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Reyes de Slytherin » 10. Memorias de Hogwarts - Parte II
Reyes de Slytherin (R15)
Por tiffany_malfoy
Escrita el Sábado 12 de Agosto de 2017, 02:03
Actualizada el Lunes 22 de Febrero de 2021, 18:18
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10. Memorias de Hogwarts - Parte II

 —¿Llorarás de nuevo? —se burló Pansy después tirar sus libros a propósito.

—No hagas caso —dijo Hermione ayudandole a levantar los libros—. Eres mejor que ella, solo tiene una nuez en la cabeza.

Olive dejo escapar una pequeña risa, Hermione era la única que se había mantenido a su lado a pesar de ser una Slytherin, no creía congeniar con nadie en su casa pero apenas habían pasado dos semanas del primer año, aun así guardaba esperanzas de hacer amigos en Slytherin a excepción de Malfoy y Parkinson, eran quienes mas la molestaban, no importaba que demostrara ser una alumna de excelencia y pusiera a la casa de Slytherin en alto en cada clase, aquello parecía ser solo un incentivo para continuar sus burlas.

Por si fuera poco Malfoy era quien se llevaba la gloria en lugar de ella por lo cual pasaba mas tiempo en la biblioteca junto con Hermione de lo que cualquier otro alumno lo haría, solo se tenían la una a la otra, la diferencia de casas hacía su amistad más complicada aunque ambas parecían estar de acuerdo con ello, a Olive ni siquiera le importaba que fuese hija de muggles lo que generaba mas burlas de parte de los Slytherin por ser amiga de una sangre sucia pero le empezaba a importar tan poco que la excluyeran, era feliz hasta el día que recibió un vociferador de sus padres en la sala común.

—¡Olive Mirelle Hawk! —había explotado la carta con la voz de su madre ante la mirada divertida de sus compañeros de casa—. ¿Cómo demonios se te ocurre poner el apellido Hawk en vergüenza juntándote con una sangre sucia? ¿Pensaste acaso en lo que pensarían los demás sobre nosotros? No somos amantes de los muggles ni traidores a la sangre, creí haberte educado mejor, terminaras tu amistad con esa sangre sucia para reestablecer nuestro honor. Lo sabré si no lo haces

Después de aquello la carta se prendió en llamas con las risas de los Slytherin de fondo, burlándose de ella, Olive solo podía pensar en el responsable de decirle a su madre, ¿Quién la odiaba tanto para contarle aquel secreto a su madre? Sabía que a la larga se enteraría pero no tan pronto, Hermione le agradaba de verdad sin embargo las ordenes de su madre eran claras por lo cual al día siguiente le confeso a Hermione lo que había pasado y porque no podían ser amigas nunca más, aunque ambas estuvieron tristes se alejaron ante la atenta mirada de cierto rubio que no lo pensó dos veces antes de mofarse en su cara.

—¿Fuiste tu Malfoy? —pregunto Olive incrédula—. ¿Tu le dijiste a mi madre?

—No se a que te refieres, Hawk —Malfoy agrando su sonrisa, como si su sufrimiento le pareciese divertido—. Además esa sangre sucia iba a dejarte tarde o temprano, ¿Quién querría ser tu amigo?

Se quedo callada mientras se iba al único lugar que sentía seguro, la primera vez que se escondía tras Snape, entre lagrimas pero sin decirle nada de lo que ocurría o quedaría mucho peor de lo que se encontraba. 

Así el tiempo se robo el primer año, sus compañeros no habían dejado de fastidiarla aun cuando se limito a no hablar con nadie que no fuese Slytherin, pasaba sus momentos libres en la biblioteca buscando superarse y poder superar a Malfoy en el camino, aquel pequeño se determino en molestarla solo superando cualquier cosa que ella intentase, una que otra vez se burlaba de sus fracasos, nadie se compadecía de ella en ningún momento.

En segundo año nada de eso mejoro, Olive se sentía apática, no le gustaba su casa ni mucho menos el colegio al menos sabía que esperar de ambas partes, o eso creía hasta que comenzaron a atacar estudiantes en nombre de Slytherin lo cual le dio mas repudio a su casa de parte de las demás casas pues solo atacaban a los nacidos de muggles, algo que parecía complacer a casi todos en Slytherin, en especial a Malfoy que esperaba que los traidores a la sangre muriesen de igual manera, llegando a decirle a Olive que no podía esperar el día en que ella fuese la siguiente en ser atacada, de nueva cuenta permaneció impasible aunque por dentro de verdad deseaba llorar, al igual que el año anterior solo se dedico a la biblioteca, no le importaba ya hacer amigos ni estar sola, aunque el sentimiento crecía día a día llegándose a poner melancólica cuando todos tenían un confidente y ella estaba sola.

