Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
En el río » Capítulo Único.
Historia terminada En el río (ATP)
Por Always_Potterica
Escrita el Viernes 15 de Enero de 2016, 03:21
Actualizada el Viernes 15 de Enero de 2016, 03:25
[ Más información ]

Capítulo Único.

Capítulos
  1. Capítulo Único.
Ronald Weasley, desde que empezó su séptimo año, fue furor entre las chicas del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, ya que el Quidditch había hecho grandes cambios en él, uno, por ejemplo, era que se había vuelto más musculoso. Y como no contar su cabello rojo como el fuego, algo largo, hacía suspirar a las chicas, sus hipnotizares ojos azules las dejaban sin alientos, sus pecas eran las tentaciones de ellas, y como no, su sonrisa hacía desmayar a más de una. Hasta las mujeres de Slytherin se sentían atraídas por él.

Pero había un problema.

Ronald Weasley, el mejor guardián desde Oliver Wood, solamente tenía ojos para una persona muy especial. La cosa era que aquella muchacha sólo lo veía con su mejor amigo. Él coqueteaba con las chicas cuando ella estaba cerca, pero al parecer, a ella no le importaba en lo más mínimo que quien anduviera. Ni siquiera se enojaba cuando alguna chica lo besaba de sorpresa. Parecía que le daba igual lo que él hacía.

Hizo de todo para ver si ella gustaba de él: le pidió a su hermana menor, Ginny, que le preguntara si estaba enamorada de su hermana, pero ella le dijo que no le respondió; también le había dicho a su mejor amigo, Harry, que lo ayudara a averiguarlo, pero no consiguieron nada; después les pidió ayuda a sus dos hermanos mayores, Bill y Charlie, ya que ellos eran muy bueno con las mujeres, pero todas esas técnicas que les dijeron no funcionaban en ella; y por último, le había pedido a Percy que le cuente cosas interesantes que ella le pueda gustar, para que tuvieran una conversación civilizada, pero al llegar el momento se había olvidado de todo. Y ahora, solamente quedaba dos personas más a los cuales pedirle ayuda, pero tenía que tratar de no morir en el intento.

Estaban en vacaciones de Navidad, aquel día llegaría ella, a pasar lo que queda de las vacaciones con la familia Weasley, y tenia que decirle si o si ese día, ya que cuando volviera a Hogwarts, ni siquiera se iba a poder acercar a ella porque todas las chica andarían detrás de él. Ademas de que había escuchado, la mañana en la que iría a la Madriguera, que un chico de Ravenclaw planeaba invitarle a salir cuando la vea.

Estaba sentado bajo la sombra de un árbol, con la vista fija en el río. Buscaba desesperadamente una alternativa para no pedirle a los gemelos que le ayuden, y no era que no creían que ellos no iban a poder ayudarle, lo que pasaba era que, siendo ellos, tenía miedo de lo que llegasen a planear; no se podía esperar nada normal viniendo de ellos.

Sonrió. Harry siempre le había dicho que ella estaba muy enamorada de él, pero no le creía. Justo ella estaría enamorada de él, un chico que apenas podía a tener notas aceptables, que se metía en muchos problemas, que era el segundo siempre. Vale, ella le había dicho que no importaba, que para ella él siempre sería el primero en todo, pero eso ya lo estaba viendo como una mentira.

Siguió observando el río, cuando dos figuras se hicieron presentes. Ron los miró con terror, ya que ambos traían una sonrisa maliciosa en sus rostros pecosos. Y antes de que pueda sacar su varita, Fred y George lo lanzaron al río.

—¡¿Por qué me lanzaron al agua?! —les gritó, saliendo de ahí y haciendo pronunciando un hechizo para secarnos.

—Por dos cosas. La primera: porque nos pareció muy divertido.

—La segunda: por no decirnos que estabas enamorado de tu mejor amiga.

—Aunque ya lo sabíamos —agregó uno de los gemelos, al que Ron logró reconocer como Fred, encogiéndose de hombros—. Pero... ¡¿por qué lo supo Percy antes que nosotros?!

—¿Se me pasó?

—Y nosotros que sabemos como hacer que ella se enamore de vos.

