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La viajera del tiempo de Panem » Capítulo 9
La viajera del tiempo de Panem (R13)
Por guirl of night
Escrita el Lunes 29 de Febrero de 2016, 22:19
Actualizada el Jueves 30 de Julio de 2020, 23:44
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Capítulo 9

Resulta que Alexis no es tan mala chica y resulta un poco - muy - agradable; a Silver no le gusta mucho hablar y es muy tímido, lo que es gracioso, porque en cierto sentido el es el más gracioso del grupo. Básicamente, después del primer entrenamiento de ayer Luke le confirmó a Haymitch que el ya está en una alianza con los del 7. Cuando me preguntó si yo estaba con ellos le respondí que lo pensaría, a Haymitch claro, porque Luke aunque no lo demuestre no se sentiría cómodo conmigo y Alexis en la misma alianza.

  La única persona con la que había pensado juntarme durante los Juegos era Drake, si ya sabía que el es un profesional, pero eso no evitaba que me imaginará que el querría estar conmigo. Eso quedó bastante claro ayer, cuando a pesar de tener algunos entrenamientos conmigo se siguió juntando con los profesionales después de eso. No se que rayos pensar sobre él.
 
  Estos dos días de entrenamiento - dos días en el que el clima es pésimo, pareciera que no ha dejado de llover desde ayer por la mañana -, me he enfocado en hacerle pensar a todos los tributos que no soy buena para nada. Practico el gran conocimiento sobre el que tenía de muchas armas fingiendo que no se utilizarlas. Y acertando en cada movimiento que parece ser el de un inútil, casi todos los tributos creen que no soy buena para nada.

  Hoy el entrenamiento parece ser más difícil, todos están agotados por el día de ayer. Es más fácil y extraño encontrar a los Tributos en puestos de supervivencia y no en los de Armas, por lo que yo me he quedado sin opciones y voy al puesto de camuflaje. Si mi padre supiera que en este momento no hay nadie utilizándolo tal vez haría que todos los tributos vinieran hacia aquí. Yo también lo haría si en estos momentos no quisiera estar sola.

  No sucede ni un segundo cuando llego al puesto de camuflaje, se deja de escuchar un sonido el sonido de la electricidad corriendo por todo el piso y de repente todas las luces se apagan. Se escuchan algún grito, probablemente de la chica del Distrito 9, y luego las risas de los profesionales, se me hace algo estúpido ya que a los pocos segundos sus risas bajan de volumen poco a poco, estoy segura de que han empezado a tener miedo.

  Soy capaz de observar al menos los primeros metros que hay enfrente de mí, en cierto modo tengo cierto tipo de ventaja al poder ver en la oscuridad, así que me siento en el suelo esquivando a todas las personas que se me acercando. Después de un tiempo la luz no se prende y nadie nos dice nada los otros tributos empiecen a hablar sobre la situación en la que estamos, puedo escuchar la voz de varios de ellos mezclándose y de vez en cuando alguno que otro golpe de alguien al caer.

  Entre lo que dicen las chicas del 3 y 5, creo que debido a la tormenta la planta de energía no aguantó las cargas eléctricas que los relámpagos daban. Por lo que se apagó por sobrecarga o los focos se fundieron por lo mismo.

 — Todos guarden silencio —. Los tributos estallan de euforia cuando escuchan hablar a Atala, pero a pesar del caos formado parece que ella sigue manteniendo la calma. — Todos vengan al punto donde se encuentra el reflector de luz, — antes de que alguien pregunte sobre la luz una gran lámpara se enciende y deja ver el cuerpo de una mujer. — Les daremos equipamiento para que al menos no sufran daños mientras se arregla la planta de energía del Edificio. Después de que cada quien tenga sus instrumentos se apagará la luz y los que hayan resultado heridos se irán a la enfermería, ¿entendido?

