Historia al azar: A espera de la felicidad
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Awkwardly in love. » LINDSAY.
Awkwardly in love. (R13)
Por ValeRengifo3
Escrita el Jueves 5 de Mayo de 2016, 00:29
Actualizada el Miércoles 12 de Febrero de 2020, 21:49
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LINDSAY.

Como de costumbre, las chicas de Slytherin se exhibían como si fueran animales en venta. Subían el ruedo de su falda, ponían corbatas alrededor del cuello de los hombres que las observaban como si fuera pedazos de carne y se desabotonaban dos o tres botones de sus camisas.

Era algo casi tan grotesco de ver como los ingredientes de la poción de esa tarde. Agarré una araña muerta y la aplasté mientras veía como Logan y sus amigotes se comían con la mirada a las… muchachas.

─Esto es ridículo -dijo por quinta vez Laureen.

Su araña se había vuelto polvo por las veces que la había aplastado.

─Ya te dije que tendrías que haberle dicho algo -la miré y bajó la mirada.

─No -respondió -. Es sólo que…-miró a Logan y sacudió la cabeza -. No importa, Linds. Sigamos machacando arañas -trató de sonreír pero fue un gesto de tristeza.

Algo pasaba.

Primero: los cuchicheos por parte de aquellas chicas de Ravenclaw cuando entramos al baño esa mañana.

Segundo: que Laureen no haya querido actuar cuando una cualquiera se le entregaba a su novio cual trofeo.

Tercero: la sonrisa de pesar, sí, leyeron bien, de pesar que le dedicó Nicole a mi amiga. Me refiero a que la miró como si fuera una pobre degenerada metida en su adicción al whisky de fuego.

Y cuarto: el buen humor de James, mi primo. Generalmente se comporta como si todo el mundo quisiera hacerle la vida imposible, como si vivieran para ello, pero durante las dos clases que tuvimos con él, hizo varias bromas con nosotras y parecía mofarse de ello, como si estuviera en alguna evaluación y todos los demás chicos de Gryffindor y Hufflepuff fueran los jueces.

Como sea, algo sucedía y tenía que ver con el idiota de Logan Nott.

Desde la primera vez que lo vi supe que era el idiota más grande de Hogwarts y se lo advertí a Laureen y ¿qué hace ella? Caer en sus garras y volverse la pareja del momento. Todos los admiraban por ser algo así como amantes trágicos, sólo por una ridícula rivalidad de casas.

Lo sé, devolví mi almuerzo cuando escuché esa estupidez.

Vi como Nicole le susurraba algo a Lily Evans y miraban con tristeza a Laureen, mientras trataba de bajar el fuego de su caldero. Luego se volteó para hablarle a su novio, que estaba al lado de James Potter (el cual se veía extra atractivo con los vapores de los calderos) y miraban a Logan. De acuerdo, eso es todo.

─Ya vengo -dije y sin esperar respuesta de Leen me levanté y fui hacia la rubia.

Me miró sorprendida cuando agarré el cuchillo de su mano.

─De acuerdo, Johnson -empecé -. ¿Qué mierda sucede?

Todos en su mesa me miraron en silencio. Los cuatro merodeadores y las dos amigas.

─ ¿De qué hablas, Lindsay? -preguntó Lily.

─No se hagan -me acerqué -. Es la segunda vez del día que veo cómo miran con pesar a Laureen y déjenme decirles que no necesita de…

─Aguarda -intervino Black.

─ ¿Qué? -miró a mi amiga, algo consternado, luego se levantó, me cogió por el brazo y me llevó lejos de todos.

─ ¿Qué haces? Suéltame, Black.

─ ¿No lo sabe?

─ ¿Saber qué? ¿Quién?

─Laureen, ¿no lo sabe? -me quedé quieta y crucé los brazos.

─Ve al grano.

Miró a mi amiga de nuevo.

─Hey -dije sacudiendo mi mano frente a su ojos -. Concéntrate, realmente quiero saber qué es lo que sucede. Si tiene algo que ver con Logan te juro que me encargaré personalmente de arrancar partes que, créeme, extrañara mucho.

─De acuerdo, sólo… sé delicada diciéndole…

─No seré delicada si no lo sueltas de una vez por todas, Black.

─Logan besó a otra chica. Pensé que todos lo sabían, por lo menos medio Hogwarts los vio.

Fue como si, en vez de palabras, hubiera recibido un golpe con su caldero.

─Bromeas -dije, temblorosa -. No puede ser…

─Lindsay…

─No, espera, sí que puede ser. Después de todo así son ustedes los hombres. Idiotas, desconsiderados y se  puede confiar más en que el calamar gigante sea un adorable cachorro…

─Yo no tengo nada que ver…

─Como sea, Black -le di la espalda y traté de parecer lo más relajada posible cuando me senté de nuevo al lado de amiga.

No le diría ahora.

No era ni el momento ni el lugar. Le devolví el gesto cuando me sonrió nerviosamente.

Me encontré rodeada de los merodeadores en cuanto se acabó la clase. Laureen se fue con Logan.

─ ¿Qué es lo que quieren ahora? -pregunté irritada.

─Espera a después del partido -dijo Sirius.

─ ¿Qué?

─Estaremos todos juntos y le diremos y la apoyaremos… -agregó James.

─No quiero que estén allí cuando le diga, ¿cómo creen que se sentirá?

─Apoyada -terció Remus. Sacudí la cabeza.

