Historia al azar: Severus Snape ¿Un alien?
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El reloj dorado » Capítulo 20
Historia terminada El reloj dorado (ATP)
Por adillita27
Escrita el Viernes 12 de Agosto de 2016, 07:08
Actualizada el Miércoles 30 de Noviembre de 2016, 08:35
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Capítulo 20

−Si gracias.

−De nada.

−Nosotras nos vamos a cambiar. −Les dijo Hermione y cogiendo su mochila se fue a un sitio donde no hubieran chicos.

Una vez cambiados volvieron a sus asientos y no mucho tiempo después, el tren llegaba a Hogsmeade.

Al llegar al colegio y tras la bienvenida del profesor Dumbledore, se pusieron a cenar y estuvieron hablando de los regalos que habían tenido.

−El mejor regalo de todos, es el de mi madre. −Les dijo Seamus.

Ante eso Harry lo miro. −¿Qué te ha regalado tu madre?

−Una videoconsola mágica, y ha gustado tanto en casa, que mi padre también se ha comprado una y aunque estemos muy lejos podemos seguir jugando juntos.

−Esta genial. −Le dijo Dean. −A mí también me la han regalado. −Y miro a Harry. −¿La tienes?

−Sí que la tengo, mi tío Alphard nos la regalo a todos la mañana de navidad.

−¿A todos? ¿Cuántos sois todos?

Harry le sonrió. −A Lyall, a Neville, a Orión y Casiopea, a Draco, a mis primos más pequeños, mis hermanos y a mí, una para cada uno.

−Debe de haberse dejado un montón de dinero.

Harry se rio. −Que va, ¿no lo sabes?

−¿El que no se?

−Dean. −Neville lo llamo.

Dean lo miro. −¿Qué?

−Es la familia Black quien ha sacado la videoconsola al mercado, Alphard es Alphard Black el primo pequeño de Orión Black. −Y le sonrió.

−Vaya, jamás hubiera imaginado que fuera un Black quien lo sacara.

−Ya ves que si, y va a sacar más cosas, como impresoras y cosas así, pero no sé exactamente que será, tendremos que esperar hasta pascua.

−Que guay. −Le dijo Dean.

−Sí que está bien.

−Sip. −Y miro a Hermione. −¿Tú tienes una?

−Sí. −Y le sonrió. −Harry me la regalo, no sabía que la habían sacado, así que me lleve una sorpresa cuando me la regalo, y mis padres se han comprado una.

−Es que esta genial.

−Sí que lo está. −Y sonriendo a Harry siguió cenando.

Al día siguiente mientras los alumnos estaban en clases, en Londres Dora iba paseando por el callejón diagon, cuando se encontró con su abuelo.

−Abuelo. −La chica acercándose lo abrazo fuerte.

−Dora. −El hombre dándole un beso en la cabeza se la llevo a un teteria. −¿Qué tal todo?

−Muy bien con las clases.

−¿Y con lo demás?

−Abuelo. −Dora lo miro. −He recibido una carta de Bill. −Y abriendo su bolso la saco y se la enseño. −Dice que desde que se fue en sus cartas no para de discutir con sus padres.

Cygnus cogiendo la carta la leyó, al terminar la miro. −Dora no es tu culpa.

−Abuelo como puedes decir eso. −Le dijo. −Esa familia solo está interesada en el dinero de nuestra familia, y Bill que se pone de mi lado diciéndoles que no va a permitir que me usen, abuelo no quiero que por mi culpa una familia se rompa, es mejor que lo deje y el encuentre a alguien que su familia no quiera robar.

−Dora eso si que no. −Le dijo Cygnus que se sentó a su lado y le pasó un brazo por los hombros. −¿Tu quieres a ese chico?

−Sí que lo quiero, pero solo hay problemas. −Y lo miro con los ojos llenos de lágrimas. −¿Porque no puedo tener una relación normal?

−Yo me ocupare de todo. −Y le paso un pañuelo para que se limpiara. −Pero si tu lo quieres lucha por el.

−Abuelo es difícil luchar cuando tu novio esta a miles de kilómetros, y no sé si volverá, puede que se enamore de una tonta pija que esté dispuesta a darle todos sus millones a su familia.

−Entonces es que es idiota. −Le dijo Cygnus y levantándole la cabeza le dijo: −Dora eres una chica maravillosa, así que no dejes que esa familia te haga sentir mal, como he dicho tú no estás haciendo nada mal, y no es tu culpa pertenecer a una familia que tiene dinero.

−Si bueno a veces me pregunto, si todo esto sirve de algo.

−Eso solo el tiempo te lo dirá, además Bill aun tardara 21 meses en volver.

−Una eternidad.

−Lo es, solo ten paciencia.

−Es lo que hare, ¿Qué me recomiendas sobre los Weasley?

−A esos ignórales, yo me ocupare de ellos.

−Gracias abuelito.

−De nada hermosa, ahora termina tú te, que nos iremos de compras.

Ante eso la chica se animo, cuando se terminaron su te fueron a comprar.

Unas horas más tarde, cuando terminaron de comprar Cygnus llevo a su nieta a su casa y luego se fue a casa de los Weasley.

La familia al verlo se lo quedaron mirando.

−Señor Black, ¿qué hace por aquí?

