Historia al azar: ¿Lo podre pedonar?
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
El comienzo de una nueva vida II » Unión y orden
El comienzo de una nueva vida II (R13)
Por Samaria-Reed
Escrita el Miércoles 10 de Mayo de 2017, 18:05
Actualizada el Martes 15 de Septiembre de 2020, 17:54
[ Más información ]

Unión y orden

Al quedar cegadas por la luz, Jessica y Alexa solo sintieron como una fuerza irresistible las arrastró hacia adelante, haciéndolas cruzar a una gran velocidad por un remolino de colores y por una ráfaga de viento que aullaba en sus oídos. Al cabo de un momento, inesperadamente aterrizaron con brusquedad en un pedregoso suelo.

—¡Mierda! —gruñó la ojiverde al golpearse la mejilla al caer. Al escuchar un quejido a su lado, se giró para mirar a su amiga quien estaba tocándose la parte trasera de su cabeza—. ¿Estás bien?

—Sí, estoy bien —respondió Jessica un poco aturdida—. ¿Y tú?

—También, aunque estoy rogando que no tenga una cicatriz en la cara —contestó Alexa mientras se incorporaba. Al observar a su alrededor y percatarse que ya no estaban en la mansión, volvió a maldecir—. Dime que sabes dónde estamos.

La castaña, al detallar su entorno, frunció el ceño—. Desgraciadamente no puedo cumplir tu deseo.

—¿Como que no? Esa cosa que tienes en el dedo fue la que nos trajo aquí...

—Exactamente, Alex. Esto... —la heredera señaló su anillo—, fue lo que nos trajo, no yo. Así que soy tan ignorante de nuestra ubicación como tú.

Ambas chicas observaron con detenimiento los alrededores, tratando de descubrir a donde habían sido enviadas. Todo indicaba que no había civilización cerca, al detallar que solo la vegetación salvaje y los pedruscos eran quienes predominaban en la periferia y se extendían en el horizonte. Además que, donde ellas habían aterrizado era un sitio limitado por un simétrico anillo de nueve piedras, cada una con una simbología distinta. Y en medio del peculiar círculo se encontraba un pequeño altar de piedra marmoleada rodeado de diversas especies florales, en el cual descansaba una cristalina esfera, cuyo centro radiaba una enigmática y a la vez pacífica luz plateada.

—¿Y eso que será? Además de lo obvio, claro —inquirió la pelinegra, acercándose curiosa hacia el altar. Estaba por tocar la esfera cuando...

—Yo que tú, no lo haría.

Ambas chicas mirando al lado izquierdo del altar, encontrándose con una hermosa y juvenil mujer de cabello rubio, ojos verdes y de un cálido resplandor que las observaba divertida. Al ver que la chica de cabello color noche no había bajado la mano, agregó.

—No si quieres seguir viviendo.

Aquella advertencia surgió efecto, quedó demostrado cuando Alexa retiró la mano con brusquedad y dio unos pasos hacia atrás.

—¿Y tú quién eres?

La mujer esbozó una gran sonrisa en respuesta antes de dirigir su verdosa mirada a la castaña—. Bienvenida a Aisling, querida.

—¿La tierra del sueño? Pero como... —la morena interrumpió su interrogante para mirar de hito en hito a la sonriente rubia y a su anillo. Un silencioso "Oh mierda" salió de sus labios antes de exclamar entre acusadora y sorprendida—. ¡Usted es la Dama del Lago!

—Ah caray. Ya veo por donde viene el asunto —soltó Alexa en voz baja.

—Así es, mi niña. Aunque prefiero que me digas Nimue. —La Dama se acercó lentamente a la castaña hasta posar su brillante mano en el hombro de la chica—. No te imaginas la alegría que me embarga al ver que estás recuperada.

—No tan recuperada como yo quisiera —gruñó en respuesta a lo que la mujer se carcajeó con ganas—. No le veo el chiste.

—Ni yo tampoco. Es solo que muestras un fuerte carácter cuando tu rostro refleja pasividad. Me gusta esa faceta.

