Historia al azar: Aventuras en el tiempo
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La Tercera Generación de Hogwarts » (V) Capítulo 27: Escrito en las estrellas (II)
La Tercera Generación de Hogwarts (ATP)
Por Carax
Escrita el Martes 6 de Junio de 2017, 16:59
Actualizada el Sábado 23 de Enero de 2021, 18:38
[ Más información ]

(V) Capítulo 27: Escrito en las estrellas (II)

Capítulos
  1. (I) Prefacio: Rumbo a Hogwarts
  2. (I) Capítulo 1: Inicios
  3. (I) Capítulo 2: La bienvenida
  4. Bermejo
  5. Tendencia a las alturas
  6. (I) Capítulo 5: El fuego nunca dice basta
  7. Bala perdida
  8. Negligencias
  9. Como pez fuera del agua
  10. Orgullo y perjuicio
  11. El baile
  12. Amarga victoria
  13. << ¿Quién es el mejor Potter?>>
  14. Invencible
  15. El poder de la ambición
  16. <<I.D.>>
  17. Las desventajas de amar
  18. Caída en picado
  19. Con los ojos cerrados
  20. No es fácil ser un Malfoy
  21. Luto
  22. Criaturas fantásticas
  23. Nyneve
  24. Emboscada
  25. Estúpidos e imprudentes
  26. Epílogo: Resurgir de las cenizas
  27. (II) Prefacio: Casus Belli
  28. (II) Capítulo 1: Al pie de la letra
  29. (II) Capítulo 1: Al pie de la letra
  30. (II) Capítulo 2: De facto
  31. (II) Capítulo 3: Tomar al lobo por las orejas
  32. (II) Capítulo 4: Se aprende mientras se enseña
  33. (II) Capítulo 5: Erróneamente perdido
  34. (II) Capítulo 6: Abrupto
  35. (II) Capítulo 7: La sed de Ares
  36. (II)Capítulo 8: Delirium
  37. (II) Capítulo 9: Entre libros
  38. (II) Capítulo 10: Fuera de las murallas
  39. (II)Capítulo 11: Paz con esclavitud
  40. Capítulo 12: Vox populi
  41. (II) Capítulo 13: Lo que haya que cambiar
  42. (II) Capítulo 14: Testigo del tiempo
  43. (II) Capítulo 15: Caín
  44. (II) Capítulo 16: Noctámbulo
  45. (II) Capítulo 19: Torpeza propia
  46. (II) Capítulo 20: Inter arma
  47. (II) Capítulo 21: Culpa de los infortunios
  48. (II) Capítulo 22: Deus ex machina
  49. (II) Capítulo 23: Dorada mediocridad
  50. (II) Capítulo 24: Cogito ergo sum
  51. (II) Capítulo 25: Conoces la hora que vives, no la hora a la que morirás
  52. (II) Capítulo 26: Al gusto
  53. (II) Capítulo 27: Habeas corpus
  54. (II) Capítulo 28: Memento finis
  55. (II) Capítulo 29: Hacia lo profundo
  56. (II) Capítulo 30: Sine die
  57. (II) Epílogo: La suerte está echada
  58. (III) Prefacio
  59. (III) Capítulo 1: El conocimiento es poder
  60. (III) Capítulo 2: Luchar con todos los huesos rotos
  61. (III) Capítulo 3: La peor parte es decir adiós
  62. (III) Capítulo 4: El tiempo es una pistola cargada
  63. (III) Capítulo 5: La felicidad duele como una bala en la cabeza
  64. (III) Capítulo 6: Un precio que pagar
  65. (III) Capítulo 7: Sensación de impotencia
  66. (III) Capítulo 8: Verdades y Mentiras
  67. (III) Capítulo 9: Latidos
  68. (III) Capítulo 10: Lo que está muerto no puede morir
  69. (III) Capítulo 11: Nieve cálida
  70. (III) Capítulo 11 bis: El baile
  71. (III) Capítulo 12: Un paso atrás
  72. (III) Capítulo 13: Y si no hay cielo.
  73. (III) Capítulo 14: En el andén.
  74. (III) Capítulo 15: Turbulencias.
  75. (III) Capítulo16: Delirium
  76. (III) Capítulo 17: La suerte está echada.
  77. (III) Capítulo 17: Grata sorpresa
  78. (III) Capítulo 18: De las palabras a los golpes.
  79. (III) Capítulo 19: Crueldad incansable
  80. (III) Capítulo 20: Ad astra
  81. (III) Capítulo 21: Per aspera
  82. (III) Capítulo 22: La unión hace la fuerza
  83. (III) Capítulo 23: Non desistas
  84. (III) Capítulo 24: El fuerte puede caer pero nunca rendirse
  85. (III) Capítulo 25: El lobo ataca con el diente
  86. (III) Capítulo 26: Por la valentía se conoce al león
  87. (III) Capítulo 27: In fraganti
  88. (III) Capítulo 28: In memoriam
  89. (III) Capítulo 29:
  90. (III) Capítulo 30: Criaturas fantásticas y dónde encontrarlas
  91. (III) Capítulo 31: Sin esperanza, sin miedo.
  92. (III) Capítulo 32: Intolerancia
  93. (III) Capítulo 33: De vez en guando, incluso el genial Harry se equivoca
  94. (III) Capítulo 34: El águila no caza moscas
  95. (III) Capítulo 35: Circo de niños
  96. (III) Capítulo 36: Nadie puede escapar de la muerte
  97. (III) Capítulo 37: En igualdad de circunstancias
  98. (III) Capítulo 38: Criaturas fantásticas y cómo huir de ellas
  99. (III) Capítulo 39: Sangre de mi sangre
  100. (III) Capítulo 40: Alter ego
  101. (III) Epílogo: Y por los siglos de los siglos
  102. (IV) Prefacio
  103. (IV) Capítulo 1: Resquicios
  104. (IV) Capítulo 2: Carpe Diem
  105. (IV) Capítulo 3: Fraternidad
  106. (IV) Capítulo 4: Errando se corrige el error
  107. (IV) Capítulo 5: Homo homini lupus
  108. (IV) Capítulo 6: Beatus Ille
  109. (IV) Capítulo 7: Ex libris
  110. (IV) Capítulo 8: Quo vadis
  111. (IV) Capítulo 9: La naturaleza de las cosas
  112. (IV) Capítulo 10: La mentira oculta
  113. (IV) Capítulo 11: La ira es una locura breve
  114. (IV) Capítulo 12: Un alma sana…
  115. (IV) Capítulo 13: Alma mater
  116. (IV) Capítulo 14: La inexistencia del término medio
  117. (IV) Capítulo 15: Todo ser humano es mentiroso
  118. (IV) Capítulo 16 : Lealtad
  119. (IV) Capítulo 17: Fidelidad
  120. (IV) Capítulo 18: Persona grata.
  121. (IV) Capítulo 19: La insoportable levedad de lo imposible
  122. (IV) Capítulo 20: Ensayo y error
  123. (IV) Capítulo 21: El número de los imbéciles es infinito
  124. (IV) Capítulo 21: Lección de una madre
  125. (IV) Capítulo 22: La verdad engendra odio.
  126. (IV) Capítulo 23: El ruido de la miseria en silencio
