Historia al azar: Archivos Secretos de Hogwarts
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Awkwardly in love. » LAUREEN.
Awkwardly in love. (R13)
Por ValeRengifo3
Escrita el Jueves 5 de Mayo de 2016, 00:29
Actualizada el Miércoles 12 de Febrero de 2020, 21:49
[ Más información ]

LAUREEN.

─ ¿Ya lo pensaste? -me susurró Sirius en el oído. Me sobresalté y solté los libros que tenía en la mano, rio.

─Genial -mascullé, los recogí y seguí poniendo en su estante, cuando terminé lo miré.

Se había apoyado sobre el marco de la ventana y se miraba las uñas con aire divertido.

─Así que crees que esto es gracioso -comenté, cruzando los brazos. Se acercó y se encogió de hombros -. De acuerdo, Sirius… no creo que-

─No lo has pensado -me acusó.

─No es eso, es-

─Sí sabes que esta noche, ¿no? Oh, feliz navidad, a propósito.

Sacó un paquete de su túnica y me lo ofreció. Sonreí, sin poder evitarlo y lo recibí.

─Hoy no es navidad -comenté, mientras lo abría.

─Lo sé.

─Y es el primer regalo que me das desde que teníamos doce años -lo miré.

─Lo sé -me devolvió la mirada por un minuto -. Así que -sonrió -, ¿irás?

─Sí, tengo una invitación de Slughorn, ¿sabes?

─ ¿Conmigo? -agregó.

─ ¿Qué hay de tu hermano?

Soltó un grito ahogado y se llevó una mano al pecho: ─No me digas que también te invitó.

Desvié la mirada, sacudiendo la cabeza: ─Sabes de qué hablo.

─Leen -se acercó -. No puede hacerte nada. Ven conmigo, nos divertiremos.

─Pero-

─Genial, te veré en la sala común a las 8 -luego hizo algo que no hacía hace años, tal como el regalo. Me abrazó y besó mi cabeza. Le sonreí, algo incómoda y él se fue.

Solté el aire que había sostenido y seguí destapando mi regalo. Sentí la suave tela de lo que parecía un suéter.

«Genial, cree que soy su hermana pequeña»

─Suéter -mascullé -. No sé por qué-

Me callé en cuanto vi lo que realmente era.

─Tienes que dejar de hacer eso, Leen -dijo alguien a mis espaldas.

─ ¿Qué? -dije tratando, inútilmente, de esconder el regalo de Sirius.

─ ¿Qué es eso? -preguntó Lindsay, entrecerrando los ojos.

─No es nada, ¿le preguntaste a Dave? -entrecerró aún más los ojos y se acercó. Me quitó el paquete y lo vio.

─ ¿Es…?

─No, no lo es, te pregunte si-

─No lo veía hace ocho años, Leen -dijo, ella sonriendo. Cerré los ojos, derrotada. Suspiré y dejé que lo cogiera por completo y lo examinara -. No puedo creer que lo guardara -no la miré a los ojos, pretendí que examinaba el suéter -. Laureen.

─Lo sé, tampoco lo creo, es-

─Supongo que Sirius de verdad quiere recuperar tu amistad -la miré.

─ ¿Eso crees? A veces siento que sólo me usa para desafiar a su familia y… No sé, Linds.

─Supongo que lo descubrirás esta noche. Tu madre envió un vestido -me haló de la mano y subimos a nuestra habitación.

 

Negro, ceñido y sencillo. Ese era mi vestido. Me lo había regalado Madison hace dos años, justo antes de lo que sucedió en la Navidad de ese año. Lindsay se había ido antes para encontrarse con Dave en el vestíbulo y bajar a las mazmorras. Por alguna razón me sentía nerviosa. Supongo que era el hecho de estar vestida con un corto vestido negro y ceñido, sola, yendo a la fiesta con Sirius con quien no había cruzado más de dos palabras desde que teníamos doce años.

Y sí, tenía que admitirlo.

La razón de mis nervios era por Sirius.

Tal vez, sólo tal vez, ciertos sentimientos habían aparecido en mí.

Sí, hacia Sirius. Y no tenían que ver precisamente con ser amigos de nuevo.

Pero estaba bien, pensé mientras me miraba al espejo y alisaba mi vestido, tenía a Logan y la verdad es que no quería más problemas con él. Seguía pensando en lo que me dijo y en ese beso, así que lo mejor era seguir fingiendo que Sirius era mi amigo, o más bien, volvería a serlo.

─De acuerdo, Leen, compórtate -traté de sonreír y se vio como un gesto desesperado y para nada tranquilo. Suspiré derrotada y bajé, sacudiendo la cabeza.

Era como si un millón de duendecillos de Cornualles hubieran entrado en mí y estuvieran haciendo caos en mi estómago, halando mi intestino grueso, mordiendo el delgado, volando alrededor, golpeando contra mis costillas.

Entré en la sala común, esperando encontrar a Sirius al pie de las escaleras, o sentado frente a la chimenea, algo menos ceremonioso. Pero estaba vacía. Me dirigía a un sillón, no era para tanto, lo esperaría, cuando una voz me hizo saltar.

─Tardaste un buen tiempo -estaba sentado en uno de los sillones cerca a la ventana, aquellos que usan los que hacen los deberes allí abajo.

─Tienes que dejar de hacer eso -repliqué, espantada, pero aliviada.

Se levantó y se acercó, mirándome de arriba abajo. Luego me sonrió.

─Y tu -cogió un mechón de mi cabello y lo puso detrás de mí oreja -tienes que dejar de hacer eso.

