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R. LUPIN & N. TONKS: la historia no contada » 35- ETERNO, INMUTABLE Y PARTE DE UNO MISMO PARA SIEMPRE
R. LUPIN & N. TONKS: la historia no contada (R15)
Por alegna87
Escrita el Jueves 7 de Noviembre de 2019, 17:31
Actualizada el Viernes 16 de Octubre de 2020, 11:40
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35- ETERNO, INMUTABLE Y PARTE DE UNO MISMO PARA SIEMPRE

Capítulos
  1. 1- VOLDEMORT HA REGRESADO
  2. 2- RELEVOS EN LA GUARDIA
  3. 3- LA ESCENA AL DESCUBIERTO
  4. 4 -MISIONES
  5. 5- HAMBRE
  6. 6- GRYFFINDOR & HUFFLEPUFF
  7. 7- ¿TE GUSTA N.TONKS?
  8. 8- LA PRIMERA CONFESIÓN
  9. 9- NUEVOS PREFECTOS
  10. 10- DESARME
  11. 11- IMPROVISACIONES
  12. 12- CHOCOLATE
  13. 13- CONEXIÓN
  14. 14- REGALOS NAVIDEñOS
  15. 15- CAMALEÓN
  16. 16- ELLA TE AMA
  17. 17- EL NO BESO
  18. 18 - HASTA QUE CREAS QUE PUEDES
  19. 19- LA CIERVA
  20. 20- MUERTE Y MILAGRO
  21. 21- ROSA ROSA
  22. 22- NI UN TE QUIERO EN EL TINTERO
  23. 23- TRAS LA VENTANA
  24. 24- LA HISTORIA QUE NUNCA EMPEZÓ
  25. 25- CONFESIONES Y EVIDENCIAS
  26. 26- ÉL Y ELLA
  27. 27- EL ADIÓS
  28. 28- ENTRE LOBOS
  29. 29- REVELO
  30. 30- 5 MESES
  31. 31 A PESAR DEL TIEMPO
  32. 32- EMBOSCADA
  33. 33- ÉL ES NUESTRA ÚNICA ESPERANZA
  34. 34- LO ODIO
  35. 35- ETERNO, INMUTABLE Y PARTE DE UNO MISMO PARA SIEMPRE
  36. 36- BATALLA EN LA TORRE DE ASTRONOMÍA
  37. 37- NO LA DEJES IR
  38. 38- RENDICIÓN
  39. 39- COMO UN SUEÑO
  40. 40- QUIERO QUE ME QUIERAS
  41. 41 UN NUEVO AMANECER
  42. 42 DORA LUPIN
  43. 43 - CENA Y PROMESA
Regresé con la inspiración de la mano. EL final de la trama del sexto libro de la saga se acerca y algo hace emocionarme a la vez que entristecerme. Sólo espero que os guste el capítulo y que dejéis comentarios poniendo vuestras impresiones. Gracias por seguir ahí.
@legn@




La metamorfomaga ser hallaba oculta en la oscuridad de una esquina del pueblo de Hogsmeade, con la capucha hasta la nariz.

- Buenas noches Nymph - sonó una voz cariñosa a la vez que una mano se posaba sobre su hombro. Los estaba esperando.

- Buenas noches Bill.

- Buenas noches Tonks- dijo otra voz en un tono correcto. La bruja ni siquiera miró a la segunda figura que apareció de la penumbra tras el pelirrojo.

-Lupin... - arrastró las palabras fríamente, haciendo un gesto forzado de cabeza - Harry y Dumbledore acaban de irse. Vamos, ya deberíamos estar de camino. 

Ninguno de los tres habló y se adentraron en la oscura del sendero hacia el castillo guiados sólo por la luz de sus varitas. Los pasos avanzaban rítmicamente hacia la majestuosa silueta del colegio. De pronto Lupin se detuvo bruscamente haciendo que Bill y Nymphadora lo imitaran. Su instinto lo puso en alerta.

- Viene alguien - arrastró por las capas a la pareja de manera basta tras el árbol más cercano y unos segundos más tarde una figura se recortó en la negrura. La bruja lo reconocido pronto.

- Es Proudfoot. Yo me encargo - hizo ademán de adelantarse pero algo la retuvo del brazo.

- ¿Estás segura? - sonó la voz prudente de Remus. Tonks frunció el ceño.

- Déjame trabajar Lupin. Y hazme un favor, no finjas que te importo! -se soltó con brusquedad y salió al camino decidida. Remus notó cómo le escocía el corazón mientras escuchaba de fondo a los aurores entablar conversación.

