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La viajera del tiempo de Panem » Capitulo 6
La viajera del tiempo de Panem (R13)
Por guirl of night
Escrita el Lunes 29 de Febrero de 2016, 22:19
Actualizada el Jueves 30 de Julio de 2020, 23:44
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Capitulo 6

Después de unos minutos, en los que Katniss se ha ido, Effie llama y me dice que salga nos lleva a la salida del Edificio de Justicia con Luke y entramos en un auto para llegar a la estación del tren. Veo que hay muchas cámaras pero no oculto haber llorado, observo a Luke, él no tiene ninguna marca de lágrima alguna, de un momento a otro veo la pantalla que nos vigila de cerca y veo lo que representamos: El chico grande fuerte y la niña pequeña que después de todo aparenta ser tonta, pero es un arma mortal.

  Porque vamos a ser honestos, desde que era pequeña se me fue entrenado para ser una máquina de matar, sí he hecho creer a todos que me doy por vencida voy a luchar con todo lo que pueda. Trato de recordar cualquier cosa de estos juegos antes de que yo llegará, el ganador era el chico del Distrito 7 - su nombre era Silver o algo así -, asesinó al chico del Distrito 1; la Arena era una ciudad en ruinas.

  Al entrar en el tren no me sorprende ver tal cantidad de comida que hay; recuerdo que mis padres me dijeron que cuando eras tributo, podías tener toda la comida que quisieras, sin falta alguna, pero la verdad es que cuando era pequeña había probado varios platillos que me presenta Effie ahora. Pienso en toda la comida que está aquí, como me ayudaría a alimentar a los Hawthorne por al menos un mes, en como los chicos de la Veta no pasarían tanta hambre si se les dieta esta mesa entera de comida.

— Su mentor —, comienza Effie interrumpiendo mis pensamientos, — estará presente en algunos momentos con nosotros, por el momento les enseñare sus habitaciones —. Nos lleva a un pasillo largo con dos líneas de puertas, abre las que son nuestras respectivas habitaciones  y regresamos al vagón comedor otra vez. — ¿Dónde demonios esta Haymitch? — Su mirada de exasperación resulta algo divertida, y más cuando junta sus labios de una forma muy graciosa. — Volveré en unos segundos, sientense aquí o pueden ir a sus habitaciones mientras voy a buscarlo.

  Nos deja a Luke y a mí solos, no puedo evitar juzgarlo, es uno de mis enemigos a partir de ahora. En sus ojos de la Veta son totalmente iguales a los demás, solo que son diferentes porque irradian tal luz hermosa que me hipnotiza, caigo en cuenta de que el no ha llorado porque sus ojos no están rojos como los míos.

— ¿Sabes? — Se sienta mientras me mira a los ojos, su rostro serio. — Le prometí a Gale que tú regresarías a casa. — Me dice él, sé que tal vez no está mintiendo porque lo conozco, desde hace un año más o menos Gale nos presentó, es de sus pocos amigos que no visitan la escombrera... o se la pasan toda la tarde atrás de la escuela.

— ¿Y por qué se lo prometiste? — Suelto con rabia y veneno ¿cómo es capaz de prometerlo? El mismo tiene familia y amigos, tal vez incluso más oportunidades que yo para sobrevivir. — Tú mismo sabes cuantas posibilidades hay de que uno de los 2 regrese, y después de todo, tú tienes a Ginny y quien sabe cuantas personas más detrás de ti — le digo con un tono frío y reservado, probablemente por su expresión se que le he lastimado, su rostro esta apunto de comenzar a hacer muecas raras de cuando las personas empiezan a llorar.

—La verdad es que yo ya no quiero a Ginny, sigo con ella para no romperle el corazón —, responde el con indiferencia recomponiendo su cara, como si antes no le hubiera dicho nada. — Y la verdad tú tienes más vida por delante que yo.

— Pero… — me calló porque no hay nada más que discutir.

  Se levanta y se va, y me deja pensando en nuestra conversación, creo que era una plática común y corriente entre 2 chicos que van a ir a una matanza. Después de unos momentos caigo en la cuenta de cómo es posible que me lo haya dicho el mismo, sin ningún problema, nos conocemos, no tanto, pero si sabemos nuestras debilidades y sabemos en que nos va mejor. Llego a la conclusión de que él mismo planea matarme para sobrevivir.

  Me muevo tranquilamente entre los pasillos del tren, me he cansado de esperar a Effie y decido ir a mi cuarto, dejo la caja con mis galletitas en la cama y saco un conjunto de pantalón y camisa del closet que esta ahí, los dejo en la cama y entro al baño, necesito relajarme tomando una ducha.

