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El regreso de Charlie Weasley » Un nuevo comienzo.
El regreso de Charlie Weasley (ATP)
Por ukwii
Escrita el Viernes 10 de Agosto de 2018, 05:06
Actualizada el Miércoles 5 de Septiembre de 2018, 07:48
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Un nuevo comienzo.

Tras la  batalla que logro la derrota del último mago oscuro, Lord Voldemort, pasaron algunos meses para que Hogwarts decidiera reabrir sus puertas. McGonagall aún no tenía a todo el personal académico, pero ella insistía en que lograría cubrir el profesorado para antes de que los estudiantes llegaran en Septiembre, así que confiada se atrevió a mandar cartas que invitarían a los muchachos a volver al castillo.

La familia Weasley, que aun sumida en algo de tristeza por la pérdida de uno de sus integrantes, había permanecido más unida que nunca. Incluso el buen Charlie había decidido darse un tiempo y dejar a sus queridos Dragones para estar cerca de los suyos estaba de vuelta en la madriguera.

Una lechuza de rostro blanco y alas marrones llego una mañana mientras los Weasley comían el desayuno.

Ginny tomó el paquete de sobres que había dejado el ave frente a su plato. —Son de Hogwarts. —dijo y comenzó a repartirlas, había una para ella, Harry, Hermione, Ron y… —Que extraño, Charlie también hay una para ti. —lanzó el sobre a su hermano mayor quien estaba al otro extremo de la mesa.

Los chicos comenzaron a abrir y leer.

—No pensaran enserio en volver, ¿verdad? —dijo Ron con un rostro incrédulo que hacia levantar sus cejas mientras su madre y Hermione voltearon a verlo de mala manera y George hizo una mueca que inicialmente parecía que sería una sonrisa pero al final no lo fue y es que él pensó que a Fred le hubiera causado gracia ver como Ron parecía que sería el siguiente Weasley en dejar el colegio.

—Pues deberías pensar en volver Ronald Weasley.

—Pero mamá tú sabes que he estado ayudando a George en sortilegios Weasley y pensaba seguir haciéndolo.

La cara de enojo de Molly cambio de un instante a otro, como dándole la razón a su hijo mientras los demás permanecieron cabizbajos con su rostro concentrado en sus platos, aunque pasado un corto silencio volvió a hablar. —Ron no quiero que dejes Hogwarts pero al final será tu decisión, además Charlie permanecerá una temporada aquí.

—Bueno en realidad McGonagall me escribió porque quiere ofrecerme una plaza para trabajar en Hogwarts. —habló el musculoso y barbudo pelirrojo de ojos azules.

— ¿y estas interesado en aceptarla?

—Bueno Ginny no veo por qué no, creo que es una buena opción de estar cerca de la familia y seguir en contacto con lo que me gusta. —seguido dio un sorbo a su enorme taza de café.

 

 

Charlie visito a McGonagall dos días después, tal y como le pidió la ahora directora. Se apareció afuera de los terrenos del castillo y camino hacia el despacho de la ex jefa de Gryffindor.

Le sorprendió ver como el castillo estaba reconstruido, como si nada le hubiese pasado, era hermoso y las evidencias de una batalla ya eran historia, pues todo lucia tan natural, como siempre había sido, sonrió de lado y siguió disfrutando de su caminata, amaba ese castillo y siempre lo consideraría su segundo hogar de hecho esa era una de las razones por las que le apetecía aceptar el trabajo y es que pensar en tener la oportunidad de volver le parecía  un sueño.

—Adelante Señor Weasley — McGonagall estaba de pie esperándolo y con las manos le indicaba que podía tomar asiento.

—Profesora McGonagall — Saludo antes de sentarse.

—Me alegra mucho que considerara mi propuesta y se tomara el tiempo de venir, aunque siendo sincera me sorprende un poco que aceptara, en especial porque usted está sobrecalificado y sé que su actual trabajo en Rumania puede resultar más interesante, dígame ¿qué le hizo aceptar?

—Bueno Profesora siendo sincero, Hogwarts siempre ha sido mi hogar y nada me haría más feliz que volver. —dio un largo suspiro y tras una pequeña pausa volvió a hablar mirando fijamente a su ex profesora. —  además no había sido consciente de lo distanciado que estuve de mi familia durante los últimos años, hasta que volví, Ginny ya no es para nada la pequeñita que recordaba y bueno la perdida de Fred me hizo sentir algo culpable porque tenía bastante sin ver a mis hermanos, quiero regresar, estar más cerca de la familia, tener el empleo soñado estaba teniendo un precio bastante alto pero esta me parece la oportunidad perfecta para volver a estar cerca.

McGonagall sonrió por la sincera respuesta de Charlie, sin duda ese joven seguía siendo el encantador muchacho que ella recordaba.

— ¿y dígame que la hizo a usted considerarme para este puesto?

