Historia al azar: la victoria del fenix
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El comienzo de una nueva vida II » Control y Poder
El comienzo de una nueva vida II (R13)
Por Samaria-Reed
Escrita el Miércoles 10 de Mayo de 2017, 18:05
Actualizada el Martes 15 de Septiembre de 2020, 17:54
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Control y Poder

Ministerio de Magia

─Bertrand Reymard como nuevo jefe de investigaciones. Sinceramente no me esperaba ese nombramiento ─dijo Harry al acercarse al ministro, una vez finalizada la reunión.

─Pues a mí me sorprendió la designación de ese tal Thomas Demark como subjefe de los inefables, y no a Danforth, quien lleva años esperando ese nombramiento ─replicó Arthur Weasley, uniéndose a la conversación.

─Bertrand en su momento fue un excelente auror, y desempeñó un impecable trabajo como subjefe de los inefables, por eso lo necesito en el departamento de investigaciones; después de lo que pasó con Lynette, no confío en mucha gente, y él es uno de los pocos que estoy seguro de su integridad. ─Shacklebolt terminó de recoger sus documentos─. En cuanto a Demark, fue recomendado por el mismo Richard, por lo que no pongo en duda que sabrá quién es el mejor para ser su apoyo.

─¿Y quién es Richard?

─Es el jefe de los inefables desde hace décadas ─respondió Arthur, fijando una mirada suspicaz al ex auror─. ¿Estás seguro de ese nombramiento, Kingsley? No sabemos quién es ese sujeto.

─Es cierto ─concordó Shacklebolt─. Pero también es cierto que la petición de su traslado desde el Ministerio mágico alemán se hizo con un año de antelación, con el fin de restaurar algunos objetos mágicos que, Richard considera, pueden ser recuperados en manos más… actualizadas. Por lo que es seguro que su presencia no tendrá nada que ver con los mortífagos.

─Supongo que ese señor no me tiene mucha estima ─murmuró Harry al recordar los eventos ocurridos en la sala de las profecías y en la cámara de la muerte.

─¿Quién no le tiene estima a Potter? ─inquirió Draco Malfoy con una sonrisa arrogante y mirada burlona─. Sea quien sea, merece mis respetos.

─Estamos hablando de Richard Montford ─dijo Shacklebolt al ver una réplica segura por parte de Harry─. Debes saber quién es, a fin de cuentas es amigo de tu padre.

─De hecho, eran amigos ─dijo Draco con cierta incomodidad─. Después de cierta eventualidad en el departamento de misterios, su relación ya no fue la misma.

─No me sorprende escuchar eso, después de lo ocurrido años atrás, muchos dejamos de tener su estima ─canturreó Arthur, sabiendo a que evento se refería el rubio.

─Señor ministro.

Los tres magos miraron a la bruja que se acercaba presurosa hacia donde estaban ellos, y a juzgar por el gesto nervioso de sus manos en cuanto se detuvo frente a su jefe, tenía algo importante que informar.

─¿Qué ocurre?

─El señor Snape lo está esperando en su despacho con la joven de la visita anterior.

Ante aquella noticia, el hombre de color miró sorprendido a los dos jóvenes antes de tomar rápidamente sus cosas y salir raudo hacia su oficina, seguido de su secretaria.

─¿Snape en el ministerio? De seguro tendrá algo importante que decir ─murmuró el patriarca de los Weasley.

Mientras, Harry y Draco se miraron desconcertados. Pero no por mucho, ya que el rubio habló primero.

─No sé tú, Potter, pero yo no me voy a perder esta reunión. ─y salió apresurado de la sala.

Harry solo pudo rodar los ojos antes de tomar el mismo camino que el ojigris─. ¡Hey, Malfoy! ¡Espérame!

─¡Chicos! ¿Qué ocurre? ─al ver que hicieron caso omiso a sus vociferaciones, Arthur Weasley suspiró negando con la cabeza─. Jóvenes.


Isla de Skye, Escocia

Tamara y Darius Beaumont se miraron sorprendidos antes de fijar su atención nuevamente al mago tenebroso que estaba parado frente a la llameante chimenea del despacho principal, una sonrisa de satisfacción estaba instaurada en su rostro mientras acariciaba su mejorada y blanquecina varita.

