Historia al azar: ... Y el amor regresó
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La viajera del tiempo de Panem » Capítulo 18
La viajera del tiempo de Panem (R13)
Por guirl of night
Escrita el Lunes 29 de Febrero de 2016, 22:19
Actualizada el Jueves 30 de Julio de 2020, 23:44
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Capítulo 18

Drake me despierta, me he quedado dormida mientras le abrazaba. Busco en mi mochila a tientas las gafas, cuando me las pongo me levanto en seguida esperando escuchar pisadas o algo, en su lugar volteo a mirarlo, le cuesta respirar, por eso debió de haberme despertado. Levanto su camisa y veo que el moretón no cubre solo la parte izquierda de su abdomen, se ha extendido mientras dormíamos y ahora cubre casi todo su abdomen y sube hasta su pecho.

Es enfermizo, sí. Demasiado. Ni siquiera es azul, ya casi es toda verde.

— Pícame —, dice con un susurro ¿Qué? ¿Con que debería de picarlo? — Entierra una flecha solo un poco, no más, si no lo haces la sangre aplastara mis pulmones y moriré sin poder respirar.

Si lo pico comenzará a desangrarse, ¿qué es peor?

— Prefiero morir desangrado que ahogado, Lavinia, puedo manejarlo.

Me cuesta tomar la flecha y enterrar la punta. Mi mano me tiembla por los nervios y temo lastimarle. Drake toma mi mano y apunta hacia donde debo de hacerlo. Apenas emite un quejido cuando la entierro, en cuánto sale comienza a salir sangre de manera precipitada, luego comienza a ceder y el ritmo de salida se hace delicado pero constante, tengo que alejarme un poco de él para no manchar mi ropa.

En lugar de alejarme más, me levanto y le indico que levante su cabeza, paso mis piernas por debajo de ella y mi hombro izquierdo queda pegado a una pared. Coloca su cabeza con comodidad en mis piernas y suspira. Está pálido y cuando le paso mi mano por su frente lo siento frío.

— Cuéntame algo —, le pido —. Sólo para distraerme.

Me habla sobre su familia, sobre sus dos hermanos y su hermana. Me dice que adora jugar con Elijah y tener pláticas profundas con Fincad, dice que Suzanne es la mayor de los cuatro y que es la más inteligente de todos (por mucho), en medio de susurros me dice que su madre murió cuando tenían 12 y que su padre no se repuso. Eso no hizo que se rindieran y se esforzaron más.

Mientras el platica veo el pequeño charco de sangre que se forma a su lado, al principio es solo una mancha y luego crece hasta hacerse un círculo del tamaño de mi antebrazo. Sinceramente, me sorprende que el siga contándome todo esto de manera tan cuerda, con la alegría que siempre ha emanado su voz, sus ojos verdes yendo de aquí para allá mientras también intenta explicarme sus historias con sus hermanos por medio de sus manos.

Poco a poco, mientras el charco aumenta, los sonidos en la Arena también lo hacen, los pájaros comienzan a cantar, se escucha el agua que transporta el río chocando con las piedras. Más animales salen de sus escondites y se desplazan por el pequeño bosque. Hasta que llega el amanecer, mientras yo me quito las gafas, Drake levanta su cabeza para verlo mejor y sonríe.

— Ahí estás, mi viejo amigo —. Él sonríe y muestra sus hermosos hoyuelos, sus labios ahora son blancos, su piel igual —. ¿Has escuchado algún poema?

La pregunta me toma por sorpresa, en el 12 no hay muchos poemas, los únicos que conocía eran por Finnick; conozco más de canciones, porque mis padres se encargaron de llenarme de ellas desde muy pequeña. 

— No, la verdad es que no. 

Traga saliva, por un momento sale más sangre de la herida, ahora no solo por un hilo, ya le ha llenado el abdomen y el piso está aún más ensangrentado. 

— ¿Quieres que te diga uno? 

— Encantada. 