─No la conocen. Ella…

─Déjanos ayudar -dijo Sirius -. Sólo queremos que no se sienta tan miserable y que…

─ ¡Sirius! -dijo una voz agudísima.

─ ¿Qué…? -parecía desconcertado, pero sólo se trataba de su novia, Amanda. Aunque parecía haber olvidado que tenía una novia -. Por favor, Lindsay -agregó, ignorándola. Crucé mis brazos.

─Lo pensaré -dije, dándole la espalda y saliendo de ese círculo apestoso.

 

El dichoso partido tendría lugar una hora después. Encontré a Laureen sentada en las gradas. Había acompañado a Logan a cambiarse y al parecer, tenía lugar en primera fila para ver el partido. Estaba considerando, de verdad, contárselo después de que pasara todo este espectáculo y que estuviéramos a solas, pero luego vi a Amanda. La novia de Black. Estaba pálida y parecía a punto de llorar. El chico apareció detrás de ella, hablándole como si fuera una niña chiquita haciendo una estúpida pataleta. Ella sacudió la cabeza y le propinó una bofetada.

Reí cuando lo hizo, pero también caí en cuenta: los hombres son idiotas e insensibles.

─Oh, Merlín, ¿crees que estará bien? -preguntó Laureen.

─Eso no importa, Leen. Escucha, tengo que decirte algo…

─Pero está a punto de comenzar, Linds, ¿tiene que ser ahora?

─Sí, de hecho es algo extremadamente importante y no…

Los gritos de la gente me callaron mientras Laureen se levantaba para aplaudir cuando salía Logan y su equipo. Él jugaba de cazador, lo cual venía a ser una competencia directa para Potter.  Aplaudí con los otros, supongo que al final tendría que esperar hasta que se acabara el dichoso partido.

Con suerte, Potter le daría su merecido a Logan.

La verdad es que no era muy aficionada al deporte mágico. Sí, podrán decir que es súper emocionante y tal, pero la verdad ya tenía demasiado con Tate (mi hermano que jugaba en el equipo nacional de Escocia) y con mamá y papá apoyándolos con tal vez demasiado entusiasmo.

Laureen apoyaba como siempre a su novio sin tener la más mínima idea de lo que había pasado con aquella entregada de Ravenclaw, en serio, ¿qué es lo que ocurre con las chicas en esta escuela? Volteé a mirar a Amanda Carter, seguía un poco pálida pero apoyaba a Black como de costumbre.

Vaya, además de entregadas bastante idiotas.

No podía creer que las chicas vivieran para impresionar a los hombres, claro, no podía negar que James Potter estaba realmente atractivo ese año, pero no por eso me iba a olvidar de quien era solo para llegar a agradarle, de eso ya se ocupaban todas las Slytherins. 

Suspiré aburrida y atraje la mirada de Remus, la verdad es que era el único merodeador que me caía bien de verdad. Pero en ese momento, odiaba a todo el género masculino.

Desvié la mirada al juego: James acababa de anotar al mismo tiempo que el buscador atrapaba la snitch y se había quitado su camisa.

O al menos intentaba odiarlos. Sonreí a Laureen, procurando no terminar asesinadas por los ojos verdes de Lily Evans.

─ ¡Eh, Evans! -exclamó un chico de grandes ojos azules a su lado, con un marcado acento norteamericano -. No te preocupes, te puedo prestar a Potter los fines de semana -todos reímos y la pelirroja se limitó a poner sus ojos en blanco.

─Como sea, Simpson -dijo Nicole, pero también sonreía.

Miré de nuevo al tal Simpson.

No me consideraba una persona despistada, pero les juro que nunca había visto a ese chico, bueno, sí es cierto, era Hufflepuff y era probable que estuviera en último año, así que tenía algo de justificación, ¿no es así?

Aunque no se tratara James Potter, el chico era alto y rubio y había algo que me hacía imposible desviar la mirada de él, supe que había sido suficiente cuando Laureen me avisó con un codazo que la gente empezaba a salir de las tribunas.

─Iré a ver a Logan -dijo mi amiga sin mirarme -. Ya sabes cómo se pone cuando pierden…

─Pero Leen, quería decirte algo relacionado con él. Verás, no es fácil pero…

─ ¿Listas para una celebración? -dijo Black, rodeándonos los hombros. Me solté y miré los ojos de Laureen. Parecía afectada aunque no le hubiera dicho… espera un momento.

─Espera un momento -dije en voz alta -. Laureen, ¿lo sabes? -ella también quitó el brazo de Black y desvió la mirada.

─No sé a qué te refieres, Lindsay -dijo cruzando sus brazos.

─No me vengas con esa basura, Laureen -Black se puso alerta, como si me creyera capaz de lanzarme a pegarle a mi mejor amiga -. ¿Qué diablos?

─Linds…

─No, no, quisiera saber por qué rayos sigues con él, Laureen, ¿te sientes bien? ¿Estás…? -me acerqué, pero ella sacudió su cabeza.

─No… lo vuelvas peor…

─ ¿Peor? ¿Peor que Logan se haya besado con una cualquiera? Laureen…

─ ¡Lindsay! -dijo cortante -. Tengo que irme, si me disculpas… -no miró a Black y nos dio la espalda.

─ ¡No, Leen! No te disculpo, tienes que explicarme que…-pero ella ya se alejaba -. ¡Laureen! -la  llamé y tuve la intención de seguirla, pero Sirius me cogió del brazo y sacudió la cabeza.

─ ¿Qué rayos pasa con todos? -exclamé exasperada, di media vuelta y me fui en dirección opuesta a la de Leen. 



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