Historia al azar: Las huellas de Khaohi
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La Tercera Generación de Hogwarts » (V) Capítulo 45: Impulsos (I)
La Tercera Generación de Hogwarts (ATP)
Por Carax
Escrita el Martes 6 de Junio de 2017, 16:59
Actualizada el Domingo 17 de Enero de 2021, 16:45
[ Más información ]

(V) Capítulo 45: Impulsos (I)

Capítulos
  1. (I) Prefacio: Rumbo a Hogwarts
  2. (I) Capítulo 1: Inicios
  3. (I) Capítulo 2: La bienvenida
  4. Bermejo
  5. Tendencia a las alturas
  6. (I) Capítulo 5: El fuego nunca dice basta
  7. Bala perdida
  8. Negligencias
  9. Como pez fuera del agua
  10. Orgullo y perjuicio
  11. El baile
  12. Amarga victoria
  13. << ¿Quién es el mejor Potter?>>
  14. Invencible
  15. El poder de la ambición
  16. <<I.D.>>
  17. Las desventajas de amar
  18. Caída en picado
  19. Con los ojos cerrados
  20. No es fácil ser un Malfoy
  21. Luto
  22. Criaturas fantásticas
  23. Nyneve
  24. Emboscada
  25. Estúpidos e imprudentes
  26. Epílogo: Resurgir de las cenizas
  27. (II) Prefacio: Casus Belli
  28. (II) Capítulo 1: Al pie de la letra
  29. (II) Capítulo 1: Al pie de la letra
  30. (II) Capítulo 2: De facto
  31. (II) Capítulo 3: Tomar al lobo por las orejas
  32. (II) Capítulo 4: Se aprende mientras se enseña
  33. (II) Capítulo 5: Erróneamente perdido
  34. (II) Capítulo 6: Abrupto
  35. (II) Capítulo 7: La sed de Ares
  36. (II)Capítulo 8: Delirium
  37. (II) Capítulo 9: Entre libros
  38. (II) Capítulo 10: Fuera de las murallas
  39. (II)Capítulo 11: Paz con esclavitud
  40. Capítulo 12: Vox populi
  41. (II) Capítulo 13: Lo que haya que cambiar
  42. (II) Capítulo 14: Testigo del tiempo
  43. (II) Capítulo 15: Caín
  44. (II) Capítulo 16: Noctámbulo
  45. (II) Capítulo 19: Torpeza propia
  46. (II) Capítulo 20: Inter arma
  47. (II) Capítulo 21: Culpa de los infortunios
  48. (II) Capítulo 22: Deus ex machina
  49. (II) Capítulo 23: Dorada mediocridad
  50. (II) Capítulo 24: Cogito ergo sum
  51. (II) Capítulo 25: Conoces la hora que vives, no la hora a la que morirás
  52. (II) Capítulo 26: Al gusto
  53. (II) Capítulo 27: Habeas corpus
  54. (II) Capítulo 28: Memento finis
  55. (II) Capítulo 29: Hacia lo profundo
  56. (II) Capítulo 30: Sine die
  57. (II) Epílogo: La suerte está echada
  58. (III) Prefacio
  59. (III) Capítulo 1: El conocimiento es poder
  60. (III) Capítulo 2: Luchar con todos los huesos rotos
  61. (III) Capítulo 3: La peor parte es decir adiós
  62. (III) Capítulo 4: El tiempo es una pistola cargada
  63. (III) Capítulo 5: La felicidad duele como una bala en la cabeza
  64. (III) Capítulo 6: Un precio que pagar
  65. (III) Capítulo 7: Sensación de impotencia
  66. (III) Capítulo 8: Verdades y Mentiras
  67. (III) Capítulo 9: Latidos
  68. (III) Capítulo 10: Lo que está muerto no puede morir
  69. (III) Capítulo 11: Nieve cálida
  70. (III) Capítulo 11 bis: El baile
  71. (III) Capítulo 12: Un paso atrás
  72. (III) Capítulo 13: Y si no hay cielo.
  73. (III) Capítulo 14: En el andén.
  74. (III) Capítulo 15: Turbulencias.
  75. (III) Capítulo16: Delirium
  76. (III) Capítulo 17: La suerte está echada.
  77. (III) Capítulo 17: Grata sorpresa
  78. (III) Capítulo 18: De las palabras a los golpes.
  79. (III) Capítulo 19: Crueldad incansable
  80. (III) Capítulo 20: Ad astra
  81. (III) Capítulo 21: Per aspera
  82. (III) Capítulo 22: La unión hace la fuerza
  83. (III) Capítulo 23: Non desistas
  84. (III) Capítulo 24: El fuerte puede caer pero nunca rendirse
  85. (III) Capítulo 25: El lobo ataca con el diente