Para cuando estuvo en tercer año no esperaba que las cosas mejoraran, mucho menos con Sirius Black fuera de Azkaban y con los dementores robándose los recuerdos felices de las personas, a lo que ella parecía ser inmune, no recordaba nada feliz en su vida, solo burlas, algunos golpes, empujones y tirones de cabello mientras estaba en clase, inclusive se perdió las visitas a Hogsmeade, no le interesaba ir aunque Daphne Greengrass había sido amable al invitarla a acompañarla varias veces, negándose por la simple presencia de Pansy Parkinson y Draco Malfoy que formaban parte de sus amigos íntimos. Para ese entonces no quería aguantar más a sus compañeros, en especial a Malfoy que siempre que la veía imitaba a un ave junto con Crabbe y Goyle, el resto de su sequito, Blaise Zabini y Theodore Nott,  parecían quedarse al margen pero los veía reír en cada ocasión, lo que llevo a Olive a dejarles claro que no volvieran a meterse con ella, dejando 5 paquetes de bombas fétidas en el dormitorio de los chicos en una de las visitas a Hogsmeade, no escondía su sonrisa cuando Malfoy era humillado por cualquier Gryffindor, se burlo de el cuando Ronald Weasley le arrojo un corazón de dragón a la cara, en silencio agradeció a Hermione cuando lo abofeteo y ella tomaba cualquier oportunidad para mofarse de el, logrando su cometido, Draco sabía que estaba siendo retado por Olive y ella ya no lloraba por ser molestada, su carácter ahora desarrollado le daba la ventaja sobre el rubio que la dejo en paz, aun hacía toda clase de comentarios sobre ella pero no con tanta frecuencia como los años anteriores. Sentía que por fin era libre de aquello.

Después llego el verano, antes de iniciar su cuarto año, fue la primera vez que rogo a sus padres por algo, ir a los Mundiales de Quidditch, aunque no lo demostraba era una total fanática del deporte mágico, jugaba desde pequeña y de no ser porque sus compañeros parecían odiarla seguramente podría estar en el equipo de Slytherin, por el momento se conformaba con ir a los Mundiales, su padre accedió solo para que lo dejase tranquilo, sin embargo tendría que ir sola con un elfo domestico porque ninguno de sus padres dejaría la importancia de sus vidas para acompañarla a tal banalidad, compro uno de los mejores asientos, un espacio en el mejor campamento y una carpa que estuviese a la altura del apellido Hawk. A Olive no le importaba ir sola, su vida se basaba en la soledad, con el simple hecho de ir era mas que suficiente. Al llegar al lugar quedo encantada con el espíritu deportivo que inundaba el lugar, magos de todas partes del mundo se reunían para los mundiales. Sin embargo ella no tenía con quien compartir aquel momento, o lo creía.

—Hola —saludo un chico alto, su cabello era oscuro y sus ojos grises como los de ella, era bastante atractivo, lo recordaba como el buscador del equipo de Quidditch de Hufflepuff—. ¿Eres de Hogwarts, no? No he visto a nadie más por aquí —dijo con una sonrisa mientras caminaban de regreso a su carpa—. Soy Cedric, por cierto.

—Olive —contesto regresando la sonrisa—. Estoy en Slytherin.

—¿Estas sola? —pregunto Cedric cuando Olive se paro frente a su tienda, ella asintió apenada—. Yo vine solo con mi padre, estamos justo al lado, puedes venir con nosotros si quieres.

—No quiero ser una molestia —Olive se disponía a entrar a su tienda pero Cedric la retuvo tomando su mano.

—De verdad no es molestia.

Y solo eso había bastado para ganarse su confianza, el partido fue espectacular junto con el Hufflepuff que era bastante amable con ella, incluso le dio su dirección para enviarle cartas lo que restaba del verano y así sucedió, cada que Olive recibía una respuesta de Cedric su corazón se aceleraba, era su primer amigo después de tanto y gracias a su estatus de sangre sus padres no le pedirían terminar su amistad con él. Cedric era un chico encantador, amable, leal, todo lo que podía ser un Hufflepuff, sin mencionar que era atractivo, no era la primera que lo notaba por lo que ser su amiga la hacía sentirse aún mejor, el verano paso con rapidez, por primera vez Olive esperaba con ansias regresar a Hogwarts. 

