Le digo mientras me separo de uno de sus besos - Eres muy atrevida pero lo cierto es que siento lo mismo que tú, de alguna manera te metiste a mi cabeza y no saliste de ahí, quiero estar junto a ti pero deberemos de ocultar nuestra relación de todos.

.- Tarde o temprano se van a enterar Laurie - Me responde levantando una ceja - Pero está bien, siempre que te prepares para cuando llegue el día, no ha estado mal nuestro primer beso juntas.

.- Gin - Le respondo mientras la observo reírse suavemente, la verdad es que tiene razón, tarde o temprano lo van a saber, Astoria querrá saber que en mi primera cita, ya tenemos algo, un beso, un compromiso, una relación de parejas que no sé cómo vaya a resultar pero estoy ansiosa por descubrirlo, ansiosa por saber cómo progresaremos la pelirroja y yo pero a la vez, no debo de confiarme demasiado, conozco bien a la pelirroja, me conozco lo suficiente como para saber que una de las dos podemos meter la pata en grande, por ahora solo disfruto este momento con ella - Puedes tener razón Gin, tarde o temprano se van a enterar pero por ahora a mantenerlo en secreto, sé que es algo apresurado iniciar una relación apenas en la primera cita, por ello, nos iremos conociendo poco a poco.

Ella tan solo asiente con la cabeza y me da otro beso a la cual recibo con gusto, simplemente estar con ella en esta posición es una sensación muy agradable, no puedo expresar con palabras como me siento en este momento, la pelirroja tiene algo que me vuelve loca, que me llama la atención y no puedo evitar que cada vez que ella me mira, yo volteo a otro lado, es simplemente ella, una chica que no se deja tan fácil y va por lo que quiere, hasta me atrevería a pensar que en sus venas tiene algo de Slytherin pero es de Gryffindor, toda una leona.

Estuvimos besándonos un rato más sintiéndonos de la una de la otra, observándonos en silencio, no había necesidad de hablar, simplemente miradas llenas de deseo, ganas de ir a más pero sabíamos que no debíamos de hacerlo porque aún hay mucho que recorrer, paramos con los besos y nos separamos, ya debíamos de regresar al pueblo porque ya se nos hacía tarde, caminamos juntas pero no nos tomamos de la mano porque la gente iba a sospechar, el resto de la tarde nos detuvimos a comer en un pequeño restaurante para matar tiempo y seguir platicando, el saber de la una de la otra pero en realidad solo hablamos de Hogwarts, de los tiempos difíciles en las que pasamos en la guerra mágica, yo sabía que ella se había ocultado en la sala de los menesteres cuando esos odiosos Carrows los buscaban pero nunca dije nada y cuanto me alegra que hayan sobrevivido, por mi parte solo puedo decir que no hice gran cosa pero sí que me defendí de esos odiosos en algunas ocasiones.

Terminamos de cenar, acordamos pagar la cuenta entre nosotras dos, yo le había insistido en que yo iba a pagar todo pero no me dejó, eso es algo que me gusta de ella, sabe que una relación es de dos y en todo hay que compartir, tantos chicos que insistían en pagar todo cada vez que salía con ellos, eso me molestaba, por una vez está bien pero ya más de dos veces es abusar de la buena confianza aparte de lo obvio, no todos los chicos buscan una relación seria, algunos buscaban una relación casual, por supuesto que yo me negaba y lo dejaba en claro, era obvio que la mayoría, me temían por mi apellido.

Cuando salimos, ya estaba anocheciendo, ya debíamos de regresar al castillo, en el camino nos encontramos con conocidos que se sorprendieron de vernos juntas pero nunca nos vieron tomando de la mano, como dije, acordamos mantener la distancia, somos parejas pero no íbamos a revelar nuestra relación, al menos no por ahora, esperábamos nuestra carroza que son manejados por los thestrals, ya todos se estaban yendo al castillo, yo solo puedo sonreír de oreja a oreja, pude saborear esos labios de la pelirroja, por merlín que sabe besar muy bien, que sabe cómo manejarse y dejarme completamente roja, sonrío ante eso, me deja embobada y realmente no me puedo creer que llegue a eso por una chica, aun me cuesta creer eso, es la primera vez que siento algo tan fuerte, ni en mis relaciones pasadas fueron así.