  86. (III) Capítulo 26: Por la valentía se conoce al león
  87. (III) Capítulo 27: In fraganti
  88. (III) Capítulo 28: In memoriam
  89. (III) Capítulo 29:
  90. (III) Capítulo 30: Criaturas fantásticas y dónde encontrarlas
  91. (III) Capítulo 31: Sin esperanza, sin miedo.
  92. (III) Capítulo 32: Intolerancia
  93. (III) Capítulo 33: De vez en guando, incluso el genial Harry se equivoca
  94. (III) Capítulo 34: El águila no caza moscas
  95. (III) Capítulo 35: Circo de niños
  96. (III) Capítulo 36: Nadie puede escapar de la muerte
  97. (III) Capítulo 37: En igualdad de circunstancias
  98. (III) Capítulo 38: Criaturas fantásticas y cómo huir de ellas
  99. (III) Capítulo 39: Sangre de mi sangre
  100. (III) Capítulo 40: Alter ego
  101. (III) Epílogo: Y por los siglos de los siglos
  102. (IV) Prefacio
  103. (IV) Capítulo 1: Resquicios
  104. (IV) Capítulo 2: Carpe Diem
  105. (IV) Capítulo 3: Fraternidad
  106. (IV) Capítulo 4: Errando se corrige el error
  107. (IV) Capítulo 5: Homo homini lupus
  108. (IV) Capítulo 6: Beatus Ille
  109. (IV) Capítulo 7: Ex libris
  110. (IV) Capítulo 8: Quo vadis
  111. (IV) Capítulo 9: La naturaleza de las cosas
  112. (IV) Capítulo 10: La mentira oculta
  113. (IV) Capítulo 11: La ira es una locura breve
  114. (IV) Capítulo 12: Un alma sana…
  115. (IV) Capítulo 13: Alma mater
  116. (IV) Capítulo 14: La inexistencia del término medio
  117. (IV) Capítulo 15: Todo ser humano es mentiroso
  118. (IV) Capítulo 16 : Lealtad
  119. (IV) Capítulo 17: Fidelidad
  120. (IV) Capítulo 18: Persona grata.
  121. (IV) Capítulo 19: La insoportable levedad de lo imposible
  122. (IV) Capítulo 20: Ensayo y error
  123. (IV) Capítulo 21: El número de los imbéciles es infinito
  124. (IV) Capítulo 21: Lección de una madre
  125. (IV) Capítulo 22: La verdad engendra odio.
  126. (IV) Capítulo 23: El ruido de la miseria en silencio
  127. (IV) Capítulo 24: Abrir las alas
  128. (IV) Capítulo 25: De leyenda a promesa
  129. (IV) Capítulo 26: Los fuegos artificiales de Susan Jordan
  130. (IV) Capítulo 27: Los verdaderos héroes de la historia
  131. (IV) Capítulo 28: A veces hacer lo correcto no lo parece
  132. (IV) Capítulo 29: Lo que se dice
  133. (IV) Capítulo 29: Lo que no se dice
  134. (IV) Capítulo 30: Lo que no hace falta decir
  135. (IV) Capítulo 31: Dejar ir
  136. (IV) Capítulo 32: El tiempo en la palma de la mano
  137. (IV) Capítulo 33: La sede del Temple
  138. (IV) Capítulo 34: Sobre lo perdido
  139. (IV) Capítulo 35: En la Casa de los Gritos
  140. (IV) Capítulo 35: Modus operandi
  141. (IV) Capítulo 36: Con un poco de ayuda de amigos
  142. (IV) Capítulo 37: Incontrolable
  143. (IV) Capítulo 38: Draconiano
  144. (IV) Capítulo 39: Herir, matar o salvar.
  145. (IV) Capítulo 40: Leopold
  146. (IV) Capítulo 42: La sinfonía de la guerra
  147. (IV) Capítulo 43: Al otro lado del espejo
  148. (IV) Capítulo 43: En la superficie
  149. (IV) Capítulo 44: DestrucRose
  150. (IV) Capítulo 45: Sobre lo que les pasa a los licántropos
  151. (IV) Capítulo 46: El sol no luce para todos
  152. (IV) Epílogo: La libertad inunda todo de luz
  153. (V) Prefacio
  154. (V) Capítulo 1: Hacia los nuevos misterios
  155. (V) Capítulo 2: La Asamblea del Temple
  156. (V) Capítulo 3: La guarida del lobo (I)
  157. (V) Capítulo 3: La guarida del lobo (I)
  158. (v) Capítulo 3: La guarida del lobo (II)
  159. (V) Capítulo 4: Las coincidencias no existen
  160. (V) Capítulo 5: Tropezar dos veces con la misma piedra
  161. (V) Capítulo 6: Una nueva forma de vida
  162. (V) Capítulo 7: El problema de los prejuicios