─¿Estás seguro que resultará?

─Si ustedes hacen su parte como corresponde, no habrá ningún problema.

─Perfecto, solo por un detalle ─Tamara enarcó una ceja─. ¿Cómo sabremos a quien buscar?

Voldemort rodó los ojos y extrajo de su bolsillo una botella pequeña, la cual contenía una sustancia plateada. Lanzó el cristalino objeto hacia el rubio, quien lo capturó sin problemas.

─No uses incompetentes para esto ─gruñó el oscuro mago─. Después del estúpido error de Byron, mi presencia en el ministerio es segura si no fracasan en algo tan sencillo como esto.

─No habrá fallas, yo misma me encargaré de esto ─aseguró la rubia─. Pero tengo curiosidad ¿Acaso no te gustó ser el fantasma del ministerio? ─dijo con sorna.

─Fue divertido, hasta que recordé que no podía torturar al imbécil de Potter ─espetó con asco, observando las vivaces llamas de la chimenea─. Prefiero estar de carne y hueso, y esperar mi momento para deshacerme de ese mocoso.

─Recuerda que tu presencia en el ministerio tiene un objetivo, y no es matar a Potter ─enfatizó Darius─. Al menos, no de momento.

El mago tenebroso se giró bruscamente, y se dirigió amenazante hacia su nieto─. Si se presenta la oportunidad de matarlo, lo haré.

─Y después ¿qué? ─pregunto Tamara con clara diversión─. No tengo que decirte que, si no cumples con tu parte, te quedarás sin esa maravillosa varita que tanto te gustó. Y ambos sabemos lo que significaría eso con tu magia reducida.

─Ya está en mi poder, tonta ─espetó Voldemort con sorna─. ¿O acaso piensan que cometeré la estupidez de devolvérsela?

─Ups, creo que se nos olvidó contarle a nuestro querido abuelo un pequeño detalle ─canturreó Tamara mientras miraba a su hermano con una gran sonrisa.

Al ver las miradas divertidas y las expresiones de seguridad de los mellizos, el moreno adoptó una gélida expresión que haría correr hasta el más valiente.

─Si tienen algo que decir díganlo de una vez y dejen de estar sonriéndose como si fueran unos malditos retrasados.

─Para ser el mago tenebroso más temible de todos los tiempos, eres muy ingenuo ─dijo Darius, haciendo caso omiso al frío humor de su ascendiente─. ¿En serio creíste que te entregaríamos una varita con extraordinarias cualidades sin tener alguna previsión?

─¡Al grano!

─Es simple. ─Darius se encogió de hombros─. Tu varita proviene del mismo fabricante de éstas ─indicó enseñando su cristalina varita─. Con la diferencia de que, entre ellas, existe una jerarquía, la cual respetan a cabalidad. ¿Adivina quién tiene el rango superior?

Voldemort observó su varita con rabia al entender todo lo que involucraba esa información. Su magia dependería de una varita que, a su vez, era dependiente de las varitas de sus nietos.

─Hijos de… ─

─Gruñe todo lo que quieras, Riddle ─dijo Darius sin dejar de mirarle─. Pero, mientras no finalices tu parte del trato, seguirás bajo nuestras reglas.

─Y mientras más te tardes, peor será para tu paciencia ─le susurró Tamara a su antecesor con clara diversión─. Tú decides.

Un sonoro portazo, seguido de algunos alaridos de dolor fueron los sonidos que secundaron a la clara advertencia. La rubia fingió un inocente puchero hacia su hermano.

─Tal parece que no le gustó la pequeña aclaración que le hicimos.

El rubio solo hizo un gesto con la mano, restándole importancia a la actitud de su abuelo. Por lo que sabían, Lord Voldemort era un mago estratégico, con un don de manipulación impresionante, y una inteligencia fuera de lo común. No por nada casi obtiene el poder absoluto del mundo mágico, salvo por algunos detalles que le costaron la victoria. Por ejemplo, su ingenuidad al creer que un mago de la categoría de Albus Dumbledore no tendría la capacidad de colocar un pequeño pero eficaz as dentro de sus filas, subestimando a su vez los grandes daños que pueden ocasionar los pequeños golpes en lugares esenciales. Una lección que ellos, tampoco deberían pasar por alto.