— Quiero morir cuando decline el día,
en alta mar y con la cara al cielo,
donde parezca un sueño la agonía
y el alma un ave que remonta el vuelo.

Oh, este poema. De los únicos poemas que conozco debe de ser este. Me siento no solo en la Arena, me siento también en el claro, estoy rodeada de flores y a la vez de ladrillos; escucho la voz de ambos diciendo el poema con claridad. 

—No escuchar en los últimos instantes,
ya con el cielo y con el mar a solas,
más voces ni plegarias sollozantes
que el majestuoso tumbo de las olas.

Las olas, no hay olas, pero sí escucho el torrente del río chocando con las piedras. No hay mar. Solo río. Solo la Arena por kilómetros y kilómetros. Solo él y yo por el momento, y un poco más lejos otras 3 personas intentando sobrevivir. 

— Morir cuando la luz triste retira
sus áureas redes de la onda verde,
y ser como ese sol que lento expira;
algo muy luminoso que se pierde.

Morir. Morir. Morir. 

La palabra se queda como eco mientras veo como el moretón tal vez sea retirado un poco de su pecho, pero la sangre sigue fluyendo. Sigue manchando el suelo. Su piel está aún más pálida que antes, sus ojos tratan de fijarse a algo, como si viera el mar, como si fuera el atardecer y no el amanecer. Estiro mi mano libre y tomo la suya, la aprieto y siento como su fuerza se va. 

— Morir y joven; antes que destruya
el tiempo aleve la gentil corona
cuando la vida dice aún: «Soy tuya»
aunque sepamos bien que nos traiciona.

Ya estoy llorando. Él también. Le doy un beso en la frente y él se esfuerza en mostrar una sonrisa. Ahora me siento en su lugar, me siento débil mientras la vida se me escapa de un hoyo por donde fluye mi sangre. Y lo veo mirándome directo a los ojos. Me estiro y le vuelvo a regalar un beso, esta vez más en los labios que en la mejilla. 

Puedo ver las lágrimas de ambos manchando su rostro. Esto es todo. Se ha acabado nuestro tiempo juntos. Con su rostro hace un gesto para que me acerque... Pongo mi oído en sus labios, porque a este punto su voz será solo un pequeño hilo, espero que inaudible para la audiencia, quiere conservar esto para nosotros... 

— Gracias por esto, zafiro —. Trago saliva para no llorar más, me alejo y veo sus ojos cerrándose, suelta mi mano y se baja la camisa, para que no vea la sangre, aun así veo como ahora la camisa se mancha —. El cielo... Es precioso... Este color... es precioso... 

Apenas lo escucho. Pero miro hacia el cielo y apenas puedo distinguir entre todos los tonos de azul qué hay en el cielo, por el otro extremo el Sol ilumina, convirtiendo todo en un naranja que pasará luego a un azul claro.

— Tus ojos... Son preciosos... 

Volteo para no verle. Y suena el cañón. 

Me pasó mis manos por mi rostro intentando de limpiar todas las lágrimas. Me levanto, dejando la cabeza de Drake delicadamente en el suelo. El aerodeslizador podrá recoger su cuerpo sin ningún problema. De su mochila solo tomó la botella de agua, no hay algo más que me sirva; dejo el tridente porque después de todo ya llevo las suficientes armas. 

Quiero voltear, quiero ver si al menos descansa bien, sin estar incómodo, quiero ver cuál fue su última expresión, si está calmado, si al menos murió feliz. Me obligo a caminar, porque si regreso a verle nunca me moveré, me quedaré con él a la espera de morir, justo como lo hizo.

No puedo, aun recordando el por qué estoy aquí me cuesta avanzar, ¿cómo es que mis padres sobrevivieron a esto? ¿Cómo fue que soportaron ver a todos sus aliados morir en sus ojos? ¿Cómo pueden vivir con ello? Siento que me caigo a pedazos mientras más me alejo del cuerpo de Drake, me hago débil, apenas puedo avanzar, ni siquiera sé hacia dónde voy.

