Historia al azar: Mi Destino
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Reyes de Slytherin » 14. Especial: Cumpliendo tus deseos
Reyes de Slytherin (R15)
Por tiffany_malfoy
Escrita el Sábado 12 de Agosto de 2017, 02:03
Actualizada el Lunes 22 de Febrero de 2021, 18:18
[ Más información ]

14. Especial: Cumpliendo tus deseos

Olive había filtrado sus fría manos bajo su camisa, haciendo que con esa simple acción Draco comenzara a palpitar anhelante de mas caricias, hambriento por volver a pertenecer a Olive, pero no haría nada  que ella no quisiera, sin embargo las acciones que hacía como besar su cuello, desabotonar su camisa, acariciar la desnudez de su pecho solo podían indicar que Olive lo deseaba tanto como el.

Se aferraban el uno al otro mientras eran consumidos por el calor de sus cuerpos, se habían olvidado de todo, de la discusión, de los errores, solo existían ellos dos en aquella habitación, besándose acariciando la poca desnudez que exhibían. Draco tomaba las caderas de Olive, incrustando sus dedos en ella, aun su cercanía no era suficiente, la necesitaba con fervor como si del agua se tratase,  Olive besaba con pasión el cuello de Draco, succionando y mordiéndolo con suavidad, sedienta del éxtasis que solo el joven podría proporcionarle.

Sus labios volvieron a encontrarse, sus manos exploraban las partes mas intimas de su cuerpo mientras un remolino de placenteras emociones se extendían a través de su sistema, ambos habían dejado detrás las primeras prendas de ropa, exponiendo la desnudez de sus cuerpos, Draco comenzaba a trazar delicadas líneas con sus dedos sobre los suaves pechos de Olive, perdiéndose entre su nívea piel enloqueciendo con cada roce que Olive le regalaba.

Acaricio su cuello concentrando su atención en este, un suspiro complaciente salió lentamente de los labios de la chica acelerando aún más el corazón de Draco, quien se encontraba en un estado efervescente, la proximidad de Olive contra su entrepierna comenzaba a arder, su miembro carente de caricias pedía con fiereza ser liberado.

Mientras Olive disfrutaba cada toque, la piel fusionándose con la de Draco, sus pechos golpeando el pecho de Draco, sus labios despidiendo suspiros ante cada dibujo sobre su tez que el joven realizaba con suavidad, serenidad y delicadeza. De la misma forma tomo la hebilla de su cinturón, dejando en claro sus deseos sobre continuar aquello que el placer inicial había intensificado. Abandonando su propio pantalón mientras Draco con premura se deshacía del suyo.

Tomo a Olive de la espalda, acercándola mas hacia el, sin dejar de mirar con intensidad hacía sus ojos, ambos pares de grises zafiros se encontraban, pidiendo más sin palabras. La recostó con finura sobre la cama, sus brazos aun la rodeaban con ternura, no quería soltarla, no necesitaba más que eso, tenerla en sus brazos expresando con esa simple acción que la quería y que lo hacía feliz, era la única felicidad que tenía, aferrándose a ella para que no se alejase.

Sin embargo, el deseo también jugaba de una manera fundamental sobre ambos, especialmente en aquel momento donde el erotismo cobraba vida propia para que comenzaran a fundirse en un torbellino de placer inimaginable que solo ellos podían saciar. Olive volvía a la tarea de besarlo mientras guiaba la mano de Draco hacia la tela que cubría su intimidad, haciendo que sus dedos rozaran sobre ella, regalándole un gemido sobre sus labios, excitado por la proximidad. Acariciaba con dos de sus dedos la tela de su ropa interior, lentamente se introducía dentro y fuera de esta, sin dejar de frotar lo mas sensible de la joven.

Ni siquiera le importaba no satisfacer su propio deseo, solo mirar a Olive así era suficiente, su cabello negro esparcido entre las almohadas, sus mejillas rosas por la aceleración, sus pezones erectos gracias a sus caricias y los gemidos que poco a poco inundaban la habitación, le encantaba saber que producía tales sensaciones en la chica que invadía sus sueños y pensamientos. Describía círculos en su intimidad, marcando besos desde sus mejillas hasta su abdomen, tomando con especial cuidado uno de sus rosados pezones con la boca, una nueva labor que sin duda termino de desequilibrar a Olive puesto que sus manos se enterraban sobre los brazos de Draco, marcando sus dedos sobre la pálida piel de este. Un espasmo la sacudió antes de que su humedad se convirtiera en un caudal que se desbordaba sobre la mano de Draco, de nuevo otra cosa que lo alocaba.

Sin ninguna otra estimulación más que la imagen de Olive teniendo un primer orgasmo lo llevo a el mismo al éxtasis, pero no le importaba, solo quería verla a ella, ya tendría tiempo después para su propio disfrute. 

Poco a poco abandonaron las ultimas prendas que les impedían llegar al placer completo, posicionándose sobre ella para comenzar un vaivén pausado mientras le regalaba caricias, se embriagaba con su respiración agitada, guardaba cada gemido en su memoria a la vez que obsequiaba unos cuantos en su oído, las manos de Olive se encajaban en su espalda, embelesada, satisfecha y sobre todo lo que ambos compartían; felicidad.

(***)

—Así que fueron los Weasley quien dejaron sin cabello al pobre chico Ravenclaw —termino de contar Olive uniendo sus dedos con los de Draco.

—De verdad creí que habías sido tú —Draco soltó una pequeña risa combinada con un bufido.

—Al menos no volvió a meterse conmigo. 

Ambos rieron, Draco abrazaba a Olive manteniéndola cerca de su corazón, escuchando cada latido mientras la saturaba de dulces besos en su cabello. 

—¿Qué va a pasar ahora? —pregunto Draco con riesgo de decir algo incorrecto, de arruinar el mágico momento que habían creado hacía unas horas.

—No lo se —Olive suspiro pesadamente, regresando a la realidad—. No quiero decir que no desee esto, pero aún es difícil para mi y no puedes agitar tu varita, lanzar un hechizo y hacer que olvide todo.

—Claro que puedo hacerlo —se burlo el joven obteniendo un ligero golpe por parte de Olive—. Bromeo.

—Nunca dejaras de ser un imbécil —dijo a la par que se incorporaba para estirarse—. Debes ser un poco romántico si de verdad quieres estar conmigo —las mejillas de Olive se tornaron rosas al decir aquello, una pequeña fantasía que deseaba, amar y ser amada.

—Lo hare si eso quieres —Draco le siguió el paso, plantando besos en la desnudez de su espalda, subiendo hasta sus mejillas, abrazándola mientras la llenaba de besos cariñosos en estas—. Me he vuelto bueno cumpliendo tus deseos.

—Hablo enserio —el sonrojo de Olive había aumentado, esparciéndose por toda su cara—. Necesito que no sea solo esto, vas a tener que esforzarte si quieres enamorarme. 

Draco dejo recargada su barbilla entre el cuello y el hombro de Olive, enamorarla, ser romántico. Era algo que encontraba difícil, no podía ser atractivo y encantador como Cedric ni un romántico empedernido como Theo, sin embargo se le ocurría algo, un pequeño detalle que sabía que Olive anhelaba. No sería suficiente si quería que estuviera con el por la eternidad, y el deseaba regalarle la eternidad.



« 13. Sentir Comenta este capítulo | Ir arriba


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.