  127. (IV) Capítulo 24: Abrir las alas
  128. (IV) Capítulo 25: De leyenda a promesa
  129. (IV) Capítulo 26: Los fuegos artificiales de Susan Jordan
  130. (IV) Capítulo 27: Los verdaderos héroes de la historia
  131. (IV) Capítulo 28: A veces hacer lo correcto no lo parece
  132. (IV) Capítulo 29: Lo que se dice
  133. (IV) Capítulo 29: Lo que no se dice
  134. (IV) Capítulo 30: Lo que no hace falta decir
  135. (IV) Capítulo 31: Dejar ir
  136. (IV) Capítulo 32: El tiempo en la palma de la mano
  137. (IV) Capítulo 33: La sede del Temple
  138. (IV) Capítulo 34: Sobre lo perdido
  139. (IV) Capítulo 35: En la Casa de los Gritos
  140. (IV) Capítulo 35: Modus operandi
  141. (IV) Capítulo 36: Con un poco de ayuda de amigos
  142. (IV) Capítulo 37: Incontrolable
  143. (IV) Capítulo 38: Draconiano
  144. (IV) Capítulo 39: Herir, matar o salvar.
  145. (IV) Capítulo 40: Leopold
  146. (IV) Capítulo 42: La sinfonía de la guerra
  147. (IV) Capítulo 43: Al otro lado del espejo
  148. (IV) Capítulo 43: En la superficie
  149. (IV) Capítulo 44: DestrucRose
  150. (IV) Capítulo 45: Sobre lo que les pasa a los licántropos
  151. (IV) Capítulo 46: El sol no luce para todos
  152. (IV) Epílogo: La libertad inunda todo de luz
  153. (V) Prefacio
  154. (V) Capítulo 1: Hacia los nuevos misterios
  155. (V) Capítulo 2: La Asamblea del Temple
  156. (V) Capítulo 3: La guarida del lobo (I)
  157. (V) Capítulo 3: La guarida del lobo (I)
  158. (v) Capítulo 3: La guarida del lobo (II)
  159. (V) Capítulo 4: Las coincidencias no existen
  160. (V) Capítulo 5: Tropezar dos veces con la misma piedra
  161. (V) Capítulo 6: Una nueva forma de vida
  162. (V) Capítulo 7: El problema de los prejuicios
  163. (V) Capítulo 8: Ser el héroe del día
  164. (V) Capítulo 9: Carne de mi carne
  165. (V) Capítulo 10: Sangre de mi sangre
  166. (V) Capítulo 11: Permiso indirecto
  167. (V) Capítulo 12: Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
  168. (V) Capítulo 12: Explosión mental (I)
  169. (V) Capítulo 12: Explosión mental (II)
  170. (V) Capítulo 13: Cómo salvar un alma
  171. (V) Capítulo 14: La pesadilla
  172. (V) Capítulo 15: Espíritu Slytherin
  173. (V) Capítulo 16: El boggart
  174. (V) Capítulo 17: La promesa de Luperca
  175. (V) Capítulo 18: Nadie escapa al destino
  176. (V) Capítulo 19: Alfa
  177. (V) Capítulo 20: Deseos mundanos
  178. (V) Capítulo 21: Sobre el peligro del amor
  179. (V) Capítulo 22: Una bruja corriente
  180. (V) Capítulo 23: Los perjuicios de la Navidad (I)
  181. (V) Capítulo 23: Los perjuicios de la Navidad (II)
  182. (V) Capítulo 23: Los perjuicios de la Navidad (II)
  183. (V) Capítulo 24: La elegancia de los Malfoy (I)
  184. (V) Capítulo 24: La elegancia de los Malfoy (II)
  185. (V) Capítulo 25: Un pensamiento contra natura
  186. (V) Capítulo 25: Pensamiento contra natura (II)
  187. (V) Capítulo 26: Sobre secretos inefables (I)
  188. (V) Capítulo 26: Sobre secretos inefables (II)
  189. (V) Capítulo 31: Escrito en las estrellas (I)
  190. (V) Capítulo 27: Escrito en las estrellas (II)
  191. (V) Capítulo 28: 14 de febrero
  192. (V) Capítulo 29: El dolor es inevitable
  193. (V) Capítulo 30: Otra ronda más
  194. (V) Capítulo 31: Acción y reacción
  195. (V) Capítulo 31: Acción y reacción (II)
  196. (V) Capítulo 32: La independencia de los soldados
  197. (V) Capítulo 32: La independencia de los soldados (II)
  198. (V) Capítulo 33: Siempre en la memoria
  199. (V) Capítulo 34: Las posibles posibilidades
  200. (V) Capítulo 35: El tiempo es oro.
  201. (V) Capítulo 36: Cruce de caminos
  202. (V) Capítulo 37: En la Casa de los Gritos, otra vez.
  203. (V) Capítul 37: En la Casa de los Gritos, otra vez (II)
  204. (V) Capítulo 38: En el momento oportuno
  205. (V) Capítulo 39: Naturalidad
  206. (V) Capítulo 40: Amantes de la ira.
  207. (V) Capítulo 41: Lo que vence a la oscuridad
  208. (V) Capítulo 42: Furiosamente
  209. (V) Capítulo 43: La ignorancia protege y daña
  210. (V) Capítulo 44: Otro secreto más (I)
  211. (V) Capítulo 44: Otro secreto más (II)
  212. (V) Capítulo 45: Impulsos (I)
  213. (V) Capítulo 45: Impulsos (II)
  214. (V) Epílogo: Y te sacarán los ojos
  215. (VI) Prefacio
  216. (VI) Capítulo 1: Mal que no tiene cura
  217. (VI) Capítulo 2: En ruinas
  218. (VI) Capítulo 3: Hogar es un lugar seguro
  219. (VI) Capítulo 4: Los estorbos que se quedan atrás
  220. (VI) Capítulo 5: Amor no correspondido
  221. (VI) Capítulo 5: Amor no correspondido
  222. (VI) Capítulo 6: Pequeños grandes detalles (I)
  223. (VI) Capítulo 6: Pequeños grandes detalles (II)
  224. (VI) Capítulo 6: Lo que pasa en Hogwarts se queda en Hogwarts (I)
  225. (VI) Capítulo 7: Lo que pasa en Hogwarts se queda en Hogwarts (II)
  226. (VI) Capítulo 8: No hay descanso para los héroes (I)
  227. (VI) Capítulo 8: No hay descanso para los héroes (II)
  228. (VI) Capítulo 9: Más allá de tu oscuridad (I)
  229. (VI) Capítulo 9: Más allá de tu oscuridad (II)
  230. (VI) Capítulo 11: La sala que viene y va (I)
  231. (VI) Capítulo 10: La sala que viene y va (II)
  232. (VI) Capítulo 11: Lo que somos, lo que hemos sido, lo que seremos (I)
  233. (VI) Capítulo 11: Lo que hemos sido, lo que somos, lo que seremos (II)
  234. (VI) Capítulo 11: Lo que somos, lo que hemos sido, lo que seremos (III)
  235. (VI) Capítulo 12: La sutileza de evitar confrontaciones
  236. (VI) Capítulo 12: La sutileza de evitar confrontaciones (II)

