Historia al azar: Guardianes de Sangre.
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La Tercera Generación de Hogwarts » Bala perdida
La Tercera Generación de Hogwarts (ATP)
Por Carax
Escrita el Martes 6 de Junio de 2017, 16:59
Actualizada el Sábado 23 de Enero de 2021, 18:38
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Bala perdida

Capítulos
  1. (I) Prefacio: Rumbo a Hogwarts
  2. (I) Capítulo 1: Inicios
  3. (I) Capítulo 2: La bienvenida
  4. Bermejo
  5. Tendencia a las alturas
  6. (I) Capítulo 5: El fuego nunca dice basta
  7. Bala perdida
  8. Negligencias
  9. Como pez fuera del agua
  10. Orgullo y perjuicio
  11. El baile
  12. Amarga victoria
  13. << ¿Quién es el mejor Potter?>>
  14. Invencible
  15. El poder de la ambición
  16. <<I.D.>>
  17. Las desventajas de amar
  18. Caída en picado
  19. Con los ojos cerrados
  20. No es fácil ser un Malfoy
  21. Luto
  22. Criaturas fantásticas
  23. Nyneve
  24. Emboscada
  25. Estúpidos e imprudentes
  26. Epílogo: Resurgir de las cenizas
  27. (II) Prefacio: Casus Belli
  28. (II) Capítulo 1: Al pie de la letra
  29. (II) Capítulo 1: Al pie de la letra
  30. (II) Capítulo 2: De facto
  31. (II) Capítulo 3: Tomar al lobo por las orejas
  32. (II) Capítulo 4: Se aprende mientras se enseña
  33. (II) Capítulo 5: Erróneamente perdido
  34. (II) Capítulo 6: Abrupto
  35. (II) Capítulo 7: La sed de Ares
  36. (II)Capítulo 8: Delirium
  37. (II) Capítulo 9: Entre libros
  38. (II) Capítulo 10: Fuera de las murallas
  39. (II)Capítulo 11: Paz con esclavitud
  40. Capítulo 12: Vox populi
  41. (II) Capítulo 13: Lo que haya que cambiar
  42. (II) Capítulo 14: Testigo del tiempo
  43. (II) Capítulo 15: Caín
  44. (II) Capítulo 16: Noctámbulo
  45. (II) Capítulo 19: Torpeza propia
  46. (II) Capítulo 20: Inter arma
  47. (II) Capítulo 21: Culpa de los infortunios
  48. (II) Capítulo 22: Deus ex machina
  49. (II) Capítulo 23: Dorada mediocridad
  50. (II) Capítulo 24: Cogito ergo sum
  51. (II) Capítulo 25: Conoces la hora que vives, no la hora a la que morirás
  52. (II) Capítulo 26: Al gusto
  53. (II) Capítulo 27: Habeas corpus
  54. (II) Capítulo 28: Memento finis
  55. (II) Capítulo 29: Hacia lo profundo
  56. (II) Capítulo 30: Sine die
  57. (II) Epílogo: La suerte está echada
  58. (III) Prefacio
  59. (III) Capítulo 1: El conocimiento es poder
  60. (III) Capítulo 2: Luchar con todos los huesos rotos
  61. (III) Capítulo 3: La peor parte es decir adiós
  62. (III) Capítulo 4: El tiempo es una pistola cargada
  63. (III) Capítulo 5: La felicidad duele como una bala en la cabeza
  64. (III) Capítulo 6: Un precio que pagar
  65. (III) Capítulo 7: Sensación de impotencia
  66. (III) Capítulo 8: Verdades y Mentiras