—Si, pero si no quieres nuestra ayuda...

Y sin más, se dieron la vuelta, dispuesto a regresar a su casa. Ron suspiró, pero los siguió, esperando que ellos les dijeran que hacer. Al llegar a la puerta de la cocina, los gemelos se pusieron a decirle todo lo que planearon, y mientras tanto, su pobre hermano se ruborizaba ante los comentarios de ellos. Escucharon el grito de su hermana y Fred y George le sonrieron divertidos, después entraron para saludar a la recién llegada.

"Vamos, tu puedes, Ron. Tu puedes", pensó, mientras entraba a la Madriguera. Se quedó en el umbral de la puerta, que daba a la sala, donde pudo ver mejor la escena. Él miró su cabello castaño, que estaba entre rizado y lacio, alcanzó al ver sus hermosos ojos miel que dejaban a Ron sin habla cuando lo miraban con ternura, tenía esa sonrisa en la que dejaba ver, ahora, su dentadura perfecta y vestía ropa muggle que le dejaba mucho más hermosa que cuando usaba aquel uniforme del colegio.

Y era que aquella chica le había robado el corazón, la chica que a primera vista odio por ser tan insoportable y mandona, y ese odio aumento día tras día, hasta el 31 de Octubre de 1991, en la que se convirtieron en mejores amigos. Era cierto que su relación no era tan buena como la de ella y Harry, ya que siempre estaban peleando por cualquier cosa, pero él siempre era el primero en defenderla cuando algo malo le pasaba, y eso nunca iba a cambiar.

Después, Hermione Granger corrió la vista y lo miró. Le sonrió, acercándose a él para darle un gran abrazo, cosa que Ron no tardó en responder. Desde aquel año ambos se mostraban más cariñosos con él otro, y eso era un gran alivio para él, ya que trataban por todos los medios acercarse a ella.

—Ron, ¿por qué no ayudas a Hermione a llevar sus cosas a la pieza de Ginny? —preguntaron los gemelos, haciendo que su madre los miraba recelosa.

—Vale —dijo, sin apartar la mirara de los ojos miel de aquella chica que lo volvía loco desde cuarto año.

Caminó junto a ella, levando el baúl con magia, mientras que hablaban de como pasaron la Noche Buena con su familia. Ron se quedaba atontado cada vez que ella le sonreía o reía, era como música para sus oídos.

La ayudo a ordenar todo en la pieza, luego le propuso ir al río los dos cuando terminen de almorzar, articulando que Harry y Ginny querían pasar tiempo a solas como parejas. Hermione pareció creerle, ya que no puso objeción. Salió de la habitación feliz, para dirigirse a la suya, donde lo esperaban los gemelos, esperando que les diga la respuesta que le dijo la chica. Y sólo basto la gran sonrisa que tenía su hermanito para saber la contestación que le dieron.

Ron había bajado junto a Fred y George cuando su madre los llamó para comer, el primero llevaba puesto su traje de baño bajo su ropa. Los Weasley como Harry y Hermione notaron al menor de los chicos muy raro, apenas toco la comida, sino que se disponía al ver las de los demas, como si esperara que ya terminen. La señora Weasley hecho unas miraras interrogantes a Fred y George, ya que ella sabía a la perfección que ellos tenían algo que ver con todo esto, pero ellos se limitaron a sonreír.

Una vez que todos habían terminado, Hermione de disculpó, objetando que tenía que ir a cambiarse, y ese momento aprovecharon los gemelos para contarles el plan a los demas, al que llamaron "Misión para que la linda chica salga con el idiota de nuestro hermano", lo cual la señora Weasley regañó a sus hijos.

Cuando sintieron los pasos de la chica aproximándose, todos le sonrieron con complicidad a Ron, que ya se estaba poniendo más nervioso que en su primer año, cuando esperó que el Sombrero Seleccionador le diga a que Casa pertenece. Hermione llegó y su amigo le extendió la mano, para ir juntos al río. Antes de salir de la Madriguera, a la chica le pareció oír a la señora Weasley decir: "No veo la hora de que sea mi hija política". Ella negó con la cabeza, se había equivocado.