  Entro y preparo la regadera, pienso en que cuando era pequeña mamá me enseñó a utilizar este tipo de tecnología del Capitolio, me desvisto, pero dejo la ropa y el medallón bien acomodados no quiero a se pierdan. En cuanto entro en la regadera me relajo y me baño; olvidaba la sensación de bañarse con agua caliente después de estar básicamente 3 años viviendo en la Veta, donde sólo hay agua fría.  

  Cuando me siento que me he arrugado demasiado salgo de la regadera y me seco con una toalla, me acerco al espejo que cuelga en frente del lavabo y casi me desmayo al verme, bueno no sé si soy yo. Mi apariencia no es la misma, es como si ahora tuviera 20 o tal vez 21 años, tal vez más. La chica del espejo frunce el ceño, ella es muy parecida a mí, las únicas diferencias radican en que sus ojos reflejan más misterio de lo normal, son un poco más oscuros pero son del mismo color. Y su rostro luce maduro y con un perfil distinto, parece que con el tiempo mi rostro tomará un parecido con el de mi padre.

  Me visto con la ropa que saque, no es muy cómodo ya que la ropa me aprieta, no sé qué hacer en estos casos, tal vez sea mejor dormir; al acostarme no siento el relicario de Michel y voy corriendo al baño para tomarlo y ponérmelo. Me acuesto en la cama y trato de dormir, es la única cosa que puedo hacer en estos momentos.

  Sueño algo de cuando era joven, aquella vez cuando nos reunimos todas las familias. Los Mellark, los Hawthorne, los Abernathy y los Odair.
 
— Entonces… ¿qué jugamos? — preguntó por décima vez Eder, el era el menor de todos nosotros junto con su hermana Heidi.
 
— ¿Quieren ir al bosque? — Propuse yo — ya saben hoy es el último día que están aquí, y ¿por qué no jugamos a las escondidas? No las hemos jugado desde hace mucho.

  Todos me miran, algunos asintiendo, la mayoría son más pequeños que yo, Eder y Heidi son gemelos y me llevan la misma edad que Finnick me lleva a mí, Tom es menor que yo por 2 años y Zarah es de mi edad.

— Bueno, pero ¿llevaremos a Finn? Ya sabes tu padre lo odia —  me responde Heidi riéndose, siempre ha dicho que Finnick y yo haríamos bonita pareja pero, el ahora tiene 16 y yo 10 eso sería horrible.
 
— Que vaya Zarah por él — responde Rye, a mi hermano no suele gustarle la idea de que haya algo entre Finnick y yo, debe de estar un poco celoso de lo que ha dicho Heidi, inmediatamente Zarah corre por Finnick. Veo a los hermanos pequeños, además de Heidi y Eder tenemos que cuidar al pequeño Mason, el menor de los Hawthorne.

— Mason, ¿no quieres quedarte en casa a jugar? — Le pregunté al bebé que asiente y se va con Eder, tengo un poco de miedo o bueno sobreprotección de los más pequeños, soy como mi madre en estos casos.

— Muy bien ¡vayámonos ya! — Finnick viene corriendo junto con Heidi, — el ultimo es un… huevo de tortuga abandonado — dice él y todos empezamos a correr, a excepción de Rye que al parecer le toca contar.

  Como soy de las más veloces llego antes a la alambrada que los demás, antes de los más chicos que parecen tener mucha energía.

— ¡¡Boooo!! — Grita Finnick detrás de mí, sobresaltándome del susto trató de sobreactuar mi reacción así que me caigo y golpeó mi cabeza — ¿Lavinia? — Dice él asustado acercándose a mí.
 
— ¡¡Boooo!! — Le digo echándome a reír en el suelo mientras el se recupera del susto.

— ¿Ya dejan de jugar como niños pequeños? — Dice Rye, entrando al bosque. — Ya he encontrado a todos, entonces decido que cuente Finnick — grita y todos los demás llegan para saber donde contará y luego van a esconderse.

  Finnick se queda en la alambrada y yo empiezo a buscar un árbol y subirlo, cuando lo encuentro trepo y quedo a unos cuantos pares de metros de altura; espero unos minutos hasta que veo a Finnick abajo unos cuantos metros cerca, aguanto la risa y veo como busca. Definitivamente no le sienta bien estar aquí en el bosque, le gusta mucho más estar en el mar y la playa, el bosque es otro lugar muy diferente al mar; nosotros somos muy diferentes.

—Lavinia sé que estás aquí, eres la última —, dice cantándolo y levanta la vista, por fin encontrándome y dándome una sonrisa ladeada, suelta una sonrisa que suena a campanas y comienza a subir mi árbol. — Ya te encontré.
 