  67. (III) Capítulo 9: Latidos
  68. (III) Capítulo 10: Lo que está muerto no puede morir
  69. (III) Capítulo 11: Nieve cálida
  70. (III) Capítulo 11 bis: El baile
  71. (III) Capítulo 12: Un paso atrás
  72. (III) Capítulo 13: Y si no hay cielo.
  73. (III) Capítulo 14: En el andén.
  74. (III) Capítulo 15: Turbulencias.
  75. (III) Capítulo16: Delirium
  76. (III) Capítulo 17: La suerte está echada.
  77. (III) Capítulo 17: Grata sorpresa
  78. (III) Capítulo 18: De las palabras a los golpes.
  79. (III) Capítulo 19: Crueldad incansable
  80. (III) Capítulo 20: Ad astra
  81. (III) Capítulo 21: Per aspera
  82. (III) Capítulo 22: La unión hace la fuerza
  83. (III) Capítulo 23: Non desistas
  84. (III) Capítulo 24: El fuerte puede caer pero nunca rendirse
  85. (III) Capítulo 25: El lobo ataca con el diente
  86. (III) Capítulo 26: Por la valentía se conoce al león
  87. (III) Capítulo 27: In fraganti
  88. (III) Capítulo 28: In memoriam
  89. (III) Capítulo 29:
  90. (III) Capítulo 30: Criaturas fantásticas y dónde encontrarlas
  91. (III) Capítulo 31: Sin esperanza, sin miedo.
  92. (III) Capítulo 32: Intolerancia
  93. (III) Capítulo 33: De vez en guando, incluso el genial Harry se equivoca
  94. (III) Capítulo 34: El águila no caza moscas
  95. (III) Capítulo 35: Circo de niños
  96. (III) Capítulo 36: Nadie puede escapar de la muerte
  97. (III) Capítulo 37: En igualdad de circunstancias
  98. (III) Capítulo 38: Criaturas fantásticas y cómo huir de ellas
  99. (III) Capítulo 39: Sangre de mi sangre
  100. (III) Capítulo 40: Alter ego
  101. (III) Epílogo: Y por los siglos de los siglos
  102. (IV) Prefacio
  103. (IV) Capítulo 1: Resquicios
  104. (IV) Capítulo 2: Carpe Diem
  105. (IV) Capítulo 3: Fraternidad
  106. (IV) Capítulo 4: Errando se corrige el error
  107. (IV) Capítulo 5: Homo homini lupus
  108. (IV) Capítulo 6: Beatus Ille
  109. (IV) Capítulo 7: Ex libris
  110. (IV) Capítulo 8: Quo vadis
  111. (IV) Capítulo 9: La naturaleza de las cosas
  112. (IV) Capítulo 10: La mentira oculta
  113. (IV) Capítulo 11: La ira es una locura breve
  114. (IV) Capítulo 12: Un alma sana…
  115. (IV) Capítulo 13: Alma mater
  116. (IV) Capítulo 14: La inexistencia del término medio
  117. (IV) Capítulo 15: Todo ser humano es mentiroso
  118. (IV) Capítulo 16 : Lealtad
  119. (IV) Capítulo 17: Fidelidad
  120. (IV) Capítulo 18: Persona grata.
  121. (IV) Capítulo 19: La insoportable levedad de lo imposible
  122. (IV) Capítulo 20: Ensayo y error
  123. (IV) Capítulo 21: El número de los imbéciles es infinito
  124. (IV) Capítulo 21: Lección de una madre
  125. (IV) Capítulo 22: La verdad engendra odio.
  126. (IV) Capítulo 23: El ruido de la miseria en silencio
