Historia al azar: Te Echare De Menos Amor
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La Cura de Pomfrey 2 » Capitulo 39
La Cura de Pomfrey 2 (R15)
Por noeschp
Escrita el Lunes 11 de Febrero de 2019, 21:06
Actualizada el Viernes 23 de Agosto de 2019, 09:10
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Capitulo 39

Capítulos
  1. Capitulo 1 - Sheron
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  46. Capitulo 46
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  49. Capitulo 49 - Ulrik
  50. Capitulo 50 - Sheron
  51. Capitulo 51
  52. Capitulo 52
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  54. Capitulo 54 - Sheron
  55. Capitulo 55
  56. Capitulo 56
  57. Capitulo 57
  58. Capitulo 58

Sheron siguió a Bengtsson las horas siguientes, desconfiando de él. No era tan estúpido para creer en su palabra. Sin embargo él no hizo nada extraño más que estudiar, cenar e ir a dormir, y al día siguiente le dirigió una significativa mirada para indicarle que lo vería en la lechucería luego de clases.

Sheron fue hacía allí bajo la capa de invisibilidad, y solo se la quitó antes de entrar a la lechucería y quedar a la vista de Bengtsson. No deseaba que este supiera de ella, así que la guardó cinco minutos antes de anunciarse.

  • ¿Y bien? - le preguntó Bengtsson al verlo.

  • Solo pude encontrar esto - dijo Sheron extendiendole un pergamino con alguna anotaciones sobre la vegetación de la zona, pero no desarrollaba nada más de las rosas salvo que eran lo único que crecía con fuerza allí desde tiempos inmemorables. Bengtsson lo leyó, arrugó el entrecejo y lo prendió fuego con su varita.

  • ¿Es todo? Eso podría haberlo conseguido yo…

  • ¿Qué crees que soy, bibliotecario? Separé algunos libros para mañana, hoy no tuve tiempo - se excusó falsamente. La realidad es que había preferido vigilarlo a él en lugar de seguir leyendo.

  • Si no me ayudas Cox, no te ayudaré a ti…

  • Lo sé, lo siento… - espetó con molestia.

Bengtsson lo examinó con desconfianza en silencio un rato antes de tomar de su mochila pergamino pluma y tinta.

  • Dime…

  • La escribiré yo… - comenzó sonrojándose y queriendo tomar la pluma pero Bengtsson se la alejó de las manos.

  • No, tu letra es la que siguen, no la mía. Dime que debo escribir.

Se miraron desafiantes unos instantes hasta que Sheron aflojó el semblante. Carraspeó antes de comenzar a decirle que debía escribir.

Bengtsson, quisiera ayudarlo verdaderamente o no, era el ex novio de Ulrik. Obligarlo a escribirle una carta romántica era cruel, incluso hasta para Sheron; así que intento ser lo más sutil que pudo.


"Ulrik, soy Sheron.

No me han llegado tus cartas. Bengtsson se ha ofrecido a enviartelas por mi. Espero que las recibas y puedas responderme.


Bengtsson levantó la mirada al ver que Sheron pensaba que escribir. Sus ojos azules lo penetraron como dos rayos X.


  • No tengas piedad por mi, Cox. Escribe lo que quieras…

  • Dile que lo extraño… - Bengtsson, con el entrecejo fruncido y a regañadientes, escribió - Que quiero volver a verlo… Que sin él los días son largos y…

  • Ya… Por Merlín… - se quejó, pero escribio.

  • Dijiste que escribiera lo que quisiera… - le recordó de mala gana y Bengtsson lo fulminó con la mirada.

  • Ya lo sé… - respondió enfurruñado, terminando de escribir. Levantó la mirada expectante, aguardando a que Sheron siguiera hablando, pero este se había sumido en sus recuerdos. - ¿Cox?

  • ¿Cómo conociste a Ulrik?

  • En los debates… - respondió sin ánimo de hablar de ello.

  • Si, pero… ya sabes a que me refieron… ¿Por que empezaron a salir?

  • Creas o no, él sentía cosas por mi antes de que llegaras tu… - aclaró con desprecio. Estaba claro que hacerle un favor como ese a Sheron no era un placer para él. Debía de importarle mucho la información sobre las rosas…

  • ¿Y quién invitó a salir a quien?

La empatía nunca había sido el fuerte de Sheron. Tampoco guardarse las preguntas. Salían de su boca antes de que pudiera entender que estaba haciendo mal.