 Mientras me levanto veo como al menos la mayoría de los tributos se dirigen a la lámpara, me muevo con facilidad entre todos los puestos. A diferencia de todos que tocan todo lo que hay en su camino para ver me nuevo rápido, por lo que en menos de lo que esperaba estoy apunto de llegar a donde parece estar Atala.

  Entonces se escuchan las voces de los profesionales y aunque sea contra las reglas tomo la cuerda más larga que encuentro - aunque también la única -, lo más rápido que me es posible la amarro a las pata de una mesa y la estiro tensándola, calculando cual será el camino de los profesionales. Finalmente me alejo y camino lento y despreocupada tratando de no reírme.

  No tengo nada en contra de ellos realmente, no me han tratado tan mal como a otros tributos. Pero esto es una manera de advertirle a Drake que no quiero que juegue conmigo. Espero que sepa que yo hice eso, y que lo volvería a hacer si me sigue hablando.

  Atala resulta estar muy sorprendida cuando ve que soy la primera en llegar. De una pequeña caja saca un tipo de gafas oscuras a las que me quedo viendo.

 — Aún no te las pongas, son para ver en la oscuridad, pero sí ves hacia la luz con ellas te lastimarán los ojos. — Después de eso me guía a las mesas donde comemos los tributos. — Espera aquí para ponértelas, cuando lleguen todos los tributos apagaremos la luz.

 A mí lado llegan otros tributos, los chicos del 8, 9, 10 y 11 son los más rápidos. Se sientan en otras mesas y se quedan callados.

 — ¡Maldita sea! ¿¡Cómo es posible que se vaya la luz y los demás mocosos hagan bromas!? — La voz desesperada de la chica del 2, es la que más se nota después de que se escucha como se estrellan más de 4 cuerpos contra el suelo.

 — ¡Ustedes no se muevan! — dice Atala apuntando hacia nosotros y poniéndose un par de gafas antes de echarse a correr para encontrar a los otros tributos. Silver llega antes y ella le de su par de gafas, parece que ahora sí va a irse, pero mejor se quita sus gafas y las guarda. Con un suspiro muy largo pregunta: — ¿Qué Distrito se cayó?

 — El 1, el 2 y la chica del 4 — responde Silver acercándose hacia a mí, se sienta a mí lado mientras Atala sigue mirándolo. — Tal vez no sea oportuno acercarse, quieren matar a todo el que se les…

 — Gracias arbolito, por decirnos un resumen de lo que hacemos — dice una de las chicas, todos se acercan más y resulta extraño verlos heridos a todos. Yia la que resulta ser su líder, parece enojada. — Atala, usted tiene que arreglar lo que nos hicieron, es decir encontramos una cuerda atada en línea para que hiciéramos el ridículo.

 — Tranquilízate, Yia — la voz de Drake se escucha y el se acerca desde un punto distinto al de los demás Tributos profesionales. — Ustedes debieron de seguir el camino que les mostré, yo mismo vi cuando ese tributo empezó a poner la cuerda.

 Atala entrega 6 pares de gafas más y observa a los tributos profesionales, puedo sentir la mirada de Drake sobre mí, así que cambio la posición de mi cara para que me pueda observar a los ojos, es cómo si me dijera "Sé que fuiste tú" a lo que mi mirada trata de compensar con un "No se lo digas a nadie". Lastimar a un tributo va contra las reglas, aunque Haymitch dice que eso sólo cuenta cuando te atrapan.

  Yo ya los he lastimado y ni siquiera supieron que fui yo. No pueden castigarme ahora.

 — Muy bien todos los tributos, se les recuerda que esta prohibido pelear con otros tributos y al tributo que hizo esto se le castigara muy seriamente, pues fue al causante del daño provocado a: Yia Young, Flux Bugle, Opalo Jonhson, Major Jobs y Cibeles Juno porque…

 — Disculpe mi interrupción, pero usted lo ha dicho es por pelear y lo único que hicieron fue caerse y no creo que tengan heridas de gravedad, porque quien no haya soportado ese dolor merece que le hagan burla con un apodó como "muñeca de porcelana", y eso que hasta en mi Distrito esas muñecas no se hacen feas. — La voz fría de Alexis y la burla muy directa que acarrea hace que Yia, Opalo y Cibeles se pongan rojas de enojo, mientras que Flux y Major parecen demasiado enfadados para hablar.