- Esto... Remus... ¿No crees que os estáis... pasando un poco? - se atrevió a preguntar Bill. El licántropo no respondió. 
Llevaban días tratándose con desdén, dando tumbos entre la ira y la indiferencia.
Sabía que se merecía el trato que le estaba dando la metamorfomaga pero no podía evitar que le lastimara.

La pareja de aurores se despidieron y cuando la calma volvió a reinar a su alrededor, los tres reanudaron el camino. Pronto entraron en los terrenos del castillo y siguieron la luz que los farolillos, levitando, proyectaban en el suelo. 
Un escalofrío recorrió la espalda de Lupin al pisar el patio exterior del colegio. Se paró de nuevo en seco y cerró los ojos. Intentó ampliar sus sentidos. 
Tonks y Bill le miraban curiosos.

- ¿Todo bien? - inquirió el pelirrojo.

- No estoy seguro - contestó Lupin con cautela- es como si... oliera a... tragedia.

Al licántropo se le dilataron las pupilas al mirar el cielo estrellado que lucía junto con la luna creciente. En una semana aproximadamente se transformaría y sus instintos de hombre lobo empezaban a maximizarse. No le gustaba lo que sentía. No presagiaba nada bueno. Sin embargo, todo parecía tranquilo.

- No es prudente que estemos aquí - le despertó Tonks.

- Tienes razón - por primera vez en la noche cruzaron miradas.
 
Ella percibió la tensión y preocupación en los reflejos dorados sobre los iris verdes de él. 
Él percibió la determinación en los oscuros de ella y le pareció además, que debajo de esa mirada dura, había otra solapada: de amor. 
No supo si fue real o parte de su imaginación pero quiso pensar en lo primero. 
Sin saber por qué tenía la certeza que esa noche alzarían su varita y de alguna manera, le tranquilizaba que estuviera a su lado.
Entraron al colegio donde reinaba el silencio y fueron directos al despacho de Mc Gonagall. Encontraron allí al jefe de la casa de Ravenclaw y les bastaron un par de minutos para organizar la patrulla por los pasillos del castillo.

- Dos deberían moverse en los pisos superiores, uno deberá patrullar solo los intermedios y otros dos ocuparse de los bajos - expuso Minerva.

- Bill y yo nos ocupamos de los de arriba - dijo Tonks sin dar lugar a réplica.

Remus entendió la intención de la bruja. No estaba haciendo otra cosa que lo que él le había pedido: trabajar juntos sin recordarse que estaban enamorados y eso se traducía en distanciarse. 
Lupin lo entendía tanto como le dolía. 
Sabía que era necesario para ir finalizando con toda la locura que se había formado a trozos, por casualidades y sin una base sólida. 
La historia de amor de un licántropo... A Remus le hubiera resultado cómico de no haber sido porque esa era su historia de amor y él ya había decidido que no podía acabar bien. 
Como siempre, una parte interna le tranquilizaba, diciéndole que era lo correcto y otra deseaba hundirse en sus sueños donde Nymphadora Tonks se hallaba rodeada por sus brazos, sonriéndole y besándole en algún lugar remoto del planeta.

- Yo puedo ir solo - sonó la voz del ex profesor en un tono casi obligado.

Mc Gonagall y Flitwick se apresuraron a bajar las escalinatas principales. Cuando desaparecieron de la vista de los jóvenes y justo cuando la auror empezaba a subir su tramo de escaleras, algo la detuvo.

- Esperad - sonó una voz en tensión.

- ¿Qué pasa Bill? - preguntó la muchacha

- ¿De verdad queréis seguir así? - la pareja enmudeció sin saber que responder.

- ¿Qué quieres decir?

- ¡Sabes muy bien qué quiero decir Tonks!. ¡¡¡Vamos!!! ¡Tú no eres así! - se encaró hacia Lupin - ¡y tú tampoco! - Los dos sois cercanos, amables y ¡os estáis comportando como unos adolescentes! 
Chicos, de verdad, dejar de castigaros... No es beneficios para ninguno de los dos y tampoco para la gente que estamos a vuestro alrededor. ¿No lo veis? Si no acabáis de decidiros a estar juntos por lo menos... ¡Por lo menos no os despreciéis! 
Cerrar esto como adultos, como dos adultos que se... quieren - acabó Bill con reparo-  aunque piensen distinto... - Lupin estaba pálido y Tonks inmóvil. Bill se limitaba a mirar a uno y a otro de manera alterna - Si hay que luchar esta noche, os necesito unidos. Id juntos a los pisos superiores. Yo me quedo en los intermedios.