─Ya que te ofreciste para la captura, envía a Harley a América ─dijo Darius, mirando fijamente a su hermana─. Es hora de arreglar los cabos sueltos.

Tamara lo miró molesta─. Puedo arreglar ese problema perfectamente una vez termine con la misión.

─No dudo de tus capacidades, querida hermana ─Darius rodó los ojos─. Sin embargo, y como escuchaste de nuestro querido abuelo, el ministerio ya sabe sobre la implicación de Byron en nuestro plan, por lo que no tardaran en pedir su captura en ese continente.

─En ese caso, iré primero a América ─aseguró ella─. Arreglaré ese asunto mientras investigas exactamente cuándo será el momento idóneo para recoger nuestro "paquete", de modo que, una vez terminada mi misión, me encargue de ello.

Darius miró fijamente a su melliza analizando rápidamente los pros y los contras de ese plan, estaba en ello cuando su mirada se fijó en el símbolo de los Koriak que colgaba en la entrada del despacho.

Aquella milenaria insignia representaba muchas cosas en sus vidas, era un recordatorio constante del poder que tenían en sus manos, un poder desperdiciado por sus antecesores por estúpidos estándares. Ellos juraron no cometer semejante error, así como también reclamar lo que por derecho les pertenecía.

"No volverán a menospreciar nuestro linaje" pensó despectivamente al observar su cristalina varita. "Seguramente el respetado Vincent Pontier se estará revolviendo en su tumba al ver que rompiste con su farsa, padre. Tu familia te arrebató tu herencia como primogénito, te doy gracias por no hacer lo mismo conmigo".

─Nuestro silencio ha durado mucho tiempo ¿no crees?

Tamara alzó una ceja, desconcertada por la consulta de su mellizo─. ¿A qué viene tu pregunta?

─Al hecho de que no esperaremos más ─dijo Darius encogiéndose de hombros─. Oficialmente el Tridium no tiene el más mínimo interés en destruir al mundo mágico, el único plan del Ministerio de magia es seguir tras nuestra pista y, de seguir viva la heredera de Merlín, ya sería de dominio público el regreso de nuestro abuelo.

─Se los dije, ella no podía sobrevivir al maleficio, por muy sucesora de Merlín que fuera ─espetó indignada─. De seguro nuestra querida tía intervino con su discurso de paz, o el pacifista de Emerick tuvo remordimiento de último momento y detuvo la guerra.

─Eso ya no importa. ─le restó importancia con un gesto de su mano─. Lo que es primordial ahora es sacudir los cimientos del mundo mágico, no queremos que piensen que nos olvidamos de ellos ¿o sí?

─Eso y que quieres una reacción de ellos para saber que pueden tener entre manos ¿no es así?

El rubio asintió con la cabeza─. Si tienen algo planeado para nosotros, quiero saberlo de una vez por todas.

─En ese caso… te tengo un buen escenario para comenzar ─propuso pensativa la rubia─. Un buen aperitivo antes de un suculento entrante para nuestros queridos aurores.

─Tu encárgate de ese "aperitivo", yo ya tengo el plato principal. ─el ojiazul sonrió malicioso─. Y nuestra amiga Byron nos va a ayudar.

─¿Byron? ─inquirió confundida─. ¿No habíamos decidido desaparecerla para siempre del mapa?

─Sí pero…, creo que tengo un plan mejor para ella.


─¿Estás completamente segura de lo que vas a hacer? ─preguntó Severus, sentado en una de las butacas disponibles en la estancia entretanto miraba a la castaña pasear por la oficina─. Aun creo que es una decisión apresurada que…

─Es una decisión tomada, Severus ─espetó Jessica sin dejar de moverse─. Y sin contar que tuve estos dos días para pensarlo muy bien.

─Una decisión apresurada ─reiteró Severus sin inmutarse por la mirada fulminadora de la castaña─. No solo estás hablando de tu reaparición ante el mundo mágico.

