Historia al azar: El verano en Hogwats.
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Slytherin´s en tiempos de guerra » Capítulo 14 - Draco "¡Soy uno de ellos!"
Slytherin´s en tiempos de guerra (ATP)
Por Luna_Greyback
Escrita el Viernes 5 de Abril de 2019, 19:53
Actualizada el Sábado 1 de Agosto de 2020, 00:25
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Capítulo 14 - Draco "¡Soy uno de ellos!"

Capítulos
  1. Capítulo 1 - Theodore "Él no era un monstruo"
  2. Capítulo 2 - Daphne "Lo que vale es que no lo somos"
  3. Capítulo 3 - Blaise "¿Entonces ya es definitivo?"
  4. Capítulo 4 - Draco "Eso jamás se lo perdonaría"
  5. Capítulo 5 - Pansy "Solo del de ellos dos"
  6. Capítulo 6 - Theodore "Intentó recordar un momento feliz"
  7. Capítulo 7 - Daphne "Lo necesito"
  8. Capítulo 8 - Blaise "¿En qué estaba metido Draco?"
  9. Capítulo 9 - Draco "¿Él era capaz de hacer eso?"
  10. Capítulo 10 - Pansy "Hay cosas que podemos aceptar"
  11. Capítulo 11 - Theodore "Ya tienes un espacio"
  12. Capítulo 12 - Daphne "Ella no quería irse"
  13. Capítulo 13 - Blaise "Tampoco era tan patán"
  14. Capítulo 14 - Draco "¡Soy uno de ellos!"
  15. Capítulo 15 - Pansy "En serio, mamá"
  16. Capítulo 16 - Theodore "Jamás me dejes"
  17. Capítulo 17 - Daphne "Bingo"
  18. Capítulo 18 - Blaise "Definitivamente extrañaba esa época"
  19. Capítulo 19 - Draco "¿Por qué al fantasma..."
  20. Capítulo 20 - Pansy "Eso hace una familia"
  21. Capítulo 21 - Theodore "Simplemente no podía"
  22. Capítulo 22 - Daphne "Quedémonos así para siempre"
  23. Capítulo 23 - Blaise "Tracey, yo..."
  24. Capítulo 24 - Draco "Estaba viva"
  25. Capítulo 25 - Pansy "¿Lo recuerdas?"
  26. Capítulo 26 - Theodore "Siempre lo vas a ser"
  27. Capítulo 27 - Daphne "Todo saldrá bien"
  28. Capítulo 28 - Blaise "¿Dónde está Draco?"
  29. Capítulo 29 - Draco "¡No tengo miedo!"
  30. Capítulo 30 - Pansy "Con eso se quedaba"
  31. Capítulo 31 - Theodore "Ya era uno"
  32. Prueba

Jaló de la sábana con fuerza para poder ver el armario. No tenía mucho tiempo y esperaba hacerlo rápido, porque no le había pedido a Crabbe o a Goyle que lo ayudaran a vigilar mientras él probaba el armario. Al día siguiente se iría a su casa por las vacaciones de Navidad, y al menos tenía que haber logrado un avance por si el Señor Tenebroso le pedía un informe sobre lo que había conseguido hasta en ese entones.

Abrió el armario y puso en el medio de este una manzana verde entera. Un Mortífago le había mandado un mensaje diciéndole que se encontraba en Borgin y Burkes para ver si le llegaba algo. Cerró el armario y cerró los ojos antes de pronunciar el hechizo:

-Armonia Nectere Pasus - hiso una pausa -. Armonia Nectere Pasus.

Abrió el armario con la esperanza de que la manzana ya no estuviera así. Y para su felicidad, así fue.

-Bien - murmuró.

Era la primera vez que le había salido. Ya había intentado dos veces, y en esas veces el objeto que había puesto había permanecido en ese mismo lugar, ni un centímetro más atrás, ni un centímetro más a la derecha. Se sintió demasiado feliz en ese momento, era un gran avance y lo necesitaba.

Cerró el armario otra vez y volvió a pronunciar el hechizo:

-Armonia Nectere Pasus - hiso una pausa -. Armonia Nectere Pasus.