- Pero... - empezó la bruja 

- ¡No hay nada más qué decir! ¿Quién es el prefecto aquí? - la auror entrecerró los ojos en señal de desacuerdo; eso era lo que siempre le decía Bill en su época escolar para anteponer su opinión. 

- Yo también fui prefecto y ... soy más viejo- sentenció tranquilo Lupin sin poder disimular un matiz divertido. Tonks rodó la vista. Ni siquiera en esa situación podía dejar de recalcar su edad. Bill lo miró con decisión.

- Pero no fuiste premio anual. ¿No?

Lupin sonrió y bajó la cabeza con las manos en los bolsillos mientras pasaba por el lado de ambos jóvenes y empezaba a subir las escalinatas. En realidad le alegraba tener una excusa para estar cerca de la bruja. 
La auror le echó a Bill una última mirada con un mensaje subliminal: "esto ha sido una traición" y el pelirrojo, le sonrió abiertamente. No tuvo más remedio que girar sobre sus talones y seguir a Remus que ya estaba varios escalones por encima de ella.

Durante largo tiempo sólo las pisadas en el suelo a ritmo pausado llenaron el ambiente. Patrullaban el sexto piso cuando Lupin habló mirando de reojo a su pareja de guardia.

- ¿Siento mucho esto sabes? - la vió con su barbilla alzada, con ese gesto de orgullo que a veces la invadía - Tonks... ¿puedes dejar de ignorarme?

- ¿No era eso lo que querías? - sonó con voz fría.

- Sí, fue lo que te dije pero... Me duele... profundamente - Tonks siguió andando pero parecía haberse desinflado con las últimas palabras del licántropo. - Hay una parte de mí que me pide que me aleje porque como ya sabes pienso que... no soy bueno para ti. Y hay otra parte que sufre cada vez que te aparto, que intento explicarte mis razones racionales y que tengo que luchar además con las tuyas... supongo que esa es la parte que te ama... - Tonks paró en seco, con los ojos llorosos y enfrentó al mago.

- ¿Y qué sugieres que hagamos? - él, que seguía con las manos en los bolsillos, correspondió su mirada.

- No lo sé - contestó Lupin sincero. El silencio bailó el vals entre ellos. - Cada vez que creo que he decidido definitivamente acabar con esto, el sufrimiento y la angustia interna que me invade, hace que vuelva a dudar. 
Cada vez que contemplo la remota posibilidad de estar contigo, vuelvo a verlo como un imposible por todo lo que tenemos en contra. 
Lo mire por donde lo mire, hay dolor.

Se quedaron en silencio mirándose profundamente, intentando decidir un destino que se alzaba incierto ante ambos.
Y justo en ese momento, oyeron un estruendo en el piso superior.
Corrieron hasta alcanzar los escalones, subiéndolos de tres en tres. Pasaron como una bala por los corredores siguiendo unas toses y voces apagadas que parecían sorprendidas. Doblaron una esquina, dos, y a la tercera, Ron, Ginny y Neville aparecieron en un pasillo que todavía sostenía en el aire restos de una bruma negra y brillante.
El rostro de pánico de los estudiantes y su relato pusieron en tensión a Lupin y Tonks que se miraron preocupados: estaban allí, los mortífagos habían entrado en el colegio.

Un lobo plateado salió de la varita de Lupin en busca de Mc Gonagall y Flitwick. Otro algo más estilizado salió de la varita de Tonks al encuentro de Bill y entonces como si el mundo se congelara, Remus recordó las palabras de Dumbledore meses atrás en el vestíbulo e su casa: 
"Es curiosa la capacidad del amor ¿no crees? El patronus que cambie por ese motivo representa un amor eterno, inmutable y parte de uno mismo para siempre... Ser bendecido por un amor así es algo que muy pocas personas son afortunadas de vivir".

Y entonces Lupin sintió el deseo de abrazarla muy fuerte, y besarla muy lento, y de decirle al oído que pasara lo que pasara, aunque muriera esa misma noche, su amor por ella perduraría más allá de la muerte. 
Porque aunque su patronus no hubiera cambiado de forma, él sí lo había hecho por dentro. 
En ese mismo instante supo (y ya no se lo podía negar) que el amor que sentía por ella era eterno, inmutable y parte de él mismo para siempre.






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