La joven se detuvo frente al escritorio principal─. Y yo ya te dije que me cansé de jugar ─replicó mientras acariciaba el reloj de arena que estaba encima del elegante mueble─. Y necesito actuar antes de que Asarath interfiera en el ajusticiamiento de esos infernales mellizos.

Severus adoptó una expresión reflexiva, frunciendo el ceño en el proceso─. ¿Crees que Marian decida no actuar en contra de sus sobrinos?

─Actuará, pero no del modo que muchos esperamos ─gruñó en respuesta─. Su deber es imponer la pena máxima para ellos, pero estoy casi segura que su sentimientos como su tía no le permitirá actuar con objetividad.

─Si el consejo asariano supiera lo que está pasando, la obligarían a cumplir la ley como corresponde.

─Si el consejo no tuviera en alta estima a Marian, y si ella no fuera capaz de imponerse a cualquier alegato del consejo para defender a su familia, creería que pueden obligarla.

La frustración de Severus pudo notarse cuando éste comenzó a acariciarse el puente de la nariz, soltando un suspiro exasperado. Por más que intentara hacer entrar en razón a su novia sobre lo peligrosa e impulsiva que era su decisión de tomar la persecución en sus manos, ella no quería atender sus razones. Al contrario, parecía que sus discusiones solo aumentaban sus ganas de llevarle la contraria.

─Tienen a Voldemort de su lado, Jessica, por lo que el riesgo será mayor.

─Ni Voldemort ni los Beaumont han actuado, Severus, por lo que es casi seguro que el riesgo es el mismo.

─¿Tienes que replicar todo lo que digo? ─espetó Severus molesto.

─¿Tienes que criticar todo lo que digo? ─replicó ella fulminándolo con la mirada.

Y en esa batalla de miradas los encontró Kingsley al entrar; al ver que tenía su atención, los saludó a ambos con una inclinación de cabeza y se acercó a su escritorio.

─Espero que su visita sea para buenas noticias. ─al ver la mueca en el rostro de la castaña, y como el ex profesor bufó molesto, Kingsley suspiró pesaroso─. Era pedir mucho ¿no?

Unos golpes en la puerta llamó la atención de la pareja, pero el ministro los tranquilizó al asegurarles que eran Harry y Draco. Y no se equivocó, ambos jóvenes entraron agitados por la carrera.

─No tenían necesidad de venir corriendo.

─¿Y perdernos el principio de las noticias? ¡En absoluto! ─dijo Draco recuperando rápidamente la compostura─. Aunque, viendo las expresiones de sus rostros, no sé si llegamos a tiempo.

─De hecho, llegaron justo a tiempo ─dijo Jessica con una sonrisa forzada─. Tomen asiento por favor.

─¿Qué ocurre? ─inquirió Shacklebolt, una vez estaban acomodados en su lugar, a excepción de Severus que estaba sirviendo whisky de fuego en varios vasos.

─Sinceramente no sé por dónde empezar, porque ni siquiera sé cuál es el principio de todo esto.

─Mejor comienza por las noticias menos impactantes ─recomendó Severus con ironía, la castaña solo rodó los ojos─. Comienza con la parte de que ya sabemos quiénes están detrás de todo esto.

Kingsley se incorporó raudo en su asiento─. ¿Lo saben? ¿Y quiénes son?

─Sus nombres son Tamara y Darius Beaumont, y son los… hijos de Madeleine Whitworth y su prometido ─dijo Jessica mirando de reojo a su pareja quien, a su vez, la miró desconcertado, pero disimuló con rapidez al continuar sirviendo las bebidas.

Él esperaba que la castaña revelara el parentesco de los mellizos con la realeza asariana, sin embargo, parecía que su novia tenía otro plan en mente.

─¿Los hijos de esa mujer y el tal Beaumont? ─el ministro frunció el ceño mirando de hito en hito a Severus y a Draco─. ¿Están seguros que esos nombres no pertenecían al círculo interno de Voldemort?

Draco asintió con la cabeza, mientras que el pelinegro afirmó que ellos no pertenecían ni al círculo menos próximo al mago oscuro.

