Historia al azar: Horro Crux Z
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Desde siempre DM/HG (Venerable Coincidencia) » Capitulo 9. Esperaré
Desde siempre DM/HG (Venerable Coincidencia) (R15)
Por ashleyadri
Escrita el Viernes 16 de Junio de 2017, 21:16
Actualizada el Viernes 16 de Octubre de 2020, 03:51
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Capitulo 9. Esperaré

CAPITULO 9. ESPERARÉ EL MOMENTO

- No tienes nada que agradecer - musitó él, por un momento se perdió en la mirada castaña, era tan hermosa, instintivamente se acercó a su rostro, solo un par de centímetros los separaban, podía percibir su aliento, que ganas de rozar esos labios, de probar su sabor, cerró los ojos y suprimió la distancia que se interponía entre él y la castaña… podía sentir el nerviosismo de ella, que temblaba ligeramente, suspiró derrotado, no podía arruinarlo - En serio creo que luces y hueles igual que un Trol - le dijo al oído y comenzó a reír, hubiera dado lo que fuera por besarla pero no forzaría las cosas.

- Y tú eres un idiota… con el aspecto que traías eras igual al Barón Sanguinario - rio ella, jamás hubiera imaginado que "Malfoy el petulante", como solía llamarlo, fuera tan gracioso.

- ¡Jaja! Debo irme - se alejó un poco y a continuación se puso de pie - El terremoto que tengo por hija me espera - suspiró nuevamente y entorno los ojos - Aún tengo que pensar en un castigo por la travesura de esta mañana.

- ¿Travesura? ¿Qué pudo haber hecho una niña de 5 años para que merezca un castigo? - curioseó.

- Esconder mi varita por ejemplo - respondió él.  

- ¡Jajaja! Que ocurrente - sonrió más - ¿Y vas a castigarla por eso? Que malo… pobre niña - se compadeció Hermione - ¿En serio te resulta tan terrible llegar a casa? - inquirió después de un momento, los ojos marrones lo miraron interrogante. 

- Pues… no, pero…  a veces el solo pensar en las travesuras de Narcisa me provoca jaqueca - se llevó las manos a las sienes - No ha sido nada fácil - confesó en tono serio.  

- Lo imagino, pero… es solo una niña, debió ser muy pequeña cuando murió su madre - lamentó la chica.

- Si, así es… no tiene muchos recuerdos de Astoria - reconoció el rubio - Sabes… creo que algún día deberías conocerla, verás los alcances que tiene y me darás la razón - sonrió el rubio.

- Aunque lo digas broma… me encantaría - reconoció Hermione mientras se levantaba también - Solo espero que no se parezca a ti.

- ¿De qué hablas? Por supuesto que es preciosa, hermosa… mi viva imagen - enarcó las cejas con presunción y sonrió de medio lado.

- Pobrecilla, que lástima - hizo una fingida cara de tristeza llevándose las manos al pecho, después ambos comenzaron a reír.

 

Un instante más tarde Draco tomo sus cosas, comenzó a vestirse, se encamino a la puerta y, con un "Nos vemos pronto Granger" y una inclinación de cabeza como despedida, salió del apartamento, una enorme sonrisa enmarcó su magullado rostro camino a la Mansión Malfoy, había estado tan cerca de ella, había aspirado su encantador aroma…

 

- ¿Dónde está Narcisa? - fue lo primero que preguntó Draco apenas llegó a casa.

- E-e-en s-s-u habitación - tartamudeó Gertrude impresionada por el aspecto del joven.

- Bien… iré a tomar una ducha mientras ponen la mesa - le dijo mientras se encaminaba escaleras arriba.

- Si Señor - asintió la mucama.

Ya en la planta alta, el rubio se asomó discretamente por el marco de la puerta de la recamara de su hija para asegurarse de que efectivamente se encontraba ahí, para su fortuna así fue, la pequeña rubia se encontraba tumbada en la alfombra jugando con una pequeña muñeca, sonrió aliviado y se encaminó a su recamara. Una vez ahí se valió de su varita para sacar ropa limpia del armario y prepararse un baño de tina. Durante unos instantes se relajó en la bañera, dejó que el agua caliente actuara sobre la hinchazón que tenía por los golpes y sobre sus músculos tensos, cerró los ojos y, apenas lo hizo, la imagen de la castaña vino a su mente, esa mirada marrón, el delicioso aroma de su cabello, su sonrisa, esa sonrisa hermosa que lograba derretirlo, hacía tanto que no pensaba en ello. Sin embargo, ahora que había tenido la oportunidad de pasar más tiempo con ella no hacía nada más que ansiar más y más momentos a su lado, pero necesitaba ser cauteloso, no podía abrumarla ahora que estaba pasando por un momento tan difícil al terminar su relación con "la Rata", necesitaba encontrar una manera sutil de seguir acercándose a ella.

- ¡Luna! - murmuró de pronto, abrió los ojos entusiasmado y una media sonrisa enmarcó su rostro, al parecer ya había encontrado una manera.

