Historia al azar: Muchacha de 15 años
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La Cura de Pomfrey 2 » Capitulo 13 - Sheron
La Cura de Pomfrey 2 (R15)
Por noeschp
Escrita el Lunes 11 de Febrero de 2019, 21:06
Actualizada el Lunes 22 de Julio de 2019, 10:39
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Capitulo 13 - Sheron

Sheron esperó a que Ulrik estuviera lo suficientemente cerca, y lo arrinconó contra la pared con el brazo encerrándole el cuello. Ulrik pareció sorprenderse por el repentino arrebato.

-               ¡ESTÁS VIENDO A MI ABUELO! - le replicó enfurecido. - ¿POR QUÉ?

-               No sé que le hayas hecho, Sheron… - comenzó Ulrik mirándolo a los ojos. Tenía las manos sobre el brazo de Sheron, pero no tenía intención de alejarlo - Pero él no te ha abandonado…

-               ¿Abandonarme? ¿Qué eres, su espía? - Ulrik guardó un silencio significativo, y Sheron le presionó la garganta - ¿Por qué?

-               Se preocupa por ti… - dijo con dificultad - Este no es un buen lugar para un Potter…

-               No soy un Potter… - soltó con dolor. El recuerdo del maleficio asesino chocando en el pecho de Albus regresó como un escalofríos.

-               No sé que hayas hecho… - Ulrik lo miró alternativamente a ambos ojos - No me importa - confesó y miró a ambos lados varias veces- Yo le soy fiel a Albus - susurró - Y él me pidió que te cuidara.

-               No necesito que me cuiden, puedo cuidarme solo - le dijo soltándolo por fin. Ulrik tomó aire, sosteniéndose la garganta.

-               No sabes qué ocurre aquí dentro… Tu abuelo te envió aquí sin saber dónde te metía… Ahora no puede sacarte… - Sheron frunció el entrecejo.

-               ¿Por qué querría sacarme?

-               Corres peligro… y él… todos nosotros…

-               ¿De qué hablas? - Ulrik parecía de pronto haber perdido toda la elegancia y compostura. Parecía más un niño asustado que un muchacho letrado y de alta cuna.

-               Sergey, no es lo que crees…

-               Me da igual… - soltó Sheron, enfadado - Dile a Albus que se pudra. No necesito su ayuda…

-               Escúchame tonto - soltó Ulrik arrinconándolo ahora él contra la pared - Tu abuelo pagará la Sala Blanca. Úsala, lee y aprende danés… No es buen momento para andar dando pasos en falso…

-               Pareces un paranoico... - se quejó Sheron quitándoselo de encima.

-               Y tu un niño llorón - Sheron le propinó una golpiza que sorprendió a Ulrik. - Ya veo por qué te dejo aquí… Poco cerebro y mucho músculo… - dijo quitándose la sangre que le caía del fino labio. Sheron quiso golpearlo de nuevo pero, eso lo haría ser igual a su padre, Byron… Así que tomó aire y se calmó.  

-               Traté de matarlo - confesó desviando la mirada. Ulrik frunció el entrecejo - Traté de matar a mi abuelo…

-               ¿Por qué? - preguntó horrorizado, con una expresión mucho peor de lo que Sheron habría imaginado. Como si le hubieran dicho que habían intentado asesinar a sus propios padres.

-               No lo logré, pero quise hacerlo. Lo intenté y… - señaló su ojo. - No pude hacerlo. - se miraron a los ojos. Ulrik estaba estupefacto - Nadie puede hacerle daño a Albus… Créeme…

Ulrik lo volvió a arrinconar contra la pared, esta vez, furioso.

-               ¿Tienes una idea de lo que podrías haber hecho? No, claro que no - dijo soltándolo, enfurecido.

-               ¿Te has vuelto loco? - dijo Sheron masajeándose la garganta. Observó al enfurecido Ulrik con desconcierto.

-               ¿Sabes lo que hubiera sucedido si hubieras tenido éxito? Eres un imbécil… y yo jurando protegerte… Vaya que Albus tiene corazón…

-               No tienes idea de cómo es él… - replicó Sheron - Albus es…

-               Conozco a Albus hace años… - eso sorprendió a Sheron - No vengas a decirme quien es…

Ulrik se escapó de su respuesta rápidamente y casi de inmediato sonó la campana de fin de turno. Si Sheron pensaba que hasta entonces estaba solo y perdido, ahora de verdad lo estaba. Al juzgar por la mirada de odio y rencor de Ulrik, podía asegurar que no importaba lo que hubiera arreglado con su abuelo, ya no lo protegería… Ahora si estaba solo.