─Entonces, la hipótesis de que son un nuevo grupo de mortífagos, con nuevos líderes y con la misma sed de venganza de los Koriak es cierta ─dijo Harry─. Aunque todavía tenemos la interrogante de como obtuvieron los conocimientos de ese grupo extinto.

Severus miró con una ceja alzada a la Heredera de Merlín, pero ella solo negó con la cabeza, a lo que el mago frunció el ceño.

─El cómo obtuvieron esos conocimientos es el menor de las preocupaciones, Harry ─intervino Jessica con expresión sombría─. El gran problema es para que utilizaron esos conocimientos.

─¿A qué te refieres, Jessica? ─inquirió Draco con cautela.

─Necesitaran esto ─siseó el ex mortífago, dándole a cada uno un vaso con whisky, ocupando nuevamente su asiento al terminar.

Aquel gesto por parte de Snape encendió las alarmas de los tres magos, y miraron interrogantes a la castaña quien, con un fuerte suspiro, continuó su relato.

─Todos fuimos conscientes que, después de que ellos capturaron la magia de cien personas, los mortífagos quedaron repentinamente quietos; pues bien, teníamos razón, y ese silencio tenía una explicación.

─¿Qué ocurrió? ─inquirió Kingsley con creciente ansiedad.

─Una vez que obtuvieron esa cantidad de magia, quisieron pasar inadvertidos para así continuar con la siguiente fase que era mi secuestro y posterior muerte. Necesitaban que fuera lo más inesperado posible por lo que, permanecer inactivo, evitaría que por error nos dieran pistas de su próximo ataque.

─Y funcionó ─murmuró Harry con amargura.

─Y sabrá hasta que punto funcionó, Potter ─replicó Severus con ironía, dándole un buen sorbo a su bebida.

Antes de que el ojiverde preguntara a que se refería el mago con esas palabras, Jessica prosiguió─. Con mi secuestro y supuesta muerte lograron mantener al ministerio al margen de su camino y, a su vez, lograrían destruir y gobernar, sin necesidad de ensuciarse las manos, al mundo mágico por medio del ataque de los reinos guardianes.

─¿Mantener al margen al ministerio? ─preguntó Draco desconcertado─. ¿Al margen de qué?

─Stonehenge… ─Shacklebolt miró a la castaña con suspicacia─. ¿Qué ocurrió en Stonehenge?

Jessica fijó un momento su mirada en el ex mortífago, suspiró y miró nuevamente al hombre de color─. Invocaron a la Cailleach y le ofrecieron la magia de cien almas a cambio de un ser que estaba en su poder, un… vagante en el limbo.

Mientras Shacklebolt murmuró un "¿Qué demonios?", Harry negaba inconscientemente con la cabeza. Ambos miraron al pelinegro con la esperanza de que sus sospechas eran erróneas. Pero sus esperanzas cayeron en saco roto al ver como el pocionista solo levantó el vaso con un gesto de brindis antes de vaciar su contenido en un solo sorbo.

─Es… es imposible.

─¿Qué es imposible? ─dijo Draco, nervioso al ver el rostro lívido de Harry y la impactada expresión del ministro.

Pero, tal parecía, nadie estaba en la labor de explicarle al ojigris lo que significaba esa información.

─En nuestra última reunión con la Orden, dijiste que esa magia no les serviría porque Voldemort estaba en el limbo y sería muy difícil de acceder a él ─espetó Kingsley claramente molesto.

─¿Vol- Voldemort? ─murmuró Draco, conmocionado por lo que poco a poco estaba entendiendo y perdiendo el poco color de su pálida tez.

Jessica negó con el dedo índice─. Dije que la necromancia no les serviría, no la magia. Lo que sí es que, en ningún momento, me pasó por la mente que pudieran lograr invocar a la Cailleach.

─¿Voldemort regresó? ¿Estás segura?

La castaña asintió y procedió a contarles sobre el recuerdo de la conversación que tuvo con Tamara sobre la Cailleach y su encuentro con la Dama del Lago. Al terminar, todos quedaron sumidos en un profundo silencio, cada uno con diversos pensamientos y sentimientos encontrados. Al cabo de unos minutos, Shacklebolt se levantó de su asiento lentamente.

