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19 años después » Frágil
19 años después (R15)
Por Dinah Wesley
Escrita el Martes 13 de Febrero de 2018, 05:26
Actualizada el Miércoles 20 de Enero de 2021, 22:13
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Frágil

-Ron…

No sabían cuándo. Tampoco cómo. Solo sabían el porqué: estaban solos, juntos. Y se amaban, vaya que lo hacían, con ferviente necesidad nacida de tantos años reprimiéndola. Y ahora, yacían en un lugar apartado entre el pueblo y el bosque, lejos de cualquier mirada curiosa. Y lo que había empezado como un beso inocente había terminado con Hermione acorralada entre el cuerpo de Ron y el tronco de un árbol. Los labios del muchacho besaban desesperadamente el blanquecino cuello de su novia, mientras ella enredaba sus dedos en la cabellera del muchacho mientras suspiraba acaloradamente su nombre, alentándolo a seguir.

No les importaba que tan arriesgado fuese, el que llevasen relativamente poco de pareja, ni el escenario que les rodeaba. Ya era algo vital, sentirse, explorarse, aprovechar todo el tiempo que tenían…

-…Preciosa…-murmuró él contra la piel de su cuello, entre besos, embelesado por su belleza. Le parecía aun tan irreal, saber que ella lo había elegido, que ella deseaba estar con él, poder tenerla así, sonrojada y pequeña, pegada a su cuerpo. Ella sonrió tímidamente, halagada como nunca. Él sabia verla como si fuese lo más bello en el mundo. Basto con una mirada a aquellos ojos mieles que tanto adoraba para que él hiciese aquello que le tentaba hacer pero por respeto y temor a la reacción de ella, se había contenido por hacer. Con las manos algo temblorosas, empezó a desbotonar lentamente la camisa de su chica, dándole oportunidad de detenerlo si así esta lo deseaba. Claro, lo que pasaba es que Hermione estaba dispuesta a todo, entregada a él y a sus deseos. Desprendía uno a uno, hasta que logró ver el delicado sostén negro, el cual envolvía sus preciosos senos, no demasiado grandes ni demasiado pequeños. Todo en ella, al parecer, era perfecto. Subió a capturar otra vez sus labios, en un beso apasionado del que apenas se separaban para recuperar el aliento. Ella gimió en el beso al sentir como, con cierta timidez, las manos de él acariciaban sus senos por sobre la delicada prenda. Estaban en el cielo, cuando escucharon un golpe que los puso alerta en cuestión de segundas, apartándose al instante y alzando las varitas dispuestos a atacar lo primero que viesen. Fue Ron quien logro ver un bulto extraño a algunos metros de ellos. Era un cuerpo…

- ¿Esta…? - pregunto Hermione en un murmullo al ver a donde se dirigía la mirada de su pelirrojo, sin querer terminar la frase. Él joven se armo de valor y, con cautela, se acerco a ver qué ocurría con exactitud, y evidentemente Hermione le siguió pues no planeaba dejarlo solo.

Era una chica, apenas un par de años menor que ellos, con el cabello castaño formando un halo en el suelo, y su piel casi violácea. Hermione se sintió más tranquila al notar como su pecho, aunque muy despacio, se movía indicando que aun respiraba. Solo estaba inconsciente. Aunque su preocupación volvió con la velocidad de un rayo al notar el charco de sangre oscura que se había formado debido a la hemorragia nasal que tenía.

-No tiene sentido…No hace tanto frio como para que este así…- Ron se había puesto a su altura, notando curioso que en su mano (la cuál probablemente había sido un puño antes de desfallecer) había una extravagante sortija con una esmeralda-. ¡Rennervate! - trato de reanimarla, pero ella seguía inconsciente, a pesar de que tembló un poco y soltó un quejido. Hermione pudo ver mejor su rostro, era la chica de Slytherin que había abandonado el comedor en la mañana.

- ¡Rennervate! - intento ella, obteniendo el mismo resultado. Los dos se miraron sin entender que ocurría, era sorprendente como aquella situación se había tornado tan extraña en cuestión de segundos. De no haber estado ellos, la sangre hubiera atraído criaturas…

-Greengrass. El anillo lleva el escudo de los Greengrass…

-…No sabia que Daphne tuviera familia aquí…

-…Tampoco yo…Herm, quizás seria mejor, tu sabes…- el chico se sonrojo hasta las orejas dirigiendo la mirada al torso semidesnudo de su amada, haciéndola sonrojar también mientras se apuraba a acomodarse la ropa.