En cuanto el tren comenzó la marcha ella busco a Cedric simplemente para saludar, no era una sorpresa verlo rodeado de amigos aunque esta vez el chico parecía mas concentrado en buscarla, cuando la vio dejo a sus amigos detrás sentándose solo en un compartimiento con ella, compartiendo dulces y anécdotas, reforzando su amistad, haciéndolos casi inseparables. Celebraban sus logros, Olive era de los que mas lo animaba a inscribirse al torneo de los tres magos en Octubre, todo indicaba que sería un gran año, eso hasta que Cedric le dio un pastelillo de calabaza para su cumpleaños, un pequeño y desinteresado regalo que hizo que el corazón de Olive bombeara como loco, comenzaba a ver a su amigo de forma diferente, sus sentimientos cambiaron hacia el, sin embargo se recordaba a si misma que solo era amable, que su amistad lo era todo pero no podía evitar pensar en los pequeños detalles que la hacía dudar como el hecho de que el joven prefiriese estar con ella que con cualquier otra persona, que se preocupara de una manera intensa por su bienestar y el que quisiera estar bien con ella en todo momento. Verlo sonreír, hablar de sus sueños, de cuanto deseaba ganar el torneo, cualquier cosa que se refiriese a Cedric la descolocaba.

Se alegro por el cuando su nombre salió en el cáliz de fuego, lo apoyo a el en lugar de a Potter aunque eso era de esperar, festejo con el cuando paso la primera prueba, luego llego la noticia del baile de Navidad, todos inmediatamente buscaron pareja, Olive solo esperaba tontamente a que Cedric la invitara, si su amistad lo era todo podrían ir al Baile aun fuese como amigos, para su sorpresa varios chicos de Beauxbatons y Durmstrang la invitaron negandose por esperar a que su amigo la invitase, lo cual no paso, se acercaba la fecha del baile pero Cedric ni siquiera le hablaba, para cuando lo hizo le conto que iría con Cho Chang , por lo que termino aceptando ir con un chico de Beauxbatons, si tenía su encanto pero no era con quien deseaba ir.

La noche de Navidad ni siquiera tenía ganas de levantarse de su cama, sus compañeras estaban listas pero ella no quería molestarse en ir.

—¿No vas a alistarte? —pregunto Daphne sentándose en la orilla de su cama.

—Ni siquiera tiene con quien ir —se burlo Pansy mientras aplicaba mas lipgloss a sus labios, la chica llevaba un vestido rosa con demasiados volantes que, según Olive, la hacían ver ridícula.

—Púdrete Parkinson —Bufó Olive devolviendo su atención a Daphne. 

—¿No te invito ese chico de Beaxbatons? ¿Cuál era su nombre? —pregunto Daphne tratando de recordar—. ¿Nathan?

—¿Así se llama? —inquirió Olive desconcertada, ni siquiera sabía el nombre del chico.

—Igual se decepcionaría contigo —continuo burlándose Pansy.

—Tal vez Malfoy también se decepcione cuando llegues con el ojo morado y la nariz rota —salto Olive a la defensiva, Daphne la detuvo antes de que se lanzase contra Pansy, esta solo huyo de la habitación.

—Vamos Olive —Daphne la tomo de los brazos haciendo que se sentase a su lado—. No puedes dejar al pobre chico plantado, además ¿No te gustaría que Diggory viese que no necesitas que el te invite para pasarla bien?

—¿Cómo sabes...

—Eso no importa, ahora ve por tu vestido, te ayudare a arreglarte —Daphne se incorporo rápidamente—. Solo tenemos 20 minutos.

—Buena suerte —bufo Olive—. Ni siquiera tengo un vestido y no podemos encontrar uno en menos de 20 minutos.

—Creí que tu madre había enviado uno la semana pasada —dijo Daphne sonriendo—. No tienes excusa para escapar. 

—Me caías mejor cuando no me hablabas. 

Olive saco de su baúl el vestido que su madre había enviado, la caja aun estaba cerrada, no sabía que tipo de vestido sería el que había dentro, cuando lo abrió se sorprendió al igual que Daphne.

—No hay manera de que use eso —se negó Olive mientras volvía a su cama—. Es demasiado.

—Vamos Olive, te verás hermosa —Daphne continuo sacando los zapatos de tacón negros con una serpiente plateada enrollada alrededor del tacón—. Tu madre quiere que pongas la casa Slytherin en alto ¿No?