−He venido porque me he enterado de que no han hecho caso a su hijo Bill. −Y los miro duramente. −Ya he leído la carta que su hijo ha enviado a mi nieta, en esa donde no dejan de atosigarlo para que vuelva a Londres y se case con Dora y no firme ningún acuerdo prenupcial, ¿me creen tan idiota para permitir que ese matrimonio se haga sin que yo mismo me ocupe de redactar el acuerdo?

Y les voy a decir algo mas, Bill vino a verme poco antes de irse a Egipto, me dijo que firmaría cualquier acuerdo que yo quisiera, así que como ven, ya pueden olvidarse de los millones de mi nieta, porque Bill esta de mi parte, se de la amenaza de Charlus para que dejaran en paz a su nuera, ahora yo les diré algo parecido, dejen en paz a mi nieta Dora, ella no está sola, me tiene a mí, a su padre y a mi familia, todos defenderemos sus intereses, espero que no vuelvan a molestarme sino terminaran más que mal. −Y miro a su alrededor. −Y puede que la próxima vez que vuelvan a su casa ya no la tengan. −Y los miro. −Y esto no es una amenaza es un aviso, apártense de mi familia. −Y tras decir eso se fue.

Cuando Cygnus se fue, Arthur y Molly se quedaron temblando, cada vez era peor no solo habían sido amenazados por Charlus Potter, sino que ahora también Cygnus les amenazaba.

Al día siguiente, Tedd salía de su trabajo en el ministerio cuando se encontró con su suegro.

−Buenas tardes Cygnus.

El hombre lo miro. −Buenas tardes, Edward. ¿Cómo esta Dora?

−Un poco deprimida, ya me ha contado la conversación que tuvisteis, ¿has ido a ver a los Weasley?

−Los he ido a ver y ya les he dicho que si molestan mucho, no tendrán un lugar donde dormir.

−¿Crees que te harán caso? No soy de amenazas, pero se trata de mi hija, y por ella hare cualquier cosa.

−Es normal, y tranquilo sí que me harán caso serian muy estúpidos si no lo hicieran, un día les entrara en esas cabezas llenas de aire que nosotros no vamos a permitir que nadie use a los niños de la familia.

−Ojala Dora se fijara en alguien más. −Le dijo Tedd. −De entre todos los chicos que hay en Londres, va y se fija en el, en un Weasley.

−Si bueno la vida es así. −Y lo miro. −¿Qué vas a hacer ahora?

−Ahora me voy a casa, ya he terminado mi jornada laboral.

−¿Cómo va todo?

−Bien, con mucho trabajo pero todo tranquilo.

−Eso está bien, yo también me voy, mantenme informado sobre cómo va Dora.

−Lo hare, nos vemos.

−Sí. −Y viendo como se iba entro en una chimenea y se fue a su casa, estaba cansado y solo quería relajarse.

Sin más problemas por parte de nadie, el tiempo fue pasando y pronto estuvieron en junio en la última semana de colegio.

Harry que estaba en la biblioteca terminando de estudiar unas cosas, no vio que Draco se sentaba a su lado.

−Harry.

−Hola Draco. −Dijo sin levantar la vista de sus deberes. −Esto es muy sencillo. −Y le sonrió. −Por una vez, tendré buenas notas.

−Es lo bueno de que ya lo hayamos vivido.

−Sí, ¿querías algo?

−No realmente, solo quería saber cómo va el asunto Weasley.

−No va. −Le dijo Harry que había vuelto a esconder la cabeza entre los libros. −Ni siquiera hablo con los gemelos, ellos están en su curso y yo en el mío.

−Espero que sea así, y ten en mente que el año que viene la comadreja menor estará aquí.

−Lo sé, y este año me ha ido bien, no niego que es verdad que he pensado en ella, pero no tanto como me hubiera imaginado. −Y lo volvió a mirar. −Puede que sea porque el Harry de este lugar no la conoce.

−Puede ser.

−¿Y tú que tal con Hermione? −Y le sonrió. −He visto lo bien que os lleváis, jugáis a los mismos juegos de la videoconsola, os mandáis tropecientos mensajitos al día y la ayudas con los deberes que no le salen.

−Eso es cosa nuestra. −Le dijo Draco y levantándose le dijo: −Te estaré vigilando.

−Lo sé. −Y viendo como se iba, volvió a sus deberes, era normal que Draco estuviera preocupado, lo entendía por eso no le decía nada, no habían hecho todo eso de volver al pasado para que el ahora la cagara volviendo con Ginny, pero ni loco volvería con ella, no después de su gran traición.

Olvidándose de ella, volvió a sus estudios apenas quedaban cuatro días de clases y ahora era cuando tenía más deberes.

Por suerte los exámenes fueron bien y el último día de clases, Harry miraba encantado su cuartilla.

El día en que volvían a casa, los alumnos desayunaron y tras recoger sus últimas cosas se fueron a buscar el tren que los llevaría de nuevo a Londres.

Al llegar a King cross, Harry se reunía con sus padres.

−¿Harry que tal las notas? −Le pregunto Lily.

−Genial. −Le dijo. −¿Nos vamos a casa? Estoy cansado.

−Claro que sí. −Le dijo James. −Quédate con tu madre, no tardare mucho en recoger tus cosas.

−Gracias.

−De nada. −Y sonriéndole se fue a buscar el baúl de su hijo mientras Harry le explicaba a su madre como le habían ido sus exámenes.



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