Una vena se marcó en la mandíbula y el cuello de Bengtsson y sus ojos azules podían penetrar a Sheron o cortarlo en dos; pero él ya había vivido suficiente y al lado de su abuelo enojado, Bengtsson parecía un pequeño cachorro enfurruñado. Así que le devolvió la mirada, expectante, hasta que la vena en su cuello desapareció.

  • Yo lo invite a salir…  

  • Lo siento - se disculpó lo más sinceramente que pudo. La verdad era que a él no le habría gustado que Ulrik se enamorara de otro estando con él. Para Bengtsson debió ser terrible…

  • Ulrik me gustaba mucho - confesó mientras hacía girar la pluma en sus dedos - Siempre con la mente tan despierta… Muy inteligente. Sabía muchas cosas, muchos idiomas… Jamás tuvo dificultad en ninguna asignatura; todo lo aprendía tan rápido… y cuando debatimos, siempre ganaba. Con sutileza, como un rey. - dijo y sonrió, nostálgico - Enseguida el grupo aprendió que no podían discutir con él. Yo ya había descubierto que me gustaban los hombres, y quería que él fuera mío… Así que lo invite a salir, le ofrecí ir a tomar una cerveza… Fue difícil para mí… - confesó con pesar - Él no estaba seguro… pero yo no me detuve, no si él no me decía que no… Yo le gustaba, lo veía en sus ojos… y cuando me dijo que sí… - sonrió -  Jamás me sentí tan feliz… - Borró la sonrisa y miró a Sheron a los ojos - Luego murió Podrick, y apareciste tu…

Sheron asintió, sonrojándose y sin saber bien qué decir. Bengtsson se volvió hacia el pergamino.

  • ¿Algo más? - preguntó y Sheron, ya no tan animado porque Bengtsson escribiera por él, negó con la cabeza. Bengtsson sin embargo, agregó sin que se lo pidiera un último "te extraño" y ató la carta a la pata de su lechuza. - Si no vuelve, te lo haré saber. Seguramente eso nos dirá si el filtro está aquí o en Hogwarts…

  • ¿En Hogwarts? - preguntó desconcertado Sheron.

  • Si. No creas que este es el único colegio con gente entrometida en la vida de los demás… - Sheron asintió, poniéndose de pie para marcharse - Cox… por favor, busca bien…  

Sheron revolvió su bolsillo y le extendió otro pergamino donde había anotado todo lo que pudo conseguir sobre plantas carnívoras, venenosas, sanguinarias o mortíferas. Sabía que las rosas no estaban allí, y que debía seguir buscando, pero si no estaban en esa categoría, significaba que no eran rosas comunes y corrientes.  

Bengtsson tomó el pergamino sorprendido y al leerlo, le sonrió a Sheron con un gesto de "te voy a matar". Sheron le sonrió y con un gesto de despedida, con los dedos en la sien se alejó de la lechucería. No le había dado el pergamino antes porque no estaba seguro de si Bengtsson enviaría la carta a la persona correcta, pero le pergamino enviado tenía el nombre de Ulrik, su sala común en Hogwarts, y su número de habitación. Ahora solo le bastaba esperar a que le respondiera a Bengtsson y que este tuviera un buen día para poder decirselo. Odiaba tener que depender de ello, porque si Bengtsson quería, podía también guardarse las respuestas…


  • Y si ven, sus raíces son del doble del tamaño que las de la mandrágora para poder…

Sheron ya no escuchaba lo que el profesor de herbología estaba diciendo, porque Sylvain, debajo de su traje hermético, no dejaba de mirarlo fijamente. Sheron dejó escapar un exagerado suspiro de exasperación y desvió la mirada hacia el otro lado.

Cuando salieron del invernadero, Sylvain lo alcanzó quitándose el casco y con su preciosa sonrisa. Sheron lo ignoró cuanto pudo, y prefirió dejarse el casco para protegerse de sus encantadores e imprevistos besos.

  • ¿Quieres ir el sábado a las termas de la Sala Blanca?

  • No.

  • ¿Por qué no? Como amigos.

  • No.

  • Pero…

  • No.

  • Sheron...

  • No eres mi amigo. Ya te dije que no. - Sheron lo miró con fijeza a través del traje. Se sentía por primera vez protegido, y estaba pensando seriamente en dejarselo puesto de ahora en más - ¡No!