  163. (V) Capítulo 8: Ser el héroe del día
  164. (V) Capítulo 9: Carne de mi carne
  165. (V) Capítulo 10: Sangre de mi sangre
  166. (V) Capítulo 11: Permiso indirecto
  167. (V) Capítulo 12: Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
  168. (V) Capítulo 12: Explosión mental (I)
  169. (V) Capítulo 12: Explosión mental (II)
  170. (V) Capítulo 13: Cómo salvar un alma
  171. (V) Capítulo 14: La pesadilla
  172. (V) Capítulo 15: Espíritu Slytherin
  173. (V) Capítulo 16: El boggart
  174. (V) Capítulo 17: La promesa de Luperca
  175. (V) Capítulo 18: Nadie escapa al destino
  176. (V) Capítulo 19: Alfa
  177. (V) Capítulo 20: Deseos mundanos
  178. (V) Capítulo 21: Sobre el peligro del amor
  179. (V) Capítulo 22: Una bruja corriente
  180. (V) Capítulo 23: Los perjuicios de la Navidad (I)
  181. (V) Capítulo 23: Los perjuicios de la Navidad (II)
  182. (V) Capítulo 23: Los perjuicios de la Navidad (II)
  183. (V) Capítulo 24: La elegancia de los Malfoy (I)
  184. (V) Capítulo 24: La elegancia de los Malfoy (II)
  185. (V) Capítulo 25: Un pensamiento contra natura
  186. (V) Capítulo 25: Pensamiento contra natura (II)
  187. (V) Capítulo 26: Sobre secretos inefables (I)
  188. (V) Capítulo 26: Sobre secretos inefables (II)
  189. (V) Capítulo 31: Escrito en las estrellas (I)
  190. (V) Capítulo 27: Escrito en las estrellas (II)
  191. (V) Capítulo 28: 14 de febrero
  192. (V) Capítulo 29: El dolor es inevitable
  193. (V) Capítulo 30: Otra ronda más
  194. (V) Capítulo 31: Acción y reacción
  195. (V) Capítulo 31: Acción y reacción (II)
  196. (V) Capítulo 32: La independencia de los soldados
  197. (V) Capítulo 32: La independencia de los soldados (II)
  198. (V) Capítulo 33: Siempre en la memoria
  199. (V) Capítulo 34: Las posibles posibilidades
  200. (V) Capítulo 35: El tiempo es oro.
  201. (V) Capítulo 36: Cruce de caminos
  202. (V) Capítulo 37: En la Casa de los Gritos, otra vez.
  203. (V) Capítul 37: En la Casa de los Gritos, otra vez (II)
  204. (V) Capítulo 38: En el momento oportuno
  205. (V) Capítulo 39: Naturalidad
  206. (V) Capítulo 40: Amantes de la ira.
  207. (V) Capítulo 41: Lo que vence a la oscuridad
  208. (V) Capítulo 42: Furiosamente
  209. (V) Capítulo 43: La ignorancia protege y daña
  210. (V) Capítulo 44: Otro secreto más (I)
  211. (V) Capítulo 44: Otro secreto más (II)
  212. (V) Capítulo 45: Impulsos (I)
  213. (V) Capítulo 45: Impulsos (II)
  214. (V) Epílogo: Y te sacarán los ojos
  215. (VI) Prefacio
  216. (VI) Capítulo 1: Mal que no tiene cura
  217. (VI) Capítulo 2: En ruinas
  218. (VI) Capítulo 3: Hogar es un lugar seguro
  219. (VI) Capítulo 4: Los estorbos que se quedan atrás
  220. (VI) Capítulo 5: Amor no correspondido
  221. (VI) Capítulo 5: Amor no correspondido
  222. (VI) Capítulo 6: Pequeños grandes detalles (I)
  223. (VI) Capítulo 6: Pequeños grandes detalles (II)
  224. (VI) Capítulo 6: Lo que pasa en Hogwarts se queda en Hogwarts (I)
  225. (VI) Capítulo 7: Lo que pasa en Hogwarts se queda en Hogwarts (II)
  226. (VI) Capítulo 8: No hay descanso para los héroes (I)
  227. (VI) Capítulo 8: No hay descanso para los héroes (II)
  228. (VI) Capítulo 9: Más allá de tu oscuridad (I)
  229. (VI) Capítulo 9: Más allá de tu oscuridad (II)
  230. (VI) Capítulo 11: La sala que viene y va (I)
  231. (VI) Capítulo 10: La sala que viene y va (II)
  232. (VI) Capítulo 11: Lo que somos, lo que hemos sido, lo que seremos (I)
  233. (VI) Capítulo 11: Lo que hemos sido, lo que somos, lo que seremos (II)
  234. (VI) Capítulo 11: Lo que somos, lo que hemos sido, lo que seremos (III)