  127. (IV) Capítulo 24: Abrir las alas
  128. (IV) Capítulo 25: De leyenda a promesa
  129. (IV) Capítulo 26: Los fuegos artificiales de Susan Jordan
  130. (IV) Capítulo 27: Los verdaderos héroes de la historia
  131. (IV) Capítulo 28: A veces hacer lo correcto no lo parece
  132. (IV) Capítulo 29: Lo que se dice
  133. (IV) Capítulo 29: Lo que no se dice
  134. (IV) Capítulo 30: Lo que no hace falta decir
  135. (IV) Capítulo 31: Dejar ir
  136. (IV) Capítulo 32: El tiempo en la palma de la mano
  137. (IV) Capítulo 33: La sede del Temple
  138. (IV) Capítulo 34: Sobre lo perdido
  139. (IV) Capítulo 35: En la Casa de los Gritos
  140. (IV) Capítulo 35: Modus operandi
  141. (IV) Capítulo 36: Con un poco de ayuda de amigos
  142. (IV) Capítulo 37: Incontrolable
  143. (IV) Capítulo 38: Draconiano
  144. (IV) Capítulo 39: Herir, matar o salvar.
  145. (IV) Capítulo 40: Leopold
  146. (IV) Capítulo 42: La sinfonía de la guerra
  147. (IV) Capítulo 43: Al otro lado del espejo
  148. (IV) Capítulo 43: En la superficie
  149. (IV) Capítulo 44: DestrucRose
  150. (IV) Capítulo 45: Sobre lo que les pasa a los licántropos
  151. (IV) Capítulo 46: El sol no luce para todos
  152. (IV) Epílogo: La libertad inunda todo de luz
  153. (V) Prefacio
  154. (V) Capítulo 1: Hacia los nuevos misterios
  155. (V) Capítulo 2: La Asamblea del Temple
  156. (V) Capítulo 3: La guarida del lobo (I)
  157. (V) Capítulo 3: La guarida del lobo (I)
  158. (v) Capítulo 3: La guarida del lobo (II)
  159. (V) Capítulo 4: Las coincidencias no existen
  160. (V) Capítulo 5: Tropezar dos veces con la misma piedra
  161. (V) Capítulo 6: Una nueva forma de vida
  162. (V) Capítulo 7: El problema de los prejuicios
  163. (V) Capítulo 8: Ser el héroe del día
  164. (V) Capítulo 9: Carne de mi carne
  165. (V) Capítulo 10: Sangre de mi sangre
  166. (V) Capítulo 11: Permiso indirecto
  167. (V) Capítulo 12: Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
  168. (V) Capítulo 12: Explosión mental (I)
  169. (V) Capítulo 12: Explosión mental (II)
  170. (V) Capítulo 13: Cómo salvar un alma
  171. (V) Capítulo 14: La pesadilla
  172. (V) Capítulo 15: Espíritu Slytherin
  173. (V) Capítulo 16: El boggart
  174. (V) Capítulo 17: La promesa de Luperca
  175. (V) Capítulo 18: Nadie escapa al destino
  176. (V) Capítulo 19: Alfa
  177. (V) Capítulo 20: Deseos mundanos
  178. (V) Capítulo 21: Sobre el peligro del amor
  179. (V) Capítulo 22: Una bruja corriente
  180. (V) Capítulo 23: Los perjuicios de la Navidad (I)
  181. (V) Capítulo 23: Los perjuicios de la Navidad (II)
  182. (V) Capítulo 23: Los perjuicios de la Navidad (II)
  183. (V) Capítulo 24: La elegancia de los Malfoy (I)