Sin poder objetar a nada Olive acepto, exactamente 20 minutos después se dirigía al Gran Comedor con Daphne y su pareja que era Theodore Nott, se sentía expuesta con aquel vestido, con miles de piedras brillantes que imitaban la piel de una serpiente verde hasta sus muslos donde se degradaba a plateado y al final nuevamente verde, no tenia mangas, mas que dos tirantes para sujetarlo y un escote en forma de corazón que se extendía casi hasta su ombligo, por la falta de tiempo solo pudo recoger dos mechones en su cabello en una trenza, dejando lo demás suelto en rizos y su maquillaje era completamente sutil.

—Te ves hermosa —dijo Daphne cuando llegaron al vestíbulo, las puertas del Gran Comedor aun estaban cerradas y los alumnos comenzaban a encontrarse con sus parejas—. Suerte.

Olive suspiro mientras asentía, camino con lentitud hacía su cita de la cual desconocía el nombre, la esperaba con una sonrisa en su rostro, se veía bastante bien con la túnica Gris que resaltaba sus ojos verdes .

—Luces fantástica —dijo mientras besaba su mano con caballerosidad.

Olive agradeció pero no podía despegar sus ojos de Cedric que llegaba en ese momento junto con Cho Chang, al verla el joven abrió los ojos atónito, después de eso la saludo de lejos. Olive agradeció que al menos Daphne tuviese razón, no solo causo impresión a su pareja y a Cedric, incluso Draco Malfoy y Pansy Parkinson que siempre encontraban algo hiriente que decir sobre su apariencia se quedaron callados cuando se sentó en su mesa para el banquete puesto que Cedric estaba en la mesa principal y Daphne no parecía querer dejarla sola. A pesar de lo que esperaba sus expectativas fueron mas grandes, realmente se divirtió esa noche, casi al final de la fiesta, cuando Las Brujas de Macbeth se dedicaban a tocar las canciones mas lentas y empalagosas, Cedric toco el hombro de Olive mientras esta bailaba con su cita.

—¿Podría bailar contigo? —pregunto el joven a ambos, Olive asintió y el chico de Beauxbatons acepto sin ganas de dejar a Olive con el—. Realmente te ves increíble esta noche.

—Gracias —Olive le regalo una sonrisa comenzando a bailar con el—. Me lo han repetido mucho esta noche.

—Solo te dicen la verdad —Cedric le regreso la sonrisa con calidez—. No digo que no te veas fantástica siempre, porque es así, solo que hoy...

Olive se río ante los balbuceos de Cedric, cosa que lo hizo retroceder un poco apenado.

—Lo siento —susurro este mientras la acercaba mas hacia el.

—¿Por qué? —pregunto Olive ante la mirada apenada de Cedric.

—Quería invitarte al baile —dijo escondiendo su cara por encima de la cabeza de Olive para que esta no viera lo rosa de sus mejillas—. No pude hacerlo, creí que eso arruinaría nuestra amistad.

—Cedric, es solo un baile —Olive coloco con delicadeza su barbilla sobre su hombro inhalando el delicioso olor a roles de canela que poseía el chico—. Seguirás siendo mi mejor amigo siempre.

—Claro —contesto el chico como si estuviese decepcionado de la respuesta de Olive.

La chica no dijo más, aquello no había sido una confesión y mucho menos Cedric podría estar decepcionado por no llevarla al baile. Después de esa noche el joven comenzó un noviazgo con Cho, Olive tampoco pudo opinar de ello sin sentirse una tonta por pensar que quizá sus sentimientos podrían ser mutuos, simplemente se alegro por el, aunque su  noviazgo implicaba que pasaría menos tiempo con su amigo, después de seis meses de tener su compañía siempre era extraño volver a la soledad que la acompañaba desde siempre, claro que si veía al joven pero cada que lo hacía Cho parecía querer acapararlo más, a tal punto que llegaba a verlo unos minutos a la semana... quizá menos. Cosa que llevo a Olive a intentar buscar una nueva amistad en Slytherin, lo cual no funciono igual a sus primeros años, solo Daphne se acercaba de vez en cuando a desayunar junto a ella. Aun Malfoy y Parkinson hacían comentarios despectivos sobre ella y como de nueva cuenta estaba sola aunque no fuese verdad. 