 — Para tu información me he raspado gran parte de mi mano niña estúpida, primero infórmate y luego dices todas las tonterías que tienes en la cabeza —, la manera de hablar de Yia hace que ría porque en realidad tiene un acento que suena demasiado parecido al del Capitolio. Ella muestra su mano raspada, desde aquí no parece ser tan grave. Todos los tributos nos hemos hecho de un par de ellas en sólo un día de entrenamiento y no nos estábamos quejando de eso.

 — ¿¡A quién llamas estúpida!? — Alexis se exalta y corre para golpear a Yia, entre Luke y Silver la sostienen para que no vaya hacia ella. —¡Suéltame! ¡DEJÁME PARTIRLE LA CARA A ESA MALPARIDA! ¡En cuanto entremos en la Arena te mataré con mis propias manos!

 Luke y Silver apenas y pueden sostener a Alexis para que no la ataque. No le conviene a nadie tener un tributo castigado.

 — ¡Anda! Hazme daño y verás como te va a castigar el Capitolio por lo que hagas.

 Ante eso ningún tributo se mueve y se hace un silencio incómodo, los pocos tributos que faltaban por llegar lo hacen, Atala le entrega sus gafas a ellos y a Alexis y Luke.

 — Yia, — le dije acercandome a ella. — El Capitolio no nos puede castigar, lo peor que te puede pasar en los Distritos es ser seleccionado para los Juegos del Hambre, y ya vamos camino a ellos. No pueden hacernos más daño. Su rostro se descompone en absoluto al igual que el de sus compañeros, incluso el de Drake, que parece quedarse conmocionado por lo que acabó de decir. Tampoco es como si Yia no me estuviera viendo enojada.

 — Mira, niña — habla impresionantemente furiosa. — Tal vez para tus Distritos sea lo peor, en los nuestros, ser seleccionado es la cosa más afortunada que te puede pasar... No tenemos la culpa de que ustedes sólo sean un bola de perdedores. — Se va y todo su grupo la sigue, menos Drake, que parece acercarse a mí.

 — Y yo no tengo la culpa de que en tu Distrito sean un bola de estúpidos. — Doy media vuelta y me voy, escucho el revuelo que acabo de hacer, así como Yia forcejea con Flux y Major para golpearme. — Tampoco tengo la culpa de que los hijos de Vencedores sean aún más idiotas que sus padres.

 Creo que ahora sí logra soltarse y se avienta sobre mí, nos tira a ambas al suelo, apenas y tengo tiempo para aprovechar que ella cree que va a ganar y darle la vuelta. Mis piernas tratan de inmovilizar las suyas y mis manos hacen que sus brazos se peguen al suelo. Su rostro lleno de furia hace que de una pequeña risa.

 — ¡Nooney! Suelta a Young ahora mismo — Atala grita y escucho como se acerca, Yia se ríe.

 — Es una suerte que no puedas lastimar a la cara más hermosa que hay aquí. — Su comentario suelta furia y levanto la mano para darle una bofetada cuando alguien pone sus brazos alrededor de mí cintura y me aleja de Yia.

 — ¿Y quien dijo que me ibas a hacer daño? — Grito mientras me separo, así como llegó su sonrisa se va y yo sólo puedo sonreír.

 Volteo a ver quien me carga ahora y me sorprendo mucho al ver a Drake.

 — Jamás pensé que podrías hacer eso con ella —, dice ya que se ha alejado lo suficiente de los otros tributos, estamos en las mesas donde comen los tributos. — Para ser mucho más pequeña que Yia la atacaste muy bien.