  184. (V) Capítulo 24: La elegancia de los Malfoy (II)
  185. (V) Capítulo 25: Un pensamiento contra natura
  186. (V) Capítulo 25: Pensamiento contra natura (II)
  187. (V) Capítulo 26: Sobre secretos inefables (I)
  188. (V) Capítulo 26: Sobre secretos inefables (II)
  189. (V) Capítulo 31: Escrito en las estrellas (I)
  190. (V) Capítulo 27: Escrito en las estrellas (II)
  191. (V) Capítulo 28: 14 de febrero
  192. (V) Capítulo 29: El dolor es inevitable
  193. (V) Capítulo 30: Otra ronda más
  194. (V) Capítulo 31: Acción y reacción
  195. (V) Capítulo 31: Acción y reacción (II)
  196. (V) Capítulo 32: La independencia de los soldados
  197. (V) Capítulo 32: La independencia de los soldados (II)
  198. (V) Capítulo 33: Siempre en la memoria
  199. (V) Capítulo 34: Las posibles posibilidades
  200. (V) Capítulo 35: El tiempo es oro.
  201. (V) Capítulo 36: Cruce de caminos
  202. (V) Capítulo 37: En la Casa de los Gritos, otra vez.
  203. (V) Capítul 37: En la Casa de los Gritos, otra vez (II)
  204. (V) Capítulo 38: En el momento oportuno
  205. (V) Capítulo 39: Naturalidad
  206. (V) Capítulo 40: Amantes de la ira.
  207. (V) Capítulo 41: Lo que vence a la oscuridad
  208. (V) Capítulo 42: Furiosamente
  209. (V) Capítulo 43: La ignorancia protege y daña
  210. (V) Capítulo 44: Otro secreto más (I)
  211. (V) Capítulo 44: Otro secreto más (II)
  212. (V) Capítulo 45: Impulsos (I)
  213. (V) Capítulo 45: Impulsos (II)
  214. (V) Epílogo: Y te sacarán los ojos
  215. (VI) Prefacio
  216. (VI) Capítulo 1: Mal que no tiene cura
  217. (VI) Capítulo 2: En ruinas
  218. (VI) Capítulo 3: Hogar es un lugar seguro
  219. (VI) Capítulo 4: Los estorbos que se quedan atrás
  220. (VI) Capítulo 5: Amor no correspondido
  221. (VI) Capítulo 5: Amor no correspondido
  222. (VI) Capítulo 6: Pequeños grandes detalles (I)
  223. (VI) Capítulo 6: Pequeños grandes detalles (II)
  224. (VI) Capítulo 6: Lo que pasa en Hogwarts se queda en Hogwarts (I)
  225. (VI) Capítulo 7: Lo que pasa en Hogwarts se queda en Hogwarts (II)
  226. (VI) Capítulo 8: No hay descanso para los héroes (I)
  227. (VI) Capítulo 8: No hay descanso para los héroes (II)
  228. (VI) Capítulo 9: Más allá de tu oscuridad (I)
  229. (VI) Capítulo 9: Más allá de tu oscuridad (II)
  230. (VI) Capítulo 11: La sala que viene y va (I)
  231. (VI) Capítulo 10: La sala que viene y va (II)
  232. (VI) Capítulo 11: Lo que somos, lo que hemos sido, lo que seremos (I)
  233. (VI) Capítulo 11: Lo que hemos sido, lo que somos, lo que seremos (II)
  234. (VI) Capítulo 11: Lo que somos, lo que hemos sido, lo que seremos (III)
  235. (VI) Capítulo 12: La sutileza de evitar confrontaciones
  236. (VI) Capítulo 12: La sutileza de evitar confrontaciones (II)

