Historia al azar: ¿El Adiós?
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All I Ask » Nueva perspectiva
All I Ask (R15)
Por jennydcg
Escrita el Domingo 29 de Abril de 2018, 23:27
Actualizada el Miércoles 25 de Diciembre de 2019, 00:43
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Nueva perspectiva

Sorpresa!! Mas Dramione y un cambio importante en Draco. Dejen sus comentarios y sugerencias

 


La cena estaba transcurriendo de una manera pacífica y tranquila, gracias a Narcisa que, con años de experiencia en eventos sociales, sabia manejar la situación, sobre todo cuando la tensión de los hosts de la noche era bastante palpable, no se habian dirigido ni una sola palabra, claro que nadie comentaba al respecto pues sabían que la ira de ambos era bastante similar y nadie quería estar detrás de la punta de las varitas de ninguno de los dos.

Luna estaba compartiendo que le encantaría vivir cerca de ahí, así Hermione y ella podían verse más seguido, Theo que al fin había regresado solo le sonrió con dulzura, acto que Hermione no dejo pasar, ya habría tiempo de hablar con él al respecto. Todos estaban maravillados con su casa, su supuesto Hogar, que en esos momentos parecía más una jaula.

Ginny y Blaise a pesar de estar sentados uno al lado del otro, ni cruzaban la mirada, evidentemente ninguno de los dos estaban interesados en convivir a pesar que eran los que ya tenían fecha para su boda, decidieron ver todo el asunto como una mera transacción, pues Blaise creció con la idea de un matrimonio por conveniencia y para Ginny, no importaba ya que también era una costumbre que si sus padres no practicaron si se daba en su familia, además, no podía casarse con la persona a quien su corazón pertenecía, sin contar que de igual manera no tendrían tiempo, Zabini era un hombre de negocios y ella, estaba en la cúspide de su carrera como jugadora de quidditch. La castaña los observó, era mas parecidos de lo que creían, empezando por su determinación y sentido del humor.

Enfocó su mirada en su ex novio, Ron, si bien tampoco veía un gran progreso con su futura prometida, veía el esfuerzo, Daphne era una mujer sensata, delicada, sensible y que le dedicaba toda su atención a quien tuviera enfrente, algo que sabía seria bueno para su amigo, quien a ser de una gran familia, sus padres siempre debían enfocar su atención en cada uno de sus hijos y en ocasiones se perdían de ciertos momentos de algunos de ellos, era un hombre que había crecido siempre tras la sombra de alguien , aunque no le molestara sabia que seria un buen cambio, ser la prioridad de alguien y tal vez era un poco torpe con sus emociones, pero sabia que esa parte sensible que tenia escondida muy muy muy en el fondo podría salir a relucir con la ayuda de Greengrass.

Si lo miraba de una manera lógica, sin pensar en sentimientos ni historia, cada una de esas parejas tenían sentido, incluso Harry y Pansy, de quienes pudo ver esa chipa, ella necesitaba de alguien que la hiciera sentir especial y vista, él necesitaba de alguien que no quisiera atención, alguien que quisiera una vida tranquila, alguien que lo llenara de paz.

Luego se giró para ver a su dolor de cabeza, Draco Lucius Malfoy, su esposo. No concebía como el resto habian sido afortunados, mientras ella estaba atrapada con ese hombre engreído, caprichoso, posesivo. No podía ser objetiva consigo misma, porque era difícil ignorar la historia y la manera especial en que su marido conseguía lastimarla, no era la primera vez que implicaba que era capaz de irse con otro hombre, sabiendo perfectamente que, a pesar de ir en contra de sus deseos, había accedido a ese matrimonio prometiendo ser fiel y respetando su título.