¿Y qué era lo que pasaba con el director Sergey? ¿Por qué Ulrik decía que corrían peligro? Recordó su sonrisa de satisfacción al verlo perder en el duelo… ¿Quería herirlo? ¿Quería vengarse de Albus por su estúpido torneo de profesores?

En algo Ulrik tenía razón, y era que debía encontrar la manera de dejar de ser el extranjero allí. Si si abuelo pagaría la Sala Blanca, esta vez tomaría el favor, porque sin ella, estar allí era realmente inútil.

Cuando entró en el dormitorio, las miradas de sus compañeros se clavaron en él como habían hecho hasta entonces: sin disimulo. Todos los ojos en su ojo negro, obligándolo a mirar al suelo. Pero algunos comenzaron a entablar conversaciones fluidas y emocionadas, y en una de ellas escuchó el apellido "Potter".

Sheron fulminó con la mirada a cuantos pudo antes de llegar hasta su cama, y estaba por tirarse en ella y cerrar los doseles cuando identificó en su ventana una lechuza de color limón.

-               ¿Brisa? - preguntó sorprendido. El ave ululó en forma de saludo y reconocimiento, y le extendió la pata con un pergamino enrollado. Sheron la tomó con manos temblorosas, y aprovecho para darle un par de caricias en sus plumas. Verla allí parada luego de una semana era casi irreal. La lechuza ululó por última vez, dándole un pequeño picoteo amistoso en un dedo y salió volando al viento invernal de Durmstrang.

Había dos pergaminos enrollados juntos: uno de sus padres, otro de Lena.

Abrió primero el de sus padres, porque la mención de Lena aun le dolía en su conciencia.

"Sheron,

Espero que estés contento por tu decisión. Nos hemos sorprendido mucho con la noticia. Albus nos lo ha contado todo."

Sheron tragó saliva antes de continuar, y se cercioro de que los doseles de su cama estuvieran bien cerrados.

"Nunca pensé que accedería a enviarte a Durmstrang, pero él ha dicho que comprobó que era tu verdadero deseo, y que han hablado y ha quedado muy conforme contigo.  Él cree que allí serás mejor estudiante, que te comportarás, o al menos eso le has prometido...

Quiero que nos escribas y nos cuentes todo. ¿Cómo es el castillo? ¿Te agrada? ¿Qué tal las asignaturas? ¿Has hecho amigos?

Te extraño hijo, espero que estés disfrutando este nuevo inicio.

Te amamos, Papi y mami."

Sheron tuvo que leerla tres veces para comprenderla. ¿Sus padres no sabían nada? ¿Albus no les había dicho la verdad? ¿Por qué? Pensó que sería lo primero que Albus haría, dejar sembrar el odio de sus padres hacía él; puntualizarlo como la verdadera oveja negra de la familia. Hacer que lo dejaran allí para siempre…

Sin embargo, no lo había hecho…  

Abrió la carta de su hermana, que quizás explicara el porqué…

"Sheron, quiero que sepas que estoy mejor del hombro, y que no te guardo rencor."

Sheron cerró los ojos un breve instante para que no se le humedecieran. La imagen de su hombro sangrante aún estaba muy presente.

"Margaret me ha curado en un parpadeo.

Supe que el abuelo te ha enviado a Durmstrang, y lamento no haber podido hacerlo cambiar de opinión… Pero realmente ciento que te ayudará, a tomar libertad propia y a que encuentres un propósito noble. Sé que nunca has sido feliz aquí… que te sentías como un ave enjaulada… Por eso no replicó y debo tragarme mi añoranza. Te extraño, pero no quiero se la egoísta que te traiga de vuelta… Serás mi hermano a donde vayas, sin importar nada.

También quiero que sepas que Albus tampoco te guarda rencor. Si, le ha dolido lo que hiciste; no voy  a mentirte, realmente lo veo mal por ello y sé que cree que es su culpa… Pero está pendiente de ti, y si algún día quieres escribirle, por favor hazlo. Quizás vuelva a sonreír…

Espero saber de ti muy pronto, y si algún día me toca ir allí, espero poder darte un enorme abrazo.

Te amo, Lena."

¿Su abuelo no le guardaba rencor? Lo había dejado allí de un segundo a otro y sin nada más que su mochila y su ropa… Pero no le había dicho nada a sus padres… y pagaría la Sala Blanca… ¿Por qué?

"Corres peligro".

¿De verdad su abuelo no podía sacarlo de allí? ¿O era una simple mentira para que Sheron regresara a casa?

Sus compañeros de dormitorio parecían estar muy alterados, hablando más entusiasmados y frenéticos que cualquier otra noche, y se sintió repentinamente tentado de decirles que se callaran.

"Iden sorte øje idiot" - escuchó decir a alguien y Sheron agudizó el oído.