Capítulo 6: Bala perdida

-No puedes hacernos esto -exigió sin fundamento alguno Fred Weasley, apoyado por todo el equipo de Quidditch de la Casa de Gryffindor que acababa de ser seleccionado.

Los murmullos no conformes a la decisión de Roxanne Weasley se apoderaron del grupo y no dejaron a la joven imponer su voz sobre la de ellos. Tuvo que mirar significativamente a la que había sido elegida guardiana, Alexandra Knopf.

-¡GRYFFINDOR! -bramó, llamando la atención y llevándose con su mirada las palabras creando silencio. -No sé qué os pasa con el chaval este... Pero, en mi opinión, es bastante bueno como buscador y sería estupendo tenerlo de suplente de Potter como buscador.

-¡Pero es un Malfoy! -recordó Nicholas Wood, el elegido cazador, como si aquello fuese motivo suficiente como para repudiar al joven que había decidido abandonar el vestuario con un simple <<gracias>> a Roxanne Weasley tras haber anunciado esta su decisión. -Acaso no recuerdas el daño que su familia le ha hecho a la tuya...

-¡Seguro que es un neomortífago! -acusó Adam Montrose, quien junto con Wood y el reservado Raghnaid Shaw completaban el elenco de cazadores del equipo. -Primero es elegido Gryffindor, y después entra en el equipo de Quidditch... ¡Tienes que impedir esta atrocidad, Weasley! ¡No podemos manchar nuestra Casa con su nombre!

Roxanne Weasley puso los ojos en blanco y se llevó la mano a la frente, como si así se esfumaran todos al instante y no tuviera que lidiar con ideas tan arcaicas que aquel grupo tenía en la cabeza.

-¡Estamos en el siglo XXI y cada uno es libre de hacer lo que quiera! ¿Me escucháis? -Sentenció Roxanne Weasley -Sois iguales que aquellos a los que pretendéis evitar en nuestra Casa... ¡Así es cómo se empiezan las grandes guerras! Scorpius Malfoy será suplente de James Potter y es una decisión indiscutible.

Se formó un silencio sepulcral. Exceptuando a Knopf, cuyos orígenes muggles le habían privado de una historia y contexto que generaba prejuicios, y a Shaw, quien se encontraba en las mismas circunstancias; Roxanne Weasley sabía que ninguno de los demás haría la vida fácil a Malfoy en el equipo.

¿Pensaban que el hecho de ser Weasley la cegaría para ver el potencial innato del joven?

Al ver que ninguno de los miembros de su equipo procedía a quejarse de nuevo, dio por concluida la primera reunión y salió del vestuario sabiendo que su primera decisión como capitana del equipo había sido tan polémica que no dudarían en poner a prueba su liderazgo. No obstante, la Roxanne Weasley a la que se enfrentaban era lo suficientemente dura como para que unos niñatos con prejuicios minasen la ética del colegio. En ese momento, necesitaba el apoyo de solo una persona del equipo... Y sería el voto que más le costaría ganar: James Sirius Potter. Decirle al rebelde adolescente que Malfoy sería su suplente supondría declararle la guerra como capitana. Para él sería como amenazar su puesto si no se comportaba o cumplía con los entrenamientos. Potter era buena pero tenía poco compromiso, algo que el antiguo capitán, Teddy Lupin, había pasado por alto gracias a su indiscutible favoritismo, pero que ella no tenía previsto soportar. Todos eran iguales.

Se encaminó hacia la Enfermería. Ya no solo era una prima preocupada por el estado de salud de James, quien seguramente, con la jodida suerte que tenía, no tendría ni un rasguño; también era una capitana dispuesta a pelear con él si esa era la única forma de hacer entrar en razón a su apoyo fundamental.

-No sé si es buena idea que le digas a Potter, justo ahora, que Malfoy va a ser su suplente -comentó Alexandra Knopf alcanzando su ritmo mientras salían del campo de Quidditch.

Roxanne Weasley solía sentirse un tanto intimidada por aquella alta muchacha de pelo corto, rapado por el lado izquierdo, y cuerpo lleno de tatuajes. No obstante, no solía mostrarlo. Alexandra Knopf parecía mayor para tener diecisiete años y, sin lugar a dudas, sus ideas y su visión tan "muggle" del mundo le habían supuesto más de una enemistad a lo largo de su estancia en Hogwarts que aquel año llegaba a su fin. Al igual que le ocurría a Roxanne, no entendía por qué los prejuicios que se arrastraban desde la guerra seguían tan sólidos en las mentes de los jóvenes. Sentenciaban de por vida a aquellos alumnos cuyas familias se habían decantado por el lado oscuro en el pasado. ¿Qué culpa tenían los descendientes de las malas decisiones de sus antepasados?

-Si se entera por otra persona que no sea yo, no me lo perdonará nunca -le dijo segura de sí misma, pese a coincidir con ella en que quizás no era el mejor momento para tal noticia. -Y si se pone como todos los demás... ¡Que madure!

Knopf rio y la miró con cierta picardía que hizo revolver el estómago de la joven Roxanne.

-Desde luego eres una mujer de armas tomar... ¿Por qué eres la única de los pelirrojos que ha decidido ser tolerante?