Comenzó a caminar otra vez, pero Sylvain lo siguió. De pronto pensó en si así se habría sentido Ulrik cuando Bengtsson había decidido perseguirlo…

  • Pero si sabes que te encantó el ultimo beso. - Sheron lo ignoró, pero observó que estuvieran solos alrededor. - A mi en particular, me puso a volar…

  • Lárgate. Dejame tranquilo…

  • Sheron… - lo retuvo del brazo. Éste lo fulminó con la mirada, soltándose de un tirón. Sylvain ya no sonreía - Me gustas… ¿No podrías simplemente aflojar un poco con el tema de tu fidelidad?

  • Santos brujos… - se horrorizo Sheron - ¿Como tengo que decirte que no...

  • Ulrik sale con tu primo… - le informó y Sheron quiso darle una golpiza pero Sylvain fue más rápido y lo esquivó con agilidad. Sheron embistió otra vez pero Sylvain dio un giro sobre sí mismo y el casco hermético de Sheron salió despedido en el aire, enterrándose en la nieve.

Cuando Sylvain cayó de pie sin dificultad le sonrió complacido.

  • Ahora veo tu hermoso rostro.

  • ¿Cómo hiciste eso?

  • Sencillo… - dijo encogiéndose de hombros - Dime algo… - Sheron aguardó, aun sorprendido por lo que acababa de ocurrir - ¿Que tiene Oland que yo no?

Sheron lo observó en silencio, haciéndose la pregunta. Sylvain era hermoso, inteligente, ágil, y besaba estupendo… Pero…

  • Mi corazón… - respondió en un hilo de voz. - Ulrik es mio, y yo soy suyo…

  • Pero acabo de decirte que sale con tu primo… Entonces… ya no es tuyo… ¿O si?

  • Eso es mentira… - respondió Sheron no con total seguridad. Pero aun no le respondía… recién había enviado la carta esa mañana. Ulrik no le respondería a Bengtsson hasta mañana…

  • ¿Cómo lo sabes? Dicen que es verdad…

  • ¿Dicen, quienes dicen?

  • No lo sé… dicen - respondió haciendo un gesto general hacía el castillo. - ¿No me digas que no lo has oído?  

  • Solo se que aquí se reparten mentiras… - respondió Sheron - Y Ulrik jamás saldría con mi primo, es ridículo… Yo soy suyo y él es mío…

  • Eres dulce cuando quieres…

  • ¿Por qué no molestas a otro? - le preguntó cansado - Sinceramente, ya te dije que no… Que no, que no, que no… - repitió continuamente - No... - repitió y rio de lo ridículo que sonaba. Sylvain le sonrió.

  • Por que se que me gustas…- afirmó - y no quiero verte con otro…

  • Ya salgo con Ulrik…

  • No lo verás hasta el año entrante… - eso hizo entristecer a Sheron, porque Sylvain tenía razón… - No soportarás estar solo… Déjame acompañarte… - le ofreció dulcemente - Luego, si sigues sintiendo lo mismo por él, me abriré. Puedes romperme el corazón e irte… Pero al menos déjame intentarlo…

Sheron negó y Sylvain entristeció y asintió.

  • No puedo hacerle eso a Ulrik…

Sylvain volví a asentir, no muy contento por ello, y se alejó de Sheron por fin. Luego lo vio cenar solo y con cara de pocos amigos. Un papel cayó en el plato de Sheron y este lo abrió, sorprendido.


"Ulrik respondió, te espero en el cuarto piso.

Posdata: qué cara tiene Hagopian, ¿Que le hiciste?

Ekwnd"


Sheron miro disimuladamente a Ekwnd Bengtsson que se sentaba solo en la otra punta de la Sala Roja y aguardó a que terminara su plato para ponerse en marcha. Lo esperó ansioso en la puerta sin entrar.

  • ¿Conseguiste algo? - le preguntó Bengtsson cuando entraron al aula. Sheron le extendió un pergamino de otra investigación de plantas y él la respuesta de Ulrik.

  • ¿La leiste? - preguntó sin abrirla. Bengtsson negó con la cabeza a la vez que leía su investigación.

  • No quiero saber que te escribe… - dijo evidentemente resentido.

Sheron no confió en ello, pero aun así él la desplegó y fue a sentarse a los escalones. Inútilmente, ya que la carta era solo de una oración.


