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La viajera del tiempo de Panem » Capítulo 16
La viajera del tiempo de Panem (R13)
Por guirl of night
Escrita el Lunes 29 de Febrero de 2016, 22:19
Actualizada el Jueves 30 de Julio de 2020, 23:44
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Capítulo 16

Se escucha que algo se ha roto, desde aquí puedo escuchar el crujido, pero no el cañón. Luke levanta los ojos hacia nosotros y por un momento lo miro directo a ellos. 

Se ve ahogar con su propia sangre. 

Major no lo acepta y saca el hacha del cuello de Luke, la sangre sale como un río de la abertura que se ha creado en su cuello. Major vuelve a levantar el hacha y golpea otra vez en el mismo punto, el hacha esta vez baja hasta el suelo y separa la cabeza de Luke de su cuerpo. 

El cañón suena al mismo tiempo que Major patea la cabeza lejos, sonriendo. 

Creo que grito, no lo sé, pero no me muevo, me quedo con las manos abiertas y tiro los cuchillos al suelo. Mis piernas me fallan y siento que me derrumbo. Silver llega por detrás, con una mano sosteniendo un ladrillo y con la otra sosteniendo sus órganos en su abdomen. 

Golpea a Major en la cabeza, una y otra, y otra vez, yo solo escucho como su craneo hace un sonido distinto del que hizo el cuello del Luke al romperse. 

Tengo que bajar la mirada, ahora veo a la tierra, qué pasa de ser beige a rojo por la sangre. El olor de la sangre saliendo del cuerpo de Luke me llena los pulmones.

Aunque el cañón ya ha sonado, Silver sigue golpeando lo que parece una masa irreconocible, fúrico, se escucha a la perfección como cae la piedra sobre lo que antes era el craneo de Major. Cuando levanto la mirada noto que tiene lágrimas en los ojos. Su camisa ya se ha manchado aún más de sangre, suya y de Major. Drake va hacia él, se deja caer por el agujero y observa toda la escena, Alexis tirada a unos cuantos metros de él, el cuerpo de Luke a sus pies y a Silver que se ha dejado caer al lado del cuerpo de Major. 

—¿Qué ha pasado? — Logra pronunciar. 

Me muevo, tomo los cuchillos del suelo y caigo con delicadeza al fondo del agujero. Hay armas tiradas cerca, algunas hachas y un machete. Luke lleva en su mano otro machete, pero eso es todo lo que veo antes de volver a apartar la mirada de su cuerpo. Esto es demasiado. 

—Nos atacaron... Primero golpearon a Alexis con esto en la cabeza —, levanta un poco el ladrillo, completamente lleno de sangre y con restos del craneo y sesos de Major —. No la han matado, pero no sé cuándo despierte. 

La piel oscura de Silver comienza a palidecer, su voz comienza a bajar de volumen. 

—Luke y yo intentamos distraerlos, hasta donde note le rasgue un buen pedazo de pierna a Yia, la perra creyó que era momento de escapar, me abrió el abdomen con su espada y nos dejó pensando que este podría terminar el trabajo —, lanza el ladrillo con sus pocas fuerzas a lo que debería de ser el rostro de Major, ahora irreconocible —. Pensé que Luke sabía luchar mejor. 

—No... 

Mi voz es apenas un susurro. Creo que estoy llorando. 

—Bueno, ya está —, se lleva su mano para ver cómo está el estado de la parte central de su cuerpo, me sorprende que aún no esté muerto, unos chorros de sangre ya han llegado a la tierra y la manchan, se ve horrible —. Llévense a Alexis de aquí antes de que despierte, tomen un par de hachas y váyanse. Díganle que Luke los vio y decidió que era mejor que estuviera con ustedes, que les pidió que la cuidaran... 

—Pero eso no es cierto —, responde Drake, tiene una mirada nueva, nunca lo había visto así, creo que está molesto.

—Ella no lo sabrá —, Silver le mira a los ojos, inyectados en sangre, no le queda mucho tiempo —. Sólo váyanse antes de que lo vea. Eso la volvería loca. 

