Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Slytherin´s en tiempos de guerra » Capítulo 24 - Draco "Estaba viva"
Slytherin´s en tiempos de guerra (ATP)
Por Luna_Greyback
Escrita el Viernes 5 de Abril de 2019, 19:53
Actualizada el Sábado 1 de Agosto de 2020, 00:25
[ Más información ]

Capítulo 24 - Draco "Estaba viva"

Capítulos
  1. Capítulo 1 - Theodore "Él no era un monstruo"
  2. Capítulo 2 - Daphne "Lo que vale es que no lo somos"
  3. Capítulo 3 - Blaise "¿Entonces ya es definitivo?"
  4. Capítulo 4 - Draco "Eso jamás se lo perdonaría"
  5. Capítulo 5 - Pansy "Solo del de ellos dos"
  6. Capítulo 6 - Theodore "Intentó recordar un momento feliz"
  7. Capítulo 7 - Daphne "Lo necesito"
  8. Capítulo 8 - Blaise "¿En qué estaba metido Draco?"
  9. Capítulo 9 - Draco "¿Él era capaz de hacer eso?"
  10. Capítulo 10 - Pansy "Hay cosas que podemos aceptar"
  11. Capítulo 11 - Theodore "Ya tienes un espacio"
  12. Capítulo 12 - Daphne "Ella no quería irse"
  13. Capítulo 13 - Blaise "Tampoco era tan patán"
  14. Capítulo 14 - Draco "¡Soy uno de ellos!"
  15. Capítulo 15 - Pansy "En serio, mamá"
  16. Capítulo 16 - Theodore "Jamás me dejes"
  17. Capítulo 17 - Daphne "Bingo"
  18. Capítulo 18 - Blaise "Definitivamente extrañaba esa época"
  19. Capítulo 19 - Draco "¿Por qué al fantasma..."
  20. Capítulo 20 - Pansy "Eso hace una familia"
  21. Capítulo 21 - Theodore "Simplemente no podía"
  22. Capítulo 22 - Daphne "Quedémonos así para siempre"
  23. Capítulo 23 - Blaise "Tracey, yo..."
  24. Capítulo 24 - Draco "Estaba viva"
  25. Capítulo 25 - Pansy "¿Lo recuerdas?"
  26. Capítulo 26 - Theodore "Siempre lo vas a ser"
  27. Capítulo 27 - Daphne "Todo saldrá bien"
  28. Capítulo 28 - Blaise "¿Dónde está Draco?"
  29. Capítulo 29 - Draco "¡No tengo miedo!"
  30. Capítulo 30 - Pansy "Con eso se quedaba"
  31. Capítulo 31 - Theodore "Ya era uno"
  32. Prueba

Lo bueno de su amistad con Theo era que se podían pelear, y a las semanas estar como si nada. Sin rencores, sin nada. Eso le gustaba.

Habían pasado unos días desde que esa revista había salido, y Draco no había podido dejar de pensar en eso. Theo no había confesado cual era la verdad, pero el rubio sabía que su madre no estaba enferma. Quizás estaba pálida y encerrada en cuatro paredes hace meses, pero la alimentaban, tomaba aire fresco y no la habían torturado más, así que la mujer estaba "bien". Ahí había algo oscuro y misterioso, él lo sabía. Su madre lo sabía. Pero ellos lo sabían porque era consientes de la realidad de la Mansión Nott, no ese redactor de revista que solo quería seguir destruyendo familias como siempre lo había hecho.

Draco no quería pensar lo peor, quizás como Theodore, le tenía fe a ese señor; pero eran demasiadas coincidencias, sumándole al hecho de que ahora su amigo veía a los Thestrals… demasiadas consecuencias y quizás nunca tendría una respuesta.

-Como siempre Snape metiendo su nariz en donde obviamente no cabe.