─ ¿Qué? -dije, nerviosa -. ¿Olvidé mis zapatos? -amplió la sonrisa y me ofreció un brazo.

─ ¿Vamos?

Acepté su brazo y caminamos juntos hacia el retrato. James nos esperaba afuera, iría con una tal Jessica, la verdad es que nunca la había visto y no podía comprender por qué. Me refiero a que era… bueno, despampanante. Por decirlo de alguna manera.

De inmediato me sentí como si fuera una tonta niña de 10 años con su atuendo para ir a la cena Navideña de la familia. Sirius trató de disimular que no la observaba (claro, era la novia de James), pero fracasaba. Me refiero a que ni yo podía dejar de ver ese vestidito. Con ese escote.

─Mierda -dije por lo bajo, desviando la mirada.

─ ¿Disculpa? -me miró con sus furiosos ojos azules.

─Oh, no, es sólo… Sólo hablaba… conmigo.

─ ¿Hablabas contigo? -repitió como si le hubiera dicho que solía comer gusanos.

─Sí… Ella suele hacer eso -dijo Sirius, le sonrió abiertamente a él y me miró mal, para luego seguir hablando/besando a James. Sirius me alejó un poco de ellos, seguía mirándolos, algo impresionada para ser franca.

─ ¿Cómo lo hacen?

─ ¿Hacer qué? -los señalé.

─Hablar y… besarse de esa manera -lo miré -. Al mismo tiempo -agregué.

Sonrió torcidamente: ─Puedo mostrarte si quieres -abrí los ojos.

─No, gracias -tragué saliva y empecé a caminar -. Llegaremos tarde -comenté, mirándolo.

Sonrió y me alcanzó.

─ ¿Estás seguro de que Lily estará bien con… eso? -pregunté -. Con ellos, quiero decir -me miró y luego los miró. Se encogió de hombros.

─No quiere decírselo. A James. Él ya perdió cuenta de las veces que le ha dicho lo que siente a Lily, pero ella tiene una mente muy terca debajo de ese cabello rojo. ¡Eh, James! -llamó y siguió caminando.

─Pero, ¿qué hay de Jessica?

─ ¿Qué pasa con ella?

─ ¿No terminará herida? Me refiero a que-

─Sé a lo que te refieres -se detuvo, miró a su alrededor y se acercó -. Ella ya tiene a alguien más.

─ ¿Qué? ¿A qué juegan entonces? -crucé mis brazos.

Hizo lo mismo.

─Podría preguntarte lo mismo.

─ ¿De qué hablas?

─ ¡Leen! -volteamos. Era Lindsay con Dave de la mano. Él me sonrió tímidamente.

─Te ves genial, Leen -comentó y le sonreí.

─ ¿Tratas de robarme otra chica, Simpson? -dijo Sirius y Lindsay lo golpeó -. Bromeo -agregó sobándose el brazo.

─Gracias por notarlo -dije y Lindsay alzó sus cejas.

─Yo también lo hice -protestó Sirius, mirándome con el ceño fruncido. Imité el gesto de Lindsay y lo miré -. Recuerda. Te dije eso en la sala común y tuvimos ese momento que-

─De acuerdo -lo interrumpí -. Entremos.

Lindsay seguía mirando a Black de la misma manera en la que Jessica me había mirado a mí. Dave me guiñó y entré antes de que alguien viera que me ruborizaba. Sirius me siguió.

─ ¿Qué fue eso?

─ ¿Qué? -dije, mientras fingía examinar el lugar. Vi la barra y me dirigí.

─ ¿Qué haces? -preguntó Sirius, cogiéndome del brazo.

─Ir por una bebida -me detuvo de nuevo.

─Puedo hacerlo.

─Lo sé, yo también -le sonreí, algo confundida -. ¿Te sientes bien?

─Sí…Es… Me refiero a que puedo traerlas por ti.

─Oh, cierto -asintió -. De acuerdo, buscaré una mesa.

Me sonrió, mostrando todos sus dientes y acercó una mano a mi rostro.

Mi expresión de terror debió de haberlo espantado. Bajó la mano y se fue.

─Diablos -mascullé y me choqué con Lily cuando iba a buscar mesa.

─ ¿Me hablas a mí? -preguntó.

─Oh, Lily, hola. No. No, sólo estaba…

─Hablando con ella misma -completó alguien por mí.

Jessica.

─Jessica -saludó Lily.

─Sí, suelo… -dije, ya sentía la tensión.

─Hacer eso -terminó de nuevo por mí y me sonrió.

─Eso es molesto -comentó Nicole, de repente junto a Lily. Ni siquiera la miró. Oh, Merlín.

─Te ves bien, Lily -dijo Jessica, mirándola de arriba abajo, claramente no pensaba que se veía bien -. Supongo que tu pareja… Oh, espera. Tu pareja, ¿acaso alguien te invitó?

─Bueno, no me defino por eso, Jessica -comentó Lily, pero se estaba ruborizando.

─Hey, bebidas -dijeron unas voces al unísono, justo cuando Jessica se cruzaba de brazos y lanzaba una mirada mortífera.

Eran James y Sirius. James ofreció una a Jessica y se la llevó, con la mirada rota de Lily. Nicole la rodeó con un brazo y se la llevó. Miré a Sirius.

─No tengo idea en qué momento pasó eso -comenté, mirando todavía a Lily. Bebí de mi vaso.

─Supondré que no buscaste mesa, entonces -replicó y caminamos.

─Hay algunos lugares en nuestra mesa, si quieren -intervino alguien. Sirius llevó la mano a su varita y mi vaso casi cae al suelo.



« DAVE. Comenta este capítulo | Ir arriba POTTER. »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.