(V) Capítulo 45: Sin resolver

Creía que comprendía mejor el mundo mágico desde que era la aprendiz de la Guardiana de la Magia. No obstante, cada vez era más confuso. Más cruel, más desconsolador y aterrorizante. Nadie estaba a salvo. Ni siquiera El Refugio era ya un refugio. 

Victoire Weasley había acogido allí a todos los magos y brujas que no cabían ni en Hogwarts, ni en San Mungo, ni en la Madriguera. La Sanadora Bell había ido a asistirle con las heridas y los maleficios. Su madre también. Bill Weasley estaba en un Comité de Gringrotts para poner a disposición del Temple los artilugios antiguos que pudieran servirles para la guerra. Aquellos que los Rompemaldiciones habían encontrado en tumbas milenarias y que podían utilizarlas ahora como armas.

Habían sido días agotadores. Ted y ella decidieron dejar a Remus con Andrómeda Tonks mientras el mundo volviera a la calma. Pero no lo hizo. No había Ministro de Magia. El resto de Ministerios del mundo se enfrentaban al miedo furioso de los muggles. Los muggles no respondían a sus mensajes. No querían reunirse con la "especie de humanos" que habían arrasado con Londres. Era demasiado pronto para llegar a un acuerdo. Más tremendamente necesario. Si el Ojo se apoderaba de la narrativa de lo que había ocurrido, el Temple estaría perdido. Se estaba librando una carrera para unir a los muggles a sus mundos. Tenían bazas a su favor. Magos y brujas nacidos de muggles que podían convencerles. Incluso miembros de la comunidad mágica que se habían ido a vivir al mundo muggle. Debían hacerlo con cuidado. Pues muchos eran ya los que habían agredido a sus conocidos cercanos al enterarse de la verdad. 

La Guardiana de la Magia fue a visitarla. Siempre con calma, le contó cómo esa profecía era un retorno al medievo. No le extrañaría si comenzaban a perseguir a magos y brujas, recapacitó. El mundo se estaba preparando para dar la bienvenida a Morgana. Desde que supo aquello, Victoire Weasley tenía pesadillas.

Y una de ellas se hizo realidad.

Su hijo. Remus. Había venido del futuro para ser el guía hacia la oscuridad. No solo eran testigos de aquello Charlotte Breedlove y Sebastian McKing al asesinar su hijo al Ministro, sino también su prima pequeña Lily Luna Potter. Porque, incluso si la muchacha de trece años se hubiera negado a revelar su error en confiar en un joven que decía ser su amigo, Theia Daphne Malfoy se había encargado de avisar a todo el mundo de lo que había pasado. 