La Arena cambia mientras avanzó, el pasto se vuelve calles, los árboles se convierten en casas; luego me encuentro con un área donde el suelo parece quemado y sólo hay pequeños restos de casas que en algún momento ardieron. Vuelvo a ver los grandes agujeros creados por bombas; pero no reaccionó, lo que veo me da igual, me siento lejos de mi cuerpo que camina en la Arena.

No quiero ser la chica que acaba de estar con su aliado, no quiero ser la chica que tuvo que matar a su aliada para que el otro sobreviviera, no quiero ser la chica que no pudo evitar que su compañero de distrito fuera asesinado como si fuera nadie.

El día pasa mientras yo avanzó. Me encuentro con nuevas criaturas, una lagartija que emite un ruido como de serpiente si te le acercas demasiado, como no me ataca yo tampoco la ataco, la miro por unos instantes y luego sigo caminando.

Cuando tengo sed tomo agua, cuando tengo hambre cazó y aprovecho que hay algunos fuegos sobrantes para calentar mi comida; no quiero morir, pero no siento que valga la pena seguir con vida. Avanzo sin ningún objetivo, si alguien se me acercará solo le apuntaría al corazón con una flecha y sería todo.

Tal vez incluso dejaría que me mataran para acabar con esta tortura.

En la tarde mientras estoy comiendo llega un paracaídas justo a mis pies. Es grande, muy grande. La curiosidad me mueve y veo el paracaídas: viene un paraguas, me siento extrañada, ¿para qué necesito un paraguas? Ni siquiera hay nubes en el cielo, al menos no cerca de mí; un paraguas solo sería un estorbo, pero cuando lo abro noto de que no es cualquier material, parece firme y de metal, no es de tela obviamente.

O al menos no un tipo de tela que yo conozca.

¿Acaso comenzará una lluvia horrible? ¿Qué quiere decir esto?

¿Para qué sirve un paraguas?

¿Qué quiere decir esto? De inmediato pienso que un paraguas es para cubrirse y de repente siento la voz de Haymitch gritándome "Cúbrete, cielito, cúbrete". Abro el paraguas y lo levanto con la mano derecha, con la otra tomo el cuchillo más largo que tengo y comienzo a correr.

No importa cuál sea la amenaza, el miedo me despierta y sé que debo de huir.

Unos momentos después comienza la lluvia, creo que es una lluvia normal, pero entonces veo como se forman pequeños agujeros en el suelo, parece que se quemara , escucho las gotas caer sobre el paraguas y el sonido de algo cuando se derrite. Comienzo a correr más rápido, aunque se ve resistente, algo me dice que no lo soportará, no soportará la lluvia mucho tiempo.

Paso otra vez a un lugar de la ciudad donde los edificios no parecen haber sido atacados, pero de inmediato veo como actúa la lluvia, sobre todo crea agujeros horribles en las hojas de los árboles, y la pintura de los edificios se quema hasta consumirse y volverse negro. En algún punto comienzan a aparecer autos, todos alineados en una sola calle, auto tras auto en una fila que no parece tener fin, corro paralelo a ellos, tal vez hay algún refugio cerca.

Y lo hay, parece incluso como si fuera la mansión de Snow, para llegar a el edificio tengo que pasar por un jardín enorme, en el que en medio tiene lo que parece ser una fuente excesivamente enorme, hay un par de monumentos que están perdiendo la forma debido a la lluvia.

Me distraigo un poco y una gota de lluvia cae en mi tenis, en un principio no me doy cuenta y luego siento el dolor, como si me quemaran la piel, por suerte solo dura unos cuantos segundos y me apresuro a subir por tramos de escaleras a los que la lluvia no les ha hecho nada. Cuando llego a la puerta enorme de manera la empujo, rechina por lo antiguo y el aire que entra por ella crea unos cuantos remolinos de polvo.