Habian convivido mejor en las últimas semanas, cierto, no se veían casi nunca, pero cuando lo hacían no había insultos, ni gestos, ni humillaciones. Justo el día que tenían planes, todo se fue al carajo, su mente no lograba procesar la velocidad en que los eventos de un par de horas atrás sucedieron, desde unos pendientes hechizados, hasta un beso apasionado a terminar en un golpe y el gran dolor de cabeza que sentía. Estaba tan metida en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando el comedor comenzó a vaciarse, y poco a poco sus invitados salieron al jardín a beber café. El peso de una mano sobre su hombro fue lo único que la alertó, haciendo que volviera al presente.

-          ¿Tan rápido ha jodido todo? - dijo con una sonrisa burlona

-          Era de esperarse, supongo

-          Potter, ha estado preocupado toda la noche, quería saber cómo estabas, pero a Pansy no se siente muy comoda con el resto y no ha querido dejarla sola

-          Algún día me dirán porque Pansy habla tan bien de Malfoy pero no logra dirigirle la palabra

-          Esas son cosas que le corresponde a ella contar, no es nada grave ni tenebroso, solo que a veces lastimamos a las personas sin querer y cuando queremos encontrarlas en nuestro camino, resulta que cansadas de tanto dolor se han apartado, y como sabrás ambos pueden ser muy orgullosos. - le tendió la mano, ella la tomó y se dejo guiar a la sala, lejos del resto - lamento no estar disponible últimamente, pero tú también has rechazado mis cartas y Harry ha sido quien me informa de tu bienestar

-          Como se lo explique también a él, necesitaba tiempo y después tu estabas muy ocupado

-          Nunca lo suficiente para ti

-          O para Luna - sonrió con descaro- te lo dije, son perfectos el uno para el otro, este estúpido plan del ministro simplemente se adelantó a mis planes

-          Te concederé crédito si aceptas ser mi madrina de honor - rio

-          Lo seria para Luna, en todo caso

-          No, lo hemos conversado y en lugar de tener un padrino, te quiero a ti a mi lado y Luna tendrá a Ginny

-          ¿no estas jugando?

-          En absoluto

-          ¿Blaise?

-          Es de mis mejores amigos, pero tu querida Hermione, eres un pilar en mi vida y no sé que hubiera sido de mi si no te hubiera encontrado en aquella aburrida convención

-          Oh, Theo - lo abrazó con fuerza

-          Queríamos decírtelo ambos, pero supuse que necesitaba algo que te levantara el animo

-          Gracias, realmente me has hecho la noche

-          Entonces, debo asumir que Luna y tu realmente quieren esto

-          No estoy enamorado, ninguno de los dos lo estamos, pero la atracción está ahí y - sonrió ampliamente - me emociona verla, que me enseñe a ver el mundo como ella lo hace

-          No enamorado, pero en camino ha estarlo me parece

-          Solo el tiempo lo dirá

-          Son ambos muy afortunados y no podría estar más feliz por ustedes

-          Después de esas noticias- tomó su mano entre las suyas- ¿estás bien? ¿quieres hablarlo?

-          La verdad es que no me gustaría, hay cosas que deben quedarse dentro de un matrimonio y no me gustaría que le guardaras rencor a tu amigo

-          Hermione, Malfoy fue mi mejor amigo por muchos años y hay cosas peores que han sucedido entre nosotros, se perfectamente lo cruel que puede ser, al igual que lo humano que puede ser - apretó su mano- ¿Qué sucedió?

A regañadientes le comenzó a contar con detalles lo ocurrido, lo vio tensar la mandíbula al escuchar lo que Víctor había hecho, pero la última parte, hiso que se apartara de ella para poder respirar y contener su ira.

-          Lo mato, te juro que lo mato - comentó - en tu lugar lo hubiera dejado con su nariz rota

-          No debí golpearlo en primer lugar

-          Quizás, pero tampoco debió faltarte al respeto de tal manera - se sentó con manos temblorosas - ¿te irás con Harry?