"Espejo a las once. Ulrik"


Sheron miró su reloj y se alarmó al ver que eran las diez y media. Observó a Bengtsson que estaba atento leyendo su pergamino.


  • Mañana buscaré en el cuarto piso… - le dijo en un torpe intento de hacer que ya se marchara.

  • No están en esta lista tampoco…

  • No. Por eso seguiré buscando… - le dijo poniéndose de pie y metiéndose la carta de Ulrik arrugada en el bolsillo. - Mañana… - le dijo abriendo la puerta. Bengtsson levantó la mirada entonces, cayendo en la cuenta de que lo estaba echando.

  • ¿Y qué le hiciste? - le preguntó de pronto. Sheron arqueó las cejas - A Hagopian…

  • Me invitó a salir y le dije que no… - Bengtsson sonrió de lado.

  • Eso debió dolerle a su ego, ¿No crees?

  • Quizás, no lo sé… No me importa - dijo encogiéndose de hombros, esperando que ya se fuera…

  • Quiero que sepas que cuando te invite a salir, solo quería evitar que salieras con Ulrik… y hacerlo sufrir, claro - dijo sacudiendo la cabeza. - Gracias - le dijo levantando el pergamino y guardándolo en su bolsillo. - ¿Todo bien? - respondió preguntando por la carta de Ulrik.

  • Si… gracias… - ese "gracias" le sabió a vinagre.

  • ¿Dijo algo de tus anteriores cartas?

  • No… supongo que no sabe…

  • ¿Me dejas ver?

  • No. - Bengtsson lo miro a los ojos y comprendiendo que Sheron no cedería, asintió y salió por fin del aula. Sheron aguardó a escucharlo bajar las escaleras y cerró la puerta - Alohomora - susurró con su varita y se dirigió a la punta más alejada de la habitación para evitar ser escuchado. Aguardó a que sean las once menos dos minutos para descubrir el espejo de su bolsillo. Estaba temblando, estaba nervioso.

  • Albus… - susurró, pero no ocurrió nada, y eso lo puso aún más nervioso. - Ulrik...

Su imagen se distorsionó y casi de inmediato apareció el rostro que más deseaba ver. Su corazón se aceleró involuntariamente y sus mejillas se sonrojaron. Lo mismo hicieron las blancas de Ulrik al verlo, y le sonrió.

  • Hola Sheron…

  • Ho...hola… - balbuceó.

  • ¿Cómo estás?

  • Fatal… - respondió y luego le sonrió. - Pero ahora estoy mejor…

Ulrik le sonrió, complacido.

  • ¿No te llegan las cartas? - Sheron negó - ¿Desde hace cuanto tiempo?

  • ¿Un mes? La última fue la de la foto… - la sonrisa de Ulrik se endureció, y asintió, comprensivo - ¿Tú, estás bien?

  • Si, Hogwarts es increíble, y Albus se encarga de que mi hermano este bien…

  • Entiendo...

Se miraron en silencio, ambos con muchas preguntas que hacerse, pero sin atreverse a hacerlas.

  • Ulrik…

  • No salgo con tu primo, si es lo que me ibas a preguntar…

  • Yo…

  • Ekwnd me preguntó. Dijo que había un rumor… No es verdad. - Sheron asintió, avergonzado por haberle preguntado - Pero si somos amigos. - le dijo sinceramente y Sheron asintió, aunque esa idea también le molestara.

  • Me haces falta… Necesito hablar contigo más seguido.  

  • No podemos por este medio. Es peligroso para ti… Lo sabes…

  • Quiero ir a casa… - confesó, cansado. - Quiero estar contigo…

  • Le diré a Albus que vaya a buscarte…

  • No… - replicó Sheron, incómodo - Aún no…

  • No tienes que demostrar nada, Sheron. Solo ven…

  • Aún no…

Sheron necesitaba saber algo de lo que ocurría allí. Sabía que no estaría conforme hasta averiguarlo. Le habría encantado descubrirlo y así ganarse el perdón que merecía de su abuelo. Sentía que no podía regresar a Hogwarts simplemente y olvidarlo…

Ulrik alejo un poco el espejo comprendiendo, y angustiado, parpadeó varias veces para apartar las lágrimas, luego regreso.