—Pero no me has tocado — le respondo bajando un metro y saltando a una rama del árbol más cercano, al principio todo está bien y soltamos un par de risas mientras el trata de alcanzarme, pero de un momento a otro se escucha como se truena la rama, mientras caigo veo el rostro de Finn que pasa de ser una sonrisa a una cara de preocupación.
 
— ¡¡Lavinia!! — Grita estirando una mano para que la tome y lo hago pero en cuestión de segundos me resbaló, la caída al suelo es terrible, siento como mi brazo se dobla de una forma poco natural y ya no lo siento porque el dolor me ciega brevemente. Finnick baja de manera inmediata y me ve aguantando los gritos de dolor y retorciéndome de la peor manera posible.

— ¿Crees poder caminar? — Asiento pero en cuanto me levanto siento dolor en mis pies y de manera casi inmediata empiezo a caerme, pero Finn me atrapa y me sube a sus brazos, con el brazo que no me he roto me aferró a su cuello y escondo mi rostro en su camisa —. Lamento esto Lavinia, de verdad, déjame llevarme con tus padres — me dice con una mueca de terror —, lo más seguro es que acabe muerto, sí es que tu madre no me da un infarto con el sermón que me va a dar.
 
— Yo les explicare que la rama se rompió y tú no tienes la culpa — le digo sonriendo, tratando de ignorar el dolor. Finnick es fuerte y me carga hasta la Aldea de los Vencedores, donde mis padres me llevan al hospital, no sin antes prohibirme juntarme con Finn y regañarlo a él.

  Podría jurar que papá quería matar a Finnick, pero Annie lo tranquiliza lo suficiente.

  Abro los ojos de sopetón, Finn o Finnick, me ayudó, miles de recuerdos nuevos pasan por mi cabeza además de éste, momentos en los cuales yo estaba con él, feliz; aparece un sentimiento muy triste de cada vez que se iba, sin olvidar que me dejaba confundida como si fuera algo elemental para mí, pero mi padre me prohibía juntarme con el, por el simple hecho de que esta vez me lastimé, bueno no estábamos solos estaban Heidi, Eder, Zarah, Tom, Rye con nosotros, pero nadie sabría lo que me sucedería después. Es algo extraño pensar en él y saber tal vez jamás vuelva a verlo.
 
— Lavinia es hora de la cena — dice Effie entrando en mi habitación, y me quedó en shock al pensar que ella me está viendo - no a la Lavinia normal, sino a la que ha sido afectada por la continuidad del tiempo y ahora parece de 20 y pocos -. Al principio me quedo esperando a que grite o hago algo extraño, pero no hace nada y sólo me mira juzgandome. — ¿Qué te sucede querida? Parece que viste un fantasma.

  Sin pensarlo me levanto y voy al baño, me observo en el espejo y veo mi rostro, tocando todas las partes suficientes para asegurarme de que es el mismo de todos los días, suspiro y regreso con Effie.

— Solo tuve un mal sueño — le digo, ella asiente y se acerca un poco más a mí, — ¿vamos a comer? — juntas nos vamos al vagón comedor. — ¿Qué ha pasado con Haymitch? ¿Lo has encontrado?
 
— Oh sí querida, gracias por preguntar. — Ríe un poco. — Ha sido difícil, pero es normal siempre verlo en el vagón bar, creo que el Vigilante de este año ya sabe como es y le ha dejado más botellas de las que acostumbran.

— ¿Quien es el Vigilante de este año? — Es un chico nuevo, algo joven y guapo — suelta unas risitas nerviosas y me mira cómplice. — Se llama Seneca Crane.

  Trato de no mostrar mi asombro al escuchar el nombre de la persona que salvó a mis padres. El hombre que sin quererlo ayudó a encender la chispa de una rebelión. En el camino hacia el vagón Effie me platica muchas cosas sobre él, como que tiene mucha popularidad en el Capitolio. Al llegar al vagón vemos Luke habla con Haymitch, pero parece que no funciona ya que el siempre esquiva sus comentarios con respuestas simples y cortantes. Effie dice que me puedo sentar donde yo quiera, así que me siento en frente de Haymitch y este me ve, se pone pálido y se pone a balbucear tonterías como si estuviera viendo un fantasma.

— Tú no eres Neela Nooney — susurra y me ve a los ojos mira hacia Effie que se queda pasmada, los ojos de Haymitch parecen de un lunático y probablemente el alcohol que ha tomado antes no le esta ayudando. — Tú estás muerta — dice él.
 