-Entonces- decidió volver a la chica- ya sabemos que hacer, Ron. Lamento decirlo, pero hay que regresar a Hogwarts temprano…Todo iba demasiado bien para ser nosotros…

-Pudo ser peor. Al menos no era una de esas chismosas de El Profeta o Corazón de Bruja como en la casa del té...

- ¡No me lo recuerdes! Ahora entiendo a Harry…Más o menos. Hicieron bien en quedarse él y Ginny…

-No me lo recuerdes- Hermione no pudo evitar reír débilmente ante el tono de Ron al decir aquello. Algunas cosas siempre serían igual, como que Ron siempre seria protector con Ginny.

Ron tomo a la menuda chica en brazos, mientras que se encaminaban a los carruajes. Menudo final para lo que ellos creían, iba a ser una tranquila cita. Pero, a pesar de ello, no podían evitar sentir mariposas en el estómago recordándola. Sin importar que, siempre seria algo bueno el haber estado los dos juntos.

 

 

Y ahora estaban en la enfermería, la mañana siguiente, pues a Hermione le remordía la conciencia y deseaba ver como se sentía. A Ron, aunque le sorprendió, no se quejó y accedió a acompañarla, después de todo, quizás era lo correcto y su desfachatez era lo que no le había hecho tomar esa decisión por si solo.

- ¿Sigue así? - pregunto Ron al verla con los ojos cerrados. Madame Pomfrey rodo los ojos.

-Nadie le apuro a usted cuando llego aquí en igual o peores condiciones, señor Weasley…

- ¿Pero está bien? ¿Qué le paso? - pregunto la castaña angustiada.

- ¿Qué paso? - los tres casi pegaron un brinco del susto al escuchar la vocecilla proveniente de la joven Tori, quien seguía aturdida.

-Eso es lo que queremos saber, por cierto, se te cayo esto…- le entrego la sortija, la cual tomo rápidamente, sin ocultar su nerviosismo.

-La señorita Granger y el señor Weasley la encontraron inconsciente a las afueras del pueblo, cerca del bosque, ¿Qué hacían allí, por cierto?

-Tan solo paseábamos- comento Hermione de forma convincente, tampoco que la mujer los fuera a interrogar intensivamente. Ella estaba para curar, no regañar.

-Gracias, supongo. Astoria Greengrass, un gusto- se presentó dulcemente, mientras trataba de ponerse de pie. Se mareo en el momento, temblando y sintiendo el cuerpo muy pesado.

-Ron- se presentó el muchacho, ayudándola a mantener el equilibrio. Ella le agradeció de nueva cuenta, mientras trataba de hacer memoria de que había ocurrido que había salido tan mal su ida de regreso.

-Hermione, necesitas descansar. No te preocupes, McGonagall ya esta enterada y de ser necesario que te ausentes mañana, no recibirás sanciones…

-…Señorita Greengrass, la verdad es que no he encontrado ningún motivo por el cual usted…

- ¡Tori! - los cuatro se sobresaltaron al escuchar una quinta voz gritar tan desesperada, entrando con violencia, azotando la pesada puerta de madera, despertando a quienes dormían en las camillas. Era Daphne Greengrass, del mismo grado de la pareja, y lucia paranoica, en la línea entre lo preocupado y lo furioso-. ¿Qué HACEN USTEDES AQUÍ? ¡LARGO! NO LES INCUMBE. ¿Qué te hicieron la comadreja y su noviecita impura, hermanita? ¡Porque solo la culpa los traería aquí!…

- ¡Daphne! No grites. Y no seas grosera con ellos…

-…No te preocupes, Astoria. Ya nos íbamos, ¿verdad, Ron? - dijo al notar que se estaba impacientando. En otras circunstancias, ella también le hubiese devuelto el insulto. Pero había algo en ella que no quería peleas con nadie, ni siquiera con Slytherin. Ademas, Astoria parecía justamente querer evitar conflictos, y con convaleciente que estaba le daba pena no hacerle caso.

-Si, Mione. Solo veníamos a ver como estaba. Tardaste mucho para ser su hermana…-comento ponzoñosamente, dejándola callada unos momentos.