Llegó nuestra carroza y ambas nos subimos a ella, íbamos a tardar un poco en llegar al castillo, estábamos en silencio pero a mitad de camino, ella me hace voltear mi cara para mirarla frente a frente y de repente me besa, me hace acostarme, yo quedo con los ojos abiertos, sorprendida de esa acción, solo cierro los ojos e abrazo su cintura, en cualquier momento llegaríamos al castillo pero eso no me estaba importando en lo más mínimo, simplemente disfrutaba del beso que me daba la pelirroja, por mi cabeza pasó la idea de pellizcarle levemente su trasero y así lo hice, Ginevra tan solo sonrío y paro un poco sus besos, con sus manos simplemente los llevó a mis pechos, tocándolas suavemente por encima de mi vestido, hace que suelte algunos leves suspiros pero no quería llegar tan lejos, menos en una situación en la cual podrían descubrirnos, me gusta sentir sus descarados toques pero con ambas manos le toco las suyas y la miro sonriente pero a la vez seria.

.- No por ahora Gin - Le digo mientras le doy un beso que acepta gustosa - Me encanta tu fiereza pero debemos de controlar nuestras emociones, debemos de tener cuidado pelirroja.

.- Lo sé, pero tampoco es que íbamos a ir tan lejos - Me responde que a la vez se acuesta en mis pechos, estábamos acostadas - No sé cómo vaya a ser en los demás días Laurie, me costará algo de trabajo mirarte como solía hacerlo, ahora te miro como mi novia, es raro decirlo así sabiendo que somos chicas.

.- Es extraño que lo digas así Gin - Le respondo mientras la abrazo, tiene razón, cada que teníamos un encontronazo eran miradas fuertes y tensas pero eso poco a poco se fue eliminando y realmente en los siguientes días no sabíamos cómo íbamos a comportarnos pero aun así es algo que espero con ansias - Pero ya veremos Gin, de momento, solo disfrutemos de estar así hasta llegar al castillo.

Solo nos quedamos en silencio, abrazadas de la una de la otra, no teníamos idea de que iba a pasar los siguientes días pero estábamos ansiosas, la carroza paró, ya habíamos llegado al castillo, nos paramos enseguida y salimos de la carroza, no había nadie, lo cual era perfecto, no queríamos ser vistas por nadie, esta vez nos tomamos de la mano hasta llegar al lugar donde nos separamos para irnos a nuestras respectivas salas comunes, ambas nos tomamos de la mano, podría jurar que estábamos embobadas de la una de la otra, simplemente mirándonos.

.- Bueno - Digo torpemente, debo dejar de responder así pero no puedo evitarlo - Aquí nos separamos, nos veremos mañana Gin.

.- Laurie - Me dice sensualmente y solo puedo soltar un suspiro ante eso - Me llamarás por algún nombre, ¿de forma cariñosa?

.- No lo sé Gin - Le digo volteando a otro lado, no soy buena en estas cosas de llamar a su pareja por un nombre cariñoso, de hecho me empalaga un poco pero con ella, podría ser tan diferente.

.- Piénsalo Laurie - Me dice mientras se acerca para darme un beso, un tanto prolongado, yo tan solo correspondo a ese beso que estoy segura de que tendré sueños húmedos y no quisiera pero es algo que no puedo evitar, nos separamos por la falta de aire - Nos vemos mañana Laurie.