-          Un par de días, necesito alejarme de aquí y tener un descanso de toda esta tensión

-          Siempre serás bienvenida en mi casa

-          Lo sé, pero

-          Harry es tu hogar, lo entiendo

-          Por favor ni una palabra a nadie sobre esto

-          Por supuesto

Pansy se movió del pasillo cuando escucho como se preparaban a salir en busca del resto, no fue su intención espiarlos y enterarse de todo, estaba en busca del baño y no quiso interrumpir, pues debía cruzar por la sala. Regresó al jardín antes que ellos, Harry quería retirarse e ir a casa, claro que quería acompañarla a la suya primero, pero habría cambio de planes.

Vio como Theo y Harry cruzaron miradas cuando se incorporaron al grupo, su futuro prometido tenso la mandíbula y comenzó a limpiar sus jafas, algo que hacia cuando estaba molesto o concentrado. Era una de las cosas que había aprendido de él, era un hombre sencillo y sabía que sería fácil enamorarse de alguien como él.  

Blaise fue el primero en despedirse, seguido por Ginny y su hermano, Luna tomó a Hermione de la mano y le pidió si le podía mostrar un libro sobre criaturas mágicas que poseía, ambas ingresaron a la casa y decidiendo no querer quedarse a ver el espectáculo que seguro los hombres montarían, se fue detrás de ellas.

Para Pansy la dinámica de ese grupo de amigos era increíble, pues el libro que luna necesitaba era inexistente, la castaña inmediatamente con uso de su varita deposito ciertos artículos y ropa de un pequeño bolso y se lo colgó en el hombro.  Se quedó callada, Luna las tomó a ambas de las manos y acto seguido habian desaparecido.

 

Harry se levantó de su silla, se despidió de Narcisa y con sumo control le dirigió una mirada a Draco capaz de intimidar a cualquiera, pero para su mala fortuna el rubio ni se inmuto.  Sin mas se fue a la habitación en la que había aparecido para dirigirse a su casa.

En cambio, Theo, espero un poco y una vez que supo que todos se habian ido, se dirigió a Draco, haciendo caso omiso de la presencia de Narcisa, luego se disculparía por su falta de cortesía.

-          Eres un imbécil

-          Theodore - lo recrimino la mujer

-          Lo siento, pero es verdad

-          ¿ahora que he hecho? - bufó

-          ¿te atreves a preguntar?

-          Algún día te darás cuenta de todo el daño que estas provocando y no habrá vuelta atrás.

Se fue de aquella casa, sabiendo que su amigo se enfrentaría a la furia de su madre cuando esta le exigiera explicaciones, y mas cuando supieran que verdaderamente la nueva señora Malfoy se había ido.

 

****

El primer día nada sucedió, jugo con su papel de siempre, enviando flores y enfocándose en su novela, al tercer día, el arreglo de rosas que había enviado había sido regresado intacto. Le extraño, pero no le dio importancia, si su esposa quería hacer un berrinche, tal como se hace con los niños, lo ignoraría y eventualmente regresaría a casa.

Ocho días después, con otro arreglo siendo devuelto y el profeta sobre su escritorio, con su esposa en primera plana paseando con Pansy y Ginny Weasley, ella reía a carcajadas aparentemente por algo que una de sus acompañantes le decía, verla tan feliz, tan ligera, como si nada, le hiso hervir la sangre.

Evidentemente estaba siendo ignorado, eso no le sentaba nada bien, repitiéndose que no debería importarle mas de la cuenta mientras cumplieran con su rol, esperaba que de la manera en que regresaba sus muestras "de cariño" fueran discretas, pues todo se arruinaría si descubrían que no solo estaba sucediendo, sino que ocho días se convirtieron en quince.

Dos días después y con fecha de la boda de Blaise a la vuelta de la esquina, su bloqueo mental le estaba impidiendo escribir, pues llegando a la conclusión que no podía escribir sobre romance y patéticos finales felices con el que pretendía conquistar la literatura muggle, si se encontraba furioso.  

Lo debatió seriamente, pero no quedaba orgullo por lastimar y después de la visita de su madre esa mañana, en la cual lo había regañado como si tuviera cinco años, sabía que tenía razón en todo en lo que le dijo, él fue quien cometió el error y no porque no fuera su elección casarse con Granger significaba que podía tratarla de tal manera, ella no había hecho nada para provocar su actitud, al contrario lo evitaba la mitad del tiempo y en ocasiones podría jurar que deseaba conversar con él.