 Me suelta y deja que me siente en una de las mesas, trato de escuchar lo que dice Atala, pero justo en ese momento termina de hablar y se apaga la única fuente de luz. Ponerme mis gafas es extraño porque por sí sola veo lo que hay a mi alrededor, pero ahora puedo ver todo a la perfección mucho mejor que antes, cómo si fuera de día y ni hubieran nubes cubriendo el sol. Todo se ve extrañamente hermoso.

 — ¿Cómo lograste bajar a Yia? ¿Donde aprendiste eso? — Pregunta impaciente, quisiera no hablar con el sobre eso, de hecho ya perdí parte de mí estrategia al defenderme de Yia y casi golpearla. —Creo que no vas a responder a mis preguntas.

 — A sí es, tampoco te esfuerces mucho si a penas te conozco, Drake. — Me acuesto sobre la mesa mirando hacia el techo. Sorprendentemente toda la planta esta llena de ruidos, incluso algunos de platos y vasos al chocar unos contra otros.

 — Eso puede cambiar, — me toma de las manos y me guía al lugar donde nos entregan comida. No se como, pero Drake se ha dado cuenta de que todos los tributos se están acumulando ahí, Atala comienza a hablar otra vez.

 — Todos tomen la comida que quieran, después de comer serán enviados a sus plantas con ayuda de estos Agentes de la paz —, muestra Atala a unos que se han acercado y están detrás de ella —. Eso es todo, siéntense donde quieran... Por cierto, no quiero más incidentes en lo que resta del Entrenamiento.

 Todos los tributos se esparcen y luego van por su comida, me alejo lo más que puedo de Drake y paso por la mía. Al final me siento en la mesa más alejada a la de los profesionales, lo único que pido es no llamar la atención, pero… voy a hacer honesta, ¿quien no se fijaría en la chica que casi golpea a una profesional? No me importaría si después de unos minutos alguien se acercará a mí.

 Creo que lo merezco.

 — Te lo repito, buena técnica la de combate, pero, insisto, ¿cómo sabes hacerlo? — La voz de Drake me ha tomado por sorpresa, trato de ignorarlo como antes, a el y la temperatura que toma mi cuerpo debido a la cercanía, y a pesar de que sabe que lo ignoraré o más que eso, se sienta básicamente a mí lado en la mesa. Mientras más me siento incómoda el parece verme más y más dentro de mí. —¿Sabes? También podría decirle a Atala que tu fuiste la que ató la cuerda para que los tributos profesionales cayeran... Tal vez yo incluido... 

— Mira Drake, — pasó mi comida, y llevó otra cucharada de la comida a mis labios, aunque cada bocado parece tener un sabor peor que el otro. — No quiero insultarte o algo por el estilo, solo quiero pasar desapercibida, es más que obvio que lo que hice no estuvo bien, pero no quiero volver a hacer eso y te prometo que no lo haré por el resto del Entrenamiento, — le digo con una voz hostil que me recuerda demasiado a Katniss.

 — Miren, miren, Drake Parker y Lavinia Nooney —, dice Alexis acercándose a la mesa, pero no viene sola atrás de ella está Luke, sus platos están a medio comer y con ellos no viene Silver. Suele pasar que cuando ellos están solos se acercan a alguien más para no hacer que no se note lo que hay entre ellos, como si fuera posible. — ¿Por qué no comemos con ustedes? Lavinia es la chica más adorable que he conocido y no me importa comer con un sucio profesional.

 — Muy graciosa —, susurra Drake, — ¿qué piensas hacer con Yia, Alexis? Sólo lo lograrás si ninguno de los profesionales esta con ella.

 — Bueno, — parece pensarlo mientras se sientan con nosotros, básicamente al otro lado de la mesa. Trato de comer lo poco que me queda de mi comida, pero es más difícil cuando la temperatura parece aumentar, ¿que no debería de hacer frio? Es decir, no está activado el clima del Edificio, pero yo siento como si nos estuvieran quemando. Alexis pasa su mano en frente de mí rostro para que le preste atención, probablemente me ha estado hablando y ni siquiera me he dado cuenta.

