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Slytherin´s en tiempos de guerra » Capítulo 34 - Draco "Somos amigos, tú lo has dicho"
Slytherin´s en tiempos de guerra (ATP)
Por Luna_Greyback
Escrita el Viernes 5 de Abril de 2019, 19:53
Actualizada el Lunes 28 de Septiembre de 2020, 17:48
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Capítulo 34 - Draco "Somos amigos, tú lo has dicho"

Capítulos
  1. Capítulo 1 - Theodore "Él no era un monstruo"
  2. Capítulo 2 - Daphne "Lo que vale es que no lo somos"
  3. Capítulo 3 - Blaise "¿Entonces ya es definitivo?"
  4. Capítulo 4 - Draco "Eso jamás se lo perdonaría"
  5. Capítulo 5 - Pansy "Solo del de ellos dos"
  6. Capítulo 6 - Theodore "Intentó recordar un momento feliz"
  7. Capítulo 7 - Daphne "Lo necesito"
  8. Capítulo 8 - Blaise "¿En qué estaba metido Draco?"
  9. Capítulo 9 - Draco "¿Él era capaz de hacer eso?"
  10. Capítulo 10 - Pansy "Hay cosas que podemos aceptar"
  11. Capítulo 11 - Theodore "Ya tienes un espacio"
  12. Capítulo 12 - Daphne "Ella no quería irse"
  13. Capítulo 13 - Blaise "Tampoco era tan patán"
  14. Capítulo 14 - Draco "¡Soy uno de ellos!"
  15. Capítulo 15 - Pansy "En serio, mamá"
  16. Capítulo 16 - Theodore "Jamás me dejes"
  17. Capítulo 17 - Daphne "Bingo"
  18. Capítulo 18 - Blaise "Definitivamente extrañaba esa época"
  19. Capítulo 19 - Draco "¿Por qué al fantasma..."
  20. Capítulo 20 - Pansy "Eso hace una familia"
  21. Capítulo 21 - Theodore "Simplemente no podía"
  22. Capítulo 22 - Daphne "Quedémonos así para siempre"
  23. Capítulo 23 - Blaise "Tracey, yo..."
  24. Capítulo 24 - Draco "Estaba viva"
  25. Capítulo 25 - Pansy "¿Lo recuerdas?"
  26. Capítulo 26 - Theodore "Siempre lo vas a ser"
  27. Capítulo 27 - Daphne "Todo saldrá bien"
  28. Capítulo 28 - Blaise "¿Dónde está Draco?"
  29. Capítulo 29 - Draco "¡No tengo miedo!"
  30. Capítulo 30 - Pansy "Con eso se quedaba"
  31. Capítulo 31 - Theodore "Ya era uno"
  32. Prueba
  33. Capítulo 32 - Daphne "¿Crees que vuelva?"
  34. Capítulo 33 - Blaise "Estamos los seis"
  35. Capítulo 34 - Draco "Somos amigos, tú lo has dicho"
  36. Capítulo 35 - Pansy "Cuidado"
  37. Capítulo 36 - Theo "¿Era egoista?"
  38. Capítulo 36 - Daphne "Eso nunca cambiará"
  39. Capítulo 38 - Blaise "¿Así son las de Ravenclaw?"

Snape, Carrow, Carrow, Malfoy y Nott.

Había cinco Mortífagos en el colegio.

La verdad era que no entendía cuál era la necesidad de Voldemort en hacer que Hogwarts reabriese, hasta la persona más estúpida sería incapaz de creer que Harry Potter volvería a la escuela. Había que ser estúpido para pensar en eso, pero al parecer Voldemort lo creyó, porque incluso había mandado a dos mortífagos al tren para que verificaran si el Elegido estaba en algún compartimiento.

En esa incursión que habían tenido los mortífagos, también había sido su reencuentro con Blaise.

Durante ese verano, Draco y Theo se habían visto bastante, mucho más de lo que se habían visto el anterior verano. Se habían visto en las reuniones de mortífagos, cuando torturaron a Rowle e incluso se habían visto cuando no había cosas de su bando de por medio. Y habían hablado. Habían hablado demasiado. Y habían decidido alejarse. Por el bien de ellos.

Cuando vio a Blaise al frente suyo, se alegró. Su amigo estaba bien, completo y vivo. Y cuando vio a Daphne y Pansy en el Banquete de Bienvenida, se puso aún más feliz. Literalmente, haber visto a los tres había sido lo más feliz que había estado desde hace tiempo. Pero así estuviera feliz, no se iba a acercar a ellos.

El año pasado había decidido tomar su distancia en muchas ocasiones, pero ahora iba a ser definitivo. Era lo mejor para ellos, y también para él y Theo. Lo habían decidido y lo iban a cumplir. Así que realmente no le importó que Blaise los mirara mal cuando entraron a su habitación esa misma noche. Solo esperaba que ellos lograran entenderlo.  