-¿Y Merlín? -Preguntó rápidamente. Como si tuviera miedo de que se quedaran en silencio.

-Según la leyenda, encerrado por Nymue.

Volvió a chasquear la lengua. Por algún motivo, aquello no convencía a Cornelia Brooks. De nuevo, no era el problema en ese instante.

-El Ojo... Se creó para preservar el alma Morgana...-Recapituló su hermana.- ¿Y el Temple? ¿Evitarlo?

-Ambos lucharon durante años por la lealtad del Santo Grial... Nosotras...-Explicó con el ceño fruncido.- Porque solo así podían controlar cuándo era el momento del Alzamiento y... Evitarlo o no.

-¿Y el Temple...? -Quiso profundizar su hermana.

-Lo fundaron los seguidores de Arturo, quien... Después de todo...-Suspiró con irritación.- Se alió con magos... Algunos de los magos que promovieron el Estatuto para una paz temporal... Que quedó en la normalidad hasta el día de hoy...-Hizo un gesto de obviedad con la mano.- El Temple sabía las profecías mejor que el Ojo... Porque las Guardianas de la Magia siempre han confiado en él en estos últimos siglos... Y porque sabían que había una pequeña posibilidad de vencer finalmente a Morgana...-Vio los ojos de su hermana brillar. Sí, existía esa posibilidad. Pero no sabían cómo desarrollarla. Sobre todo porque era la positiva interpretación de Hugo Weasley del resto de profecías.-Demostrándole que estaba equivocada... Y que si empezó esa oscuridad por el rechazo de Arturo... Que Arturo la seguía queriendo... Nunca dejó de hacerlo...