Abrió otra vez el armario y la manzana volvió a aparecer. Pero con una gran mordida por el lado izquierdo. Era una señal. Había conseguido algo.

Aunque era completamente consciente de que aún faltaban demasiado cosas por hacer, y que solo había sido una manzana, sintió una felicidad tremenda. Una sensación que se había olvidado como se sentía al no haberla tenido desde hace mucho tiempo. Había logrado algo y regresaría un poco más tranquilo a su casa, que con haber vuelto casi cuatro meses después sin nada.

Puso la sábana encima del armario para que nadie lo encontrara, aunque no había posibilidades de que alguien lo hiciera, pero por si acaso y se dirigió a la salida de la Sala de los Menesteres. Empezó a caminar a paso apresurado por los pasillos del colegio para que nadie lo descubriera, ya que estaban por ser las once y seguro Filch ya estaba botando a los alumnos a sus respectivas Salas Comunes.

- ¡Malfoy! - escuchó una voz muy conocida.

Draco paró y cerró los ojos, molesto.

- ¿Qué quieres, maldito squib?

-Ya terminó el toque de queda, no puedes estar aquí - dijo el viejo -. ¿Qué estás haciendo?

Draco lo pensó por unos segundos e inventó una excusa creíble:

-Iba a la fiesta de Slughorn, pero me he extraviado - contestó él.

-La fiesta del profesor Slughorn empezó hace más de tres horas - dijo el squib -. ¿Por qué recién irías?

-Porque me quedé dormido y ahora tengo ganas de ir - respondió Draco sin ganas -. Ahora, si me disculpa…

Pero el squib fue más rápido y lo agarro de la oreja.

- ¡Sácame tus sucias manos de encima, despreciable squib!

-Ya veremos si estás invitado de verdad, Malfoy.

El despreciable squib lo jaló de la oreja por pasillos y unas escaleras hasta llegar al despacho del profesor de Pociones, que estaba lleno de alumnos, profesores y otras personas muy conocidas en el mundo mágico.

- ¡Profesor Slughorn! - dijo jadeante Filch haciendo que todos le pongan atención -, he descubierto a este chico merodeando por un pasillo del piso superior. Dice que venía a su fiesta pero que se ha extraviado. ¿Es verdad que está invitado?

Draco se soltó de un tirón y miró con desprecio al squib.

- ¡Está bien no me han invitado! - dijo a regañadientes -. Quería colarme ¿Satisfecho?

- ¡No, no estoy satisfecho! ¡Te has metido en un buen lío, te lo garantizo! ¿Acaso no dijo el director que está prohibido merodear por los pasillos a estas horas de la noche a menos que tengas un permiso especial ¿eh?

-No pasa nada, Argus - Slughorn no parecía molesto, sorprendiendo a Draco, aunque no lo demostró -. Es Navidad, y querer entrar a una fiesta no es ningún crimen. Por esta vez no lo castigaremos, puedes quedarte, Draco.

Draco hubiera preferido que lo dejara irse, no quería quedarse en ese lugar. Estaba cansado y quería dormir lo más pronto posible. Pero no podía rechazar la invitación de Slughorn y largarse del lugar, eso le daría una mala impresión sobre familia y sobre él.

-Gracias, profesor, por su generosidad - dijo amablemente el rubio.

-No tienes que agradecerme nada - le restó importancia el profesor -. Ahora que lo pienso, creo que sí conocí a tu abuelo…

-Él siempre habló muy bien de usted, señor - repuso el rubio -. Aseguraba que preparaba las mejores pociones.

Empezó a aludir al profesor, tan bien como su madre le había enseñado a hacer a personas que realmente lo merecían. Observó cómo Blaise y Astoria lo miraban desde una esquina y esperaban que dejara de hablar con Slughorn para acercarse a él.

-Me gustaría hablar un momento contigo, Draco - dijo Snape acercándose a ellos, interrumpiendo su conversación.

- ¿Ahora, Severus? Estamos celebrando la Navidad, no seas demasiado duro…

-Soy el jefe de su casa, yo decidiré si soy lo suficientemente duro o blando con él - Draco le dedicó una fea mirada -. Sígueme, Draco.