Lo sé, ni siquiera yo puedo voltear para ver la escena, pero sigo oliendo la sangre, todo huele a sangre. Quiero irme ya, ya no quiero estar aquí; no quiero estar en donde el cuerpo de Luke no está unido a su cabeza, donde lloro porque no he podido hacer algo para salvar a mi compañero de Distrito. 

—Está bien —, dice Luke —. Lavinia toma las hachas, creo que puedo escalar con ella. 

Hago lo que me dice sin voltear a atrás, ¿alguien lo haría? Subo los dos metros con facilidad, estos hoyos no son tan pronunciados como en el que yo caí. A Drake no le cuesta subir aun cargando a Alexis. 

—Gracias —, es lo último que escucho decir a Silver. 

Drake y yo avanzamos con rapidez por donde habíamos venido, un minuto después se escucha el cañón y vemos cómo el aerodeslizador va por los cuerpos. En unas cuantas horas se enviará el cuerpo de Luke en una caja de madera sencilla, listo para enterrarse en el pequeño cementerio del 12. "Murió luchando", es lo que me digo para hacerme sentir mejor, pero no ayuda, creo que sigo llorando en silencio. 

Casi es medio día cuando nos agotamos y decidimos descansar, en esta parte la Arena es más bosque que casas destruidas, simplemente nos echamos en la sombra de un buen árbol. Drake deja a Alexis acostada y procura acomodarla bien, ella sigue inconsciente; me pregunto si seguirá viva o si no tendrá muerte cerebral, a esta hora ya tendría que haber despertado. 

—¿Qué haremos con ella? — Susurra Drake.

—No lo sé —, limpio mis mejillas, siento que he estado llorando por momento discontinuos, caigo en el pasto, hasta apenas me percato que hemos dejado del todo la ciudad en ruinas, nunca había estado antes aquí.

—Ven aquí —, dice Drake y se sienta a mi lado, acerca su cuerpo y me abraza, acaricia un poco mi cabello y yo acomodo mi rostro en su hombro. Las cámaras nos deben de estar viendo, no creo que haya otra cosa interesante, no me importa, necesito algo que me aferre aquí, que no me haga escapar a una realidad en mi mente —. Todo va a estar bien...

Lo sé, sé que todo estará bien, con lo que ha pasado hoy solo somos 7, son 6 tributos para ganar. Es fácil, ya no es mucho, diez días y ya van dos tercios de los que entramos en la Arena, ¿cuánto más tardará? ¿Otros cinco días? ¿Otros diez?

—Tenemos que cuidarla —, logro responder después de un buen rato en sus brazos. Me siento mejor. Me siento recuperada —. Silver nos lo pidió... 

—¿Y nuestra alianza? ¿Crees que sea lo mejor?

No, no lo creo, seríamos una alianza muy numerosa y los Juegos ya han avanzado demasiado, ya sería un gran inconveniente para este instante. Además de que nunca consideré estar en una misma alianza que Alexis, ni ahora ni cuando Luke me pidió que pensará en ello... Me agrada, pero no sé cómo funcione ella más allá del Centro de Entrenamiento, no sé qué tan dispuesta estaría para matar a Drake... Para matarme...

—Tal vez podríamos acompañarla unos cuantos días y luego que cada quién siga su camino...

—¿Cada quién? — Alza las cejas, se ve demasiado chistoso, creo que suelto una pequeña risa antes de voltearme para borrarla —. ¿Te refieres a separarnos tú y yo también?

—No, ella y nosotros tomando caminos distintos... Tú y yo aún juntos... Si consideras prudente llegado a este punto.

Sonríe de lado, no puedo creer que piense esto, pero me gusta verlo sonreír, tan relajado, cuando sonríe hace que olvide donde estamos... Lo que nos hace regresar a la realidad son los quejidos de Alexis mientras está despertando, me alejo un poco de él para no tomarla por sorpresa... Después de todo nunca dimos indicio de que estuviéramos juntos durante los entrenamientos, ¿o sí?