La viajera del tiempo había hablado con Lily Potter sobre Remus durante los días en los que Lily volvió a su casa de Hogwarts. Su abuela Molly le había contado como su prima estaba llena de ira y traición y no quería salir de casa. Estaba avergonzada y no quería tener que enfrentarse a nadie. La siguiente parada de Theia Malfoy fueron los padres de Remus.

Ella y Ted. Theia Malfoy les había reunido en el Refugio. Ted Lupin había recogido al pequeño Remus de la casa de su abuela. Cuando escucharon todo aquello sobre Remus, no quisieron tenerlo lejos. Incluso Ted se mudó unos días al Refugio. Tuvo que prepararle una habitación que habían agrandado para los heridos días antes. Decir que su convivencia había sido tensa sería infravalorar las circunstancias. Al menos, estaban en términos cívicos.

-¿Os molesta si utilizo palabras que pueden sonar a insultos hacia vuestro hijo? -Preguntó seriamente Theia Malfoy, cruzando las piernas y mirando con cierto recelo al niño de dos años y medio que estaba en frente de ella.

Victoire lo apretó más hacia ella inconscientemente. No importaba lo que hubiera hecho su hijo en un futuro. El niño que estaba en sus brazos seguía siendo inocente. Por Merlín, ahora tenía dos hijos. Y uno de ellos había asesinado al Ministro de Magia.

-Oh, no, por favor, adelante -Indicó Ted. La madre entornó sus ojos hacia él. -Oh, vamos, Vic… Ha matado a McKing, ¿qué esperas?

-Él os echa la culpa a vosotros -Dijo, sin pelos en la lengua, a los padres del asesino. -El Ojo lo raptó cuando era casi un bebé y lo criaron diciéndole que fue porque teníais cosas más importantes que hacer que estar ocupados con él… Que érais demasiado jóvenes como para tener esa responsabilidad… Y que ni siqueira queríais tenerlo, algo que se reforzó cuando ni siquiera estábais juntos… -Theia suspiró.

Porque eso podría seguir pasando. Eran jóvenes. Habían roto. Y acababan de recoger a Remus de casa de Andrómeda Tonks. Incluso podría haber pasado cuando Graham McOrez intentó llevárselo y, al no hacerlo, tatuó el rostro de Victoire.

-Entonces tenemos a un asesino en nuestra contra del nivel de Cross -Comentó Ted. No era una pregunta. Todos en el salón sabían que era así.

-Bueno -Theia Malfoy cruzó sus brazos. Para sorpresa de Victoire, no era la guerrera que había esperado. Era la enviada de la Resistencia para un futuro mejor. Pero era una joven de dieciséis años nerviosa y emocional, torpe y alegre. Habría que saber sus circunstancias para entenderla del todo. -Vuestro hijo es unna mierda de persona -Se encogió de hombros. Victoire puso los ojos como platos. Theia se mordió el labio. -Lo siento, es que… No es que haya hecho milagros de donde vengo, ¿sabes? Habríais dicho lo mismo si hubiera matado a vuestra novia también… Os lo aseguro -Se mordió el labio.

Victoire asintió. Aún así, no le gustaba ni un pelo cómo hablaba de su hijo. Era madre. Aceptaría cualquier cosa que hiciera su hijo. Sabía que moralmente su hijo no podría ser bueno. Pero no podía evitarlo.

-No pasa nada, Malfoy -La tranquilizó Ted. -Aunque… Quizás en lugar de insultar a nuestro hijo, ¿podrías advertirnos de lo que puede hacernos?

La joven madre le dio una mirada de agradecimiento.

-Es un manipulador… Ya sabéis que ha ido detrás de Lily Potter -Resopló la muchacha.

-¿Por qué crees que ha ido tras ella? -Inquirió Victoire.

La muchacha suspiró. Les lanzó una mirada triste. Ninguno pudo entenderla. Tampoco sabían mucho sobre aquella muchacha inquieta que no dejaba de moverse en el asiento. Era extraño, pues, mientras que su físico era sumamente parecido a Draco Malfoy, su forma de ser distaba de ser aristócrata como lo era su familia. 