Teniendo nada que perder, se apareció en la casa de Potter, después de llamar a la puerta por mas de cinco minutos, comenzaba a pensar que quizá no había nadie, volvió a llamar a la puerta. Estaba a punto de darse la vuelta y regresar a su propia casa, cuando escucho el crujido de la puerta.

Al abrirse se encontró con Hermione, quien portaba unos calcetines rojos hasta la rodilla, una blusa que podía jurar era de gryffindor, era un poco difícil distinguirla con la cobija que colgaba de sus hombres y la envolvía casi por completo; ella rodó los ojos al verlo, pensó que lo correría del lugar, para su sorpresa solo se dio la vuelta ingresando a la casa y dejando la puerta abierta invitándolo a seguirla.

La vio sentarse en el sillón, cruzando las piernas y tomar la taza que estaba frente a la mesilla, evidentemente el mismo lugar donde había estado hasta que llegó a interrumpirla. Guardo silencio por unos segundos, observando las ojeras en su rostro y cansancio reflejado en sus facciones.

- ¿Te encuentras bien? - el plan era ir a exigirle que volviera a casa, pero el enojo dentro de si disminuyo al ver el estado en el que se encontraba, no recordaba verla visto tan débil

- Maravillosamente - dijo delineando con un dedo la taza en sus manos

- No te ves bien - comentó tomando asiento frente a ella

- Siempre tan observador ¿a que has venido? - suspiró- si lo que buscas es discutir, no tengo animo para ello, puedes irte y regresar cuando me encuentre mejor

- No he venido a discutir - mintió, sabiendo que ese sería el posible resultado de esa tarde, pero no le sentaba bien verla de esa manera, su instinto le pedía que se acercara, cosa que no haría, en cambio se resignó a tragarse aun más su orgullo - Lamento haberte faltado al respeto, esto muy fuera de lugar y lo único que querías era aclarar la situación

- Vaya, creo que Theo han ganado -- suspiró- hemos apostado cuanto tiempo tardarías en pedir disculpas, he perdido

- ¿cuánto tiempo creíste tú que sería? -estaba intrigado

- Harry dijo una semana, Theo dijo quince días cosa que no es justa dado que el te conoce mas  

- ¿y tú? - a la mención de Potter, sintió una extraña sensación en su estómago, pero la voz en su cabeza estaba ansiosa por saber su opinión

- Supuse que vendrías una noche antes de la boda de Ginny para exigirme regresar y presentarnos como la pareja perfecta

 

Tal vez no estaba tan alejada de la realidad, había contemplado ese escenario, pero su madre le había hecho ver sus errores y sabía que no podían continuar tratándose como si fueran un par de adolescentes atrapados en las paredes del colegio, ambos eran adultos enfrentándose a una crisis en la comunidad que dependía de la imagen y el ejemplo que estaban dando al público, era más grande que sus berrinches y su deseo de alejarla, porque sabia que si dejaba detrás todo el pasado y sus sentimientos de culpa, podrían ser amigos o por lo menos un equipo, eso seria más fácil que ir y venir entre malentendidos.  

-          Que poca fe me tiene mi esposa - ella estaba a punto de contestarle, cuando vio un destello en sus ojos, lo dijo con la intención de ser un chiste

-          ¿Qué esperabas que pensara? era evidente que no querías que regresara, de ser así, hubieras enviado orquídeas y un collar de perlas - dijo imitando a una señora de alta sociedad, no rio abiertamente, pero juro que pudo ver como una sonrisa se quiso escapar

-          Tendré que recordarlo, aunque espero que no exista otra ocasión en la que tan finos regalos sean necesarios

-          Supongo que esperas que regrese contigo

-          No te ves en las mejores condiciones para hacerlo, pero te aseguro que en casa estarás bien atendida  

-          No lo dudo, Poppy no se apartaría de mi lado - reclinó su cabeza hacia atrás