Theo acababa de contarle sobre su encuentro con Snape, y había hecho enojar terriblemente a Draco. Claro, ahora faltaba que se meta con Pansy o con Daphne, ahí sí a Draco se le olvidaría sus modales y le rompería la nariz sin ningún problema.

A pesar de que había fallado su segundo intento de asesinar con Dumbledore, intoxicando accidentalmente a la comadreja, su misión del armario estaba bien. Había transportado más objetos, y solo dos no habían sido devueltos, así que seguiría intentándolo, pero ya estaba cada vez más cerca, pronto probaría con algo vivo.

Y aunque no quisiera aceptarlo, había sido un alivio para él que Weasley estuviera vivo. Porque si hubiera muerto, se habría convertido en un asesino y Draco no podía… ¿no debería ya de acostumbrarse? En algún momento del año se convertiría en uno de todas formas, pero aún no…  Ahora solo faltaba saber si la chica Bell también estaba bien.

-Solo espero que…

-Ya hombre - lo cortó Theo. El rubio levantó la cabeza y se dio cuenta que su otro amigo estaba sentado en una esquina de la biblioteca intentando leer un libro -. ¿Qué es lo que te pasa?

Otro de los últimos misterios que habían ocurrido era ¿qué diablos le estaba pasando a Blaise Zabini?

-Leo, Nott - Blaise levantó el libro para que lo vea mejor -. No es tan difícil de darse cuenta.

-Lo que es difícil de darse cuenta es qué intentas ocultar - comentó el rubio jalando una silla y sentándose a su lado -. Habla.

- ¿Ahora te preocupas por tus amigos? - lo retó el moreno -. ¿Después de meses donde éramos lo menos importante para ti?

Draco no supo que responder. Era la verdad.

-Ya, deja eso - Theo se sentó al otro lado -. Tengo el presentimiento de saber qué es lo que te pasa.

- ¿El presentimiento o la Legeremancia?

-Ambos - aceptó el castaño.

Theo y su maldita habilidad de entrar a las mentes sin complicaciones.

-Me pregunto si también entras a la mente de Daphne para saber que piensa cuando está contigo.

-Claro que no hago eso - negó el chico.

-Claro, pero con nosotros hasta cuando entramos al baño se te da lo chismoso - gruñó Malfoy.

Sin poder evitarlo los tres rieron. Draco aceptaba que extrañaba pasar tiempo con sus amigos, y se sentía bien de poder estar ahí con ellos, así no sea con todos.

-Tengamos una charla de hombres - Theo se cruzó de brazos.

-Ya sé a lo que quieres llegar, Nott - negó el moreno.

- ¿Entonces sí es eso?

Draco no entendía nada. Suponía que ellos dos habían pasado mucho más tiempo juntos y sabían de sus últimas situaciones, a comparación de él que estaba completamente perdido.

- ¿Me ponen en contexto?

-Esto se llama karma, Malfoy - dijo Blaise -. Te lo mereces.

-Merlín, Blaise que pareces mujer resentida - Theo rió ante su comentario -. Hablen.

-Para que me sincere con ustedes necesito unas botellas de alcohol, así que no es el momento - confesó Blaise.

-Prometimos no repetir lo de año nuevo nunca más en nuestra vida - dijo Theo haciendo reír a Draco -. Además, no hay forma de conseguir alcohol, Blaise, así que tu única opción es ser valiente tradicionalmente.

-Eres el menos apto para hablar de valentía - El castaño volteó los ojos.

Blaise sacó su varita y conjuró un Muffliato.

-Y bien…

-Tracey terminó lo que sea que teníamos.

Theo puso cara de "Ya lo sabía", mientras que Draco solo levantó una ceja.

- ¿Y eso qué? - tuvo el descaro de preguntar Draco -. ¿Cuántas veces te ha dicho eso desde que tienes como trece años?

-Ya sé, pero esta vez es para siempre.

- ¿No tienes una lista de chicas que quieren contigo?