- ¡Me…Me acaban de decir! De haber sabido desde ayer, hubiera venido desde ayer…yo…

-No nos expliques, no nos incumben tus motivos. Descansa Astoria, y mejórate pronto, ¿sí? - dijo Herm dulcemente, aunque rematando el comentario de su chico haciéndola una furia. Astoria rio disimuladamente, consiguiendo una sonrisa de los dos. Era mucho más agradable que la hermana. Ya les daba hasta miedo dejarla con ella. pero tampoco se iban a quedar todo el día, después de todo, era su hermana y lucia, aunque furiosa, demasiado preocupada por su hermanita. Quizás de no haber estado ellos, hubiera actuado mejor. Le darían el beneficio de la duda…

-Adiós, Ron y Hermione, un gusto y gracias otra vez. Tengan lindo día- la pareja se fue de la mano, seguidos por un gato al cual Astoria le costo mucho no correr a acariciarlo, pues le parecía encantador (aunque al pelirrojo no parecía agradarle tanto).

-Hermanita linda, ¿Qué paso? ¿Cómo estás? ¡Por Merlín, perdóname! Se que debí estar allí, aquí antes, pero…

-…Pero nada. Estoy bien. No te pongas así, Daph, que me hace sentir mal. Siéntate. Respira…

-…Respóndeme, niña. ¡Y no me digas que hacer! La que debería estar consolándote tendría que ser yo, no tu…

- ¡No recuerdo! Me sentí mareada y me desmayé. No es raro que me pase, tú lo sabes…

- ¿No es raro? ¿O sea que esto le pasa seguido? Porque eso cambia las cosas, señorita Greengrass. No es normal lo que le ocurre…No debería verlo normal…

- ¿Nos permite un momento, Madame Pomfrey? Quiero hablar con mi hermanita, a solas…- pidió Daphne educadamente. La mujer pareció meditárselo un poco, antes de encogerse de hombros.

-En lo que le comunico a la directora McGonagall su estado. Con su permiso…

-…Propio- dijeron ambas, Astoria todavía no entendía del todo la petición de su hermana, pero vamos, ¿Cuándo había entendido a su hermana en algo? -. Daphne, ¿Qué te pasa? - pregunto por fin, cuando se quedaron sin supervisión.

-Nada, solo… lo que te pasa es normal, tu misma lo dijiste. No me gusta que ventiles tan fácil tu condición…

- ¿Qué condición?

-Condición no es sinónimo de enfermedad, hermanita, no te agobies…

-…Ya lo sé…

-Es solo que debes cuidarte. A ver… ¿Viste algo que te impresionada? ¿O hiciste algo que implicase mucha magia o concentración? ¿Movimiento? ¿Todo junto, tal vez?

- ¡No! - mentía. Pero Daphne no podía saber del traslador-. ¿Por?

-Nada. Entonces, ¿tomaste tu té?

-No… ¿Acaso importa?

-Mucho, calma tus hiperactivos nervios. Fue eso, Tori. No lo vuelvas a hacer o juro que…

- ¡Pero no tiene sentido!

- ¿Sabes que no tiene sentido? Que desde que tienes uso de razón sabes que debes de tomarlo y aun se te olvida. Si vuelve a ocurrir, tendré que acompañarte a todos lados, como si estuviéramos pegadas de la cadera…

- ¡Merlin, no! - exclamo sin poder evitarlo, pero Daphne no lo tomo a mal.

-Aja, exacto. Ninguna de las dos lo desea. Ya estamos grandecitas para estar pegadas la una a la otra…

-… ¿Dónde estabas? No te vi por el pueblo…-pregunto Astoria curiosa, mientras que Daphne sonreía maliciosamente.

-Es más divertido quedarse aquí a jugar que ir al pueblo…

- ¿Zabinni o Nott?

-Theo, pero tu no sabes nada, hermanita…

-… ¿Son pareja?

-No exactamente. Por eso, no sabes nada. Mamá y papá me matarían si saben que tengo algo no oficial con alguien tan codiciado como Nott…

- ¿No quiere que seas su novia? - pregunto encontrando inconcebible que alguien no quisiera a su sexy y hermosa hermana mayor. Siempre había recibido más atención del sector masculino que ella, a su parecer.

-Yo no quiero andar de novia. O sea, no se cómo explicártelo, pero simplemente…no….

-No tienes que darme explicaciones. Soy tu hermana, no tu madre, y creo ni a ella le deberíamos rendir cuentas sobre lo que hacemos de nuestra vida amorosa…

- ¿Cuál vida amorosa, hermana? Te recuerdo que has ahuyentado y rechazado a cuanto chico se te acercaba, sin ofender…

-…Pues cuando la tenga espero no tener que dar explicaciones a nadie- corto fríamente, dejando a Daphne confundida. ¿Si se había ofendido? Vio algunas lagrimas querer asomarse en sus ojos verdes y se sintió culpables, ¿Pero como iba a saber que ella era tan sensible?