  • Seré breve porque debes regresar al dormitorio - comenzó con dureza y Sheron sintió que se le detenía el corazón - Albus pide que lo llames entre las diez y las once todas las noches. - Sheron asintió - No pueden dejarte incomunicado eternamente, así que sigue intentando inscribirme. Habla con Sergey, dile que no tienes contacto con tu familia, que algo pasa y lo sabes. Hazlo sentir incómodo. - Sheron volvió a asentir - Y no confíes en Ekwnd… - Sheron negó - No se que espera, pero trata de no seguir su corriente… y cuidate mucho…

  • ¿Cuando te veré? Te extraño…

  • Intentaré robarle el espejo más seguido a tu abuelo…

  • Dile que se lo pegue en la frente. El otro día lo llamé y no atendió…

  • ¿Te paso algo? - preguntó asustado de pronto y Sheron se animó al ver su preocupación.

  • No, pero con Bengtsson descubrimos algo raro con las rosas que crecen aquí… ellas…

  • Si - lo interrumpió - Albus ya sabe. Se llevó una el último día que fue a verme a Durmstrang, y Lena la descubrió en su escritorio. - titubeó - Quizá mejor sería que te olvides de eso, Sheron…

  • Pero Bengtsson… Él quiere que averigue por él por que tengo acceso a la Sala Blanca… Me pidió que lo hiciera para que yo pudiera escribirte. Pedirá que lo siga haciendo, y yo quiero escribirte…

  • Escríbele a Cooper. - eso a Sheron le dolió.

  • Estoy bien con Bengtsson…

  • No, Sheron. No confíes en Ekwnd.

  • ¿Por qué le preguntaste como estaba yo entonces?

  • ¡Porque no respondias! - le espetó.

  • ¿Y a Bengtsson? Pudiste preguntarle a cualquiera…

  • ¿A quien? Los primos y Einar están vigilados… Bengtsson no porque es un soplón...

Sheron intentó tranquilizarse y enfocarse en él.

  • No quiero discutir contigo… - Ulrik aflojó el ceño y lo observó en silencio, también recorriendo su cara.

  • Debes cortarte el cabello… - se burló, viendo el flequillo largo y descontrolado de Sheron.

  • Tu te ves bien… - Ulrik sonrió y trató de ocultar su sonrojo. - Hogwarts te sienta bien… - mantuvieron un horrible silencio, lleno de distancia - ¿Dime que haces en el día? Cuéntame… - le pidió implorando que no cortara la comunicación. Si fuera por Sheron, se dormiría hablando con él.

  • Sheron, debes irte…

  • No… Media hora. - le imploró - No te he visto en meses… No te veré en días… No puedo soportarlo.

  • También te extraño, pero debes irte. Debes ser prudente…

  • Solo dime... - le pidió conteniendo el llanto - ¿Que haces? ¿Qué hiciste hoy?

Ulrik sonrió.

  • Hoy desayune con Lena y Cooper y hablamos de tu carta. Hable con Albus. Fui a clases… luego a clases de música y luego fui a las extracurriculares. Estoy en la banda sonora, toco el piano… Vine aquí - dijo mostrándole el despacho de Albus - y tu abuelo me prestó el espejo… Casi todos los días son iguales, pasan lentos. Me duermo viendo la foto que me enviaste, y algunas que me regaló Lena - dijo descubriendo una del interior de su túnica. Sheron tenía nueve años y volaba en su tercera escoba. - Te pienso todo el tiempo. También te extraño mucho… Pienso en qué estarás haciendo… Con quien te estarás peleando… - dijo y rió - Porque no me respondias…

  • Te escribi… te escribí, y a Lena…

  • Lo sé, Sheron. Ahora lo sé… - se miraron en silencio, entristecidos. - Te amo… - soltó Ulrik.

  • Te amo… - le respondió con la respiración agitada. Le faltaba el aire, quería estar con él. Acarició el espejo donde estaba la boca de Ulrik y este sonrió, sonrojándose - Necesito que me hables más seguido así. Una vez al mes aunque sea…

  • Hablaré con Albus. - le prometió, sonriente. - Pero debes asegurarte de estar solo, y seguro. - Sheron asintió.

  • Estoy solo ahora - dijo mostrándole alrededor - Estoy seguro.

  • No. Son las doce de la noche. Debería estar en tu cama… Vete ya… Te amo… - le dijo y Ulrik, apenado pero decidido, cortó la comunicación.



Besos chicas, que tengan un muy buen día! ♥


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