Quizás el mérito de aquella teoría era más de Lyslander Scarmander. Fue ella la que dio la idea de que el Amor era la fuerza poderosa que necesitaban para ganar. Tim Marrs apoyaba aquella teoría. Charlotte Breedlove no se pronunció al respecto. Scorpius Malfoy, Lorcan Scarmander y Hugo Weasley permanecían escépticos. Cornelia Brooks no quería que aquello fuera cierto. 

-Por el alma de Arturo...-Su hermana musitó en voz alta el lema del Temple. La miró como si hubieran cosas que no acababan de encajar. Quizás otra de las revelaciones que más trabajo le habían costado asimilar a Cornelia.- ¿También quiere resucitar?

-Es más un simbolismo... El Temple no tenía los medios para un ritual como el de Merlín... Quien fue encerrado antes de que todo esto pasara...

-¿Entonces?

-Mis visiones -Suspiró. Decirlo en voz alta dolía.- Si yo soy la Portadora... James sería el que... El que podría acabar conmigo...

Sus visiones no eran parte de las profecías. Pero, si acogían la teoría de Lyslander Scarmander, tenía mucho más sentido del que ella jamás querría darle.

-Pero, ¿cómo va a demostrar a Morgana que el Amor existe si te mata?

Esa era la gran incógnita que habían dejado sin contestar.

-Oh, eso es lo que no sabemos.

-¿Le has preguntado a James...? ¿Quizás él...?

Cornelia negó. Sacudió la cabeza. Hundió su cabeza, de nuevo, en sus manos.

-Me da miedo preguntarle... Me aterra pensar que no sabe la respuesta -Confesó en un hilo de voz.

-¿Por qué?

-Porque entonces se cumplirán mis visiones...-Murmuró.- Si mato a James, Morgana gana...-Se estremeció al revivir las visiones que su abuela le había obligado a reproducir cientos de veces en su cabeza.- Pero  nunca he visto lo que pasa si James me mata a mí... Es decir, ¿cómo le demostramos a Morgana algo tan...?

-Espera, espera, espera...-Su hermana puso las manos en alto.- Esto es solo si se reúnen todos los Instrumentos... Y están todos a salvo...

Una ceja alzada le incitó a dudar. ¿Estaban verdaderamente a salvo?

-Bueno... La profecía también habla de la presencia de un Inmortal y de la Muerte...

-Eso probablemente sea el Ojo... -Le quitó importancia Lola. Como si no la tuviero. Como si el hecho de que hubiera elementos en manos del Ojo no fuera aterrador.- Pero... Si no nos encuentran y no encuentran el alma de Morgana...¡Nada de esto pasará!

Había otra opción más drástica para que nada de aquello pasara.

-Quizás la abuela tenía razón -Evitó la mirada de su hermana.

Le dio una bofetada que no había previsto. Se quedó anonada ante la rabia y la irritación de Lola Brooks. La miraba con tanta furia que creyó que iba a explotar.

-¡¿Matarte antes de que todo ocurra?! -Gritó.- Lo siento, Cornelia, pero no pienso hacer eso -Cruzó sus brazos sobre su pecho.

-Piensa en toda la gente que puede...-Insistió Cornelia.

-¡No! ¡No sabes qué podrá pasar! ¿Y si el destino hace algo para hacer que se siga cumpliendo? ¿Quién sabe? Imogen podría dar a luz y tener unas mellizas como nosotras...¡No puedo quedarme sin mi hermana! ¡Ya soy huérfana de todos los que me han querido! ¡No te permito que tú también me abandones! -Le vociferó. Cornelia batió sus pestañas para luchar con las lágrimas que ni siquiera se habían presentado en el rostro de su hermana. Estaba furiosa con ella. Por pensar como una cobarde. -Además, James no permitiría algo así.

Fue un golpe bajo. Todo su discurso.

-Pues si Morgana vuelve, Lola, James es el que tendrá que matarme -Señaló Cornelia.

-Pero, repito, solo si no podemos solucionarlo antes...-Soltó un grito de impotencia.- ¡No seas negativa!

-¡Soy realista! -Recalcó Cornelia.

Ambas bufaron y apartaron la mirada. Aquella fue la primera vez que se pelearon. Que discutieron. La Ravenclaw quería hallar una solución y seguir el camino de una lógica y una razón que les indicaba un destino. La Gryffindor quería enfrentarse a su destino y sacrificarse antes de que la guerra se desatara. La prudente y racional. La valiente e impulsiva. Cualquiera habría pensado que eran al contrario.  

-¿Y todo esto salía en un libro escrito por Merlín? -Resopló Lola.- Es una pena que acabara en las manos del Ojo... -Cornelia supo que quería cambiar de tema. Hacer las paces iniciando otra conversación.- ¿Cómo creéis que ha acabado con vosotros?

Ella lo agradeció. Tenía suficiente con todo lo que acababa de descubrir como para que su hermana, su mayor apoyo en aquel momento, estuviera enfadada con ella por pensar que podía solucionar las cosas a su manera.