 — ¿Que pasa? — Pregunto, aunque mi voz suena como un graznido.

 — Estaba diciendo que probablemente humille a Yia en mi entrevista, no pierdo nada con eso. Luke dijo que sería una buena idea, ahora quería saber tu opinión.

 — Me parece muy bien, incluso un poco gracioso. — Alexis suelta una pequeña risa. — ¿Y tu que piensas sobre eso, Drake?

 — Es una muy buena táctica, — habla viendo a Luke y a Alexis. — Más considerando que pasas después de ella, incluso puedes decir sobre su arrogancia o lo despreciable que puede llegar a ser.

 El comentario nos toma a todos por sorpresa, Drake actua como si no hubiera dicho nada insultando a sus Aliados, mientras que Alexis y Luke se miran confidentes, Alexis levanta una ceja y Luke frunce el ceño. La verdad quisiera averiguar como logran entenderse sin necesidad de palabras... O al menos como deshacerme del frío que comienza a rodearme.

 Aunque, es mucho mejor que el calor.

 — No pensaba que fueras un profesional del tipo traidor... pero, debo de decir que me agradas más de esta manera...

 — No, — Drake parece atragantarse con su comida antes de contestar,— Alexis yo no…

 — No me llames Alexis —, lo interrumpe ella se revuelve por completo su cabello ondulado mientras se tranquiliza. A Alexis no le gusta que le digan así, le gusta más Lex. — Me recuerda a mis padres, dime Lex como lo hace Luke.

  Luke se sonroja por la comparación, pero podría decir por los años en que conozco a Luke, nunca lo había visto así con Ginny o por algo que ella dijera.

  Tras eso, se instala un frío silencio entre nosotros, me siento peor que antes. Tengo que cubrir mi cuerpo con mis brazos porque al parecer la ropa del Entrenamiento ya no es tan cálida como esperaba, ¿por que los demás ni siquiera tienen frío? ¿Por qué no se están abrazando a sí mismos para calentarse? ¿Soy la única que se siente así?

 — Hablemos de casa, quedarnos callados me parece incómodo y de lo que haré en los Juegos aterrador, — Drake habla y parece que con sólo esas palabras se gana a Luke, que ahora asiente a todo lo que dice. — Quiero conocerlos y que ustedes me conozcan a mí.

 Un escalofrío me recorre el cuerpo completo, ¿para que quiero conocer a estos tributos? No sería justo ni para mí ni para ellos hacerlo, sí los conociera sería más difícil para mi dejarlos morir en la Arena. Y eso es lo que tengo que hacer si voy a salir de ahí y continuar con mi misión, no puedo conocer a alguien a quien voy a ver morir.

 — Tengo una prima, — Alexis habla con apenas un susurro, pero esta sonriendo, algo que no la veo hacer muy seguido. — Ella me cuida desde que eramos pequeñas, jugábamos a ver quien tiraba más árboles en una hora, y ella siempre me ganaba. Ahora que ambas hemos perdido poco a poco nuestra familia somos muchos más cercanas que antes.

 — Y ¿como se llama? No habías hablado de ella hasta ahora. — Bueno, eso es porque ella es una vencedora. — Todo el mundo ya sabe de quien habla antes de que Alexis pronuncie su nombres. Habla de la vencedora del año pasado, la chica que se hizo pasar por una llorica y era en realidad la más grande asesina de sus juegos. — Ella es Johanna Mason. —Silencio total.

 — Yo también tengo un primo vencedor — dice Drake, — su nombre es Finnick Odair, pero creó que ustedes ya sabían eso, no hay otra manera de explicar que sea tan atractivo.

 Todos parecen reírse lentamente, pero Luke se ve alejado y triste, mi mente embotada no parece conectar ideas para saber que me pasa.

 — Me tienes a mí —, susurra Alexis con un tono muy consolador mientras discretamente le toma la mano, — y te puedo decir que te quiero mucho, igual que Lavinia.