-Merlín - Theodore se golpeó la frente -. Es por eso que Pansy ya te superó tan rápido.

- ¿Pansy ya me superó? - quiso saber él.

- ¡Estábamos hablando de mí!

-Blaise se muere por Tracey, Malfoy.

-Ey, que mejor no hubiera dicho lo otro…

- ¿Te mueres por Tracey? ¿Qué?

- ¡No me muero por ella! ¡Solo me chocó que ya no quiera volver a enrollarse conmigo!

- ¡Claro, por eso!

- ¡No estoy enamorado! ¡Merlín! ¿Acaso tengo cara de Theodore?

-En serio, me apenan sus futuras esposas - aceptó Theodore negando con la cabeza.

-Cállate - pidió Draco -. ¿Desde cuándo te gusta Tracey? ¿Pensé que solo era tu ligue?

-Es solo mi ligue. Bueno, lo era.

- ¿Entonces por qué actúas como si te hubieras divorciado de tu esposa después de cincuenta años de matrimonio?

-Porque ella me importa.

-Porque ella te gusta.

-No me gusta, carajo - Blaise empezó a desesperarse -. Solo me importa y me dolió de cierta manera, pero no estoy enamorado de Tracey.

-Ya mira, él jamás en su vida lo aceptará, pero es la verdad.

-Eres lo peor, Nott, te lo digo en serio.

Nott respiró profundamente y suspiró.

-Como digas - obviamente era mentira y los tres lo sabían -. La cosa es que por eso estás así, al menos eso ya lo aceptaste.

-Es como si Daphne te dijera que ya quiere terminar lo que sea que tenga contigo.

-No…

-Es lo mismo - lo cortó el otro sabiendo lo que iba a decir -. Te importaría y te dolería. Quizás más que a mí porque tú si estás enamorado de ella.

-Ajá.

-Entonces ¿por qué te choca tanto?

-Porque ella me importa, claro que eso tu no comprendes porque solo te importó Pansy los primeros tres días de relación.

Draco se quedó con la boca abierta.

-Eso fue un golpe bajo.

- ¡Tú me dijiste que nunca afrontaba mis problemas!

- ¡Por qué es la verdad!

- ¡Silencio! - pidió Theodore levantando la voz -. Estábamos hablando de Blaise.

-Ya no quiero hablar de mí - dijo el moreno levantándose y empezando a caminar en círculos -. Merlín, parezco Daphne o Pansy en sus crisis por ustedes.

Los otros dos enarcaron las cejas.

-Son insoportables en esa fase. Y claro, yo soy el que tiene que sobrevivir a esos momentos - Blaise seguía caminando por ese diminuto pasillo -. Y ustedes son bien idiotas, ellas tienen razón. Ellas son unas bellezas, una es rubia y la otra es morena, son mujeres fuertes, educadas, ambiciosas y empoderadas. Greengrass es soñadora y Parkinson es aficionada, y tenían que fijarse en idiotas como ustedes. El primero es tan tímido que no le puede decir en la cara que la ama y está enamorado de ella, y el otro es tan orgulloso que no le devuelve todo el amor que ella le dio. Ustedes, tarados, son unos afortunados, porque tienen a mujeres hermosas en mil sentidos o bueno, tuvieron, Malfoy tú la cagaste. Y la verdad que me llevo preguntando días ¿por qué carajos ninguna de las dos se enamoró de mí? En cambio, yo desde que tengo como doce años y me creía el rey del universo, mucho más que tú Malfoy, haberme hecho a como diez chicas me hacía feliz ¿pero eso que tiene de feliz? Desde ese momento me juré que viviría mi vida a lo loco, probablemente nunca sentando cabeza, acostándome con mil mujeres y teniendo dinero como si lo cagara, ese era mi plan. Siempre fue mi puto plan. Pero no, tuvo que llegar esa miserable de Davis. Tuvo que llegar y hacerme disfrutar pasar tiempo con ella, como con ninguna chica lo había disfrutado. Y en el momento donde probablemente empezaba a dar un salto a la realidad por todas las malditas charlas de Nott, que en serio eres insoportable en ese aspecto, viene ella a decirme: Quiero dejar de hacer eso y empezar a madurar. Gracias Davis, como tú lo dijiste: eres una maldita perra.