-Curiosamente por otro mago oscuro... Grindelwald...-Reveló. Aceptando la bandera de paz de su hermana.- Estuvo en contacto con el Ojo en Durmstrang y debió robar el libro... Debió descifrar el lenguaje de Merlín... Y pasárselo a uno de sus seguidores... Que acabaría en manos de un simple creyente en la Reliquias de la Muerte... Cuya fórmula de creación aparece ahí...-Añadió con el ceño fruncido. Aún dudaba sobre la veracidad de que Merlín hubiera sido la Muerte y capaz de hallar aquella fórmula.- Y, más tarde, lo depositaría en la colección de Goshawk... Horrorizado por el daño que hicieron...

-¿Cómo sabéis eso? -Preguntó intrigada.

No estaba en el libro de Merlín.

-Marrs investigó sobre Grindelwald y después le preguntó a Breedlove... Lo demás fue lo que había ocultado Merlín en su libro.

-Entonces... Grindelwald y aquel mago sabían que Morgana quería resucitar...-No era una pregunta.

-En efecto -Asintió Cornelia. -Razón por la cual Grindelwald quería ser el Señor de la Muerte al reunir las reliquias y asistir al evento... Y el mago... Nadie sabe quién es... Solo Miranda Goshwak.

-¿Está muerta? -Intuyó su hermana Lola.

-Oh, por desgracia hace décadas.

-¿Y sus hijos? -Inquirió la Ravenclaw.

-Solo podría saber algo un sobrino que fue asesinado hacía unos meses -Se lamentó Cornelia.

-Qué oportuno -Resopló Lola.

Cornelia no creía que hubiera sido una coincidencia. O quizás era el destino jugando sus propias cartas.

-Todo está mal, Lola -Suspiró.

Su hermana se cambió de sitio. Se sentó a su lado. Y la abrazó. Se dejó llevar por el calor de su hermana. Se agarró a ella. El amor era lo que vencería, según Lyslander Scarmander. Debía creer en aquello.

-A James no parece importarle que seas la descendiente de la bruja más oscura de todos los tiempos con amenaza de que resucite en tu cuerpo...-Se mofó su hermana.

-James es un imbécil.

-Solo él podría enseñarle a Morgana qué es el Amor...-Sugirió con cierta burla Lola.

Porque incluso si no había profundizado en la naturaleza de su relación de amistad con James con su hermana, era evidente que Lola no estaba ciega. Y que era la que, en aquel castillo, les conocía mejor.

-Lola, para...-Se retiró de ella. -No es momento para bromear sobre eso.

-¿Ahora vas a huir de él? -Se alarmó Lola.

Cornelia frunció los labios.

-¡Es que puedo matarle! -Se quejó la joven.- ¡Puedo matar a todos!

Sus visiones eran bstante oscuras. Sintió un escalofrío recorrer su espalda. No solo sus visiones. También profecías que alababan la oscuridad que cerraría sobre el cielo si ocurría aquello. O, más bien, cuando ocurriera aquello.

-No lo harás... No sabes ni amenazar de verdad...-Insistió Lola.

-Pero Morgana en mi cuerpo sí.

-Esperemos no comprobarlo. Bueno, Cornelia, como ha dicho Hugo... Ahora tenemos que encontrar soluciones... Ya sabemos cuál es el problema. ¿Y el resto de profecías?

-Hugo ha decidido dejarlas reposar hasta que encontremos una solución.

-O sea...¿Que hay más? -Era una pregunta de la cual sabía la respuesta.

-Por desgracia, sí... El objetivo del Ojo y de Morgana... No es de lo que realmente advertían las profecías... Sino de la fuerza mágica que se desatará en caso de vencer o perder...

De nuevo, la visión oscura la azotó.

-Así que tenéis más deberes...

-Cada problema a su paso...

-Estoy segura de que Hugo intentará solucionarlos todos...

-No cuando para solucionar el segundo debes solucionar el primero...-Se lamentó.

-Es hora de dejar de lamentarse, Cornelia, así nadie gana. Además, eres Gryffindor. Levántate y ve a morrearte con James para que te calmes -Le dio una palmada en la espalda.

-¡Lola!

Sintió el fuego ocupar sus mejillas.

-Yo ahogaré mis penas con Rose Weasley... ¿Crees que vendrá conmigo en San Valentín?

-Oh, por Merlín...

Se llevó la mano a la frente.

-Va a ser raro decir su nombre a partir de ahora, ¿eh? -Se percató su hermana.

Cornelia decidió no responder.

Se levantó. Dejó a Lola en el suelo. Se lavó la cara. Se hizo una serie de hechizos para devolver a su rostro y a su aspecto una apariencia menos aterradora. Su hermana se lavó las manos a su lado. Le dio otro pequeño abrazo. Ambas salieron del cuarto de baño.

Cornelia Brooks se dispuso a desparecer entre los pasillos. Quien lo supiera, querría asegurarse de que no se había muerto del shock. O cosas peores, imaginó. Muchos habrían adivinado el por qué de su estancia en la Enfermería.

Y evitó a toda costa cualquier sombra que le recordará a James Sirius Potter. Para no verla. No tenía fuerzas para enfrentarse a él.

 No lo consiguió, por supuesto. Weasley y Malfoy debieron de haberle avisado de que acababa de conocer su destino.

Fue mientras se aproximó a clase de Encantamientos. La atrapó por la cintura y la arrastró hasta un aula vacía. Había preocupación en su mirada. Pero no temor. Lo cual agradeció. Tonta de ella, él ya lo sabía. Y nunca la había temido.