 — O solo busca una novia antes de morir, ella son las mejores novias que podrás encontrar en el resto de tu vida, — susurra Drake, supongo que piensa que nadie lo escucho, porque parece pensar en algo, en este momento es como si viera a Peeta, los ojos de Drake se iluminan tanto que de seguro está pensando en su novia, y de repente una idea de saber cómo es la novia de Drake me aparece en mente.

 — ¿Tienes novia Drake?

 — No, estoy solo — responde con una sonrisa hipnotizante, en la que brilla sus dientes blancos —. Es complicado que una chica te quiera cuando tienes dos hermanos casi idénticos a ti y una hermana que fue entrenada para ser un profesional.

 — El chico por el que te presentarse voluntario, ¿Fincad? ¿Es tu hermano?

 — Sí, — Drake sonríe por la mención de su hermano. — Es el más pequeño de los tres, aunque eso es lo que nos dice nuestro padre, nadie sabe realmente quien nació primero, pero nuestros nombres tienen planeado identificarnos. Sería difícil saber quien es quien sino fuera porque todos tenemos el cabello de color distinto.

 Trato de hacer memoria, pensar en ese chico que se parecía mucho a Finn, pero en mi mente sólo hay una neblina que me impide pensar en mucho.

 — ¿Cómo se llaman todos tus hermanos?

 — Primero es Suzannne, la mayor de todos, ella acaba de pasar por su última Cosecha... Luego estoy yo, Drake Parker el más grande del grupo de trillizos, Eliah es el que sigue y el más serio de todos; Fincad es el más pequeño y al que todos quieren, yo incluido.

 — Los tres deben de ser muy famosos con las chicas si se parecen un poco a Finnick Odair, — Luke se burla de Drake, pero el no se lo toma mal y hasta se ríe con el.  — Debes de haber tenido muchas novias antes de venir aquí.

 — Oh, no, yo estaba buscando a la chica que me hiciera sentir realmente algo, creo que moriré sin haberla encontrado.

 — Yo sí lo hice, — sonríe Luke mirando directo hacia Alexis, ¡Dios así como no quieren que se note lo que hay entre ellos!

 — Hablando de cosas que no hiciste antes de morir, probablemente yo muera sin dar mi primer beso — dice Alexis segura de lo que dice — No había ningún chico en el 7 que valiera la pena.

 — Pero dejen de hablar sobre eso… Es demasiado triste para mí —, interrumpo a todos con sus sentimientos de melancolía, Drake me mira y sonríe, al tiempo que acomoda mi cabello suelto tras mi oreja, cuando siente mi piel se queda congelado.

 — ¿Te sientes bien Lavinia? Éstas demasiado caliente... digo, estás hirviendo... — Río por lo que acaba de decir, no habría encontrado otro sentido a sus palabras si el no las hubiera corregido.

 — No, pero he tenido tiempos peores...

 — Deberías de hacer que uno de los Agentes de la paz te lleve a tu planta...

 — Sí, tienes razón. — Me despido de Alexis y Luke y camino hacia uno de los Agentes de la paz, inmediatamente me guía hacia unas escaleras que empiezo a subir con pereza.

 Conocer a alguien mas ahora cono lo hice con ellos me aterra, conocer a alguien que vas a tener que matar es sádico y repugnante, procuro respirar y empezar a subir más rápido para que no se note lo nerviosa que estoy, no podré matar a Drake, Alexis y Luke, me dolería demasiado su muerte, estoy haciendo todo mal, como una chica estúpida que no sabe que va ir a Los Juegos del Hambre, y eso es lo que soy, otra idiota más del montón.

 Tengo tanto asco lo que hago. De en lo que me estoy convirtiendo.

 Me le quedo viendo al Agente de la paz que ni siquiera se inmuta cuando paro y me recargo de la fría pared, ¿es que acaso no lo comprende? Claro que voy a matar a alguien, a muchas personas, el asco aumenta en mi interior y tengo ganas de vomitar, trato de suprimirlas y lo logró aunque mi boca llega a tener un mal sabor.