—Bueno muchacho, es imposible olvidar a uno de mis mejores alumnos y créeme que no estaba segura que te interesarías por este empleo, pero en verdad te quería de vuelta en Hogwarts, muchachos como tú, brillantes, prudentes, tolerantes, generosos y dispuestos ayudar ya no se ven tanto en estos tiempos, recuerdo muy bien cuando apoyaste a tus compañeros Jefferson y Miller vaya que no podía creerlo, al final acreditaron 2 TIMOS, muchos profesores no tenían grandes esperanzas cuando hicieron el examen, pero  yo vi como los apoyaste sin falta cada tarde durante un año entero, no solo eras un estudiante ejemplar si no que compartías tus conocimientos.

Charlie tenía las mejillas sonrojadas y sonreía.

—Aunque hay algo más, no solamente me gustaría tenerte como profesor quiero pedirte que te encargues de Gryffindor, que seas el jefe de la casa.

El rostro de Charlie era de total asombro, no podía creerlo, estaba totalmente orgulloso y feliz de tener esa oportunidad, nunca lo había soñado ni mucho menos pero el hecho de que le propusieran ser el jefe de la casa a la que perteneció era grandioso. —Profesora McGonagall me siento totalmente honrado y por supuesto acepto, me ha hecho el sujeto más feliz, enserio.

Tras una formal despedida Charlie decidió visitar a Hagrid antes de volver a la madriguera, llego a la cabaña y toco, unos instantes después un hombre enorme abrió la puerta y lo recibió con un fuerte abrazo.

—¡Charlie! —dijo con alegría el semigigante y después de un fuerte abrazo se hizo a un lado para dejar pasar a su invitado. —Por favor pasa, siéntate donde gustes.

El velludo pelirrojo entro en la cabaña  y se sentó en una de las sillas, estar ahí con Hagrid le hizo sentir como un muchachito de nuevo además estaba feliz de ver a su viejo amigo y esa cabaña siempre le pareció el lugar más cálido de todo Hogwarts, quizás era porque le recordaba un poco a la madriguera.

Hagrid regreso a la mesa con dos grandes tazas de té.

—Traje esto para ti Hagrid. —Charlie abrió su mochila de cuero, la cual tenía un hechizo de extensión pues saco dos grandes paquetes de él. — Lo hizo mamá. —uno tenía un gran paquete de galletas y el otro una tarta de arándanos.

Hagrid sonrió por el generoso regalo, y enseguida trajo dos platos  para que pudieran compartir esas delicias.

Empezaron hablando de los Dragones y como seguía Norberto o Norberta el dragón de Hagrid que resulto ser hembra y la feliz vida que ahora llevaba en Rumania, le conto de algunas de las aventuras y desventuras que había tenido en su viejo empleo, como la vez que  rehabilito a su primer dragón, un Longhorn rumano bastante lastimado y que poco confiaba en la gente, el cual le  había quemado un poco su brazo y le hacía lucir una fea cicatriz.

—Sin embargo creo que esta cicatriz no es tan mala Hagrid. —dijo mientras se levantaba la manga del brazo izquierdo para enseñarle como lucia su piel ahora. — él tenía heridas peores y bueno después de esa vez nos hicimos más cercanos, el aprendió a confiar en mí y yo en él, nos dimos otra oportunidad y se volvió el más fiel de todos, pudieron arreglar mi brazo pero sentí que era una forma de recordarlo siempre, de llevarlo conmigo y es por eso que preferí dejarlo así.

Hagrid estaba a punto de llorar con esa historia y entre platica y platica Charlie sintió que era turno de saber que había sido de Hagrid y el por qué ya no quería dar clases.

—Y dime Hagrid ¿por qué decidiste dejar tu empleo como profesor? según me contaron eras muy bueno en esto e incluso siento que me dejaste muy grande el lugar nunca podría igualarte.

Hagrid se sonrojo y le dedico una tímida sonrisa a su pelirrojo amigo.

—Bueno Charlie si te soy sincero la ausencia de Dumbledore me deprimió bastante, además ya no me siento tan joven como para seguir con eso, le prometí a McGonagall que si no encontraba un reemplazo sin duda continuaría dando clases pero en realidad eso me hacía pensar siempre en Dumbledore, fue el quien me dio esa oportunidad y la verdad él siempre me ayudo con la parte del papeleo y esas cosas académicas, nunca fui tan profesional para manejar notas y evaluar y tenía miedo de no poder hacerlo bien sin el aquí. Le prometí a Minerva seguir cubriendo mis labores como guardabosques del castillo, pero lo otro realmente ya no quería hacerlo. —suspiro cabizbajo.

—Pero Hagrid tu siempre fuiste un gran profesor, incluso cuando no lo eras, es a ti a quien le debo tanto, me ensañaste mucho sobre criaturas. Será difícil tomar tu lugar.

—Pero no imposible Charlie, sé que harás un gran trabajo, eres la mejor opción y me alegrara que estés en el castillo viejo amigo.

—Gracias Hagrid.

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Hasta aquí este capítulo, espero si tienen tiempo me puedan regalar algún comentario. Un abrazo a todos y pronto subiré el siguiente.  
 :) 


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