Jessica entrecerró los ojos, buscando entrelíneas que quiso decir realmente aquella mujer. Al caer en cuenta, no pudo evitar rodar los ojos mientras negaba con la cabeza—. Le gusta porque es una faceta suya ¿no es así?

—Me confieso culpable. Aunque debo acotar que tú suspicacia no es gracias a mí —aclaró la rubia con una gran sonrisa, mirando de reojo a la esfera.

La morena también miró hacia esa dirección al entender a qué se refería la mujer. Merlín le transmitió su sentido de prevención, una cualidad importante al ser portadora de tres grandes rasgos: poder, responsabilidad y conocimiento; aunque tenía el presentimiento de que falló al momento de caer en su secuestro. ¿Cómo llegue a manos de los mortífagos? Se preguntó confusa, una pregunta que le recordaba que...

—Si nos ha traído hasta aquí ¿Puedo suponer que está en la capacidad de solucionar mi descontrol? Y ni se le ocurra fingir ignorancia, sabe muy bien de lo que estoy hablando. —le advirtió Jessica a la Dama al ver sus intenciones de réplica.

Ésta, al verse descubierta, negó divertida con la cabeza—. Eres increíble, querida niña. Nada se te escapa. —Nimue suspiró con fingida decepción—. Está bien, no fingiré. Sí, estoy consciente de tu situación. Y al sentir tu desesperación decidir traerte hasta aquí. —Miró a la pelinegra con el ceño fruncido—. Pero admito que no tenía planeado otros invitados, y mucho menos muggles. —La Dama la detalló unos minutos antes de mirar a la doctora con curiosidad—. Aunque hay algo en ti que te liga a nuestro mundo.

—Jessica y yo somos como hermanas, puede ser eso —argumentó Alexa encogiéndose de hombros.

—No se trata de eso —negó la rubia con una sonrisa—. Tu destino te ata a nuestro mundo, y de una forma bastante curiosa —dijo esto último ensanchando su sonrisa y dejando a ambas chicas desconcertadas—. Volviendo al tema, ¿te imaginas el porqué de este lugar para reunirnos?

La heredera miró analíticamente el lugar, las piedras a su alrededor, el altar con la esfera, su anillo y, por último, a la milenaria mujer. No sabía porque le sorprendía descubrir el motivo de su presencia en ese lugar con rapidez, si la Dama del Lago era así con sus palabras: fácil de saber, difícil de comprender. Miró nuevamente la esfera, no había necesidad de preguntar que hacía ese curioso objeto en ese mágico lugar, solo bastaba sentir la fuerza que ejercía la misma en el anillo para comprobar que la esencia mágica del gran Merlín residía en ese brillante espacio.

—Imagino el motivo, pero no imagino el cómo.

—En realidad es fácil de entender el cómo lo haremos, querida. —al ver que su heredera fruncía el ceño sin comprender, la mujer procedió a explicarle—. Como habrás concluido, el descontrol de tus poderes se debe al descontrol que existe en el anillo; un descontrol que solo puede solucionarse con la renovación de las esencias y la incorporación de la tuya.

—¿Pero cómo pueden renovar esas esencias si uno de ustedes ya no está? — puntualizó Alexa pensativa—. No me mire así, conozco la historia —agregó al percatarse de la interrogante mirada de la rubia hechicera.

—Alexa acaba de hablar por las dos —intervino la castaña con seriedad, llamando nuevamente la atención de la ancestral mujer—. ¿Cómo renovar la esencia de un mago que no está presente? Físicamente hablando, por supuesto —aclaró al observar de reojo la órbita de luz.

Nimue sonrió como el gato de Cheshire—. Es simple, no necesitamos que esté físicamente presente. Con su esencia basta y sobra. —Con un elegante giro, la hechicera se dirigió hacia el altar—. Ven. —Le dijo a la castaña para luego dirigirse a la otra chica—. Y tú, por tu seguridad, colócate detrás del círculo.

—¿Qué piensan hacer? —inquirió Alexa nerviosa, mirando de hito en hito a su amiga y la misteriosa dama.

—No te preocupes, muchacha, no haremos nada riesgoso. Pero puede haber liberación de magia que si puede ser peligrosa para ti.