 

- Cissy, es hora cenar - un renovado y muy feliz rubio salió de su recamara para dirigirse a la habitación contigua.

- ¡Buenas noches papi! - lo saludó su pequeña con una sonrisa.

- ¡Buenas noches! - respondió él.

- ¿Qué te pasó? - preguntó su hija mientras miraba el aspecto de su rostro con curiosidad.

- Pues - meditó un poco - por la mañana se me hizo tarde porque, como ya sabes, no encontraba mi varita… - comenzó a decirle mientras tomaba asiento en la cama.

- Pero… ya me disculpé - le recordó ella confiada de que su padre olvidara el castigo.

- Si, lo sé - reconoció él - pero llegué tarde a una reunión que tenía con el Ministro, entonces él se molestó y me envió a una misión… - improvisó una historia mientras Narcisa lo miraba con un dejo de ansia en su mirada mercurio - Tuve que aceptar el castigo y al estar en el bosque me encontré con una fea comadreja que quiso atacarme, afortunadamente no lo hizo, pero tuve que trepar a un árbol y me golpeé con algunas ramas - le contó.

- Lo siento papi - se disculpó nuevamente la pequeña.

- Sé que es así y sé que no volverás a hacerlo ¿verdad Cissy? - tanteó el efecto de su historia.

- No papi - se acercó a él y lo abrazó con fuerza.

- ¿Lo prometes? - preguntó.

- Si, lo prometo - aseguró.

- Bien, entonces dame un beso - se inclinó para cargarla - por esta vez no habrá castigo, solo porque estoy seguro de que no se repetirá - la besó en la frente - Anda vamos a cenar.     

 

- ¡Estúpido Hurón! - era la enésima vez que el pelirrojo repetía esas palabras, Seamus le había ayudado a desvanecer un poco las heridas, pero… a juzgar por su aspecto, habría dado los mismo que lo dejara así, era evidente que había peleado con alguien y el solo pensar en lo que dirían sus padres lo hacía enojar más.

- RONALD WEASLEY - clamó su madre al entrar a su cuarto sin siquiera llamar la puerta, afortunadamente se encontraba de espaldas - ¿Cuántas veces quieres que lo repita?... LA CENA ESTA SERVIDA - le indicó.

- Lo siento, pero hoy no tengo apetito mamá - se disculpó sin mirarla.

- ¿Qué? - se sorprendió Molly, de todos sus hijos Ron era el más glotón, jamás se perdía la oportunidad de comer alguno de sus platillos - ¿Estás bien cariño? - suavizó el tono de su voz - ¿Qué sucede? - posó la mano en su hombro para intentar que la mirara, pero el pelirrojo se resistió.

- No me siento bien, tuve un mal día - le contó - si no te molesta me gustaría estar solo mamá - pidió.

- Esta bien hijo - dijo en tono comprensivo - dejaré un plato servido por si te apetece comer más tarde.

- Gracias - dijo él y a continuación su madre salió de la habitación - eso estuvo cerca - murmuro para sí mismo.

 

- ¿Qué sucede con Ron? ¿Por qué no ha bajado? - inquirió el Sr. Weasley apenas Molly atravesó el umbral.

- No lo sé, solo dijo que tuvo un mal día… no tiene apetito - respondió ella con un dejo de preocupación.

- Se trata de Hermione- confesó Ginny, Harry y ella estaban invitados a cenar a casa de sus padres.  

- Cariño, por favor - la reprendió sutilmente el ojiverde tratando de evitar que hablara de más.

- ¿Qué sucede con Hermione? - indagó su madre.

- Ron y ella han terminado - reveló la chica haciendo caso omiso a la mirada inquisitiva de su marido.

- ¿Qué? ¿Eso es verdad? - se sorprendió Arthur - Pero ¿Qué fue lo que pasó?

- Herm decidió terminar con mi hermano y supongo que se trata de su manera de beber… nunca la había visto tan molesta - les contó.

- El problema de Ron con el alcohol ha incrementado, eso ha perjudicado mucho su relación con Herm y tuvieron una fuerte discusión el día del baile - le explicó Harry.

- ¡Ay mi hijo! - se lamentó Molly.

- Es lamentable, Hermione es una chica encantadora, pero… supongo que no es fácil lidiar con el problema que tiene Ron - reconoció el pelirrojo - espero que esto le sirva para darse cuenta de la gravedad del asunto y tal vez las cosas entre ellos se resuelvan después.

- Ojalá que si - coincidió su esposa y mientras los Potter asentían con la cabeza. 



Hola a todos!!! 


Perdón por mi larga ausencia, muchas cosas han pasado, nuevo trabajo, nuevo apartamento, muchos pendientes, pero a partir de ahora espero actualizar más seguido y terminar la historia. 


Por favooor!!! No se olvide de dejar sus comentarios, háganme saber si aún les gusta la historia, ya saben a eso es lo q nos inspira a seguir a quienes escribimos


Gracias!!! 



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