-Tori…

Pero antes de que pudiera acabar, entro Theo Nott, quien parecía agitado. Tori sonrió maliciosamente, aunque esperaba más romanticismo como el de Weasley y Granger. Ahora que recordaba, ¿eran ellos la pareja que había visto en el bosque? Se sonrojo de solo pensarlo. Con razón fueron a checar que decía, no los fuera a delatar. Se guardaría el secreto, para evitarles una pena. Era una cara del amor muy distinta al que ella conocía, pero supuso que el deseo era parte del amor, y que debía ser normal. ¿Draco sentiría deseo por ella? ¿Estaban menos enamorados por no hacer aquello? ¿Sentía ella deseo por él? ¡Lo que una imagen producía en su cabeza! Decidió concentrarse en la escena que haría su hermana, a ver si aprendía un poco.

- ¿Qué haces aquí, Nott? - pregunto de forma tan glacial que hasta Tori sintió el golpe. Pero el parecía ya estar acostumbrado a aquello.

-Tu hermana esta convaleciente, y parecías muy preocupada cuando te enteraste. Vine a verte, verlas, ver que estuvieran bien…

- ¿Desde cuándo te importa Astoria? Nadie en ese nido de víboras que tenemos por casa se preocupó por ella un poco como para decirme con tiempo que le había ocurrido, o para venir a verla. Tú solo vienes para ver si consigues volver a acostarte conmigo, y si me entere fue porque les pareció algo digno de que se volviese el chisme de hoy, no por otra cosa…-Auch. Su hermana sabia insultar. Theo se quedó mudo unos instantes, antes de retrucar.

-Tu comentario no viene al caso. Me importas tú, y por ende me preocupa Astoria, pues te pones así de paranoica cada vez que le pasa algo…

- ¿En qué año va? Digo, si te preocupa tanto…- ironizo la rubia, sabiendo que era capciosa. Ella iba en su sexto año, aunque en teoría se llevaban 2 años. Los años estaban muy revueltos por la guerra.

-Es dos años menor que tú, y a tu modo la adoras más que a nada…

-Largo. Enserio. Déjanos solas…

-Daph, enserio…

- ¡Quiero estar con mi hermana, maldita sea! Tu interés es acostarte conmigo, no actúes como si…

- ¿Cómo si qué? ¿Cómo si me importarás? ¿Eso ibas a decir? Pues te recuerdo que nos conocemos desde hace muchos años y es hasta ahora que parece molestarte que te trate bien. Me importas tan solo por eso. Pero pasa y resulta que no solo que quiero acostarme contigo como tanto dices, yo te quiero…

-Ya lo dijiste…

-…Pero no como amigo, quiero que seas mi pareja, ¡Es tan difícil pedirte aquello! ¡Una oportunidad!

- ¿Has pensado en que quiero yo? Porque ahora quiero estar con mi hermana, a solas- ni siquiera le miro a los ojos al decir aquello, mientras el suspiraba con resignación. Astoria contempla la escena sin comprender a su hermana, pues ella sabia que desde niña ella gustaba de Theo. Había gato encerrado, pero no se metería en aquello en ese momento.

-Tori- llamo el chico tomándola desprevenida-. Toma. Daph menciono que te gustan. Supongo que Pomfrey no te da mas que medicinas- le dio un caldero de chocolate que ella agradeció con un entusiasmo infantil, haciéndolo reír levemente, aunque su semblante se mostraba triste-. Eso es un sí para mí. Que te mejores, y no le des esos sustos a tu hermana, no habrá sido tu intención, pero la asustas…

-Estoy aquí y tu igual, así que no creo que hayas entendido lo que te dije…-empezó Daphne entre dientes, pero sin evitar sentirse alegre de ver a su hermana contenta por algo tan pequeño. Eran tan distintas…

 -Ya me voy. Tranquilízate, ¿quieres? Nos vemos en la cena, chicas- se despidió con una triste sonrisa, haciéndola rodar los ojos. Tori, aunque sabia que no era el objetivo, se despidió dulcemente por ambas, agradeciendo propiamente el dulce.

- ¿Qué te pasa? ¡Él te ama! - Daphne rio con sorna, mientras se dejaba caer en la silla otra vez.