— Yo soy Lavinia Nooney — le digo con voz fuerte.
 
— Tranquilo Haymitch, — intervine Effie con una voz muy dulce, lo toma de los hombros y trata de relajarlo. — Sé que es una réplica de ella, pero… ella es su sobrina, creo...
 
— ¿Qué demonios sucede aquí? ¿Quién es Neela Nooney? ¿Cómo que es mi tía? — pregunto ya enojada, ellos me están ocultando algo importante.

— Mira cielo, hace unos 19 años en el Distrito 12, una chica de tu edad salió seleccionada para  participar en los Juegos — Effie empieza a contar una historia, — se llamaba Neela Nooney, ella era exactamente igual a ti, los ojos azules oscuro, la mirada que tienes incluso tu rostro parece ser una réplica de ella — me mira, bueno no a mí, mira al relicario que tengo puesto, como acto reflejo lo tomo con la mano tratando de ocultarlo hacia ella y Haymitch. — De hecho el relicario que tienes era de ella, fue el objeto que llevó a la Arena en representación de su Distrito.

—Neela se hizo de un lugar entre los ocho finalistas y estuvo en la ultima pelea de los Juegos... — dice Haymitch más calmado evitándome —. Ella... participo al final junto con la ganadora de ese año Clemira, del Distrito 1, pero como ya vez ella no ganó… Lo hubiera hecho de no ser porque era una niña, era muy joven y pequeña para ganar los Juegos.
 
— ¿Cuál es el problema con todo esto, entonces? — pregunte.
 
— Que me recordaste a ella — responde con tristeza en la voz, se levanta de la mesa y se va, Effie regresa a su lugar y Luke que no dijo nada durante todo este tiempo comienza a hablar con Effie sobre tonterías. Después de un tiempo Haymitch regresa, pero su mirada está más pérdida que antes.

  Empezamos a comer, pero nadie habla, Luke se ha callado desde hace unos minutos, lo veo de reojo y me sorprendo pues me está observando y en sus ojos veo pena algo muy extraño, ya que siempre me había dicho antes que yo era admirable , y en ese momento empieza a hablar.
 
— ¿Cuándo podrás entrenarnos...? O al menos a empezar a hacerlo, — le pregunta Luke a Haymitch, mientras que este ni siquiera le mira, lo ignora por completo y cuando levanta los ojos para ver que ambos lo estamos mirando los tuerce.

— Déjame pensarlo… que te parece el lunes de la semana que viene, — le dice con sarcasmo, ¿que le pasa a este hombre? ¿Cómo es capaz de cambiar de un estado de ánimo demasiado rápido? ¿Acaso se da cuenta de donde estaremos Luke y yo la siguiente semana?
 
— Sí yo estaría de acuerdo con eso, pero lamento decirte que no tengo ese tiempo sólo he de tener a lo mucho cuatro días antes de entrar a una Arena para morir — Luke suena serio y tiene el ceño fruncido. — Tienes que ser serio, necesitamos tu ayuda para sobrevivir.

— ¿Y quién dijo que los quiero a ambos vivos? — Suelta una carcajada antes de que Luke se levante y le un golpe en la mandíbula, Effie y yo nos quedamos en shock mirando lo que acaba de pasar, Haymitch mueve con sus manos justo donde Luke lo ha golpeado para ver si nada esta roto, después se levanta y empieza a aguantar los gritos que le saldrían si quisiera insultar a Luke, Effie mira incapacitada a Luke, y yo, bueno estoy tratando de no reírme. — Muy chistosos, — dice Haymitch después de su ataque de dolor, mirándonos fijamente. — Quisiera ver que ambos hicieran algo así en la Arena, en especial tú, niña sé que puedes hacer algo además de reírte.

— Claro que puedo, pero no quiero enseñártelo — tomo un cuchillo y comienzo a jugar con él, ignorandolo como el lo hizo hace pocos minutos con nosotros.

— Entonces así será en la Arena, porque yo no quiero ayudarte a salir de ahí. — Luke esta apunto de golpearlo otra vez, pero yo enojada lanzo el cuchillo con precisión entre el cabello de Haymitch y su cuello, rápidamente guía sus manos al punto donde debí de haber cortado algo y suspira al ver que no hay ni un rastro de sangre. — Y así como no quieres que yo  recuerde a Neela, tu comportamiento, tu habilidad con los cuchillos, el color de tus ojos, todo haces que se parezca a lo de ella...
 
— Haymitch, deberías de dejar de hacer ese tipo de comentarios. — Effie le mira como si tratará de reprender a un niño.
 
