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Slytherin´s en tiempos de guerra » Capítulo 4 - Draco "Eso jamás se lo perdonaría"
Slytherin´s en tiempos de guerra (ATP)
Por Luna_Greyback
Escrita el Viernes 5 de Abril de 2019, 19:53
Actualizada el Sábado 1 de Agosto de 2020, 00:25
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Capítulo 4 - Draco "Eso jamás se lo perdonaría"

Capítulos
  1. Capítulo 1 - Theodore "Él no era un monstruo"
  2. Capítulo 2 - Daphne "Lo que vale es que no lo somos"
  3. Capítulo 3 - Blaise "¿Entonces ya es definitivo?"
  4. Capítulo 4 - Draco "Eso jamás se lo perdonaría"
  5. Capítulo 5 - Pansy "Solo del de ellos dos"
  6. Capítulo 6 - Theodore "Intentó recordar un momento feliz"
  7. Capítulo 7 - Daphne "Lo necesito"
  8. Capítulo 8 - Blaise "¿En qué estaba metido Draco?"
  9. Capítulo 9 - Draco "¿Él era capaz de hacer eso?"
  10. Capítulo 10 - Pansy "Hay cosas que podemos aceptar"
  11. Capítulo 11 - Theodore "Ya tienes un espacio"
  12. Capítulo 12 - Daphne "Ella no quería irse"
  13. Capítulo 13 - Blaise "Tampoco era tan patán"
  14. Capítulo 14 - Draco "¡Soy uno de ellos!"
  15. Capítulo 15 - Pansy "En serio, mamá"
  16. Capítulo 16 - Theodore "Jamás me dejes"
  17. Capítulo 17 - Daphne "Bingo"
  18. Capítulo 18 - Blaise "Definitivamente extrañaba esa época"
  19. Capítulo 19 - Draco "¿Por qué al fantasma..."
  20. Capítulo 20 - Pansy "Eso hace una familia"
  21. Capítulo 21 - Theodore "Simplemente no podía"
  22. Capítulo 22 - Daphne "Quedémonos así para siempre"
  23. Capítulo 23 - Blaise "Tracey, yo..."
  24. Capítulo 24 - Draco "Estaba viva"
  25. Capítulo 25 - Pansy "¿Lo recuerdas?"
  26. Capítulo 26 - Theodore "Siempre lo vas a ser"
  27. Capítulo 27 - Daphne "Todo saldrá bien"
  28. Capítulo 28 - Blaise "¿Dónde está Draco?"
  29. Capítulo 29 - Draco "¡No tengo miedo!"
  30. Capítulo 30 - Pansy "Con eso se quedaba"
  31. Capítulo 31 - Theodore "Ya era uno"
  32. Prueba

El maldito de Potter ya no era algo de su importancia. Lo que ahora era importante para Draco era cumplir con la misión que el Señor Tenebroso le había encargado. Era el mayor honor saber que Voldemort creía que él podía llevar a cabo el plan de Theo y asesinar a Albus Dumbledore, el problema es que Draco no sabía si él pudiera hacerlo todo antes del fin de ese año.

Bueno había otro obstáculo, que era su moral. No sabía si podría llegar a hacerlo. Sabía que debía de pensar en otras opciones, y ya tenía algunas ideas.

El plan de su amigo había sido brillante, dudaba que fallara, pero lo que sí podía no funcionar era que él solo logre activar el armario. Draco aún no había ido a ver el armario que se encontraba en la Sala de los Menesteres, ya que más divertido había sido contarles a todos cómo le había roto la nariz al miserable de Harry Potter. Pero sabía que tenía que hacerlo lo más pronto posible, porque no sabía si el tiempo le tomaría una mala jugada.

En las pocas horas que llevaba en ese lugar ya había recibido miradas y se había dado cuenta que mucha gente cuchicheaba cuando creía que él no los veía. Sabía que estas cosas estaban por venir, ya que todo el mundo mágico ya sabía que su padre era un Mortífago y que se encontraba en Azkaban, así como los padres de Crabbe y Goyle. El caso de Theo era diferente, estaba seguro que también lo miraban y cuchicheaban, pero aún no estaba confirmado que Emmanuel Nott sea un Mortífago, ya que cuando los Aurores fueron a corroborarlo no tenía la marca. Draco sabía que sí lo era y que de seguro se había cubierto la marca con un hechizo oscuro y poderoso, pero eso no lo sabía la gente. Solo eran especulaciones. Pero a Draco no le interesaba, podían mirarlo, hablar y hacer todo lo que quieran, a él le daba completamente igual.