- ¿Cómo lo sabes? ¿Lo viste en sus ojos? - pregunto burlescamente, haciéndola rabiar.

-En sus ojos y en todo lo demás. Nadie te aguantaría si no, créeme que eso sí que lo sé- Daphne gruño mientras le golpeaba levemente el brazo.

-Se más linda conmigo, tu hermana, que con él, o me olvidare que estas convaleciente…

-Yo solo digo, ¿Qué mejor momento que ahora para recibir el amor?

-Y yo solo digo, no lo sabes todo. Enfócate en tus asuntos.

-Tú en los tuyos…

-Soy tu hermana mayor. Tus asuntos son los míos…

- ¿No funciona también en viceversa?

-Para tu suerte, no. tu no tienes que cuidarme. Tu solo enfócate en ser feliz…

-Es difícil si veo como mandas tus oportunidades de ser feliz al diablo…-eso tenían en común, lo necias. Daphne lo sabia y no estaba de humor para otra ronda pleitos.

-Come tu caldero y bebe tu medicina. Adelante. Ya no quiero discutir, vine a ser buena hermana, no ha discutir sobre que hacer o no con mi vida…

-Está bien. Pero lo hablaremos después.

-Lo haremos cuando tú me tengas que decir algo de tu vida amorosa…

-Touche…- mintió otra vez, mientras bebía la amarga poción.

 

 

 

- ¿Todo bien, Nev? - pregunto Hannah tomándolo desprevenido, consiguiendo que tirase algunas cosas-. ¡Lo siento! - se apresuró a disculparse atolondradamente, mientras que Neville, sonrojado a más no poder, trataba de quitarle importancia mientras las levantaba.

-No te preocupes, Hannah. Suele ocurrirme muy seguido…-empezó a decir él cuando sus manos se rozaron. Los dos se quedaron quietos y las apartaron al instante, sonrojados como si saliesen de un sauna a pesar de ser otoño. Poco a poco se irguieron nuevamente, mirándose atentamente a los ojos. No podían evitarlo, a pesar del nerviosismo, sus miradas permanecían atentas en la del otro.  Neville casi podía asegurar que la chica escuchaba su corazón latir con fuerzas, mientras que Hannah rogaba por no demostrar que estaba en pánico.

-…Nev…-murmuro ella si saber muy bien el porqué, interrumpiendo, para su pesar, aquello. Él decidió calmarse, después de todo, ¡Solo era Hannah Abbott! La misma con la que tan tranquilamente había hablado durante el verano, durante la guerra cuando se encontraban sin el Trio Dorado para dirigir sus pasos. En teoría, seguían siendo los mismos, ¿no?

-…Hannah, ¿Qué querías preguntarme? - pregunto él con dulzura, sacándola de su trance. Exacto, ella había ido allí con un propósito.

-Pues eso, ¿estas bien? No soy la única que ha notado…extraño…

- ¿Extraño? ¿A qué te refieres? - pregunto huyendo de su mirada, a diferencia de hacia un rato, que parecía querer perderse en ella. Hannah frunció el ceño y le quito el libro que había abierto para "leer", dejándolo anonadado-. ¿Y eso es por…?

-Te hice una pregunta, Neville. No hice el camino desde Hufflepuff hasta aquí para que me evites…

-…Esta pareces más tú, supongo. Ya sabes, no te enojes. No estoy extraño…

- ¿Más yo?

-Sueles enfadarte con facilidad, Abbott. Se me hacia extraño que no te hubiera molestado en todo este tiempo…

- ¡No me voltees la situación! Estaba siendo amable. Ahora estoy siendo consecuente, estas raro y no voy a tratarte como siempre porque no estas actuando como siempre. Apenas y cruzas palabra con los chicos y cuando lo haces no pareces del todo contento…

-…Me disculpare luego, Hannah. Lamento si te moleste…

- ¡No molestaste a nadie! Nos preocupaste…

-Pues no se preocupen, estoy bien…

- ¿Tiene que ver con lo que te dijo McGonagall? - pregunto recordando aquello de repente. Neville suspiro resignado, era obstinada. Pero igual, si le decía dejaba el asunto por la paz…

-Me llego esto hace unos días. La verdad es que no sé qué hacer…- Hannah miro el sobre que el tendió y, sin esperar un instante, lo abrió quedando impresionada por el contenido de este. Era una carta de la Academia de Aurores.