La joven doctora la miró con renuencia, no conocía a aquella mujer por tanto no sabía si podía confiar en ella. Si le pasaba algo a su hermana, y en su presencia, no se lo perdonaría nunca. Miró a su mejor amiga, solo ella podía decirle que hacer en estos momentos, al ver que ella le asentía sin titubear, la pelinegra hizo lo mismo y se colocó detrás de una de las piedras.

"Solo espero que, sea lo que sea que hagan, salga bien"

—Bien, querida, esto será sencillo. Pero no te voy a negar que te va a doler…, un poco —avisó la Dama del Lago para, posteriormente, extender la mano por encima de la esfera—. Dame tu mano.

Jessica inhaló con fuerza, tratando de calmar los acelerados latidos de su corazón; una vez recobrada la seguridad en sí misma, extendió su mano a la hechicera mayor. Y casi como si viviera una especie de déjà vu, la castaña frunció el ceño.

—No sé porque siento que ya he pasado por esto.

Nimue esbozó una sonrisa traviesa—. Eso, querida, es porque tengo entendido que estás familiarizada con esto. —dicho esto, extrajo de su capa una daga con un diseño muy peculiar—. ¿La reconoces? Según supe, La Cailleach tuvo el gusto de mostrarte cómo funciona. A Merlín no le hizo gracia tu sacrificio de sangre, pero lo entendió con el tiempo.

Si hubiese tenido una pared frente a ella, Jessica con gusto se hubiese dado de cabezazos contra ella. No podía creer que tenía que pasar por eso otra vez. Pero, con lo que tampoco contaba, era que una punzada de dolor se instaurara en su cabeza.

—¿Ocurre algo? —inquirió preocupada la rubia al ver una mueca en el rostro de su heredera.

—Mi cabeza —siseó en respuesta por el dolor—. Me duele.

—Tranquila, respira. Debes relajarte para que los recuerdos fluyan.

—¿Y como usted sabe sobre mi pérdida de memoria?

Nimue le sonrió divertida—. Lo sospechaba, querida, pero tú me lo acabas de confirmar.

El dolor se hizo cada vez mayor, al punto de que la castaña se vio obligada a sentarse en el suelo y siguió con las indicaciones de la bruja mayor. A diferencia de la vez anterior, se sentía preparada para recibir el recuerdo. Cerró los ojos mientras escuchaba a lo lejos la indicación de la Dama le daba a Alexa de no acercarse y se dejó llevar.

"¿Sabes que se celebra hoy?" escuchó la misma voz de mujer del otro recuerdo. Pero se sorprendió que, después de esa pregunta, no se escuchara nada más. ¿Eso era todo? Se preguntó mentalmente. Pero pronto descubrió que no había terminado al sentir el dolor producido por una fuerte bofetada, el óxido sabor de la sangre se incrustó en su boca. "Eso le pasa por no responderme, Excelencia" escuchó que aquella bruja le reprochaba burlona. "Pero de todas maneras se lo voy a decir... ¡Hoy es la fiesta de Oimelc!" ¿La fiesta de Oimelc? ¿Por qué era importante…? Y como ocurrió en aquel momento, su pensamiento se detuvo, atando cabos rápidamente: las cien almas, los Koriak, la fiesta de Oimelc... "La Cailleach" se escuchó susurrar de forma automática. "¡Exacto!" chilló aquella voz. "La fiesta de Oimelc es el día perfecto para ofrecerle a La Cailleach la energía de cien almas a cambio de algo que solo la guardiana del mundo espiritual puede otorgar".

La morena abrió los ojos con desmesura al regresar a la realidad, inhaló y exhaló repetidas veces para acompasar su respiración a la vez que trataba de superar la conmoción que la embargaba.

—Maldita bruja del infierno.

—A juzgar por tus bonitas palabras y por la expresión de tu cara, deduzco que no recordaste nada bueno.

—Mina ¿Estás bien? —gritó Alexa desde su sitio.

—Sí, estoy bien —respondió en voz alta la heredera, levantándose sin dificultad alguna y agradecida de que el dolor remitiera con rapidez hasta convertirse en una pequeña molestia. Miró a la ancestral bruja fijamente antes de corroborar lo que había visto.

