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La ciudad mágica » Capítulo 17
Historia terminada La ciudad mágica (ATP)
Por adillita27
Escrita el Viernes 29 de Septiembre de 2017, 07:45
Actualizada el Miércoles 20 de Diciembre de 2017, 09:07
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Capítulo 17

−Claro que si, harás dos hermosas cajas talladas.

−Sip.

−Buenas tardes. −Les saludo Sara que venía con Alana y su madre.

−Buenas tardes Sara. −Le saludo Hermione y miro a Alana. −Felicidades por tu compromiso.

−Gracias, estoy nerviosa.

−Yo también. −Le dijo y miro a su padre. −Papa gracias.

−De nada guapa, te mirare bien las cosas y así lo podrás hacer.

−Si gracias. −Y volvió a mirarlas. −¿Vais ya?

−Sí, quiero enseñarles las hermosas telas que has conseguido.

−Voy con vosotras. −Y dejando el grimorio encima de la mesa se fueron al estudio de Sara.

Cuando Alana y su madre vieron el vestido blanco de terciopelo a medio hacer miraron a Hermione. −¿Es tu vestido?

−Lo es. −Y acercándose a su vestido las miro. −Me encanta, Sara ha hecho un diseño hermoso, hilos de seda para que no se vean las costuras y dibujos con hilo plateado.

−Y llevara una capa blanca. −Les dijo Sara. −Alana el tuyo no será menos. −Le dijo. −Ven. −Y cogiéndola de la mano la llevo una mesa donde tenía muchas telas. −Tu tela es esta. −Y le enseño una de color blanco de terciopelo. −Es la misma tela que usara Hermione para su vestido.

Ante eso las dos miraron a Hermione.

−Herms es demasiado caro, no podemos aceptarlo.

−No digas tonterías, yo os lo regalo con gusto, ya he hablado con Draco y me ha dicho que no me preocupe incluso el escogió algunas telas para el vestido de tu madre y tus hermanas, todas estaréis hermosas.

−¿Cómo lo quieres? −Le pregunto Sara que estaba sentada.

−No cambiareis de opinión sobre la tela ¿verdad? −Les pregunto Alana.

−Nop. −Le dijo Hermione que se había sentado al lado de su prima. −Y como futura reina tienes que obedecerme.

−Ya has escuchado a la reina. −Le dijo Sara.

−Está bien. −Y sentándose en una de las sillas les fue diciendo como quería su vestido. −Lo quiero sencillo con dibujos en la parte delantera.

−Lo tendrás. −Le dijo Sara que ya estaba haciendo el esbozo. −Sencillo con dibujos en la parte delantera, las costuras las haremos con hilo de seda y te haremos una capa que acompañara tu vestido.

Un buen rato después Sara terminaba el dibujo y se lo enseñaba. −¿Qué os parece?

La futura novia cogiendo el cuaderno de la modista asintió. -Es lo que yo buscaba. −Y se lo enseño a su madre. −Es hermoso.

−Sí que lo es. −Y miro a Sara. −Lo queremos así.

−Lo tendréis, ahora cogeré las medidas de Alana. −Y dándole el cuaderno a Hermione para que fuera apuntando empezó a trabajar.

−Mark no lo verá, ¿verdad? −Le pregunto Alana cuando terminaron de coger las medidas.

−No, el nunca entra en este cuarto. −Le dijo Sara. −Es por motivos como este, que escogimos uno al otro lado de la casa, el estudio de los chicos esta al final.

−No quiero que lo vea.

−Y no lo verá. −Le dijo Hermione y miro a su prima. −Sara tienes que tomarle las medidas para los zapatos. −Y miro a Alana. −Mis zapatos serán de terciopelo con dibujos plateados como mi vestido, seguro que los tuyos serán iguales que los de tu vestido.

−Las dos estaréis hermosas. −Les dijo Sara y miro a la madre de la novia. −¿De qué color quiere su vestido?

−Verde.

−Tengo varios verdes. −Le dijo Sara y se los enseño.

Por la noche Alana y su madre se despedían agradecidas por toda la ayuda que habían recibido y se iban.

Mientras cenaban Mark les pregunto qué tal había ido.

−Muy bien. −Le dijo Sara. −Alana ya ha escogido como quiere su vestido y mañana empezare a prepararlo y el domingo vendrán sus hermanas a mirar las telas para sus vestidos.

−¿Te dará tiempo a todo?

−Sí. −Le dijo. −Primero hare el de Alana, y luego el de su madre y hermanas, y cuando los tenga seguiré con el de Hermione que se casa mas tarde.

−Si quieres te busco una ayudante. −Le dijo su padre.

−No hace falta ayudantes. −Le dijo su mujer y miro a su hija. −Sara, Jane y yo te ayudaremos.

−Claro que sí. −Le dijo su cuñada. −Entre las tres con Hermione y vuestra abuela los haremos rápidos.

Una de las cosas que se les enseñaba a todas las chicas era a cocinar y coser para que pudieran llevar bien su hogar.

−Mañana iré a comprar más agujas. −Les dijo Sara.

−Yo te las compro. −Le dijo su madre. −Así cuando termines de trabajar nos ponemos con él.

−Sí. −Y miro a su primo. −Mark, Alana estará hermosa.

−Lo sé, sé que no abran vestidos más hermosos que esos, gracias.

−De nada guapo. −Y sonriéndole siguió cenando.