Intenta levantarse, pero se lleva una mano a atrás de su cabeza y con la otra se apoya del suelo, tratando de tomar estabilidad, voltea levemente hacia nosotros y luego se queda en silencio, abre sus ojos mientras nos examina, como si no fuéramos reales.

—¿Qué hago aquí?

Su voz suena ronca, mi instinto es darle la botella de agua que tengo, sus labios se han cuarteado, probablemente no ha tomado agua desde hace medio día, tal vez más... Cuando los encontramos no me preocupe en revisar por mochilas, ella no lleva nada. A partir de ahora solo tendrán las hachas que hemos rescatado.

—Luke nos pidió que te trajéramos.

—¿Y dónde está él ahora?

No respondemos, yo miro al suelo sin saber que decir, ya me es suficiente con mentir, con no poder decirle que vi cómo le han matado. No puedo verla ahora.

—Tal vez si regresamos aún tengamos oportunidad de salvarlo —, toma sus hachas y empieza a caminar, Drake se levanta y le pone un brazo en frente, señal de que no puede avanzar. 

—Eso pasó en la mañana.

Alexis mira el cielo y ve que ya es medio día, tal vez más.

—Pero... el cañón, yo no he escuchado nada.

— ¿No lo entiendes? — Responde ahora Drake, creo que está comenzando a exasperarse —. Está muerto, su cañón sonó mientras te sacábamos de ahí.

Ahora ella se ha alterado y da la media vuelta, deja caer una de las hechas y la otra la toma con ambas manos. Comienza a golpear un árbol, comienzo a alejarme en caso de que el árbol caiga, Drake corre hacia mi lado y pone su cuerpo en frente de mí, intentando protegerme.

—¡No! ¡No es cierto! — Grita una y otra vez mientras golpea el árbol, ya va a mitad del tronco, pronto se caerá —. Son unos mentirosos, Luke no haría eso. 

Deja clavada esa hacha y toma la otra del suelo, veo su intención de lanzarla hacia nosotros y hago que Drake se mueva, el hacha rasga el aire y termina cayendo al suelo, a un metro y medio detrás de nosotros, vaya que tiene fuerza, sino fuera porque me di cuenta le habría dado él en el costado. 

—Lo han matado, ¿no? Ustedes dos lo han...

—¡Basta! — Grito desesperada, salgo detrás del cuerpo de Drake, y camino llevando las manos en frente mío, demostrando que no llevo ninguna arma, aun así, sé que Drake ya ha tomado su tridente con ambas manos en caso de que tenga que defenderme —. Ninguno de los dos le haría eso a Luke.

—¡Claro! — Chilla, intenta tomar su hacha, pero la ha dejado tan bien enterrada en el árbol que le cuesta, me decido por tomar un cuchillo, por si acaso, estoy cerca de ella, podría darle sin esfuerzos al cráneo o al pecho y el cuchillo se clavaría por completo —. Son un maldito profesional y una niña que saco 10, no soy una idiota. 

—Te he dicho que es suficiente... No hemos lastimado a Luke, te hemos traído porque eso era lo que el quería, que te alejáramos de la pelea. Si por nosotros fuera hubiéramos peleado con ellos, para que siguiera su alianza de pie, pero nos ha pedido que te salváramos, ¿lo has entendido o no?

Alexis me mira, directamente a mi rostro, su piel clara se ha vuelto completamente roja en sus mejillas y sus rizos están alborotados; sus ojos están idos, dejo de creer que me mira; la mirada frenética que tiene resalta sus manchas de la nariz. Regresa a intentar sacar el hacha del árbol, pero ahora se escucha que solloza.

—Puedes quedarte sola o seguirnos —, Drake se acerca a nosotras con el tridente en una sola mano, yo también sigo con mi cuchillo, pero ahora pego mi mano al resto de mi cuerpo, no hay ningún riesgo —. Lo dejaremos a tu gusto, estaremos en la zona buscando comida hasta la tarde, después nos iremos. 

Nos alejamos un poco mientras buscamos comida, ya casi nos hemos acabado lo que traían las mochilas, solo me quedan unas cuantas tiras de carne y a él un poco de fruta deshidratada, ya no es lo suficiente para una buena comida, en los otros días habíamos tenido carne de sobra porque habíamos cazado, ahora no tenemos nada, incluso en el desayuno nos comimos el pescado completo que habíamos atrapado.