La joven capitana del equipo sonrió algo avergonzada por aquel inesperado cumplido para ella, raras veces eran las que Alexandra Knopf concedía a alguien algún que otro atributo que no fuese tachado de indecente por prefectos o profesores.

-Te equivocas -se excusó. -No solo soy yo, mi prima Lucy y mi primo Louis son muy amigos de Christopher Nott, cuyos abuelos fueron mortífagos... Y mi primo Albus, el hijo de Harry Potter que fue seleccionado en Slytherin y por lo que se armó una gorda..., parece ser el mejor amigo de Malfoy. -Roxanne le sonrió algo nerviosa.

-Aun quitando esas excepciones... ¿Por qué todo el mundo odia tanto a los hijos de esos terroristas? Es decir, puedo entenderlo perfectamente... En el mundo muggle también hay terroristas y supongo que también repudian a sus hijos... Pero se sabe que Nott y Malfoy no han hecho nada, y que sus padres, pese a ser declarados simpatizantes del Lado Oscuro de la Fuerza, cambiaron de opinión y ahora están colaborando con el Ministerio...- Knopf soltó una risa algo sarcástica.- Entiendo que se odien... ¿Pero no se están pasando?

-El mundo mágico es un mundo pequeño y siempre ha habido roces entre las familias, algunas heridas hacen más daño que otras -dijo Roxanne Weasley a modo de respuesta. Recordó para sí que su padre y su tío Ron tenían una rivalidad especial con la estirpe de los Lestrange que quedaba viva.- Si una familia está enemistada con otra, lo estarán las generaciones de sus generaciones... Supongo que el odio no es tan político como tradicional... No te haces una idea de lo anticuado que puede llegar a ser el mundo mágico.

-Sí que me la hago...-murmuró Knopf mientras se pasaba las manos por el pelo. Llegaban a la entrada del castillo y Roxanne Weasley vio a lo lejos a su mejor amiga, Monique Jordan, quien parecía reacia a encontrarse con ella dada la imponente presencia de Alexandra Knopf. Ésta pareció percatarse de ello por lo que hizo amago de irse sin decir nada.

-Muchas gracias por tu apoyo con el equipo -se apresuró a decir Roxanne.

La joven Gryffindor giró su cuello, mostrando un exótico tatuaje de una flor, y le guiñó el ojo.

-Ya me cobraré el favor.

Roxanne Weasley enrojeció y anduvo rápidamente hacia donde se encontraba su amiga Monique Jordan, cuya expresión en el rostro le decía que estaba muy feliz por haber tomado la decisión de incluir a Malfoy en el equipo.

-Me haces estar orgullosa de ti, Weasley -le abrazó y ambas se dirigieron hacia la Enfermería. Roxanne Weasley no tenía que decirle nada a Monique porque ella ya sabía las intenciones de su amiga. De hecho, ella también opinaba que tenían que integrar a Malfoy en el Colegio y estaban muy en contra del acoso que sufría simplemente por su apellido. -¿Qué quería Knopf? -preguntó con cierta incertidumbre.

Roxanne se encogió de hombros.

-Digamos que a partir de ahora cuento con su apoyo.

La otra Gryffindor esbozó una "o" con sus labios.

-Vaya... ¡La necesitarás!- le animó mientras subían las escaleras que se dirigían a la Enfermería.- ¿Estás preparada para hacer frente a James?

Negó con la cabeza mientras ponía los ojos en blanco. A la larga se había convertido en su hermana mayor, por si no era suficiente con tener a Fred. Lo cierto era que, puesto que de pequeños James y su hermano siempre habían estado juntos, ella siempre había sido la encargada de que no se mataran con sus aventuras. Y le gustaba. No era como Teddy que se unía a ellos y los exculpaba... Roxanne proponía los castigos más crueles cuando no les hacían caso. No obstante, disfrutaba viéndolos felices porque les tenía un cariño infinito. Para ella, James Sirius Potter era el mellizo que Fred no tenía. Y eso lo convertía en su hermano... Pero las relaciones entre hermanos no siempre eran un camino de rosas.