- ¿Nos odiarán? - preguntó Theo mirando de reojo al otro extremo del salón donde estaban sentados sus tres amigos.

Draco dejó de leer el libro que tenía sobre el pupitre y los miró por un rato. No se estaban riendo, ni estaban sonriendo, estaban los tres serios hablando en voz baja.

-Seguro - Draco fue totalmente sincero -. Si a mí me odiaban el curso anterior por no pasar todos los días de la semana con ellos, imagínate ahora…

-Recién es el último día de clases de la primera semana - comentó el castaño.

-Que inspirador - dijo el rubio en un suspiro -. En estos cuatro días Blaise tampoco nos ha dirigido la palabra.

-Porque sabe que no le responderemos…

-Pensé que habíamos quedado en algo.

-Sí quedamos en algo, pero ahora que lo estamos haciendo… es raro.

-Solo lo dices por Daphne - afirmó Draco en voz baja.

Theodore hizo una mueca de dolor en el rostro.

-Los tres me importan - respondió. Draco se arrepintió de haber dicho el nombre de su amiga -. Pero Daphne es Daphne.

Él también le había hecho una promesa a Daphne. Y la iba a cumplir.

-Buenos días, alumnos - Alecto Carrow apareció en frente de la clase.

Era la primera vez que tendrían clase con ella, y Draco sabía que sería realmente tedioso. La clase de Artes Oscuras con su gemelo había sido extraña, oscura y peligrosa, había empezado con las Maldiciones Imperdonables y los había hecho conjurar un Cruccio. Aún recordaba a los demás alumnos con cara de asustados y en desacuerdo con lo que tenían que hacer, pero no podían hacer nada, porque si se rehusaban a realizar algo, los castigarían. Y según las lenguas, los castigos eran horribles.

-Bienvenidos a Estudios Muggles - la última palabra la dijo con un asco y repulsión notoria -. Estoy segura que es la primera vez que muchos de ustedes cursan esta materia - miró a los Slytherin que estaban en el salón -. Pero ahora todos la estamos cursando porque es importante.

Se sintió un ambiente tenso, algunos se removieron en su asiento y otros se lanzaron miradas entre ellos.

-Es importante que sepan cómo es que los muggles son los culpables de todo lo malo que sucede en el mundo mágico.

La profesora empezó a caminar entre los pupitres.

- ¿Cuántos de aquí son mestizos?

Era obvio que en ese salón había varios mestizos, pero ninguno levantó la mano.

-Solo quiero decirles que no me interesa hablar mal de sus papitos o de sus mamitas, ustedes tienen que saber que juntarse con muggles es lo peor que pueden hacer en su vida. Así que espero que en el futuro de alguna forma intenten arreglar su apellido.

- ¿Así será por dos horas? - preguntó en un susurro Nott. Draco asintió afirmándolo.

Draco toda su vida había sido criado de manera purista, incluso compartía esos ideales.  Eso hasta ahora no había cambiado, como varios otros principios que en algún momento tuvo en su vida. No quería a mestizos, sangre sucias o traidores a la sangre en su vida, pero tampoco tenía ganas de escuchar por dos horas una clase de odio hacia ellos. No tenía ganas.

-Los muggles son animales - dijo la mortífago -. Son estúpidos y sucios, que nos obligan a escondernos porque éramos "malos" con ellos. Dime tú - señaló a un chico de Ravenclaw que Draco no tenía ni idea de quien era -, ¿no te cansa tener que esconder tu magia?

El chico asintió con la cabeza sin ganas. Era obvio que lo había hecho solo porque sabía que darle la contra a la mujer tendría malas consecuencias.

-Tú - señaló a una chica de Gryffindor -, ¿no te gustaría ser libre?

La chica asintió de la misma forma.

-Ven. Somos nosotros los encerrados. Somos nosotros los que no pueden ser libres. No puedo usar mis poderes porque es algo "extraño" para ellos.

En eso Draco estaba totalmente de acuerdo. ¿Por qué ellos no podían ser los libres y no los que se tenían que esconder?

- ¡Los muggles son lo peor! ¡Deberían dejar de existir!

La mujer empezó una hora a hablar sobre el horror que eran los muggles para la vida de los magos, así que Draco solo se cruzó de brazos y fingió que prestaba atención. En ningún momento les había pedido que sacaran algún pergamino y no existía un libro para el curso, solo la mujer hablaba y hablaba, sin preguntarle nada más a nadie. Era exasperante y aburrido. Draco solo quería irse.