Tiene una entrada gigante, el techo debe de estar al menos a 5 metros de altura. Bajo mi paraguas para poder ver mejor este lugar. No pensaba que pudiera ver algo mejor que los exquisitos edificios que hay en el Capitolio o un edificio más imponente que el Edificio de Justicia del Distrito 2; pero este lugar me saca el aliento y necesito retroceder un poco para observarlo mejor.  A mí derecha hay una pared que tiene un símbolo dorado y letras debajo de él, intento descifrar lo que dice, pero no lo entiendo en absoluto.

Mientras más avanzó por el edificio me doy cuenta de que tiene a cada lado se extiende un pasillo, y estos se extienden demasiado, ni siquiera puedo ver donde terminan. Adelante parece a ver una sala, sigo avanzando y me encuentro con un salón de fiesta. Aún están las mesas preparadas, hay platos y vasos rotos por el suelo, el polvo lo cubre todo y no podría decir cuál fue el verdadero color de este lugar. La extensión solo se le puede comparar a toda la plaza del Distrito 12.

A cada lateral del salón hay unas ventanas enormes, me acerco a una de ellas y me siento, viendo como la lluvia cae. A simple vista es una lluvia normal, pero cuando cae al suelo y quema el piso todo lo hace negro, como si lo derritiera. En mi mente la llamo de inmediato lluvia ácida.

Cuando cae la noche sigue lloviendo y yo me pongo las gafas, puedo ver lo que ocurre en el otro pasillo del edificio, solo así noto que el edificio parece tener dos pisos y yo estoy en el segundo. Por la extensión no dudo que esto haya sido un palacio en sus mejores tiempos, por eso las decoraciones parecen ser de lo más fino, por eso está este salón que se compara a los mejores del Capitolio, por eso el patio enorme, los monumentos y la fuente.

¿Qué habrá sucedido con la gente que vivía aquí? ¿Por qué parece que todo fue abandonado de la nada?

¿Los habrá atacado la lluvia ácida? ¿O esto solo es producto de los Vigilantes?

Quedamos 4, nos deben de querer muertas para este instante. Creo que los Juegos llevan al menos 15 días de duración, deben de querer que alguno de los que quedan mueran de forma natural. O deben de haber tratado de unirnos para que peleáramos.

El último pensamiento me pone alerta, reviso de forma rápida mi pie, se le ha hecho un agujero horrible a los tenis, cuando me lo quito puedo ver a mi calceta quemada de una pequeña parte y una pequeña ampolla en mi pie, justo donde debió de haber caído la gota. Puedo defenderme, claro, dependiendo de quién sea la amenaza.

Drake había dicho ayer que quedábamos Yia, la chica del 5 y la del 11, y yo, claro.

La única que me da miedo es Yia, que se veía bastante fuerte durante los entrenamientos, por más que intento recordar cuánto obtuvo como puntuación la idea no me llega.  Tampoco recuerdo algo de la chica del 5, no recuerdo ni siquiera su entrevista. La que claramente recuerdo es a la chica del 11 porque la vi después de que mataron a su compañero de distrito.

Volteo mi cabeza para intentar olvidar el recuerdo, justo en ese instante comienza a sonar el himno, me asomo un poco por la ventana y se ve apenas un poco el símbolo del Capitolio y luego muestran una foto de Drake. Se le ve sonriendo, con su cabello negro revuelto y guapo; prefiero quedarme con esta imagen de él a la que pude haber tenido si regresaba a verle esta mañana. Obviamente no le hará justicia a lo guapo que era en realidad, pero es mejor al chico pálido al que le costaba respirar y cuyo abdomen sangraba.

Se escucha vidrio rompiéndose y me levanto inmediatamente, pongo el cuchillo en frente mío y entonces la veo. Es alta, casi tan alta como Luke, tal vez no tanto como Gale. La distingo porque tiene su cabello de color pelirrojo, no lleva gafas para la oscuridad y lleva sus manos adelante de su cuerpo para no tropezar. No veo que lleve armas, entonces me relajo, me alejo de la ventana para que no pueda verme.

Intenta acercarse, pero hace más ruido, yo doy otro paso hacia atrás. Cuando ella logra a estar a dos metros mío vuelvo a levantar el cuchillo, justo a la luz de la ventana para que ella pueda verlo.