Logro cazar un conejo, no es muy grande, pero nos ayudará a resistir el hambre por hoy, lo malo será que debemos de cocinarlo forzosamente.

—No tenemos otra opción —, me dice Drake mientras hace el fuego, es muy pequeño, apenas lo suficiente para calentar el conejo, que ya ha destripado. Una vez cocinado apagamos el fuego, tal vez alguien lo haya notado, me da igual, ya no quedan muchos tributos y no creo que decidan matarnos hoy, que ha hecho más calor que otros días, eso me recuerda que tendremos que ir por agua al río, siento que ya lo hemos perdido. No nos queda mucha...

—Tendremos que pasar la tarde buscando el río o una fuente de agua.

—Sí —, es lo único que logra responder mientras come su parte del conejo, él tiene estos pequeños estuches donde guardamos lo que queda. No puedo evitar pensar que ha estado molesto desde lo que pasó con Alexis —. 

— Ella no te agrada, ¿verdad?

—No me agrada nadie que me haya tirado un hacha al pecho.

Bueno, tiene un punto. Recuerdo el primer día en el centro, habíamos hablado como si nada. Tal vez esto ya no es un juego de niños, tal vez ahora es en serio, las muertes irán en serio. Comenzamos a caminar unos metros, cuando hemos regresado a dónde dejamos a Alexis ella está recargada en un árbol, se levanta apoyándose en sus hachas; parece que nos ha estado esperando.

—Hay un manantial cerca de aquí, para que tomemos agua.

Su voz suena más ronca; miro a Drake y él encoje los hombros, como si no le importará. Está bien, si a él no le importa tenerla como aliada a mí tampoco.


Prim corre hacia nuestro cuarto tapándose los oídos, está bien, lo entiendo. A mí tampoco me gusta escuchar cuando comienzan a gritarse el chico del 4 y la chica del 7; están juntos desde ayer, pero ya han peleado como unas tres veces hoy, ayer sólo había pasado una pequeña pelea en la noche. Ella le grita reclamando que no confía en él, que ha escuchado que no le agrada, le amenaza con el hacha en la mano, el chico toma su tridente y se acerca a ella.

—Inténtalo, te apuesto que ni podrías. 

Lavinia se mete entre ambos e intenta calmarlos, aún no entiendo porque no se ha ido, porque sigue insistiendo en estar con ella, no es su responsabilidad. Si acaso esa chica era responsabilidad de Luke, pero Luke llegó al Distrito 12 por la tarde y hasta dónde sé, ya lo han enterrado, con su cabeza y su cuerpo en el mismo lugar, como siempre debió de ser.

—Voy a salir —, le digo a mi madre mientras tomo la chamarra de mi padre.

—No al bosque, por favor. 

No, no al bosque, ya no es posible con todas esas cámaras aquí. Nos vigilan, a Peeta, a su hermano, a Madge y a mí. Pero a los que más rodean son a la familia de Luke, diciéndoles que no deben de estar tristes porque su hijo llego a los 10 finalistas; en el 12 nadie reclama algo, que mientras uno de nuestros tributos regresó la otra tiene que lidiar con las responsabilidades que el otro dejó.

Salgo al aire fresco de la noche, en la Arena ya está apunto de oscurecer, sonará el himno y les confirmará que nadie a muerto, que aún quedan 7 de ellos. No por mucho tiempo, me digo, en cualquier momento se terminarán matando esos dos, espero que no arrastren a Lavinia en su pelea, ella está muy cerca de regresar.

No me sorprende encontrarlo en la Pradera, Gale toma unos pedazos de pasto y luego los lanza sin saber qué hacer con ellos. Reconozco el gesto, Lavinia y él lo hacen muy seguido, cada que Lavinia tiene pasto en sus manos lo hace, intentando relajarse.

—Hey, Catnip —, tiene una mirada triste. Supongo que está preocupado.

—Hey, Gale...