-Lily era… Es… La líder de la Resistencia en el futuro -Les anunció. -Fue como una madre para mí -Añadió en una bocanada de aire. Aquello sorprendió a Victoire. ¿Su prima criando a la hija de los Malfoy? ¿Cómo debería desarrollarse aquella guerra para que sucediera eso? ¿Y por qué Lily? -Lily… Sabía que Remus podía ser el guía hacia la luz y… No sé cómo es Lily ahora… Pero era demasiado… ¿Cabezona? Nadie la apoyó en querer convencer a Remus de ser la esperanza… ¡Cómo iba a serlo! ¡Mató a su padres…! Me han dicho que ya lo sabéis… Que…. Bueno… Eso -Tragó saliva. -Nos abandonó para intentar crear un futuro mejor… Y no sabemos qué ha sido de ella…

-¿Y, entonces, cómo sabías que Remus había viajado en el tiempo? ¿No te dio Lily el giratiempo…? -Preguntó Ted Lupin. 

Theia Malfoy se comenzó a morder las uñas. ¿Qué clase de guerrera tan insegura era aquella? Le habían contado que era despiadada con la varita en la Batalla, pero, ¿en su tiempo libre? Aquella muchacha parecía un pudding. 

-Podría alterar el futuro… Para bien o para mal… Si os cuento algo más -Se sinceró. Frunció el ceño. -Lily conoció a Remus cuando… Cuando mató a Victoire Weasley del futuro… Lily me contó que intentó hablar con él… Que vio que estaba afectado porque sus padres les hubieran abandonado…

-Nosotros no lo haremos -Sentenció Victoire Weasley.

-No creo que eso sea suficiente, señora Weasley -Dijo pausadamente Theia. -Deben intentar perdonarle… Deben convencerle de que le perdonan. 

-Ha matado al Ministro -Espetó Ted. -¡Ha matado a Vic!

Victoire, como un gesto fantasma de lo que solía hacer, cogió la mano de Ted y la apretó sobre su regazo. Ninguno de los dos se percató de que aquello ya no era parte de su rutina. Y, aún así, seguían estando unidos.

-No lo habéis entendido -Musitó Theia. -Vosotros no podéis confíar en él… Tenéis que engañarle… Tenéis que hacerle creer que aún puede salvarse…

-Pero yo sí puedo perdonarle -Terció Victoire Weasley.

No había nada como el amor de una madre. Incluso si ese amor ya había sido traicionado en un futuro. Incluso si lo más probable es que su propio hijo quisiera matarla de nuevo. Ella se dejaría. Tal vez se dejó en un momento. Pero debía hacerlo antes de convertirse en Guardiana de la Magia. 

Una idiota. Eso era en lo que se había convertido. Lo había tenido en frente de sus narices todo aquel tiempo y se había dejado engañar. Nunca se perdonaría a sí misma. Estaba avergonzada. ¿Cómo había jugado con ella tan fácilmente? ¡Ni siquiera se había cambiado el nombre y, aún así, ella le había creído! 

Lily Luna Potter, la mayor perdedora del universo.

Le había dado su primer beso al asesino del Ministro de Magia. Al que había matado al padre de Seb. Su amigo estaba destrozado por culpa de Remus Lupin. ¡Al que ella había intentado poner a salvo justo después de haber cometido tal delito! La impotencia que sentía la reconcomía. 

-¿Vas a acabarte la tostada, Lily? -Le preguntó su padre.

Ella sacudió la cabeza. No tenía apetito. En Hogwarts, al menos, había estado distraída ayudando a los demás. No le había dicho a nadie lo que había ocurrido en la batalla. A nadie. Solo lo sabía Theia Malfoy. Y, afortunadamente, esperó unos días a anunciarlo para que la pusieran a salvo. Porque, supuestamente, se convertiría en la líder de una Resistencia. Ella. Líder. El futuro debía ser demasiado malo como para que le dieran ese papel a ella y no a James o a Albus.

-Lils, voy a ir con Moonlight a la manada, ¿te quieres venir? -Le preguntó su hermano mayor.

Volvió a negar. 

Escuchó suspirar a los hombres Potter que tenía ante ella.

-Tienes que salir algún día de casa -Suspiró su padre. -Puedo pedirle a mamá que venga…Albus tendrá que quedarse un tiempo más allí… 

-No hace falta -Resopló Lily.