Las segunda prueba del torneo fue ganada por Cedric, Olive apenas pudo felicitarlo antes de que Cho lo arrastrara con ella, así era siempre, cada que Olive intentaba siquiera saludar a Cedric, Cho lo llevaba a otra parte pero no podía culpar al chico, al fin de cuenta Cho era su novia y ella solo su amiga. Fue una tarde de junio, días antes de que finalizara el torneo cuando Cedric se acerco a ella mientras leía un libro recostada en una banca fuera del castillo.

—Hola —saludo el sentándose a su lado—. ¿Cómo has estado?

—Cedric Diggory —Olive despego la vista del libro encontrándose con los ojos del chico sobre ella, acto seguido se recostó en su regazo sin importarle nada mas que estar junto a el—. ¿Después de seis meses sin hablarme me preguntas esto? —Olive soltó una pequeña risa—. ¿Cómo te libraste de tu novia?

—Fue bastante complicado —Cedric rió con ella, aliviado de que no estuviese enojada—. Lamento eso.

—No importa —dijo Olive continuando su lectura—. Supongo que tomaría la misma actitud si mi novio fuese atractivo y solicitado.

—¿Crees que soy atractivo? —pregunto Cedric sin abandonar su sonrisa, alejo el libro de Olive lejos para poder mirarla a los ojos de nuevo—. Creo que terminare con ella, es muy posesiva.

—¿De verdad lo harás? —Olive podía ver la seriedad en el rostro de Cedric asintiendo—. Si por ti esta bien lo esta para mi.

—Olive ¿yo te gusto? ¿Cómo algo mas que un amigo?

—¿A que viene esa pregunta? — Olive sentía de nuevo que su corazón podría salirse de su pecho.

—Creí que yo te gustaba —Cedric se notaba incomodo—. Tu me gustabas, me gustas pero en el baile pensé que solo querías ser mi amiga y de alguna tonta manera pensé que Cho podría eliminar ese sentimiento porque no era mutuo, en la segunda prueba incluso me alegre que no fueses tu la que estaba atada bajo el lago, si algo te hubiese pasado por mi culpa...

—Aún me gustas —interrumpió Olive incorporándose para verlo mejor—. Fui yo la que creí que no era mutuo.

Ambos rieron al unísono reconociendo lo tontos que habían sido, después de ello Cedric acomodo un mechón de su cabello tras su oreja dejando la mano en la mejilla de Olive, se acerco a ella para besarla, una, dos, tres veces, sus labios se fundían mientras sus corazones clamaban mas, las manos de Cedric se paseaban por la cintura de Olive, apretándola contra el embriagándose con su piel anhelante de tenerla siempre con el...

—¿Todo bien Olive? —pregunto Daphne cuando la chica llegaba a la habitación y se escondía entre las mantas.

—Si —contesto Olive escondiendo su sonrisa, rememorando los dulces y lentos toques de Cedric sobre toda su piel, colándose debajo de su falda, preguntando si estaba bien con todo ello, su euforia nunca había sido tanta, por desgracia ese mar de felicidad solo duro un par de días antes de que Harry Potter saliera del laberinto con el cadáver de Cedric entre sus manos. 

Su mundo se cayo en ese instante, la primera persona que amaba muerta frente a ella, sin poder hacer nada mas que llorar, sus últimos días en Hogwarts ese año se basaron en eso, llanto y esconderse de todos, Daphne trataba de acercarse a ella intentando consolarla un intento completamente inútil. Sin embargo nadie se atrevió a molestarla en su duelo, nadie a excepción de Malfoy que parecía deleitarse con el sufrimiento de la joven.

—¿Sigues llorando Hawk? —pregunto en el tren de camino nuevamente a sus hogares—. Parece que nadie que te ame puede salir vivo de eso.

No lo pensó para nada cuando su puño se estampo contra la nariz de Draco rompiéndola en el proceso, sacudió su mano tratando de aliviar el dolor de sus nudillos y sacarse la sangre que emanaba Draco.

—Vuelve a molestarme y romperé algo mas que tu nariz, imbécil —lo amenazo Olive dejando al sangrante chico solo.