Todo el discurso, o mejor dicho desahogo de Blaise, Draco lo escuchó con atención. Theodore incluso con más.

Draco conocía a su amigo demasiado, y lo entendía. En algún momento él también se creía el rey del mundo, pero su golpe de realidad fue mucho más fuerte que el de él. Porque quizás Pansy no le había puesto fin a la suyo, que sí le había importado (y más de tres días), pero a él le vino descubriendo secretos de su familia, sabiendo que se convertiría en un Mortífago, que tenía que matar a alguien. Ese había sido su golpe de realidad. Porque siempre creyó que sería el mejor en todo, y lo había llevado siendo tantos años, que ahora, en su segundo intento de matar a Dumbledore y llorando desesperado en un baño de mujeres con un fantasma, se daba cuenta que no era así.

- ¿Podemos ignorar y hacer como si lo que acabo de decir nunca salió de mi boca? - preguntó Blaise llevándose las manos a la cabeza.

-Sí es lo que quieres, está bien - asintió Theodore. Draco también asintió. Por eso eran amigos.

-Pero estuvo bien que te desahogaras - añadió Draco, siendo completamente honesto.

A mí también me gustaría poder hacerlo pensó.

Sabía que, si se desahogaba con sus amigos, ellos no lo juzgarían ni les daría lastima. Era justo lo que él y Theo acababan de hacer con Blaise.

Blaise asintió sin poder mirar a sus amigos.

-Blaise, el amor… duele - dijo Theodore -, suele ser por lo que las personas sufren más. Pero ¿sabes? Eso no significa que no valga la pena. 

Al entrar al Gran Comedor, Draco se preguntó por qué había tanta gente acumulada en la mesa de Gryffindor.

- ¿Qué es lo que pasa? - le preguntó Draco a sus amigos que estaban sentados en la mesa de su casa sin prestarle atención a lo que ocurría en la mesa del costado.

-Ni idea.

Pero entonces Draco la vio. Estaba ahí. Estaba viva. Katie Bell estaba bien. Draco botó el suspiro que llevaba acumulado en su pecho tanto tiempo que incluso ya había perdido la cuenta. Ignoró la mirada que Harry Potter y su séquito le dedicó. Esto no era nada común en él, pero era la segunda vez en menos de tres meses que se sentía feliz de ver vivo a dos Gryffindor´s.

Recordó todas sus charlas con Myrtle. La fantasma lo había ayudado demasiado, incluso más de lo que quisiera aceptar. Y es que la niña lo consolaba y no lo juzgaba, no le daba pena verlo llorar o realmente harto de su vida. Le había hecho dar cuenta que realmente no quería hacer eso, no quería matar a nadie, no quería hacerle daño a nadie. Solo era un adolescente que quería seguir con sus cargos de prefecto, que quería pasar tiempo con sus amigos, molestar a los niños de primero, reírse, bromear y ser feliz, ser feliz a su manera, pero feliz. Esa felicidad que solo sentía al estar con sus amigos. Extrañaba eso, solo quería disfrutar su vida. No quería tener aspecto de hombre lobo, no quería ser un futuro asesino, solo quería que le devolvieran su vida. Quería estar a salvo, rodeado de sus cuatro mejores amigos, sabiendo que al volver a casa lo esperaban unas vacaciones con sus padres. ¿Era mucho pedir?

-Ey - Pansy tronó los dedos muy cerca de su cara -. ¿Todo bien?

Draco miró a los demás que también lo miraban con el ceño fruncido y preocupados. Pero no, Draco no estaba bien.