-          Para ser una persona que no cree en tener a los elfos como sirvientes, te has llevado bastante bien con ella

-          Me asegure que estuviera bien cuidada, aparentemente servir a los Malfoy es su mayor logró, no soy quien para arrebatarle eso, aunque sigo creyendo que merecen mejores condiciones, que poppy las tenga no significa que existan elfos que no gocen de los mismos derechos

-          Estoy de acuerdo, me alegra saber que puedes ver ambas partes, cuando estábamos en el colegio parecía que no lo hacías

-          Contrario a los que todos piensan, puedo cometer errores y siempre puedo aprender, en aquel entonces mi cometido era ayudar a dobby, más él se salía de la norma

-          Ni que lo digas 

 

La conversación murió, pero Hermione debía admitir que estaba resultando mejor de lo que había esperado cuando pudo detectar su magia, no había tenido la energía de pararse, pero lo había logrado. Habian sido un par de días difíciles, su magia no estaba cooperando mucho con ella y se sentía drenada, no solo por la situación con sus padres, sino con el mismo Malfoy, sabia que el estar tanto tiempo lejos de su esposo traía consecuencias a su magia.

 

-          Mis padres saben sobre nosotros - cerró los ojos

-          Creí que no se los dirías hasta que tuvieras una idea de que decir

-          Exactamente, pero ha sido un accidente, mis padres viven en Australia

-          No lo sabía

-          En resumen, antes de la guerra les borré la memoria y les implanté la idea de irse a vivir allá, necesitaba protegerlos y en caso de que no saliera con vida, no sufrirían ni llorarían por alguien que para ellos nunca existió

-          Lo siento, debió ser algo muy duro, pero fue lo mejor que pudiste hacer, se que intentaron dar contigo y en una ocasión ubicaron tu casa

-          Objetivamente era una idea brillante, pero ya que todo pasó, les devolví sus recuerdos y les fue muy difícil adaptase a su nueva vida con la anterior, reconstruí mi relación con ellos, pero digamos que desconfían aun mas de la magia y solo necesitaba tiempo para hacerles creer que este matrimonio era real

-          ¿saben toda la verdad, entonces?

-          No, pero digamos que estoy tentada en aclarar la situación, no se lo han tomado nada bien y mas cuando descubrieron con quien estoy casada

-          ¿saben quien soy?

-          Por supuesto, no solía haber secretos entre nosotros y les tuve que explicar todo lo que sucedió para que pudieran comprender por que hice lo que hice

-          Me odian y creerán que te he alejado de ellos ¿no es así?

-          Algo así

-          ¿Cómo lo supieron?

-          Fue un estúpido error

-          En mis intentos de ayudarlos a comprender nuevamente mi mundo, más cuando decidí regresar a Inglaterra, me suscribí al profeta y les llega cada edición, tu madre mencionó que estaría publicado en corazón de bruja, no le di importancia

-          El profeta también publico un anuncio de la boda

-          Exactamente, no pensé que eso sucedería, estaba enfocada en otras cosas que nunca se me ocurrió adelantarme a ese hecho

-          No puedes controlar todo lo que sucede, Granger

-          Lo puedo haber evitado, pude haber creado una mejor situación, nuestra relación es buena pero frágil

-          No es tu culpa, diles la verdad, explícales que esta sucediendo

-          Si hago eso, solo odiaran mas mi mundo

-          Lo siento

-          Deja de disculparte - rio- nunca creí que diría eso

-          ¿Qué puedo hacer?

-          Por el momento nada, esperar a que procesen todo

-          ¿Es por eso por lo que estas así?