Creo que ya le han entrevistado a él también, creo que de hecho ya han entrevistaron a toda su familia, luego saldremos en televisión a nivel nacional, por el momento solo han transmitido a la familia de la chica del 1, no la tolero, abandonó a su único aliado en cuanto tuvo desventaja; y lo peor es que ese corte no le hizo nada, ya casi está recuperada del todo.

—Nos han quitado la comida, ¿no? — Dice levantando la mirada directo al bosque, que apenas es perceptible por la oscuridad, la Pradera está iluminada por unas cuantas casas cerca de aquí, si no fuera por ello probablemente estaría a oscuras, como lo demás.

—Bueno, yo tenía guardadas unas cuántas ardillas, pero ahora no creo cambiarlas —. Desde ayer la alambrada está encendida todo el día, Peeta y yo logramos llegar a tiempo. Hablando de Peeta... — Tengo que irme, Gale, ya nos veremos después.

—Hasta luego.

Vuelve su mirada al suelo y suspira pesadamente, no sé cómo debe de estarle pesando la ausencia de Lavinia, a mí me afecta demasiado, aunque no sé porque si yo no estaba todo el día con ella, al menos no como Gale.

Cuando llego a nuestro nuevo punto de reunión apenas puedo verle, Peeta está acostado viendo el cielo, no dice nada cuando me echo a su lado; debido a que no podemos salir ahora hacemos esto, echarnos al suelo y ver el cielo. Aún intento entender porque la compañía de Peeta es agradable, a niveles que no podría pensar.

No hablamos, no en un buen rato, el cielo se vuelve del color de los ojos de Lavinia y no puedo evitar pensar en ella, ojalá sea prudente y se aleje de esa alianza, no le traerá nada bueno. Si tan sólo fuera él, yo podría estar más tranquila, con él no pasaba muchos riesgos, estaba más calmada y se había recuperado de sus heridas.

—Pasé por el Quemador mientras venía hacia aquí.

—¿Y?

—Hay rumores de que quieren acelerar las cosas y van a anunciar un banquete pronto.

—¿Cómo lo saben?

—Escucharon a los capitolinos diciéndolo...

—No lo podemos asegurar con eso. 

Ya no dice nada, pero siento que tiene razón, ya han pasado 11 días y les quedan 7 jugadores, estos juegos no han tenido la acción que la gente del Capitolio adora, las cosas pasan o no pasan, en un momento mueren 3 personas y hay días donde no pasa nada.  Después de que Lavinia mató a los profesionales tardaron dos días para que otro tributo muriera. Y después de la chica del 4 se tardaron otros dos días... No sé si la gente del Capitolio lo soporta, no hay mucho entretenimiento entre cada muerte como ellos desearían.

A mí no me importa demasiado cuanto tarde, solo espero que Lavinia regrese.

Peeta se acerca a mí, no digo nada, cada vez me parece más familiar esto.


Estoy cansada, ya no puedo más. Necesito escapar de esto. Miro a Drake, el también lo necesita, tiene ojeras de un profundo morado, es la primera vez que duerme desde que Alexis está con nosotros, lo ha hecho porque decidí montar guardia mientras ella iba a limpiarse; a dejado una de sus hachas aquí, entonces Drake piensa que si regresará en plan de pelea podríamos matarla.

No me gusta pensar de esa manera, pero ya no lo soporto.

Ese golpe simplemente le movió algo a Alexis... Antes era algo inestable, pero ahora lo es más, hay momentos en los que vamos caminando y ella comienza a hablar en voz baja o en que estamos bien y se le abalanza a Drake amenazando con matarlo.

Drake deja que yo descanse todo el tiempo mientras la vigila, pero, él no ha descansado nada. Antes lo había visto dormir, pero era de noche y lo veía por las gafas, ahora entra la luz por una de las ventanas. Hace un puchero al dormir, su cabello negro lleva varios días despeinado y eso le agrega un toque bastante juvenil; aunque se ve más pequeño no podría pasar de los 15 años. La luz le llega a los ojos y decide voltearse, lo que hace que deje de observarlo.