-No, solo - y sin dar más explicaciones se levantó de la mesa y empezó a caminar apresurado hacía el único lugar donde podía ser él realmente. Donde podía dejar esa máscara que siempre llevaba.

Mientras caminaba, sintió que lo ahorcaban, se fue desatando la corbata verde y plateada y la tiró apenas llegó al baño. Puso cada mano en un extremo del lavamanos y se miró al espejo unos segundos, pero no podía ni verse. Se sacó el suéter que llevaba puesto y gimoteó con fuerza para que luego empezaran a brotar lágrimas incontrolables de sus mejillas.

-Myrtle - dijo Malfoy con voz temblorosa -. Está viva. Está bien.

El fantasma apareció ante las palabras pronunciadas, le dedicó una cálida sonrisa.

-Te dije que no debías preocuparte con eso, ya está bien - Draco intentaba asentir -. Ya pasó. Puedes olvidarte de eso. Vuelve a concentrarte en lo demás.

Y las últimas palabras fueron lo que lo rompió. No quería concentrarse en eso, ya no lo soportaba. Estaba tan cerca de lograrlo, de completar el arreglo de ese bendito armario, pero no tenía ganas de terminarlo. No las tenía.

-No llores… - canturreaba la niña arrepintiéndose de hacerlo llorar -. No llores… Dime que es lo que te pasa. Yo puedo ayudarte.

-Nadie puede ayudarme - se lamentó Draco con su cuerpo temblando -. No puedo hacerlo. No puedo. No quiero. No saldrá bien. Pero si no lo hago pronto… él me matará.

Lo iba a matar. Lo iba a matar. Lo iba a matar.

Esas palabras retumbaban en su mente tanto que ya estaba cansado. Tenía una vida por vivir, sueños, esperanzas, metas… pero si no lo hacía, no iba a poder ni graduarse del colegio.

Volvió a levantar la cabeza y al mirarse al espejo vio al miserable de Potter mirándolo desde la entrada al baño. Lo miró unos cuantos segundos hasta que volteó, y en menos tiempo de que Potter reaccionara, sacó su varita y conjuró en su mente un hechizo atacándolo y haciendo explotar una lámpara.

-Levicorpus - si Potter iba a decir los hechizos en voz alta, este duelo lo ganaría él.

Myrtle lloraba y pedía que pararan, pero Draco no lo iba a ser. Quería darle a Potter su merecido, después de sentir su nariz encima de él durante todo el año. Ya parecía Snape y estaba harto de que lo siguiera a cada rato ¿No tenía que ponerse a pensar como destruir a Voldemort o algo por el estilo? ¿No tenía que hacer encargos del Elegido? Al parecer ser el Elegido era tan aburrido que prefería seguirlo a cada rato, como acosador.

Potter hizo explotar una cisterna haciendo que el agua explotara y ambos se mojaran, al igual que todo el piso. Potter se resbaló y fue el momento donde Draco se acercó y:

- ¡Crucia

- ¡Sectumempra!

Y como si lo hubieran cortado con una espada, empezó a salir sangre del cuerpo y de la cara del rubio. Se tambaleó hacia atrás, hasta que cayó en el suelo mojado y con la varita resbalándose de la mano. La mente de Malfoy estaba en blanco, solo jadeaba y jadeaba sin poder moverse.

-Yo… Yo no…

Estaba consciente, y si pudiera en ese momento le hubiera tirado un puñete a Potter en la cara.

- ¡Asesinato! ¡Asesinato en el baño! ¡Asesinato en el baño!

Mientras Myrtle seguía chillando, Potter estaba desesperado y asustado, llegó Snape. Y empezó a curarlo.



« Capítulo 23 - Blaise "Tracey, yo..." Comenta este capítulo | Ir arriba Capítulo 25 - Pansy "¿Lo recuerdas?" »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.