En el desayuno había recibido su horario y felizmente con el que compartía la mayoría de sus clases era con Theodore. Draco y Theo habían sido amigos desde pequeños por sus padres, por lo que Draco lo consideraba su mejor amigo junto a Blaise, que lo conoció hace seis años en su primer banquete de bienvenida. Aunque la gente creía que Crabbe y Goyle eran sus mejores amigos porque pasaban la mayoría de tiempo juntos por los pasillos de la escuela, así no eran las cosas en realidad, la verdad era que hace años cuando Draco se creía el rey del universo le gustaba tener a sus dos esclavos detrás suyo, algo que ni Theodore ni Blaise aceptaron ser por lo que solo le quedó sus otros dos compañeros de casa. Crabbe y Goyle siempre habían intentado integrarse a su grupo cercano de amigos, pero jamás lo habían logrado. Eran sus amigos, sí, pero ahí quedaba.

- ¿Cómo es que Daphne consiguió solo cursar tres materias? - preguntó Blaise a sus amigos mientras caminaban al salón de pociones.

-Porque Daphne tiene un poder secreto para convencer a la gente - explicó Theodore como si fuera lo más obvio.

-Ese poder no le funciona respecto a que le confieses lo que sientes - comentó Draco queriendo despejar su mente un momento de todo lo que tenía por hacer, y la vida amorosa de su amigo era un excelente tema -. Creo que moriremos antes de que se lo digas.

Theodore volteó los ojos mientras Blaise asentía de acuerdo.

-Yo creo la que está por morirse es Pansy - comentó Theo -, hombre, es tu novia, dale un poco de afecto.

- ¿Qué sabes tú, Theo? - se burló el moreno.

-Creo que mucho más que ustedes dos - confesó el castaño -. En el caso que tuviera novia, la apreciaría.

-A ver - lo paró Draco -, yo si aprecio a Pansy.

-A las mujeres les gusta que las presuman, que las traten afectuosamente, específicamente por parte de sus novios, Draco.

-Perdón, señor don Juan - se burló Draco levantando las manos mientras el moreno reía. Draco sabía que en la mente de su amigo pasaba un pensamiento como "Qué bueno que yo no tengo que pasar por estos regaños". Su amigo prefería las cosas abiertas sin compromisos.

Llegaron al aula de pociones donde se encontraron con alumnos de distintas casas, ahora en sexto ya no compartían clase con una casa en específico, sino con los que habían conseguido un Extraordinario en sus TIMOs.

-Comparten la mayoría de clases - dijo Blaise mirando el horario de los otros dos.

-Porque la carrera que deseamos tiene relación - respondió Theodore.

- ¿Entonces ya le contaste a tus padres que quieres ser medimago?

No, y tampoco pensaba hacerlo. Estaba seguro que su madre lo apoyaría si es que le contaba que deseaba en el futuro ser medimago. No sabía de donde había venido esa aspiración, pero era algo que anhelaba. Lamentablemente no era algo fácil o posible ya que sabía que era el heredero de los Malfoy por lo que tendría que hacerse cargo de los negocios de su padre que en lo personal Draco creía que eran cosas aburridas. No le gustaba pensar que ha eso tendría que dedicarse en el futuro por razones hereditarias. Preferiría pensar que en algún momento podría tomar su propio camino.

-No - respondió el rubio encogiéndose de hombros.

- ¿Y tu padre sabe que quieres ser psicólogo? - le preguntó Blaise al castaño.

-No, y tampoco creo que le interese - contestó Theo con una pisca de amargura. Quizás Blaise era consciente de que Theo y su padre no se llevaban bien, pero no era consciente del odio profundo que en el presente le tenía.

-Los padres de Draco le paran repitiendo que tiene que seguir con sus negocios familiares, y Theo tu eres el heredero de los Nott por lo que quizás tu padre espera que…

Draco sabía que Blaise era una persona curiosa. Demasiado, a veces para su gusto.

-Blaise, ¿te ligarás a Tracey este año? - intentó cambiar de tema el rubio ya que prefería que Theo no recordara a su padre y todo lo que lo englobaba en ese momento. Ya tenía suficiente en su cabeza con la preocupación de que podría pasarle a su madre en esa casa como para que el moreno lo atormentara con esa clase de preguntas.