James estaba en la camilla, con vendas alrededor de su costado, unos puntos de aproximación en la frente y una mano escayolada. En resumen: no estaba en condiciones de entrenar los primeros meses.

No había nadie a su lado que no fuera Madame Pomfrey, lo cual le supuso un alivio. Monique Jordan se detuvo en la entrada de la Enfermería y le dio un pellizco en el brazo como motivación.

-¡Cogí la Snitch, Roxanne! -exclamó James mientras se intentaba incorporarse. - ¡Tú vistes que fue Badmood! ¡Y si no lo vistes, lo debes intuir!

-No hay pruebas de ello... Pero lo sé, James.- dijo lentamente Roxanne. Su primo entornó los ojos, seguramente no era aquella la respuesta que esperaba.- Verás, las pruebas las has hecho muy bien... Pero tienes que reconocer que Scorpius también estuvo a punto de coger la Snitch a una velocidad impresionante...

-¡¿HAS ELEGIDO A MALFOY?!- Su rabia nubló los ojos y Roxanne tuvo que apartarse con precaución.

-Te he elegido a ti como buscador, porque sigues siendo mejor...- James bajó el puño y le miró más calmado esperando el "pero" de su prima.- Pero... He elegido a Malfoy como suplente.

-¿¡QUÉ?!

-Lo que oyes -determinó Roxanne.- El año pasado con Teddy faltabas a los entrenamientos... ¡A la inmensa mayoría de ellos! Porque te castigaban, porque te lo impedían tus planes o porque simplemente no te daba la gana... ¡Conmigo no vas a ser así, James! Cuando acumules más de dos faltas, Scorpius Malfoy ocupará tu lugar.

Recibió una mirada desafiante del joven que escuchaba escéptico las nuevas directrices de su prima.

-¿Esto es una estrategia de mi padre para que me centre en los estudios? Porque no lo va a conseguir ni aunque...

-No, James -le interrumpió Roxanne.- Esto es un incentivo de tu prima para que madures y te des cuenta de dos cosas: Primero, Scorpius Malfoy no se merece el odio de todo Gryffindor y, en segundo lugar, madura y deja de ser el niño que necesita la atención de sus padres porque están muy pendientes de Albus.

Aquello fue una bofetada en toda regla al orgullo de su primo que, en la opinión de Roxanne, era necesaria. La rabia se convirtió en llamaradas en los ojos del joven.

-No soy como soy porque necesito la atención de mis padres -le respondió, visiblemente dolido por aquel comentario.

-Demuéstramelo y reduce las bromas y las estupideces de niños pequeños... Ya tienes casi catorce años, James. -le recriminó. La mirada de James seguía desafiándole.- ¿Sabes? Si te he dicho eso es porque sé de qué hablo... Sé lo que es ver cómo tus padres idolatran a la encarnación de uno de ellos... En mi caso de un hermano y un ex novio muerto. - James bajó la mirada.- Y tú lo sabes también... No te conviertas en una bala perdida porque tú tienes una magia dentro que aún no conoces y que es sumamente poderosa.

-¿Me ayudará a aprobar Pociones? -preguntó con cierta ironía mientras perdonaba a su prima con la mirada.

-No pidas milagros...

-Sigo enfadado por lo de Malfoy, Roxanne... ¡Es imperdonable! ¿Cómo se te ocurre dejar que un mortífago entre en nuestro equipo? Solo espero que este año no esté Knopf... No puedo con sus comentarios... ¡Y ojalá hayas cogido a Wood! ¡Imagínate soportar a ese pesado un año más sin ser escogido! Ya sé que Teddy le tenía tirria... Pero de ahí a escoger a novatos que ocupen su lugar...

-Las decisiones de la capitana son incuestionables, Potter.