- ¿Ellos quieren…? Neville, ¡Es una muy buena noticia! Eres auror, sirves unos años y te da el merito para poder ser profesor cuando Sprout se retire…Después de todo, no solo se puede ser maestro de lanada. Ademas, ¡Te queda perfecto!

- ¿Enserio, Hannah? ¿De verdad lo crees? - pregunto sin poder evitar algo brusco, pero Hannah no se molestó. Estaba demasiado confundida como para ofenderse. 
-Pues sí, después de todo, tu fuiste muy importante y valiente durante la guerra. Eres un héroe…Bueno, ya sabes, muchos te ven como un héroe…serias un buen auror- "entre ellos, yo" pensó, más no dijo. Aunque su sonrojo la delataba-. Ademas, ¡Estarías con Harry y Ron! Los tres juntos peleando como aurores, ¿no lo ves?

-Ellos si son héroes, Hannah. Yo solo hice lo que tenía que hacer…

-…Los héroes hacen lo que se debe de hacer cuando los demás no pueden…-dijo ella como si fuese obvio.

-Yo ya no tenia nada que perder. Ellos sí. Eso los hace valientes…

- ¿Nada que perder? ¡La vida ya es algo, Neville! ¿Qué mosca te pico?

-No lo entiendes. Aquello seria terminar como ellos…

- ¿Cómo quienes Neville? No te estoy entendiendo. ¿Cómo quienes no quieres termin…ar? - logro ver que aquel libro no era un libro en sí. Era una recopilación del Profeta de los últimos 30 años. Y la noticia de la tortura de los Longbottom era la página que estaba abierta-. Nev…

-Tengo que irme…

-…Lo siento…

-No lo sientas. No sabias a que me refería…

-Si eso temes, nadie te obliga. Tu puedes hacer lo que quieras, sabes, ignora lo que dije…bueno, no, más bien, si eres un héroe, pero no todos los héroes deben…- maldita torpeza suya que no conseguía concretar una oración. Pero basto con un gesto de Neville para que guardase silencio.

-Es que no se lo que quiero, Hannah…

- ¿Hay algo que pueda hacer? Para que te sientas mejor, me refiero…

-No…pero gracias por preocuparte, enserio. Se que tú no eres quien…

-Basta. Yo soy quien para preocuparme. Te debemos mucho en esta escuela. Ahora, deberías comer algo. El invernadero está aquí todo el día, el comedor se sirve solos tres veces…

-De hecho, si vas a las cocinas y pides de favor…

-…No me contradigas, ¿sí? ¡Todavía que te estoy invitando a comer!…

 

 

 

- ¿Luna, estás bien? - la rubia apenas parpadeo varias veces antes de voltear a ver a Harry, quien preocupado había hecho esa pregunta.

-Si, Harry, no te preocupes. No voy a romperme- declaro a todos con amabilidad, pero decidida. Desde hacía días que la trataban con pinzas, ¡Hasta el insensible de Ron cambiaba su tono de voz al hablarle! Y aunque sabía que lo hacían con buena intención porque la querían mucho, ya la estaba agobiando.

- ¿Qué dibujas? - pregunto Ginny curiosa decidiendo cambiar el tema. Entendía a su amiga. Muchos los trataban a ella y a Ron con excesiva amabilidad desde entonces, más ella, pero a ambos al fin y al cabo. Si, habían perdido un hermano, les dolía aún. Pero con tanta gente actuando extraño les costaba volver a la normalidad. Era molesto, más para ellos que querían seguir adelante. Luna también había pasado por mucho en esos meses de rehén, pero deseaba pasar la página. Quizás no era una experta en sentimientos, pero con ese sí que podía empatizar rápido. Luna sonrió.

-Ya que no los ven, estoy tratando de dibujar a los torposolos, aunque es algo difícil, no se quedan quietos…

- …Suerte con ello, Luna- dijo Hermione para sorpresa de todos, pues casi no sonaba escéptica. Y es que le tenia tanto cariño a Luna y sus ideas. ¿Por qué ser grosera si aquello era parte de su encanto? Luna rio suevamente, mientras seguía en los suyo.

- ¿Qué es eso, Harry? - pregunto Ron curioso, mientras que su amigo seguía leyendo libretas muy viejas.