Al día siguiente George se acercaba a la tienda de maderas y compraba diez tablones y otras cosas.

−¿George quieres que te lo lleve a tu casa? −Le pregunto el dependiente cuando termino de pagar.

−Si gracias, ahora me voy que tengo que comprar otras cosas. −Despidiéndose fue a la librería y comprando varios libros de dibujos para tallar madera se iba a su trabajo.

Por la tarde George llegaba a su casa y mientras su hija miraba que dibujo le quería poner a las cajas, él las construía.

−¿Herms que te parecen? −Le pregunto su padre.

−Me gusta. −Le dijo la chica mirándolas, tenían la medida de dos pies de largo y uno de ancho.

−Ahora que ya las tenemos echas, tienes que mirar el dibujo.

−He visto algunos. −Le dijo y se los enseño. −¿Qué te parece? Hay flores, animales y otras cosas.

−Me gustan. −Le dijo George. −Te las llevare a tu habitación para que nadie lo vea.

−Gracias.

−De nada. −Y las llevo a su habitación.

Una semana más tarde era el cumpleaños número 15 de Hermione y aunque ya había nevadas la familia había preparado una fiesta al aire libre, despejando el lugar de nieve y poniendo mesas, sillas y con sus capas se reunían todos.

−Gracias a todos por haber venido. −Les dijo George. −Como sabéis este es la última fiesta de cumpleaños de soltera que celebramos con Hermione, el próximo año ya será una mujer casada, así que aprovechando que aun es una niña hemos preparado muchos juegos, divertiros.

Los invitados aplaudieron y empezó la fiesta.

Por la noche encendían una gran hoguera y era la hora del baile.

Draco que llevaba todo el día pasándoselo muy bien, se acerco a su prometida y acercándose a la hoguera se pusieron a bailar con otras parejas.

Unas horas más tarde, George les daba de nuevo las gracias y dándole las buenas noches volvían a su casa.

−Ha sido una fiesta increíble. −Les dijo Hermione feliz. −Ha habido música, mucha comida y lo mejor es que hemos estado todos juntos.

−Claro que si hija. −Le dijo Jane. −Pero ahora te tienes que ir a dormir.

−Sí que tengo sueño. −Y dándoles las buenas noches se fue a su cuarto.

Unos días más tarde aprovechando que no nevaba la gente salió a la calle para ir a trabajar y hacer sus cosas, había estado nevando dos días seguidos tan fuerte que no habían podido salir.

Hermione que iba bien tapada vio como los soldados de Draco se ocupaban de sacar toda la nieve que pudieran, esa nieve se lanzaba a los pozos de la ciudad para que en verano se deshiciera y se juntara con el agua que llegaba a través de los canales.

En esos meses de tanto frio, los soldados se dedicaban solamente a la ciudad, nadie salía a los bosques las puertas de las murallas estaban cerradas así que no tenían que preocuparse de animales peligrosos.

−Buenos días Hermione. −Le saludaron unos soldados amigos de su padre.

−Buenos días, hace mucho frio.

−Sí que lo hace, ¿vas a trabajar?

−Aprovechando que hoy ha salido el sol, si me quedaba en casa acabaría matando a alguien, Sara anda loca con todos los vestidos que tiene que hacer, Mark haciendo el raro y no que sé que mas.

−Los tíos somos raros. −Le dijo uno.

Ante eso sus compañeros y Hermione lo miraron.

−Lo has dicho tú no yo que conste, me voy que no quiero llegar tarde.

−Ves. −Y despidiéndose volvieron a su trabajo, había mucha nieve que retirar.

Ese día Hermione no fue la única que fue a trabajar, George se acercaba a la herrería para seguir trabajando en las cosas para las bodas de sus hijos.

Por la tarde el capitán Sirius andaba paseando por la ciudad, cuando vio a una chica que le llamo la atención, por la ropa y la capa que llevaba se notaba que no era de los bares del puerto, le gustaban esas chicas porque se podía divertir con ellas y no daban problemas.

Pero esa chica le había llamado la atención así que se acerco.

−Buenas tardes.

La chica lo miro e iba a decir algo cuando se acerco Draco.

−Buenas tardes Draco. −Le saludo Sirius.

−Buenas tardes. −Y miro a la chica. −Buenas tardes Sara.

Ante eso Sirius miro a la chica, esperaba no haber intentado ligar con su prometida.

−Buenas tardes Draco, ¿paseando?

−Más bien comprobando que todo esté bien, tras dos días de fuertes nevadas no quiero que ningún tejado se caiga en la cabeza de alguien. −Y miro a Sirius. −¿Vosotros os conocéis?

−Aquí tu amigo, ha venido a intentar ligar conmigo. −Le dijo Sara y miro a Sirius. −Señor no tendría que acercarse tan amigablemente a una chica, puede que este prometida o algo peor casada. −Y miro de nuevo al rey. −Draco ha sido un placer verte, pero ya me tengo que ir a mi casa, mi familia me espera.

−Ves. −Le dijo. −No quiero que se preocupen.

−Adiós. −Y sonriéndole se fue.

Cuando Draco se quedo a solas con Sirius lo miro. −Siempre te digo lo mismo que un día eso de ligar con todo el mundo te llevara a la perdición.

−¿La conoces?

−Sara es prima de mi prometida, tiene 17 años y es costurera.

Ante eso Sirius lo miro. −Me gusta.



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