Con cara de pocos amigos, el rubio lo siguió. No podía zafarse de esta porque el profesor lo miraba atentamente. Al llegar al último salón de ese piso, prácticamente lo empujo dentro y cerró la puerta con seguro.

- ¿Qué quieres? - exigió Draco.

- ¿Qué has estado haciendo?

-No le incumbe - respondió el chico mirando fijamente al profesor -. Deje de meterse en mis asuntos.

- ¿Fuiste tú quien hechizó a la señorita Bell?

-No - mintió él rápidamente -. ¿Por qué crees que tuve algo que ver con eso? ¿Acaso esa Gryffindor es algo importante para el Señor Tenebroso? Solo es un escombro insignificativo…

-Escúchame bien, no puedes cometer errores Draco, porque si te expulsan…

-Yo no tuve nada que ver en eso ¿queda claro?

-Espero que estés diciéndome la verdad, porque fue algo torpe y descabellado. Ya sospechan que estuviste implicado.

No le creía. Y si habían rastreado algo, todo los llevaría máximo hasta Crabbe y Goyle que no abrirían la boca si no querían ser asesinados, como el rubio les había amenazado.

- ¿Quién sospecha de mí? - dijo con enojo -. Por última vez, yo no fui ¿de acuerdo? Katie Bell debe tener algún enemigo que nadie conoce - Snape lo miró de cierta forma que Draco conocía muy bien -. ¡No me mire así! Ya sé que lo intenta hacer, pero no soy idiota y le advierto que no le dará resultado.

Había practicado durante todo el verano con su tía Bellatrix la rama de la Oclumancia y la manejaba bien. Y empezó a practicar más, el primer día de clases cuando Theodore le había confesado que había entrado a su mente.

-Vaya, ya veo que Bellatrix te ha estado enseñando Oclumancia ¿Qué pensamientos le planeas ocultar a tu amo?

- ¡A él no planeo ocultarle nada, pero no quiero que usted se entrometa en mis asuntos!

-Por eso me has estado evitando desde que llegaste a Hogwarts ¿cierto? ¿Temías que me entrometiera? Supongo que te das cuenta Draco, de que si algún otro alumno hubiera dejado de venir a mi despacho después de ordenarle que se presentara…

- ¡Pues castígueme! ¡Denúncienme a Dumbledore!

-Sabes muy bien que no haré ninguna de esas cosas.

- ¡Entonces deje de pedirme que vaya a su despacho!

-Escúchame - empezó a hablar en voz muy baja -, yo solo intento ayudarte. Le prometí a tu madre que te protegería. Pronuncié el Juramento Inquebrantable…

- ¡Pues mire, tendrá que romperlo de una vez porque no necesito su protección! Es mi misión, él me la asignó y voy a cumplirla, tengo un plan y saldrá bien, solo me está llevando más tiempo del que creía.

¿En serio su madre había hecho eso a sus espaldas? No podía creerlo. Su madre no confiaba en que pudiera hacerlo. Él sabía que estaba asustada y que preferiría que no estuviera involucrado en estas cosas, pero no podía creer que no confiara en él.

- ¿En qué consiste tu plan?

- ¡No es asunto suyo!

-Si me lo cuentas, puedo ayudarte…

-Muchas gracias, pero tengo toda la ayuda necesaria y no estoy solo.

-Anoche bien que estabas solo cuando deambulabas por los pasillos sin centinelas ni refuerzos, lo cual fue una tremenda insensatez. Estás cometiendo errores elementales…

- ¡Crabbe y Goyle me hubieran acompañado si no los hubiera castigado! - chilló el rubio.

- ¡Baja la voz! Si esos dos pretenden pasar DCAO este curso, tendrá que esforzarse más…

- ¿Qué importa eso? - lo cortó con su tono de voz normal -. ¡Defensa contra las artes oscuras! ¡Pero si eso es una estafa! ¡Como si alguno de nosotros necesitara protegerse de las artes oscuras!

-Es una farsa, sí Draco, pero crucial para el éxito. ¿Dónde crees que hubiera habría pasado yo todos estos años si no supiera fingir? Es una imprudencia que te pases por ahí de noche, que te dejes atrapar y que deposites tu confianza en ayudantes como Crabbe y Goyle…

- ¡Ellos no son los únicos! Tengo más gente competente de mi lado.