Suponía que su madre lo había obligado a ir al colegio para evitar que Voldemort le encargara otra misión o algo por el estilo. Cuando escapó de Hogwarts, en junio pasado, el Señor Tenebroso lo esperaba para tener una charla con él, donde al final el rubio había recibido cinco cruccios de un molesto Voldemort. Él tenía razón, era un cobarde. Draco lo sabía y siendo honesto, no se arrepentía. Él no era un asesino. Podría haber torturado a alguien, pero no podía matarlo. Así muchos piensen que era prácticamente lo mismo, no lo era. Draco era capaz de hacer uno y no el otro. Todo eso le hizo saber que Voldemort ya no confiaba en él y por ende tampoco en su familia. Su padre había escapado de Azkaban, como varios otros mortífagos, y así ahora su casa fuera el cuartel del Lord, él los odiaba y siempre buscaba una forma de burlarse de ellos. Era evidente. Y también era evidente que su madre odiaba todo eso, odiaba que estuviera en su casa, odiaba que su padre la haya metido en esto. Él también lo odiaba, solo quería escapar. Y sabía que su padre también lo deseaba. Pero ninguno de los tres decía algo al respecto.

- ¿Vámonos? - dijo la voz de Theodore, haciendo que dejara de pensar en sus lamentos.

No sabía cómo había pasado tan rápido la clase, pero todos los alumnos de séptimo año se iban del salón.

Draco asintió y empezó a seguir a su amigo.

- ¿Crees que me encargue una misión? - preguntó el castaño de la nada.

-Quizás - dijo el rubio con sinceridad -. Él sí confía en ti.

El plan de Theodore había funcionado. Theodore había "torturado" a Thorfinn Rowle con éxito. Claro que Voldemort confiaría en él y sería capaz de pedir de nuevo su ayuda.

Su amigo empezó a negar la cabeza rápidamente.

Theo estaba aterrado y a comparación de él, su amigo se lo decía. No le importaba mostrarse vulnerable en este aspecto. 

-Estamos aquí - intentó tranquilizarlo Draco -. Él no vendrá y no te encargará nada por hacer. Tranquilízate.

-Si me pide que mate a alguien, no sería capaz. Y él me matará.

-Escúchame, Nott - Draco miró a ambos lados -, no podemos estar hablando de esto en medio de un pasillo ¿entiendes?

Su amigo tomó aire fuertemente, notándose muy nervioso. El chico se estaba muriendo interiormente, desde la noche de su Ceremonia de Iniciación.

-Creo que estoy sufriendo de ansiedad - soltó.

- ¿De qué estás hablando? - preguntó Draco frunciendo el ceño -. Solo estás preocupado por todo…

-Tengo preocupación extrema, ando nervioso, tengo insomnio, me duele la cabeza - empezó a enumerar su amigo -. Son los síntomas de la ansiedad.

Draco lo miró de arriba abajo, y también se dio cuenta que tenía un mal aspecto. Pensó que Daphne le diría ciertos comentarios sobre cremas de hidratación y maquillaje, pero bueno… ellos no podían estar cerca de ella. Theo estaba muy mal y sí, podía estar sufriendo de ansiedad. Sabía que él no bromearía con algo así, y también sabía que él no lo diría simplemente por decir, Theo sabía mucho sobre esas cosas por eso quería ser psicomago, así que su amigo realmente se sentía mal.

- ¿Te ha dado un ataque?

-Siento que en cualquier momento me podría dar uno.

-Respira ¿sí? - Draco no estaba muy seguro de que decir o recomendarle, a él más le interesaba las enfermedades físicas y esa clase de cosas. Dedicarse a eso era de sus deseos más profundos y más imposibles. Pero dijo algo porque de verdad Theo le estaba preocupando -. Sé que estamos liados, pero esto nos ha tocado. Vamos a clase.

- Necesito alguna poción - dijo Theodore desde su cama, mirando el techo con atención.

- ¿Ah?  - preguntó Draco enarcando una ceja y dejando de hacer lo que estaba haciendo.

-No me siento bien.

-Te he dicho que te relajes - le hiso acordar el rubio -. Si todo el día te miras la Marca y piensas en una posible misión, créeme que necesitarás una poción.

Su amigo no dijo nada más, suponía que estaba pensando en lo que Draco le acababa de decir. Era la verdad, y estaba seguro que hasta él mismo lo sabía. Al principio siempre era así, la Marca te llamaba y no podías dejar de mirarla, era una combinación de miedo con poder, o al menos eso sintió Draco en las vacaciones pasadas cuando la había recibido. Y ahora Theo también lo sentía. Quizás más miedo que poder - o totalmente miedo - pero tenía que dejar de hacerlo si no quería seguir como estaba.

-Solo no…

La puerta se abrió y Blaise Zabini entró a la habitación.