"Ekstrakt", "mørke enhed" y más.

Sheron comenzó a escribir rápidamente todo más o menos como lo entendía detrás de la carta de Lena. Buscaría todo una vez que regresara a la Sala Roja.

Sus compañeros evidentemente no se preocupaban por esconder sus conversaciones, pues todos sabían ya que Sheron no entendía ni una palabra…  Pero una semana estando allí lo había hecho menos tonto, y algunas palabras comenzaba a comprender… "Iden sorte øje idiot" significaba "El idiota del ojo negro", y evidentemente la única persona de la que podrían hablar, era él…

 

Al día siguiente, Sheron buscó la Sala Blanca ansioso por encontrar el encantamiento traductor. Le había escrito a Lena pidiéndoselo disimuladamente. Si su abuelo se ofrecía a compartirlo le haría un gran favor… Pero debía estar seguro y encontrarlo cuanto antes. Estaba cansado de ser el único sin entender lo que la gente decía, y mucho peor, si hablaban de él…

Llegó al pasillo y encontró la gran puerta blanca. Una gran placa de plata colgaba de la parte superior con la inscripción "klogt med det hvide sind", que Ulrik le había explicado que significaba "A los Sabios con la mente blanca" . Sheron ya había pasado por allí varias veces, envidiando a todos los chicos que tenían libre el paso. Pero ya no más. Si Lena y Ulrik tenían razón, su abuelo ya habría comenzado a pagar la cuota mensual.

Entró abiertamente girando las puertas y caminó con paso decidido hacia el tipo de recepción.

-               Godmorgen- lo saludó, evidentemente con un terrible acento. - Jeg hedder Sheron Cox.

El hombre comenzó a revisar su listado, que no era realmente extenso. La Sala Blanca valía realmente mucho dinero. Podía verla resplandecer detrás del hombre, atravesando otras enormes puertas blancas. Al menos cuatro pisos llenos de libros perfectamente colocados sobre estanterías de un mármol blanco reluciente.

-               Er ikke her - "No está aquí"dijo el hombre, negando con la cabeza.

-               Vær venlig at se godt ud - "Por favor, busque bien" le dijo Sheron, demostrando las pocas palabras básicas que había aprendido sabiendo que le serían útiles en aquel momento.

-               Jeg er ked af det, du er ikke her - "Lo siento, no esta aquí" le dijo el hombre negando otra vez con la cabeza.

Sheron sintió que su motivación repentina y la adrenalina que lo habían recorrido al ver la Sala Blanca tan cerca se desmoronaban en pedazos. ¿Qué había sucedido? Era principio de mes, y teóricamente, debería tener el pase listo…

Salió de la recepción de nuevo al pasillo con mil preguntas en la punta de la lengua. No podía escribirle a su abuelo… y preguntarle a Lena sería casi lo mismo… Ulrik no quería hablarle… Así que hizo lo primero que tenía a su alcance: ir a ver al Director Sergey.

Llamó a la puerta y casi de inmediato se abrieron. Sergey no se sorprendió mucho de verlo, y lo invitó a pasar amablemente. Poco parecía quedar de su sonrisa de suficiencia que había adoptado en la Sala Roja.

-               ¿En qué puedo ayudarte, jovencito? - le dijo tomando asiento.

-               Profesor, tengo entendido que mi abuelo pagó la Sala Blanca - Sergey frunció el entrecejo sobre sus manos cruzadas encima de su escritorio. - Quise entrar y me dicen que no estoy en la lista.

-               Tu abuelo no ha pagado la Sala Blanca… - Sheron sintió el mundo caer a sus pies - ¿Has hablado con él?

-               Me han enviado una carta...

-               ¿Puedo verla? - Sheron no respondió - Podría servir como prueba y me pondré en contacto de inmediato con tu abuelo.

-               Yo… - balbuceó - Escribí en el reverso y la reenvié - mintió, pensando en lo que había hecho con la carta de Lena la noche anterior. Si en algo siempre había sido bueno era en mentir.

Sin embargo, una arruga se formó en el entrecejo de Sergey.

-               Hablaré con Albus y te avisaré, ¿De acuerdo?

-               Está bien, muchas gracias… - Sheron titubeó - Profesor… ¿Sabe algún encantamiento traductor? Entenderá mi situación…

-               ¡Por supuesto! - exclamó como si recién recordará. - Oversætter. Así es "oversætter" - Repitió - Sólo dura diez minutos, pero es algo.

-               ¿Diez minutos?

-               Puedes repetirlo las veces que quieras...

Sheron asintió, no muy conforme.

-               Muchas gracias...





A trabajar, que pena. Besos chicas las quiero! Buen jueves


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