 Seguimos subiendo y cuando hemos subido mas de un piso el se va, parece que lo llaman y se olvida de mí, me deja sola en las escaleras y se va, como si nada le costara dejarme. Sin importar eso sigo subiendo planta tras planta, cada escalón me parece una tortura interminable, pero lo digo haciendo, necesito llegar a mi planta antes de desplomarme.

 —¿Qué haces aquí tan sola? — La voz me toma por sorpresa, parece que la persona está detrás de mí, y se ha esmerado en ocultarse, me apoyo en la pared por el susto que esta persona me ha dado. — No te preocupes soy yo.

 — Decir que soy yo no me da muchas pistas para saber quién eres —, respondo completamente malhumorada acabando con la poca fuerza que me queda. 

— Adivina mejor —, susurra la voz decidida, no entiendo porque no la reconozco, entonces después de mucho examinar las cosas me doy cuenta de que estoy temblando demasiado.

 — Drake —, mi boca pronuncia el nombre sin pensarlo y la voz se ríe.

 — Muy bien, Lavinia —, me toca y puedo sentir su rápido toque, su mano se queda ahí en mi brazo y no puedo evitar en pensar en lo bien que se siente eso. — Estás peor que antes, ¿donde esta tu Agente?

 — No lo sé — susurro, siento como mis piernas fallan y justo antes de caer, los brazos de Drake me toman por mi cadera y piernas, cargándome en brazos y con mi rostro viendo directo a su cara pienso en lo guapo que es Drake, ¿cómo pude querer lastimar esta cara con la cuerda hace un par de horas?

 —Te llevare a tu planta — cargándome empieza a subir las escaleras como si no pesara nada, no sé cuanto tiempo pasa o en que planta vamos cuando vuelve a hablar —. Sabes, creo que soy muy valiente diciéndote que a pesar de cualquier cosa seré tu aliado en la arena porque yo te quiero más de lo que podría demostrarlo. Tal vez actúe como si no me importarás y tienes que saber que es todo lo contrario, desde el momento en que te vi sentí que debía de protegerte, no me importa si mañana haces como si no te hubiera dicho nada dudo mucho que esto que siento desaparezca...

 Mi mano se aferra a su rostro y mi cuerpo actúa por sí sólo cuando se eleva un poco y mis labios entran en contacto con los de Drake. Ni siquiera se que es lo que se siente realmente muevo mis labios en sincronía con los suyos, cuando termino de hacerlo Drake sólo se ríe un poco y vuelve a hablar. No pensé que haría eso. Pero no puedo evitarlo, de alguna manera me siento atraída hacia Drake, no sé si es solo por su físico. Algo dentro de mí desea que sea por eso, no por su lindo carácter y por como se ha comportado conmigo estos días.

 — No pensé que tú...

 — También te quiero mucho Drake...

  No alcanzo a escuchar lo que dice después, su voz se pierde en la lejanía y yo me voy con ella. 

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¿Cuanto tiempo me fui? Espero que no haya sido realmente mucho. Ya extrañaba publicar el fic, aunque ha avanzado un poco con los capítulos, lo que me parece un gran logro para mi. Verán, he decidido que a partir de ahora va a haber dos capítulos al mes, uno a principios y otro finales, trataría que fueran mas, pero mi agenda no me lo permite :'(. 

Por otro lado, hace poco me robaron mi teléfono lo que me atrasa mas porque ahí subía los capítulos al portal de Potterfics, entonces mi tablet es un poco nueva en esto de actualizar (tuve que buscar varios navegadores que me permitieran subir la historia y ahora que lo encontré no puedo modificar el texto) pasado de eso trataré de ser lo mas puntal al entregar los capítulos.
 Abrazos y besos cariñOsitos
 Karen J. 

Wow, el capítulo será editado dentro de unas horas debido a que mi navegador no me permite de modificar el texto y ponerle color, en caso de que leas estos después de que tiene mi estilo no te preocupes.


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