—¿La Cailleach fue invocada en la Fiesta de Oimelc?

Con un leve bufido, la mujer le contestó—. Su invocación fue toda una sorpresa para nosotros ya que, como sabrás, pocos conocen como realizar el ritual. Al culminar la festividad, ella estaba eufórica y solo podía presumir lo provechosa que fue su celebración, se podría decir que estaba radiante de felicidad. —un estremecimiento recorrió el femenino cuerpo al recordar ese momento—. Fue escalofriante verla en esa faceta.

—¿Y no sabe para qué fue invocada?

—Pues… —Nimue quedó pensativa un momento—. Si mezclamos la felicidad de La Cailleach, la "maravillosa" y desconocida ofrenda que recibió, y que ese día algo oscuro se instaló en nuestro mundo…, se puede decir que no fue para nada bueno.

Jessica gimió con pesar, esto definitivamente no debía de estar pasando. Y, mientras más analizaba sus recuerdos, más quería darse de cabezazos con el altar. Ellos, quienes sean que estuvieran al mando de los mortífagos, siempre habían tenido la ventaja. Tenían todo planeado, cómo manejar la atención del ministerio a su antojo, como aprovechar el escepticismo del Tridium con el mundo mágico usando a su vez sus debilidades…

—¿Qué tan malo puede ser el regreso de Lord Voldemort? —comentó la joven irónicamente.

Nimue se cubrió la boca con la mano que tenía libre, horrorizada por la revelación—. ¡Por todos los dioses! ¿Quién querría traer a semejante monstruo a nuestro mundo nuevamente?

—Yo también me estoy haciendo la misma pregunta —murmuró Jessica, teniendo en claro el comienzo de su plan a seguir—. Pero sé quién me puede dar la respuesta. —Determinada en su objetivo, miró a la Dama—. Necesito recuperar el control de mis poderes y de mis emociones. Ahora más que nunca es una prioridad.

—Estarás en un gran riesgo cuando el mundo mágico se entere de tu regreso. ¿Estás segura de querer involucrarte en tan peligrosa situación? —inquirió Nimue, completamente seria.

—Si puedo ser de utilidad para acabar con esta pesadilla, allí estaré. No solo heredé grandes poderes, sino también una gran responsabilidad. Además… —Jessica esbozó una enigmática sonrisa—. Me involucraron sin pedirlo, es hora de que les devuelva el favor.

Inesperadamente, la esfera iluminó a todos a su alrededor con un gran esplendor, dando la sensación de que quería demostrar que estaba de acuerdo con las palabras de su heredera.

—Eres digna heredera de Merlín —manifestó la rubia con orgullo en la voz—. Puedo asegurarte que, tanto él como yo, estamos tranquilos al saber que nuestros poderes están en buenas manos. —Le extendió nuevamente la mano a la morena—. Y nos aseguraremos de que puedan ser empleados a cabalidad.

La castaña extendió su mano derecha hacia la bruja, viendo como ella la aceptaba y la posicionaba encima de la esfera con la palma hacia arriba. Colocó el filo de la daga en el centro de la misma y cerró la mano alrededor de ella.

—¿Preparada?

—Solo hazlo —murmuró la morena, ahogando posteriormente con éxito el grito de dolor que le produjo la conocida cortada.

La Dama del Lago recolectó parte de la sangre generada con la daga antes de girar la mano para colocarla en contacto con la esfera, la cual, adoptó un color rojizo por la conexión de la sangre de la chica con la esencia del antiguo mago. Situó la sangre recolectada encima del anillo y colocó su inmaculada mano encima de la misma. Cerró los ojos, concentrando su poder en la unión de manos antes de iniciar con el ritual.

—Invocó a la fuerza del norte, del sur, del este y de oeste. Guías del mundo vengan a mí.

Un círculo dorado se dibujó alrededor del altar, encerrando a ambas mujeres en él. Posteriormente, cuatro esferas doradas surgieron en un punto específico, representando los cuatro puntos cardinales.