Estamos en uno de los pisos más altos de un edificio, tenemos buena vista a todo lo que sucede debajo y en caso de que alguien se acercará podría intentar con el arco y las flechas. O si llegará a estar más de cerca incluso podría con los cuchillos. Es de los pocos lugares que me gustan.

Excepto que no puedo tocar ninguno de los muebles que dejaron los Vigilantes, Alexis nos explico (en uno de sus momentos de lucidez) que todo lo que han dejado en esta zona deja un sarpullido al tocarlo directamente. Intenté creerle, pero recuerdo que yo no tuve ningún sarpullido después de mover los muebles antes del ataque de Cibeles, además de que no le veo alguna cicatriz o costra que pruebe eso...

A veces es difícil el hablar con ella, siento que mentalmente se ha ido y dejo una versión apenas soportable de ella. No tengo ni idea de lo que se le ocurra, pero sé que tengo que cuidarme y que tengo que cuidar a Drake, mi alianza con él había sido estable, no me importa mantenerla después de eso.

Alexis tarda en regresar al menos dos horas y cuando lo ha hecho ya ha anochecido, entra al cuarto estirándose, como si estuviera completamente relajada. Apenas voltea a mirar a Drake que está acostado plácidamente, aun durmiendo. Esta apunto de abrir la boca cuando suenan las trompetas.

Drake despierta y nos mira a ambas.

—Sólo significa una cosa —, es lo que alcanzo a decir.

No me equivocó, Claudius Templesmith nos invita a un banquete a celebrarse mañana por la tarde, en la Cornucopia, nos dice que podremos satisfacernos y que además de comida habrá más armas y objetos preciados que algunos necesitan.

—Al fin —, dice Alexis —. No he comido a reventarme desde hace un par de días.

¿Días? Mañana se cumplen las dos semanas en la Arena ese es el tiempo que llevo sin comer hasta llenarme del todo, he comido lo suficiente para no pasar hambre y sé que Drake ha pasado lo mismo que yo, ¿en días? Miro a Drake que tiene una mirada enfurecida en sus ojos, la ve a ella con verdadero odio.

—¿Días? — Escupe Drake.

—Sí, días, tenía buenos patrocinadores hasta que estaba con ustedes.

¿Patrocinadores? A mí no me han enviado nada, Drake lleva 7 días conmigo y tampoco ha recibido algo, ¿ellos sí?

—¿Patrocinadores? —Vuelve a escupir, ahora que con notorio veneno en su voz.

—Nos enviaron comida de sobra durante los primeros días... También la pomada para el sarpullido que tuvimos...

Eso es todo, Drake sale de su saco y camina hacia la salida del cuarto, se sumerge hacia la oscuridad que presenta el edificio, tomo mis gafas de la mochila para salir a buscarlo.

—Ahora regreso —, le digo a Alexis que se ha echado sobre el saco, parece despreocupada. No entiendo sus estado de humor ahora, tal vez en un rato esté enojada con nosotros.

—Me da igual.

Sí le da igual no regresaría, pero aún tenemos nuestras mochilas ahí, con cosas que nos ayudarían a sobrevivir unos días más... No puedo dejarlo ahí, pero tampoco puedo dejar que Drake se vaya.

Lo veo subiendo las escaleras y apuro el paso para alcanzarlo. Cuando al fin lo alcanzo me indica que lo siga, subimos al último piso, la luz de la luna nos ilumina y puedo ver sin las gafas. Me lleva lo más lejos de las escaleras y observa hacia ellas, como si Alexis pudiera vernos.

—Nos vamos —, dice en apenas un susurro —. Iremos al banquete juntos, pero tú y yo no entraremos dejaremos que ellos se asesinen y que Alexis entre si quiere... La dejamos ahí y se acabó, no quiero tener que verla otro día en esta Arena, estoy tan cansado.

—Me siento mal, pero tienes razón. No podemos seguir escuchando como ella se queja de lo que hacemos, si no estaba a gusto no debía de habernos seguido. 

—¿Estás segura?

—Claro que estoy segura.

Mañana con un poco de suerte aparecerían varios rostros en el cielo, pero no el de nosotros.


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