Me dio un casto beso, simplemente no puedo dejar de sonreír, no puedo dejar de pensar en ella, en como ella contonea sus caderas solo para mí, ella se voltea a verme y me guiña un ojo, yo solo sonrojo ante eso, me doy la vuelta para irme a mi sala común, esta noche simplemente tengo mucho en que pensar, en como llevaría ahora mi relación con Ginevra, ahora que soy su novia, realmente ella tiene algo que me agrada demasiado y no puedo dejar de pensar en ello.

Llego a mi sala común, antes de entrar, me acomodo mi vestido y vuelvo a la misma personalidad de siempre, fría con todos y la vanidad que me caracteriza, me gusta hacer eso, entro a la sala común y veo que hay algunos alumnos que volteaban a verme e hacían espacio para que yo pudiera pasar, no había necesidad de eso pero creo que los intimidaba, eran alumnos de tercer año y que seguro más de uno me tiene en sus sueños, no podían hablarme por tímidos, realmente no deberían de ser así pero bueno, simplemente los ignoro y me voy al cuarto de las chicas, puedo notar que el cuarto se encontraba tan vacío como siempre o al menos eso pensaba porque de repente se abría la puerta del baño y que casualidad encontrarme con mi hermana menor que también salía con una sonrisa de oreja a oreja, hoy habrá salido con Potter y habrán hecho cosas que no quisiera pensar, ella me ve y sonríe con descaro, yo solo me sonrojo, simplemente voy a mi cama a buscar mi traje para dormir, sé que ella no me dejará en paz.

.- Hermanita - Me dice abrazándome por atrás, acto que me sorprende, nunca lo había hecho así y al parecer ella buscaba llamar mi atención, yo obviamente caí en su pequeña trampa - ¿No me vas a decir cómo te fue con tu pelirroja?

.- ¿Qué quieres que te diga Astoria? - Le digo secamente como puedo pero me es imposible - Simplemente tuvimos una cita, hablamos un poco de la una de la otra, una cita aburrida si me lo preguntas.

.- Oh - Me dice obligándome a voltear a verla, me observa y sonríe todavía más con malicia - Supongo que ese color de labial no es tuyo.

.- ¿De qué hablas Astoria? - Le pregunto confusa.

.- Mira - Me dice sacando un espejo y yo me miro en ella, si, un color de labial se había corrido en mis labios, el color rojo de Ginevra, yo llevaba un labial transparente, no me di cuenta de que entre beso y beso, el color de sus labiales pasó a mis labios, bueno, quien carajos se va a dar cuenta de eso, Astoria solo sonríe y yo simplemente me sonrojo - Parece que han tenido su primer beso y eso que solo fue su primera cita, supongo que ahora son algo más, suéltala hermanita, cuéntame.

Tan solo me sorprendo, ella siempre se da cuenta de todo, tiene que tener vista de halcón para notar lo que me pasa pero tan solo sonrío y no me queda de otra que contarle, ella se emociona como es de esperar.

Cada detalle que le contaba, ella simplemente sonreía, realmente eso me pone nerviosa pero de igual manera, le seguía contando los detalles de la primera cita y de cómo ahora oficialmente Ginevra y yo somos pareja, Astoria simplemente se ponía feliz por mi situación, no puedo negar que es algo que me reconforta y que también reconozco que estaba emocionada cual chamaca de quince años pero tengo que ser realista, bueno eso ahora no me importaba, solamente importa lo que pasó hoy y fue un buen día:

.- Entonces - Me dice Astoria - ¿Cómo se llevarán a partir de mañana?, supongo que lo mantendrán en secreto.

.- Si Astoria - Le digo seriamente - No quiero que nadie se entere, por ahora iniciamos la relación pero quien sabe que más vaya a pasar.

.- Pero por algo la relación es de dos querida hermanita - Me responde alegremente - Imagina todas las posibilidades incluso pueden llegar a tener relaciones…

.- Astoria - Le digo tapando su boca con mi mano, por merlín, de solo escuchar esa palabra me escandaliza y realmente no quiero pensar en eso ahora - No digas eso ni de broma, no quiero pensar en eso, quiero ir con calma con la pelirroja.