-Estaban en el baúl de Sirius, ¿no es increíble? ¡Es de ellos! de mis padres, de Remus y Sirius, incluso de Marlene y todas esas personas que en algún momento Sirius menciono con nostalgia. Se que estamos yendo para delante, pero esto es…es…

-…Necesario- dijo Ginny con ternura-. Tranquilo. Es normal, Harry. No nos tienes que dar explicaciones. Es tuyo, después de todo…- todos miraron a Harry con cierta pena. Todo había cambiado, pero había cosas que siempre permanecían igual. Harry siempre seria "El Niño que Vivió" y que daría toda su fortuna por saber sobre su pasado, su familia.

 

 

- ¡Hola, Chaglie! ¿Qué te trae pog aquí? ¡Pasa! Llegas justo a tiempo para la hora del té…creo…- dijo Fleur risueña, mientras el pelirrojo entraba por la chimenea y dejaba su abrigo en el perchero, agradeciendo las atenciones de su cuñada.

-Cuñadita, ¿Cómo estás? Si, es la hora del té. Ya te estas acostumbrando a vivir aquí, ¡Bill, ven a saludar a tu hermano, que no me quedare mucho tiempo! ¿Dónde está? Creí que había hecho el suficiente ruido como para levantar a un vecindario. Es una suerte que no tengan vecinos…

-Bill esta algo cansado. Anoche no pudo conciliar bien sueño pog más que quiso. Me tiene peogcupada…- dijo ella con pesar, mientras que Charlie la miraba con pena.

-Tu también luces cansada…

-…Me sentí mal de quedagme dogmida cuando él no podía. Supongo que serán pesadillas, todo sigue muy reciengte y mi William, aunque fuegte, no es de hiego…Lo siento, creo que también es tu caso- a veces se olvidaba que Charlie era un hermano Weasley más. Pero es que con él, a diferencia de con el resto, Bill no actuaba como un hermano mayor, actuaban como mejores amigos, iguales. A veces no parecían ser uno menor que el otro.

-Por supuesto que es mi caso, pero no te preocupes. Me alegra saber que mi hermano tiene una esposa que cuida de él. Él era el mayor, y ademas de nuestros padres, nunca dejo que nadie cuidase de él. Y bueno, ya ves ahora, que ni por ellos se deja…

-…Todos cuentan conmigo, ¿esta bien? Toma, voy pog galletas… ¿O prefiegues un whisky? - pregunto amablemente al ver como miraba de reojo la tacita de porcelana.

- ¿No te molestaría? - ella le sonrió despreocupadamente. Busco la copa y le sirvió un poco, mientras ella tomaba la taza de te té en su lugar. Escucharon a alguien bajar las escaleras y en efecto, era un muy cansado pero alegre Bill.

- ¿Tu qué haces aquí? - pregunto confundido pero risueño, mientras se acercaba a abrazarlo fraternalmente.

-Tuve unos días libres en el trabajo y pensé que seria lindo venir a visitarlos. Más que nada a mamá y papá. Están algo tristes con la partida de la enana y Ronnie devuelta a Hogwarts. Supongo que después de siete niños en casa, se siente raro tener el nido vacío…Más ahora, como entenderás…

- ¡Cierto, ya empezaron las clases! No creí que se reconstruirá tan rápido la escuela. Pareciera que fue ayer…

-…SI quieguen, y si no estás muy cansado aun, podemos ig a veglos. Les daría gusto vegte cuanto antes, ademas, esta semana debió seg difícil paga ellos…-comento Fleur tomándolos por sorpresa. ¿Quién diría que, a pesar de todo, sentiría un arrebato de cariño hacia sus suegros? Bill, quien sabia perfectamente de lo delicada que era aquella relación, decidió no reprimir ninguna buena intención de su Fleur para con su familia, ni viceversa.

-Ve a arreglarte, preciosa- ella sonrió encantada y tras darle un fugaz beso subió a su recamara dejando a ambos hermanos pelirrojos a solas.  Charlie reía al ver la mirada embobada de su hermano-. ¿De qué te ríes?

-De nada, es solo…Me alegra ver que estas en buenas manos. Se ve que te ama, Bill. Solo por eso creo que puedo abogar por ella ante los demás, es adorable ver como parece vivir para hacerte feliz…

-…Y yo para hacerla feliz a ella- aclaro él con simpleza, haciéndolo sonreír ampliamente.

-Desde luego, como debe ser. Supongo que la luna llena ya te pego, la pregunta es, ¿Por qué Fleur parece no relacionar tu insomnio con tu licantropía? Según yo, es lista…

-Es brillante, pero es la primera vez que me afecta así. No sabía que sería tan intenso. Pobre Remus, que en paz descanse, si pasaba por esto pero peor todos los meses…

- ¿Ya hablaste con ella, verdad? Sobre que tu licantropía va más allá de ti. ya sabes, que pudiera afectar a mis futuros sobrinos de alguna forma…

-No he encontrado el momento…

-…Bill…

- ¡No se te olvide quien es el hermano mayor! ¡Se lo que hago!