—Invoco el orden que fue destruido, invoco el poder para remediarlo. Que lo que fue concebido como manifestación externa, nos permita comprender y recomponer la fuerza interna.

Las cuatro esferas resplandecieron simultáneamente, dando el beneplácito a la invocación de la milenaria bruja. Jessica podía sentir como una extraña fuerza se incrustaba poco a poco en ella y en el anillo, pero dando a entender a la vez que faltaba algo, una especie de energía.

—Guardianes regentes, venga a mí. Sean mi fuerza y apoyo para esta encomienda. Que la profundidad del mar, la renovación del fuego, la estabilidad de la tierra y la velocidad del viento se hagan presentes en este lugar.

Inesperadamente, para la castaña, la esfera que estaba al norte cambió su color dorado al mostaza en representación al elemento tierra, mientras que la esfera que estaba hacia al sur tomó un hermoso color azul en representación del elemento agua. La esfera que estaba al este se tornó de un vivo color verde en presentación del elemento aire y la esfera al oeste de círculo cambió a un fuerte color rojo en representación del elemento fuego.

—Que la nueva sangre se convierta en esencia, que las esencias sean una sola con el espíritu universal. Que la nueva era surja, que nazca un nuevo comienzo.

Las cuatros esferas irradiaron una fuerte luz antes de expulsar un hilo de energía hacia el lugar donde la esfera, la mano de la heredera de Merlín y la mano de la Dama del Lago se encontraban; rodeando la unión con una fuerte luz. Al cabo de un momento, Jessica gimió lastimeramente al sentir su mano hirviendo, como si estuviera colocada en una hoguera.

—Resiste, querida, tu poder y esencia están fusionándose con el anillo —le susurró la bruja mayor al ver el gesto de dolor de la joven—. Todo terminará pronto, resiste.

Al cabo de unos interminables minutos, el fuerte ardor fue remitiendo poco a poco al mismo tiempo que la intensidad de la luz fue disminuyendo, al punto de sentir un agradable calor antes de que el enlace se desapareciera en un colorido polvo brillante.

La castaña cayó de rodillas, agotada por el intercambio de esencia y magia, mientras las esferas se sumergían simultáneamente en el pedregoso suelo. Cuando el dorado círculo desapareció por completo, Nimue le indicó a Alexa que se acercara.

—Tus poderes y tus emociones han regresado a la normalidad —afirmó la rubia al ponerse a la altura de su pupila—. Pero eres tú quien tiene que regresar el orden a tu vida. —al ver que Jessica la observaba confusa, sonrió socarrona—. Vi tu debate interno, querida. Y solo puedo decirte que, si no arreglan su situación, van a tener otra complicación más en sus vidas. Y con lo que está pasando es suficiente ¿no crees?

La joven solo pudo suspirar y asentir de acuerdo a sus palabras. A pesar de sentirse cohibida por lo ocurrido, y que el actuar de Severus no fue el más acertado, no quería seguir así con él. Lo amaba con todo su corazón, y no dudaba que él sentía lo mismo por ella, comprendía su sobreprotección aunque no compartieran la misma opinión sobre cómo actuar en esas circunstancias. Bien dicen que una buena comunicación es fundamental en una pareja, y prueba de ello fue lo que ocasionó la falta de la misma.

—Jessie ¿estás bien? —exclamó Alexa al llegar junto a su amiga. Al verla con el rostro lívido y con evidente cansancio, no pudo evitar maldecir—. Demonios ¡sabía que esto no era buena idea!

—Tranquila, Alex, solo estoy exhausta —dijo Jessica riéndose, mientras se levantaba con ayuda de la pelinegra—. Unas horas de descanso y una cita desagradable con cierta poción, y estaré en forma nuevamente. Bueno, en forma dentro de lo que cabe.

—No será necesaria esa poción, querida. —La Dama le dio un pequeño vial que contenía un líquido color turquesa—. Cuando estés acomodada en tu cama, bebe esto. Te ayudará en tu revitalización final, pero entrarás en un profundo sueño hasta el día siguiente.

—¿Eso quiere decir que ya no tendré que seguir tomando esa horrible poción?