Fue otro verano aburrido, poco a poco lograba salir de cama dejando los pensamientos tristes en su almohada, no podría olvidar tan rápido a Cedric, sabía que no podía dejar su vida en ello aun si lo quisiera, sus padres nunca preguntaron por su estado, no parecía importarles y menos ahora que Voldemort parecía haber regresado de verdad, eran pocos magos los que creían eso, la familia Hawk esperaba que fuese verdad, tenían una fuerte conexión con los ideales del señor tenebroso, sin embargo Olive no compartía esos ideales. De un día para otro su padre comenzaba a llevar gente a su hogar para hablar con tranquilidad de "negocios" por lo que al final del verano ya no era una sorpresa tener invitados en su hogar, un día antes de regresar  a Hogwarts su padre caminaba por los jardines junto con un hombre anciano y Theodore Nott detrás.

—Olive, ahí estas —su padre se acerco a la mesa de jardín donde ella se encontraba tomando un helado por el clima caluroso—. Te presento a el señor Nott y creo que conoces a su hijo.

—Un gusto —saludo Olive con una ligera sonrisa—. Theodore, un placer verte.

—El señor Nott y yo necesitamos hablar de cosas sumamente importantes —explico su padre sin entrar en detalles—. Tendrás que hacerle compañía a Theodore.

—De acuerdo —Olive invito a Theodore a sentarse—. ¿Quieres un helado?

—¿De verdad eres tu, Olive? —pregunto el joven viéndola de arriba a abajo, con sorpresa.

—¿Quién mas podría ser, Nott? —Olive lo miro con hastío, el joven no le caía bien, aunque no se burlaba de ella como sus demás compañeros se reía de los chistes sobre ella.

—No me malinterpretes —Theo se sentó junto a ella—. Solo te ves diferente.

Y no mentía, ese verano el cuerpo de Olive había cambiado por completo, sus curvas se habían acentuado, su rostro tenía un brillo lúgubre pero de alguna manera cautivador, intentando que sus ojeras desaparecieran usaba poco maquillaje que resaltaban sus facciones, en su vida se había sentido bonita hasta ese momento. Theodore se dedico a halagarla todo el día recibiendo a cambio una sonrisa desinteresada de la joven, no tenía interés de enamorarse en ese momento y aun cuando estar con Theo era placentero, pero solo eso era y sería, placer todo el año, comenzando sus jugadas nocturnas intentando que en algún momento pudiese dejar de sentirse sola, amada nuevamente, por fin las burlas cesaban. La nueva actitud de Olive la llevo a asumir la corona de Slytherin, siendo temida por todo aquel que la desafiaba y a la vez deseada por todo aquel que la mirara, todos tenían claro de lo que era capaz y como no le importaba disfrutar de cualquiera que deseara, iniciando sin saberlo una nueva competencia con Malfoy, que descaradamente se metía con las chicas en aulas vacías esperando que Olive lo encontrara, su desagrado por Draco aumento, al menos ella lo mantenía en discreción pero Malfoy era diferente. 

De igual manera no podía hacer nada, no quería hacerlo, le importaba poco Draco y sus tontas peleas sin sentido, dejo de darle importancia a eso, dejando que siempre le ganara en todo, dejando de esforzarse en la escuela y solo concentrándose en ella, lo que quería de verdad, viviendo la vida que había prolongado tanto, no iba a esperar mas tiempo para ser feliz.

(***)

—¿Olive que haces aquí? —pregunto Daphne sentándose a su lado en la hierba, Olive se encontraba acostada con unas gafas de sol como si evitara los inexistentes rayos de sol.

—Estoy aburrida —Olive se recargo sobre sus codos viendo no solo a Daphne, Blaise y Pansy se sentaban a su alrededor, habían pasado dos semanas desde que ataco a Hermione engrandeciendo más su nombre en la casa de Slytherin—. No ha pasado nada interesante en este maldito colegio.

—¿Acaso Theo te quito la diversión? —se burlo Blaise.

—Cállate, Blaise —dijeron las tres chicas al unísono.

—No necesito tener a Theo para divertirme —Olive sonrió sacándose las gafas—. Más diversión me da Weasley si sabes a lo que me refiero.

—¿No estaba enojado porque golpeaste a su novia de dientes chuecos? —pregunto Pansy mientras sacaba una bolsa de Meigas fritas y las pasaba entre los cuatro.

—Es cuestión de pedir perdón batiendo las pestañas —Blaise hizo una imitación haciendo reír a las tres chicas.

—Tendremos diversión pronto, Olive —dijo Pansy—. Casi es Halloween y solo necesito que mandes a dormir a los de primero temprano. 

—¿Harás una fiesta? —pregunto Daphne

—Consigue Whiskey de fuego y la sala común es toda tuya —Olive acepto sin pensarlo, quizá una fiesta era lo que necesitaba para despejarse.




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