— Lo único que faltaría es que tuvieras un chico que te espere en el Distrito porque está enamorado de ti... Un chico mucho mayor que tú...
 
— ¡Haymitch! — Chilla Effie.

— Esta bien, esta bien. Acérquense ambos, — lo hacemos, aunque Luke aún más rápido que yo.
 
— ¡Vaya! — Exclama soltando una carcajada, apunta hacia nosotros y mira a Effie. — ¡Que sorpresa! Ambos son guapos y eso servirá, no puedo hacer mucho por ustedes en este momento sus estilistas se encargarán de eso después.
 
— Por el momento, — nos interrumpe Effie, tomandonos a Luke y a mí de los hombros y haciendo que Haymitch de una vuelta, — vayamos a ver las repeticiones de las Cosechas en los otros Distritos.

  Nos vamos a otro vagón y nos sentamos en unos pequeños sillones, yo me siento lejos de todos, mientras que Luke escoje un lugar cercano a Effie. La televisión se enciende y empiezan las repeticiones. Desde el principio veo como Haymitch se tensa - al menos ante la visión de una chica rubia y guapa del Distrito 1 -, y no puedo evitar preguntar.

— ¿Qué sucede? — El me mira con una expresión amarga, y trato de que la pantalla me de alguna respuesta, en esos momentos hablan sobre la mala suerte de los Vencedores y sus familias. — La chica que seleccionaron del Distrito 1 —, en la pantalla vuelve a aparecer y sí bien la acabo de ver parece más linda que antes, su cabello es rubio, alta y de ojos verdes, se llama… Yia Young —.  Bueno ella es hija de una vencedora —, asiento acabo de escuchar eso por parte de los conductores del programa, aunque no entiendo porque una hija de vencedora importa tanto. — Ella... la vencedora gano el mismo año que Neela fue a sus juegos… Clemira Strech la tributo del Distrito 1 fue la que mato a Neela. - Suelta por completo Haymitch.

  Gracias a lo que ha pasado nos hemos perdido de la Cosecha del Distrito 2 y la del 3, justo nos callamos cuando empieza la del Distrito 4 algo me carcome, al principio veo a la chica pero nada, es entonces cuando escogen al chico que casi me desmayo.

— Fincad Parker — dice la representante del Capitolio, pero mi corazón se encoge,  porque el chico que veo es Finnick el hijo de Finnick Odair y Annie Cresta. Me aferro al sillón y su tela y me contengo para gritar, no es posible, el no puede estar aquí, la única que sabía del viaje en el tiempo era yo. Yo lo vi a esa edad, tenía 16 años cuando me rompí el brazo y el me atrapó, no es verdad. Pero sí lo es,  solo significa una cosa, tendré que matarlo.
 
— ¡Me presento voluntario! — Grita un chico idéntico a Fincad, pero con el cabello negro, por lo que respiro nerviosamente. Es como ver a Finnick pero con el cabello negro, el chico sube y le hacen las mismas preguntas que a mí, pero lo que más me pone nerviosa es saber que tal vez Finnick también está acá... Trato de convencerme a mí misma de que no es verdad.

  Pasan los demás Distritos y lo único que noto es la chica de cara muy astuta del 5, el chico grande del 7 - que realmente se llamaba Silver - , los que parecen novios del 11, y por último pasan la Cosecha de mi Distrito, escucho decir a los comentaristas sobre la platica que tuve con Katniss, saben lo que dije pero hay una parte en la que me llama más la atención.

— Me parece que tenemos a la sobrina de Neela Nooney —, comenta Caesar algo nervioso.
 
— Seria interesante si estos juegos fueran una repetición de los de hace unos 19 años ¿no lo crees Caesar? — pregunta Claudius Templeshmith.
 
— Justo lo que pensaba Claudius, pero lo que quiero saber es quien ganara esta vez ¿el Distrito 1 o el 12? — Responde Caesar, en ese momento la transmisión termina y la pantalla se oscurece, aquí todos nos hemos quedado callados y tratando de recibir bien el impacto de las palabras.
 
—Creo que esa es la pregunta que todos se plantean en este instante —, comenta Effie, en ese momento Haymitch se levanta y se estira.
 
— Creo que Caesar ha dicho lo que todos pensamos —, eso confirma el ritmo de mis pensamientos. — Vayanse a dormir chicos, mañana tal vez sea un día muy largo.

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¿Adivinen quien ha tenido problemas técnicos? Bueno, creo que con eso explico mi atraso en este momento para actualizar, pero, para compensarlo voy a subir tres capítulos seguidos (uno por cada día), al menos si no tengo problemas lo haré.

Besos y abrazos cariñOsitos 
Karen J.


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