-Creo que piensa…

- ¡Buenos días! ¡Buenos días! - saludó Slughorn saliendo de su despacho con su reluciente bigote y su gran barriga -. ¡Harry! ¡Blaise! ¡Que gusto tenerlos en mi clase! ¡Cómo a los demás!

Slughorn parecía entusiasmado por tener a Potter y a Zabini en su clase. A Draco no le molestaba que al profesor le interesara su amigo por las relaciones que tenía, pero consideraba que él también poseía grandes relaciones por lo que tendría que formar parte de su club.

El profesor comenzó con su clase, o mejor dicho la maldita sangre sucia comenzó a explicar toda la clase. La voz de esa chica le parecía desagradable y de verdad se preguntaba si a Granger le gustaba que la gente supiera lo tan inteligente que era o simplemente era algo involuntariamente molestoso.

-… es el filtro de amor más potente que existe… - comentó la sangre sucia.

-Toma nota, Nott - comentó Zabini en voz baja solo para los otros dos -. Quizás te funcione más rápido que tus acciones.

Draco se rió en voz baja mientras Theo solo los miraba de mala forma, aunque ya estaba acostumbrado a que todo el día le recuerden su timidez en el hábito romántico.

-No, me parece que no, señor. Yo soy hija de muggles.

-Y así es como cagas la impresión - dijo Draco en voz baja haciendo que los otros dos se rieran de la misma forma.

-… Vaya, vaya. Veinte bien merecidos puntos para Gryffindor, señorita Granger - le concedió Slughorn a la chica.

Draco se mostró impresionado y desdeñoso.

-Por supuesto el Amortentia no crea amor. Es imposible crear o imitar el amor. Sólo produce un intenso encaprichamiento, una obsesión. Probablemente sea la poción más peligrosa y poderosa de todas las que hay en esta sala.

Draco formó una sonrisa con escepticismo en el rostro.

-Sí ya lo creo - dijo Slughorn mirándolo específicamente a él y a Theodore que parecía tener la misma expresión que él -. Cuando hayan vivido tanto como yo, no subestimarán el poder del amor obsesivo.

Draco pensó en Pansy unos segundos. No creía que lo que sintiera fuera amor, pero sentía algo. No la amaba, la quería y mucho, pero jamás se había imaginado un futuro con ella, o peor aún, jamás había sentido tanto interés en ella como novia. Ni siquiera sabía cómo es que había comenzado su noviazgo, pero tenían uno. Quizás al comienzo de esta clase hubiera creído que la chica le había mandado un filtro de amor a escondidas, pero ahora que sabía lo que producía ese filtro infería que no podía ser así porque él no estaba obsesionado con ella.

La verdad que durante este verano se había planteado terminar lo que tenía con ella, más que nada por su seguridad. Si bien no la amaba ni estaba enamorado de ella, pero Pansy era importante para él, la quería y era su amiga, y no quería que le pasara nada a ella. Si los Mortífagos se enteraban que tenía algo con ella y el plan que Voldemort le había encomendado salía mal, irían tras ella. Y eso jamás se lo perdonaría.

Por suerte, Slughorn (o Granger, de nuevo) empezaron a hablar de otra poción que sí llamó la atención de Draco, se llamaba Felix Felicis que básicamente te ofrecía al tomarla era suerte. Después de escuchar el testimonio del profesor respecto a esa poción pensó que podía ayudarlo de cierta manera. Pero solo la usaría en caso de emergencia, si en junio no había conseguido nada, la usaría. Pero primero tendría que ganársela, así que se puso manos a la obra para conseguirla. Treinta minutos después, el miserable de Harry Potter tenía esa poción en sus manos.

-Tengo Aritmacia - comentó Blaise al salir del salón de pociones -. Nos vemos en el almuerzo.

Y sin decir nada más, se dio media vuelta en dirección a su próxima clase.

-No te preocupes - dijo Theo antes de comenzar a caminar hacia su clase de transformaciones -. Creo que puedes robar un poco de esa poción del despacho de Slughorn en cualquier momento.

- ¿Cómo sabes que quería esa poción?

-Piensas muy alto - respondió el muchacho.

Draco se quedó boquiabierto.