Echaba de menos a su madre y a Al. Y le costaba admitir que le gustaría hablar con su hermano y Alice. Porque a él ya lo habían traicionado una vez. Lily quería a Alice como a una hermana desde que era pequeña, pero desde que vio lo roto que dejó a Al cuando se unió al Ojo, andaba un poco escéptica. Quería saber si, de algún modo, el amigo que tenía y que conocía por Remus Lupin existía de verdad. 

Theia Daphne Malfoy le había confirmado que nunca había existido un Remus con buenas intenciones. Que solo la querría para matarla. O para vigilarla. En el futuro, Lily era alguien importante que se había cruzado en un par de ocasiones con Remus Lupin. No obstante, había cosas que no le había contado a Theia y que le quitaban el sentido a muchas de sus declaraciones. O se las confirmaban por completo. Un manipulador. Un carismático sociópata. 

Y, ¿por qué se había disculpado con ella? ¿Por qué la había besado?

Se pasó las manos por la sien y quiso gritar. Creía que había tenido suficiente con la tortura de Frank McOrez. De su brazo tatuado. De las amenazas sobre su propia vida y la de sus seres queridos. Incluso si era más pequeña entonces, ¿por qué había sucumbido a la manipulación de Remus Lupin?

-Papá -Le preguntó. Su padre giró rápidamente la cabeza. Oh, por Merlín. No estaba enferma. Tan solo engañada, decepcionada y… Triste. -¿Dónde está Gwendoline Cross?

-Con las Brooks -Respondió James rápidamente. -Han ido con Fred a Rumanía para estar protegidas por la colonia de dragones… Hay muchos magos y brujas que han ido con ellas… Mientras las cosas en Inglaterra se calman un poco…

-¿Por qué no has ido tú? -Le cuestionó a su hermano.

Lo vio cabecear y no supo si había hecho bien en preguntar. Es decir, había creído que las cosas con Cornelia Brooks le iban bien. Todos en Hogwarts lo habían visto correr hacia Cornelia y besarla cuando acabó los exámenes. Si eso no era el "amor puro" del que Lyslander hablaba, no sabía entonces lo que era.

-Bueno…-Se rascó la nuca. Lily entornó los ojos. Oh, oh. Su hermano ocultaba algo. Y era el peor haciendo ese tipo de cosas. -Tengo que hacer cosas que hacer por aquí… Aunque iré a visitarla.. A las dos… Claro -Tartamudeó.

-James, ¿estás saliendo con Cornelia Brooks? -Preguntó su padre.

Su hermano enrojeció hasta la médula. Lily soltó una pequeña carcajada. ¿Cómo era posible que Harry Potter hubiera vencido a Voldemort y no supiera ver lo más visible en sus hijos? Era inevitable que Al fuera como él.

-Algo así… -Reconoció su hermano. 

-¡Mis dos hijos con novia! -Se horrorizó Harry Potter. Señaló a Lily. -Tú hasta que no seas lo suficientemente mayor nada, ¡eh!

Ella bufó. ¡Como si eso fuera a pasar! 

-Además, los Potter tenemos que aprobarle -Añadió con cuidado James.

Soltó una carcajada sarcástica. ¡Como si fueran a aprobar a Remus!

Ups. Espera. ¿Qué acababa de pasar por su cabeza? Se le desencajó la mandíbula ante su maldita mente. No. No. No. ¡Abortar misión inmediatamente! 

-¿Por qué has preguntado dónde está Cross?

Volvió su cabeza hacia su padre. 

´-Porque quiero que alguien me enseñe a luchar como ella -Dijo con determinación.

-Lils…-Suspiró su hermano.

-¡Seb está destrozado! ¡Lyslander y Lorcan están ayudando a Hugo a encontrar una solución! ¡¿Por qué no puedo ser yo la que les proteja de los malditos asesinos del Ojo que hacen arder Londres y matar a nuestros líderes…!

-Lils… -Insistió su hermano.

-¡No, James! ¡No es justo! -Refunfuñó. -Sé que créeis que matar a Molly me destrozó… ¡Pero Mols ya estaba muerta cuando le lancé el Avada Kedavra! ¡Y…! ¡Y voy a seguir haciéndolo si significa que protegeré a los que quiero! ¿De acuerdo?

-Lily, hay profesionales que se encargan de eso… -Comenzó a decir su padre.

-¡No seas hipócrita, papá! ¡Voy a matar a Remus Lupin y no me lo vas a impedir!



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