No obstante, decidió mantener una prudente distancia con ella cuando bloqueó la puerta del aula. ¿Para dejarle espacio? ¿Habría decidido no acercarse a ella por si empeoraban las cosas? Se odió por no poder leerle mente. No habían tenido una conversación completamente a solas desde Navidad en el Refugio. Pero se sentaban juntos en el Gran Comedor. Habían decidido ser compañeros en Pociones. Cornelia seguía eligiendo a Peter McGregor en las clases que compartían con Ravenclaw. Pero, de vez en cuando, robaba una mirada de James hacia ella. En los pasillos también. Era un alivio que Frank y James se llevaran bien -noticias relativamente recientes.

-¿Estás bien? -Le preguntó finalmente.

Sintió su mirada por todo su cuerpo. Como asegurándose de que no se había hecho daño. Aquello le hizo sentirse incómoda. Porque él había adivinado, por supuesto, cual sería una de las soluciones que se le podían pasar por la mente a Cornelia Brooks al enterarse de aquello.

-Estoy un poco mejor -Eligió decir aquello.

Suavizó la verdad.

-¿Lola? -Ladeó la cabeza.

Ella asintió. Se apoyó sobre el escritorio del profesor.

-Ha dejado que me aclare y que reflexione sobre todo lo que acabo de conocer...-Miró sus zapatos como si fueran lo más interesante del día.- ¿Desde cuándo lo sabes?

James Sirius Potter sonrió ante aquella pregunta. Pero no una sonrisa de comprensión. Ni de pena. No. Una sonrisa de que estaba feliz. Por algún motivo que no entendía. Le hacía parecer mucho más joven. Era la sonrisa con la que lo había conocido en sus primeros años de Hogwarts. Arrugó el rostro. Debía reconocer que nunca le había convencido del todo con ese entusiasmo. La culpa era de él.

-El Temple estaba preocupado porque Ivonne se hubiera puesto en contra de ellos...-Explicó, encogiéndose de hombros.- Y, por algún motivo, decidieron que yo era el adecuado para ayudar a salvarte.

Entrecerró los ojos.

-¿Por qué motivo?

Él se acercó a ella. Se pasó la mano por el pelo. Y lo desordenó aún más. Seguía con aquella estúpida sonrisa.

-¿Estabas huyendo de mí? -Cambió de tema drásticamente. De manera tan poco sutil que le dio a entender que no debía preguntarle más al respecto, pues él no podría contestarle. -Quería que lo supieras... -Le recordó. De hecho, alzó una ceja para confirmar que ella lo tenía en mente. Asintió hacia él.-Lo he sabido todo este tiempo...El hecho de que tú lo sepas no va a hacerme cambiar de opinión.

Y lo dijo con su estúpida sonrisa y cruzándose de brazos. Como desafiándola a que dijese lo contrario. Estúpido James Sirius Potter.  ¿Se habría tomado un Elixir? ¿Por qué estaba de tan buen humor? Ella había corriod a vomitar al váter... Y él estaba feliz.

Se dio cuenta de que quería una explicación. Se había percatado de que lo había estado evitando. No había sido nada disimulada. Había visto a Albus Severus Potter y se había girado en mitad del pasillo al verle, al confundir su pelo desairado con el de su hermano mayor.

-Lo siento, realmente quería hablar contigo -Dijo Cornelia.

La mano libre de James se dirigió a su cara y la posó en su mejilla. Sintió retorcerse algo en su estómago.

-¿Sólo hablar? -Respiró contra ella. Ella asintió con la cabeza, pero usó sus manos para acercarse a él. Él levantó la cabeza y se encontró con sus pozos celestes. Y ella con sus pozos avellana. James Sirius Potter le ofreció una sonrisa torcida. -Es una lástima.

Justo lo que necesitaba. Un derrame interno de emociones de James.

-James, pero...-Balbuceó.- Mis visiones...

Sacudió su cabeza. Como desechando un problema que parecía no tener importancia. Cuando era su destino. Cuando ella nunca se había equivocado en ninguna de sus visiones.

-Lo solucionaremos -Declaró. Tan seguro de sí mismo que por poco la convence.

-¡No lo sabes...! -Pero se quedó a mitad de camino de su erupción. Vio en los ojos James un brillo de travesura. Seguía sonriendo. Seguía sujetando su rostro con una mano.- ¿Lo sabes? Aún tienes secretos, ¿verdad?

No hacía falta responder a esa pregunta. Sabía la respuesta.

-Prometo que estos son nuevos -Volvió a  sonreír. Esta vez orgullos de lo que fuera que estuviera pensando.

-¿Algo peor que ser la Portadora del alma de Morgana? -Sugirió ella en un hilo de voz.

-¿Quién ha dicho que los secretos que me quedan sean malos? -Arrugó el rostro en desprobación.

Parecía que se estaba burlando de ella.

-¿Solo sigo la línea de los anteriores?

-No lo son, Cornelia...-Escuchó su suspiro y lo observó bajar la mirada. Se mordió el labio.- Solo... No quiero que tengas expectativas.

Entendió que su sonrisa, su buen humor y su orgullo procedían de las expectativas que él tenía formadas.

-Crees que has hallado tú solito una solución -Se burló.

-¿Dudabas que no podía hacerlo? Oh, Brooks, vamos... Sabes que no es solo Adivinación la asignatura en la que no soy un dios.