— No quiero hacerte daño —, ahora eleva sus manos enfrente mío demostrando que no tiene ninguna arma, se quita su mochila y la pone en el suelo, ahora la arroja hacia mí —. Sé lo que eres capaz de hacer, no soy una tonta.

El comentario me alerta un poco, ¿cómo sabe lo que soy capaz de hacer? Levantó el cuchillo más alto, No me molestaría lanzarlo directo al corazón.

— ¡Wow! ¡Espera! ¡Espera! Antes de que lo hagas quiero decirte que tengo un plan...

—¿Un plan? ¿Para qué un plan? 

—Revisa mi mochila. 

Aunque la abro no tengo idea de lo que significan, son objetos del tamaño de ladrillos, parecen tener una pequeña pantalla y unos cables enredados...

—¿Qué es esto?

—Es para mi plan —, pone sus manos en sus caderas y sonríe con suficiencia, al ver que no comprendo lo que quiere decir suspira un poco decepcionada —. Planeo explotar la Arena.

—¿¡Qué!?

—Bueno, no toda la Arena, sólo esta parte.

—¿Y por qué harías eso?

—Si esta área fuera bombardeada, ¿a dónde irías?

—Al bosque, tendría que correr o buscaría el río, al menos la corriente y el agua evitarían que muriera quemada...

—¿Y si fueras Yia?

La miro de forma extraña, ella me regresa la mirada de manera juguetona, es linda y aunque no parece fuerte sé que es muy inteligente. Por eso ha sobrevivido tanto tiempo, me pregunto a cuanta gente debió de haber matado para seguir aquí.

— Supongo que a la Cornucopia —, Yia como cualquier profesional debe de estar con un campamento cerca de la Cornucopia, rodeada de armas, comida y medicina, no veo otra forma de que haya sobrevivido después de lo que le hizo Silver —. ¿Y qué pasaría luego de que llegará a la Cornucopia?

— Estaríamos nosotras dos esperándola.

—¿Me estás proponiendo una alianza?

— Puedes verlo de esa manera, yo lo veo más como un plan para deshacernos de la persona que más nos causaría problemas en esta Arena.

Supongo que sí, Yia debe de ser la más amenazante de nosotras 4.

— ¿Y después de que la matáramos que haríamos?

Se fija en mí y luego sonríe, si logramos matarla eso nos dejaría a las dos y a la chica del 11 aún en juego.

— Si ninguna de las dos está herida a muerte para ese tiempo podemos esperar a ver quién muere primero por la contaminación del aire. 

No entiendo su plan, no entiendo cómo quiere bombardear la Arena, no sé mucho de bombas, a lo mucho sabría reconectar unos cuántos cables, pero ella parece que sabe más, ¿podré confiar en ella? Después de todo, la peor de las situaciones es que la Arena termine convertida en un incendio masivo, la vencedora sería aquella que pudiera sobrevivir al fuego.

Levanto la mano derecha para aceptar su plan, bajo el cuchillo y lo pongo en el cinturón junto con los otros; ella estrecha mi mano con suavidad. Luego la vuelve hacia su espalda y saca un machete, lo cuelga de un cinturón y me sonríe.

— Me alegra no haber tenido que utilizar esto —, me mira esperando una reacción, pero no digo nada —. Mi nombre es Elaine, por cierto.

Le pasó su mochila. Es inteligente, sí, pero no entiendo como planea explotar la Arena del todo, estoy a punto de preguntarle cuando ella toma su mochila y la cuelga de la espalda, me hace una seña con su mano para que la siga. Empezamos a caminar por todo el salón hasta que llegamos al final, tiene un ventanal enorme por el que salimos a un pequeño balcón. Hasta ese momento me doy cuenta de que ha dejado de llover.

— Bueno, te preguntarás cuál es mi plan.


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Bueno, hoy es un capítulo muy corto que precede a los últimos capítulos de este fic, que después de tanto tiempo tendrá su conclusión. 


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