-Solo te sugiero que seas honesto con ella. Después de todo, merece saber que puede pasar. en el fondo, creo que ella ya lo podría haber intuido si es brillante como dices. Pero que tu se lo digas y lo hablen. Bill, no va a dejarte…

- ¿Seguro? Yo todavía me sorprendo de que haya aceptado casarse conmigo después de lo que ese hijo de perra de Greyback me hizo. Pero si le digo que por mi culpa nuestros hijos podrían llegar a ser…

-No te atrevas a decirlo, hermano, o juro que te golpeo para que te quejes con razón. Tus hijos, sean veelas, magos, licántropos, squibs, serán Weasley y los amaremos como tal. No te atrevas a decirles monstruos. Creo que Remus no era un monstruo…

-No quise decir…es solo…ella no lo merece…

-Debiste pensarlo antes de casarte con ella. ella te ama, créeme, nadie te aguantaría a ti y a tus dilemas y humores si no…Te ama como tu a ella. Y al final, eso es lo que importa…-Bill suspiro mientras se servía algo de whisky, acompañando a su hermano.

-Ojalá y algún día tu encuentres a alguien…

- ¿Qué me aguante?

-Que te ame, imbécil- dijo entre risas-. Que te ame y que te cuide y te acepte aun cuando sientes que podías ser mejor. Créeme que si saldré de esta es por ella…

-Aunque ame ver como el amor los ayuda a ustedes, a mi no me convence. No me malinterpretes, es simplemente que no lo veo…

-Nunca vas a superarla, ¿verdad?

-Claro que sí. ya lo hice. Es solo que…Me llenan otras cosas. Entre esas poder viajar y soñar con malcriar a mis futuros sobrinos contra sus padres. Eso suena más que bien para mí. Créeme, no hay modo en que ame más a alguien que a los hijos que tengan ustedes, de tener, y a las personas que nuestros hermanos elijan integrar a nuestra familia. ¿Hermione, verdad? Era linda. Ron también es un tipo con suerte, y Ginny…Harry es un buen chico. Merece a nuestra hermana, pues la hará feliz. Y luego esta nuestro ahora triste George…

-…Él me preocupa. Si a nosotros nos destrozó, no quiero imaginar como le afecto a él…

-Pues antes de venir aquí, fui a verlo, ya sabes, es el que más nos necesita junto con los enanos. Y si, lo vi apagado, con el dolor en su sus ojos, pero no lo vi solo. Estaba con una bella chica, que a menos de que sea muy estúpido, estoy seguro de que es su novia…Lina, le decía…Y bueno, si esta con él en las malas…

-Te olvidas de Percy, Charlie. Sigue siendo nuestro hermano, aunque a veces parezca que no…

-Me avisas cuando tenga una vida, ¿sí? a veces, parece que no sabe como vivir, ya sabes, se ven tan apático ...

-…Espero que todo esto le cambie para mejor. Espero que recuerde que tiene una madre que todavía no lo ve como el idiota que es…

-Ay, mamá. Dudo que lo llegue a ver a si, a ninguno de nosotros por más que erremos. Es cosa de padres y madres…

-Hiciste bien en venir a vernos…

-Me hace bien verlos. Y haremos muy felices a mamá y papá todo por la francesita y su arrebato de cariño a la familia…

-Me alegra que quiera ser parte de la familia…

-Ya lo es. Desde que la presentaste como tu prometida. Y hasta el fin de sus días, puede contar con nosotros…

- ¿Cómo me veo? - pregunto Fleur coquetamente a su marido, mostrando un vestido lavanda muy delicado y bonito. Ella lucia preciosa, con la cascada plateada de sus cabellos peinada en una trenza.

-Hermosa-dijo sin ningún atisbo de duda o exageración, embelesado. Fleur se sonrojo un poco, pues aunque ya lo sabía, amaba escucharlo.

-Sigo aquí, muchachos. Como dijo mi hermano, luces muy bien cuñadita. Será mejor que vayamos…- comento Charlie cortando el romanticismo, haciéndolos reír mientras avanzaban tomados de la mano.

Vaya que le alegraron el día a los, algo melancólicos, señores Weasley.



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