-No puedes echar por la borda tu futuro intentando ayudarme...-Se separó de él. No vio ningún rastro de arrepentimiento en su mirada. Y aquello la aterró. Porque no quería hacerle eso al joven que había conseguido tanto. Que podía tener un futuro tan brillante si ella no se hubiera puesto en su camino. - Me he imaginado cómo fue tu charla con Ted Lupin.

No pareció importarle.

-No es como si tuviera elección -Se encogió de hombros.

Parecía resignado. Sincero. Honesto. ¿Cómo que no tenía elección? ¡Claro que sí!

-¿A qué te refieres? -Inquirió. Se alejó de él.

-Bueno... ¿Creía que lo habrías descubierto? -Su sonrisa se apagó. Apretó sus dedos contra sus ojos y respiró profundamente. Oh, más revelaciones aquel día. ¿Podría soportarlo? - Me eligieron a mí porque soy el Rey Oso... Ahora, perdona que sea arrogante, pero es un subidón a mi autoestima saber algo que tú no...

-¿Piensas que me tienes intrigada? -Pero su voz no tenía el tono burlón que le hubiera gustado adoptar.

James suspiró.

-Lo sé... Verás...-Hizo amago de hacercarse. Más se detuvo. Buscó los ojos celestes de Cornelia. Ella no apartó la mirada aquella vez.-Muchas veces la clave no está en el contenido de la profecía... Sino en su forma... El Rey Oso se refiere a mí... -Repitió aquello como si tuviera algún significado para Cornelia. Ella no había leído todas las profecías. Solo aquellas relacionadas con Merlín, Morgana, el Alzamiento...-Algo que el Temple descubrió cuando me convertí en un licántropo... Por dos motivos... -Le enseñó dos dedos.-Motivo uno... Los licántropos eran confundidos por osos hacía miles de años... Y... ¿Sabes cómo se dice oso en galés antiguo? Arth. En galés... El nombre Arutro se refiere a un "hombre-oso"... ¿Alguna sugerencia a esa interpretación?

Guardó silencio. Hugo Weasley estaría odiándose a sí mismo por no haberlo descubierto antes.

-Un licántropo -Respondió.

James aplaudió. Estaba utilizando el sarcasmo y la alegría que muchas veces había usado como mecanismo de defensa cuando algo le asustaba. No conocía demasiado bien a James Sirius Potter... Pero lo había estado observando aquellos años.

-Por supuesto, Arturo era un muggle y no pudo ser licántropo...-Recapacitó James. A Cornelia no le gustó en absoluto a dónde estaba yendo a parar aquello.- Pero no es al muggle al que hacen referencia en las profecías que nos corresponden en nuestra época, ¿no?

Tragó saliva.

-Es a ti -Musitó.

El muchacho se dio una palmada en su propio pecho como si estuviera orgulloso de aquello. No era difícil ver en sus ojos que no lo estaba. Que no quería ese título. Que odiaba las profecías y aquel destino tanto como ella.

-Es al alma de Arturo... Anima Artorius -Señaló. Cornelia frunció el ceño.- Yo no seré el Portador de su alma...

-Porque es tu alma a la que se refiere la profecía -Completó Cornelia.

No sabía si era algo mejor o algo mucho peor. Dejar a James Sirius Potter en el centro del huracán.  Él parecía haber aceptado aquello de manera mucho más madura que ella. ¿Quién lo habría dicho? Tal vez se debía a que su familia estaba acostumbrada a ser Elegida.

-Un alma con un amor tan persistente como el de Arturo...-Le ofreció una sonrisa de suficiencia que fue directa al nudo de su estómago.

Solo James podría bromear con aquel tipo de situaciones.

-Que amaba a Morgana incluso en su oscuridad -Puntualizó ella.

-Pero tú no eres oscura -Le guiñó el ojo.

El joven acercó sus pasos, de nuevo, hacia ella. Puso sus brazos a sendos lados de su cintura, apoyando sus manos sobre la mesa. Atrapándola. La miró intensamente.

-Si Morgana...-Comenzó Cornelia en voz baja.

-No pienso dejar que Hugo no encuentre una solución -Sacudió su cabeza.

-El único que encontró una solución... Fue Merlín -Recordó.

Él se rio. Su suave risa y respiración hicieron estremecer por dentro a Cornelia. Quiso apartarse pero se sentía atrapada y anclada allí.

-Estás infravalorando a ese genio, Brooks -Le comentó.

-Y tú infravaloras la fuerza del destino.

Si su hermana hubiera estado allí, habría comentado algo sobre su intensidad.  Pero estaban hablando de lo que les esperaba. Era una conversación importante. No podían andarse con el flirteo que James parecía ofrecer siempre que quería evitar profundizar en la gravedad de la situación.

-Por desgracia... No lo hago -Acercó su rostro al de ella.- Solo soy positivo. Solo sé que ganaré.

Su seguridad en sí mismo nunca dejaría de asombrarla.

-Solo necesitas una profecía que te llame rey y una sociedad alabando tu nombre para volver a ser el arrogante James Potter, ¿no? -Se burló. Cayendo de bruces en el aroma de James.

-Sirius -Dijo él.

-Oh, claro que es en serio -Señaló ella, confundida por la cercanía del muchacho.

-James Sirius Potter, Brooks -Utilizó una voz grave mientras susurraba aquello en su oído.