Anduvieron en silencio, pensando en millones de cosas que pasaban por su mente, sin siquiera soltarse la mano, a lo cual, a ambos les estaba gustando. Al llegar, vieron que aquel lugar estaba todo decorado, como si fuera parte una cita de ensueños; los arboles que había al rededor estaban bien decorados con adornos rojos y rosados, algunos con forma de corazón.

—No tengo ni la menos idea de donde salió todo esto —dijo, totalmente sonrojado por eso.

—No importa, me encanta.

Ella se sentó al lado de el árbol que hace una hora estaba sentado él. Ron se dio la vuelta, quedando a espaldas de ella, para quitarse la remera. Antes de meterse de cabeza al agua, le regalo una sonrisa y se zambullo.

—¿Ron? —preguntó Hermione luego de unos largos segundos en los cuales no apareció—. ¿Ron? —dijo más fuerte. Al no recibir respuesta, se quitó rápidamente su camisa y su short para meterse—. ¿Ron, dónde estas?

—Aquí.

Ella dio un respingó y se dio la vuelta bruscamente, él estaba flotando tranquilamente el agua, mientras que ella estaba preocupada por lo que le llegase a pasar. Sonrió y le empezó a tirar agua por todo la cara, haciendo que él, en un acto de reflejo, se inunda bajo el agua. Hermione rió, aunque no duro por mucho, ya que Ron la había atrapado por detrás.

—No debiste hacer eso —le susurró al oído, haciendo que a su amiga se le ponga la piel de gallina, y no por el solo hecho de que el agua estuviera helada.

La sujetó firmemente de la cintura y se hundió en el agua, con ella. La dio vuelta sin salir a la superficie, y ella le hecho una mirara de odio, que aumentó cuando él le sacó la lengua. Lo primero que hizo Hermione cuando dio un trago de aire, fue empezar a pegarle, pero para él, eran simple caricias de un ángel.

—Sigue pegándome y volvemos al fondo —le advirtió, con una sonrisa divertida. Ella sólo bufó molesta.

—¿Qué? —le espetó al ver que él no corría la mirara de ella.

—Te ves hermosa cuando te enojas.

Hermione abrió la boca sorprendida, mientras su cara se teñía de color carmesí, la cerró y sonrió tímidamente.

—Gracias —dijo en un susurro apenas audible. Ron sonrió. Ambos se miraron por un lago tiempo, hasta que ella dirigió su mirara a su cintura y se dio cuenta que todavía no la había soltado—. Ron... eh, ¿me sueltas?

—No.

—¿Por qué? —él levantó un dedo, diciendo que espere, ella lo miró intrigada, luego...

...se estaban besando.

Hermione los abrió los ojos como platos, pero después los cerró, correspondiendo al beso, abrazándolo por el cuello, mientras él la traía hacia si desde la cintura. Con una mano le acariciaba la espalda, a la vez que otra voló a su mejilla a hacer lo mismos. Hermione suspiró en medio del beso, mientras desordenaba más de la cuenta el cabello rojo fuego de él. Mordió ligeramente su labio inferior de ella, antes de separarse unos centímetros y tomar el merecido aire que necesitaba sus pulmones, como lo hacía ella, antes de que él terminara con su trabajo, Hermione lo volvió a besar, esta vez más apasionadamente.

Ella acariciaba su ancha espalda y sus musculosos brazos, gimiendo cada vez que la lengua de Ron tocaba su paladar. Respiró entrecortadamente, mientras sonreía, al sentir los cálidos y mojados labios de Ron en su cuello, moviéndose de una forma sensual. Decía su nombre, tratando de hacerle saber que no pare, aunque él no tenía planeado hacerlo.

—Te amo —le susurró en su oído. La beso suavemente en sus labios, antes de separarse por completo para ver lo que decía.

—Muy interesante —Ron bajó la cabeza, apenado de que ella lo rechazara—, tardaste cuatro años para decirlo, tonto. Yo también te amo.

Y eso bastó para que él la volviera a besar.


Comenta este capítulo | Ir arriba


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino

contacto@potterfics.com

Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.