Historia al azar: Una navidad tras el espejo
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Memorias de Idhún V- Búsqueda » Escama
Memorias de Idhún V- Búsqueda (ATP)
Por yandrakai
Escrita el Martes 12 de Abril de 2016, 14:18
Actualizada el Jueves 17 de Septiembre de 2020, 11:18
[ Más información ]

Escama

Todo seguía en silencio, hasta que un dragón negro rugió con todas sus fuerzas.

— ¡Aaargh! ¡Muerte al dragón!

Inmediatamente, todos los dragones le secundaron y se lanzaron contra el swanit que, atento al peligro, decidió esconderse tras su caparazón. Garras, fuego y colmillos trataban de romperlo, pero les era imposible. Rugían de rabia porque no podían con su enemigo. Kimara y yo continuábamos asombrados ante la muerte del dragón azul. Tras unos segundos, conseguí concentrarme en la batalla y me acerqué al swanit, que permanecía completamente en posición defensiva. Los dragones le seguían atacando sin éxito hasta que vieron que me acercaba a ellos, entonces se detuvieron, todavía rugiendo de rabia. Lancé varios hechizos ofensivos contra él, sin apenas causarle daño.

Yo también estaba furioso porque el swanit seguía impasible. Pensé en una forma de volcarle, e Irial entonces me iluminó. ¿Cómo se volcaban coches en la Tierra? Con un terremoto; o un tornado. Escogí la segunda opción, aunque esta podría debilitar también a los dragones, por lo que les ordené que se alejasen, y ellos accedieron. Formulé un hechizo de carácter aéreo y se creó un pequeño tornado de la nada que dirigí hacia el swanit.

Al principio no sucedió nada, pues el animal seguía anclado al suelo, sin moverse. Mi ira aumentaba por momentos, pues no conseguía nada. Intensifiqué la fuerza del hechizo, sintiendo paulatinamente un cansancio agotador. Pero no podía detenerme, ya que observaba cómo el swanit comenzaba a separarse del suelo. Oí a Kimara decir que el dragón con las mejores garras atacase al animal para matarlo.

Con una sonrisa siniestra, vi cómo se volcaba y cómo un dragón verde, de nombre Derbass, hundía sus garras en la carne del swanit, asesinándolo. Habíamos vencido, pero ninguno de nosotros estábamos felices. La muerte del dragón azul nos había afectado a todos, pero no había tiempo que perder. Me acerqué al cadáver del swanit e intenté arrancarle una escama, pero viéndome incapaz decidí pedirle ayuda a un dragón.

—Oganor —le llamé—. Necesito tu ayuda.

El dragón negro me miro, impasible al principio, y se acercó caminando conforme su rostro presentaba una mirada hostil ajena a mi agrado.

— ¿Qué quieres, Archimago? ¿Aún más dolor? Suficiente daño has hecho ya ha nuestra raza.

No podía creer lo que me decía.

—No, Oganor, no. Yo nunca he dañado a tu raza. La muerte del otro dragón ha sido fatal, pero ya hemos acabado con su asesino. No habrá más muertes.

Oganor gruñó y sacudió las alas, haciéndome caer al suelo.

—Débil. No sé por qué te tenemos respeto.

Tras decir esto, se marchó volando junto al resto de dragones, aunque unos segundos después otra dragona vino a mi encuentro, de forma más amigable.

—Perdónale, Jaenor —dijo Pursadrak—. Le tenía un especial cariño. ¿En qué necesitas ayuda?

—Tengo que coger una placa de swanit para aquello que os comenté. Soy incapaz de arrancarla, por lo que preciso de tu fuerza para lograrlo.

La dragona se acercó al cadáver y, con un pequeño esfuerzo, logró quitarle una escama, que me tendió enseguida. Era enorme, pero no quería causarles más problemas.

—Gracias.

Agaché la cabeza en señal de sumo respeto y la dragona repitió el gesto. Miré a Kimara, que había permanecido en silencio en todo momento, y decidí comentarle algo.

—Ya tengo tres objetos: la Lágrima, la Pluma y la Escama. Me faltan los de Wina, Karevan y Neliam. Esta última creo que estará en el Reino Oceánico, que es mi próximo destino. Tú puedes o venir conmigo o quedarte con los dragones… o vamos, lo que quieras.

—No voy a ir contigo, Jaenor, porque el mar no me atrae. Pero tampoco tengo  nada más que hacer. Quizá volver a mi vida de guía.

Me rasqué la barbilla, pensativo, hasta que se me ocurrió una idea.

— ¿Podrías ir a buscar a Jack y a Victoria? Desde que me separé de ellos no sé nada, ni qué hacen, ni dónde están…

—De acuerdo, me parece bien —respondió—. ¿Dónde les viste la última vez?

—En Raheld. Más concretamente, en Thalis.

Kimara pareció durar en un principio, pero igualmente aceptó la oferta.

—Vale —continuó—. Así, también hablo con ellos.

—Un último favor te pido—le dije—: transmíteles mis penas por la "huida" de Chris… Kirtash.

La semiyan aceptó y sonrió.

—Ya verás como todo al final sale bien.

—No sé, no sé… en fin, buen viaje.

Sonreí y, con un abrazo, sellé mi despedida.



« Swanit Comenta este capítulo | Ir arriba Dagledu »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.