.- Una relación seria, vaya - Me dice con malicia - Mi querida hermanita va a dejar de lado su vanidad, parte de su ego para ser la novia de su querida pelirroja, realmente ella te ha pegado muy duro y te ha sorprendido, eso me alegra mucho hermanita, eso significa que ella te va a hacer una mejor persona.

.- No lo sé Astoria - Le digo volteando a otro lado - Por ahora me siento muy bien así, ella tiene algo, ese algo que me vuelve loca y no puedo dejar de pensar en eso.

.- Bueno - Me dice acercándose e abrazándome - A eso se le llama enamorarse de la persona que te gusta querida hermanita, ella te gusta, te gusta que ella te toque así, solo ella y nada más, no tiene nada de malo, sabes, me pasa lo mismo con Harry, solo me gusta que él me toque…

.- Astoria…

Ella tan solo se ríe, no quiero saber nada de su vida amorosa pero tiene razón, solo me gusta que la pelirroja me toque, solo me gusta que ella me escuche, con ella me puedo llevar de una manera explosiva y a la vez tranquilizadora pero me asustaba la idea de echarlo a perder todo y me conozco lo suficiente, no soy buena en esto del amor, Astoria tan solo me dice que no debo de preocuparme más por ello y dejar que las cosas sucedan de manera natural.

Ella tan solo me da un beso en la mejilla y me da las buenas noches, yo me cambio para acostarme, voy al baño, conforme me quitaba el vestido y me veía en el espejo, mi esplendoroso cuerpo tan atlético, mis perfectos pechos y por supuesto mis sugerentes piernas y trasero, solo sonrojo ante el hecho de presentarme así con la pelirroja, estaba segura de que ella también tendrá un cuerpo que me dejaría muy embobada, de solo pensarlo, la parte baja de mi entrepierna se humedece, yo me sorprendo ante eso, me escandaliza de hecho y llevo una mano a mi boca.

.- Por merlín Daphne - Me recrimino mentalmente - Como puedes pensar así de tu novia, tranquilízate, como puedes humedecerte por ella y tener ganas de más.

Inconscientemente llevo mi mano a mi entrepierna, la meto bajo mis bragas y puedo notar lo húmeda que estoy, empiezo a tocarme suavemente, explorando cada rincón de mi parte intima, sentía que mis pezones se ponían erectos y que el sujetador me empezaba a estorbar, pero antes de hacer nada, saco mi mano de mis bragas, la observo, mi mano llena de mis fluidos vaginales y no puedo evitar pensar en mi querida pareja, pero con todo mi esfuerzo, quito esas ideas, con el papel de baño me limpio, me lavo las manos y me dispongo a ponerme la pijama, me quité mis interiores, me sentía sucia, no debo de pensar así, sé que es normal pero no debo, tengo que calmarme.

Salgo del baño y me dirijo a mi cama para ir a tratar de dormir un poco, distraerme de esos pensamientos sucios, apenas estamos iniciando una relación, debemos de ir con calma, no quiero echar a perder las cosas, podría pedirle consejos a Luna o a Davis, ellas se reirán en mi cara pero no me queda de otra. Sin embargo, pensé en una persona que me podría ayudar; Parkinson, ella puede ayudarme, la dama de hielo que ha tenido relaciones sexuales con su pareja Astrid, ella me podría ayudar un poco en ese aspecto, a calmarme y saber llevar la situación de manera apropiada.

Con esa idea, empiezo a dormir de a poco, pero quién diría que esa noche tendría sueños tan húmedos, tocamientos que iban más allá, Ginevra haciéndome sentir tan bien, solo cerré mis ojos y ya estaba en un sueño húmedo, esperando el nuevo amanecer, un nuevo día.



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