-Sé cuál es tu nombre, James -No quiso pensar en que sus piernas estaban temblando.

¿Habría utilizado el hechizo para piernas de gelatina?

-Tenías razón, ¿eh? -Su voz sonaba más rasposa de lo normal. -Nos acabaremos matando.

-Oh, sí, porque quería tener razón...-Musitó ella.

Sentía su corazón bombear a mil por hora.

-Vamos a dejar las conversaciones serias para cuando estemos en verdadero peligro, ¿de acuerdo?  Porque ahora que sabes quién eres...

¿Estaba a punto de besarla? Tenía su rostro muy cerca del de ella. Ella quería besarlo. Pero él no se inclinaba hacia sus labios.

-¿Qué? -Susurró.

Rozó su frente con la suya de forma tan íntima que las mariposas de su estómago enloquecieron.

-Debes entender por qué quiero que el resto no sepa lo que siento por ti -Le dijo.

-¡¿Qué?!

Exclamar aquello de forma alarmada hizo que James se separaba y, probablemente, se preguntara si había hecho algo más. No besarla, para empezar. Y en segundo lugar... No esperaba que la sedujera para justo decirle aquello.

Lo que sentía por ella.

Oh, por Lola.

Se había quedado muda.

-Eres más lista que eso, Brooks... Da igual...-Suspiró.- No... El Ojo puede intuir fácilmente quién soy yo.-Claramente James había malinterpretado su reacción. Ella había reaccionado a su "lo que siento por ti"... No al hecho de que quería mantenerlo en secreto.- Soy un licántropo. El Temple me ha hecho muy responsable de todo...-Cornelia no lo estaba escuchando. ¿Perdona? ¿Acaso él había dado por hecho que ella sabía que él sentía algo por ella? ¿Intuiría que era recíproco? Pero, ¿cómo? ¿Se lo habría dicho Lola? Estoy seguro de que algún que otro miembro ya ha hecho la conexión cuando me ha visto como hombre lobo... -Seguía hablando y ella escuchándolo por encima. Porque seguía algo atónita. Claro que debía saberlo. Era esa seguridad de James Sirius Potter. Debía saber que ella sentía algo también. Maldita sea, si es que ella le había respondido al beso. -Soy un Potter, después de todo...

Cornelia rebobinó todo lo que James había estado diciendo. Buscando algo que decir. Porque el muchacho parecía estar mirándola espereando una respuesta. Le había justificado el por qué de mantener lo que fuera que sintieran -¡el muy arrogante lo había dado por hecho! -en secreto.

-Pero aún no saben quién soy yo -Soltó.

-Solo saben que su Portadora es aquella que...-Comenzó a explicar James.

Pero Cornelia seguía encerrada en su propia línea de pensamientos.

-¿Y si es Moonlight el licántropo  de la profecía? -Sugirió.

El joven Potter arrugó todo su rostro y frunció el ceño. En una mezcla de irritación, enfado y... ¿Celos? Cornelia se ruborizó.

-¡No! -Espetó asqueado.

-¿Cómo lo sabes? ¿Cómo sabes que eres tú? -Inclinó su cabeza hacia él juntando de nuevo sus frentes.- ¿Es eso lo que te hace un licántropo especial?

Esperó que fuera una burla que lo intimidara. ¡Já! Suerte con eso, Cornelia. Porque James Sirius Potter lo utilizó para esbozar su sonrisa de superioridad.

-En parte...-Cerró el espacio entre ellos y estaban rozando hombro con hombro.

-¿Es otro secreto? -De nuevo, a una le costaba respirar.

-Este es bueno. Te lo prometo.

-No sé si creerte -Encontró su voz mientras se perdía en el color avellana de sus ojos.

-Bueno, Brooks, tendrás que hacerlo si quieres ganar esta guerra.

 

Nota del Autor:

Queridos lectores y lectoras:

¿Cómo estáis?

Por un lado, solo vengo a dejar la canción de Freddie Mercury que silbaba nuestro querido Remus después de su cita... Supongo que es curioso saber lo acertada  que es su letra: https://www.youtube.com/watch?v=JZaHdqMPly8 

Por otro lado... En lo relativo a la historia moldeada del ciclo artúrico, haré una breve lista de los elementos que pertenecen a la historia original (por motivos de copyright):

           Me he basado en la versión -a grandes rasgos y versionada, claro está -de Geoffrey de Monmounth. Más, como comprobaréis más adelante... Es mi propia versión e irán cambiando algunas cosas.

           Es evidente que es real el hecho de que Delphini Ryddle y Tom Ryddle procedan de Salazar Slytherin. Ahora bien, no se menciona descendientes en base a qué bruja... Por lo que uno versiona los eventos.

           Según JK, Merlín era efectivamente Slytherin. Y fue profesor en Hogwarts. Al ser de la misma época que Morgana, muy probablemente Morgana también sería Slytherin.

           Según lingüistas e historiadores, una teoría de la derivación del nombre del Rey Arturo es efectivamente la derivación del galés arth (proveniente de art), que significa 'oso', sugiriendo que art-ur, significaría 'hombre-oso', (proveniente de *arto-uiros) es la forma original, si bien hay dificultades también con esta teoría.

Espero que os haya gustado este gran capítulo de revelaciones... Como dice Brooks: ¡Hay más! Así que os espero en las siguientes aventuras.

Un abrazo,

Carax



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