-          Algo tiene que ver 

Vio una lagrima rodar por su mejilla, pero ella rápidamente la limpió, la vio comenzar a respirar agitadamente, el suelo tembló bajo sus pies, el florero en el centro de la mesa explotó, se levantó rápidamente tratando de ver donde venia aquel ataque, la llamó, pero parecía no escucharlo, entonces lo entendió, provenía de ella. Se paró frente a ella, tomando su rostro entre sus manos

-Granger, abre los ojos - pidió- todo esta bien, respira   

Escuchó el singular sonido de alguien aparecerse, no le tomó importancia, su atención estaba centrada en la mujer frente a él, le seguía pidiendo que respirara y no la había soltado, de pronto todo se detuvo y ella perdió la consciencia, se permitió soltar el aliento que estaba conteniendo, no se movió de su lado.

-          Lo manejaste mejor de lo que creería que lo harías

 

Se permitió girar hacia la persona que había hablado, Potter estaba acomodándose sus lentes mientras caminaba hacia ellos.

-          Debo asumir que esto sucede seguido

-          Mi magia ha aprendido a detectar cuando esto va a suceder, por eso llegue aquí tan pronto - palmeó su hombro - no eres el único que sufre ¿sabes? Es una de las secuelas después de la guerra, ha aprendido a controlarlo, pero no han sido días fáciles ¿Qué provocó esto?

-          Estábamos hablando de sus padres, de pronto todo comenzó a destruirse y temblar

-           Es un ataque de ansiedad, su magia se descontrola y estalla, he ahí porque evita estar en publico mas de lo necesario, cuando sucede es como si su magia se drenara y toma unas horas o a veces días en volver a la normalidad

-          Siempre creí que no le gustaba lidiar con periodistas y la atención

-          No estas equivocado, no le gusta en absoluto, pero imagina que esto suceda mientras las personas la siguen y hacen miles de preguntas

-          Pero, hemos salido tantas veces y no ha sucedido

-          Toma un filtro de paz antes de salir

-          No lo sabía, no parece lo mas sano

-          No lo es, una vez por semana va con un psicólogo en el mundo muggle, no se si sabes que hace un...

-          Si lo sé, leo bastante

-          Voy a llevarla a su habitación - dijo acercándose a ella

-          No - dijo con convicción

-          ¿Disculpa?

-          Agradezco que me hayas compartido todo esto y que le hayas dado a mi esposa un lugar donde quedarse mientras resolvíamos nuestros conflictos, pero como ya te había mencionado, ya no es tu trabajo cuidar de ella

-          ¿Y crees que tu estas haciendo un buen trabajo?

-          Soy el peor cuando se trata de Granger, lo admito - la cargó en sus brazos - pero debo aprender 

Sin decir más se desapareció, perdiéndose de la sonrisa que Harry les dedicó, sabiendo que quizá ese sería el primer paso para remediar los errores del pasado, sanar y mirar al futuro que podrían tener juntos. Ahora debía contactar a Theo para darle la botella de firewhisky que se había ganado con la apuesta.

 

Draco se apareció directamente en la habitación de la castaña, la deposito en la cama, removiendo la cobija que a pesar de todo seguía aferrada a su cuerpo, fue ahí cuando pudo poner atención a la camisa que llevaba puesta, una vieja camisa de quidditch con el número 7 y Potter escrito en ella, tensó la mandíbula.

Era consciente que le estaba afectando mas de lo necesario, tampoco le había agradado el comentario sobre como su magia le alertaba sobre su esposa, no debía ser Potter quien sintiera esa conexión, debía ser él.

Retrocedió unos pasos cuando reaccionó sobre lo que estaba pensando, la escuchó quejarse, tenia frio, con un movimiento de varita reemplazó la camisa que se estaba burlando de él por uno de los pijamas de ella, delicadamente colocó la cobija sobre ella, conjuro un sillón a lado de la cama, se sentó observándola dormir.

Todo lo que creía conocer de ella había explotado como aquel florero, no sabia como sentirse al respecto, pero no tenia que ser mas complicado de todo lo que había sucedido hasta el momento.

Se quedó a su lado toda la noche, asegurándose que otro episodio pudiera ser evitado, cuando los rayos del sol comenzaron a entrar por la ventana, se permitió mirarla una vez mas y salir de la habitación, con su mente mas clara que el día anterior y su corazón un poco mas ligero.



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