Nimue le sonrió divertida—. No, ya no. Y antes que se me olvide… —agitó su mano sobre ellas. Cuando terminó, las miró satisfecha—. Así están mejor, sin ningún rasguño delator. Será mejor que aparezcan de una vez en el dormitorio, nuestro querido pocionista está por llegar a casa. Ya es de madrugada en su mundo.

—¿Qué?— chillaron las chicas a unísono.

—Sí, el tiempo pasa muy rápido en este sitio. Pero llegarán con tiempo suficiente para que se preparen antes de que él llegue, no se preocupen —señaló brevemente el anillo de la heredera, y este comenzó a palpitar nuevamente. Miró a la castaña con atención—. Será mejor que descanses, ya mañana podrás hablar con él con calma. Recuerda nuestra conversación, y no lo olvides: tienes lo mejor de nosotros y posees grandes virtudes. Úsalos como tu corazón te indique, confía en ti. —le aconsejó antes de que una fuerte luz las rodeara.

Cuando la iluminación se desvaneció, las jóvenes desaparecieron con ella. Al ver que había quedado nuevamente sola en aquel mágico lugar, el rostro de la mujer se tornó serio y miró a la brillante esfera.

—Se aproxima una fuerte batalla, querido Merlín. Nuevamente la luz tendrá que enfrentarse a la oscuridad. Solo espero que la oscuridad no gane antes de batallar. —La esfera brilló en respuesta—. Sí, tenemos a una gran guerrera. Pero se requieren más corazones para luchar, y el corazón a veces es tan débil… —esta vez la esfera brilló con mayor intensidad—. Está bien, dejare de ser tan pesimista. Solo espero que todo salga bien.


Versalles, Francia

Lynette caminaba de un lugar a otro, murmurando para sí misma mientras agitaba su rubia cabellera una y otra vez. Odiaba cuando tenía que hacer planes de última hora, pero odiaba todavía más modificarlos de imprevisto.

Había recibido "El Profeta" a tempranas horas de la mañana, esperando encontrar las noticias que le darían la señal para su próximo viaje al continente americano. El idiota de Avery le había recomendado que, una vez anunciadas las fatales noticias sobre la caída del mundo mágico británico, viajara inmediatamente lejos de cualquier lugar cercano de las fronteras con los reinos. Pero no, nada de eso había sido publicado. Al contrario, lo que adornaba la primera plana del diario era el desconcierto y alivio por el aparente cese de hostilidades en contra del mundo mágico.

—¿Y qué podía que esperar de unos malditos renegados? No saben hacer nada bien —gruñó dándole una patada a la silla más cercana. El dolor que le produjo esa acción era grande, pero mayor era la rabia que sentía al haberse expuesto con un plan que, de no saber que la heredera estaba muerta y de que la nota que le envió citándola al restaurante se consumiría en las llamas unos minutos después de leerse, hubiese sido catastrófico para ella. No tenía la menor intención de pisar Azkaban, y mucho menos por culpa de una enemiga.

Aún rumiante, se acercó al gran balcón de la mansión, analizando sus posibilidades para un nuevo plan. Podría irse un tiempo a América como lo tenía planeado y regresar a Inglaterra cuando la tensión y la amenaza cesaran en el lugar. Sí, eso haría. E incluso sería favorable para su objetivo de conquistar a Severus al darle tiempo para que supere la pérdida de la heredera de Merlín.

—Cuando regrese, Severus ya habrá olvidado a la estúpida de Rosenbaum. Y por fin, después de tantos años, será mío. Sólo mío.


Hola a todos, espero que estén bien :)

Algunos dirán ¡Por fin apareció esta mendiga muchacha!

Pero ya regresé con un respiro de alivio porque al fin me dijeron las palabras que tanto había anhelado: APROBADO.

Así que estoy muy contenta C:

Trataré de ponerme al día con las historias ya que quiero culminarlas antes de que me caigan compromisos mayores. No tengo planteado abandonar estas historias que son mis bebes más preciados ;)

Nos leemos después. Saludos.



« ¿Qué esperar? Comenta este capítulo | Ir arriba Revelaciones »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.