─No entiendo qué demonios está pasando ─espetó desconcertado─. Tienen el liderazgo de los mortífagos ¿y aun así traen de vuelta a ese monstruo? ¿Para qué?

─No es solamente eso ─intervino Harry, tratando férreamente de mantener la cordura. Se bebió lo poco que le quedaba de licor y prosiguió─. Si Voldemort regresó hace días ¿Por qué no ha hecho ningún movimiento? ¿Por qué no ha habido un nuevo ataque?

─Probablemente… tengan problemas de liderazgo ─caviló Draco frente al mueble de bebidas. Se llenó el vaso nuevamente con whisky de fuego, se bebió su contenido en un solo trago, y volvió a servirse─. Esos dichosos hermanos no son oponentes fáciles y sin contar que tienen muchos conocimientos únicos a su favor.

─Pienso igual que Draco y, de ser así, creo que ya es momento de saber quién manda entre ellos ─dijo Jessica con voz firme─. Es por eso que saldré de mi ocultamiento, regresaré a mi vida en el mundo mágico y, dependiendo de las próximas acciones de los mortífagos, sabremos quién está al mando de ellos.

El sonido del vaso golpeando con fuerza en la mesita central hizo que la atención de los presentes se dirigiera al pocionista que, por su agria expresión facial, revelaba sin necesidad de palabras lo que pensaba al respecto.

─Comprendo que es una idea arriesgada después de todo lo que ha pasado, Severus ─dijo Kingsley con seriedad─. Pero, con Voldemort al acecho nuevamente, debemos actuar con prontitud antes de que esta situación se salga definitivamente de nuestras manos.

Se esperaba una explosión del carácter del ex mortífago, un comentario sarcástico sobre lo bien que han manejado la situación, o quizás un gruñido. Pero, para sorpresa de todos, el mago sonrió con malicia y miró con burla al ministro.

─Ya veremos qué les parece la idea cuando ella les diga de qué forma va a regresar al mundo mágico.

Con reticencia, el hombre de color dejó de mirar al pelinegro y fijó su atención a la castaña─. ¿Qué quiere decir él con eso?

Jessica fulminó con la mirada a su novio, ella ya tenía planificado como informar su decisión al ex auror. Sospechaba que Severus buscaría la forma de amonestarla por su desacuerdo, mas no se imaginó que fuera de esa forma. Inhaló y exhaló antes de fijar su mirada en el moreno, adoptando una expresión firme y seria que puso en alerta al mago.

─He decidido usar el poder absoluto ministerial en su máxima expresión, y regresar a la vida pública como jefa máxima del Ministerio de magia.

─Eso quiere decir que…

─Eso quiere decir que, en unos días, quedarás revocado como ministro de magia.


Hola a todos, espero que les haya gustado el cap.

Si, ya sé que me tardé una eternidad en actualizar, pero han ocurrido muchas cosas desde la última vez. Además de la pérdida de mi abuelo materno a finales del año pasado, mi tío padrino falleció en febrero, el mismo día que nació su primera nieta y mi prima. Llegó la cuarentena en marzo, toda una locura en cuanto a ponerse al día con las medidas de protección, y sin acceso a los cibers. A finales de mayo, falleció mi abuelo paterno. Luego se presentaron dos casos de covid-19 en mi comunidad... En fin...

Tampoco tengo servicio de internet ni computadora, y los cibers todavía siguen cerrados, por lo que escribir y actualizar es toda una odisea. No es fácil cuando se depende de lo prestado u_u

Me estoy poniendo al día con esta historia y con la de "Dulce Pesadilla", por lo que el avance es lento, pero estoy haciendo lo posible, no quiero dejar las historias inconclusas.

Y ustedes, como buenos lectores y lectoras, me van a ayudar. ¿Cómo? Con sus comentarios, sugerencias, opiniones...

OjO: la sugerencia de actualizar rápido no cuenta, como ya dije se hace lo que se puede, y más ahora en estos tiempos de pandemia .

Nos leemos después. Cuídense mucho. Besos a todos.

P.D: ¿Quienes cumplen o ya cumplieron en este hermoso mes? Sí, yo también soy de este mes jejejejeje



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