Era domingo, y durante esa primera semana, se habían ignorado completamente. Por los gestos del moreno, Draco sabía que él ya había descubierto que habían decidido mantenerse alejados tanto de él como de Pansy y Daphne; así que se notaba molesto y tenía derecho de estarlo. Dos meses sin saber nada de los otros y al estar todos juntos ni saludarse… si Blaise y las chicas estaban molestos, él lo entendía.

-Bien - Blaise habló en voz alta mientras se sentaba en la silla de su escritorio -. Dejemos este juego.

Ambos chicos sabían que el otro no estaba hablando solo y estaba iniciando una conversación.

- ¿No van a decir nada? - preguntó el moreno cambiado la vista de lado a lado.

- ¿Qué quieres que digamos? - se atrevió a hablar Draco.

-No lo sé - respondió Blaise -. Quizás podríamos empezar con un "Hola, Blaise".

Los tres se quedaron en silencio.

-Ha pasado una semana ¿así será por todo el curso? - preguntó -. Solo respóndanme.

-No es que quisiéramos - respondió Theodore en voz baja.

-Ustedes lo han decidido ¿no? - Blaise estaba realmente molesto. Era de las pocas veces que lo había visto molesto en toda su vida.

-Sabes perfectamente por qué lo estamos haciendo - dijo Draco.

-No - negó el chico -. No lo sé. Y tampoco me importa. Solo son unos egoístas.

- ¿Por qué sería egoísta? Solo lo estamos haciendo…

-Por su bien - completó Blaise mirando a Theodore -. Tú siempre apoyaste esa estúpida excusa, por eso nunca te quejaste de nada. Claro, al fin y al cabo, tú sabías todo. Sabías todo lo que Draco hacía, sabías todo el peligro que corría y nunca dijiste nada. Así Pansy o Daphne se estuvieran muriendo de preocupación.

Eso había sido un golpe bajo.

-Eso es ser egoísta - siguió Zabini -. Saber que tus amigos están preocupados, están asustados y no decir nada, guardarse todo porque si me lo dices… oh, sería peligroso y me pueden matar.

-Blaise, tú no entiendes nada…

-Claro que lo entiendo, y realmente no estoy acá para lamentarme con ustedes la miserable vida que les tocó, lo lamento, pero estoy cansado de que nos vean la cara de idiotas…

-No les estamos…

-Claro que sí. Sé que no somos los amigos más expresivos del universo, que no nos andamos diciendo cuanto nos queremos o nos abrazamos y damos besos a cada rato. Pero somos amigos, hemos sido amigos durante años, les he contado mis más profundos miedos y secretos, todos confiamos en todos y lo más importante, siempre nos hemos apoyado. Lo que más me molesta, y a Pansy y Daphne también, es que se olviden de todo eso y piensen que los vamos a dejar de lado por ser mortífagos.

Blaise no lo entendía. Ellos podían apoyarlos y todo, pero no lo entendían. Y jamás lo entenderían hasta que lo vivieran. Vivieran con esa sensación espantosa de ser el malo de la película. Y Draco tampoco quería que la sintieran.

-Le hiciste una promesa a Daphne ¿lo recuerdas? - Blaise miró a Theo fijamente -. ¿Has pensado en cómo se siente?

Theo bajó la mirada.

-Solo lo hacemos por su bien.

-Repítelo todas las veces que necesites para creértelo.

-Blaise, sé que estás molesto y que ahora nos odias, pero no puedes negar que tiene sentido nuestra decisión.

Blaise no dijo nada, esperó a que siguiera hablando.

-Y perdóname por si estás cansado de escucharlo, pero yo también lo repetiré todas las veces que necesites para que llegues a creértelo: No quiero que te pase nada - dijo Draco firmemente -. Tampoco a Pansy. Tampoco a Daphne. Quiero que estén bien, todos. Y estando alejados es lo mejor. Solo estoy preocupados por ustedes. Lo estoy desde el año pasado.

- ¿Y tú crees…

-Sí, si lo sé. Sé que ustedes también lo están, pero perdón. Sé que hemos estado acostumbrados siempre a ser los reyes y reinas, y estar juntos, pero eso se acabó. Nos tocó vivir esto, y nosotros lo odiamos, pero no podemos ignorarlo y actuar como si nada pasara y disfrutar de un año mientras todo a nuestro alrededor es completamente oscuro.

-No quiero que lo entiendas - dijo Theo sin dejar de mirar el piso -. No quiero que lo entiendan.

-Y a mí tampoco me importa que estén enojados - siguió Draco -. Somos amigos, tú lo has dicho. Daphne me lo dijo. Pansy me lo dijo. Y precisamente por eso, no debemos de estar juntos.



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