- ¿Nott? No creo que sea capaz de matar a una mosca…

- ¡No meta a él en esto! - exigió Draco molestándose aún más.

-Confía en mí…

- ¿Usted cree que nací ayer? - le escupió el rubio -. ¡Sé perfectamente qué es lo que quiere! ¡Quiere arrebatarme la gloria!

-Hablas como un niño necio y mimado. Comprendo que la captura y el encarcelamiento de tu padre te haya afectado, pero…

No iba a soportar ni aceptar que metiera a su padre en esto, así que se largó dejando con la palabra en la boca al profesor.

-Malfoy… - empezó a decir Snape al verlo entrar a su despacho.

El rubio no le hiso caso, metió su baúl a la chimenea y agarró los polvos flu del envase de su lado.

- ¡Mansión Malfoy!

Las llamas verdes envolvieron su cuerpo y sin dignarse a ver por última vez a Snape, se apareció en la chimenea de su casa.

- ¡Oh, Draco! - su madre se lanzó hacía él para abrazarlo con fuerza.

Aunque su madre fuera la única mujer que Draco amaba en la vida, en ese momento se sentía disgustado con ella por lo que se acababa de enterar la noche anterior.

- ¿Cómo estás? - la mujer puso sus frías manos en las mejillas de su único hijo -. ¿Estás bien? ¿Cómo te ha ido? Te he echado de menos.

-Estoy bien - contestó Draco con sinceridad, aunque también estaba nervioso, pero intuía que su madre ya sabía eso -. He logrado algo, justo ayer ¿Él está aquí?

-No - respondió ella -. Se quedará en la casa de Avery unas semanas, está haciendo algo muy confidencial. Ni siquiera Bella sabe que es lo que está haciendo, está muy ansiosa por enterarse.

-No me sorprende.

-Tranquilo, no creo que te exija que le cuentes lo que has avanzado - comentó ella -. Como te dije, ahora le está prestando más atención a lo que sea que ande haciendo con Avery.

Draco asintió. Se sentía un poco frustrado porque le gustaría que su amo le preguntara como le iba y supiera que estaba haciendo las cosas lo mejor que podía y había conseguido algo. Aunque dudaba de él le dedicara una especie de felicitación.

-Madre, ayer Snape me dijo algo.

Narcissa abrió la boca un poco y luego la cerró rápidamente sin saber qué responder.

-Tengo la esperanza de que me digas que es una mentira y solo lo hace para lograr que le contara algo.

-No, Draco - negó ella -. Es cierto.

Draco de verdad se sintió mal en ese momento.

- ¿No confías en que puedo hacerlo?

-Draco solo tienes dieciséis años… - empezó ella a alarmarse.

- ¿Y qué? - se indignó el rubio -. Yo decidí ser esto, madre.

Se levantó la manga de su saco y le enseñó la marca tenebrosa.

-Sé en lo que me metía.

-Draco tienes que comprender que estoy muy asustada - dijo ella aún más alarmada -. Estoy sola, tu padre está en la cárcel y ahora el Señor Tenebroso te da una misión como venganza…

- ¿Crees que no puedo hacerlo? ¿No me crees lo suficientemente valiente?

-No creo que sea un acto de valentía - respondió ella. Draco resopló -. Draco, tu eres un niño. No tienes por qué ser la consecuencia de los errores de tu padre.

- ¡Puedo hacerlo! ¡Lo voy a hacer! ¿Por qué tuviste que pedirle ayuda a Snape? ¡Sabes perfectamente que está del lado de Dumbledore!

-El Señor Tenebroso confía plenamente en él…

-No puedo creerlo - dijo el rubio de todas formas. Su madre quiso tomar su rostro de nuevo, pero él se zafó -. Iré a Borgin y Burkes a ver al gemelo…

- ¡No puedes caminar por ahí como si nada, Draco!

- ¡No me van a hacer nada! ¡No me pueden hacer nada! - se exaltó Draco levantando la voz, ignorando completamente la mirada de advertencia de su progenitora -. ¡Soy uno de ellos!

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Holaaaaaaa! Perdón por la demora, actualizo el jueves!! Espero sus comentarios y que les esté gustando. Nos vemos, besos. 



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