-Nott, no puedes ir por la vida entrando a la mente de las personas.

-No muchos se dejan - respondió el castaño -. En cambio, a ti te faltan clases de Oclumancia.

-Y a ti clases de discreción - contestó Draco.

-Y bueno - Theo suspiró cambiando de tema -, sé que no quieres que me meta, pero me gustaría saber si ya has hecho algo de lo que sea que Voldemort te haya pedido.

-Se supone que no le puedo contar a nadie - dijo Draco con sinceridad. Aunque quisiera contarle la otra parte del plan, no podía hacerlo, eran órdenes de Voldemort.

-Está bien - comprendió Theodore sin insistirle -. No quiero que te pase algo por contármelo. Solo quería decirte que si necesitas algo puedo ayudarte.

-Pensé que querías alejarte de esto una vez Voldemort apoyara tu plan.

-Pero como me dijiste la noche antes de la reunión de Mortífagos, ya estoy involucrado en este crimen de alguna forma, por lo que, si te ayudo con algo, no creo que lo cambie. Aunque si el plan es matar a alguien, sabes perfectamente que no lo haría.

Y él tampoco. Pero tenía que hacerlo. Voldemort se lo había pedido y si era la única forma de hacerle creer lo mucho que Draco podía servirle, el heredero de los Malfoy lo haría.

-Gracias - dijo Draco en voz baja -. ¿Qué hay de tu mamá?

-Espero encontrarla viva y sana cuando vuelva a casa por navidad - respondió Theo e hiso una mueca de incomodidad -. Si vuelvo a esa casa por navidad, solamente es por ella. Siendo franco, ¿sabes? No creo que mi padre sea capaz de hacerle algo más grave, creo que aún le tengo un poco de esperanza.

Draco se quedó callado un momento mientras pensaba en por qué su amigo tenía que pasar por tanto. Theodore era la última persona que se merecía tanto sufrimiento en esta vida.

Entraron al salón de transformaciones y vieron como Daphne y Pansy las saludaron desde unos asientos a la derecha.

-Hola - los saludaron con entusiasmo.

-Hola - les devolvió el saludo Theo mientras Draco asentía.

-Pensé que Blaise también estaba en esta clase - comentó Daphne.

-McGonagall no lo dejó - respondió el castaño que se había sentado al costado de la rubia -. Dice que hace mucha bulla.

-Eso es cierto - comentó Pansy.

-Oye, Theo - Daphne le empezó a hablar a Theo de un tema que Draco desconocía por lo que Pansy se acercó más a él y le tomó la mano debajo de la mesa.

-Bebé - la chica le sonrió de manera dulce -. Estaba pensando…

Draco dejó de escucharla para dedicarse a observarla. Pansy era preciosa, con su cabello lacio negro y largo, sus ojos verdes grandes, su piel clara y suave que él disfrutaba acariciar algunas veces y esa sonrisa dulce que solo le dedicaba a él. Pansy si le había gustado, a los trece años para ser exactos, porque le gustaba que se preocupara por él, que le demostrara lo que sentía por él, porque no se molestaba en ocultar que se sentía afortunada por tenerlo o que era el mejor chico de todos. Pero ahora esos sentimientos habían cambiado, siendo honestos, habían cambiado el año anterior. Pansy podía llevarse el premio a la mejor novia del planeta, pero él se llevaba el premio al peor novio del planeta. Y aunque tenía otras razones por las cuales sabía que hacer lo que planeaba era lo correcto, sentía que esa también era importante.

-Pansy… - Draco la cortó.

Pansy se mordió el labio un poco disgustada por su interrupción. 

-Te estaba diciendo…

-Pansy - la volvió a interrumpir -. Tenemos que hablar.

Pansy se lo quedó mirando un momento a los ojos.

-Eso suele decirte tu pareja cuando te quiere terminar - dijo ella con simpleza.

Ahí estaba otra cosa que le gustaba de ella, te decía las cosas claras. Era una chica sin filtros.

- ¿Me quieres terminar?

Draco jamás pensó sentirse mal respecto a una situación amorosa. En serio, en ese momento se estaba dando cuenta que no merecía una novia.

- ¡Buenos días alumnos! - dijo la profesora McGonagall comenzando su clase.

- ¿Tienes libre a las cuatro? - le preguntó.

Pansy solo asintió sin mirarlo. 



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