Cuando Ginevra Potter se despidió de su hija con un beso en la mejilla y ondeando su mano, Lily Potter se sintió libre del peso que el amor de su madre en ocasiones suponía. Dio media vuelta y se encaminó por los pasillos del colegio al que sus dos hermanos mayores habían ido y en el que aún debía permanecer los dos años siguientes. Suspiró. Después de casi un mes de la partida de James y Albus, ya hacía semanas que había dado comienzo al año escolar en el Londres muggle.

Y a ella no le quedaba otro remedio que asistir como si fuera una persona normal y corriente sin el conocimiento de que bajo su piel corría la magia por sus venas. No era nada fácil ser una maga viviendo en el mundo muggle. Al contrario, era la peor tarea del mundo. Como un castigo. Sobre todo cuando quedaban dos años para recibir la carta de Hogwarts y los poderes estaban haciendo sus primeras apariciones.

No saludó a nadie al entrar en la clase porque simplemente no se sentía cercana a nadie. Y porque no le apetecía. ¿Tenía que fingir que había tenido un verano de lo más normal haciendo cosas de personas sin magia? ¡Estaba cansada de eso! ¡Quería presumir de haber subido en una escoba por primera vez!

Decidió sentarse al lado de una niña de cabellos dorados algo rechoncha y con una cara tan dulce como todos los bizcochos que se habría comido para llegar a tal estado. Los niños a su alrededor se abrazaban o, siguiendo la línea general, se dedicaban a tirar bolitas de papel como si estuvieran en mitad de una batalla.

El profesor aún no había llegado.

De pronto, una bola de papel cayó directa en la cabeza de Lily Potter.

La niña se exasperó y rugió por dentro.

-Con cuidado -suplicó con cierto retintín mientras sacaba de su mochila el estuche y un cuaderno en blanco que servía para apuntar cosas sin sentido.

-¡Vamos a darle a la pelo zanahoria! -exclamó entusiasmado un niño refiriéndose a Lily, porque no podían ser más originales.

Con una sincronización insuperable en niños que comían mocos, una docena de bolas de papel del tamaño de una mano se dirigieron en su conjunto a la mesa de Lily Potter. La niña que se sentó a su lado se retiró corriendo del foco de aquellas balas y Lily simplemente miró a todos desafiándolos.

¿Cómo se atrevían?

Como si ella misma las hubiera embrujado, todas las bolas de papel se suspendieron en el aire.

Lily esbozó una sonrisa. Era ella. Estaba segura. No sabía cómo lo había hecho pero estaba segura de que había sido ella.

Las bolas cambiaron de dirección y se dirigieron a una velocidad vertiginosa hacia todos los niños que la habían lanzado, disparando esas bolas en la cara e incluso haciéndoles gritar de dolor. Lily Potter sintió un escalofrío. ¿Había sido ella? Miró a los niños de su clase. Uno tenía sangre de un corte con el papel. Todos les miraron asustados.

No tuvo otro impulso que el de salir corriendo del aula antes de que todos los demás la acusaran a ella cuando llegara el profesor. Corrió con todas sus fuerzas, asustada de lo que había pasado. ¡Asustada de su poder! Y salió por la puerta por la que hacía menos de diez minutos acababa de entrar. No había nadie a la vista, por lo que escapar de allí sería pan comido.

Solo necesitaba que su padre les borrara la memoria y así podía ocultar mejor su magia. ¿Le harían algo por aquello?

Se apresuró a abrir la verja del colegio pero no pudo. Tiró de nuevo y empujó. Tampoco.

Una sombra se apareció al otro.

Era un muchacho de cabello dorado y ojos despiadados que la miraba con curiosidad.

-¿No te han dicho que debes permanecer en el colegio?

Lily Potter lo observó.

-Me han dicho que no debo hablar con desconocidos. -le contestó con cierta irritación. -¿Podrías ayudarme a abrir la verja?- pidió irritada por tener que recurrir a ello.

-Estás más a salvo dentro, pequeña Potter. 



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